A todos aquellos que me siguen en esta historia soy muy feliz de decirles que ahora comienza mi pareja favorita, no saben lo contenta que estoy (mi corazón va a mil) jejeje quiero decirles también que en este capítulo los va a sorprender por muxas cosas, si no están de acuerdo no me maten por favor T.T pero en mi opinión yo le encontré muy divertido espero que a todos también les resulte el mismo sentimiento.


Capítulo 8:

Por favor todo… intentes ser felices.

Odio el invierno.

-Lo siento Tsuna-kun… lo siento… - una mujer lloraba

Cada vez que llegaba el invierno, Tsunayoshi perdía algo.


-Espera Hibari! Por favor dime que no es verdad que terminas nuestra relación! – gritaba una mujer al borde de la desesperación sujetándolo del saco negro que portaba – pero es tu culpa! Tu siempre estás trabajando no me pones atención! Tú me hiciste hacer esto porque me sentía sola! –

-Suéltame –

En la recamara se encontraba un hombre noqueado.

-HIBARI! Si tu terminas conmigo me matare! Yo me moriré! – era lo único que se le ocurrió para detenerlo

-Amenazándome una herbívora como tú… le harías un bien a este mundo al desaparecer – dijo con unos ojos fríos y afilados que cortaban todo lo que veía

La mujer se quedó helada con solo verlo, perdiendo las fuerzas de las piernas, cayendo al suelo, viendo como su ahora ex pareja se fue.

En el ascensor.

-Maldición! – Golpeo la puerta del ascensor haciéndole un hueco - como se atreve esa herbívora a hacerme esto – Kyoya estaba enojado

Aunque le daba igual la mayor parte, ya estaba harta de esa mujer que ni siquiera recordaba bien el nombre, solo fue unas dos noches las que estuvo con ella y luego ella misma se declaró su pareja, no la negó porque así alejaba a otras que iban detrás de él. La molestia que quería seducirle y terminaban muy mal paradas.

El ascensor se detuvo en el tercer piso.

Dejando entrar a una persona que choco con Kyoya sin darse cuenta.

Al levantar la mirada, era un chico, adolescente, de cabellos castaños y ojos miel, hermoso, aunque aquellos ojos miel estaban inundados de lágrimas que lo hacían ver más…

-Oh, discúlpeme – agacho la cabeza para irse a una esquina del ascensor

Desde el sexto piso la misma mujer, ex pareja de Kyoya, estaba asomada al balcón.

-No lo permitiré, nunca – dijo tomando una maseta

Vio a su objetivo y tiro la maseta con todas sus fuerzas hasta darle justo en la cabeza.

-Esa herbívora! – Kyoya se acercó al castaño que había recibido el golpe que era para el – Oye! Resiste! –

En el hospital…

-No hay nada inusual en su cráneo ni en sus ondas cerebrales, la tierra estaba seca lo cual hizo que la carga sea más ligera… además la maceta estaba hecha de plástico, así que podemos decir que fue afortunado – decía el medico

Un hombre alto de cabellos azules oscuros con un peinado extraño con forma de piña, teniendo más característico sus ojos bicolores, uno azul metálico y otro rojo.

-Yo creo que muy pronto recuperara la conciencia – dejo el reporte médico – en serio – suspiro – tenías que ser Kyoya, no debería importarme mucho que tu causaras esta situación pero sucede que… eres mi patético hermano menor y lo que hagas me afecta – volvió a suspirar – no te da pena avergonzarme de esta manera? –

Kyoya se mantuvo en silencio conteniendo sus inmensas ganas por "morder hasta la muerte" a su propio hermano mayor Hibari Mukuro.

-Espero que ya hayas tenido suficiente de las mujeres, la próxima vez porque no un hombre? Si tiene un rostro hermoso, que importa cuál sea, no podría ser Enma-kun? El cumplirá las expectativas cuando se haya recuperado –

-Nunca, darle un trato especial a Enma, como propietario de "Blue Boys" no puedo poner mis manos en la mercancía de mi propio club –

Eran hermanos pero con opiniones muy diferentes.

-Disculpen… - alguien los interrumpió – mis disculpas aquí se encuentra Tsunayoshi-kun? – Era un hombre de edad mayor (40 años) – mi nombre es Kajiwara soy… yo soy el padre adoptivo de Sawada Tsunayoshi –

Voces… voces de personas… a lo lejos se empezó a ver un brillo de velas acompañado de voces alegres, felices y risas.

Ahí en una mesa festejando una familia celebraba la navidad.

Un padre, una madre, el hermano mayor y el hermano menor.

Tsunayoshi reconocía muy bien a esas cuatro personas y recordaba también ese momento, era navidad y su cumpleaños. El día más feliz del año.

Hasta ese accidente. El tráiler descontrolado dirigiéndose al auto en el que se encontraba con su familia.

Lo primero que vio al abrir los ojos fue sangre, la sangre que chorreaba de la cabeza aplastada de su hermano mayor.

Luego recordó las voces que escucho de sus supuestos amigos de sus padres quienes habían venido a verlo.

-El solo tiene 13 años, que haremos? –

-Ponerlo en un institución? Encontrarle un hogar adoptivo? Es eso todo lo que podemos hacer? –

-La compañía que manejaba su padre no anda nada bien, incluso su casa fue embargada –

-Porque tuvo que haber una persona que lo auxiliara? Me pregunto si no hubiera sido mejor que el también muriera –

Pasando al momento que acababa de pasar solo unas horas antes…

-Al actual presidente de la compañía… no le agrada que nosotros cuidemos de ti… nosotros todavía adeudamos lo que prestamos para la casa, así es que nosotros no debemos arriesgarnos – decía entre lágrimas la mujer que había cuidado de él después de la muerte de sus padre

Sus ojos se abrieron empezando a cristalizarse.

-Herbívoro te encuentras bien? –

-Ah? –

-Estas en un hospital, no te preocupes, no llores – era un hombre de cabellos negros y ojos azules metálicos

Sus lágrimas solo cayeron sin poder detenerlas.

-Si no tienes nauseas ni dolor de cabeza entonces supongo que ya estás bien – dijo Mukuro con una sonrisa después de encontrarlo despierto – pero si piensas que algo no está bien, ve directamente al hospital – recomendó esto ultimo

-Gracias, muchas gracias – Tsunayoshi ya estaba cambiado y con la mochila en el hombro

-No hay que darlas, toda la culpa la tiene el idiota que se cree un carnívoro que está detrás de mí –

Sin más que decir y escuchar Tsunayoshi salió de la habitación donde se encontraba.

-Tsunayoshi-kun… – Kajiwara lo esperaba fuera – um… mi esposa dijo varias cosas… -

-Por lo que hicieron por mí, muchas gracias – Tsuna hizo una reverencia

-Tsunayoshi-kun –

-De ahora en adelante yo cuidare de mí mismo – término de decir para retirarse escuchando como la persona que lo había cuidado desde la muerte de sus padres y hermano le gritaba para que se detuviera

No hizo caso, apresuro su paso para salir para escapar de una vez y no ser una molestia por más tiempo.

Fuera del hospital su respiración estaba agitada y el frio del ambiente recorría su cuerpo.

-Herbívoro – escucho para voltear a ver quién era – yo traeré el auto para acá, así que espera aquí, te daré un aventón – era el hombre que vio cuando despertó

-Tu eres un adulto responsable? – pregunto – y si lo eres, no es necesario que te molestes, no me gustan los autos –

-Sí, soy responsable, entiendo tu desgana, apresúrate de una vez –

-Es que realmente no me gustan los autos –

-Ah – suspiro – da igual, vamos caminando, en que vecindario se encuentra tu casa? –

No hubo respuesta.

-Qué te pasa? –

-Yo… tengo que ir a un lugar… -

Tsuna no podía confiar en este hombre, si confiaba podría quedar como un idiota si tenía otras intenciones.

Luego de caminar por las calles llegaron a un local, Kyoya se quedó fuera a esperar mientras Tsuna entro, viera donde lo viera este lugar no parecía ser una simple tienda de licores.

Dentro de la tienda…

-Eh? No hay paga? –

-El muy maldito del dueño se largó anoche – le decía el empleado que estaba a cargo esa noche completamente borracho

-No puede ser! Si eso es cierto con que pagare y viviré este mes! –

-CALLATE! – le tiro la botella de licor que bebía – eso es lo que yo también quisiera saber! –

No le quedo de otra que salir.

-Terminaste? – Kyoya seguía ahí esperándolo

Pero Tsuna lo pasó de largo ignorándolo, no quería ver a nadie ahora.

A Kyoya no le quedo de otra que seguirlo, había escuchado los gritos de dentro de la tienda así que sabía que algo malo pasó.

Siguieron caminando y caminando sin decirse una sola palabra hasta que escucharon unos bullicios y personas reunidas.

-BASTARDO! Como te atreves a venir aquí! – un hombre mayor, abuelo, tomo del brazo a Tsuna

-Casero –

-Suficiente! Ven para acá y te mostrare lo que has causado! – lo jalo casi empujándolo

Frente a sus ojos estaba el departamento pequeño donde vivía Tsuna hecho cenizas.

-El departamento… - se quedó helado por unos segundos hasta que recordó – mis cosas, dentro estaba la table mortuaria! –

No pudo acercarse al ser sujetado de la ropa por el casero que estaba más que enojado.

-Piensas que podrás escapar?! Yo no te dejare! –

-Que? –

-Tu iniciaste el incendio no es así?! Tú eres el único que vivía ahí arriba! En que estabas pensando?! –

-Eso es… -

-Porque lo hiciste! No fue solo el departamento que fue quemado, mi casa entera resulto afectada! Y solo hace poco fue reconstruida! Ahora apúrate y llama a tu aseguradora! –

-Aseguradora? Pero eso es… -

-QUE SUCEDE?! Tu eres un jovencito, así que debes tener un asegurador! Aunque sea tienes algún dinero?! –

Tsuna no sabía qué hacer. Que debía hacer.

-Qué hago?! No te quedes callado contesta! Y yo que pensé que eras un pobre chico abandonado – el casero lo tomo de la chaqueta bruscamente – TODO ES TU CULPA! TU DEBES ATRAER MALA SUERTE! –

Kyoya quien observaba en silencio desde una esquina no lo aguanto más y con una mano separo al abuelo (casero) de Tsuna.

-Qu… quien eres tú?! No iras a utilizar la violencia contra tus mayores, cierto?! –

Kyoya lo fulmino con la mirada haciéndolo temblar.

-Violencia? Acaso usted no utilizo esa violencia? – lo soltó de un empujón suave pero brusco – en primer lugar tiene usted evidencia? – el abuelo no contesto – no? Bueno entonces creo que el único avergonzado aquí es usted, las cosas pasaron por pasar, mire al herbívoro – se refirió a Tsuna – él está más sorprendido que usted, cálmese o lo morderé hasta la muerte –

Aunque sus palabras eran extrañas para el casero, pudo entenderlas perfectamente, con solo ver aquella mirada asesina que le daba el peli negro estaba seguro que si seguía lo golpearía.

-Eso es cierto pobre chico –

-La casa era antigua el candelabro debió fallar –

Decía la gente que se había reunido a ver el incidente del incendio.

-Hmp! Maldito muchacho! – gruño el casero yéndose

Tsuna se quedó ahí parado perdido en sus pensamientos.

Porque? Porque todo lo que le pasaba era su culpa? Acaso era malo? Que cosas malas había hecho? No podía recordar haberlas hecho en ningún momento.

-No es nada relacionado contigo Tsuna-kun… pero… nosotros ya dejamos de ser tus padres adoptivos, estaba pensando en algunas personas que puedan cuidarte… nosotros teníamos una obligación con tu padre y por eso hemos cuidado de ti hasta ahora… incluso a costa de nuestro estilo de vida – recordó las palabras de la señora que cuido de él desde la muerte de sus padre, supuestamente su madre adoptiva

Entonces también recordó lo que paso con su paga de este mes que trabajo.

-Eso es lo que yo quisiera saber! Por tu culpa yo deje de recibir una parte de mi paga! – dijo el empleado que encontró en la tienda

Su mente también trajo los recuerdos de cuando despertó luego del accidente que sufrió donde sus padres murieron.

-No se pudo evitar que el viviera –

-El costo de la estadía en el hospital fue muy elevado –

-Si él fuera una chica encontraría la manera de ganar dinero, pero él es un chico –

Nada… no había paga, no había ropa, ni las tabletas funerarias de sus padres y hermano, ni mucho menos un lugar donde ir.

-ESTO ES TU CULPA! TU DEBES ATRAER MALA SUERTE! – las palabras del casero retumbo en su cabeza

No, porque?!

-El presidente! –

Porque?!

-Por tu culpa! –

Porque?!

-Tu culpa! –

-PORQUE ESO ES MI CULPA! – grito derramando lágrimas de frustración y dolor, de rodillas contra el suelo

Porque solo él tenía que conocer esos ojos, su madre, su padre, su hermano, no había nadie.

Alguien, quien sea, estoy arruinado… alguien pedía Tsuna.

-Por cuanto tiempo estarás ahí herbívoro – esa voz era de…

La lluvia caía en los peores momentos, levanto la cabeza volteando a ver a la única persona que le había hablado en estos momentos.

Ahí estaba, mojado.

-Vamos, pescaras un resfriado, ven conmigo –

No lo pensó más, ni un poco, ni un micro segundo, se levantó aun con lágrimas que se confundían con las gotas de lluvia que caía en su rostro y se fue con ese hombre de la mirada metálica, afilada y hostil.

El comienzo del corto periodo que viviría con Hibari Kyoya.

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Pobre Tsuna (los pañuelos ya se acabaron) creo que fui muy cruel pero tenía que hacerlo T.T bueno basta de llorar. K les pareció el capítulo xk a mi m encanto, los sorprendí con el pequeño detalle de la hermandad sanguínea de Hibari-sama y Mukuro-chan? Esta relación será muy chistosa, tngo muxas ideas (una sonrisa maléfica se formó en mis labios imaginando escenas…) perdonen me quede metida en mis propios pensamientos, espero sus comentarios.

Cuando actualizare? Mañana? Pasado? No se…

Nos vemos bye bye

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Extra: Dije que iba un capítulo más sobre Takeshi x Hayato pero me equivoque jejeje pensé que había escrito 8 capítulos sobre ellos pero eran 7 jejeje que distraída… pero eso no kiere decir que su historia acaba como dije sus vidas se entrelazan pero x el momento kiero separarlas un poco.