Buenas queridos lectores míos!
Pensaba esperar un poquito más para subir este capitulo ya que tengo muy poquitos más escritos y estoy algo bloqueada, pero no soy capaz de haceros esperar más hahahahaha
mari90: No te hago esperar más! siento crearte tanto estrés hahahahaha Gracias x tu review!
jennijenni1919: Pues creo que sí porque esta muchacha está muy loca hahahaha Gracias x tu review!
aliciaa11: Siento mucho informarte de que aunque sea el capitulo 47 no tiene nada de especial =( aún así, espero que no te decepcione mucho, muchas gracias x comentar siempre ;)
Soli: Muchisimas gracias por tus palabras, lo hago lo mejor que sé hahaha aunque a veces no sea la mejor manera =P Gracias!
Sherman: Knifes está muerto, y creo que se entiende que la hija está como una cabra, se imagina cosas para poder tener una excusa de secuestrar a la pobre Helen! Gracias x tu review, me gusta que comentéis vuestras dudas
staraky: Ay querida Estrella, ya sabes que me gusta ponerlas al límite a las pobres, esperemos que algún día encuentren un poco más de tranquilidad! Gracias x tu siempre encantadora review!
ruth maria: Rose es una persona muy impulsiva, y con lo que ha pasado, se deja demasiado llevar por lo que siente! Gracias x tu review!
vmatt516: Gracias, me alegro de que te guste este fic =) No te hago esperar más!
En fin gente, espero que disfrutéis de este capitulo!
ENJOY!
Capitulo 47
La rabia se apoderó de mis pasos, entré en la sala de interrogatorios como un torbellino sin pedir siquiera permiso para hacerlo, pegando un portazo al cerrar la puerta, como si la que estuviera loca fuera yo, mis ojos casi se salían de mis órbitas, y directamente, me dirigí hacia la chica con paso firme.
- ¿Dónde está? – pregunté casi gritando, girando de golpe la silla de la chica para que estuviéramos frente a frente.
Ella no respondió, simplemente me miró entre confundida y divertida por mi reacción.
- ¡DÓNDE ESTÁ! – grité dando un golpe a la silla.
- No puedo decírselo – contestó sin dejar de mirarme con esa estúpida sonrisa en la cara.
- ¡HIJA DE PUTA! – la cogí por el cuello de la camiseta, elevándola con fuerzas que ni sabía que tenía, dejándola a escasos centímetros de mí – Cómo le hayas hecho algo te juro que te espera lo mismo que al psicópata de tu padre – solté escupiendo llevada por la rabia.
- Castle, para, no puedes hacer esto – dijo Beckett levantándose de su silla, intentando controlarme desde detrás cogiéndome por el hombro.
- Beckett, tiene a mi madre, quiero saber dónde está – dije sin sacar la mirada de encima de Jennifer – dime dónde está o te juro que te pego un tiro aquí mismo.
- Si me mata, nunca la encontrará – siguió sonriendo, su expresión esta vez no mostraba ni un atisbo de nerviosismo.
- No juegues conmigo, la detective Beckett tiene mucha paciencia, pero yo no – dije acercando más mi cara a la suya, apretando los dientes, intentando asustarla.
- Mi padre me hizo prometer que no le diría donde está, y yo cumplo mis promesas – ella sonrió, de esa manera tan escalofriante que me recordó a su padre.
- Tu padre está muerto y tú estás igual o más loca que él, no has hablado con él de verdad, todo está en tu imaginación de perturbada, dime dónde está, no me hagas hacer algo que no quiero – mi paciencia se había acabado y mis palabras lo expresaban perfectamente.
- Castle, suéltala, ¡ahora! – dijo Beckett poniendo una mano sobre mi brazo izquierdo que seguía sujetando por el cuello de la camiseta a la sospechosa.
- No pienso soltarla hasta que me diga dónde está mi madre – la miré desafiante.
- Quiero un abogado – soltó de golpe la chica.
- ¿Pero quién te crees que eres? ¡NO TE MERECES UNA MIERDA! – grité volviendo mi mirada amenazante hacia ella.
La puerta de la sala se abrió y apareció Gates acompañada por Esposito y Ryan.
- Detective Castle, suelte a la sospechosa ahora mismo – exclamó.
Me giré a mirarla, su mirada era seria y autoritaria. Resoplé fuertemente y solté a la chica dejando que cayera de nuevo en la silla.
- Capitán, esta desgraciada tiene a mi madre, necesito saber dónde está – la miré con ojos suplicantes.
- Lo entiendo detective, pero no puede sacárselo a la fuerza, somos policías, no delincuentes. Por favor, le pido que salga de la sala y deje a la detective Beckett hacer su trabajo.
Kate me miraba algo alucinada, nunca me había visto de esa manera y desde luego le había pillado por sorpresa.
- Rose, yo me encargo, confía en mí – dijo poniendo su mano sobre mi hombro.
La miré a los ojos y con su mirada me transmitió esa confianza de la que hablaba.
- Está bien, pero cuanto más tiempo pase, peor será para mi madre – suspiré intentando relajarme un poco, aunque en esa situación, era algo imposible.
Salí de la sala de interrogatorios acompañada por la Capitán Gates y mis dos compañeros, mientras Beckett se quedaba dentro con la hija de 'Knifes'.
- Esposito, Ryan, que alguno de ustedes acompañe a la detective Castle a la sala de descanso para que se tome un café, o mejor una tila – dijo mirándoles.
- Sí señor, iré yo mismo – dijo Espo – vamos Rose, necesitas calmarte. Ryan, intenta cómo sea buscar los últimos pasos de esta tía, dónde ha estado, qué ha hecho y dónde puede tener a Helen – ordenó mirándole.
- Haré todo lo posible – dijo Ryan mirándome con preocupación.
Acompañé a Javi en silencio y sin rechistar, no podía pensar en nada más que no fuera en salvar a mi madre, pero sí necesitaba esa tila, mi cuerpo casi temblaba llevado por la tensión y la rabia, si hubiera estado más tiempo allí dentro, hubiera desenfundado mi arma y le hubiera pegado un tiro a esa psicópata sin dudarlo.
- Javi necesito calmarme pero… - le dije al entrar a la sala de descanso – no puedo perder el tiempo, tenemos que encontrarla, no sabemos que le habrá hecho – dije llevándome una mano a la cara intentando que las lágrimas no cayeran – esto no va a acabar nunca…
- Rose, vas a tomarte la tila que voy a preparar, vas a respirar hondo, vas a calmarte y encontraremos a tu madre – dijo mi amigo dirigiéndose a coger el sobre de tila – Beckett va a conseguir que esa hija de puta confiese, confía en ella.
- Confío en ella Espo, pero…es que no puedo más, esto ya es demasiado, es mi madre joder, cómo le pase algo no me lo perdonaría jamás… - no pude aguantar más las lágrimas y me derrumbé, sentándome en el sofá para no caerme.
- Toma, tómate esto – dijo sentándose a mi lado y pasándome la tila.
Cogí el plato, el cual empezó a temblar al contacto con mi mano, y me llevé el vaso a los labios, aunque estaba ardiendo, en esos momentos no había dolor que notara más que el saber que mi madre estaba en peligro.
Esposito pasó su brazo alrededor de mis hombros, acercando su cuerpo al mío sobre el sofá.
- ¿Mejor? – preguntó.
- Bueno, puede que tarde más de unos pocos segundos en hacer efecto – dije con ironía.
- Vale, tu ironía ha vuelto, así que veo que estás mejor – dijo riéndose.
Me acabé la tila lo más rápido que pude y junto a Javi salimos de nuevo hacia la mesa de Ryan.
- ¿Algo? – pregunté un poco más calmada que antes.
- Junto a Tory, hemos buscado la imagen de Jennifer Parker por las cámaras de tráfico de la ciudad – informó Ryan.
- ¿Y habéis encontrado algo o no? – volví a preguntar un poquito más nerviosa.
- Al principio no, pero Tory ha ampliado las zonas y resulta que ayer estuvo merodeando cerca de la zona de naves industriales que hay en el barrio de Brixton.
- ¿Brixton? ¿De qué me suena? – pregunté intentando recordar.
- Es el lugar donde encontramos a Henry Morgan – dijo Esposito – tu médico.
Mi corazón dio un vuelco, recordando la terrible imagen del pobre doctor Morgan descuartizado.
- Avisad a Beckett, nos vamos a mirar por la zona, es la única pista que tenemos por el momento y necesitamos encontrarla cuanto antes, si cabe la posibilidad de que esté en alguna de esas naves, debemos ir ya – dije con la voz ligeramente temblante.
- ¿Estás segura de que quieres ir tú? – preguntó Esposito mirándome a los ojos, viendo el miedo que había reflejado en ellos.
- ¿Qué quieres que haga? ¿Quedarme aquí esperando? – pregunté, los nervios habían vuelto una vez más.
- No quiero que lo hagas, pero quiero estar seguro de que vas a controlar tus nervios – dijo Esposito muy serio.
- Javi, me conoces mejor que nadie…- dije suspirando profundamente.
- Por eso lo digo Rose, es tu madre y entiendo lo difícil que puede ser todo esto para ti – puso su mano sobre mi hombro.
- Espo, ¿podemos dejar de hablar e irnos ya? – dijo completamente sería, controlando mentalmente mis nervios.
- Vale, vale, voy a avisar a Beckett – dijo levantando las manos a la altura del pecho.
Esposito se acercó a la sala de interrogatorios y abrió la puerta, desde donde me encontraba, no podía oír la conversación, pero vi como Beckett se levantaba y se acercaba a él. Después de cruzar unas pocas palabras, Esposito se acercó de nuevo a mí.
- ¿Qué ha dicho? – pregunté nerviosa.
- Dice que nos esperemos unos minutos, que está a punto de sacarle dónde tiene a tu madre y quiere venir con nosotros.
- Está bien, esperaré diez minutos, si no lo consigue, nos iremos a Brixton con o sin ella, pero no puedo estar aquí esperando horas mientras mi madre puede estar entre la vida y la muerte.
- Rose, intenta mantener la calma, la encontraremos sana y salva, estoy seguro – dijo dándome un abrazo.
- Si le pasa algo no podré perdonármelo nunca, ni a mí, ni a nadie – suspiré profundamente, intentando sacar todos los nervios y la frustración que sentía por todo el cuerpo, mientras aferraba mi cuerpo a los reconfortantes brazos y pectorales de Javi.
Espo es una de esas personas que llegan a tu vida un buen día y se quedan para siempre, habíamos compartido mucho durante nuestras vidas, siempre estaba ahí para mí, por mucho que discutiéramos, era mi mejor amigo, me conocía como nadie y sabía que en ese momento, necesitaba ese largo abrazo.
Mientras hundía mi cara en el cuello de Javi intentando controlar las lágrimas, Beckett salió de la sala de interrogatorios a toda prisa, parándose justo en el momento que vio la situación en la que Espo y yo estábamos. Ella carraspeó y nos separamos precipitadamente, mirándola sin saber muy bien qué decir al ver su ceño fruncido.
- Javi estaba…es solo que…bueno da igual ¿qué te ha dicho? – pregunté al final al ver que mi absurdo intento de explicarme no surgía de mi boca.
- He conseguido sonsacarle que está en el barrio de Brixton, pero no hay manera que me diga el lugar exacto o las condiciones en las que está – informó ella mientras nos miraba a cada uno, por su expresión, me pareció ver celos en sus ojos.
- ¿Entonces qué hacemos? – preguntó Javi intentando cortar la tensa miradita que Beckett me estaba echando.
- Ir allí con un grupo de rescate, buscar por las naves y peinar toda la zona exterior por si la ha escondido bajo tierra o algo parecido.
- ¿Bajo tierra? – tragué saliva sonoramente, aterrorizada al oír aquello.
- Castle, no podemos sacar conclusiones precipitadas, pero hay que barajar todas las posibilidades – dijo Beckett cambiando su ceño fruncido por algo más de preocupación al ver mi cara de pánico – Esposito.
- ¿Si jefa? – preguntó él.
- ¿Te importa quedarte aquí y ocuparte de la sospechosa? Intenta sacarle alguna pista más si puedes y luego llévala a los calabozos – dijo muy seria.
- Perfecto jefa – dibujó una tímida sonrisa.
- Te he dicho mil veces que no me llames jefa – contestó Beckett demasiado seria, yo los miraba alucinando, no entendía la actitud de Kate y menos en esos momentos.
- Perdón – Espo agachó la cabeza y me miró de reojo, yo me encogí de hombros.
Beckett se fue a su mesa e hizo varias llamadas, después, volvió hasta dónde Ryan y yo la esperábamos.
- Nos vamos, el equipo de rescate irá directo allí, será mejor que nosotros vayamos en dos coches – me miró con su expresión seria que me produjo un escalofrío por todo el cuerpo – tú te vienes conmigo.
- Está… - tragué saliva – bien…
El pobre Ryan aún entendía menos que yo la situación, pero se mantuvo callado, siempre ha sido un chico muy respetuoso y discreto.
Salimos de la comisaria y nos dirigimos hacia el barrio de Brixton.
- ¿Se puede saber a qué viene esa actitud? – pregunté sentándome de lado en el asiento del copiloto para poder ver mejor sus expresiones.
- No sé a qué te refieres Castle – dijo sin sacar la mirada de la carretera.
- ¡Oh vamos Beckett!, tú sabrás perfectamente cuando miento, pero yo cada vez me doy más cuenta de cuando lo haces tú – me crucé de brazos por encima del cinturón – he visto cómo te ha cambiado la cara al vernos a Javi y a mí abrazados.
- No alucines – dijo de nuevo sin mirarme.
- Así que la detective Beckett también se pone celosa.
- ¿Celosa yo? ¡Ja! – levantó las manos del volante tras su risa irónica.
- Kate, has dejado a Espo en la comisaria estupefacto, no es que le hayas hablado de la mejor manera posible – negué ligeramente con la cabeza.
- Tienes razón, cuando volvamos me disculparé con él – dijo sin mirarme otra vez.
- Así que admites que estabas celosa.
- ¿Qué? – por fin me miró, aunque fue una mirada rápida - Yo no he dicho eso, solo he dicho que le pediré perdón por cómo le he hablado.
- ¿Te das cuentas de que te has puesto celosa al verme abrazada a mi mejor amigo? Él y yo jamás tendríamos nada Beckett, no tienes por qué ponerte celosa.
- Pues se os veía muy bien abrazaditos – dijo con tono de burla.
- Beckett, han secuestrado a mi madre, tú estabas ocupada, él me ha visto mal y cómo ha hecho toda la vida, ha intentado calmar mis nervios con un reconfortante abrazo, nosotros somos así, desde pequeña los abrazos de Javi siempre me han ayudado mucho.
- Tienes razón… - me miró de reojo – lo siento.
- En realidad ¿te has puesto así por celos o para distraerme? – pregunté al ver que ya estábamos llegando al barrio de Brixton.
- Por distraerte, por supuesto – dijo ella mordiéndose el labio, aguantándose una sonrisa divertida.
- Ya…claro… - negué con la cabeza, eso no se lo creía nadie.
Cuando por fin entramos en el barrio, de nuevo mi pulso se aceleró, devolviéndome a la realidad que había fuera de ese coche, mi madre estaba allí mismo, pero no sabíamos ni en qué punto exacto, ni en qué condiciones la encontraríamos. Sólo el simple pensamiento de encontrarla malherida, o peor, muerta, hacía que mis nervios estuvieran a flor de piel.
Anduvimos las dos juntas hacia la primera nave, dónde el equipo de rescate ya había empezado con la búsqueda.
¿Encontrarán sana y salva a Helen? Más en el próximo capitulo!
Nos leemos =) Espero vuestras reviews con ansia!
