N/A: Este es un AU, ambientado en la era actual, en la que Jean es un joven artista y aspirante a fotógrafo profesional, el cual tiene que empezar a llevar a su pequeño primo Erik al colegio. Su vida dará un giro de 180 grados al conocer al Profesor de su primo Marco Bodt. Advertencia de romances yaoi, avisados quedan. Ahora sí, buena lectura.
Disclaimer: Ni Shingeki no kyogin ni sus personajes me pertenecen, si no que son propiedad de Hajime Isayama. Si fuesen míos, habría menos titanes, menos muertes y más romances homos.
-Sasha…Si sigues comiendo de esa manera acabarás explotando tía. –comenté arrugando la nariz mientras veía a mi amiga engullendo otra hamburguesa frente a mí, sentados ambos en nuestro restaurante preferido. En serio que no entiendo como esta chica tiene el cuerpo que tiene comiendo las porquerías que come. La castaña me miró con los carrillos llenos de comida, encogiéndose de hombros mientras masticaba. Bueno, si ella era feliz y su colesterol la dejaba, yo era feliz.
Miré mi reloj, comprobando la hora que era. Faltaba media hora para que la exposición de arte empezase, por lo que empecé a preparar mi cámara, empezando a montarla sobre la mesa del restaurante. Por suerte no me había olvidado de cogerla del taller antes de ir a por a Erik al colegio. No pude evitar que un leve sonrojo inundase mis mejillas al recordar cómo Bodt me había saludado con una gran sonrisa cuando llegué a por el niño, despidiéndonos hasta el día siguiente. Sasha me miró arqueando una ceja cuando carraspeé sacudiendo la cabeza en un intento de enfocarme en la cámara.
-¿Y de quién decías que era la exposición?-la morena dio un largo sorbo a su refresco antes de responderme.
-Pues según me dijeron, exponen varios artistas, pero hay una artista local en concreto que tiene bastante fama. Hanji Zoe, creo que se llamaba…-asentí mientras la escuchaba, terminando de ensamblar el gran objetivo en mi cámara. Aprovecharía la exposición para sacar alguna buena foto y mandársela a Reiner para la revista.
-¿Has terminado ya de comer, saco sin fondo?- le pregunté con una sonrisa, colgándome el aparato al cuello mientras ella me asentía y nos levantábamos de la mesa. Salimos del restaurante en dirección a la galería, que quedaba a unas pocas manzanas de allí, llegando al poco rato y entrando al edificio, el cual empezaba a llenarse de gente de todas las clases.
-¿Has visto a esa mujer de allí? –me señaló no muy disimuladamente Sasha mientras yo empezaba a sacar fotos a la fauna del mundo del arte. Había cada personaje con unas pintas, dignos de ser expuestos como otra obra más de la exposición. Miré en la dirección hacia la que señalaba Sasha, divisando a una mujer joven de gafas y pelo oscuro y alborotado, el cual llevaba recogido en una coleta. Iba vestida de amarillo y contemplaba maravillada uno de los cuadros, el cual representaba a una especie de monstruo feo y desnudo retorciéndose en medio del lienzo. Prácticamente parecía que la mujer iba a tener un orgasmo frente a aquella obra por la forma en la que se comportaba. Le saqué una foto disimuladamente mientras sonreía. Enserio que la gente de hoy en día no está muy bien de la cabeza…
Empezamos a caminar por la gran sala, la cual estaba llena de aquellos siniestros cuadros con seres desnudos en extrañas posiciones, los cuales estaban empezando a inquietarme, como si de un momento a otro pudiesen salir de los lienzos y comerme.
Tengo que reconocer que se me pusieron los pelos de punta en más de una ocasión, pero no le restaba mérito al creador de aquellas obras de arte. Solo eran… demasiado tétricas para mi gusto. No es que sea un cobarde ni nada, de veras que daban mal rollo, palabra de Kirschtein. Me dí la vuelta, cámara en mano, dispuesto a fotografiar un cuadro que estaba algo más alejado cuando una particular silueta me llamó la atención. Giré entre mis manos la lente del objetivo y fotografié sin pensar demasiado en lo que hacía mientras observaba al chico que me sonaba de algo.
Era un chico alto y de pelo negro, piel tostada y perlada de pecas. Abrí sorprendido los ojos cuando el chico se dio la vuelta, riendo ante algo que la tía chalada de antes le estaba comentando. Era Marco, el profesor de Erik. ¿Qué narices haría allí en la exposición? Por lo visto conocía a la morena de gafas, puesto que ambos estaban charlando animadamente sobre uno de los cuadros.
No me dí cuenta de que me había quedado parado en medio de la exposición, apuntando con mi cámara hacia Marco, hasta que el susodicho se giró hacia mí y me vio, alzando una mano a modo de saludo. Me ruboricé notablemente puesto que me había pillado fotografiándole y le devolví el saludo avergonzado. Sasha a mi lado sonrió mientras me daba un codazo.
-¿Y ese chico? ¿Acaso has hecho un nuevo amigo y no me lo has presentado o qué?- la miré frunciendo levemente el ceño y mirando a otro lado que no fuese Marco.
-Es el profesor de mi primo pequeño, nos conocimos esta mañana cuando fui a llevarle a la escuela.-Sasha asintió comprendiendo.
-Ah…Por lo de tu tía…¿Y por qué no te acercas a hablar con él? No deja de mirarte de reojo mientras habla con esa mujer.
No sé cómo mi cuello no se me desencajó de los hombros de lo rápido que me giré a mirar si lo que Sasha decía era verdad o no. Y era cierto, de vez en cuando la mirada del profesor de desviaba hacia nosotros, pero sin dejar de lado a la otra muchacha. Me tensé cuando el moreno le dijo algo a la chica y esta se giró hacia nosotros con una gran sonrisa. ¿Por qué narices sonríe tanto la gente? Ni que les pagasen por ser todo sonrisas…Cuando me quise dar cuenta, tanto Marco como la desconocida se habían acercado a nosotros, con la chica saludándonos emocionada.
-¡Hola! Soy Hanji, ¿estáis disfrutando de la exposición?- la ilusión brillaba en esos grandes ojos, resaltados por las también enormes gafas. Ambos la miramos boquiabiertos. ¿Aquella era la famosa artista local? Entonces la mayoría de los cuadros allí expuestos debían de ser los suyos propios. Ahora sí que estaba hecho un lío…¿Cómo aquellos cuadros tan tétricos podían ser de aquella activa y feliz mujer?
-¿Esos cuadros son tuyos? –le pregunté mientras Hanji asentía fuera de sí, sonriendo hacia sus obras.
-¿No son preciosos? Yo los llamo titantes…-nos explicó mientras pasaba sus manos por encima de uno de esos monstruos feos, sin llegar a rozar el lienzo. Sasha se mordió el labio inferior antes de decir nada demasiado sincero que pudiese llegar a molestar a la artista.
-Son muy buenos, la técnica es asombrosa. – alabé mientras sonreía. Vale que fuesen más feos que un dolor en el trasero, pero estaban muy bien pintados, y como amante del arte, valoro eso. Alcé mi cámara para que ella la viese- ¿Te importa si te saco alguna foto junto a tus cuadros? Trabajo en una pequeña revista y me vendrían bien algunas fotos con la artista. –le dediqué una sonrisa de medio lado, como aquellas que usaba cuando quería conseguir algo a toda costa. Marco me miró divertido alzando una ceja junto a Hanji, la cual asintió, colocándose frente al cuadro, posando de manera bastante discreta respecto a la personalidad tan activa que tenía. Saqué unas cuantas hasta quedar satisfecho. Seguramente Reiner me daría un par de días libres gracias a todo el trabajo.
Cuando acabé, Hanji y Sasha, que habían congeniado muy bien durante el rato que estuvimos hablando, se fueron a otra zona de la sala a admirar más cuadros, olvidándose de Marco y de mí. Enserio que tanta energía y motivación no puede ser buena. ¡Les acabará estallando el corazón o algo! Marco a mi lado sonreía mirando como las chicas hablaban a lo lejos.
-A sí que por lo que veo te interesa el arte. –le dije al moreno, el cual giró el rostro para mirarme a mí, antes de encogerse de hombros.
-Hanji y yo somos compañeros de trabajo. Yo enseño a los pequeños y ella es la profesora de arte de los mayores. Y cuando me enteré de que haría una exposición quise venir a verla. Aunque…A decir verdad los cuadros son bastante siniestros. –soltó una risa baja que me hizo sentir un cosquilleo por todo el cuerpo.-Pero no se lo digas a ella.
Reí ante su petición, negando con la cabeza. No tenía ninguna gana de llevarle la contraria en lo referido a sus bebés, como ella los había llamado.
-¿Y a tí, te interesa el arte o es solo parte del trabajo? –preguntó señalando con la mano la cámara que colgaba de mi cuello.
-Ambas. Por suerte disfruto de ello.
Marco asintió y nos quedamos en silencio un tanto incómodo, el cual fue interrumpido por Sasha cuando se acercó a nosotros, seguida de Hanji. Las chicas venían sonriendo enormemente, cosa que no me dio muy buena espina. Estoy seguro que juntar a esas dos era como mezclar los componentes de un cóctel Molotov, en cualquier momento algo acabaría estallando.
-¡Jean! Me ha llamado Connie, está en el restaurante "Las murallas" con el resto. ¿Por qué no vamos a cenar todos juntos? –preguntó feliz, abrazándose a mi brazo. - ¿Por qué no venís vosotros también? Cuantos más seamos mejor. –les dijo a Marco y a Hanji.
La loca se encogió de hombros antes de asentir. Marco me miró indeciso un momento antes de sonreír y asentir. No hace falta decir que Sasha casi me aplasta el brazo de la emoción.
-¿Y tú Jean?- rodé los ojos, intentando ocultar una sonrisa, pasándome la mano libre por el pelo.
-Hmm…No sé yo…-reí cuando me pellizcó en un costado, asintiendo -Claro que voy, boba.
Sasha aplaudió emocionada antes de tirar de mí y de Marco hacia la salida, mientras Hanji nos seguía. La exposición casi había terminado a si que Hanji podía venirse con nosotros sin ningún problema.
Tengo que admitir que disfruté de la compañía de aquellos dos nuevos sujetos mientras caminábamos hacia el pub. También me sorprendí a mi mismo al no poder evitar mirar a Marco, disfrutando cuando el chico sonreía ante nuestras bromas, teniendo que desviar la mirada en un par de ocasiones cuando estuvo a punto de pillarme mirándole fijamente.
Sacudí la cabeza intentando centrarme en lo que decían, alejando de mi mente aquella dulce sonrisa mientras deseaba llegar de una vez al pub, para dejar de sentir aquella sensación en el estómago. Porque Jean Kirschtein no se queda embobado por las sonrisas de un chico al que acaba de conocer. Por muy guapo y pecoso que este sea…¿Verdad?
N/A: ¡Tará! Aquí está el siguiente capítulo de este loco AU. Quiero agradecer enormemente a aquellos que han leído mi primer capítulo y ahora el segundo. Espero que os esté gustando. La trama irá avanzando conforme nuestros chicos se vayan conociendo :3
A los dos amores que fueron tan amables de dejar un review, os contesto por aquí ya que no puedo de la otra manera.
A Laura: Corazón, muchas gracias por dejar el review y ser la primera en ello. Un besote enorme para ti. En cuanto a actualizar el fic…Suelo ser un completo desastre con los plazos, pero intentaré subir capítulos lo más seguido que pueda jaja. ¡Nos leemos!
A Romy: Espero que el segundo capítulo también te guste jaja. Y sí, las tías de Jean son geniales jaja, ¿quién no querría ser familia de esas dos? Un besote enorme y muchas gracias por comentar.
Quiero agradecer también a Spngirl29 y a Machu, que se toman la molestia de leer los capítulos, revisarlos y ayudarme con la historia conforme va surgiendo de mi cabeza jaja. Ahora ya sí, un abrazo y nos leemos en el siguiente capítulo. Att: Avengirl.
