Muy buenas queridos lectores
Si, sé que me queréis matar y que no tengo perdón, pero desde hace un mes estoy muy liada y no tengo horas para nada, sé que también me vais a matar al ver lo corto que es el capitulo, pero tenía escrito hasta aquí y no quiero haceros esperar más, así que espero que al menos por unos días os sirva para saciar el apetito de más y poder traeros un capitulo nuevo lo antes posible.
Espero que siga interesandoos esta historia y le deis de nuevo una oportunidad, lo sé, yo también odio esos fics que actualizan de mes en mes o incluso más, pero como os he dicho, no tengo tiempo para nada, espero que me perdonéis
Deseo que me comentéis y me dejéis muchas reviews para saber si os va gustando el camino de la historia o no
ENJOY!
Capítulo 56
Una vez en comisaria, el cansancio de no haber dormido nada en casi 24 horas empezaba a pesar, mis ojos se entrecerraban mientras me mantenía apoyada en la mesa mirando la pizarra con todas las fotos y pistas que teníamos. Un caso que parecía sencillo, se había complicado por el hecho de que ya no era un simple asesinato, si no que era un doble crimen.
Kate se colocó a mi lado, posando suave y discretamente su mano encima de la mía que se encontraba apoyada en la mesa, el anillo de compromiso rozó mi piel, provocando un escalofrío por mi cuerpo.
- ¿Estás bien? – preguntó mirándome al ver mis enrojecidos ojos.
- Sí, solo estoy algo cansada – dije bostezando, llevando mi otra mano sobre la boca para silenciar el bostezo.
- Es normal Castle, no has dormido nada.
- Lo sé, pero tú tampoco y en cambio pareces mucho más entera que yo – dije poniendo morritos.
- Mi cuerpo está acostumbrado a dormir poco, ¿quieres un café? A mí me vendría bien – dijo sonriendo.
- Claro, si sigo mirando esta pizarra fijamente un rato más me voy a quedar dormida.
- Anda vamos – dijo levantando su firme culo de la mesa e indicándome que la siguiera.
Nos tomamos un café que Beckett preparó ante mi atenta mirada sonriente, viendo como siguiendo mis consejos, ya tenía totalmente dominada la cafetera.
Mis ojos se encontraron con los suyos mientras permanecíamos sentadas en silencio en el sofá de la sala, disfrutando del humeante y exquisito café.
- Cada día te salen mejor – comenté cortando el silencio después de darle un largo sorbo.
- Gracias, he tenido a la mejor de las maestras – se mordió la punta de la lengua en una sonrisa traviesa.
- Eso no lo dudes – me llevé una mano al pecho mostrando falsa modestia.
- Vaya, si llego a saber que te lo tienes tan creído no lo digo – soltó una pequeña carcajada, de esas que endulzaban mis oídos y me hacían sonreír a mí.
- Chicas, tenemos algo, deberíais venir – dijo Ryan asomándose a la puerta, provocando que diéramos un respingo y le miráramos.
Nos dirigimos rápidamente hacia la pizarra con las pistas, Esposito estaba apuntando algo en ella.
- La chica se llama Sophie Lansda, 27 años, vivía en Cardiff pero estaba aquí visitando a un amigo, hemos hablado con el chico y nos ha contado que Sophie había salido con un ligue que conoció de fiesta la noche anterior, su amigo no sabía el nombre del ligue, pero ha quedado en venir a comisaría dentro de unas horas para que el dibujante pueda hacer un boceto de la cara del tío.
- Perfecto, buscad todo lo que podáis sobre la víctima, sus movimientos en las horas anteriores a su muerte y esas cosas – dije frotándome el entrecejo intentando despejar un poco mi mente, realmente estaba muy cansada.
- Chicos, será mejor que nos vayamos algunos a descansar hasta que el chico aparezca, Castle, pareces muy cansada así que si no te importa, me quedaré yo y vosotras podéis iros a dormir un rato – dijo Esposito al ver mis ojos rojos.
- No es necesario Javi, puedo aguantar – dije tapándome la boca intentando disimular lo mejor posible mi amplio bostezo.
- Vamos Rose, insisto – dijo empujándome levemente hacia el ascensor.
- Tiene razón Castle, será mejor que durmamos un poco para mantener la mente fresca – dijo Beckett poniéndose a mi lado.
- Está bien…pero en cuanto aparezca, Espo, llámame.
- Tranquila, en cuanto lo vea aparecer os pego un toque – Esposito me guiñó un ojo, y junto a Beckett y Ryan, nos dirigimos al ascensor.
Cuando Kate y yo llegamos a casa, nos dirigimos directamente a nuestra cama, y en pocos minutos caímos las dos rendidas en un profundo coma, nunca se me había dado bien no dormir, aunque mi trabajo muchas veces lo exigía.
Después de unas pocas horas de sueño, el amigo de la víctima llamó informando que se dirigía hacia la comisaria, Esposito nos llamó y después de adecentarnos un poco, aparecimos por allí lo más rápido posible.
Cuando llegamos, el chico ya había llegado y tras explicarle el procedimiento, Jonathan Mars, que así se llamaba el amigo de la chica, se dispuso a trabajar con el dibujante.
En menos de media hora, el dibujante salió del despacho y nos entregó el boceto con la cara del sospechoso. Esposito frunció el ceño al verlo.
- Castle, tienes que ver esto – dijo pasándome el dibujo.
Mis ojos se abrieron de par en par, ante mí, dibujado a lápiz, se encontraba una cara muy familiar, apenas podía creérmelo.
- No puede ser… - dije negando con la cabeza.
- ¿Qué pasa? – preguntó Beckett poniéndose algo nerviosa al ver mi reacción - ¿Le conoces?
Le entregué el papel con el dibujo y ella me miró de nuevo después de posar sus ojos en él.
- ¿Este no es…? – empezó a formular la pregunta.
- Sí, lo es, es Gary – la interrumpí.
- Hay que encontrarle lo antes posible, ¿sabes dónde vive ahora? – preguntó Kate.
- No, no he vuelto a hablar con él, si lo preguntas por eso, pero… - dije cogiendo mi bolso y buscando algo dentro de él – puedo llamarle – mostré a mis compañeros la tarjeta que me había dado Gary.
- Seguro que si le llamas vendrá corriendo – dijo Kate con visible molestia.
- Eso seguro– dijo Esposito, provocando que Beckett le mirara con esa mirada asesina que ponía cuando algo no le gustaba ni un pelo.
- No le digas que es sospechoso de un caso, si no, saldrá corriendo – habló de repente Ryan que acababa de llegar, salvando a Esposito de la ira de Beckett.
- Tranquilo, no le diré nada – dije cogiendo mi móvil, apartándome de todos para hacer la llamada.
Marqué su número y después de tres tonos, Gary descolgó.
- Hola Gary, soy Rose.
- Hola preciosa, ¿qué puedo hacer por ti? – dijo con su característica voz alegre, dibujando una tímida sonrisa en mi cara y consiguiendo que con ese simple saludo me subieran los colores.
Carraspeé después de unos segundos de silencio, para poder ponerme seria y pensar fríamente en lo que me había llevado a llamarle.
- Me gustaría que te pasaras en cuanto puedas por la comisaría, hay algo de lo que tenemos que hablar.
- Por ti, lo que sea, ¿en qué comisaria trabajas? – oí como cogía un boli.
- Perdona que tonta, trabajo en la 12 – Dios pero qué me pasaba, me sentía como cuando era adolescente y se me caía la baba con él.
- Me visto y voy para allá, y Rose… - dijo algo dubitativo.
- ¿Sí?
- Gracias por llamar.
- No te emociones Gaz, ya sabes que estoy prometida – dije mirando de reojo a Kate que me miraba atentamente, incluso con algo de nerviosismo.
- Por ahora… – dijo justo ante de colgar.
Uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuh, ¿qué pasará?
Más en el próximo capitulo
Dejadme muchas reviews que me alegran el alma y me ayudan a seguir!
