Buen Día. Les traigo el que seria el primer capitulo de este nuevo "arco" en el cual, después de que Eli y Noozmi encontraran a Kotori mal herida, ella, entre su angustia y su debilidad, recuerda aquellos días en los que vivió con las dos hermanas, brujas de los astros.
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Sin mas... Disfruten este capitulo
Hechizo: Historia de dos hermanas
Alas Plateadas.
Aquel día que la conocí, lo recuerdo tan vívidamente que nunca podré sacarlo de mis pensamientos. Aun si así lo intentase, el momento en que la conocí siempre permanecerá en lo más profundo de mi corazón.
El sonido del bosque era abrumador para mí, pero no me importaba ya que ese era mi hogar, un lugar en el que había vivido tanto tiempo que conocía a la perfección. Volaba entre las copas de los árboles y anidaba en sus ramas. Cuando hacía calor me refugiaba en su sombra y cuando la torrencial lluvia mojaba mis alas me quedaba dormitando todo el día en los huecos de los troncos. Ese era mi placido hogar, en el que quería permanecer por siempre.
Claro que mi tranquila vida no me duro mucho, si no nunca la hubiera conocido a ella.
Era por la tarde, cuando los rayos de luz naranja y purpura del sol entraban entre las ramas de los árboles. Me disponía a buscar algún refugio entre todo ese bosque. Volé durante mucho tiempo, estirando mis alas hasta que la luz de la luna penetro entre los árboles. Me situé en un árbol y ahí fue cuando todo sucedió.
Los sonidos de la obscuridad en el bosque no me asustaban, pero esa, precisamente, era una noche tan diferente, se podía percibir en el aire algo distinto, algo malvado. La fría niebla me hacía temblar, a pesar de que con mis plumas cobijaba todo mi cuerpo. Trataba de ignorar los constantes sonidos de las voces del bosque y me proponía a descansar después de un agotador día de vuelo.
Cerré los ojos pero alertada los volví a abrir de golpe. Lo presentía, no estaba sola en aquel lugar. Sentía a alguien cerca de mí, en ese momento tenía miedo, no sabía qué hacer, si la criatura que me acechaba en la obscuridad era más grande que yo, lo cual era lo más probable, acabaría conmigo sin pestañear. Decidí huir, extendí mis alas y me propuse a emprender el vuelo, pero, justo cuando me preparaba para despegar, en la lejana obscuridad lo vi…
Eran dos extraños ojos, no recuerdo muy bien el color, pero brillaban en la profunda noche como si fueran dos estrellas, pude percibir malicia en ellos. El sonido de sus constantes respiraciones hacía eco en todo el lugar e incluso juro que podía escuchar el acelerado corazón de aquella criatura. Decidí ignorarlo y ser lo más precavida que podía, pero, cuando extendí nuevamente mis alas, aquel extraño ser se percató de mi presencia. Podía escuchar el sonido de sus pasos contra la tierra, haciendo crujir las ramas de los árboles y las hojas secas en el suelo. Las respiraciones de aquella criatura eran mayores y por cada paso que daba hacia mí se escuchaban más frenéticas.
Estaba asustada, tenía que huir de ahí lo antes posible. Emprendí vuelo y trate de alejarme de aquella criatura, pero cuando la vi de cerca, alumbrada con la luz de la luna, pude ver que era una criatura que buscaba saciar su hambre conmigo. La malvada criatura me miro con sus ojos deseosos mientras me alejaba de él, entonces, se precipito a seguirme. Era una especie de lobo, de un color bastante peculiar.
Volé entre los troncos y hojas de los árboles, intentando perder a aquel lobo que me perseguía insistentemente. Trate de ganar altura pero, justo cuando estaba a punto de salir de la niebla del bosque, el lobo se precipito hacia mí y con sus zarpas daño una de mis alas, haciéndome imposible la huida a otro lugar. Volé por lo bajo y cada vez más lento, el lobo estaba a tan solo unos centímetros de mí, lanzaba feroces mordiscos tratando de alcanzarme. Cada vez estaba más cansada y las plumas de mi cola estaban tan dañadas que no podía controlar bien la dirección en la que iba. Entonces, uno de sus mordiscos me dio de lleno en el ala derecha, haciendo que al instante cayera al suelo rendida y esperando mi inminente final.
El lobo me miro maliciosamente y se fue acercando paso a paso a mí, jactándose de su victoria. Yo solo podía esperar a que terminara conmigo, ya no podía escapar a ningún lado. Los ojos rojos del lobo brillaron más conforme se acercaba de mí; del hocico le salía bruma caliente y desesperada esperando impaciente a darse un gran festín con mi carne. Que se le iba a hacer, era la ley del más fuerte y esta vez yo había perdido… Solo espere a que el depredador me comiera, con los ojos cerrados, al menos no quería recordar la escena horrible al veme desmembrada y a punto de desfallecer entre los dientes de aquel animal.
Pero, entonces, cuando mi premeditado fin se acercó más, algo lo detuvo repentinamente…
De la nada, un rayo color dorado salió entre la obscuridad del bosque, seguido de otro color blanco. Ambos pasaron velozmente y golpearon a la criatura que estaba a punto de matarme. Me impresiono la luz que me había salvado y la sensación de seguridad que por poco tiempo sentí.
Otro rayo salió de entre los árboles, ahora era un rayo color verde, golpeo al lobo haciéndolo chillar de dolor. Yo veía asombrada a aquella criatura que ahora moría frente a mí, dando una vuelta completa a los papeles que ambos desempeñábamos en aquel momento.
Estire mis alas y trate de huir, a pesar de que no muriera comida por mi depredador aún estaba muy débil para mantenerme con vida. Un rayo rosa claro salió volando y dio al lobo, haciéndolo retroceder, y otro más salió, está vez dorado, después de eso fue un espectáculo de luces cambiantes, entre luces rosas y doradas que me hacían sentir tan bien que incluso, si iba morir, esa escena frente a mí la recordaría por siempre.
Entonces, escuche pasos acercarse a mí, y entre la obscuridad pude ver un par de ojos iluminados de color rosa, eran hermosos. Frente a mi ahora estaba una chica, con su mano levantada y dejando que sus dedos se consumieran en una luz rosada al igual que la de sus ojos. Mire a la chica impresionada. Mire una vez más al lobo y vi como intentaba huir asustado por la luz que la chica le acercaba, entonces, en ese momento aquella chica se agacho hacia mí y me tomo con un brazo. Volteo tan solo un segundo hacia mí y pude ver su rostro de cerca, sus hermosos ojos iluminaron mi cuerpo y la sangre que de él brotaba. Su cabello dorado brillo y la luz también. La chica volteo de nuevo y lanzo su luz dorada al lobo, dándole directo en las piernas y sin posibilidad alguna de huir.
– ¿E-Estas bien pequeña ave…? –Dijo la chica un poco nerviosa y con una hermosa y melodiosa voz.
– ¡Muy bien Hanayo! –Escuche una voz nueva; de entre las sombras vi aparecer a una mujer mayor. Su cabello color castaño brillo en la obscuridad y alumbro un poco el lugar–. Lo hiciste muy bien hija, a pesar de que fue tu primera vez –La mujer se acercó a la niña y la tomo entre sus brazos–. Ahora, Hanayo… –La mujer se acercó al rostro de la niña y en una voz apenas audible para mí, le dijo–: Ahora, termina con tu presa, cariño…
Hanayo miro de nuevo frente a ella, en donde estaba el lobo agonizante y tratando por todos los medios de sobrevivir, en ese momento mi corazón se me oprimió y sentí pena por el pobre animal que desesperado quería seguir viviendo. Y al parecer no era la única que lo pensaba.
–Y-Yo… No puedo hacerlo… –Musito la niña y apretó suavemente mi cuerpo contra el suyo–. Mejor, ayúdame a curarlo –Levanto mi debilitado cuerpo y lo puso frente a los ojos de aquella mujer–. Ayúdame a curar a ambos, no tienen que sufrir… ¿Cierto?
–No te preocupes cariño –La mujer, afectuosamente, levanto su mano y acaricio las mejillas de la niña–. Mi niña, tienes que aprender este tipo de cosas –Con vehemencia, volteo a ver al pobre animal moribundo–. Aunque te cueste hacerlo, tú debes… –La chica comenzó a sollozar, y ante eso la mujer no pudo hacer otra cosa que consolarla–. De acuerdo cariño, pero… Solo puedes escoger a uno.
– ¡Pero los dos! –Se apresuró a decir la chica.
–No… Ten en cuenta que yo no te ayudare en esto, tienes que resolver este problema tu sola… Y si te quedas sin magia antes de que el ritual finalice, no podrás salvar a ninguno de los dos.
Los ojos de Hanayo estaban llenos de lágrimas, e intercambiaba la mirada entre el pobre lobo moribundo y yo, que poco a poco veía como las cosas a mí alrededor se difuminaban.
Pude sentir la sensación de impotencia de la chica trasmitirse a todo mi cuerpo. En ese momento me hubiera sacrificado solo para que esa chica no se sintiera así. Yo solo era un simple búho, había millones como yo en el mundo, no pasaría nada si uno muriese, pero la chica frente a mí no lo pensaba así, y poco después lo confirme con su gritos desesperado que clamaban una respuesta; gritando insistentemente por su confusión.
–Ya, Ya, Hanayo, no te pongas así… No puedes tener todo en esta vida, y eso es algo de lo que tienes que aprender muy bien…
La mujer se acercó a su hija pero al momento retrocedió alarmada al escuchar el ruido de un rayo impactar en la tierra. Débilmente mire al lugar donde provenía aquel nuevo rayo y vi como otra chica aparecía. Sus ojos esmeralda rompían con su luz la obscuridad y su mano con su luz verde estaba peligrosamente levantada y temblando.
–L-lo siento… –Dijo la chica tímidamente.
–Cariño, ten más cuidado a donde apuntas, pudiste haber herido a tu hermana… –Reprendió la madre, pero al instante ese enojo desapareció. La mujer se separó de Hanayo para acercarse a la otra chica–. Tienes que practicar más, Nozomi… –La chica asintió con la cabeza y miro al suelo apenada.
La chica no dijo nada. Simplemente se acercó al lobo agonizante, levanto la mano en el aire, su cabello largo y purpura brillo y de sus manos salieron chispas del mismo color que su cabello.
–Espera, Nozomi-chan… –Hanayo miro preocupada al pobre animal–. No lo hagas, podemos salvarlo –el cabello de la chica brillo más y, en tan solo un segundo, la luz purpura de sus manos golpeo el cuerpo de la pobre criatura, haciendo que este diera su último suspiro–. ¡NO! –Grito estruendosamente Hanayo y apretó mi cuerpo contra ella, ocultando su rostro entre mis plumas–. ¿Porque lo hiciste? –Solo yo pude escuchar su voz. Sentí como sus lágrimas mojaban todo mi cuerpo.
–No es la forma que quería que lo hicieras Nozomi, lo que hiciste está mal –Mire a la chica, esta parecía bastante tranquila, y no parecía importarle el hecho de que acababa de matar a un animal. La mujer suspiro con cansancio y se acercó a Nozomi–. Como sea, al fin de cuentas no hubiera conseguido sobrevivir… –La chica, Nozomi, vio a la mujer frente a ella con una mirada fría, parecía no entender lo malo de sus actos–. Vamos a casa, tenemos que salvar al menos a esa pobre criatura.
Hanayo se levantó rápidamente con mi cuerpo en sus manos y comenzó a correr hacia la obscuridad del bosque sin decir nada.
– ¡Hanayo, espéranos! –Grito la madre de la niña–. Ni siquiera sabes qué hacer con esa criatura, es mejor que regreses aquí jovencita.
Hanayo se detuvo y espero a que su madre llegara a su lado, pero antes, la chica me miro con una sonrisa renovada en su rostro y con lágrimas bajando de sus ojos.
–Estarás bien pequeña… –Se acercó a mi cuerpo y beso mi pico–. Si todo sale bien te quedaras a mi lado, de acuerdo –Su sonrisa se acrecentó y yo me sorprendí al verla, era tan hermosa que no la podía ignorar–. Kotori-chan.
Corrieron por el bosque, su madre y la otra chica, la cual momentos después me entere que era hermana de la amble chica que me llevaba en brazos, nos seguían de cerca. Hanayo estaba cada vez más desesperada y es que presentía que a mí ya no me quedaba mucho tiempo de vida, apenas si podía mantener la mirada con la chica que desesperada me hacía seguir viviendo con una luz misteriosa que salía de sus manos; era tan cálida que inundaba todo mi cuerpo.
Hanayo abrió la puerta de una casa, yo solo podía ver el techo, estaba tan débil que no me podía mover más.
–Rápido Hanayo, las cosas… –Dijo su madre; escuche sus pasos desesperados en la madera del suelo–. Nozomi, ven tú también, tienes que aprender a hacer esto.
Nozomi se acercó a donde yo estaba y me miro desinteresada, me examino y tomo mis alas, abriéndolas dolorosamente.
– ¡No la toques, Nozomi-chan! –Grito Hanayo y rápidamente aparto a su hermana de mi lado. Sentí la mirada pesada de aquella chica.
–Bien Hanayo, empecemos antes de que el alma de esta criatura desaparezca –Dijo la madre y pude verla encima de mí, se veía más hermosa que en la obscuridad del bosque–. Bien, primero tienes que encender las velas… –Hanayo no lo pensó dos veces, de su mano salieron volando cientos de hispas color dorado–. Bien, ahora dibuja el símbolo –El olor a cenizas llego a mi nariz, no sabía muy bien lo que estaba pasando–. Ahora tienes que decir el conjuro, mantente tranquila y deseosa de lo que quieres hacer hija, vamos, sé que puedes hacerlo.
Aquel momento se quedara guardado en mi memoria hasta después de que muera, incluso después de eso estoy segura que lo recordare. Hanayo se puso frente a mí, me engullo entre su luz dorada; su hermoso cabello comenzó a volar por el aire, incluso, si era corto, en ese momento me hizo parecer que crecía. Entonces, sentí mi cuerpo liviano, tan liviano que pensé que ya no era la misma de antes. La luz de Hanayo entro a mi cuerpo y sentí calor dentro de él, al principio era doloroso, pero después se sintió tan bien que me hubiera gustado disfrutar esa sensación un poco más. Los ojos de Hanayo se abrieron y la luz de su cabello me deslumbro. Pronto me sentí con sueño, parecía que su luz me inducia a un especie de trance, no sabía lo que me pasaba. Adormilada deje que esa sensación se apoderara de mí, no sin antes ver una última vez el rostro de mi salvadora, entonces, quede inconsciente por un buen rato.
Tiempo después desperté, pero me sentí extrañamente cambiada, sentía que la yo anterior había desaparecido. Lentamente abrí los ojos, la luz dorada había desaparecido y todo el lugar parecía en calma. Poco a poco me fui incorporando pero, me sorprendí al darme cuenta de que mis suposiciones eran más reales de lo que yo pensaba, ya no era la misma. Asustada sentí mi cuerpo, me asombre al sentir un par de extremidades nuevas, ya no eran alas, ahora eran manos como las de un humano. Alarmada me levante y mire desconcertada a todos lados, para luego darme cuenta que debajo de mi cuerpo salían un par de piernas blancas que me pertenecían. Asustada comencé a mover mis piernas, sintiendo la sensación de mis dedos. Me toque el cuerpo y pude comprobar que ya no era un ave, sino…
–Despertaste al fin… –Dijo una voz familiar a lado mío. Era Hanayo, pero ahora la veía a mí misma altura, era apenas una niña pequeña de no más de cinco años, vestida con una capa blanca y sobrero del mismo color–. Qué bueno que funciono… –Dijo aliviada.
Mire asustada a todos lados y vi como su hermana me miraba a lo lejos, escondiéndose para que yo no notara su presencia.
–Lo hiciste increíblemente bien Hanayo… –La voz de la madre de Hanayo me logro asombrar más. La mujer se acercó a mí con una manta raída y grisácea–. Ten chica, ponte esto, no quiero que mueras de una enfermedad después de haber pasado por todo lo anterior.
La mujer se refería a mí. Me extendió la manta y con mis manos temblorosas intente acercarme a ella, aunque me costó mucho ya que no estaba acostumbrada a usar mis dedos.
–Poco a poco te acostumbraras. –Ante mis fallas al tomar la manta, la madre de Hanayo se acercó y la puso sobre mis blancos hombros.
Mire a ambas desconcertada, y al parecer Hanayo entendió a la perfección mi confusión, porque la pequeña niña me sonrió y acerco su mano a la mía.
–Ahora eres mi familiar, Kotori-chan –Sin entender muy bien lo que decía, simplemente continúe escuchando asombrada–. Mamá dice que ahora eres una parte de mí y serás mi fiel compañera hasta que muera –Sus palabras parecían tranquilas a pesar de lo que hablaba–. Así que llevémonos bien, te enseñare todo lo que debes saber acerca de la magia… –Ahora todo me quedaba un poco más claro, así que era una bruja, pues vaya suerte la mía al encontrarme con ella.
–H… H… –Intente agradecerle, pero no podía hablar, aun me costaba mucho–. G…Gra-Gracias… –Intente decir, y después, al instante, la chica se acercó mi lado y me abrazo.
En ese momento sentí como mi cuerpo se calentaba con el calor que desprendía esa chica. Pude sentir como en mi espalda se balanceaban mis alas que aún conservaba. No pude decir lo agradecida que estaba con ella en ese momento, ni siquiera a día de hoy he podido expresar este sentimiento de gratitud hacia mi bruja del sol.
Después de eso pase muchos días junto a Hanayo, ella me enseño mucho acerca de la magia y como ella y su hermana practicaban para algún día volverse unas grandes brujas y ser las sucesoras de la bruja protectora. Pero en lugar de estudiar, todos los días junto a Hanayo parecía que jugábamos y nos divertíamos, realmente los primeros años que pase junto a Hanayo son los más hermosos de mi vida.
Su hermana sí que parecía estudiar mucho y yo lo notaba porque no había día en el que no permaneciera con su madre: Shirome-san, estudiando en casa o en el bosque. Hanayo siempre iba a su ritmo. Ambas tenían habilidades que la otra no podía hacer, por ejemplo: Nozomi nunca pudo crear a una familiar a pesar de sus constantes intentos, Shirome-san decía que le faltaba espíritu, algo que sin duda le sobraba a Hanayo.
Yo le tenía especial afecto a las tres personas que me salvaron, y a pesar de que no lo mostraba con Nozomi, pude comprobar al paso del tiempo que ella también era una chica muy buena, aunque siempre lo ocultaba. Mientras tanto Hanayo era más viva, y realmente me gustaba estar más con ella que con su fría hermana.
Todo esa felicidad dio un giro un día, aun lo recuerdo, y, aunque suene malvado y egoísta, este recuerdo podría olvidarlo sin importarme, ya que, aunque el recuerdo es feliz para el resto de las personas con las que estaba, para mí fue el inicio de un gran distanciamiento entre Hanayo y yo, y el inicio de los problemas entre las dos hermanas.
Espero que les haya gustado el primer capitulo de tres (o cuatro) que tendrá esta historia narrada por la amable Kotori, la verdad a mi me gustaron mucho, ¿Que les pareció la forma en que conoció Hanayo a Kotori? si leyeron un poco mi otra historia cuando se conocen Honoka y Umi, pudieron notar que aqui explica algunas cosas ahí nombradas. ¿Que pasara con el suceso que quiere olvidar Kotori?
Muchísimas gracias por sus Reviews y por sus apoyo a esta historia, me hace muy feliz que les guste, siganme en Facebook para enterarse de mis demás historias: Biso47 Fiction
SilentDrago: Que bueno que te gusto la confesión que por fin llego después de mucho y, como viste en el especial, Nozomi se siente aun muy, muy insegura, espero que te guste este capitulo y espera el siguiente.
Rebe13: Me encanta que te gustara la canción y que bueno que te agrado la linda confesion de Eli a Nozomi. Y pues bueno, Nozomi tiene sus razones de salvar a su hermana y en estos tres capítulos quizás lo averigües.
Shana Hadadgali: Me encanto tu comentario, esa impaciencia porque suba el siguiente capitulo solo me motiva a escribir mas, muchísimas gracias.
Sin Mas, Gracias por Leer y Por sus Hermosas Reviews.
