Sorry sorry sorry no pude publicar en dos días xk tuve unos problemitas pero ya estoy de vuelta n.n.
A todos los que esperaron el lemon de Hibari-sama y Tsuna lo siento muxo pero su relación no llega a ese paso, quiero hacerlo un pokito más emocionante, espero k me comprendan, por aunk no lo sepan la historia de Tsuna tiene muxos caminos los cuales lo harán sufrir muxo eso creo no se…
Y los k esperaban también RebornxLambo lo siento también pero eso… tengo otros planes los cuales no contare para darle emoción a la cosa.
En vez de eso aki les dejo otro capítulo sobre navidad jejeje (x eso dije el especial de san Valentín tenía y no tenía k ver con la historia, solo kise escribirla) espero k les guste.
Capítulo 12:
Diciembre… la primera vez que pasaban navidad juntos.
-Hayato el té… -
Takeshi llego con los vasos de té pero encontró a Hayato dormido sobre la manta que pusieron en el suelo.
Se quedó viéndolo un momento sin decir una palabra para luego sonreír.
El calor re confrontaba el helado cuerpo de Hayato quien estaba dejando ver sus ojos verdes poco a poco para encontrarse con que estaba acostado entre los brazos de Takeshi.
-WAAAAAH! – grito
Había pasado ya 8 meses y medio desde Hayato conoció a Takeshi.
-Parecía que tenías frio así que te lleve a la cama – decía Takeshi sobándose la cabeza donde había sido golpeado por Hayato
-No hagas eso! Me asustaste cuando desperté! –
Varias cosas han cambiado en esta pareja e incluso algunas han repercutido en su relación pero aunque ahora eran amantes-pareja sus personalidades se mantenían y era como si nada hubiera pasado.
-Ah! Es cierto – recordó Takeshi – Hayato que vas a hacer para navidad? –
-Que hay con eso? – Hayato se estaba poniendo los zapatos para irse
-Bueno pensé en algunas ideas – levanto el dedo – primera opción, en un hotel, luego vamos a un bar donde podamos ver el cielo nocturno con algo de beber y luego nos vamos a la suite, segunda opción, los dos solos pasamos el tiempo muy calladitos en el cuarto –
-Ninguna de las dos! –
-La navidad es especial o no? –
-No puedo hacer eso! No me gustan esas cosas! – se ruborizo
Takeshi se fue acercando mientras dejaba escapar un suspiro.
-Me pregunto cuando te acostumbraras a esto – lo acorralo contra la pared – es realmente tan terrible que nosotros estemos juntos? Es tan desagradable? Te sientes mal? –
-Es… es porque es muy pronto – bajo la cabeza ocultando su sonrojo
-Bien, me pregunto si esto también es terrible – le lamio la oreja
-Ah… saca tu… lengua, sácala! – No quería que lo atacara – no… ah, ah… - gimió – ah… yo… -
No lo aguanto más.
-TE HARE COMPORTARTE VIEJA SANGUIJUELA! – lo mando a volar con un golpe
Su cabeza echaba humo.
-Incluso te dije que no – se tapaba la oreja que le había lamido
-Lo siento, perdón –
-En primer lugar, porque me hiciste algo tan pervertido?! –
-Cuando te dije que te amaba no era solo palabras, no te he convencido? – Lo abrazo por la espalda – es solo que te amo Hayato –
Hayato se sintió un poco culpable, no era que tampoco lo amara pero aún no estaba acostumbrado.
-Solo una vez me gustaría que dijeras algo como "yo quiero" tú sabes… -
La forma en como dijo esto último no le gusto a Hayato.
-Cómo puedes decir eso idiota! – logro separarse – si vas a decir esas cosas nunca hare de nuevo algo tan pervertido! Incluso en navidad hare que la pases solo! – se fue azotando la puerta
-Era un chiste Hayato! – fue detrás de el – Hayato! –
Realmente era tan terrible que ellos estuvieron juntos? Se preguntaba Hayato en su casa. No era porque sea terrible es solo que el tiempo pasaba y cuando recordaba lo que hacían de vez en cuando, obligándolo prácticamente, se sentía enfermamente avergonzado. Esa era la única razón.
-Es raro que estés en casa un domingo, tu cara esta roja… - dijo su hermana – hoy no saliste con Yamamoto-san? –
-No es que siempre salgo porque estoy con Yamamoto, hoy tengo que trabajar! –
-Si estas libre entonces creo que podrías ayudarme con la limpieza de fin de año –
-Es muy pronto para eso! –
-Que estás diciendo? El fin de año es el más ocupado! En navidad tengo un concierto en Kyoto y vamos al domo en la víspera de año nuevo para la cuenta regresiva –
-Bien, me voy a trabajar más temprano – Hayato tomo su saco escapando de su hermana
Iba caminando por las calles… diciembre estaba a punto de terminar, todo el pueblo estaba lleno de colores navideños, Hayato vio en una vitrina de una tienda unos obsequios poniéndose a pensar que le haría feliz a Takeshi.
-Eres tu Hayato? – Esa voz – no me equivoque, que estás haciendo aquí? –
Solo pensaba un poco en Takeshi y este aparecía.
-No te dije que tenía que trabajar hoy? Y tu donde vas con esas flores? – observo el ramo de flores
-Este presente es para Kyoya, tuvo un accidente y ahora está en el hospital –
-ACCIDENTE?! Eso es terrible! –
-Pero su vida no está en peligro solo escuche que sus costillas están rotas –
-Ya… entonces eso es bueno –
Takeshi se quedó mirándolo con una sonrisa.
-Que? –
-Estaba pensando que estar contigo es lo que más amo… creo que me alegro de haberme enamorado de ti –
-Todavía estas diciendo esas cosas tan vergonzosas! – el rostro de Hayato se ruborizo
-Hayato pasa la navidad conmigo – soltó – no tenemos por qué hacer las cosas que no te gustan, comprare un pastel y pasaremos el tiempo en casa –
-Yo… probablemente tendré que trabajar y no podre ir –
-No importa, está bien te esperare todo el tiempo –
Siempre así, siempre diciendo cosas que lo hacían sentir el malo de la historia.
-Realmente no lo sé! – dijo yéndose corriendo
En el trabajo…
-También vas a estar fuera en navidad Gokudera? – decía el encargado
-Lo siento Jefe –
Hoy después de trabajo iría a comprar un regalo, no sabía que comprarle pero con seguridad con cualquier cosa que escogiera seguro que Takeshi se emocionaría por tenerlo y le mostraría una de sus típicas sonrisas.
Llego la navidad.
Hayato estaba leyendo el periódico en casa.
-Hayato! Ya me voy! – Decía su hermana ya lista – si sales deja cerrada la puerta con llave y ponle seguro –
-Sí, sí, diablos, Shamal es tan patético, empieza una nueva posición solo y hace cualquier cosa que quiere – suspiro
-Está bien, Shamal me prometió que después del concierto, él y yo tendríamos una cita por eso él fue a Kyoto y consiguió los boletos de este concierto –
-Ya… - Hayato le paso su cartera
-Bien regresaremos el día 28 disfruta tu navidad – se despidió – llego el taxi, adiós –
-"Disfruta tu navidad"? – Volvió a la sala echándose en el sofá – me pregunto a qué hora debo irme –
Si llegaba un poco tarde le daría emoción a la situación, sonrió pensando la cara que pondría Takeshi cuando le llegara y le diera el regalo que compro. Esta navidad prometía ser divertida.
En ese mismo momento Takeshi mandaba por fax su último trabajo.
-Al fin termine el último trabajo del año – sonrió – es cierto que hora es? – miro el reloj de la pared
Tiempo exacto, se preguntaba a qué hora vendría Hayato.
-Bien! Ya me las puse! – Hayato se amarraba las agujetas de las zapatillas
Termino e iba saliendo de casa cuando escucho sonar el teléfono. No le quedo que otra que ir a contestar.
-Diga residencia Gokudera… huh?... Shamal?... que sucede? Eh?! –
-Te estoy llamando del trabajo ahora voy al hospital, Bianchi tuvo un accidente y se ve mal –
Salió de casa a toda velocidad para tomar un tren a Kyoto recordando las palabras de Shamal.
-Un aprendiz me llamo dándome la noticia, realmente no entiendo mucho pero un medio del concierto se derrumbó, voy para el hospital ahora mismo, Hayato tú también ven –
La impaciencia y preocupación lo mataba, no podía perder a su hermana, era la única persona que tenía y ni de bromas regresaría con sus padres.
Llego al hospital agitado, en la entrada encontró a Shamal.
-Hayato! –
-Shamal… Bianchi donde esta? –
-Está aquí –
Los dos fueron a la habitación de Bianchi.
-HUH?! SOLO UN ESGUINCE?! – Grito al verla solo con el pie lastimado – pero Shamal dijo que era algo grave –
-Lo siento Hayato… - dijo apenado Shamal
-Había algo en las escaleras y me caí eso es todo – explico Bianchi riendo para que no lo tomara de mala gana
Era increíble, todo el camino que todo hasta Kyoto con el alma a punto de salirse de su cuerpo pensando lo peor para que terminara siendo algo sin importancia.
-Tengo que hacer una llamada urgente – salió de la habitación dejando a la estúpida pareja
Encontró un teléfono y marco un número, empezaba a sonar pero no contestaban hasta que paso a la contestadora que decía que enviara un fax. El teléfono debía estar en modo fax pensó. Era lo último que le faltaba.
-Te vas a casa Hayato? Si quieres puedes quedarte en mi casa – ofreció Shamal
-Es verdad hoy me dijiste que habías prometido ir a una reunión, no crees que ya es tarde? –dijo su hermana
-Sí, pero tengo que ir, seguro alcanzo un tren – salió
Shamal lo alcanzo en el pasillo.
-Hayato espera! Lleva dinero para el tren –
-Genial! –
-Es navidad así que espero que tengas un buen momento – le entrego el dinero
-Sí, adiós –
Tenía suficiente dinero para irse en un tren rápido.
En casa de Takeshi…
-Lista la mesa y todo el juego… ahora solo queda esperar a Hayato – dijo Takeshi terminando de acomodar la mesa
Fue a la ventana notando que empezaba a nevar.
-Sera una blanca navidad –
Pero en ese momento Hayato tenía que tratar con las restricciones en su vuelta a casa.
-Debido a la fuerte nevada por ahora el viaje ha sido pospuesto, por su seguridad por favor esperaremos un rato – decían por el altavoz
Tenían que estar bromeando.
Las horas pasaban y pasaban. Takeshi esperando en casa y Hayato atascado en el tren.
Unos minutos para las 12 de la noche.
-Pasa la navidad conmigo –
-Probablemente no pueda ir –
-No importa, está bien te esperare todo el tiempo –
Aunque dijo una mentira no debió decirla, era navidad un día especial.
Hayato pedía a dios que el tren se moviera, que llegara ya.
Las velas se agotaron apagándose frente a Takeshi.
-Como siempre – suspiro prendiendo las luces
-No tenemos por qué hacer las cosas que no te gustan –
-Comprare un pastel y paceremos todo el tiempo en casa –
-No sé! Probablemente tenga que trabajar… quizás no pueda ir –
Siendo un día especial Takeshi estaba seguro que vendría pero se había confiado de más.
Iba corriendo a toda velocidad, agitado y de frio pero seguía corriendo como si su vida dependiera de ello, llego a la puerta y la abrió con la llave que tenía.
Las luces apagadas, la mesa puesta y al entrar a la recamara ahí acostado en la cama estaba Takeshi durmiendo.
Por su puesto que debía estar durmiendo a las 4.30 am quien esperaría toda la noche.
Se acercó apoyándose en la cama susurrando.
-Lo siento –
Una mano larga y cálida se sintió por sus cabellos plateados.
-Hayato? –
Levanto la cabeza viéndolo ahí despierto con una sonrisa.
-Viniste… -
No pudo más, no podía se lanzó a abrazarlo.
-LO SIENTO! – Grito – lo siento! Realmente lo siento! –
-Hayato tu cuerpo está realmente frio – sintió el cuerpo de Hayato helado – ven… entra – abrió la cama para dejarlo entrar
Hayato no lo pensó y acepto metiéndose dentro junto a la calidez de Takeshi.
-Sí que fue terrible… - dijo Takeshi
-Al final cuando el tren empezó a moverse llego aquí a las 3 am! Cuando llegue se me acabo el dinero y no pude usar el taxi así es que corrí medio camino – explicaba Hayato
-Así que corriste hasta aquí? –
-Si! Estoy muy cansado… - oculto su rostro en la almohada – pero… la navidad era especial… -
-Gracias ahora me siento muy contento – sonrió por las acciones de Hayato por llegar hacia el – Hayato pasaste frio y corriste para llegar hasta aquí, viniste a mi casa con las orejas rojas por el frio, estoy muy contento –
Esa típica sonrisa, esa sonrisa que lo hacía sentir mal y bien.
-Hayato? –
No tenía nada pero por lo menos podía darle algo especial. Lo beso.
-Hayato? –
-Porque es navidad esto es especial! – oculto su rostro de nuevo en la almohada
-Hayato… - se acercó lo suficiente para susúrrale – te amo –
El rostro de Hayato estaba rojo, no quería que lo viera pero no puso objeción alguna al sentir como lo volteaba para verlo, acariciaba sus labios con sus dedos y terminaba besándolo.
Esos labios que parecían dar corrientes de electricidad, sus labios su lengua, todo.
-Ah! – suspiraron ambos
Unas manos iban colándose por debajo de la ropa.
-AH! Espera! –
-Que sucede Hayato? Esto todavía es malo? –
-Yo no he dicho que esto sea malo… -
-Entonces qué? – pasaba su lengua por su pecho descubierto
-Esto… esto… es vergonzoso! –
-Si es vergonzoso – le quito la polera junto el polo – sientes que no eres libre… pero yo te pondré en un sueño – beso su cuello
Las ropas tiradas en el suelo escuchándose los gemidos que querían ocultarse para no ser escuchados.
Takeshi lamia el pene de Hayato dándole placer sobre la cama.
-AA! Sale! Ya… AAAH! – se vino
Hayato agitado y Takeshi lamiendo el semen que soltó. Lo tomo de las caderas volándolo poniéndolo a cuatro patas. La entrada de Hayato estaba a completa vista.
-Ah… no… -
Fue tarde para protestar sintió la lengua de Takeshi dentro de su entrada.
-Ah… ah… - gemía
Ahora no era su lengua si no sus dedos.
-AH! No… no… saca tu dedo… es extraño! AH! –
Takeshi siguió preparándolo con los dedos mientras con la otra mano le daba placer a su pene y con los labios le besaba la espalda.
-Ah! Todavía no la sacas! –
-Que? –
-Tu mano! Si sigues… como… que… ah! Ah! –
Justo cuando iba a venirse otra vez sintió que apretaron con fuerza impidiéndoselo.
-Todavía no Hayato – susurro a su odio
Era tiempo de ser uno, uno solo, se acercó a su entrada y empezó a penetrarlo.
-AAH! – grito Hayato
-Cuando dije que te amaba mis sentimientos no eran solo palabras quizás aún no te convenzo? – recordó las palabras de Takeshi
Cuando dijo esas palabras no las entendió en el momento pero ahora entendía los sentimientos que trato de decir con esas palabras, hacer esto con Takeshi era vergonzoso pero… aun así es algo bueno.
Las envestidas siguieron y siguieron, el placer que se daban entre sus dos cuerpos y sus sentimientos eran emociones que Hayato no quería olvidar nunca, solo por esta vez quería decirle a Takeshi que lo amaba.
Después de eso durmieron hasta después del almuerzo, decidieron pasar todo el día como una navidad, tenían velas y un pastel.
-Eh?! Es para mí? –
El regalo de Takeshi era un lindo vaso de cerámica blanca que compro Hayato.
-No sabía que comprar pero como tu bebes tanto te… yo… -
-Gracias Hayato, estoy muy contento – le dio un beso en la mejilla
Esos cariños nunca se le quitarían pensó Hayato.
-Mi regalo debe llegar pronto – dijo para que instantes se escuchara el timbre – ya está aquí, llego, me alegrare si te gusta –
Un sofá grande con varios cojines.
-Un sofá? – sí que era grande
-Sí, la próxima vez que te duermas de algún modo ya no sentirás frio –
-Genial! – se tiro en sima de inmediato
-Te gusto Hayato? –
-Si… gr… - no pudo terminar de hablar – Uwah! Espera un segundo! –
Lo tenía sobre el tratando de besarlo.
-Ya, ya –
-Nada de "ya, ya"! –
-Hagamos del sofá nuestro lugar especial para dormir, te amo Hayato –
-Tu… - ya debió imaginárselo, este hombre nunca cambiaria – OLVIDATE DE ESTO LUJURIOSO! – le tiro un golpe
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Que les pareció a mí me gusto muxo como siempre jejeje y como se dieron cuenta Takeshi nunca cambiara (suspiro) pero k más da eso le da su toke de machote jejeje
Espero sus comentarios y el próximo capítulo es sobre año nuevo espero k también les guste n.n
Cuando lo publicare? Mañana? Pasado? Kien sabe…
Entonces nos leemos bye bye
