Capítulo 9:
En medio de una noche fría y lluviosa, Tsuna finalmente encontró un lugar en donde quedarse.
-Edredón – se lo entrego – no tengo otro lugar donde puedas dormir así que confórmate con el sillón –
-Gracias… -
Estaban en el edificio departamental donde Kyoya vivía, luego de seguirlo llegaron a este lugar, Kyoya le ofreció un cambio de ropa que era un piyama suya que sin duda le quedaba muy grande con solo verlo.
-Está bien… yo iré a casa… -
-Ese lugar carbonizado y de cenizas? O tienes otro lugar donde ir a las 2 am en medio de la noche lluviosa? –
Tsuna no contesto.
-Herbívoro duerme ya, mañana me levantare temprano así que no hagas ni el más mínimo ruido o te morderé hasta la muerte – dijo para entrar a su recamara
Dejando a Tsuna sin poder negarse o decir una palaba aunque ni siquiera sabía que decir o hacer. Se acostó en el sillón pensando que debía encontrar un trabajo de medio tiempo.
Al día siguiente en el instituto de Tsuna, sala de profesores exactamente.
-Sawada escuche que la pasaste mal la noche pasada, estas bien? – le decía el tutor de su clase
-Si –
-Ya veo… bueno… quería hablar sobre los resultados del examen –
Caminando por los pasillos del instituto.
-Creo que ya sabes que esta escuela otorga becas a los alumnos más aplicados, tu calificación no se encuentra dentro de los 3 mejores, estas en 4 puesto, así es que tenía que preguntarte si podrás pagar la matricula o si te retiraras de la escuela? – fueron las palabras de su tutor de clase
Recogió su mochila e iba saliendo del salón cuando se encontró con un grupo de sus compañeros de clase.
-Qué es esto, Sawada, ya es hora de tu almuerzo? –
-Kitou… -
-Dije almuerzo pero como tú eres tan pobre, seguramente te llenaras solo de agua como todos los días, no es así? – como siempre tratando de molestarlo – pobre tener estos problemas encima de que ya no está dentro de los 3 mejores – se fue riendo con su grupo de amigos
Escuchar palabras como estas ya eran una costumbre para Tsuna y no le afectaban en lo más mínimo.
Uno de sus compañeros se le quedo viendo cómo se iba.
En el patio cerca de los cayos de agua para beber. Tal como dijo Kitou, Tsuna se llenó el estómago de pura agua, para luego sentarse en el suelo.
-Esto… - alguien se le acerco
-Que? – era un compañero de su clase
-Uh- yo… Sawada-kun… - estaba nervioso – si tú estás de acuerdo quisiera invitarte este pan – saco una bolsa de pan – hoy traje mucho y no puedo acabarlo yo solo, si tu quisieras… -
-Qué demonios es eso? No lo necesito – dijo cortantemente para irse
Dejando al pobre de su compañero botado con sus buenas intenciones.
Aunque Tsuna sabía que solo intentaba ayudarlo y ser amable, no iba a caer humillado. Una buena escuela, una buena universidad, una buena posición solo tenía que centrarse en estos objetivos para que luego algún día se convertiría en un hombre rico y todos lo verían, lo iba a conseguir.
En su auto camino a su departamento y al celular con una llamada.
-Yo nunca me imaginé que tú harías eso por alguien, tú no eres así – una voz irritante para sus oídos
-Mukuro si sigues te cuelgo y cuando te vuelva a ver te morderé hasta la muerte –
-Kyoya por una sola vez podrías decirme "Nii-san" -
Colgó.
Estaciono el auto luego de unos 15 minutos, bajo para caminar a su departamento, lo que encontró en la entrada del edificio departamental fue a un castaño de ojos miel.
-Ah – sus ojos se encontraron
-Eres un herbívoro estúpido? Acaso no te di una llave – lo empujo a dentro
-Est- yo… -
-Entra o te morderé hasta la muerte –
Al empujarlo se dio cuenta que tenía algo en brazos.
-Que haces con esa bolsa de mi jallas de pan? –
-Yo las traje para comerlas, son comestibles –
El herbívoro estaba muy mal de la cabeza.
Luego de unos 30 minutos dentro del departamento de Kyoya, este serbia la comida que preparo.
-Como comida de verdad – le dio un plato de Omelette con arroz y ensalada
Tsuna estaba sentado con una cara silenciosa por el golpe en la cabeza que recibió de parte de Kyoya.
Ambos sentados comenzaron a comer.
-Te quedaras aquí por un tiempo, conseguir un lugar donde vivir es difícil para un herbívoro como tú – decía Kyoya mientras comía
-No… yo voy a estar bien, yo no podría pagar la renta, me marchare esta noche, puedo arreglármelas para escabullirme dentro del edificio del instituto, sería muy conveniente incluso podría usar la piscina –
Tras estas palabras recibió dos golpes más.
-Dije te quedas –
Después de lavar los platos sonó el timbre insistentemente.
Kyoya sabia quien seria.
-Buenos días Tsunayoshi-kun – el hermano mayor entro en escena
-Sensei (Doctor) –
-Kyoya café – ordeno con una sonrisa Mukuro
Lo iba a morder hasta la muerte pensó Kyoya pero supuso que Mukuro estaría molesto porque le había colgado, no quería mancharse las manos así que fue a preparar el café.
-Te traje algo de ropa, la ropa de Kyoya es grande para ti – dijo Mukuro mostrándole la ropa que trajo – pruébate esto –
-Esto… -
-Vamos, vamos –
Tsuna estaba con una casaca gruesa blanca con capucha que tenía unas extrañas orejas de conejo largas.
-Qué lindo, te queda muy bien –
-No puedo aceptar esto… - recibió un golpe suave en la cabeza
-Solo da las gracias herbívoro –
-Mira quien lo dice, el hombre que se cree carnívoro y ve a todos como herbívoros y que nunca pide perdón o da las gracias, aunque de todas formas esta en lo correcto, además de que pensaba pasarle la cuenta a Kyoya así que no debes preocuparte Tsunayoshi-kun –
Kyoya ya lo suponía, tenía que ser su estúpido hermano mayor.
-Si tú necesitaras cualquier cosa solo pídele a él que te la comprara –
-Él es rico? –
-No lo sabes? – sonrió para luego tomar su tasa de café – ahí donde lo vez todo un hombre que da miedo con solo verlo a los ojos, él es el dueño de muchas tiendas, bueno… todas ellas están en los comercios gay –
-Mukuro vete o te morderé hasta la muerte –
-Una boutique, un bello salón, un bar, un club de citas solo para hombres – Mukuro lo ignoro contándole todos sus negocios
-Mukuro… - Kyoya empezaba a radiar aura asesina, lo iba a matar ahí mismo
-Pero Kyoya no es gay, así que está bien si vives con él, aunque… mejor dicho es bisexual – seguía ignorándolo – pero tampoco eso será inconveniente a él le gustan los hombres entre 20 y 35 –
-Te morderé hasta la muerte – saco unas tonfas que Mukuro no había visto en años
-Ok, ok me voy a casa pero antes quisiera hablar con Tsunayoshi-kun – tomo de los hombros al castaño mirándolo directamente a los ojos – en este mundo hay personas que hacen cosas buenas sin querer nada a cambio, yo pienso que está bien ser cauteloso, pero sería bueno también si tu tuvieras en cuenta a las personas que son agradables contigo y que quieren ayudarte –
Amables y agradables? Tsuna no conocía a nadie así después de la muerte de sus padres.
Pero si hacia eso y resultaba traicionado? Como podía creer en esas palabras lindas, después de todo, acaso en este mundo no se trata de dar y recibir.
Durante eso días encontró un trabajo cargando sacos en una de las construcciones, aunque aparentaba una delicada figura casi como la de una chica que escondía tras su uniforme holgado tenía fuerzas suficientes.
Confiaba que subiría sus calificaciones en el colegio si ponía todo su empeño así que todo estaba bien. Quería creer que así era.
-Llegas tarde, trabajas mañana no? Come y duerme ya –
Esta semana que se quedó en casa de Kyoya todos los días aunque a veces no lo encontraba y otras si siempre, siempre estaba esperándolo un plato de comida sobre la mesa. Apreciaba ese gesto pero seguía muy reacio a confiar aun en Kyoya.
Luego de unos días más, justo a la quincena.
-Aquí tienes tu paga, trabajaste muy duro buen trabajo – le entregaron su sueldo
-Gracias, muchas gracias –
Al fin tenía algo de dinero, no era mucho pero suficiente para comer y juntar para alquilar un pequeño departamento donde quedarse.
Iba saliendo de la construcción...
-Huh? Ese no es Sawada? –
Al escuchar su nombre volteo a ver quiénes eran, aunque con esa voz era obvio que era nadie más que Kitou y su grupo de amigos (2 personas).
-Que estás haciendo aquí a estas horas? Tienes algún tipo de trabajo de medio tiempo? –
-Seguro que es un obrero – dijo uno de los tipos que acompañaba a Kitou
Se acercaron para ver que tenía un sobre, se lo quitaron.
-Este parece ser un sobre de dinero – dijo Kitou
-Regrésame eso! – Tsuna intento acercarse para que le devolviera su dinero pero uno de los tipos lo sujeto del cuello con el brazo.
-Ya veo… si quieres el dinero de vuelta tendrás que hacer algo por nosotros –
En uno de los locales de karaoke exclusivos para fiestas…
-Realmente crees que está bien hacer esto? –
-Haz lo que quieras con él, eso le enseñara a no ser tan orgulloso – dijo Kitou con una sonrisa burlona – es terriblemente pobre así que si le pagas el hará cualquier cosa, no? –
Tsuna estaba amarrado de pies y manos a una de las mesas que pequeñas del salón con la boca sellada también.
-No es cierto Sawada? –
-NN! G… MMPH! – Tsuna intentaba zafarse pero las cuerdas lo sujetaban con mucha fuerza
-Si tú forcejeas mucho yo voy a quemar esto – saco el sobre de dinero acercándolo a un encendedor
-Unnh…! –
-Déjame decirte también que aunque hagas el ruido que quieras nadie lo oirá este salón está a prueba de ruido –
Esto ya no pintaba nada bien, desde que se lo encontró todo daba mala pinta desde un principio.
En otra sala, oficina del Jefe del local.
-Señor ya casi terminamos con lo programado – decía uno de sus empleados, secretario
-Así es, después de inspeccionar los monitores me largo –
-El "gatito" ya debe estar extrañándolo – dijo con una sonrisa sin malas intenciones – yo escuche que usted recogió un "gatito" de carácter fuerte –
-Kusanabe… tu escuchaste eso de Mukuro? –
-Sí, Mukuro-sama vino aquí a explicarme la situación –
Gensso Kusanabe (21 años), secretario y también empleado de la familia Hibari.
-No me gusta tu cara – se refirió a su sonrisa – lo que pasa es que él no tiene donde vivir ni comer, algo orgullos y no admite ayuda –
-Parece que le ha tomado cariño, podría ser que finalmente usted haya cambiado? –
-Sigues y te morderé hasta la muerte –
-Okey – seguía con la sonrisa
El sonido del teléfono los interrumpió. Kusanabe contesto.
-Sí? …Oh… si…? –
Por el momento Kyoya no sentía nada por Tsuna o eso era lo que pensaba, solo era una obra de caridad que se le dio la gana hacer por un herbívoro.
-Señor el monitor de la fiesta Nº5 indica que algo no anda bien –
-Iré ahora –
En esa sala… fuera estaban los dos amigos de Kitou.
-Me gusta Kitou pero… él es malo con Sawada –
-Ni que te interesara mucho – rio el otro sacando un cigarrillo – el padre de Kitou es el director del instituto de la escuela, no es cierto? Así que el siempre estas presionando a Kitou de obtener buenas calificaciones por eso siempre lo compara con Sawada y ahora se ensaño con él, no es cierto? –
-Qué más da las razones, si lo vemos por otro lado Sawada no esta tan mal, ese cuerpo pequeño y delicado que parece a la de una chica, hasta me podría animar –
-Es cierto, me animaría – rieron los dos
Dentro de la sala.
-Unh! –
-Esta es una buena forma de aliviar el stress – decía Kitou sentado viendo el espectáculo con Tsuna y uno de los amigos que llamo
-Unh! Unh! –
-No puedo creer que un chico tenga tan suave y delicada piel –
-Ahora que lo dices… -
-Me estoy divirtiendo mucho –
Fue cuando la puerta se abrió de golpe sorprendiéndolos para que sin darse cuenta de lo que pasaba un golpe fuera a dar en los dos tirándolos contra el suelo noqueados.
En la sala de monitoreo de cámaras de seguridad…
-Llama a los guardias cuando el haya terminado – ordeno Kusanabe al empleado que comunico la anomalía
-Si! –
Vuelta a la sala…
Kyoya no se había desahogado con un solo golpe, golpeo a los dos muchachos aun inconscientes hasta verlos sangrar, fue ahí que se detuvo al no querer mancharse las manos ni su traje.
Acomodándose el traje volteo a ver a la mesa donde encontró a Tsuna casi desnudo, sin los pantalones, amarrado y amordazado que al verlo cerró sus ojos miel.
Kusanabe bajo e iba a tocar la puerta de la sala cuando escucho.
-IDIOTA! – esa era la voz de su Jefe
Era la primera vez que escuchaba gritar a su Jefe después de varios años.
Dentro de la sala nuevamente, unos minutos después Tsuna estaba vestido otra vez.
-Que tan importante era salvar el dinero dejando que hicieran eso contigo?! Qué demonios te pasa por la cabeza herbívoro, si no llegaba que crees que hubiera pasado?! – le regañaba Kyoya extremadamente molesto
Tsuna estaba callado apretando las manos, era cierto que hubiera pasado lo peor pero… pero…
-Si lo es! – hablo al fin – si tienes dinero puedes hacer cualquier cosa! Cuando eres pobre tú no puedes hacer nada! – levanto la voz también enojado – que hay de malo en vender tu cuerpo por dinero?! Tú hablas muy orgullos pero que hay acerca de ti?! En tu bar y en tu club tu vendes los cuerpos de otros y obtienes fácilmente ganancia de eso, no es verdad?! – hablo de mas pero toda la furia que tenía debía salir de alguna forma
Sus ojos miel se llenaron de lágrimas de tantos sentimientos de frustración.
-Es cierto… - fue lo único que dijo Kyoya para ir retirándose – desafortunadamente soy un hombre sucio –
No espero escuchar esas palabras, no las espero para nada.
Luego de unos minutos, la puerta por donde Kyoya se había ido se volvió a abrir dejando entrar a un hombre de cabellos negros.
-Disculpe yo pensé que a usted le gustaría una taza de café –
Tsuna se limpió las lágrimas.
-Está bien que le diga algo Sawada-san? Yo soy el secretario privado de Kyo-san – se presentó educadamente – Mukuro-sama ya me conto todo sobre usted –
-Sensei? –
-Yo he sido secretario del señor desde hace 3 años y esta es la primera vez que lo vi actuar de esa manera – sonrió dejando la taza de café sobre la mesita – normalmente no importa lo que pase, Kyo-san nunca pone sus manos en un invitado, al parecer el piensa que usted es especial –
-Que? –
-Además el siempre trata de pasar el mayor tiempo posible con usted, no importa que tan cansado este él va a casa y prepara la cena para usted – los ojos de Tsuna se abrieron a tal declaración – y aunque usted siempre lo ve frio como cortante él también está muy preocupado por usted y estoy seguro que le dolió mucho cuando usted le dijo que vendía cuerpos como mercancía, es cierto pero… en primer lugar, Kyo-san nunca quiso convertirse en propietario pero… esa fue la voluntad de su padre y aun ahora él no se siente cómodo con el negocio de vender cuerpos como mercancía aun así el hace lo que le ordenaron lo mejor que puede, esa es su manera de ser –
-Desafortunadamente soy un hombre sucio –
Le había dicho cosas crueles sin saber nada, cuando Kyoya lo estaba ayudando todo este tiempo. Tsuna se sentía muy mal.
La puerta se abrió.
-Herbívoro – la voz de Kyoya – vámonos a casa – se dio la vuelta
Los ojos miel de Tsuna se abrieron por las palabras escuchadas.
-Vámonos a casa -
Esa voz fría como suave… permanecía en sus oídos.
-Eres un herbívoro idiota –
-Te di una llave –
-Come –
-Llegas tarde, come y duerme –
Su forma de hablar era fría sin duda, pero esas palabras también eran cálidas. No importaba cuantas veces las decía.
Por los pasillos Kyoya se detuvo al sentir la mirada de Tsuna sobre él.
-Que sucede? –
-Yo… en verdad está bien que me quede aquí? – dijo casi temblando – no te causare ningún problema? Además yo no podre aportar mucho dinero, solo para la comida, estoy pasando por un mal rato así que probablemente no me iré hasta que pueda conseguir dinero para rentar un departamento –
-Eres un herbívoro idiota – suspiro Kyoya – cuantas veces tengo que decírtelo – le acaricio esos cabellos castaños cortos y que parecían ir en contra de la gravedad – puedes quedarte cuanto quieras – lo acerco a su pecho
Tsuna solo se aferró a su saco asintiendo con la cabeza mientras trataba de que las lágrimas no cayeran siendo imposible.
Iba a creer en Kyoya, aunque le probablemente lo traicionara iba a creer en él, en su extendida y auxiliadora mano…
-Haga lo que haga… aun cuando… -
-Sí, hagas lo que hagas tratare de entender –
Después de eso, fueron en el auto de Kyoya a casa.
Desde el accidente donde sus padres y hermano mayor sufrieron perdiéndolos, Tsuna no fue capaz de subirse a un auto por temor y miedo pero esa noche misteriosamente nada pasó.
-Hoy no vendré a dormir así que cierra la puerta y duerme –
-P-pero… -
-Que? –
-…gracias… por todas las cosas que has hecho por mi… -
-Duerme pronto –
Tsuna pudo ver una pequeña y muy pequeña casi visible sonrisa que se formó en los labios de Kyoya.
Ahora echado en el sofá cubierto por el edredón que Kyoya le había dado. Tsuna se dio cuenta que el aroma de Kyoya se sentía por todo el departamento, aun agradable aroma.
-Hibari… Kyoya… - susurro – esta es la primera vez que me sonríe… -
Era extraño, se sentía extraño que una cosa tan pequeña con su sonrisa lo hiciera sentir… feliz.
Extraño cerro los ojos con esa sola palabra.
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Que les pareció el capítulo a mí me gusto muxo / y si k me gusto muxo jejeje ahora no se k decir y no tengo muxo tiempo xk tengo k hacer un análisis como tarea así k no hablare muxo, espero sus comentarios n.n
Puede k el próximo capítulo lo suba… mañana? Pasado? Kien sabe…
Hasta la próxima bye bye
