A pesar de que lo dejaran para el final, era el show principal. Varias personas de distintas edades se reunían siempre a ver al gran mago realizar sus trucos. Algunas adolescentes asistían solamente para verlo de cerca, pues Osomatsu era muy apuesto y el que utilizara el color rojo como insignia personal lo volvía más sexy aún.
—Y ahora, damas y caballeros, llegó el momento que todos han estado esperando.
Hace bastante tiempo se sabía que el acto preferido del público era aquel en el que Osomatsu escogía a dos niños del público para que lo ayudaran en su truco de magia. Los niños siempre terminaban felices, con un rubor en sus mejillas y brillo en los ojos. La mirada carmesí de Osomatsu recorrió todas las manos alzadas, sin embargo dos llamaron su atención.
Dos niños con el mismo rostro y misma ropa, aunque de diferente color. Rosa y azul. Le gustaba. Con una seña, los hizo pasar al frente, subiendo al escenario.
—A ver pequeños, ¿cuáles son sus nombres?
El de azul dio un paso al frente con una actitud confiada.
—¡Karamatsu!
El de rosa, por su parte, se encogió en su lugar mientras apretaba un conejo de peluche. Su hermano notó esto y estiró su mano hacia él para que la tomara. Era su manera de darse valor.
—S-Soy... Totty.
—Aww, nombres muy hermosos sin duda alguna. Estoy encantado, niños, ¿estarían encantados ustedes de ser partícipes de mi magia?
Aún con las manos entrelazadas, los menores alzaron la cabeza.
—¡Sí!
—¡Yes!
Osomatsu rió e indicó que Totty debería ayudarlo. Explicó que iba a envolver a su hermano en una especie de manta y que él debería jalarla para que se produjera la magia.
—¿Lo vas a hacer vomitar?
—...No.
—Oh.
Luego de aquel momento, Osomatsu le pidió a su asistente (curiosamente, su mellizo también, solo que vestía de verde) que comenzara a cubrir al niño con la manta. Choromatsu no perdió el tiempo y empezó a hacerlo. La manta era azul, por lo que Karamatsu estaba el doble de feliz pues justamente habían escogido su color favorito. Luego de estar totalmente cubierto, Choromatsu dejó una pequeña parte para que Totty pudiera jalar de ella, pero... cuando tuvo la manta entre sus manos, no tiró.
—¿Todo está bien, Totty?—preguntó Osomatsu, porque era extraño que un niño dudara. Los ojitos rosas se alzaron hacia él y lo vieron con cierta súplica.
—Prométame que mi hermano no va a desaparecer.
"Oh... con que eso era"
—Tranquilo, desaparecer niños no es un truco que me guste.
Totty asintió con la cabeza y se dispuso a hacer lo que le pedían. Jaló, desenvolviendo de golpe a su hermano...
Y las mariposas emergieron.
De la nada.
A medida que iba retirando la manta, mariposas de color rojo, azul y rosa salían volando. Incluso había blancas. Rodeaban a Karamatsu, parecían danzar a su alrededor y él solo podía admirarlas maravillado.
Todomatsu hacia lo mismo, pero viéndolo a él.
Y Osomatsu solo podía ver complacido a los dos niños.
Había notado el amor que pronto crecería entre ambos.
Drabble hecho para Gabriel en Navidad~
¡Nos leemos!
Bel
