Buenas gente!

Os traigo el primer capitulo de este nuevo año 2015, espero que haya empezado con buen pie para todos!

Siento informaros que este capitulo es bastante más cortito que los anteriores, pero es mucho más intenso!

Lo compensaré con el próximo, lo prometo =P

Espero vuestras reviews que me digais si os gusta y que pensáis que pasará!

ENJOY!


Capitulo 34

Nos dirigimos a mi casa en la moto de Kate, tanto en el ascensor como durante el trayecto, no habíamos cruzado ni una sola palabra o mirada.

Ni si quiera le pedí ayuda para subir a la moto, me agarré a ésta y subí sin más, cogiéndome a las manillas de los laterales para no perder el equilibrio durante el trayecto. Ella se puso el casco y subió sin siquiera rozarme.

Quería decirle mil cosas, pero no era capaz de racionar el montón de palabras que corrían por mi cerebro, así que pensé que el silencio sería la mejor opción.

Nos adentramos en el ascensor de mi casa, mirando las dos al frente, era todo tan incomodo y tenso que notaba como mi corazón se aceleraba por momentos, pidiendo auxilio.

Escuché resoplar a Beckett e instintivamente la miré.

Como si pudiera notar mi mirada sobre ella, ladeó la cabeza y también me miró, intensamente, intentando descifrar por mi expresión lo que podía estar pasando por mi mente.

El timbre del ascensor sonó, indicando que ya estábamos en la planta de mi casa, cortando el juego de tensas miradas en el que habíamos entrado. Bajamos en silencio, saqué las llaves para abrir y entramos en casa.

Mi madre nos miró sonriendo, pero cuando se fijó en nuestras caras, su expresión cambió.

- ¿Ocurre algo? – preguntó acercándose a darme un abrazo.

- Hola a ti también mamá – solté algo borde al separarme de ella – no, todo está bien, solo acumulamos demasiado cansancio – intenté sonreírle.

- Pues entonces deberíais comer algo e iros a dormir – una madre, siempre sería una madre.

- Eso haremos mamá – forcé una sonrisa, no quería que mi madre se preocupara por nada.

- ¿Cómo está Martha? – preguntó provocando que mi cuerpo se tensara de golpe.

- Bien, supongo, he tenido que irme pronto, pero se la veía mucho mejor, le curaron las heridas y le hicieron una transfusión de sangre, así que está como nueva – acababa de medio mentir a mi madre, pero por ahora no necesitaba saber más – está más preocupada por las cicatrices que le van a quedar que por el dolor, ya la conoces – me reí.

- ¿Mañana podré ir a verla? – su expresión preocupada me dio una idea.

- ¿Sabes qué mamá? Podrías ir ahora mismo si quieres, te acompaño abajo a coger un taxi y asegurarme de que no pasa nada, llama a Richard y dile que te espere en la puerta – necesitaba estar a solas con Kate y esa sería la única manera.

Beckett me miraba sorprendida y confundida.

- Vale cariño, deja que me arregle y me acompañas – dijo mi madre dirigiéndose a su habitación.

Beckett me miraba con los brazos cruzados, apoyada en la barra de la cocina.

- ¿Estás echando a tu madre de su propia casa? – preguntó seria en un tono bajo para que mi madre no la oyera.

- Kate…tenemos que hablar, y con mi madre por aquí no podremos hacerlo tranquilamente.

- ¿Quién te ha dicho que quiero hablar del tema? – achinó los ojos seria.

- No tienes porque hablar entonces, pero necesito que me escuches.

Cuando Beckett iba a responder, mi madre salió de su habitación y Kate simplemente cerró la boca.

- Ya estoy cariño – dijo sonriente, ataviada con un vestido de flores azules de corte largo.

- Entonces vamos abajo – dije abriendo la puerta.

Acompañé a mi madre, me miraba con algo de preocupación pero no dijo nada.

- Mamá… - pensé un poco antes de seguir hablando.

- Dime cariño – instigó mi madre al ver que no seguía.

- En cuanto al primo Rick, ha pasado algo y está la cosa un poco tensa – bajé la mirada.

- Oh cariño, ¿qué ha pasado? – preguntó sorprendida.

- Digamos qué…Kate y Rick se conocían de antes.

Mi madre abrió los ojos de par en par.

- Oh dios mío, ¿la policía con la qué estuvo es…Katherine? – preguntó llevándose la mano hasta encima de sus labios, en un gesto de sorpresa.

Asentí algo avergonzada.

- Bueno cariño, estoy segura de que lo arreglareis – dijo poniendo una mano en mi brazo – y ahora, sube a arreglar las cosas con Katherine.

- ¿Cómo sabes qué…? – pregunté confundida.

- Rose, soy tu madre y soy una mujer, no estoy ciega, podría haber cortado con tijeras la tensión que hay entre vosotras.

- Mamá, cada día me das más miedo – me reí.

Paramos a un taxi que pasaba por delante.

- Nos vemos luego cariño, y habla con ella – me guiñó un ojo.

Se subió al taxi después de darme un beso en la mejilla y yo volví a subir al apartamento.

En el ascensor, apoyé mi frente en la pared de éste y resoplé, no sabía ni que debía decirle para no cagarla más, tenía tanto miedo de perderla por mis inseguridades, mis celos y la aparición de Rick.

Cuando entré, Beckett seguía en la misma posición, reposando sus lumbares en la barra de la cocina, se la veía pensativa y enfadada.

Me quedé mirándola unos segundos después de cerrar la puerta, no sabía muy bien por dónde empezar, así que mientras pensaba, me acerqué a ella, plantándome justo delante.

- Te escucho – dijo mirándome desafiante.

- Primero de todo, quiero pedirte perdón por mi reacción y por las cosas que te dije – suspiré como si soltarlo aliviara un poco mis nervios.

Ella relajó un poco su expresión, aunque seguía estando seria.

- Nos pilló a todos por sorpresa, y fui muy injusta acusándote de mentirme, pero los nervios pudieron conmigo – continué.

- Si, fuiste muy injusta y no me dejaste explicar nada – respondió bajando los brazos hasta los laterales de su cuerpo.

- Yo…Yo…no sé lo qué me paso Kate, vi cómo te miraba mi primo y como le mirabas tú y…- de nuevo recordé los celos que había sentido.

- Yo no le miraba de ninguna manera Rose, me pilló por sorpresa, nada más – dijo con voz seria.

- Kate no me engañes, no soy tonta aunque a veces pueda parecerlo – y de nuevo los celos hablaban por mí.

- No me hables así Castle – frunció el ceño.

- Pues tú no me engañes – lo fruncí yo.

- Si vas a empezar a acusarme otra vez de algo que no he hecho, creo que será mejor que dejemos esta conversación – su tono de rabia me enfureció más.

- No estoy acusándote, solo es que…

- ¿Has discutido con él? – preguntó de golpe provocando que volviera a tensarme.

- ¿Te importa mucho? – ahora la que sonaba enfadada era yo.

- ¿Qué? Sólo te he hecho una pregunta Castle – dijo exasperada por mi reacción.

- Conozco algo de vuestra historia Kate, se lo mucho que le costó a mi primo conquistarte, y sé lo enamorado que estaba de ti, o mejor dicho que sigue estando… - necesitaba parar, estaba hablando de más, pero no podía evitarlo, los celos se apoderaron de mí por completo.

- ¿Y qué que lo sepas Rose? El pasado, pasado está, yo me largué de Nueva York para empezar una vida nueva y olvidarme de todo – alzó el tono de su voz.

- ¿Qué sientes por él, Kate? – no quería saberlo, pero necesitaba la respuesta.

- Espera un momento, ¿estás celosa? – preguntó alzando una ceja.

- ¡Qué! ¡No, claro qué no! – mentí – maldito orgullo - pensé.

Beckett me empujó levemente para poder pasar y se acercó hacia el sofá, girándose para mirarme de nuevo. Me giré, quedándome ahí plantada, estupefacta.

- ¡Estás celosa! Sabes que a mí no puedes mentirme Castle – exclamó haciendo un gesto levantando sus manos como si la estuviera desesperando – esto es increíble…- negó con la cabeza sin dejar de mirarme.

- No me has respondido Kate, no me has dicho qué sientes por él – seguí en mis trece.

- Si tú admites que estás celosa primero – se cruzó de brazos otra vez.

Suspiré frustrada, la conversación estaba empezando a desquiciarme.

- Vale, estoy celosa… ¿Contenta?- apreté mis dientes de tal manera que casi sentí como si fueran a romperse en cualquier momento.

- La verdad es que no.

- Joder Kate, responde a mi pregunta, no es tan difícil – grité perdiendo los nervios.

- Castle a mí no me grites – dijo acercándose a mí con el dedo levantado cual profesora, pero esta vez no me reí, estaba demasiado tensa.

- Sigues sin responderme…- bajé el tono de mi voz pero seguía sonando desafiante.

Estábamos muy cerca, notaba su respiración agitada por los nervios sobre mi cara, sus ojos clavados en los míos, mostrando rabia, saltaban chispas entre nosotras y sentí que en cualquier momento me iba a dar un calambre.

- Está bien – bajó su mano y suspiró, girándose de nuevo – no te voy a negar que cuando le he visto mi estomago ha dado un vuelco – se pasó una mano por el pelo – pero ha sido por la sorpresa, no me esperaba verlo allí.

- ¿Le sigues queriendo? – cerré los ojos, no quería ver su expresión al responder.

Oí sus pasos acercándose de nuevo hacia mí, colocó una mano suavemente en mi mejilla.

- Mírame Castle, quiero que abras los ojos y me mires – volví a notar su respiración agitada sobre mi cara.

Abrí los ojos, encontrándome con los suyos intensamente verdes, en los cuales adoraba perderme, mirándome fijamente.

- No, no sigo enamorada de él, no le quiero, puede que sienta algo, pero no es amor – soltó sin más, esperando una respuesta por mi parte.

- ¿Y qué es entonces? – apreté mi mandíbula, respirando con dificultad.

- ¡Joder Rose! – exclamó - ¡vale ya! te estoy diciendo que no le quiero y solo te quedas con eso – volvió a girarse alejándose de mí.

- Y tú no me respondes – resoplé frustrada.

- ¿Qué coño quieres, Rose? – me miró de nuevo.

Notaba mi pecho subir y bajar rápidamente, mi corazón cabalgaba dentro de él, a punto de estallar, me hervía la sangre, notaba como si las palabras bajaran desde mi cerebro hasta mi boca, recorriendo mi nuca, y sin pensarlo más, las palabras salieron solas.

- A ti Kate, te quiero a ti, estoy completa y locamente enamorada de ti…


¿Cómo reaccionará Kate ante la confesión de Rose?

Lo sabréis en el próximo capitulo =P

Espero vuestras REVIEWS! q son gratis y animan mucho!