Este capitulo es un especial con la perspectiva de Nozomi hacia el capitulo anterior donde Eli le confiesa su amor...

Sin mas, disfrutarlo y pronto nuevo capitulo con un nuevo "arco": la historia de las dos hermanas.


Omake II: Cobarde (Nozomi)

No puedo creer que me haya comportado de esa manera tan infantil. Elichi solo quería ayudar y yo simplemente no pude soportarlo. Porque, porque sus palaras duelen tanto solo cuando salen de su boca. Si hubiera sido Nico o Maki no me hubiera importado, incluso podría soportarlo, pero cuando ella lo dice, siento que tienen un peso mucho mayor.

Tengo miedo de esto, ¿qué me pasa? ¿Por qué, a pesar de todo, no puedo sacarme de la cabeza el rostro acongojado de Elichi?, ¿Por qué, a pesar de todo, no puedo evitar pensar que hice algo muy malo?, algo tan estúpido como mi comportamiento.

¿Qué es este dolor que tengo en mi pecho?, me duele tanto cada que recuerdo sus palabras: "¿Qué harías si la persona que más quieres desapareciera?" Me preguntó. Me duele mi pecho tanto y la única persona en la que puedo pensar es en…

–Elichi… –Simplemente decir su nombre hace que mi corazón se presione dolorosamente.

¿Por qué?, apenas la conozco, es una humana, una raza inferior, una raza que me ha robado tanto, ¿por qué ella?, ¿por qué no otra persona? He vivido evitando a los humanos por lo que le hicieron a mi mamá; por lo que le hicieron a mi hermana; y ahora yo caigo en brazos de una… Quizás Sui tenga razón, toda mi estirpe esta maldita por esto…

Y a pesar de todos estos pensamientos, tengo unas ganas impresionantes de volver a verla. Ver su rubio cabello; sus preciosos ojos del color azul más frio y hermoso que haya conocido; quiero que me hable de nuevo con su hermosa voz, aunque fuera solo para reprocharme la forma tan infantil de comportarme; quiero verla… Quiero verla…

Pero aun así con la misma intensidad que deseo volver a ver a Eli también quiero que desaparezca, que nunca la hubiera conocido, que nunca hubiera venido… ¿Sera esto odio? No sé lo que es, pero mi cabeza está por explotar por el cumulo de emociones, y es horrible, ya no sé qué hacer…

No puedo dejar entrar estos sentimientos que solo traen dolor a la gente, sé muy bien el nombre y no quiero siquiera decirlo, es horrible, me duele tanto.

¿Estaré siendo egoísta? Quizás, pero al pensarlo simplemente no sé qué hacer. Ojala Elichi nunca me hubiera salvado en aquel bosque… Ojala nunca me hubiera enam…

–N-Nozomi… ¿Nozomi, estas bien? –La almohada debajo de mi rostro estaba completamente empapada por las lágrimas que no habían dejado de salir de mis irritados ojos. Cuanto tiempo había pasado, no lo sabía, en ese momento simplemente no me importaba– Nozomi, se está haciendo tarde, deberías de salir de una vez –como es que Nicochi se preocupa por su idiota ama. Simplemente soy una inútil que no puede hacer nada, ni siquiera puedo salvar a mi hermana–. Tienes que recargar tu magia si no quieres volver a decaer… por favor Nozomi, sal…

No podía contestarle, por más que quisiera mi voz no salía, y ni siquiera me atrevía a intentarlo, tenía miedo de que escuchara mi voz entrecortada y reseca por todo el tiempo que he estado llorando por Elichi…

–Nozomi, es mejor que salgas si no quieres que yo entre por ti… –Las palabras de Maki-chan me alarmaron, sabía muy bien de lo que era capaz de hacer.

Muy a mi pesar, decidí salir de la habitación. Me acerque a un espejo que estaba en una de las paredes del cuarto y vi mi estado deplorable y lamentable; en ese momento ya no parecía yo. ¿Esto es lo que hace realmente pensar en una persona de la forma que yo lo hago?, solo percibo dolor y angustia; viendo como me consumo lentamente... Al igual que lo hizo mi madre… Al igual que le paso a Hanayo…

Lentamente salí de la habitación, trate de fingir mis acciones. Esboce una sonrisa y limpie mis ojos de las lágrimas que aun salían, no podía dejar que Nicochi y Maki-chan me vieran así, no tenía que preocuparlas más. Lleve mi mano al picaporte de la puerta, aun temblaba. Tenía un nudo en la garganta, pero no podía huir más. Abrí la puerta y me encontré con mis dos familiares mirándome con sus rostros preocupados.

–Vamos… ¿Cuánto permanecí allí encerrada? –Ni siquiera me quede a ver la reacción en sus rostros, no quería ni verlas en ese momento– Se está haciendo tarde, ¿ya salió la luna…?

–Nozomi… –Maki me tomo repentinamente del brazo, deteniendo mis pasos–, ¿estás bien?

Volteé a verla y le esboce la mejor sonrisa que pude, o al menos eso intente. Nico, al verme a los ojos, dejo salir un suspiro cansado y comenzó a caminar sin decir nada.

–Como sea, vamos… –Nico camino a lado mío–. Es increíble verte de nuevo así… –Murmuró, sabía muy bien lo que significaban sus palabras; pensaba que lo había olvidado.

Bajamos por las escaleras de la casa de Hanayo, no la había visto desde hace mucho tiempo, me parecía extrañamente cambiada. Me sentía incomoda estando ahí, no podía dar un paso en la casa sin pensar de nuevo en mi hermana, y la forma tan egoísta y simple de decir que no tiene salvación. Claro que la tenía, solo que yo no quería aceptarlo… no quería salvarla…

Salimos de la casa, los rayos del sol se ocultaban en el horizonte y la niebla se comenzaba a arremolinar y amontonar en todo el pueblo. La luna estaba a mi espalda y su brillo platinado iluminaba un poco la aldea.

Nico y Maki no dijeron nada más, simplemente se mostraron frente a mí como mis familiares: Maki extendiendo sus pequeñas alas de su cabeza y Nico me dejo ver sus orejas de gato. Ambas tenían que brindarme un poco de su fuerza y así concluir mi recuperación. Pero me sentía mal porque lo hicieran, no quería que se preocuparan más por una bruja tan mediocre como yo.

Los ojos de Nico brillaron de carmesí, al igual que los de Maki de purpura. Con su magia me rodearon por completo el cuerpo, dejando que fluyera junto a la mía. Al momento de terminar con su labor, ambas me miraron con satisfacción y un poco más calmadas. Pero, en el momento que les iba a corresponder la muestra de afecto que me daban con una sonrisa, Nico soltó sus palabras como si fueran una bomba que estallaba en todo mí ser.

–La humana no ha vuelto… –Dijo separándose de mi lado y mirando hacia la fría y grisácea niebla–. Quizá haya que ir a buscarla…

– ¿Tú, buscándola…? –Maki rio con sarcasmo–. Creí que la odiabas… Y la verdad, ¿a quién le importa? por mí que se pierda para siempre.

– ¡Cállate! –Yo misma me sorprendí por el grito furioso que salió de mis labios. Nunca pensé que diría esas palabras, y menos a Maki…

– ¿Nozomi? –Maki se acercó a mi lado y trato de sostenerme con su mano, pero yo no deje que me tocara.

–L-Lo siento… –En ese momento tenía miedo y había empezado a llorar de nuevo–. T-tienes razón –Era una mentirosa, ni siquiera podía decir esto sin titubear–. A quien le impor… a quien le…

–No lo digas Nozomi… –Nico se acercó a mi lado y me envolvió entre sus brazos–. Sabes muy bien que no es cierto lo que dices, sabes muy bien que es doloroso… Te entiendo.

–No es cierto… –Dije amargamente–. No me importa ella, no me importa nadie… Déjenme en paz… –Mi voz salió tan baja y amarga que no podía soportarlo más. En ese momento quería que toda la amargura desapareciera dentro de mí, con un grito que ya no me importaba sacar–. Tú no lo entiendes, Nicochi, además, ¿cómo me puede importar alguien que ni siquiera conozco?

–No lo sé… –Nico parecía tranquila; y me impresiono verla así ya que ella no solía comportarse de esa manera–. Tienes razón, no siento lo mismo que tu… Pero al menos no me hago la victima… Diciendo mentiras como las que tú dices. Esa humana te importa mucho, pero eres egoísta, eres tan egoísta que temes salir lastimada.

– ¿Lastimada? ¿Egoísta? Nunca podría serlo por una persona como Eli… –Reí nerviosa y falsamente–. No podría –Pero mi corazón latía fuerte al recordarla, quería suprimir esos sentimientos pero simplemente no podía.

–Quizás. Pero ella no es así… –Nico se acercó a mi lado y me vio directo a los ojos; incluso aunque yo apartara la mirada ella insistía en que la viera–. Ella se preocupa por ti, aunque no lo creas, y es extraño decir esto de alguien como yo, pero ella realmente te aprecia, Nozomi.

–Tú no sabes nada…

–Como lo dije, eres terca y caprichosa, nunca quieres ver lo que está a tu alrededor, eres cobarde, eres débil… Pero aun así esa humana supo encontrar tu fortaleza –Sus palabras me sorprendieron y poco a poco sentí un cálido sentimiento en mi corazón–. Nunca diría esto de una humana y tú lo sabes bien, los odio tanto que estas palabras son como veneno para mí; incluso pensarlo me hace hervir la sangre… Pero Eli es diferente, ella tiene algo especial que hace que tú te esfuerces en algo…

–C-Creo que Nico-chan tiene razón –Maki me miro directo a los ojos y dejo salir un profundo suspiro–. Es difícil aceptarlo, pero Eli se preocupa mucho por ti, se preocupa tanto que ha arriesgado tanto su vida que no le importan las consecuencias. Incluso puedo decir que moriría por ti… Debes verlo ahora Nozomi; este mes que estuviste dormida ni Nico ni yo te cuidamos, fue Eli la que siempre permaneció a tu lado, y lo sabes, ¿cierto?

Claro que lo sabía, todos los días mientras permanecí dormida podía sentirla cerca de mí. Sentía su calor, su aroma; escuchaba sus palabras y como me narraba historias todos los días. Ese último mes permanecí feliz en el mundo de mis sueños y Elichi estaba siempre conmigo.

–P-pero yo no puedo sentir esto… –Las dos chicas me miraron condescendientes–. No quiero que me pase lo mismo que a Mamá o que Hanayo…

–Pues no lo sientas… A quien le importa eso. Si ella realmente te quiere te hará hablar aunque tú no lo quieras, y te hará expresarte de la manera que tu ni siquiera piensas. Ese es el poder de esa humana… –Las palabras de Nico me hicieron rememorar el pasado. Realmente al estar con Elichi descubrí una faceta que no pensé tener.

–Ahora ve –Dijo Maki volviéndose hacia mí–, se está haciendo tarde y esa idiota humana es capaz de matarse con el solo hecho de volver a verte. –Las palabras de Maki hicieron que el calor en mi cuerpo se extendiera por todo mi rostro.

–Yo también le agradezco mucho, aunque me cueste decirlo –Nico se apartó de mi lado y comenzó a caminar de nuevo hacia la casa junto con Maki–. Te ha salvado tantas veces y, a pesar de que sus métodos no siempre son los correctos, siempre lo hace solo por ti y para protegerte. Así que deja que te proteja otro poco, Nozomi.

Las dos desaparecieron detrás de la puerta de la casa. Me quede pensativa un momento y mire hacia el cielo; la luna platinada se veía increíblemente hermosa esa noche, no la había visto resplandecer así desde que vivía con Mamá. En ese momento la recordé, recordé la época en la que vivíamos juntas y la felicidad que compartíamos.

Me acerque al cumulo de niebla y la sentí con mi mano, era tan densa que podía jurar que tenía vida propia. Estaba pensando tanto en Elichi que pensé que la misma niebla era ella. Tenía la respuesta indicada para su pregunta dolorosa y angustiosa, ya que era ella la que permanecía siempre en mis pensamientos.

– ¿Qué harías si pierdes a la persona que más quieres? –Repetí y sentí como mi corazón se contrajo dolorosamente–. Si te pierdo, Elichi… –Toque la niebla como si Eli estuviera frente a mí. Podía imaginar sentir sus mejillas, sus parpados llorosos, y desesperados.

Con determinación tome un profundo respiro. Mi cabello hizo brillar la neblina y de un momento a otro apareció mi escoba frente a mí. Tenía que encontrarla antes de que algo le pasara, esta vez yo sería la que salvara a Elichi, esta vez la encontraría y volveríamos a estar juntas al menos por un tiempo más… Al menos hasta que tuviera que rescatar a Hanayo, ya no podía huir de mi destino ni del hecho de que todo esto paso por mi culpa, pero solo lo haría por…

–Elichi… –Solo por ella salvaría a mi hermana. Pero esta noche no, esta noche no quería pensar en ella, esta noche quería olvidar que tenía una hermana.

Monte en mi escoba y estaba dispuesta a emprender el vuelo cuando de pronto algo me sorprendió. Los sonidos de la tierra del sendero crujir me alertaron e impresionada vi a la silueta que iba corriendo hacia mí. Era ella, su rubio cabello resplandeció y sus ojos brillaron en la obscuridad; estaba segura que podía ver un brillo azulado, ella no tenía magia, pero en ese momento me pareció que la tenía. Corrió desesperada a mi lado y pude ver sus ojos llenos de angustia, pero en ese momento me sentí tranquila de verla al fin frente a mí.

–Elichi… –Dije simplemente; esa simple palabra me lleno de emoción y de tranquilidad por dentro. Ella parecía angustiada mientras me veía a los ojos, pero pronto su angustia desapareció al estar a mi lado.

Ella se disculpó conmigo, pero no tenía que hacerlo, sus disculpas no tenían significado para mí porque sabía muy bien que no había hecho nada malo, después de todo yo fui la que actuó como una niña caprichosa y cobarde.

Le propuse dar un paseo, quería pasar esa noche con Eli, al menos hasta que… No quería pensar mucho en lo que pasaría en el futuro, pero quería pasar tan solo una noche con ella, las dos solas, como se lo prometí en el bosque. Quería mostrarle el lugar en el que viví y ver sus reacciones; quería conocerla aunque se un poco más. Esa noche trataría de ser lo más sincera con ella, aunque me costara trabajo lo intentaría.

En el momento de que Elichi se subió junto conmigo a la escoba, algo increíble me sorprendió: Elichi resguardaba detrás de ella algo, no sabía lo que era, pero un intenso calor agradable se apodero del ambiente cuando la sentí cerca de mí. Detrás de ella salieron volando repentinamente cientos de bolitas color zafiro, parecido al color de sus hermosos ojos. Las mire sorprendida e intente averiguar de dónde venían; Eli parecía saberlo. Desprendían algo extraño, era un sentimiento tan puro que no se comparaba siquiera a la magia, cuando una avanzo y se juntó con mi magia esmeralda, pude sentir un sentimiento tan puro dentro de mí que me sentí insegura. Estaba segura que eran los sentimientos de Eli.

Intente ignorar las nuevas luces que iluminaban nuestro camino y emprendí el vuelo. Es extraño, la primera vez que volé con ella me mantuve siempre serena y tranquila, pero ahora, al sentir lo cerca que esta de mí, al escuchar sus respiraciones cerca de mi oído y sentir su apresurado corazón golpear contra mi espalda, no puedo evitar sentirme nerviosa. Las luces de mi magia nos iluminaba el camino, mientras que las luces azules misteriosas se adherían a mi magia; eran increíbles.

Lleve a Elichi a mi antigua casa, donde vivía con Mamá, Hanayo y Kotori. En ese momento estaba feliz de compartir eso con Elichi, ella parecía igual de feliz. Le enseñe la luna que veía con Mamá por las noches, pero, en ese momento, recordé a mi hermana, no quería hacerlo, pero su constante presencia no se iba de mi mente, me hacía sentir culpable por lo que hice.

–Es hermosa, Nozomi… Eres hermosa… –No pudo creer que haya dicho eso, Elichi no parece del tipo de personas que le dice lo que siente a cualquier persona, pero cuando dijo eso hizo que mi corazón se oprimiera más. No quería que estos sentimientos salieran a flote, quería ocultarlos. Pero no pude evitar sentirme nerviosa por sus palabras tan galantes y hermosas.

–Eli… ¿quieres bailar? –Quería intentarlo. Quería compartir con ella algo que sabía que le gustaría, aunque ella parecía asustada ante mi repentina invitación–. Me lo prometiste. –Dije, tratando de darle confianza.

Eli era una excelente bailarina, sentía que flotaba a su lado. Canté una canción que recordaba cuando era pequeña. Cuando mamá se ponía a lado de la ventana y nos cantaba a Hanayo y a mi… La extrañaba tanto y ahora que esa canción se escuchaba en mis labios extrañaba tanto esos días pacíficos; y, a decir verdad, también la extrañaba a ella, a Hanayo… No quería que se fuera de mi lado. Quería llorar por estos pensamientos, estaba a punto del llanto, pero algo que me sorprendió paso tan inesperadamente que me golpeo con un cumulo de sentimientos sinceros.

La voz suave de Eli me acarició como si tuviera vida propia, sus labios se movieron tan lentos que podía decir con seguridad que sentía cada palabra que de ellos salieron. Sus sentimientos se trasmitieron y concordaron a la perfección con la canción que mamá nos cantaba. Lagrimas desesperadas salieron de mis ojos, pero no de tristeza, sino porque mi corazón latía tan fuerte dentro de mi pecho que no podía ocultarlo más.

¿Qué puede significar un beso de la persona que más quieres? Eli me lo hizo saber. Lentamente se acercó a mí. Sentí su aliento contra el mío, era cálido, acariciaba suavemente mis labios. Esta sensación era extraña, quizás haya sido mi primer beso, pero sentía como si ya lo hubiera hecho antes, y justamente el dulce sabor de los labios de Eli me lo recordó, pensé en eso y la sensación me trajo nostalgia, podía decir que esa no era la primera vez que probaba sus labios, aunque estaba segura que era la primera. Se veía tan hermosa que no podía rechazar su afecto.

De pronto, frente a mí, firmemente sujetada por las manos de Eli, apareció una hermosa flor azul; esta brillaba con una hermosa luz. En ese momento me percaté de que ella era la causante de las luces llenas de sentimientos que nos rodeaban y, entre más fuerte era el sentir de Elichi, más hermosa se veía la flor

Era una flor hermosa, pero tenía un significado angustiante para mí. Eli la deposito en mi manos y esta brillo más, sentí como los sentimientos de las luces zafiros penetraron dentro de mi cuerpo y llegaron a mi corazón, eran los sentimientos de Eli, y se sentían tan bien dentro de mi cuerpo que no podía ignorarlos más.

Ya no podida negarme después de la confesión que me hizo Eli, yo tampoco la quería, la amaba, sentía que mi corazón se aceleraba solo por ella.

Esa flor tenía un significado oculto, solo yo lo sabía, sabía muy bien su nombre mientras que Eli lo ignoraba, pero quizás haya sido el destino que ella la haya encontrado y me la quiera dar a mí. Ahora sabía muy bien a donde me encaminaría aquel tortuoso destino, tenía ser yo la que salvara a Hanayo, y tenía que ser yo la que le devolviera esa flor a Eli para no lastimar su corazón ni su sentir hacia mí. Tenía que rechazarla aunque dentro de mí estos sentimientos quemaban de la misma manera. No quería que Eli sufriera por lo que yo sentía, no quería verla triste en el momento que tuviera que salvar a mi hermana.

Y, como si estos sentimientos se materializaran, un duro golpe de realidad me azoto el cuerpo. El tiempo que pase con Eli y la hermosa velada que compartimos juntas y sincerándonos la una a la otra se acabó cuando la puerta de la cabaña se abrió y apareció Kotori detrás de ella.


Muchas gracias por leer. ¿Que piensan que vendrá ahora? ¿Cual es el método de salvar a Hanayo el cual Nozomi no quiere ni pensar? ¿Como creen que Nozomi afronte esos sentimientos por Eli?

Quería aclarar una cosa del capitulo anterior ya que hay una gran referencia y espero que la averigüen y me lo hagan saber, no daré pistas para ver si ustedes la descifran, bueno solo diré que se trata también de una bruja...

En el siguiente capitulo contestare sus dudas y sera muy pronto, como dije sigue una historia nueva, empezando con la historia de como Kotori conoció a Hanayo... Aun así muchísimas gracias por seguir leyendo a Slient y a Rebe13 y a todas las demás personas que aun esperan esta historia.

Sin mas, Muchas Gracias por Leer y por Sus Reviews