Después de la historia de las hermanas regresamos de nuevo con Eli: Después de la confesión de sentimientos hacia Nozomi, ambas chicas corren en el bosque en busca de ayuda para la moribunda Kotori, la cual quizás tenga respuestas para la localización de la bruja del sol.

Disfruten el capitulo.


Salvación.

El rumor del aire contra las hojas de los árboles era cada vez mayor. El sonido de mis apresurados suspiros salía desesperado de mi boca mientras más corría. Frente a mí: Nozomi iluminaba con su magia esmeralda el camino por el cual seguíamos corriendo tratando de salir del bosque. Estaba cansada de llevar el cuerpo debilitado de Kotori en mi espalda, pero, al igual que Nozomi, estaba desesperada por llevar a la moribunda chica a un lugar en el cual pudiéramos tratarla.

Nozomi no dijo más desde que Kotori llego a la cabaña y nos encontró; simplemente me dio la orden de salir de ahí lo más pronto posible con el cuerpo de Kotori. La bruja de la luna estaba muy preocupada, se le notaba en todo el rostro; y pensar que esa noche quería olvidarse por completo de su hermana. El solo hecho de que Kotori llegará a nuestro encuentro no pudo dejar descansar de ese recuerdo a mi amada bruja.

Los tenues sonidos del boque cada vez eran mayores, y yo no pude sentirme tranquila hasta que salimos de él y desesperadas corrimos entre la niebla en camino a la cabaña de Hanayo.

Apenas llegamos: Nozomi me dio la orden de subir juntó a Kotori a la habitación en la que usualmente ella durmió por un mes entero. Obedeciendo a regañadientes: subí con la chica herida. Por alguna razón eso me trajo recuerdos del pasado, y no supe cuánto tiempo había pasado desde aquella vez que salve a Nozomi por primera vez.

Cuando subí a la habitación me recibieron los gritos preocupados de Umi y Honoka. Con la cara roja, y, al parecer furiosa, me miró Umi cuando vio que llevaba a Kotori en brazos. Al principio no pensé que fuera de preocupación, sino de resentimiento hacia Kotori. Sin decir nada y sin esperar pregunta de las dos familiares de Hanayo: entré a la habitación y deje a Kotori en la cama.

Apenas si Kotori podía respirar con normalidad. Entre sueños se retorcía de dolor y en su rostro mostraba cientos de emociones: tristeza, congoja, dolor e impotencia; ¿Me pregunto que estará soñando? Seguramente es algo tan malo como para no dejarla descansar de sus heridas.

Encendí una vela que ilumino tenuemente la habitación. La sangre carmesí que brotaba de las alas y el torso de Kotori se ilumino y resplandeció horriblemente. Entre gemidos que salían de su boca y algunas lágrimas que se esforzaban por salir de sus ojos cerrados, por primera vez me sentí realmente preocupada por ella.

Las horas pasaban y más desesperada me sentía al ver como Kotori se contorsionaba de dolor; pero tenía que esperar.

Honoka había entrado en una ocasión a avisarme que Nozomi estaba preparando algo para Kotori. Ella se quedó a su lado un rato. Con su magia azul la hacía descansar de su dolor solo un poco. En ese momento, al ver la impotencia con la que Honoka miraba el cuerpo de Kotori, pensé que realmente se culpaba por todo lo que había pasado y por no poder hacer nada por su compañera. Al final tuvo que salir de la habitación entre sudor y cansancio que se mostraba en todo su rostro.

El viento golpeaba fuerte las ventanas, haciéndolas crujir. Las velas se tambaleaban y creaban sombras ennegrecidas en las paredes. Estaba cansada. No sé cuánto tiempo había pasado, pero pude notar que pasaba más de la media noche cuando el frio empeoró en la habitación.

Los sueños que tenía Kotori no la dejaban descansar. Entonces, su rostro se ilumino por las lágrimas que brotaban de sus ojos. Me acerque un poco más y lentamente lleve mi mano a sus mejillas, limpie un poco sus lágrimas y entonces…

–L… Lo siento, H-Hanayo-chan –Dijo entre sueños y en un susurro. Me sorprendí, y al instante me aparte de su lado. Sus parpados temblaban y Kotori se esforzaba por apretarlos con fuerza. De su boca comenzaron a salir suaves suspiros–. No lo hagas…, por favor… No te vayas…

Estaba asustada ante sus reacciones y me hizo pensar que lo que estaba soñando era realmente una pesadilla. Su rosto adquirió cierta molestia, frunciendo el ceño y mostrando sus dientes blancos y aperlados que apretaba con fuerza e impotencia, y comenzó a repetir una y otra vez: "Entrometida… Todo por esa entrometida… ojala nunca hubieras conocido a esa entrometida…"

No sabía a qué se refería, pero de pronto, Kotori se estremeció y poco a poco fue abriendo los ojos, dejándome ver el brillo color miel de su iris.

– ¡Nozomi! –Grité al ver como Kotori se traba de incorporar–. No te muevas mucho, estas muy herida… –Dije insistente mientras intentaba que no hiciera un esfuerzo innecesario.

Su ceño se frunció después de un momento de permanecer viéndome directo a los ojos. Pero, tan pronto eso paso, término cuando su cuerpo cayó debilitado a la cama y, sin decir nada más, volvió a dormir un rato más, pero esta vez un poco más tranquila.

Comencé a dormitar después de unos minutos, pero tenía que mantenerme segura de que Kotori estuviera bien; así se lo había prometido a Nozomi. Entre cabeceadas por fin pude despertarme cuando la voz de Kotori me sobresalto.

– ¿Qué es lo que haces tú aquí? –Dijo en un susurro que rompió por completo el denso silencio que se había creado–. Largo… –Murmuró

La miré desconcertada. Kotori intentaba encararme con molestia reflejada en su rostro, pero, en vez de sentirme intimidada, me sentí un poco aliviada de ver como con dificultad se intentaba incorporar en la cama.

– ¿T-Te siente mejor? –Dije al ver como movía lentamente sus alas.

–Qué te importa, lárgate de una vez –Sus amarillentos ojos brillaron con amenaza, pero estaba tan débil que se apagaron al instante.

–Sabes, no me importa lo que me digas, estoy aquí solo porque Nozomi me lo pidió –Fruncí el ceño con molestia, pero eso era lo menos que sentía en ese momento–. Cuando te sientas mejor me largare, como dices. Mientras tanto tendrás que soportar mi presencia como yo lo hago contigo.

–Acaso eres su mascota… –Se burló, pero de pronto un ataque de tos impidió que Kotori siguiera hablando. Rápidamente me acerque a la mesita de noche que estaba ajunto a la cama y tome un vaso de agua que Honoka había llevado momentos antes–. No necesito nada de ti, apártate.

–Eres libre de no tomarlo. Me tiene sin ningún cuidado que mueras; no te hagas la importante –Kotori chasqueo los labios con molestia e insegura arrebato el vaso de mis manos y se tomó el agua de un trago–. Es mejor que descanses un poco más, Nozomi está preparando algo para ti.

– ¡No quiero nada de esa estúpida bruja mentirosa! –Gritó y dejo caer el vaso de sus manos.

Sin decir nada y un poco molesta ante el insulto que lanzo hacia Nozomi: retrocedí y me volví a sentar frente a ella. La miré detenidamente: ella apartaba su mirada de la mía y en ocasiones mostraba dolor por las heridas que tenía en todo el cuerpo. ¿Quién le había hecho todo eso? ¿Por qué estará tan herida? ¿Por qué momentos antes estaba llorando amargamente? Todas esas dudas embargaron mi mente, quería preguntárselo, pero dado su comportamiento de antes quizás no fuera la mejor idea, aun así lo intente.

– ¿Quién te hizo todo eso? –Kotori me volteó a ver con lo que parecía sorpresa, la cual luego se convirtió en enojo.

–No es de tu incumbencia… –Ante sus palabras me comencé a molestar de verdad.

– ¿Fue por Hanayo? –Kotori se tensó de pronto apenas termine de hablar y me miro con su iris empequeñecido, como si lo que hubiera dicho fuera la peor ofensa para ella.

– ¡Lárgate de una maldita vez! –Susurró entre dientes.

Sus ojos se iluminaron, pero la luz era tan tenue que no me dio miedo alguno; de sus manos comenzaron a salir algunas chispas color miel y levantaba con dificultad la mano hacia mí, con afán de atacarme. Pero no tenía miedo, Kotori estaba tan débil que en ese momento pensé que no sería capaz de atacarme.

– ¿La viste cierto? ¿Sabes dónde está? La hemos estado buscando por todas partes. Pero ahora que tú estás aquí quizás podríamos salvarla de alguna forma y…

–Cállate –Sus ojos brillaron más–. Una humana salvando a Hanayo-chan… –Con ironía soltó una leve risita–. No eres más que una inútil entrometida. Eres la razón por la que ella ahora esta… esta… –Su voz se comenzó a quebrar–. Así que, si no quieres ocasionar más de lo que hiciste, es mejor que te largues de una vez. –Encaré molesta a Kotori, me levante de la silla y la vi directo a los ojos.

– ¿Lo que yo hice? –Dije indignada–. ¿Quieres que te recuerde quien fue la que me trajo a todo esto, quien fue la que comenzó con todo? –Me acerque Kotori, la luz miel de sus manos ilumino más mi rostro–. Yo nunca quise esto. Ni siquiera me imaginaba que todo esto pasaría… –Kotori me miraba con aun más furia, pero no decía nada–. Fue Hanayo la que hizo todo el daño, si no fuera por ella yo… –Entonces, antes de que terminara de hablar, Kotori lanzo un rayo hacia mí el cual impacto directo en mi hombro derecho. Retrocedí pero en realidad no había sentido dolor alguno. Molesta, Kotori rehuyó mi mirada y entonces ella comenzó a gimotear mientras ocultaba su rostro entre sus manos.

Los sollozos de Kotori inundaron con su sonido la habitación. Asombrada por esto mire hacia otro lado: detrás de mí, encontrarme así con Nozomi y Umi las cuales entraban a la habitación. No me había dado cuenta de cuando lo hicieron, pero Umi tenía la mano levantada y la luz azulada de sus dedos iluminaba ahora la habitación; parece que ella fue la que impidió que el ataque de Kotori me lastimara.

–Despertaste al fin, Kotori-chan –Kotori levanto apresurada su rostro y, ante las palabras de Nozomi, la miro con extrañeza–. ¿Estas mejor?

–Tu eres la persona que menos quiero que me pregunte eso…

Nozomi y Umi se acercaron lentamente. Nozomi tenía en su rostro una sonrisa condescendiente que me trasmitía tranquilidad, mientras que Umi estaba tan molesta que pensé que la chica llorona que conocía había desaparecido de un momento a otro.

Nozomi se acercó a mí y llevo su mano a mi hombro, justo en el lugar en el que Kotori intento herirme. Nozomi me mostro una sonrisa muy linda, me hizo pensar que se preocupaba por mí, lo cual me dejo un poco más tranquila y me hizo olvidar la conversación anterior.

–Te trajimos algo para que te recuperes Kotori-chan –Nozomi se apartó de mi lado y, con una ademan de mano que le hizo a Umi, esta le paso una taza que humeaba y que desprendía un aroma muy fuerte a hiervas. Aquella bebida me trajo recuerdos, era la misma que una vez preparo Nozomi para mí–. ¿La recuerdas Elichi? –Dijo sin darse la vuelta para verme, me sentí impresionada, parecía que Nozomi me leía los pensamientos–. Es la misma que te hizo sentir bien aquella vez.

Umi le acerco la taza a Kotori y espero un momento hasta que ella la bebiera, pero Kotori la miro con repulsión.

– ¿Crees que voy a tomar esto? –Kotori miro molesta a Nozomi y pensé que en cualquier momento tiraría la taza.

–Esa es tu decisión.

–Es mejor que la tomes, Kotori… –Por fin hablo Umi, y, como me lo imagine, estaba muy molesta–. Después de eso nosotras dos hablaremos de algo…

–No tengo nada que hablar contigo, traidora… –Dijo Kotori tranquila y mostrando una sonrisa burlona–. Ve a ocuparte de tu moribunda novia, te necesita más que yo… –Umi no lo pensó dos veces: dejo que sus ojos se iluminaran y de pronto las orejas de su cabeza emergieron, su cabello se erizó y sus ojos mostraban cada vez más furia–. Oh, la lobita se enojó. –Dijo Kotori.

Umi puso su mano frente a ella con la luz azul brotando de sus dedos, su mirada estaba perdida y parecía que tenía verdaderos deseos de atacar a Kotori, y eso hubiera hecho si no fuera por…

–Cálmate, Umi-chan, no le hagas caso –Nozomi parecía tranquila, pero algo en su voz era diferente. No sé si era molestia, una molestia que nunca imaginé escuchar en ella. Su sonrisa se acrecentó más y su voz se hizo más gruesa, muy diferente a la que yo conocía–. No dejes que sus palabras te afecten –Le dijo a Umi y al instante volteo a ver directo a los ojos a Kotori, la sonrisa que tenía en sus rostro desapareció al instante–. La verdad Kotori-chan… Estoy un poco harta de ustedes… –Mi sorpresa fue tanta que retrocedí un poco, el rostro de Kotori mostro miedo, quizás, pero ponto se transformó a enojo.

– ¿Sí? Después de todo lo que hiciste, ¿tú eres la que está harta? –Kotori frunció más el ceño–. Eso es algo que yo debería decir. Estoy harta de ti y de cómo tratas a tu hermana, de todo el daño que le has hecho, tú no tienes ni idea de lo que ella siente.

– ¿Que no tengo idea…? –Me pareció que Nozomi se pensaba lo que estaba punto de decir, me pareció incluso que apretaba con ira los dientes–. Tengo suficiente idea de que he estado cumpliendo todos sus caprichos.

– ¡CALLATE! –Gritó Kotori, mostrando molestia y dolor en su rostro.

–He estado siempre detrás de ella –Nozomi se acercó más y miro juiciosa a Kotori–, siempre tratando de justificarme y de disculparme…, pero ya me canse de eso.

–Nozomi… –En ese momento vi a Nozomi con pena, decía eso con tanta sinceridad, nunca me imaginé verla así.

–Estoy cansada de ustedes. O acaso lo olvidas Kotori: el día que Rin llego a nuestras vidas tuve que disculparme por no quererla tener cerca… –Kotori frunció el ceño con molestia pero pronto esa molestia desapareció–. U olvidas también cuando tuve que disculparme por la muerte de mi propia madre… –Sus palabras lograron asombrarme, lo decía con tanta naturalidad que hacía que un sentimiento de incertidumbre se apoderara de mí–. Y después de eso tuve que soportar el enojo de Hanayo, culpándome por haberle hecho algo a mi mamá… Me dolía verla así, me dolía tanto que quería que desapareciera en ese momento –La voz de Nozomi se comenzó a quebrar, Kotori miraba a Nozomi impresionada, su labio inferior comenzó a temblar al igual que sus ojos, los cuales poco a poco se cristalizaban por las lágrimas que estaba a punto de salir de ellos. Nozomi miro fijamente a las alas de Kotori y prosiguió–: Sabes, cuando te ataque realmente pretendía hacerle daño a Hanayo, odiaba el hecho de que me culpará, lo odiaba tanto que no me importaban las consecuencias, pero al final de todo termine hiriéndote a ti… –Kotori la miro horrorizada y pronto las lágrimas bajaron por sus mejillas.

Me trate de acercar a Nozomi cuando vi que temblaba un poco y dejaba salir ligeros sollozos de su boca, pero, apenas si puse una mano en su hombro, ella la aparto dando un paso hacia adelante y continuo hablando, ahora con amargura y pena; me rompía el corazón al escucharla.

–Y sabes que mas, Kotori…–Sus sollozos se mezclaban con los de Kotori–. A pesar de todo, a pesar de lo cansada que esté… –Nozomi se acercó a la cama de Kotori y lentamente se sentó a su lado, llevo una de sus manos a las alas de la chica y la acaricio suavemente; llenando sus manos de una mancha de sangre proveniente de las alas de Kotori–. Yo aún sigo queriendo salvar a Hanayo.

A pesar de haberla escuchado llorar antes, el llanto que ella dejaba salir amargamente era completamente diferente, la sentí distante, sentí pena por ella, una tristeza intensa que compartía conmigo. Al verla mi corazón comenzó a golpear dolorosamente mi pecho y lo único que quería era hacer que se detuviera. Así que, sin pensarlo, me acerque a Nozomi y me puse de rodillas, tratando de que sus hermosos ojos verdes se encontraran con los míos. La vi fijamente unos segundo y, con todas las fuerzas que tenía en ese momento, le intente mostrar una sonrisa. Yo quería envolverla a en mis brazos pero, antes de que yo lo hiciera: ella se lanzó a mis brazos y oculto su rostro en mi pecho. Kotori me miraba asombrada, como si no creyera lo que estaba pasando frente a ella, lentamente pude ver como ella se llevaba una mano al pecho sin despegar su mirada de nosotras. Yo acariciaba el cabello de Nozomi, tratando de hacer que sus sollozos disminuyera.

–Yo quiero salvarla… –Dijo muy bajo y sin encarar a Kotori, simplemente ocultando su rostro en mi pecho–. Ya no me importan las consecuencias, Kotori-chan. –Nozomi se abrazó más a mí, apretando con fuerza mi cuerpo.

Kotori miró más impresionada a Nozomi y lágrimas comenzaron a bajar de sus cristalinos ojos. Al verla, Umi, la cual estaba justo a su lado, se acercó a ella y la envolvió en sus brazos, no me imaginaba ver esa escena después de ver como Umi quería atacar a Kotori, pero Kotori correspondió el gesto y, al igual que Nozomi, comenzó a llorar en brazos de su compañera.

Pasaron algunos minutos. A los sollozos de ambas chicas pronto se le unieron los míos, y es que un sentimiento de angustia tomo mi mente al sentir a Nozomi a mi lado. A pesar de estar tan cerca, después de oír sus palabras, la sentía lejana. Pronto Kotori rompió un poco la tensión con sus palabras.

– ¿Crees poder salvarla? –Dijo, haciendo que tanto Nozomi como yo la viéramos turbadas–. No podrás, por más que lo intentes…

– ¿Qué le está haciendo Sui? –Dijo Nozomi, poniéndose de nuevo de pie y encarando a Kotori.

– ¿Así que lo sabes? Sabes que esa mujer la está dañando de alguna forma.

–La encontré cuando venía.

–Lo sé, lo vi todo, cuando llegaron a la aldea tú y… –su mirada se quedó unos segundos en mí–, esa humana.

– ¿Qué es lo que le está haciendo, Kotori? –Umi se levantó de la cama y se apresuró a preguntar; parecía más desesperada que antes.

–Lo sabes bien Umi-chan… –Kotori oculto su mirada entre las sabanas de la cama–. Hanayo está muriendo –El grito que dejo salir Umi corto el silencio creado después de las palabras de Kotori. Umi comenzó a llorar y me recordó de nuevo a la chica con la que pase un mes entero.

–Así es, Umi-chan –continuó Kotori–. Esa mujer está matando poco a poco a Hanayo… –A Kotori se le notaba que hacia el mayor esfuerzo para no romper en llanto–. La está cosechando…

– ¿Cosechando? –Dijo Nozomi–. ¿Qué es lo que le hace a mi hermana?

–Lo hace contra su voluntad, como si fuera su títere –Kotori dejo salir un amargo y prolongado suspiro–. Lo viste con tus propios ojos: como aquella magia con la que te ataco era parecida a la de…

–Hanayo… –Dije, sabía muy bien lo que significaba, ya que yo misma sentí la magia obscura con la que una vez me ataco Hanayo, aquella noche lejana en la torre cuando pretendieron hacer un tipo de ritual conmigo–. Lo sabía, sabía que se sentía parecido.

–No es parecido, es lo mismo, humana… –Kotori sonrió con tristeza y aparto la mirada de todas nosotras, viendo distante y fijamente hacia la niebla del pueblo que se veía por la ventana–. Esa estúpida mujer está haciéndole mucho daño a mi amada Hanayo… Yo intente detenerla, pero no pude hacer nada.

– ¿Como lo hace Kotori…? –Desesperada y entre lágrimas, Umi se acercó a Kotori y la tomo de los hombros–. Como lo hace, si hay una sola posibilidad de salvarla yo puedo…

–Aunque lo supiera no creo que nadie pueda.

–Yo creo que si…. –Nozomi se acercó a ambas chicas e intento esbozarle una sonrisa a Kotori–. Por más mínima que sea, Kotori, te dije que intentaría salvarla; y eso es lo que hare.

Un silencio sepulcral se apodero del ambiente de la habitación.

–El vínculo espiritual… –me tensé al escuchar de nuevo a Kotori hablar–. Lo conoces bien Nozomi: es una magia blanca usada para curar heridas e incluso crear familiares… –Miro fijamente a Nozomi y pasó su mirada por Umi.

Recordaba muy bien ese hechizo, ya que con el salvé la vida de Nozomi vinculando su alma con la mía, dejando que su magia entrará a mi cuerpo. Tan solo de recordar la sensación tan cálida de la magia de Nozomi, no pude evitar sentirme más tranquila.

–Ese es uno de los hechizos más poderosos que tiene una bruja –continuo Kotori–, me lo dijo Sui una vez. Pero también existen dos más… –Nozomi no pareció sorprenderse tanto como lo hicimos yo y Umi. Yo no sabía muy bien de lo que hablaba Kotori, pero al ver la reacción en el rostro de Umi me esperaba lo peor–. El vínculo de sangre… –Y entonces, ante todo lo que pensaba, Kotori volteo a verme a mí, con una sonrisa renovada, pero aprecia triste y acongojada–. Lo conoces muy bien, Eli…

Mi corazón comenzó a latir con desesperación cuando ella dijo mi nombre. Me lleve la mano a mi pecho para detener sus constantes latidos; me dolía mucho. Pronto la mano de Nozomi me sorprendió tomando la mía; haciendo que me tranquilizará por fin.

–Aquel ritual en el que tu participabas era eso, Elichi… Lo descubrí cuando nos encontramos la primera vez. –Sentí como mis ojos se abrieron grandes por la impresión.

Nuca supe la verdad del porque Hanayo me quería "asesinar", pero ahora, al ver el rostro preocupado con el que me miraba Nozomi, realmente me preocupe por lo que pasaría a continuación. Si eso ya era lo suficientemente malo, no me imaginaba cual podía ser el tercer hechizo.

–Así es, y sí tan solo ustedes dos no se hubieran metido en nuestros asuntos –Dijo Kotori con una creciente molestia, la cual pronto libero en un pesado suspiro–. Eres una entrometida, Humana. Aunque, ahora que lo pienso, no sé sí haber confiado en Sui haya sido una buena idea, después de todo lo que ha hecho.

– ¿Qué pretendían con ese ritual Kotori? –Dijo Umi limpiándose las lágrimas y viendo tranquilamente a Kotori–. ¿Para qué lo quería hacer?

–No lo sé… –Kotori desvió de nuevo la mirada–. Pero sé que todo esto lo lleva planeando desde hace mucho tiempo –De golpe volteo a ver a Nozomi–. Nos ha engañado desde el principio –su voz mostraba cada vez más pena, y con una voz aguda y llena de tristeza dijo–: Nunca nos quiso a nosotras, ni a Hanayo, siempre pretendió quererla para llegar a este punto…

– ¿Los sabes Kotori-chan? ¿Cuál es el último hechizo? –Kotori se tensó de pronto y volvió su mirada hacia la ventana.

–No lo sé… –Dijo, su voz me pareció muy distante, triste, pensé que comenzaría a llorar de nuevo. Pero pronto su voz sonó más tranquila–. Solo sé que existe y es con lo que está robando la magia de Hanayo, y…, y si no hacemos algo pronto, ella…

Umi comenzó a sollozar de nuevo, la chica se puso de rodillas en la cama y oculto su rostro entre las sabanas; incluso a mí me daban ganas de llorar al verla. Kotori no despego la mirada de la ventana, viendo como la bruma se iluminaba de plateado por la luz de la luna. Nozomi estaba sorprendentemente tranquila. La miré a los ojos, y, apenas se dio cuenta de que la veía, ella me esbozo una hermosa y sincera sonrisa; a pesar de todo lo que Kotori decía, ella no parecía tan preocupada con todo ese asunto.

–Nozomi… –Pronto la voz de Kotori se escuchó de nuevo–. Si realmente quieres salvarla… –Kotori volteo de nuevo la mirada y, con el rostro más desecho en tristeza que antes, se dirigió a Nozomi. Sus ojos se encontraron y entre más tiempo pasaba más lagrimas salían de los de Kotori–. Si realmente hay una mínima posibilidad de eso… –Amargamente Kotori oculto la mirada y dejo que las sabanas se mojaran con sus lágrimas–. Por favor, te lo pido… Salva a tu hermana…

Los sollozos de Kotori se escuchaban tan frenéticos en la habitación. Al verla no pude evitar pensar que Kotori realmente quería mucho a Hanayo; de la misma forma que yo quería a Nozomi. Quería ayudarla, no podía imaginar lo que sentiría yo si estuviera en la misma situación, si en vez de Hanayo fuera Nozomi la que pasará por todo eso. Mire a Kotori detenidamente y pensé en lo solitaria que se veía, en todo lo que tuvo que pasar ella sola al ver como la persona que más amaba moría lentamente; no me podía imaginar su dolor, pero sin duda sabía que estaba sufriendo mucho.

–Lo hare… –La voz serena de Nozomi me saco de mis pensamiento–. Yo prometo traerla de vuelta… Es mi hermana y no quiero que nada más le pase… –Sentí un nudo en la garganta al oírla, y más cuando sus ojos se posaron fijamente en mí, pude notar tristeza en ellos, y algo indescriptible que hacía que mi corazón doliera–. ¿Estás bien Elichi? –Su pregunta me sorprendió y me sentí más impresionada cuando Nozomi acerco su mano a mi rostro y con su tacto hizo que yo sintiera mis lágrimas que se precipitaban con desesperación. No sabía porque había comenzado a llorar, pero sentía a Nozomi tan distante que no podía evitarlo.

Desesperada y un poco asustada lleve mis manos a mi rostro y toqué mis lágrimas. Mire fijamente el rostro preocupado de Nozomi y mi corazón se aceleró de nuevo. Avergonzada desvié la mirada.

–Entonces yo te ayudare. –Dije repentinamente. Era lo que realmente quería, y ni ella ni nadie me detendrían esta vez. Quería ayudarla, quería cerciorarme de que Nozomi estuviera bien, porque por alguna razón sentimientos inciertos llenaban mi mente con preocupación y angustia.

Al ver el rostro de Nozomi tranquilo y sereno pensé que se negaría, pero en ese momento puso una enorme sonrisa en su rostro y cerro sus ojos. Ladeo la cabeza y, con las palabras más frías que nunca hubiera escuchado de ella, me dijo:

–Si… –Simplemente con esa palabra me hizo sentir más asustada, insegura, muy preocupada.

Pensé que se negaría como la vez que decidí acompañarla hasta aquí, a la aldea, justamente con la misma finalidad de salvar a Hanayo y protegerla. Pero extrañamente su respuesta me pareció tan distante que hubiera preferido que se negará.

–Es peligroso que te quedes aquí sola Elichi –Me dijo antes de apartar la mirada de mí y ver de nuevo a Kotori, la cual aún me miraba fijamente–. ¿Tú sabes donde esta Sui y Kazami? ¿Nos llevaras hasta ellas? –Kotori no hizo caso a las palabras de Nozomi, simplemente se me quedo viviendo un rato más antes de reaccionar.

–D-De acuerdo… –Dijo atropelladamente–. Las llevaré, aunque no creo que tengan oportunidad contra ellas. –La mirada de Kotori se ensombreció de pronto–. Cuando llegue el momento, Nozomi-chan, espero que puedas luchar contra ella…

Nozomi mostró indiferencia a las palabras de Kotori, y yo no sabía muy bien a lo que se refería. De un momento a otro, e ignorando a Kotori, Nozomi comenzó a caminar hacia la puerta de la habitación sin decir nada más.

–Elichi –Me llamó repentinamente–. ¿Vienes conmigo? –Sin pensarlo dos veces me acerque rápidamente a su lado, no sin antes ver por última vez a Kotori y a Umi, la cual le pasaba la poción que aún humeaba en la taza que le dio momentos atrás. Dudosa, Kotori tomo la taza y la tomo rápidamente.

–Dulce… –La escuché decir antes de cerrar la puerta y seguir a Nozomi por el pasillo.


Espero que les guste el capitulo. ¿Cual sera el tercer hechizo, si uno de ellos es lo suficiente malo? ¿Que le estará haciendo Sui a Hanayo? ¿Porqué lo hace? ¿Lograra Nozomi salvarla?

Muchas gracias por el apoyo a esta historia, el siguiente capitulo se viene intenso, con muchas revelaciones por fin. Siganme en Facebook para saber cuando actualizo esta y mis demás historias: Biso47 Fiction

SilentDrago: Pues si, Kotori esta enamorada de ella, es por eso que trata con desesperación salvarla, y al ver que su amor no es correspondido es un poco doloroso para ella ya que Hanayo fue la persona que la salvó. Y con lo de Rin jejeje, bueno pronto, pronto...
PD: No he visto mucho fecebook, pero me metí a ver tu pagina y veo que estas en un concurso, espero que te vaya muy bien, esfuérzate mucho...

Rebe13: Que bueno que esperas y lees esta historia con mucho animo, pronto se viene el final y con eso la intensidad de la historia aumentara.

Sin Mas, Muchas Gracias Por Leer y Por sus Adoradas Reviews