Antes que nada, lamento mucho la demora en esta historia, pero como no le queda mucho para terminar la iré subiendo poco a poco, de cualquier forma una disculpa a todos lo que aun la siguen.
Sin mas disfruten el capitulo...
Interludio.
La niebla a mi alrededor desaparecía lentamente conforme más caminaba. Bruma fría salía de mi boca por cada suspiro cansado que daba. Miraba desesperada a todos lados, tratando de no alejarme mucho de aquella persona que me guiaba entre la niebla.
El aliento de Nozomi salía suavemente de sus labios entreabiertos y me golpeaba en la mejilla. No pensé que lo que le pasaba fuera nada grave. Simplemente parecía estar dormida; debe estar demasiado cansada después de que toda esa magia salió de su cuerpo tan repentinamente. A pesar de eso, por cada paso que daba, más preocupada me sentía.
Casas de madera aparecieron entre la niebla. Los nubarrones grisáceos se dispersaban y me dejaban ver por fin el camino frente a mí.
El silencio, el cual antes era abrumador, de pronto desapareció con el repentino sonido del crujir de la tierra húmeda bajo mis pies; se escuchaban también en la lejanía por donde la persona encapuchada me guiaba.
El sol se ocultaba detrás de las nubes negras haciendo que una luz grisácea iluminara el camino. Hacia frio, comencé a tiritar cuando una brisa fría golpeo mi cuerpo, al igual que Nozomi tembló en mis brazos.
Acerque a Nozomi más a mi cuerpo. Me sentí aliviada ya que, desde que nos encontramos con su madre (Sui), no se había movido, parecía petrificada. Sentía que su corazón latía pero su cuerpo no se movía.
De pronto, frente a mí, una gran casa emergió entre la poca niebla que aún quedaba. La casa era la más vistosa de todas al ser la más grande y mejor cuidada en comparación a las demás. Desvié mi mirada de la casa y mire de nuevo al camino por el que habíamos venido, viendo con desconcierto como la persona que me había guiado hasta ahí se alejaba lentamente, volviendo entre sus pasos y desapareciendo en la niebla que se comenzaba a amontonar por todo su cuerpo. Una fuerte brisa golpeo mi rostro haciendo que ocultara la mirada. La persona volteo su rostro y me vio una última vez. Los pálidos rayos de sol iluminaron un poco sus labios rosados debajo de la capucha negra que cubría su cabeza. Un rayo paso entre las densas nubes e ilumino el rostro de aquella chica, lo único que pude distinguir fue el brillo de sus ojos contrastados con la luz del sol; haciendo que su iris pareciera amarillo. La chica hizo una reverencia antes de desaparecer detrás de un cumulo de niebla.
En ese momento no le tome mucha importancia; realmente me sorprendió que hubiera alguien en esa aldea que me ayudara a encontrar un camino después de la pela que tuvimos contra Sui, pero realmente no me importaba mucho en ese momento.
Volví apresurada la mirada a la puerta frente a mí. Con la poca fuerza que me quedaba: acomode mejor a Nozomi en mi espalda y acerque mi mano a la puerta de madera con afán de anunciarme, pero, antes de siquiera tocar la astillada madera de la imponente puerta, esta se abrió de golpe dejándome sorprendida al instante.
Mi sorpresa aumento al ver frente a mí los ojos carmesís de Nico, la cual me miraba de la misma forma. Sus ojos se abrieron más grandes al ver a Nozomi inconsciente en mis brazos. Inmediatamente, Nico hizo un ademan hacia adentro de la casa y rápidamente apareció Maki detrás de ella, igual de impresionada que ella.
– ¿Qué fue lo que paso? –Maki aparto a Nico de su camino y se acercó a mí. Tomo el brazo de Nozomi y lanzo un profundo suspiro– ¿Qué le hicieron?
– ¡¿Qué demonios hiciste humana?! –Nico se acercó a mí, sus ojos brillaron de carmesí–. Te dejamos un momento a solas con ella y casi consigues que la maten de nuevo. Realmente eres una molestia y un estorbo, porque no te vas de una maldita vez. –Mire a Nico con molestia, pero pronto me percaté de que tenía un poco de razón. Se supone que tenía que protegerla, pero al final fue ella la que termino salvándome.
–Tienes razón –Mire a Nico. No cambie la mirada, aún estaba molesta y más aún por darle la razón–. Sé que tenía que protegerla y… Como sea, puedes curarla.
–No será necesario –Tanto Nico como yo volteamos a ver a Maki con extrañeza–. Solo está dormida. ¿Qué fue lo que paso? –Maki me vio con tranquilidad.
–Su madre… –Apenas dije eso y las dos chicas me miraron asombradas, parecía que sabían muy bien de lo que era capaz esa mujer–. Cuando se fueron ustedes, de repente apareció ella con otra chica castaña.
Maki vio que poco a poco perdía las fuerzas por cargar a Nozomi, así que me dejo entrar a la casa de madera.
Cuando estuve adentro una agradable calidez inundo mi cuerpo. Maki me guio hasta una especie de sala: había una mesa grande y de madera en el centro, la habitación estaba hecha un desastre: había frascos, libros y otras cosas que ni siquiera me imaginaba para que servían, regados por todas partes.
Maki se acercó a un sofá de cuero negro que estaba justo al lado de una ventana, deje ahí a Nozomi y mire de nuevo a las chicas. Ahora no solo estaba Nico y Maki, si no que Umi y Honoka me veían desde lo alto de unas escaleras de madera. Ambas chicas bajaron apresuradas y vieron a Nozomi tendida en el sofá con preocupación. Libere un suspiro prolongado y continúe contándoles a las chicas que fue lo que había pasado:
–Cuando ella llego empezó a decirle a Nozomi cosas extrañas, cosas que yo no entendía. Después de eso nos atacó… –Nico abrió los ojos con impresión, parecía casi horrorizada.
– ¿Las ataco?, ¡¿Cómo diablos pudo ella atacar a una bruja como Nozomi?!
–Nozomi también parecía sorprendida. Pero ella… –Voltee a mirar a Umi y a Honoka antes de continuar–, ella dijo que era un regalo de Hanayo. De sus manos emergió esa extraña luz negra que Hanayo desprendió la noche en que estaba en la torre. –Umi abrió grandes los ojos, y comenzó a temblar; sus piernas perdían fuerzas y termino cayendo al suelo, rápidamente, al verla, Honoka se acercó a ella.
–Es por eso… –Dijo Umi en un susurro el cual pasó inadvertido para mí.
– ¿Qué es lo que pasa?, ¿Por qué…?
–Esa persona no puede hacer magia –Maki se acercó a mí y me miro tranquilamente, pero su cuerpo parecía temblar conforme las palabras trataban de salir de sus labios–. Si lo que dices es cierto; debió de haber hecho algo muy malo para conseguir ese poder. –Maki desvió la mirada a Umi–. Como sea, dejemos ese asunto para después. ¿Qué fue lo que le pasó a Nozomi?
–E… Ella trato de protegerme… –Nico me miro con molestia, yo solo pude ocultar mi mirada apenada–. Aquella mujer le dijo cosas horribles a Nozomi. Yo estaba furiosa, no podía quedarme viendo. Cuando encare a esa mujer…, su mirada era extraña, sus ojos estaban llenos de ira. Pero, antes de siquiera hacerme daño; Nozomi comenzó a… Es difícil de explicar, pero parecía pasar por lo mismo que Hanayo… –Nico me miro con el rostro rojo y completamente furiosa–. El cuerpo de Nozomi brillo con su magia y por fin pudo golpear a Sui, entonces, después de eso, ella quedo inconsciente y Sui y la otra chica escaparon.
Apenas termine: Nico se acercó a mí y con sus pequeñas manos me tomo del cuello de mi camisa. Sus ojos brillaron amenazantes frente a mí al igual que sus manos se engullían en luz color rosa.
Maki no se acercó a detenerla. Umi seguía en el suelo y Honoka trataba de tranquilizarla. Solo esperaba a que Nico me golpeara con aquella luz. Quizás, eso era lo menos por lo que tenía que pasar por no haber cumplido mi promesa con Nozomi
–Tienes suerte de que no le haya pasado nada –La voz de Nico salió como en un susurro; mire sus ojos con impresión: su voz parecía llena de sentimientos, como si realmente a Nozomi le hubiera pasado algo muy grave. Me comencé a sentir cada vez más preocupada–. Te juro, que si por ti, le pasa algo a ella… –Nico apretó los dientes con ira–. No te lo perdonare, y no solo acabare con tu vida –Sus ojos brillaron más, iluminando de rojo la habitación–. ¿Entiendes?
Ver a Nico enfurecerse de aquella forma me impresiono y realmente me sentí insegura. Después de un rato amenazándome con la mirada por fin Nico me soltó y comenzó a alejarse de mi lado. Maki hizo lo propio, ambas se acercaron a Nozomi y la engulleron con su magia, luces rosas y carmesís cubrían su cuerpo.
–Ha perdido una cantidad muy grande de Mana; tal vez le cueste unos cuantos días despertar… –Dijo Maki revisando el cuerpo de Nozomi, tenía algunas heridas en su cuerpo por los ataques de Sui, así que Maki se dedicó a curarla.
De pronto, detrás de mí, rápidamente se levantó Umi. Se acercó desesperada a las dos chicas y tomo a Maki de los hombros.
– ¿Como que días? –podía ver como lagrimas salían de sus ojos. Parecía muy dolida, quería acercarme a ella y hablarle. Levante mi mano pero, antes de que yo pudiera acercarme, Honoka llego corriendo a su lado y la abrazo de la cintura.
–Tranquilízate, Umi-chan. –Susurro a Umi–. Ella también se está esforzando mucho…
– ¡¿No lo entiendes Honoka?! Hanayo está haya afuera, con aquella mujer que pretende ser su madre, mientras le hace cosas horribles. ¡Cómo quieres que me tranquilice! Si no la encontramos pronto, ella, ella… –Umi Comenzó a sollozar más fuerte, se acercó a Honoka y oculto su rostro en su pecho.
–Tranquila, solo serán unos días. Además, no creo que Sui sea tan mala, después de todo ella quiere mucho a Hanayo –Honoka parecía tranquila, quizá demasiado tranquila.
Me preguntaba realmente cuanto significaba Hanayo para esas dos chicas, al verlas actuar tan desesperadas por ella. Pero creo que lo entendí al recordar la reacción de Nico con Nozomi, parece que los familiares y las brujas los une un vínculo muy fuerte.
Finalmente me acerque a ellas. Me planteé mentalmente en si sería correcto hablarles, pero, por alguna razón, no podía ver a Umi de esa forma. Quizás porque sentía que yo me comportaría de la misma forma si Nozomi estuviera pasando por una situación similar.
De pronto, sentí un cálido sentir en mi pecho al pensar en Nozomi, y sentí la calidez de la flor que guardaba en el bolsillo cerca de mi pecho engullendo todo mi cuerpo; finalmente sentí el valor necesario para acercarme a aquellas chicas.
– ¿Q-qué tal si yo les ayudo a buscarla…? –Nunca pensé que me preocuparía así por alguien, en el pasado nunca pensé siquiera en decir esas palabras.
Las cuatro chicas me voltearon a ver con asombro, inclusive Nico, la cual soltó una risita y se cubrió la boca para silenciarse súbitamente. Tal vez me veía ridícula actuando de esa forma, después de todo no puedo ganarles a ellas que son seres poderosos y con magia; pero, antes de que siguiera pensando de esa manera, Umi se acercó desesperada a mí y me miro con sus ojos llenos de lágrimas.
–Eso sería inútil para ti –Me decepcione ante su comentario pero, ella, al contrario de lo que me imaginaba, me esbozo una sonrisa–. Que un Humano como tú nos quiera ayudar, es…, algo que jamás me hubiera imaginado… Pero quizás podamos buscar por los alrededores y, cuando Nozomi despierte, habremos hecho un gran avance. –Volteé a ver a Nozomi y asentí con confianza; lo quería hacer solo por ella.
–Gracias Eli-chan…–Me sorprendí al ver a Honoka frente a mí, sus profundos ojos azules me hicieron retroceder un poco, pero, al verla fijamente, y ver las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas, no sentí miedo al verla; sus ojos azules me trasmitían una extraña confianza.
–Como sea… –Nico se acercó a nosotras y se cruzó de brazos–. Ni siquiera conoces la aldea; te perdiste entre la niebla, y ahora pretendes ayudarnos. ¿Me pregunto qué tan terca puedes ser? –Mire a Nico con confianza, sus palabras eran hostiles pero me parecían lo más reconfortante que me había dicho desde que la conocí.
–No lo hare por ustedes… –Las cuatro chicas se sorprendieron. Volteé a ver a Nozomi, mi corazón comenzó a acelerarse y la flor volvió desprender calor–. Lo hago porque quiero, porque Hanayo también era mi amiga –Mentí–, y por… De cualquier forma, ¿por dónde empezamos?
– ¿Y tú eras la de la idea? –Nico libero un suspiro– ¿Qué tal si nos llevas a donde vieron a Sui?, quizás podamos hacer que Umi la rastreé. Maki-chan quédate aquí y cuida a Nozomi…
Nico se acercó a la puerta por la que había entrado antes, Umi y Honoka las siguieron de cerca, con el rostro decidido, y un poco más tranquilas. Yo mire una última vez a Nozomi y respire profundamente antes de salir detrás de Nico y las demás.
–Solo por ti…
…
Los días pasaron lentos. Podían haber sido solo un par, o más que eso, pero yo sentía como si hubiera estado en ese lugar una eternidad.
Las búsquedas nunca nos llevaban a nada. Por las mañanas salíamos a buscar alguna pista de Hanayo, de Sui, o incluso de Kotori, la cual no veíamos desde el accidente con Hanayo. Umi y Honoka parecían preocupadas por ella.
En esos días pude conocer más a aquellas chicas. Parecía que Kotori era la primer familiar de Hanayo, alguien quien le tenía mucho cariño, incluso la conocía desde que era una niña. Honoka era antes una chica normal, o al menos eso fue lo que escuche, pero después de eso no me contaron mucho más. Y Umi era un licántropo, Hanayo le ayudo mucho a controlar su "maldición", como ella le llamaba. Pero, al igual que Honoka, ella no me contaba mucho, parecía que no me tenían mucha confianza, de cualquier forma yo tampoco se las tenía.
Esa casa a la que había llegado parecía que era donde antes vivía Hanayo y sus familiares. Era una casa grande al centro de la aldea; la cual confirme días después que llevaba invitada muchos años. Solo algunas veces veía caminar sombras o personas encapuchadas afuera de la casa. Al principio tenía miedo pero termine por acostumbrarme.
La mayor parte de mi tiempo desocupada de buscar a Hanayo lo pasaba con Nozomi, a su lado, entrelazando su cálida mano con la mía. Cada día que pasaba tenía la sensación de saber el significado del nuevo sentimiento que había surgido dentro de mí desde que encontré aquella flor azul en el bosque, o incluso desde antes. Por fin pude darle un nombre adecuado a ese sentimiento; pero aún estaba insegura de que fuera lo que pensaba.
En las noches dormía a su lado, no me importaba dormir en el suelo. Abría las ventanas y dejaba que la luz platinada de la luna entrara a la habitación; Nozomi no reaccionaba a esto pero, cuando la luz de la luna la iluminaba, se veía realmente hermosa. Parecía brillar y su cabello purpura se elevaba suavemente, amaba ver ese espectáculo tan hermoso frente a mí.
Después de un tiempo comencé a preocuparme. Maki dijo que Nozomi dormiría solo por unos días, pero ya habían pasado semanas y no despertaba.
Entraba siempre a su habitación y repetía la misma rutina: Primero le platicaba algo, aunque sabía que no me escuchaba; me acercaba a su rostro y quitaba los mechones de cabello que me impedían verla bien, extrañaba mucho ver el brillo de sus ojos. Todas las noches cuidaba de la flor que había encontrado en el bosque, pero aunque permaneciera fuera del agua y aunque los rayos de sol no le dieran, no se marchitaba, seguía igual que la primera vez que la encontré, incluso, al pasar de los días, parecía cada vez más viva.
Las búsquedas no mejoraron al cabo de otra semana. Comenzaba a sentirme realmente angustiada. Nozomi no hacia señas de despertar pronto. Las noches se volvieron más pesadas, no podía evitar sentirme triste al ver su rostro pálido y tranquilo. Derramaba lágrimas y sollozaba cada que veía el rostro de Nozomi, ya no soportaba verla así, ya no soportaba que estuviera pasando eso por mi culpa.
La situación tampoco cambio para Umi y Honoka. Todas las noches, al igual que yo, después de buscar por la aldea, todas nos íbamos a dormir. Yo entraba con Nozomi, le cambiaba la ropa y dormitaba un rato a su lado; o me quedaba dormida cuando las lágrimas de mis ojos comenzaban a pesarme.
Pero, cuando pasaba toda la noche en vela, cuando la noche era profunda y el silencio era denso: Podía escuchar a lo lejos los sollozos de Umi. Eran desgarradores, me daban ganas de llorar cada que los escuchaba, parecía que Hanayo significaba mucho para ella y realmente estaba preocupada.
Una noche salí de la habitación solo para ver si podía hacer algo por ella. Pero, cuando cruce por aquellos pasillos de la casa, cada sollozo de ella era más desgarrador para mí. Umi solía llorar toda la noche, incluso a veces escuchaba los débiles sollozos de Honoka, nunca me imaginaria ver a una chica tan energética como ella llorar.
Esa Noche abrí la puerta de su habitación y las vi a las dos abrazadas, llorando. Umi parecía que ya no derramaba lágrimas, y por cada sollozo ambas se acercaban más. Honoka estaba acostada en la cama, su rostro parecía adolorido, como si cada que se acercaba Umi le doliera más: Tenía sudor por todo su rostro. Honoka le acercaba su mano a Umi para intentar tranquilizarla, y lanzaba débiles risitas. Era una escena desgarradora que me llenaba de pena, pero, para ser sincera, yo tenía mis propios problemas. Esperaba cada día mas desesperada por que Nozomi despertara. Y, cuando la escena de esas dos se fue repitiendo: me pareció tan común que ya no me importaba o me causaba sensación alguna.
Todo eso se terminó una noche. Aunque, pensándolo bien, me hubiera gustado que nunca llegara, me había acostumbrado tanto a esa vida llena de dolor que no me imagine que algo fuera más angustiante que eso…
…
Esa noche la luz de la luna se ocultaba por las densas y grisáceas nubes en el cielo. El pueblo afuera parecía más tétrico que días pasados. El sonido de la fuerte brisa golpeaba la casa y hacia que rechinara y se estremeciera.
Como todos los días: estaba en la habitación de Nozomi, cambiándola de ropa y escuchando los sollozos de Umi a lo lejos; ya los escuchaba con normalidad y ya no me sorprendían en lo absoluto.
Cuando termine de cambiar a Nozomi me quede a su lado, viendo su rostro y sintiendo su cálido aliento golpear en mi mejilla. Con las yemas de mis dedos sentía su suave piel. En ese momento recordé la primera vez que la vi, cuando tenía todas esas horribles heridas en todo el cuerpo.
Recordé aquella noche en mi departamento tan claramente que creí que había regresado a él. Esa noche también estaba junto a Nozomi, su cabello purpura opaco se fue iluminando poco a poco por la luz de la luna y respiraba tranquilamente.
De pronto recordé la flor azul. La tome entre mis dedos y la puse entre su rostro y el mío. Sentí cada pétalo con los labios, se sentía cálida, desprendía un hermoso sentimiento, algo que nunca había sentido antes.
Poco a poco acerque los pétalos a los labios de Nozomi, al mismo tiempo que acercaba los míos. Podía sentir su aliento chocar contra mis entreabiertos labios. La flor azul brillo repentinamente e ilumino su rostro, realmente era hermosa.
En ese momento quería acortar la poca distancia que quedaba entre nosotras, como en aquella noche que la vi por primera vez. Pero, antes de que acercara más mis labios a los de ella, una dolorosa pulsación me golpeo en la cabeza.
Retrocedí rápidamente, pero, antes de siquiera llevarme la mano a la cabeza para calmar el dolor, la puerta de la habitación se abrió repentinamente, con un sonido sordo que resonó en toda la casa.
Voltee la mirada y, apenas vi quien estaba parada debajo de ella, no pude evitar sentirme molesta. Pero Umi parecía incluso más molesta que yo, sus ojos estaban rojos y tenía un par de ojeras negras debajo de ellos. Rápidamente se acercó a mí:
– ¿Cuándo piensa despertar? –Dijo desesperada mientras veía a Nozomi.
– ¿A qué te refieres? –Fruncí el ceño ante su pregunta, pero ella ni siquiera me volteo a ver.
– ¿Cuánto piensa que podemos esperar? Ya ha pasado un mes y esta bruja mediocre no despierta. –Sus palabras me hicieron enfadar. Me acerque a ella, la tome del brazo e hice que me viera a los ojos por la fuerza. Ella había comenzado a llorar una vez más.
– ¿Y crees que yo no estoy preocupada?, tú no eres la única que espera a que despierte.
–Y a ti que más te da Humana, solo haces esto por ti. ¿Porque no te largas y dejas que nosotras nos encarguemos de todo esto?, es mejor que te pierdas en el bosque a que estés aquí sin hacer nada.
–No es mi problema… –Musite–, tienes razón, realmente no me importa Hanayo en lo absoluto, tus problemas y preocupaciones no me incumben –La mire con más enojo–. Así que vete a llorar a otro lado, ya estoy harta de escucharte todas las noches.
Umi no dijo nada, simplemente salió de la habitación con sus ojos abiertos por la impresión.
En el momento que Umi salió, inmediatamente entro detrás de ella Honoka, la cual me miraba con una sonrisa triste en su rostro. Se acercó a mí pero yo no quería ver a nadie en ese momento. A pesar de eso ella parecía muy tranquila, incluso sabiendo el estado de Umi y lo que yo le había dicho.
–Siento lo que paso con Umi. –Sus palabras me sorprendieron, al igual que su sonrisa.
–No… No fue su culpa… –Mire cabizbaja a Nozomi. Realmente no sabía por lo que pasaba Umi, pero me podía imaginar un poco lo que sentía.
–Bueno…, está desesperada –Los extraños ojos de Honoka me miraron fijamente, con un brillo plácidamente azul en ellos; por alguna razón esta vez no me dieron miedo, sentí que estaban llenos de melancolía–. ¿Puedo hacerte una pregunta? –Asentí con duda ante lo extraño de sus palabras–. Eli-chan, ¿qué haría si perdieras a la persona que más quieres en el mundo? –Instintivamente voltee a ver a Nozomi y pensé en la pregunta de Honoka. Pero no pude contestarle nada en ese momento–. No te preocupes, no necesitas responder…
– ¿Por qué? –Honoka me miro extrañada–. ¿Porque me lo preguntas ahora? –Honoka se llevó el dedo índice a su labio inferior pensativa.
–Digamos que algo similar le pasa a Umi-chan en estos momentos.
– ¿Es por Hanayo?, ella realmente le tiene mucho afecto.
–En parte sí, pero también por otra persona… –Sus palabras eran suaves y llenas de sentimientos. Pero después de eso Honoka no dijo nada más, simplemente se alejó y se acercó a la puerta de la habitación.
Antes de que saliera de la habitación pude ver como trastabillaba y se apoyaba en él marco de la puerta. Rápidamente me acerque a ella pero me detuve cuando me miro de nuevo a los ojos. Su rostro estaba pálido y salía sudor de su frente. Inclusive así ella me sonreía, aunque esta vez pude percibir un poco de dolor en ella.
No dijo nada más, y yo no intente acercarme de nuevo a ella. Simplemente aparto la mirada de mí y camino por el pasillo de vuelta a su habitación, escuche la puerta a lo lejos ser azotada seguido de pasos apresurado, que supuse eran de Umi.
Mi corazón latía acelerado, mis respiraciones eran irregulares y en mi mente aun rondaban las palabras de Honoka y su repentina pregunta. Mire cabizbaja al suelo y repetí la pregunta en mi cabeza –Perder a la persona más preciada en el mundo–. Yo no la tenía hasta hace unos días atrás, y ni siquiera podía decir que ella fuera la persona que más quería. Pero cuando lo pensaba detenidamente, solo ella venía a mi mente. Ni siquiera mi abuela muerta, ni mi madre, ni mi hermana, solo pensaba en ella:
–Nozomi –Musite, lo más bajo posible, su nombre me lleno de calidez por dentro y me sentí impresionada. Pensé: "Como es posible que su simple nombre haga en mi todo esto, un desborde de sentimientos que llenan todo mi cuerpo de calidez".
Sostuve de nuevo el tallo de la flor azul con mis temblorosas manos. Me quemaba la palma de mi mano, era la primera vez que la sentía así. Tenía un brillo que nunca había visto: una luz zafiro, proveniente de sus pétalos, iluminaba toda la habitación, incluso opacando la luz de las velas.
Repentinamente sentí como mi rostro se ruborizo, y como el calor de mis mejillas aumentaba cada vez más, mientras que la flor iluminaba más con su luz; parecía como si la flor expresara todo lo que sentía en ese momento
Voltee a ver a Nozomi de nuevo. La flor brillo más iluminando de azul mi rostro entero. Me acerque lentamente a ella, viendo como suavemente dejaba salir su aliento entre sus amplios labios rosados. Acerque mi mano a su cabello, me sorprendí al ver como desprendía un brillo purpura con cada caricia daba.
–Despierta pronto –Me acerque a su oído–, Nozomi…
Espero que les haya gustado este capitulo. ¿Que creen que pasara a continuación? ¿Que significa realmente la flor de Eli? ¿Eli podrá por fin confesarle sus sentimientos a Nozomi? ¿Que le pasa a Honoka? Todo eso y mas en el próximo capitulo.
Muchas gracias por sus Reviews y para estar mas enterados de cuando actualizo esta y mas historias siganme en Facebook: Biso47 Fiction Ademas el siguiente capitulo estará muy pronto cuando menos se lo esperen
Sin mas, Muchas Gracias Por Leer y Por sus Reviews
