DECLAIMER: How to you train dragon no me pertenece ni la obra "La mecánica del corazón" todo se los dejo a sus respectivos autores, Dreanworks o Creccida Cowel y Mathias Malzieu.

AVISO:Este fic participa en el Mini-Reto Especial "Hiccup Haddock" del foro La Academia de Dragones.

PALABRAS: exactamente 500

Esta idea se me ocurrió cuando leí la obra, hace ya años, la imaginación de un niño es sorprenderte y para honrar a mi niñez mejor tarde que nunca :D


Reglas


Las mañanas son cálidas en Berk, el sonido de un tic tac siempre está presente en la habitación de un castaño, se vuelve tan típico el ruido que lo siente como una arrulladora melodía.

-Buenos días –saludo su mentor entrando con un martillo y un cuadro.

- Hola – bostezo - ¿Qué es eso? - se levanta, cuidadosamente colocándose una llave en la altura de su pecho para comenzar a dar cuerda a la caja que tiene incrustado en la piel en lugar donde debería estar su corazón.

- ¿Cómo va ese corazón? – comienza a clavar el cuadro a la altura de su cabecera.

- A veces duele por la noche, las manecillas se atoran y me dan comezón – el castaño se viste con la atenta mirada de lo que coloca el herrero – Y ¿qué es eso?

- Esto mi querido pupilo, son tus "reglas"- un pequeño cuadro con tres oraciones cuelga de la pared.

- ¿De verdad necesito tenerlas presente para recordarlas?- claramente agobiado con el tema le lanza una mirada incrédula al hombre de una mano.

- A ver ¿Cuáles son? – pregunta burlón.

- No juegues con las ajugas.

Controla tu ira.

Jamás te enamores.

-Exacto, créeme Hiccup, esas reglas te salvaran la vida.

- Las dos primeras las entiendo, pero la ultima es innecesaria. Jamás me he enamorado.

- Nunca digas "nunca" el amor más impredecible de lo que crees, por eso estate cuidado, no te digo que no puedes amar solo te dolerá un infierno – Con una sonrisa despreocupada se dirigió a sus tareas ordinarias.

- Amar un infierno. Quiero verlo – sumido en sus pensamientos fue interrumpido por un fuerte golpe en su tejado.

Con los pies descalzos corre hasta la puerta trasera, con cuidado sube al tejado, lo que se encuentra fue nada más y nada menos que a un mínimo negro con los ojos verde en posición amenazadora y una patita atorada entre las maderas de la antigua casa del doctor.

- Tranquilo no te pasara nada – estira una mano tratando de tocarlo, en respuesta solo se oye un gruñido claramente desconfiad, cierra los ojos y agacha la cabeza al acercarse. El minino se tranquiliza y observa con curiosidad como el joven con cuidado libera su patita de entre los restos de madera, su patita se libera, cuando Hiccup abre los ojos el minino no puede caminar, su pata estaba más herida de lo que creía.

- Creo que no te podrás irte todavía – esboza una sonrisa y con el mismo procedimiento de antes logra tocarlo.

En esta ocasión el felino se deja acariciar y abrazar por el humano.

- Tranquilo yo te cuidare – con una de sus patas buenas, el gato juega curiosamente con el aparato que tiene en el pecho, del cual suena un tic tac.

- ¿Vez esto? es mi corazón, así que primera regla: No juegues con mis agujas – el gato lo mira con interrogación, moviendo la cabeza de lado y levantando las orejas. ¿porque dependía tanto de el reloj?


Espero que me haya salido bien.

Los que quieren Hiccstrid en el siguiente capítulo.

Si alguno me quiere dejar un Review o favorito será agradecido y harían muy feliz a esta chica.