—I-Ichimatsu-sama...

—Shh. Te dije que no tienes permitido hablar.

Jyushimatsu bajó la cabeza, sabiendo que era mejor obedecer lo que su amo decía, sin embargo no podía evitar que las piernas se le congelaran. Ichimatsu se había enojado desde que su hermano Karamatsu los había visitado y lo había obligado a lucir un atuendo de maid con una falda más corta de la normal. Por si fuera poco, lo había posicionado frente al gran ventanal que daba al jardín trasero y como era verano, las ventanas estaban abiertas, dejando entrar todo el viento fresco.

Se sentía extraño, como si lo estuvieran exhibiendo mientras su amo solo estaba sentado en el sillón con las piernas cruzadas... mirándolo de arriba a abajo.

—¿Huh? ¿Por qué estás temblando?—preguntó, esbozando una sonrisa divertida. Jyushimatsu se ruborizó un poco más de lo que ya lo estaba.

—E-Es que... tengo frío...¿P-Puedo cerrar la ventana?—Levantó sus ojos dorados en busca de los ajenos, pero al encontrarlos supo la respuesta antes de que el mayor se la dijera. Ichimatsu se removió un poco en su lugar, estirándose y palmeando sus piernas.

—No, no cerraremos la ventana. Es agradable. Pero tengo una idea si tienes mucho frío al punto de estar temblando.

Jyushimatsu ladeó la cabeza, esperando por la supuesta solución a su problema. Ichimatsu rió.

—Ven aquí, voy a calentarte—ordenó, volviendo a palmear su regazo. El menor no tardó en obedecerle, después de todo habían hecho tantas cosas que ya no se avergonzaba de estar encima de sus piernas. Iba a darle la espalda cuando Ichimatsu lo detuvo—. Oh, no. Yo nunca dije que te sentaras de ese modo. Ven.

Tomó la cintura de Jyushimatsu con ambas manos y lo hizo voltearse, quedando frente a frente. Luego le indicó que separara las piernas, quedando así con una a cada lado de su regazo. El menor enrojeció, sobre todo porque al tener la falda tan corta ya no le cubría bien la parte de atrás si yacía sentado.

—¿Qué pasa, Jyushi? Estás un poco tenso.

—N-No me pasa nada...

—¿Y si hago esto?—De repente, una de las manos de Ichimatsu se metió bajo su falda, acariciándole el glúteo derecho. Le dio un pequeño pellizco, cuidando no dañarle, sino más bien uno de pura travesura—¿Aún no te pasa nada?—ronroneó contra el cuello ajeno, lamiéndolo, aprovechando que el menor había levantado la cabeza por lo repentino de su caricia.

—I-Ichimatsu-sama...

—¿Hmm?

Su lengua seguía lamiéndolo, rodeándolo, dejando rastros delgados de saliva encima de su piel. Jyushimatsu gimió al sentir como su ropa interior era desplazada y un dedo del mayor se introducía dentro de él.

—S-Sí me pasan cosas... ah... si me t-toca así...

—¿Qué tipo de cosas...?—Empezó a indagar, divertido.

—U-Usted sabe... ¡Ah!

Ichimatsu siempre sabía donde tocarlo para hacerlo gemir con fuerza, para lograr que su cuerpo ardiera del más puro deseo.

—La verdad no sé muy bien a que te refieres, pero podemos aclarar esas cosas en la cama...

Jyushimatsu solo pudo asentir antes de ser alzado en sus brazos y llevado a la habitación que compartían.


Drabble que le hice a mi partner de regalo por Navidad con su OTP y AU favorito~

¡Nos leemos!

Bel