Muy buenas queridos lectores!

Aquí os traigo un nuevo capitulo!

Sherman: No te hago esperar más! aquí tienes la continuación! Muchas gracias por tu review!

jennijenni1919: Murió? Quién sabe! hahahaha tocan capitulos de investigación! Gracias x tu review wapa! siempreestás ahí!

aliciaa11: Sabes que siempre tengo presente tus ideas =) gracias por siempre dejar tu granito de arena en este fic!

mari90: Lo sé, pero hay que poner un poquito más de tensión! hahaha Gracias por tus palabras ;)

Gracias a todos los que seguís este fic aunque sea anonimamente, agradecería mucho una review por vuestra parte para saber que pensáis de cómo sigue la historia =P

No me enrollo más y os dejo con la continuación!

ENJOY!


Capitulo 46

Nos dirigimos en dos coches hacia el barrio de Hampstead, me olvidé de mis molestias musculares, las ganas de acabar de una vez por todo con lo que ya creí acabado, podían con cualquier mal.

Estaba nerviosa, expectante, esperando encontrarla en la casa, y poder averiguar realmente qué estaba pasando.

- Castle, cálmate, desde aquí oigo tu respiración nerviosa y estás empezando a sacarme de quicio – dijo Beckett desde el asiento del conductor echándome una rápida mirada.

- Lo siento Beckett, no puedo evitarlo – me disculpé intentando de alguna manera relajar mi respiración y mi mente – es todo tan surrealista.

- Lo sé, pero poniéndote nerviosa no vas a arreglar nada, ya te lo he dicho – apretó sus manos sobre el volante.

- Tienes razón…lo siento.

- Deja de pedirme perdón Rose, no es nada atractivo – me miró de nuevo, levantando una ceja.

- Detective, no intente distraerme más, esta vez no funcionará, estamos trabajando y no puede hacerme nada – dije algo divertida.

- ¿Me estás retando? – volvió a levantar una ceja, sin sacar sus ojos de la carretera.

- No, no osaría hacer eso, como ya he dicho, estamos trabajando – sonreí irónicamente, ella ladeó su cabeza un segundo para mirar cómo la estaba vacilando con mi expresión.

- Castle, no juegues con fuego, sabes que saldrás escaldada – negó con la cabeza mordiéndose el labio.

- Estaré encantada de ver de lo que eres capaz, pero después de resolver esto, ahora mismo no puedo permitirme ninguna distracción Kate, necesito saber la verdad.

- Está bien, está bien, pero no pienso olvidarme de lo que acabas de hacer – resopló.

- ¿Yo? ¡Pero si no he hecho nada! – exclamé con falsa modestia.

- Lo siento Castle, pero de esta no te escapas.

- Sabe detective, pedir perdón no es nada atractivo – dije riéndome.

- Tienes suerte de que hayamos llegado ya – dijo frenando lentamente el coche – porque si no…

- ¿Si no qué? – dije poniéndome de lado sobre el asiento del copiloto, mirándola intensamente.

Ella me devolvió la mirada, colocándose en la misma posición, volvió a levantar una ceja de esa manera tan sexy que solo ella sabe hacer.

- Chicas ¿a qué esperáis? – dijo Esposito desde la ventanilla bajada en el lado de Kate, interrumpiéndonos.

- A nada, a la detective Castle le gusta demasiado jugar con fuego – dijo Kate abriendo la puerta para bajarse.

Espo se apartó para dejarla bajar, divertido al ver mi cara de frustración al ver como Beckett no me había dado la oportunidad de defenderme.

Resoplé con algo de rabia y bajé del coche.

- Está bien, ¿cómo lo hacemos? – preguntó Esposito una vez ya estábamos todos juntos.

- Llamamos al timbre primero a ver si está – dijo Beckett.

- ¿Y si no está? – pregunté nerviosa.

- La esperaremos aquí.

- Vale, me parece bien – sonreí intentando calmar los nervios que habían aparecido de nuevo al ver la casa delante de nosotros.

Nos acercamos al timbre y Esposito llamó. Esperamos varios segundos donde no hubo respuesta alguna y lo probamos otra vez. Después de tres intentos, resoplé frustrada al ver que nadie contestaba.

- Vamos a dar una vuelta alrededor de la casa, Castle, quédate aquí por si aparece – ordenó Beckett.

- Vale, aquí estaré – sonreí falsamente, los nervios no cesaban.

Cada uno se fue por un lado, Esposito decidió ir a la parte de atrás directamente.

Cuando llevaba algunos minutos sola, miré hacia mi izquierda y me di cuenta de la presencia de una cara conocida.

- Señorita Parker, hemos venido a hablar con usted – dije iniciando el paso hacia ella.

Su rostro cambió, noté el nerviosismo en sus manos y de repente, se giró y empezó a correr.

- ¡Maldita sea! – exclamé empezando a correr – ¡deténgase! Sólo quiero hablar – grité intentando que parara.

Después de los primeros pasos acelerados, mis músculos volvieron a quejarse, incluso pude notar como la prótesis amenazaba con salirse de su sitio, pero intenté no pensar y seguí corriendo. Aceleré mi paso cuando me di cuenta de que me estaba ganando terreno, y después de varios y largos segundos de carrera, saqué fuerzas de donde no las tenía y me tiré sobre ella, precipitándonos las dos al suelo.

- No deberías haber echado a correr, eso te hace ver como una sospechosa – dije cogiéndole por las muñecas, por detrás de su espalda para esposarla.

- ¡Me estás haciendo daño! – exclamó retorciéndose, intentando zafarse de mi agarre.

- Haberlo pensado antes de echar a correr – dije una vez esposada, apoyando mi mano en el suelo para levantarme sin perder el equilibrio – vamos, levántate – ordené.

Con mi mano entre sus dos muñecas esposadas y un poco de fuerza, conseguí que se levantara. A lo lejos, observé como mis compañeros corrían hacia mí.

- ¿Estás bien Castle? – preguntó Beckett al ver como mi pecho subía y bajaba exageradamente, intentando recuperar el aliento.

- Cuando me ha visto le ha entrado la prisa, así que he decidido que se viene con nosotros – dije sonriendo satisfecha ante la atenta mirada de mis tres compañeros.

Beckett sonrió al ver mi cara de orgullo, el dolor de mi cuerpo no cesaba, pero me sentía tan bien por haber podido detenerla, que me daba igual.

Metimos a la hija de Parker en el coche policial y volvimos a la comisaria.

Cuando llegamos, la saqué a la fuerza del coche, ella seguía resistiéndose a colaborar.

Entramos en la comisaria y la llevamos directamente a la sala de interrogatorios. Beckett entró conmigo, iba a ser nuestro primer interrogatorio juntas.

Sentamos a la sospechosa en su silla y nosotras nos sentamos juntas delante de ella.

- Señorita Parker, ¿por qué ha salido corriendo al ver a la detective Castle? – empezó a interrogar Beckett.

- Ella mató a mi padre – dijo casi escupiendo de rabia.

- ¿Y por eso ha echado a correr? – siguió indagando.

Yo observaba la escena en silencio, esperando el momento correcto para intervenir.

- No quería hablar con ella, mató a mi padre a sangre fría – me miró amenazante.

- ¿A sangre fría? El malnacido de tu padre me estuvo haciendo la vida imposible – solté acercándome a ella sobre la mesa, con la mirada clavada en la suya.

Se instauró el silencio, y entonces me di cuenta de algo.

- ¿Cómo sabe usted que fui yo quien disparó? – pregunté sentándome bien de nuevo en la silla.

Ella me miró, sin pronunciar palabra.

- La detective Castle le ha hecho una pregunta – insistió Beckett a los pocos segundos, viendo que Jennifer no estaba dispuesta a contestar.

- Me lo has dicho tú – contestó señalándome con la cabeza.

- Eso no es verdad, y háblame con más respeto – intenté controlarme, pero esa chica me estaba sacando de mis casillas.

- Si lo es, cuando lo he dicho no lo has negado – ella se rió, no quedaba nada de la chica triste que vimos la primera vez.

Al oír esa risa, mi sangre se heló, y entonces recordé la risa de mujer que 'Knifes' soltaba en la pesadilla que tuve, sonaba exactamente igual que la de esa chica.

- ¡Háblame con más respeto! – grité levantándome de golpe y dando un puñetazo sobre la mesa, tirando la silla al suelo.

Beckett pegó un salto por el susto que le provocó mi reacción, los ojos de Jennifer se abrieron de par en par.

- Castle cálmate – dijo Beckett mirándome.

- ¿Cómo sabes que fui yo? – pregunté en un tono alto, ignorando a Beckett y sin moverme de mi posición amenazante.

- Ya te…se lo he dicho – respondió la chica algo asustada.

- ¡No intentes confundirme Jennifer! ¿Quién coño te ha dicho que fui yo? – grité de nuevo.

- Castle cálmate o tendrás que salir de la sala – dijo Beckett levantándose y mirándome con autoridad.

- ¡DILO! – grité ignorando de nuevo a Beckett - ¡DILO DE UNA PUTA VEZ!

- Se acabó, sal de la sala Castle – ordenó Kate.

La miré fijamente, con la respiración agitada por los nervios y la tensión, estábamos cara a cara y yo no pensaba moverme de mi posición.

- Fue él… – dijo de repente la hija de 'Knifes' cortando nuestro juego de intensas miradas de autoridad.

- ¿Él? – me giré a mirarla - ¿Quién es él? – pregunté algo más calmada, recogiendo la silla del suelo y sentándome de nuevo.

Beckett me miró aún de pie, resopló fuertemente y volvió a sentarse en su silla.

- Jennifer, ¿quién es él? – preguntó esta vez Kate al ver que la chica no respondía.

- Mi…mi padre…mi padre me lo dijo – empezó a sollozar, aunque cualquiera podía notar que estaba fingiendo.

Nos miramos sin entender nada, completamente confundidas.

- Jennifer, ¿te das cuenta de qué eso es una locura? – preguntó Beckett.

- Tu padre está muerto, es imposible que te lo dijera él – seguí yo.

- Él…él… - intentaba hablar, pero no le salían las palabras por el nerviosismo.

- Tranquila Jennifer, no pasa nada, cuéntanoslo todo – dijo Beckett con voz suave, intentando tranquilizarla para que pudiera hablar.

- La otra noche…él se me apareció…en sueños… - balbuceó entre algunas lágrimas.

- ¿Cómo? ¿Qué se te apareció? – no podía creerme sus palabras, esa chica estaba loca.

- Sí…me dijo que…que la detective Castle le había disparado, que todo era culpa suya – continuó.

- ¿Y qué más te dijo? – preguntó Beckett provocando que la mirara estupefacta, no podía creerme que Kate creyera una sola palabra de lo que estaba diciendo esa loca.

- Dijo que él estaba muerto por su culpa, que él no había hecho nada malo…

- Esto es alucinante – solté sin poder evitarlo, resoplando completamente alucinada.

- No le haga caso a la detective Castle, continúe por favor – Beckett seguía dándole cuerda y yo la miré negando con la cabeza, sin entender que pretendía.

- Mi padre dijo que me necesitaba para algo…

Abrí los ojos de par en par, mirándola de nuevo.

- ¿Para qué la necesitaba? – preguntó de nuevo Kate.

- Me dijo que las cosas no podían acabar así, que siempre estaría conmigo si le ayudaba con algo – las manos de Jennifer temblaban sobre la mesa, haciendo que las esposas repicaran en ella.

- ¿Con qué? – pregunté esta vez yo misma, metiéndome en la conversación.

- Me explicó que tenía guardado un bote con una pequeña cantidad de su sangre en mi casa, que lo cogiera y escribiera una nota en su nombre a la detective que le había matado.

- ¿Está admitiendo que esa nota la escribió usted? – pregunté apretando la mandíbula, esa loca estaba acabando con la poca paciencia que me quedaba.

- No, la escribió él, yo solo la plasmé en un papel – dijo tan tranquila, como si sus palabras fueran lo más normal del mundo.

- Está bien, su padre escribió la nota y usted solo la envió – dijo Beckett dándole la razón, mostrando tranquilidad.

Achiqué mis ojos mirándola estupefacta y me crucé de brazos.

- ¿En serio te estás creyendo a la loca esta? – pregunté.

- ¿Le pidió algo más? – le preguntó Beckett ignorándome, ni siquiera me miró.

- Si – admitió la chica haciendo que volviera mi mirada hacia ella.

- Cuénteme que más le pidió – dijo Kate intentando sonsacarle más información, pero a mí, la rabia me cegaba.

- ¡No lo aguanto más! ¡Esta tía está como una puta cabra, igual que su padre! – exclamé gritando, levantándome de nuevo.

- Castle, sal – ordenó Beckett.

- Ni de coña – dije mirándola.

- ¡Ahora! – gritó dejándome sin palabras.

Bufé sonoramente y salí de la sala pegando un portazo. Me dirigí completamente rabiosa hacia la sala adyacente, donde mis compañeros estaban viendo todo el interrogatorio.

- No sé qué coño pretende – solté al entrar – encima va y me echa – negué con la cabeza apretando los dientes.

- Castle, Beckett solo está intentando hacer su trabajo, quiere sacarle toda la información posible a la sospechosa, y tú solo haces que interrumpir – soltó Esposito como si nada.

- Javi no te metas en esto, ahora mismo podría soltarte un puñetazo de la rabia y frustración que siento – dije amenazante, sin dejar de mirar el espejo que daba a la otra sala.

- Eres imposible – resopló mi amigo al cual en ese momento hubiera matado ahí mismo – no pagues tu rabia conmigo.

- Déjame en paz, no es momento para discutir.

El silencio envolvió la sala, dejando que escucháramos los tres la conversación que estaba manteniendo Beckett con la hija de Parker.

- Entonces su padre se le apareció en sueños y le pidió ayuda para seguir con su…trabajo ¿no? – preguntó Beckett retomando las riendas después del tenso momento en el que me había echado.

- Sí, así es – respondió la chica asintiendo, desde mi posición, se veía perfectamente la mirada de loca que tenía.

- Bien, y aparte de que enviara la nota, ¿qué más le pidió?

- Me pidió que buscara a la madre de la detective Castle, incluso me enseñó una foto.

Abrí de golpe los ojos y la boca, horrorizada, recordé que esa mañana no me había ni parado a mirar si mi madre había llegado a casa. Beckett miró con los ojos bien abiertos hacia el espejo, como si me estuviera mirando a mí. Cogí mi teléfono móvil y marqué el número de mi madre, al otro lado de la línea, saltó el contestador.

- ¿Qué ha hecho señorita Parker? – preguntó Kate mirando a la chica, intentando controlar el temblor en su voz.

- Pues lo que me pidió mi padre, busqué a la madre de la detective Rose Castle y la escondí donde él me dijo.


Oh, oh, la cosa se complica! ¿Qué habrá hecho la hija de Knifes con Helen?

Más en el próximo capitulo! Nos leemos! =)

Espero vuestras reviews con ansia!