Corazón roto.

Mi vista estaba distorsionada, mis pies descalzos sentían el frio suelo de piedra. A mi lado estaban la chica de cabello azul y de cabello cobrizo tomándome de los brazos, llevándome a rastras, mire hacia el frente el interminable pasillo tan negro que no pude ver su final. Pude sentir una fría briza golpear mi rostro y levantar gentilmente mi cabello suelto. Hanayo camino frente a mí y dimos la vuelta en la esquina del pasillo; frente a nosotras ahora estaban unas escaleras de madera, levante mi rostro y débilmente sostuve la mirada en la luz de la luna que pasaba por una de las ventanas al final de las escaleras de una gran torre circular, comenzamos a subir los peldaños que crujían cada que las chicas a mi lado ponían un pie encima, pude oler el aire fresco mientras más nos acercábamos a la cima.

Al llegar, la luz de la luna me deslumbro e hizo que apartara la mirada. Podía ver el cielo completamente cubierto de densas nubes negras; el cielo se ilumino por un segundo y después se escuchó el estruendoso sonido de un trueno el cual hizo que un escalofrió recorriera mi espalda. Leves gotas de lluvia golpearon mi rostro, se sentían tan frías y afiladas que no pude soportar mantener más tiempo mi mirada hacia el cielo y mire cabizbaja y resignada al suelo.

Las chicas a mi lado me acercaron hasta el borde de aquella azotea y pude ver la torre de Tokio alumbrar el cielo nocturno, "al menos me servía de consuelo saber que estaba cerca de casa y no en otro lugar desconocido y sin ninguna escapatoria" al menos eso pensé en ese instante porque luego una luz dorada alumbro todo el lugar y sentí como mis muñecas y tobillos eran aprisionados de nuevo, definitivamente en ese momento no volví a pensar en mi libertad, sonreí tristemente mirando la ciudad iluminada a lo lejos.

Sentí una fuerza levantar todo mi peso por el aire suavemente y voltear mi cuerpo entero a la fuerza para mirar frente a mí el rostro inmutable de Hanayo, sus manos estaban temblorosas y una extraña luz dorada salía de sus dedos, levante la vista y me deslumbro el intenso brillo de su cabello que resplandecía de un vivo color dorado.

Me levanto por el aire y me apoyo con delicadeza en una columna de roca, tan fría que a mi tacto parecía quemar y perforar mi piel, incluso podía sentir claramente el dolor. Hanayo se acercó a mí y la luz dorada desapareció, intente moverme pero mis manos estaban aprisionadas alrededor de la columna y mis pies estaban empotrados en el suelo, ella llevo su dedo índice a mi rostro y me toco delicadamente la mejilla, me miro con una sonrisa triste en su rostro y con el semblante apenado; aun así mi rostro era severo, fruncí el ceño apenas ella toco mi rostro y sacudí mi cabeza para dejar de sentir su tacto.

– ¿Qué es lo que quieres conseguir con todo esto? –Cuestione con mi voz molesta y sin voltear a verla, ella libero un pequeño suspiro y se apartó de mi lado.

–Creo que te mereces una explicación más razonable. –Se alejó y comenzó a caminar por los alrededores, yo la seguía con la mirada viendo cada acción que hacía. –Ya te lo había dicho, he estado buscando a alguien como tú, alguien que sea capaz de ignorar lo que siente sin importarle nada. –Se llevó un dedo a la barbilla. –Digamos que eres el ingrediente principal para llevar a cabo este ritual. –Continúo caminando y se acercó a la chica de cabello azul, su sonrisa desapareció en un instante y bajo la mirada. –Este ritual es para traer a alguien especial de vuelta, alguien muy importante en mi vida. –Parecía que había pensado en cada palabra que salía de su boca tratando de cuidar lo que decía, levanto sus hombros y vi cómo le temblaban las manos. –Y para llevar a cabo todo esto es necesario un sacrificio de una persona como tú, además de un fuerte vínculo con la persona que lo realiza… Es por eso que decidí ganarme tu confianza, aunque el método que use es un poco… como sea, todo lo que te dije, todo lo que te confié, fue solo para que en este momento pudiera traerla de vuelta… Todo esto fue lo que madre dijo que hiciera para volver a verla... –Su voz fue decayendo hasta quedar en tan solo un susurro.

–Entonces todo era mentira… –Baje mi mirada y apreté los dientes frustrada. –Todo lo que dijiste antes realmente no significo nada para ti. –Aparto su mirada sin decir nada al ver mi rostro molesto. – ¡Contesta! –Exclame sin muchas ganas, mire hacia el suelo decepcionada.

–Debes de odiarme ahora Eli-chan, pero todo esto lo hago por la persona que quiero… –Se acercó a mí. –No espero que me entiendas, y no buscare tu aprobación, a fin de cuentas es inevitable lo que estoy a punto de hacer. –Se apartó y se acercó de nuevo a la chica de cabello azul. –Hay que iniciar ahora Umi-chan. –La chica afirmo con la cabeza y de sus manos salió un resplandor azul el cual ilumino unas velas tan negras junto a mí las cuales no me había siquiera percatado de su presciencia hasta que se encendieron.

La lluvia se incrementó, cada gota parecían navajas afiladas caer sobre mi cabeza, a las otras chicas no parecía importarle, a pesar de eso la luz de las velas debajo de mí no se apagaba, frente a mi estaba la torre por la que habíamos entrado y de la puerta salió la última de las chicas, la de las alas rotas, llego con una caja de madera llena de objetos, Hanayo metió su mano y de ella saco una daga, su filo brillo de color azul al igual que la luz de las velas cuando la puso frente a mí, yo solo podía verla horrorizada. Volvió a meter su mano en la caja y saco una bolsa con cenizas las cuales aún resplandecían de un tono carmesí y humeaban dentro de la bolsa, se las paso a la chica de cabello cobrizo la cual no me había quitado la vista de encima ni un segundo, tomo la bolsa con sus largos dedos pálidos y se acercó a mí; comenzó a dibujar un extraño símbolo en el suelo con las cenizas mientras que sus manos brillaban con una tenue luz naranja. Volví mi vista a Hanayo la cual sacaba la última cosa de la caja; era un guardapelo con una cadena dorada, se le quedo un rato viendo con una mirada triste y desolada, lo abrió y sus ojos brillaron al ver el contenido dentro, levante mi vista y vi unas cuantas hebras de cabello anaranjado en su interior el cual estaba completamente opaco. Hanayo se llevó el guardapelo al pecho y permaneció abrazándolo un segundo, volteo a verme una vez más y se acercó con paso decidido hasta donde yo estaba con mi rostro inexpresivo por fuera, pero dentro de mi mente sentía miles de sentimientos al ver lo que hacían esas chicas alrededor mío.

–Comencemos, Eli-chan. –Llevo sus manos a mi cuello me ató el guardapelo dorado, lo miro un segundo más y paso sus dedos por la superficie dorada de este antes de alejarse de nuevo. –Gracias Honoka-chan. –La chica a mi lado puso una gran sonrisa en su rostro, y dejo de dibujar en el suelo con la ceniza para después levantarse de un salto y acercarse a la chica de cabello azul. –Sera peligroso, no quiero que nada les pase. –Las tres chicas la miraron preocupadas. –Así que por favor… déjenme hacer esto por mi cuenta, si algo sucede les prometo llamarles lo mas pronto posible. –Umi se acercó bruscamente a ella y la tomo por los hombros mirándola con el rostro preocupado.

–Pe…Pero Hanayo, dijiste que nos dejarías ayudarte. –Dijo desesperada, Hanayo la miro con una sonrisa comprensiva.

–Umi-chan tiene razón. –Dijo Honoka desde atrás de la espalda de Umi. –Prometiste que nos dejarías ayudar Hanayo-chan. –Hizo un puchero. –Dijiste que las cuatro llevaríamos a cabo el ritual y recibiríamos las consecuencias si salía mal.

–Hanayo-chan, sabes muy bien que el conjuro es peligroso y que solo con tu poder no será suficiente. –Se acercó la chica de pelo castaño-grisáceo y la miro totalmente preocupada. –Honoka-chan tiene razón, déjanos ayudarte... al fin de cuentas ella también era nuestra amiga. –Hanayo vio a las tres chicas con una sonrisa amable mientras negaba con la cabeza, las tres chicas la miraron entristecidas.

–Este es asunto mío. –Se acercó a las tres chicas y tomo de las manos a Honoka y Umi las cuales lucían más preocupadas. –Qué clase de bruja seria si le pidiera un trabajo tan caprichoso y egoísta a mis familiares, no quiero que les pases nada malo a ustedes, además ya saben con quién ir si las cosas salen mal.

– ¡PERO! –dijeron las tres al unísono, Hanayo libero un suspiro y negó de nuevo con la cabeza.

–Gracias por preocuparse por mí, les prometo que estaré bien. –Hanayo casi empujo a las tres chicas y las llevo a un lugar más alejado de donde estábamos nosotras, yo aun podía ver el rostro acongojado de las tres pero parecía que la chica de cabello azul era la más frustrada.

Hanayo se acercó a mí y me miro con una sonrisa triste en su rostro y los ojos ensombrecidos, comencé a mover mi cuerpo tan pronto vi la cercanía en la que estaba, mire hacia el cielo donde la lluvia empapo todo mi rostro, los truenos se escucharon cada vez más cerca, y los resplandores alejaban la obscuridad del cielo por unos segundos. Hanayo se puso de rodillas frente a mí, su cabello comenzó a encenderse con una extraña luminosidad dorada, agacho la cabeza y comenzó a murmurar cosas que no comprendía, comencé a sentir escalofríos pasar por todo mi cuerpo, comencé a tener miedo cuando vi la escena frente a mí, el cabello de Hanayo parecía levitar por una fuerza extraña y el símbolo que estaba dibujado en el suelo con cenizas comenzó a brillar del mismo color que el cabello de Hanayo.

Entonces sentí una opresión en mi pecho, un raro dolor que entumecía todo mi cuerpo, comencé a gritar por el dolor, al principio eran leves quejidos pero se fueron incrementando hasta hacerme gritar con una voz que me parecía extraña al escucharla salir de mi boca, el guardapelo que me había puesto Hanayo antes me quemaba la piel, sentía mi cuerpo tan caliente que las gotas de lluvia parecían evaporarse cuando caían sobre mi cuerpo. Mis manos se movieron hacia arriba y comencé a despegarme del suelo mientras mis brazos soportaban todo mi peso, era realmente doloroso, la luz de Hanayo se hizo más intensa, se puso de pie y miro hacia el cielo dejando que la lluvia le empapara todo el rostro. Tomo la daga que había permanecido intacta desde todo ese tiempo y se acercó a mí con ella amenazadoramente, la luz cada vez era más deslumbrante, comencé a sentir pánico, tenía mucho miedo al ver a Hanayo de esa forma, me sentía tan vulnerable y tan incapaz que no pensaba claramente, en la situación que estaba comencé a perder la esperanza.

Entonces sin siquiera pensarlo, las imágenes de una chica llegaron a mi mente, tal vez por la desesperación que sentía en ese momento logre visualizar frente a mí a una persona que me parecía familiar. Cerré fuerte los ojos, lagrimas corrieron por mis mejillas, realmente en ese momento, en lo que parecía ser lo último que viviría, me dieron tantas ganas de volver a verla, y no sé si fue mi deseo o un simple capricho porque de pronto la sentía tan cerca y tan real frente a mí.

–Nozomi… –Fue lo último que dije o más bien, murmure, por alguna razón no pude pensar en otra persona que no fuera ella, quizás porque me había enseñado una valiosa lección y al menos al final quería atesorar sus palabras, aquellas palabras que en la boca de Hanayo salían filosas y dolorosas y en la de Nozomi tenían un sentimiento más benévolo.

El cielo rugió de nuevo y la luna salió de entre las nubes, su luz plateada era tan intensa en ese momento que me pareció tan hermosa a mis ojos, como si quisiera mostrarse aunque sea una última vez frente a mí y grabar su magnificencia en mi mente. Mordí mi labio inferir y comencé a sollozar, las lágrimas que bajaban por mis mejillas se confundían con la fría agua de lluvia.

Hanayo me vio con su rostro ensombrecido y empuño fuerte la daga con sus dos manos. Lentamente acerco la daga a mi garganta e hizo un pequeño corte en ella, el dolor era incluso peor de lo que me imagine, sentí mi garganta arder mientras la espesa sangre salía despacio haciendo un camino hasta mi clavícula manchándola de carmesí. Hanayo levanto la daga y comenzó a musitar otra vez, se mantuvo firme e hizo otro corte en mis piernas, no pude soportar el dolor y grite tan fuerte que las tres chicas que estaban en la lejanía solo se me quedaron viendo con cara de pena y congoja.

Mire una última vez a la luna y exhale lo que parecía ser mi último suspiro, me quede inspeccionado cada mancha de esta con mis ojos llenos de agua; entonces vi una sombra que no me era conocida, la luna iluminaba algo que parecía moverse velozmente por el cielo y pasar entre las densas nubes negras alrededor del cielo. En tan solo un instante la lluvia ceso, las nubes se movían apresuradas despejando el cielo dejando ver el tono tan azul y tan obscuro de este. La silueta se fue haciendo más grande a mis ojos y entonces, una brillante luz purpura ilumino el cielo, Hanayo volteo la vista completamente desconcertada, chasqueo los labios y se alejó unos centímetros de mí, la luz se hizo más intensa y como si de un rayo se tratase impacto en el suelo debajo de nosotras haciendo temblar la tierra, escondí la vista evitando la arena y tierra que voló hacia mi cuando el rayo impacto, regrese rápidamente la vista casi desesperada a el objeto que sobrevolaba el cielo, ahora estaba a una distancia más corta. Estoy segura que vi el largo cabello de una chica, y mientras permanecía aturdida vi cómo se encendió de un tono purpura y de nuevo un trueno se dirigió hacia nosotras.

Quizás mi fuertes pensamiento la habían traído hasta mí, pero cuando la vi tan real encima de una vieja escoba de madera me costó creer que fuera real.

La luz azul de las velas le ilumino el rostro cuando estuvo lo suficientemente cerca de nosotras, tenía una sonrisa en la cara y sus ojos verdes destellaban chispas del mismo color. Descendió suavemente y puso un pie en la tierra chamuscada por los rayos de antes, llevaba puesto un vestido purpura con estrellas bordadas en la parte del cuello, tenía unas medias negras que la cubrían hasta las rodillas y unas botas del mismo color, en su cabeza tenía un sombrero parecido al de Hanayo pero este era negro con una franja azul claro decorándolo. No sabía qué hacer, estaba tan impresionada al verla ahí parada, tan cerca de mí, que me quede completamente paralizada y sin habla, la escoba de madera desapareció de sus manos en un instante. Me miro directo a los ojos y note como me examinaba con la mirada, su sonrisa desapareció y lanzo un pesado suspiro para luego apartar la vista de mí y ver a los ojos a Hanayo.

– ¿Con que así son las cosas? –Su expresión cambio severamente, no parecía la Nozomi que conocía. –Hanayo... –Incluso su voz cambio, me causo un estremecimiento al escucharla.

–Te tardaste Nozomi-chan. –Hanayo endulzo la voz, pero su rostro reflejaba todo lo contrario a lo que sus palabras decían, apretaba fuertemente los dientes haciendo que una vena saltara en su frente. –Me preguntaba en que momento vendrías a arrebatarme de nuevo lo que había conseguido. –Nozomi agacho la cabeza y libero un pesado suspiro, las otras tres chicas miraron sorprendidas a Nozomi y comenzaron a caminar despacio hacia Hanayo. – ¡No se acerquen! –Les grito molesta Hanayo. –Déjenme esto a mí. –Las tres retrocedieron y miraron con pena a Hanayo.

–Sabes muy bien que este no es el modo de obtenerlo. –La voz de Nozomi volvió a ser la misma que conocía, dio un par de pasos hacia Hanayo la cual retrocedió tratando de evitarla. – ¿Que pensabas hacerle? –Me señaló con su dedo índice, yo aún seguía paralizada por la situación en la que estaba. –Sacrificarla y traer a Rin de vuelta. –Hanayo se acercó y estampo la palma de su mano contra la mejilla de Nozomi.

–Te dije que no volvieras a mencionar su nombre, no tienes ningún derecho de hacerlo. –Nozomi se llevó una mano temblorosa a su mejilla y volteo su cabeza rápidamente viendo de nuevo a Hanayo con sus ojos molestos y apretando frustrada los dientes.

– ¡Sabes muy bien que las cosas no son tan simples! –Nozomi levantó la voz y encaro a Hanayo. – ¡NO PUEDES VOLVER A TRAER A LOS MUERTOS A LA VIDA! –Se mordió el labio inferior y aparto la mirada de Hanayo la cual parecía sorprendida por las palabras de Nozomi. –Lo que te dijo madre es mentira… –Susurro entre dientes.

– ¡Pero es la única opción que tengo! –Hanayo se apartó, su voz se suavizo y hablo difícilmente mientras comenzaba a sollozar. –Es tan fácil para ti decirlo, ¿Cierto?

–Hanayo ya te dije que yo no...

– ¡CALLATE! –Levanto su vista, lagrimas salían de sus ojos. –Tú nunca lo entenderías… Rin-chan era alguien muy especial para mí. –Hanayo levanto su mirada molesta entre todas esas lágrimas. –Tu nunca sentiste lo que yo sentía por ella… y a pesar de todo… y a pesar de todo… –Su voz se fue apagando, me causo un vuelco en el pecho al verla actuar de esa forma. –Tú me la arrebataste. –Hanayo la vio con el ceño fruncido, su nariz estaba llena de arrugas y sus ojos que parecían apacibles cambiaron totalmente, parecía una persona completamente diferente.

–Yo no… –Nozomi retrocedió unos pasos. – ¡Ya te dije que yo no lo hice! –Miro hacia el suelo – ¿Por qué no me crees? –Hizo una pausa y dio un par de pasos más hacia atrás. –Tan poca confianza me tienes que le crees más a Madre que a mí… Yo, que soy tu hermana, tu misma sangre. –Nozomi la vio con lágrimas en las comisuras de sus ojos.

–Dime entonces quien lo hizo. –Hablo molesta Hanayo. –Tú fuiste la única con la que se encontró Rin esa noche, justamente la noche en que nos íbamos a ir las dos juntas y dejarte todo lo que teníamos. –Las lágrimas se deslizaron por las mejillas de Hanayo. – ¡Que tanto querías arrebatarme para que estuvieras conforme! Al fin de cuentas tú ibas a ser la siguiente heredera de la familia, yo no necesitaba más que a Rin-chan. –Hanayo comenzó a llorar desesperadamente, respiraba con dificultad y le costaba hablar. – ¿Acaso no te basto…?

–Hanayo, déjame explicarte…

– ¡NO! –Su grito se escuchó tan molesto que me hizo sentir escalofríos, un estruendo se escuchó en el cielo, levante mi vista y me quede sorprendida por las nubes acumulándose y arremolinándose encima de nosotras. – ¡YA NO QUIERO MAS EXPLICACIONES! –Hanayo miro con un dolor tan intenso en su rostro a Nozomi la cual retrocedió al verla. – ¡QUIERO A RIN-CHAN DE VUELTA!

–Ca…cálmate… Hanayo… –La voz de Nozomi apenas salió, una fuerte briza me golpeo en el rostro haciendo que apartara la vista. Las otras chicas que veían todo el espectáculo desde lejos al fin se acercaron desesperadas a Hanayo.

– ¡Hanayo! -Gritaron las tres al mismo tiempo.

–No hagas esto, es peligroso. –Dijo Umi acercándose y poniendo una mano en el hombro de Hanayo. – ¡Todo es tu culpa! –Volteo a ver a Nozomi completamente molesta y se quedó pensativa un rato, parecía que quería buscar las palabras indicadas. – ¡Maldita bruja!

–Hanayo-chan, cálmate por favor. –Dijo Honoka. –Hazlo por nosotras, no queremos verte sufrir de este modo. –Acaricio el rostro de Hanayo pero ella ni siquiera se inmuto un poco.

–Hanayo-chan reacciona por favor. –Kotori se acercó a Nozomi y el encaro con un rostro amenazador. –Todo esto es tú culpa, si tan solo no hubieras venido, si tan solo hubieras dejado que todo siguiera su curso esto no estaría pasando. –Bajo la vista con pesadez. –Ya le arrebataste a la persona que quería y ahora quieres llevarla a donde esta ella… realmente eres despreciable. –las manos de Kotori se iluminaron con una luz amarilla y levanto el rostro hacia Nozomi. –No dejare que nos hagas mas daño. –Lagrimas bajaron de sus ojos, parecía que le costaba decirlo.

–Espera, Kotori-chan. –Las manos de Nozomi se iluminaron con una luz purpura. –Sé que no quieres hacer esto… sé que muy en el fondo sabes que digo la verdad.

–Quisiera creerte, pero… –Volteo a ver a Hanayo. –Ya hiciste suficiente daño Nozomi. –Levanto sus manos, la luz se hizo más intensa y sus ojos resplandecieron del mismo color, Nozomi aparto la vista y se quedó completamente inmóvil.

–Espera, Kotori-chan. –Voltee a ver a Hanayo, su voz salió casi como un suspiro, dio un par de pasos pesados hacia donde estaba Kotori. –No quiero que hagas esto… No mereces complacer los caprichos egoístas de esta idiota bruja. No quiero que tus manos se manchen de la sangre que me pertenece. –Hanayo se acercó amenazadoramente a Nozomi y aparto a Kotori.

–Espero Hanayo-chan, no lo hagas. –Dijo desesperada Kotori. –Déjame hacerlo a mí, no quiero que sufras más, cierto chicas. –Volteo a ver a Honoka y a Umi las cuales asintieron pesadamente con sus cabezas. –Nosotras no encargaremos de ella y cuando esto termine, trataremos de intentar de nuevo el ritual para traer a Rin-chan de vuelta.

– ¡Dije que no se entrometan! –Hizo un ademan y una luz rosa salió disparada de sus manos hacia las tres chicas, Umi se acercó a Honoka y la tomo de los hombros protegiéndola con su cuerpo mientras que Kotori solo veía desilusionada a Hanayo, hubo un resplandor y entonces frente a mi aparecieron un lobo azul, un pequeño murciélago, y una lechuza. Se quedaron un segundo viendo a Hanayo y después retrocedieron.

Hanayo se acercó a Nozomi la cual solo estaba expectante con su rostro inexpresivo viendo como Hanayo se acercaba peligrosamente a ella. Mientras tanto yo veía a las dos chicas completamente asombrada, comencé a temblar al ver el cabello de Hanayo iluminarse de dorado al igual que el de Nozomi de purpura, el cielo en mi cabeza se despejo dejando ver la gran luna iluminar sus rostros. No podía creer lo que estaba frente a mí, vi a los familiares de Hanayo ver con sus rostros preocupados a Hanayo sin moverse de su lugar, una gota de sangre mancho mis piernas y callo pesadamente al suelo, aun así no me importo mas el dolor, veía a las dos chicas completamente asustada pensando lo que fuera a pasar, me comencé a preocupar por Nozomi, la cual parecía indispuesta a enfrentarse a su "Hermana", su rostro, aunque no lo parecía, se veía preocupado y resignado a lo que le pasar, no podía decir nada, ni siquiera las palabras pasaron por mi mente en ese momento, solo me quede expectante a ver el siguiente movimiento de aquellas dos chicas frente a mí.


Espero que les haya gustado este nuevo capitulo. Por un segundo pensé que no salvaban a Eli, después pensé que yo era el que escribía la historia y se me paso.

Muchas gracias por las Reviews del capitulo pasado realmente me animaron a escribir mejor este capitulo, y gracias a Gracc por decirme que le gusta como narro los escenarios y el ambiente, algo que me gusta mucho de los libros como por ejemplo "20,000 leguas de viaje submarino", es que te envuelve en el mundo que esta narrando y yo trato de intentar eso mismo.

En Fin me gustaría pedirles su opinion acerca de una historia, que quizás a no todos le interese porque es de mi Otp favorita HonoxUmi, la cual pudieron leer un poquito de ella aquí, y me gustaría escribir una historia en este mismo "universo de Hechizo" con la perspectiva de Umi y como conoció a Honoka. ¿Les gustaría?

En Fin muchas Gracias Por leer y sus Reviews.