"Ohh, ¿no es preciosa?", arrullo John mientras Greg le entregaba a Katharine.

Ella había sido dada de alta el día anterior junto con una muy cansada Anthea, y ahora era el momento de las reuniones familiares.

"Creo que le gustas", Greg observó, sentado en el sofá junto a Mycroft.

John sonrió y la meció suavemente. El soldado era todo un blando con los bebés.

Sherlock miraba con curiosidad al pequeño bulto. Tentativamente extendió su dedo índice, que ella agarro inmediatamente, provocando una sonrisa de sorpresa en el detective consultor.

"¿Te gustaría sostenerla?", John le pregunto a Sherlock.

Greg sintió a Mycroft tensarse junto a él, y sintió un malestar similar creciendo en su estómago.

"Ah, err", Sherlock tartamudeo, alejando su dedo y poniendo sus manos en los bolsillos.

"Oh, vamos", insistió John, extendiendo a la bebé hacia Sherlock.

Sherlock se acercó con cuidado y sostuvo a la bebé, acomodándola torpemente en el hueco de su brazo. Greg se sentó en el borde de su asiento, listo para atrapar a su hija si caía.

Sherlock mecía tímidamente su cuerpo de forma similar a John. Su desgarbada figura se movía inquieta, pero su dominio sobre el bebé era sorprendentemente firme.

John dio un paso atrás sonriendo. "Estoy disfrutando bastante de la vista. Creo que la paternidad te viene Sherlock".

Los ojos de Sherlock se abrieron como platos. "Oh, no no no no no". Rápidamente (aunque con delicadeza) le entrego a Katharine de nuevo a John. Miro a Mycroft. "¿Ves lo que has hecho? Les estas dando ideas".

Mycroft se encogió de hombros inocentemente. "No tengo ningún control sobre lo que nuestro querido doctor quiere. Creo que ese es tu territorio".

Sherlock le saco la lengua a Mycroft y Katharine empezó a llorar.

"¿Ves lo que has hecho?", le pregunto Mycroft secamente, poniéndose de pie y tomando a la bebé de los brazos de John. "¿Cuál es el problema querida? ¿Tienes hambre?"

Por el rabillo del ojo vio a John poner su mano sobre la boca de Sherlock para impedir que hiciera algún comentario sobre su peso. Hizo una nota de mental de poner a John en la lista para ser nombrado caballero.

"Si, ella tiene hambre", dijo Anthea entrando a la habitación. Llevaba una bata azul suave y esponjosa y su pelo estaba enmarañado por el sueño. Bostezo mientras tomaba a la niña de los brazos de Mycroft y se instalaba en el sofá, abriendo su blusa para revelar un pecho pálido y goteando leche. Los cuatro hombres homosexuales en la habitación se ruborizaron simultáneamente.

Ella rodo los ojos. "¿En serio?"

John se aclaró la garganta. "Bueno, em, creo que es mejor que nos vayamos. Tenemos que comprar leche y una solución de permanganato de cromo. Pero si la pequeña necesita que la cuiden su tío John y su tío Sherlock estarán- no, pensándolo bien su tío John esta más que feliz de ayudar".

Sherlock hizo un puchero. "Tengo una de los índices de inteligencia más altos del planeta, creo que soy capaz de cuidar a un bebé por un corto periodo de tiempo".

"Si, no estoy seguro de eso", dijo John mientras se retiraban.

Mycroft arqueo una ceja y miro a Greg. "¿Tío Sherlock?. Me está poniendo un poco incómodo la idea de que este cerca de Katharine. Jamás".

"Si, eso es lo que estoy pensando", dijo Greg, inclinándose y pasando un dedo por un mechón de cabello en la cabeza de su bebé mientras comía.