Muy buen Día. Por fin después de mucho tiempo por fin les comparto el nuevo capitulo de Hechizo, y el ultimo paso hacia el capitulo final. Creo que la espera valió la pena ya que a mi me gusto mucho como quedo este capitulo... Así que disfrútenlo mucho.

Eli descubre su pasado, aquel pasado que nunca pensó existente, viendo como sus antiguos recuerdos le revelaban que conocía a Nozomi, la bruja de la luna, desde que era una niña. Gracias a los actos egoístas de su madre, Eli descubre como fue que perdió aquellos recuerdos, aquellos recuerdos de la primera vez que se encontró con Nozomi. ¿Como reaccionara ahora Eli que sabe la verdad?

Repidamente, les recomiendo que si no han leído el capitulo alterno de Hechizo en el cual se cuenta la historia de Honoka y Umi, les recomiendo que vayan velozmente a leerla si no lo han hecho; aunque al fin de cuentas es su decisión ya que no repercute mucho en este capitulo pero entenderán un poco mas una situación aquí planteada; la historia se titula: "Hechizo: Historia de un encuentro"

Disfruten el capitulo.


Destino.

Aquellas imágenes del pasado, aquellos recuerdos que muy en el fondo guardaba sin saber que existían. Veía aquellas imágenes lejanas y sentía nostalgia, sentía tristeza, me sentía como la primera vez que encontré a Nozomi en aquel lejano bosque; con ese sentimiento de incertidumbre y angustia. Aquellas imágenes del pasado llenas de una cruel verdad, de un destino escogido para mí, para Nozomi y de las consecuencias egoístas de mi madre. Aquellas lejanas escenas del pasado me aterraban y quería que no fueran mi realidad.

Pero entonces pensaba en aquel pasado y, dentro de mí, muy escondido en el fondo de mí ser, se encontraba aquel sentimiento de… felicidad. No sabía cómo explicarlo, y es que, estaba agradecida de esas visiones llenas de angustia. No sabía cómo interpretar a aquel recuerdo ya que, por más que sufría, una pequeña parte de mí se sentía feliz de por fin recuperar ese recuerdo. Es como si, después de mucho tiempo, me sintiera completa por fin; como si hubiera regresado algo que me hacía falta durante toda la vida, y ese algo era… la sonrisa de Nozomi.

Recordando solo esta pequeña cosa el pasado que me acosaba no se sentía tan mal. Me sentía feliz de cierta manera de saber que conocí a Nozomi desde que éramos niñas y ahora entendía por qué ese sentimiento me agobiaba cada que la veía y como me golpeo en la mente cuando la vi por primera vez.

Cuando me di cuenta de esto sentí como mis ojos se abrían. Vi una luz lejana, era de un hermoso color azul; una luz que me invitaba a que me acercara a ella. Sabía muy bien lo que significaba esa luz. Esa luz eran mis sentimientos por Nozomi. Esa luz que me sacaba un poco de la profunda obscuridad en la que me encontraba, esa luz era la de mi flor, la cual me iluminaba cada vez más, haciéndome entender por fin algo, un sentimiento que en mi corazón florecía…, el sentimiento de mi amor por Nozomi.

Intente abrir los ojos; los sentía pesados, como si me presionaran con fuerza los parpados. Me intente mover pero mi cuerpo entero se sentía entumecido. Intente volver a sentir alguna sensación y por fin lo conseguí cuando sentí la fría brisa del viento helarme el cuerpo. Después de eso pude percibir de nuevo el perfume de las flores que me rodeaban, haciéndome entender que pronto estaría de vuelta a la realidad; de vuelta a aquel horrible campo de flores; de vuelta a la pesadilla que estaba viviendo.

Haciendo un esfuerzo, abrí por fin mis ojos. La luz de la luna me deslumbro al instante; se cernía majestuosamente encima de mí y parecía brillar más fuerte que antes. El silbar del viento entro a mis oídos, dejándome aturdida momentáneamente. Me intente incorporar sentándome en el campo de flores, dejando que mi vista se adecuara a aquella suave obscuridad que me rodeaba.

Mire a mí alrededor, encontrándome primero con algo que me sorprendió cuando lo vi y que me hizo recuperar todos mis sentidos: a mí lado se encontraba Hanayo inconsciente, la bruja del sol; siendo acariciada suavemente en el rostro por Rin; suavemente pasaba su blanca mano por el rostro de Hanayo, sin mostrar ni una emoción en su imperturbable rostro. Hanayo no se movía para nada, solo podía ver el color rosado opaco de su iris; su mirada estaba perdida viendo hacia la nada. Cuando la vi no pude evitar sentir pena por ella. ¿Qué le habían hecho?

Consternada desvié la mirada de ella. Mire a mi costado donde se encontraba Nozomi aun inconsciente. No lo dude ni un segundo en acercarme a ella. La tome de los hombros y suavemente le sacudí el cuerpo

—N-Nozomi… —Dije con una voz suave, pero que salió extraña de mi boca y me dejo un poco aturdida haciendo que el dolor punzante que tenía en la cabeza se incrementara solo un poco; al menos ya lo toleraba.

Ella se quejó en sus sueños y puso una mueca en sus labios, como si mi repentina voz la hubiese perturbado. Lleve mi mano a sus mejillas y me sorprendí al sentir lo caliente que estaba; Nozomi estaba ardiendo en fiebre. La mire preocupada y me comencé a sentir angustiada.

—D-Despierta, Nozomi… —Nozomi hizo otra mueca de dolor. Mis palabras parecían no funcionar para despertarla.

Entre mi desesperación, un sonido que me sobresalto hizo que dejara de ver el rostro de Nozomi para ver hacia todos lados. Escuchaba pasos aproximarse hacia mí, pero aún estaba muy aturdida como para enfocar mi mirada del todo bien. Mire a mi alrededor y con la primera que me encontré fue con Kotori, la cual estaba apartada un poco de nosotras; su cuerpo se convulsionaba suavemente con los sollozos silenciosos que salían de vez en cuando de su boca. Sin querer ver más ese espectáculo, mire hacia otro lado, encontrándome ahora con las cuatro chicas familiares de las brujas: tanto Nico como Umi miraban preocupadas hacia donde yo estaba, pero Honoka y Maki ocultaban sus rostros, viendo en todo momento hacia el suelo lleno de flores.

Aquellos pasos iban acompañados del crujir de los tallos de las flores. Entre la obscuridad pude ver por fin dos pequeños ojos. Aquellos ojos plateados resplandecieron y se acercaron a mí, y entonces la volvía a ver a ella, a Sui, la dueña de todo el sufrimiento que estábamos viviendo.

—Me sorprende que despertaras tan pronto —Su voz era suave.

Lentamente se acercó más hacia nosotras. Tome el cuerpo de Nozomi con más fuerza; tratándola de proteger. No sabía lo que pretendía Sui ahora que me había mostrado todo lo anterior, pero al ver su mirada llena de satisfacción y su insana sonrisa en su rostro, no me pude esperar algo bueno de eso.

—Aun no les haré daño, necesito que todas estén despiertas —Dijo tranquilamente sin dejar de mirarme a los ojos—. Me pregunto ¿por qué Nozomi tarda tanto en despertar? —Ante sus palabras no pude hacer otra cosa que preocuparme, y es que, si ella se mostraba igual de desconcertada que yo, pensé que algo malo le pasaba a Nozomi.

—E-Ella tiene fiebre —Murmure, no para que me escuchara, sino solo para mí; para tenerlo presente. Mire el rostro de Nozomi, dejando de importarme un poco Sui la cual se acercó más con su mano extendida. Ante eso yo no pude evitar sentirme molesta; como se atrevía a siquiera intentar tocarla después de todo lo que le hizo—. ¡No la toques! —Grite, haciendo que Sui se detuviera en acercarse. Como contestación solo recibí una suave risita de parte de ella, algo que me dejo un poco desconcertada.

—De acuerdo —Dijo indiferente—. Me parece que no tenemos mucho tiempo.

—¡¿Tiempo para qué?! —Pregunte exaltada—. ¿Qué pretendías al mostrarme todo eso? —La mire a los ojos; ella no apartaba su mirada de la mía, pero después de unos segundos me dejo de ver y comenzó a soltar suaves risas una vez más.

—¿Para qué…? —Dijo con tranquilidad—. Me pregunto para que…

—Pensabas que me sentiría culpable, que te tendría un poco de respeto por lo que hiciste —Mis preguntas parecieron intrigar a Sui porque me miro perspicaz y con una creciente sonrisa de satisfacción—. No hiciste otra cosa que darme una verdadera razón para odiarte.

—¿Odiarme? ¿A mí? —La risa de Sui se hizo más estruendosa, pero yo me mantenía firme a pesar de que su risa me comenzaba a causar cierta incertidumbre; comencé a sentir miedo por la forma en que se comportaba—. Nunca me importo que tú me odiaras. Como podría interesarme el odio de una humana como tú… No eres más que un instrumento. Lo único que quería es que vieras tu verdad, y que aceptaras como fue que tu estúpida madre te vendió.

—Ella no…

—Lo hizo. Vino a mí por ayuda, para satisfacer sus deseos egoístas, y yo, como una estúpida, se lo concedí sin pensar antes en lo egoísta que era esa mujer; en como todos los humanos siempre hacen lo mismo —La mirada de Sui parecía distante, como si recordara cada hecho del pasado meticulosamente—. Solo buscan fama, fortuna, deseos egoístas para llegar a un punto de autosatisfacción. Tu madre era la peor de todas, vino a mí corriendo porque ya no soportaba más ser la sombra de su marido, así que lo asesino sin tentarse un poco el corazón. Vino a mi corriendo cuando tu estúpida abuela te arrebato de sus manos, aumentando más su egoísmo por algo que estaba perdido desde el inicio. Te puso por garantía porque en verdad tu no le importabas —Sui hizo una ligera pausa, una ligera pausa en la que sus labios temblaron suavemente, como si le costara mucho seguir hablando—. Y cuando sintió que tú eras importante para ella, cuando por fin creo un vínculo contigo, ya no pudo dejarte atrás… Pero ella me debía mucho por todo lo que le di, y yo simplemente quería un pago, como lo habíamos acordado. Pero tu madre se encariño de ti, trato de protegerte y me hizo hacer algo que yo no quería —Sui guardo silencio, esperaba a que siguiera hablando pero no lo hizo. Entre el enojo que sentía al escuchar todo eso de la boca de Sui, yo decidí concluir con lo que ella había empezado a decir.

—Y entonces tú la asesinaste… —Dije con firmeza, mirándola siempre a los ojos, viendo como su iris plateado se empequeñecía y sus parpados se abrían por la sorpresa—, asesinaste a la madre de Nozomi porque no quiso estar de tu lado —Sui dio un paso hacia mí, pero en el momento que lo hizo un suave susurro la detuvo.

—M-Mamá… —El cuerpo de Nozomi se removió en mis brazos y podía ver como sus parpados hacían un esfuerzo por abrirse—. Elichi… —Susurro.

Lentamente Nozomi se fue incorporando. Despacio abrió los ojos y pude ver de nuevo el brillo esmeralda de su iris. Me dirigió la mirada y me miro incrédula, incluso tenía un atisbo de impresión que pronto se borró de su rostro. Nozomi me miro unos segundos fijamente para después desviar la mirada de la mía, pero antes de que lo hiciera, pude ver como su ceño se fruncía.

—Nozomi… —Intente decir, pero ella se estremeció al escuchar mis palabras.

—¿Esa es la verdad? —La voz de Nozomi salió muy débil y no nos miraba ni a Sui ni a mí; miraban en todo momento al campo de flores debajo de ella—. ¿Realmente eso ocurrió?

—A-Así es… —Dijo Sui un poco desconcertada. Pero ese desconcierto desapareció cuando volvió a sonreír; parecía satisfecha por la reacción de Nozomi—. ¿Y qué vas a hacer ahora que sabes la verdad?

—¿Piensas que lo diré, cierto? —Nozomi miro a Sui—. ¿Realmente piensas que por mostrarme todo eso yo me sometería ante ti? —La mirada de Nozomi parecía muy molesta—. Ahora se la verdad de lo que paso, y ahora que se quién es la verdadera asesina de mi madre… —Entonces, sus cristalinos ojos verdes me miraron con rabia.

Me quede paralizada unos segundos viendo su mirada. Pensé que me estaba inculpando por todo lo que había pasado, por un momento lo pensé, pero entonces lo vi, vi un ligero atisbo de sonrisa que se apoderaba de sus labios; algo que me hizo sentir de nuevo tranquila.

—Tú sigues teniendo la culpa de todo… —Dijo Nozomi volviendo su mirada a Sui—. Tu mandaste a asesinar a mi madre por tus deseos egoístas —Sui miro impresionada a Nozomi—. Dime, Sui, ¿en qué te diferencias de un humano?

Sui miro realmente sorprendida a Nozomi y comenzó a retroceder. Podía ver como con desesperación presionaba sus manos y como el enojo aumentaba en su rostro mostrando como apretaba sus dientes.

—No lo negare, la madre de Elichi tenía parte de la culpa; si te metes con la brujería tarde o temprano tienes que pagar por lo que hiciste —Dijo Nozomi tranquilamente—. Pero eso no me importa, no me importa lo que haya hecho aquella mujer sino lo que tú hiciste. Me arrebataste a la persona que más quería…

—¿Tú qué sabes? —Susurro Sui—. Tú no tienes ni idea de lo que es querer —La voz de Sui era sombría y me causaba cierto temor—. Tú nunca quisiste a Shirome como yo la quería, tú no tienes idea de lo que realmente se siente perder a alguien a quien de verdad amas, tú no tienes idea de cómo me sentí yo al ver cómo me miraba con esos ojos llenos de… ira —Un suave sollozo salió de la boca de Sui—, tú no sabes lo difícil que fue hacer lo que hice…

No sentía ninguna pena por ella. A pesar de que nos miraba tan molesta, después de todo lo que dijo no pude sentir compasión por lo que decía, no pude sentir empatía en sus palabras. Lo único que percibía eran mentiras, mentiras disfrazadas del sentimiento que Sui le quería poner, un sentimiento de amor disfrazado de odio.

—Pero la asesinaste después de todo —dije sin pensarlo—. Eres igual que un humano… —La mire—, no, siempre lo has sido, tu nunca fuiste una bruja, solo fingiste serlo, solo eres una mediocre alquimista que pensó que podía tener el amor de alguien que no le correspondía por la fuerza —Esboce una sonrisa, pero se sentía extraña en mi rostro—. A pesar de todo, te entiendo… —Sui me miro incrédula—, entiendo el sentimiento que disfrazas de agonía dentro de ti, lo entiendo porque, al igual que tu… —Mire a Nozomi— yo también busco proteger a alguien —Volví mi mirada a Sui; sentí enojo al hacerlo—. Pero ya no puedes hacer nada, no puedes cambiar lo que hiciste en el pasado…, no puedes revivir a Shirome para disculparte por todo el mal que hiciste.

Cuando dije la última palabra Sui me miro directo a los ojos, con sus ojos bien abiertos y con una mirada de completa locura. Una sonrisa apareció en sus labios; una sonrisa que me pareció aterradora al verla. Sui se comenzó a acercar a nosotras. Intente proteger a Nozomi detrás de mí pero ella me tomaba de los hombros, como si no quisiera que me pusiera en el camino de Sui y el de ella.

—Claro que puedo… —Murmuro Sui de pronto—, claro que puedo… —comenzó a reír, con una horrible risa que expresaba demencia—. ¿Pensaste qué, con un estúpido discurso de moralidad humana me podrías convencer de cambiar mi opinión acerca de ti? —Su cabello comenzó a desprender chispas de color negro—. ¿Pensaste que con tu estúpida voz me podrías convencer de que lo que hice está mal? —Los ojos de Sui comenzaron a brillar con una luz plateada—. No eres más que una estúpida y frágil humana. Ya no me haces falta, solo necesito tu sangre y tu cuerpo, solo eso quiero de ti… —Las chispas negras de sus manos se precipitaron a caer al campo de flores bajo nosotras—. Estoy harta de ti y de tu familia…, realmente me arrepiento mucho del día en que conocí a tu madre…

La mano de Sui estaba cerca de mí, sentía el calor que desprendía la magia que salía de sus dedos. Los ojos de Sui me causaban horror con tan solo verlos. Me intente mover pero no quería hacerlo ya que Nozomi aún estaba detrás de mí, y si me movía probablemente el ataque que estaba próximo le hiciera daño a ella también. Me mantuve firme, sintiendo como los dedos de Nozomi temblaban en contacto con mis hombros, sintiendo como mis piernas se tensaban y tiritaban al ver como la magia de Sui se acercaba más a mi rostro. Pero entonces, sin siquiera pensarlo, algo detuvo el ataque inminente de Sui.

La mano de Nozomi estaba levantada a mi lado, con una tenue luz verde saliendo de sus dedos, pero no fue eso lo que detuvo el ataque de Sui, sino que fue una luz ambarina que salió disparada desde atrás de nosotras. Todas miramos impresionadas a la persona que lentamente se intentaba incorporar; viendo el rostro lleno de lágrimas de Kotori, la cual luchaba por mantenerse en pie y acercarse hacia nosotras.

—Escuche suficiente… —Dijo Kotori con una voz débil—. Ya es suficiente —Los sollozos de Kotori permanecían—. Ya tienes todo lo que quieres… —Dijo con un hilo de voz—, ya causaste todo el sufrimiento que pudiste… —Kotori levanto la mirada y miro a Sui—. ¡¿Qué más quieres de nosotras?! —Grito con una voz llena de pena y angustia—. ¿Desde cuándo nos mantuviste engañadas para cumplir tus propósitos?

Aquella pregunta de Kotori quedo en el aire. Pasaron varios minutos y ninguna de las que nos encontrábamos ahí nos atrevíamos siquiera a hablar y cortar el profundo silencio que se había creado entre nosotras. Solo se escuchaba el suave rumor del viento el cual ya era lo suficientemente ruidoso como para soportar todo el silencio. Al menos hasta que la voz de Sui rompió el denso silencio.

—Desde siempre… —Dijo simplemente, pasando su mirada por todas las que ahí nos encontrábamos—. Desde que Shirome murió… —una mueca apareció en sus labios; parecía afligida—. Desde que Shirome murió —La voz de Sui parecía tranquila y captaba la atención de todas las que la escuchábamos—, cuando adopte a esos dos engendros… —Su ceño se frunció mostrando como su rostro se arrugaba por la ira que expresaba—. No saben lo difícil que era para mí verlas a diario, ver aquel rostro de Shirome en ustedes; era como una maldición que me acosaba siempre.

—¡Tú fuiste la única que ocasiono eso! —Exclamo Nozomi desesperada. Pero de pronto fue silenciada por un rayo blanco que golpeo a su lado proveniente desde atrás de Sui: era la magia de Kazami la cual se acercaba a nosotras.

—El solo hecho de mirarlas a los ojos me hacía sentir como si yo tuviera la culpa… —Sui me miró fijamente, aun con el ceño fruncido por la furia—. Cuando la verdadera culpable fue la persona a la que ella ayudo.

»Pero tenía que mantenerlas conmigo. Tenía que hacerlo porque solo así podría volver a ver a Shirome y disculparme por todo lo que le hice; por todo el daño que le hice… —Sui levanto la mirada viendo hacia la gran luna que se cernía sobre nosotras—. Para eso necesitaba todo el poder necesario de las únicas brujas que existían. Tenía que mantenerlas cerca de mí para obtener el poder necesario para…

—Planeabas revivirla —Dije meditando sus palabras, suavemente sin siquiera mostrar asombro en mis palabras; después de todo ya me esperaba desde el principio que ese fuera el fin de Sui—. Planeas usar el ritual de sangre para traerla de vuelta a la vida —Sentí la mirada de Nozomi, pero yo mantenía mis ojos en Sui, viendo cada reacción de su rostro; viendo como su cara se destensaba y mostraba una amplia sonrisa.

—¿Eso es cierto? —Pregunto incrédula Nozomi—. ¿Es verdad que la quieres traer a la vida? —Nozomi bajo la mirada, mostrando ingenuidad en su rostro—. Pero tú dijiste que ninguna bruja podía…

—Que ninguna bruja podía dominar el ritual de sangre… —Sui libero una ligera risita—. Ninguna de ustedes, brujas inútiles, puede controlar el poder que conlleva realizar el vínculo de sangre… Solo una poderosa bruja podría llevar a cabo el ritual, solo la bruja más grande, la bruja cuyo poder puede sobrepasar todo y alimenta con su magia esta tierra —La sonrisa de Sui se acrecentó, sin despegar la mirada de nosotras; ni siquiera me atrevía a parpadear solo por seguir viendo cada reacción de Sui—. Ese es el destino del que ustedes tanto han escapado, es el poder de la bruja protectora.

Nozomi miro impresionada a Sui, pero esa impresión desapareció de pronto mientras desviaba la mirada de la de Sui y miraba hacia otro lado, ni siquiera me miraba a mí, parecía perdida en sus pensamientos.

Estaba dispuesta a hablar, a preguntar más acerca de lo que esa mujer planeaba hacer para destruir más las vidas de las dos jóvenes brujas, pero de pronto, cuando menos lo pensé, algo me detuvo de siquiera decir alguna palabra.

Un suave quejido me saco de mis pensamientos. Mire desconcertada a la chica que lentamente se movía a mi lado. Con dificultad su cuerpo se estremecía y parecía que le costaba mucho el solo hecho de mover su cuerpo. Hanayo poco a poco fue reaccionando. Sus ojos, antes opacos, adquirieron un tenue brillo, pero aún estaba muy débil; lo podía saber porque no podía mover bien su cuerpo y parecía desesperada por hacerlo.

—Qué joven más oportuna —Dijo Sui de pronto—. Justo a tiempo antes de que pierda todas sus fuerzas y muera… —Las palabras de Sui me aceleraron el corazón; hablaba con tanta sinceridad y tanta facilidad que lograron estremecerme—. De todas formas, Nozomi está muy débil para protegerla, y ella apenas si puede abrir los ojos —Sui desvió la mirada y vio a Kazami—. No queda mucho tiempo. —Susurro.

Cuando Sui dejo de hablar, escuche los pasos apresurados de Kotori aproximándose hacia nosotras. Rápidamente ese acerco a Hanayo y tomo su cuerpo en sus manos, de la misma forma que yo lo hacía con Nozomi.

—H-Hanayo-chan —Su voz salió como un suave suspiro. Kotori comenzó a acariciar el rostro de Hanayo, apartando un poco la mano de Rin la cual no se inmuto ni un poco; aunque pude ver en su rostro un atisbo de dolor cuando Kotori separo a Hanayo de su lado—. Por favor, resiste… —Dijo débilmente, con un tono de resignación en sus voz, parecía saber que quizás no había forma de salvarla—. Por favor, todo estará bien… —De las manos de Kotori apareció la luz color ambarina que cubrió de pronto todo el cuerpo de Hanayo.

—Bien, muy bien pensado Kotori… —Dijo Sui volviéndose de nuevo hacia nosotras—. Danos un poco más de tiempo, lo necesitamos. Cura a tu ama, prolonga un poco su vida, aunque el destino de su muerte ya no lo puedes cambiar con nada del mundo.

—¿Por qué eres tan cruel? —Aquella era la voz de Umi la cual me dejo un poco sorprendida por lo repentina que fue—. ¿Por qué haces todo esto? ¿Acaso tus deseos de revivir a Shirome son tan fuertes?

—Tú deberías de saberlo mejor que nade… —Dijo Sui intercambiando miradas entre Umi y Honoka, esta última miraba fijamente a Sui—. Tu quisiste desesperadamente salvar a alguien solo por la culpa que sentías al asesinarla —Dijo con toda tranquilidad, mi corazón dio un súbito golpe contra mi pecho escuchando como los sollozos de Umi se hacían más fuertes, aquellos sollozos que, a pesar de haber escuchado tanto, me calaban fuerte en ese momento—. No eres diferente a mí después de todo.

—¡ESO NO ES CIERTO! —Grito de pronto Honoka—. Eso no es cierto… Umi no es igual a ti, ella no hizo sufrir a nadie solo por salvarme… ¡No vuelvas a decir eso! —Grito furiosa como pocas veces había escuchado de ella.

Sui desvió la mirada de las dos chicas con una sonrisa socarrona en sus labios, como si ignorara las palabras de Honoka.

—Saben… —Sui se volvió hacia nosotras—. El destino siempre ha estado de mi lado… Quizás sea una parte de la maldición de Shirome, pero siempre he sentido que ella me acompaña trayéndome buena fortuna en todo lo que hago… —Sui miro a Nozomi y a Hanayo.

»Después de que Shirome murió —Continuo Sui con su relato—, después de que las adopte para conseguir más poder, algo detuvo mis planes de pronto —Miro con una molestia creciente a Nozomi—. Primero fue el escape de la estúpida bruja egoísta de la luna… —Miro a Hanayo, la cual le costaban mucho respirar a pesar de que Kotori hacia su mayor esfuerzo con su magia para mantenerla consiente—. Después esta estúpida niña mimada pensó que lo mejor era no volver a hacer magia; deseando ser normal solo por el cariño que le tenía a… —Miro a Rin, y ella levanto pesadamente la mirada, viéndola fijamente con sus ojos verdes sin vida—. Pero, como dije, el destino me puso frente a mí una oportunidad que no podía dejar pasar… —Sui se volvió hacia Honoka y Umi una vez más; viéndolas con una creciente sonrisa malévola—. Ustedes fueron muy oportunas. ¿Acaso no se preguntaron cuál fue el pago por ayudarlas? —Ambas chicas miraron sorprendidas a la mujer—. ¿No pensarían que lo hice solo por ser bondadosa? ¿No pensaran que las envié con Hanayo solo por mostrarme compasiva con ustedes? —La mirada de Sui se desvió hacia el cielo—. Ustedes lo que hicieron fue hacer que el destino de Hanayo cayera en sus hombros. Ustedes me ayudaron a reavivar la magia en el interior de esta mediocre bruja, haciendo que cumpliera con su destino; el destino de ser la bruja protectora.

»Después de eso todo comenzó a salir bien. Hanayo iba a afrontar su destino, y no solo ella, sino que después llego Nozomi a tomar parte de su papel, haciendo así que el poder que pronto tendría fuera mayor. Pero algo arruino mis planes… —Sui miro a Rin con molestia—. Esta estúpida niña y su imprudente madre… —Sui volteó a mirar a Kazami, la cual ocultaba su mirada con pena—. Por poco y esta niña arruina todo lo que con tanto esfuerzo me costó conseguir.

Entonces, entre las palabras de Sui y el resonar del viento, escuche una suave voz que pensé había olvidado, aquella voz suave de…

—R… Rin… —Salió de los labios de Hanayo esa única palabra acompañada de suaves jadeos que salían desesperados de su boca—. ¿Madre? —Lagrimas se deslizaron por las mejillas de Hanayo iluminadas por la luz ambarina de Kotori.

—Ya sabemos todo lo que pretendes… —Dijo de pronto Nozomi—, ya sabemos todo lo malo que has hecho…. —Con su ceño fruncido y mostrando molestia miro fijamente a Sui—; pero no nos has dicho como lo hiciste, no nos has dicho porque Hanayo está en esa situación, no nos has dicho absolutamente nada.

Sui miro unos segundos a Nozomi y puso una sonrisa llena de satisfacción. Comenzó a caminar por el campo de flores acercándose lentamente a Hanayo. Kotori apunto con su magia a Sui, tratando de impedir que se acercara a ellas, pero Sui encendió su magia negra en sus manos y golpeo la mano de Kotori; haciéndola gritar del dolor al instante. Sui se acercó a Hanayo y la tomo de los hombros, llevo su mano a su cuello blanco y lo acaricio lentamente. Repentinamente, bajo el vestido de Hanayo, pareció brillar algo con la luz que Kotori mantenía por todo su cuerpo. Un resplandor dorado salió de debajo del vestido de Hanayo y yo no pude estar más sorprendida al ver la cadena dorada que cargaba aquel guardapelo que pensé olvidado, aquel guardapelo que también sentí en mi piel, aquel guardapelo que casi me cuesta la vida en aquella lejana torre de piedra cuando yo estaba a punto de ser sacrificada.

—Esto es la respuesta a todo eso.

—Eso es… —Dije titubeante, viendo como el guardapelo dorado se cernía sobre mí.

—Este es el tercer hechizo… —Sui miro a Nozomi; ella parecía muy desconcertada, pero no me pareció muy impresionada—. Este es el Vínculo del corazón

—¿Cómo funciona? —Dijo Nozomi sin mostrar emoción alguna en sus palabras—. ¿Cómo es que eso puede causarle la muerte a mi hermana?

—Esto solo es un objeto que se necesita para llevar a cabo el ritual… —La voz de Kazami me sorprendió, Sui la miraba satisfecha pero yo no entendía muy bien lo que intentaba decir—. El vínculo del corazón es magia blanca que se utiliza para vincular dos almas que comparten una afinidad muy grande, que comparten empatía, que comparten sentimientos iguales; juntándolos de la misma forma como lo hace el vínculo del alma.

Aquel hechizo que tanto daño había hecho, aquel hechizo que había dejado a Hanayo al borde de la muerte, ¿era simplemente eso? ¿Cómo podía ser algo como eso tan peligroso? ¿Cómo es que esa mujer había podido lograr hacer todo eso?

—Es por eso que yo envié a mi hija a experimentar para mí… —continúo Kazami—. No me pude imaginar cuan fuerte era el vínculo que ambas compartíamos, pero parece ser que el vínculo materno que tenía con ella función tan bien como para brindarme de la esencia de los seres mágicos que la rodeaban… —Kazami apunto con sus mano hacia mí—. La esencia de las tres brujas… —Su mano se encendió con la luz blanca y pura—. La esencia de Shirome… —La luz desapareció y, cuando lo hizo, me sorprendió al ver como una luz purpura aparecía en sus dedos—; la esencia de Nozomi… —De nuevo desapareció la luz, mostrando ahora la magia dorada de Hanayo—; y la esencia de Hanayo, juntas, recolectadas por Rin que compartía el vínculo conmigo por medio de este guardapelo.

Mire a Sui sin decir nada; ella parecía satisfecha con la explicación. Pronto se acercó más a nosotras, pero yo no dejaba de mirarla, aun había una duda en mi cabeza, y era el hecho de saber cómo ella había obtenido entonces aquella magia.

Mire fijamente a Sui hasta que capte su atención, los ojos de Sui brillaron con la luz de la luna y parecía que brillaban más de plateado con la luz mágica que salía de ellos. Una sonrisa de autosuficiencia apareció en su rostro y lentamente ese fue acercando a mí.

—Se lo que piensas —Dijo con una voz queda—: ¿Cómo es que conseguí magia si yo no estaba vinculada con el ritual del corazón? —La sorpresa tomo posesión de mis pensamientos, y es que eso era exactamente lo que estaba pensando—. Digamos que Kazami ha estado siempre a mi lado; es tan cercana… —Sui miro a Kazami, la cual parecía un poco avergonzada por las palabras de Sui—. Compartimos el vínculo de corazón. Ella me dio lo que más anhelaba... —Su mano se levantó contra mí y de sus dedos apareció la luz blanca que pertenecía a Shirome—: Me dio la esencia de mi hermosa Shirome.

Nozomi se estremeció en mis brazos, la voltee a ver y vio cómo su rostro se fruncía en furia. De pronto Nozomi se intentó levantar, pero aun parecía muy débil para siquiera intentarlo.

—Después de eso ocurrió algo que casi arruina todo lo que por años he estado preparando… —Sui desvió por fin su mirada de la mía para voltear a ver a Hanayo; ella apenas si podía respirar—. Estas dos niñas casi arruinan todo, esas dos estúpidas y egoístas niñas casi hacen que todo lo que había conseguido se perdiera… —Una sonrisa fugaz apareció en los labio de la mujer—. Pero no fue del todo mal, después de todo conseguí más poder como para poder enfrentarme a una bruja tan poderosa como Nozomi —Su mirada cambio, miraba a la nada, con una mirada que daba verdadero terror al verla, era una mirada llena de locura. Sus manos se encendieron con la magia negra perteneciente a Hanayo, aquella magia obscura que desprendió cuando estábamos en la torre

»El destino siempre ha estado de nuestro lado —continuo Sui—, siempre ha sido bondadoso con nosotras… Por suerte, después del inconveniente que ocasiono esta niña –Miro con desdén a Rin, haciendo que yo también la mirara; ¿Cómo podía ella hacer todo lo que decía Sui? Pero después pensé que no me sorprendía ya que Rin era la razón principal por la cual había iniciado este viaje junto a Nozomi—. Esta niña nos dio una nueva oportunidad… —El cuerpo de Rin tembló súbitamente, la mirada de Sui cambio, rápidamente volteo a ver a Kazami la cual parecía igual de desconcertada que Sui, pero después de un rato, los temblores de Rin se detuvieron y Sui continuo con su relato—: Con una muerte fingida, hicimos creer a Hanayo que su hermana había asesinado a su ser más preciado—El rostro de Nozomi mostró tal ira que incluso algunas arrugas aparecieron en su nariz por la molestia que se apreciaba en su cara—; haciéndole sentir lo mismo que yo sentí cuando Shirome murió… —Dijo entre dientes—. Después, pensando en lo útil que sería ese suceso, le hable a Hanayo del vínculo de sangre, de cómo tenía que hacerlo, de cómo… —Me volteo a ver con una sonrisa llena de malicia— tenía que buscarte y traerte a mí…

—Pero… —Trate de hablar con una voz ronca que no parecía propia.

—Ella no lo sabía… —Dijo Sui sin dejarme siquiera hablar más—, solo sabía que tenía que hacer el ritual justo como yo le dije que lo hiciera. Pero lo que de verdad quería es que toda la magia que utilizara en el ritual fuera absorbida por el guardapelo; dándome así más poder —Sui esbozo una sonrisita—. La controle todo el tiempo. Veía todo lo que hacía con sus propios ojos sin que ella se diera cuenta, ella estaba desesperada después de todo, era tal su angustia por revivir a Rin que no se dio cuenta del hechizo que cargaba siempre con ella.

»Y entonces te encontré de nuevo. Como dije, el destino siempre estuvo de nuestra parte, y en esa ocasión no fue la excepción. Sabía que no estarías lejos, pero cuando te vi hice que Hanayo se convenciera de que eras la persona perfecta para el ritual; sin que ella supiera que planeaba solo usar tu cuerpo como recipiente para mis verdaderos propósitos.

»Pero después algo salió mal, y fue el hecho de que la estúpida bruja entrometida de Nozomi se metió en donde no la llamaban, haciendo que Hanayo se descontrolara por completo, rompiendo el vínculo que la unía conmigo y haciendo que ya no la pudiera controlar… —Sui me miró fijamente con el rostro inexpresivo—. Pero fue precisamente en ese momento que algo que no me esperaba ocurrió, algo que me dio el poder de Hanayo que yo necesitaba y este era incluso más poderoso que lo que pensaba…

Sui nos miró fijamente y esbozo una sonrisa seguido de un escandaloso suspiro que resonó en todo el lugar.

—Ya no quiero entretenerlas más con mis historias, eso fue todo lo que tenía que decirles… —Sui extendió los brazos y de ellos salió la luz negra que incluso era más deslumbrante que antes—. Es hora de que el destino alcance a las dos hermanas asociadas a los astros, es hora de que la bruja del sol y de la luna cumplan su destino y protejan con su magia a la tierra que les rodea, es hora de que se cree una nueva bruja protectora.

Sin posibilidad de decir nada, ya que estaba sorprendida al ver como la luz de las manos de Sui se hacía más fuerte y deslumbrante, solo pude acercarme más al cuerpo de Nozomi. Pero entonces, las luces de las manos de Sui salieron súbitamente disparados hacia donde estábamos; aunque la energía obscura ni siquiera alcanzo a tocarnos.

Desconcertada mire a Sui y levante el rostro. Algunos restos de ceniza y fulgores de fuego habían salido de la tierra, seguido del crujir de tallos chamuscados por la magia de Sui. Me intente levantar pero Sui no se movió de su lugar y, al contrario de todo lo que pensaba, una gran sonrisa adornaba su cara.

—Que prente… —Intente hablar pero quede enmudecida al escuchar el fuerte resonar del crujir de tallos de flores los cuales parecían más y más fuertes.

Sentí de pronto un brusco estremecimiento. Mire al suelo y vi como Nozomi miraba incrédula, al igual que yo, los tallos de flores que habían bajo nosotras. De pronto sentí como mis piernas temblaban y no sabía si era Nozomi la que provocaba ese estremecimiento o era la tierra debajo de nosotras que se estremecía conforme el fuerte sonido de la tierra se hacía más fuerte. Pronto confirme que la tierra debajo de mí se movía y a cada segundo se hacía más fuerte el temblor bajo mis pies.

El crujir de tallos resonó cada vez más fuerte, era como si quisieran salir de la tierra; no paso mucho para que mis miedos se confirmaran ya que lo que pensaba de los tallos lo pude ver frente a mí. Los tallos de las flores se extendieron de pronto, lentamente salieron de la tierra como si tuvieran vida propia.

—Elichi… —Entre todo el escándalo puede escuchar la tenue voz de Nozomi.

Voltee mi mirada a ella pero entonces…

—¡Apártate! —Grito con fuerza, haciéndome estremecer.

La mire desconcertada y no sabía muy bien el porqué de su repentino grito, pero de pronto, sin más tiempo de pensar, vi como los tallos de las flores se acercaban al cuerpo de Nozomi, envolviéndola lentamente desde los pies.

—Q… Que… —Trate de decir mientras veía aquel desconcertante espectáculo frente a mí—. ¿Qué pasa…? —Dije con voz trémula y sin apartar la vista de los tallos de flor que escalaban por las piernas de Nozomi—. ¿Qué es lo que pasa? ¿Qué es esto?

—¡Aléjate de una vez! —Los tallos escalaron más rápido con el grito de Nozomi; pero yo no me podía mover.

Cuando Nozomi me miró fijamente y vio que yo estaba paralizada y sin poder moverme, lo único que consiguió hacer fue empujarme con el brazo; pero eso no fue suficiente para que yo me apartara de su lado. Entonces la luz purpura de sus cabello le ilumino el rostro y con dificultad me apunto con su magia. La mire impresionada; eso solo logro hacer que me quedara más paralizada que antes.

—Muévete de una maldita vez… —Dijo en un amargo susurro, con una voz que no parecía de ella; me estremeció cuando la escuche.

Mire fijamente a Nozomi, parecía que iba en serio con atacarme si es que yo no me movía. Volví mi mirada y vi como los tallos de flor se apresuraban más rápido a escalar por el cuerpo de Nozomi. Las flores de los tallos brillaban del mismo color que el cabello de Nozomi mientras que ella parecía perder sus poderes poco a poco ya que la luz de su cabello y de sus manos titilaba y desaparecía exponencialmente.

Entonces por fin hice caso al ver lo que pasaba. Tenía miedo de apartarme de Nozomi, pero no tenia de otra. Me intente levantar y me separe un poco de su lado. Entonces mire confundida frente a mí, en donde me encontré con la mirada burlona de Sui. Después, por mero instinto, mire a mi costado izquierdo, donde me encontré con que Hanayo se encontraba en una situación parecida a la de Nozomi, a excepción de que ella no oponía ninguna resistencia para que los tallos no la atraparan y Kotori y Rin no hacían nada para impedirlo. Pero pude ver como Kotori sollozaba con fuerza y el cuerpo de Rin temblaba un poco.

—¿Qué es lo que les haces?—Dije con una voz queda y temblorosa—. ¿Qué estás haciéndoles?

No mire a Sui. Sentía tanto miedo al ver como Hanayo y Nozomi eran aprisionadas con aquellos tallos de flor que no pude evitar preocuparme. Levante mi mirada y trate de buscar los ojos de Sui, buscando desesperadamente respuesta, esperando a que me contestara.

—Te lo dije… —Dijo Sui con una voz muy aguda—. Es el ritual del que han estado escapado tanto estas dos mediocres brujas… —Una suave y horrible risa salió de sus labios—. Es el ritual de bruja protectora

La sorpresa por aquellas palabras causaron que toda sensación en mi cuerpo desapareciera, era como si con esas palabras me hubieran quitado la vida.

Entonces un denso silencio nos rodeó, era tan denso que me hacía sentir abrumada y angustiada. Pero ese silencio no duro mucho porque al instante un ruido que me helo la piel resonó en todo el campo de flores.

Comencé a escuchar voces en mi cabeza, voces extrañas que pertenecían de un lugar lejano, voces frías, voces inentendibles. Levante mi cabeza y mire frente a mí, como si me hubiera dado cuenta de donde provenían esas voces, y es que lo sabía: Eran las voces del bosque que resonaban al mismo tiempo que el frío viento que nos rodeaba bramaba con fuerza, era como si sus lamentos viajaran por el aire y se mezclaran con todos los sonidos que nos rodeaban.

Mi cuerpo comenzó a temblar. Fue tanta la impresión al ver el obscuro bosque que no pude evitar perder todas las fuerzas que sostenían mis piernas, debilitada caí al suelo viendo cómo aquellas voces pronto se convertían en sombras; las mismas sombras negras que habitaban en la aldea.

—Los habitantes reclaman a una Bruja protectora —Vi a Sui al escuchar su voz; ella sonreía con malicia—. No nos queda mucho tiempo…

Sui se acercó a mí velozmente pero yo retrocedí asustada de ella.

—¿Qué está pasando? —Dije angustiada—. ¿Qué es lo que está pasando…?

—No pensé que fueras tan cobarde —Las palabras de Sui me parecieron horribles en ese momento, eran como veneno para mí—. No me esperaba menos de ti, de una humana tan horrible como tu…

La mire directo a los ojos, la mire tan fijamente que me pareció haberla estado viendo por una eternidad entera. Entonces pensé en sus palabras, y es que tenía razón, a pesar de que no lo quería aceptar, ella tenía razón: estaba actuando como una estúpida niñita asustada cuando mi prioridad todo el tiempo había sido salvar a Nozomi.

—¡Nozomi! —Grite desesperada con una voz que expresaba toda mi angustia. Velozmente me acerque a ella y trate de ayudarla: llevando mi mano hacia su cuerpo donde los tallos de las flores ya escalaban

—Yo no lo haría si fuera tú…

Pero las palabras de Sui pasaron inadvertidas para mí ya que yo ya tocaba aquellos tallos verdes que rodeaban el cuerpo de Nozomi llevándome repentinamente una especie de descarga que agarroto todo mi cuerpo. Aparte mi mano de lado de Nozomi y la mire más preocupada aun. ¿Qué podía hacer? ¿Qué podía hacer si yo ya no podía salvarla?

—¿Qué puedo hacer? —Susurre. Y entonces me di cuenta de que Nozomi me miraba a directo a los ojos, con aquellos ojos verdes que, a pesar de la situación, parecían muy tranquilos y me hacían sentir menos preocupada.

—Tranquilla… —Escuche de nuevo la voz de Nozomi, la cual, en ese momento me aprecio extrañamente dulce y animada—. Tranquilla… –Repitió de la misma forma haciendo que sintiera como mi corazón palpitaba desesperado, ya no era angustia lo que sentía en ese momento—. Cálmate… —Nozomi hizo un esfuerzo para liberar una de sus manos de los tallos que comenzaban a aprisionarla—, voy a estar bien —Lentamente y con dificultad trato de acercar su mano hacia mí, y yo me acerque a ella una vez que vi que no podía acércala más, sintiendo así como su tacto me tocaba con suavidad la mejilla. Aprisione su mano con la mía, como si con solo el hecho de sostenerla sintiera que no me iba a dejar jamás y que la tranquilidad que expresaba en palabras comenzara a sentirse de verdad en todo mi cuerpo—. Elichi… —Dijo en un susurro, apenas audible; ni siquiera yo lo escuche bien debido a los lamentos que venían de la gente del bosque—. Elichi, por favor… —Solo alcanzaba a percibir un poco sus palabras, pero podía leer a la perfección sus labios—. Por favor Elichi, quiero que me des… —Los lamentos se hicieron más fuerte. Sentí como mis ojos se abrieron con impresión al ver como sus labios decían su última palabra—: tú flor.

Dure unos segundos en entender las palabras de Nozomi, pero cuando lo hice, desesperada saque la flor que guardaba siempre conmigo y la puse frente a Nozomi. Mire a mi alrededor, Sui no parecía muy atenta a lo que hacía con Nozomi, en cambio, parecí ver a Rin con preocupación; como si algo le ocurriera a la chica. Entonces, aun dudando en hacer lo que me pedía Nozomi, acerque mi flor azul a sus manos y la deposite suavemente, como si con ella le entregara algo que habitaba de en mi cuerpo.

Nozomi tomo la flor y apretó el tallo. La flor dio un repentino fulgor azulado que ilumino el rostro de Nozomi, mostrándome la sonrisa que con dificultad trataba de esbozar. Después de eso, Nozomi acerco la flor a su pecho, como si temiera que se perdiera de un momento a otro; o al menos así me lo pareció cuando sus manos temblaron contra el tallo de la flor y su pecho.

No sabía lo que pretendía Nozomi, pero al verla actuar de esa forma, no pude evitar sentirme de nuevo preocupada.

—Estarás bien, Elichi… —Dijo Nozomi captando de nuevo mi atención—. Te salvare… lo prometo…

Desconcertada por sus palabras, mire a Nozomi. Aquellas palabras me parecieron muy frías, a pesar de lo que expresaban, aquella palabras me parecieron distantes, como si algo faltara en ellas. Acerque mi mano lentamente a ella, pero Nozomi rehuyó de mi para ver hacia el bosque, en donde más y más sombras se amontonaban.

—Las dos… —Apreté mis manos en puños y deje caer mis manos a mis costado; viendo en todo momento la triste sonrisa de Nozomi en su rostro—, las dos nos salvaremos… —Dije sin mirarla, sintiendo como cada palabra me golpeaba el corazón.


"Me quede concentrada en la mirada de Nozomi, viendo sus ojos y de pronto, sentí pesadez en mi cabeza y me desmaye sin mas, como ya era costumbre en mi, ya no me sorprendía, al autor de esta historia le gusta verme desmayada por cualquier pequeña cosa, ¿acaso seré de cristal? ¿O sera que el autor es masoquista y le gusta verme sufrir por cualquier cosa insignificante? Lo único que se es que me quedare dormida hasta el próximo capitulo; no me despierten, solo si es Nozomi y me despierta con un beso, eso si que seria lindo."

Muchas gracias por Leer este capitulo y olviden el ultimo párrafo aquí escrito, es broma para dejar a Eli inconsciente como siempre, ¡y no! no soy masoquista.
¿Qué pasara ahora que Nozomi y Eli saben toda la verdad? ¿Por qué Nozomi miro de esa forma a Eli? ¿Qué planea hacer para salvarla? ¿Cuál sera la verdadera razón de que Nozomi le haya pedido su flor a Eli? ¿Sera que nuestras protagonistas saldrán airosas ante la situación en la que se encuentran? ¿Sui dejara de estar loca y obsesionada? Eso nadie lo sabrá...

Muchísimas gracias por esperar este capitulo el cual se retraso mas de lo esperado. Después de este capitulo solo queda el gran final de esta historia, que espero tenerlo lo mas pronto posible. Déjenme en las Reviews sus comentarios de lo que les pareció el capitulo y sus opiniones las cuales adoro demasiado leer y me animan a esforzarme mas; si aunque suene cliché y repetitivo.
Si quieren saber cuando actualizo esta y mis demás historias, siganme en Facebook, donde se podrán enterar mas de lo que escribo y de las próximas actualizaciones. La siguiente semana toca nueva historia, y después de esa toca la historia que todos quieren leer, ¿adivinan cual es?... Facebook: Biso47 Fiction

Rebe13: Muchísimas gracias por tu comentario; se que tarde mucho en traer el capitulo pero espero lo sigas disfrutando. Ya vez, Kazami era mas malvada que Sui, a no ser que este capitulo cambie ese concepto de ella. Un saludo y gracias por comentar.

SilentDrago: Ya se, Kazami pasa inadvertida en la historia, pero yo tenia planeado que fuera la mala desde el principio, no tanto como Sui, pero si algo de malicia tenia. Y bueno, en este capitulo Hanayo escucha un poco de lo que es Rin, al menos ya "reacciono" un poco. Y así es, esta hechizada aunque al final de este capitulo... mmm no lo se Rick jajaja. Gracias por el apoyo en cada capitulo.

Robin Schultz: Así es, esta bajo control de Kazami, y tu comentario me recordó que el capitulo pasado lo escribí cuando esta leyendo: Harry Potter y el Cáliz de fuego, pero ahora ya estoy leyendo el libro de: La orden del Fénix; a lo que me lleva como conclusión es que me he tardado un buen, bastante, rato en actualizar maldición; lo siento, no pretendía tardarme tanto. Que buenas teorías del final, espero que no le pase nada a Nozomi... !Espera un momento! Yo soy el autor. Me encantan las cadenas del capitulo, en especial la de: #PRAYFORNOZOELIWEDDING. Ojala se casen pronto, porque tantos fic requieren mas material jajaja; aunque habia una imagen donde ya estaba casadas y era oficial; y si, a falta de que Eli quedara inconsciente, ella misma ya decide irse a dormir sola, sin que yo lo escriba jajaja. Espero que te haya gustado el capitulo y gracias por tu comentario.

Shana Hadadgali: Así es, desde le principio pensé en que Eli y Noozmi se conocían, lo que nos llevaba a la situación principal de la historia y el porque del titulo: Recuerdos del corazón. Decir que quede satisfecho por como se unieron las cosas, aunque, ya que llevo escribiendo esta historia mas de un año, cometí algunos errores en la edad de Eli y de Nozomi; aunque creo que todo salio bien al final. Muchas gracias por tú comentario y por tú apoyo.

Por cierto, ahora que me acuerdo de esa ultima Review, y para aclarar las situaciones, pondré la edad de cada una de las chicas ya que en esta historia son diferentes; (ademas que esa fue una de las razones de mi bloqueo y mi depresión con esta historia): Nozomi y Eli tiene en esta historia 22 Años; Hanayo, Kotori y Rin tienen 21, Honoka y Umi tienen 17 años y Nico, ahora si aparenta su edad (solo un poco) tiene, al igual que Maki, 15 años.

Sin Mas, Muchas Gracias por leer y Por sus Reviews que adoro mucho leer.