¡Hola a todos! Muchas gracias por los reviews, pensé que era la única pendeja que seguía shippeando a estos dos xD

Lamento un poco la demora y es posible que me demore un poco más ya que se me ocurrió otra idea para un pinche long-fic c:

¡Disfruten la lectura!


Capítulo 1

Lo primero que hizo al despertarse en la mañana fue preguntarse si todavía le gustaba Kenny, la respuesta ─para su mala suerte─ era sí. Fue al baño y se miró en el espejo repitiéndose una y otra vez mentalmente que todo iba a salir bien, que actuaría totalmente normal y que ningún sentimiento homosexual interrumpiría su tranquila vida. Soltó un suspiro y luego se arregló para ir a la escuela.

Fue hasta la parada de autobús donde siempre esperaba a sus amigos, ahí se encontraban Kenny y Stan, posiblemente Cartman llegara a último minuto como usualmente pasaba en estos días. Ambos lo saludaron y él les devolvió el saludo normalmente, decidió hacerse al lado de Stan ya que mientras más lejos estuviera del rubio mejor, por suerte, Kenny no notó ese pequeño detalle o eso creía ya que con esa capucha puesta era algo difícil ver todas sus expresiones.

Kyle intentó asegurarse de que era en serio que sentía algo más que amistad por Kenny, y eso lo demostraría gracias al internet; ya que se pasó toda la noche leyendo cuales eran los síntomas de estar enamorado. Si podía negar alguna de esas, entonces realmente no sentía nada por su amigo.

«Pensamos que esa persona es perfecta»

¡Ja! Esto era fácil, Kenny no era para nada perfecto, era un maldito mujeriego, pervertido que no podía ver más allá de dos tetas, ¿cómo pensaría que eso era algo perfecto? Obviamente no, a menos claro, que tuviera un sentido muy retorcido de la persona ideal. Aun así, no podía negar que Kenny tenía sus lados buenos, era bastante amable cuando se lo proponía, era un hermano dedicado o eso era lo que veía cada vez que estaba con Karen, se preocupaba por sus amigos, siempre encontraba la manera de hacerlo reír….¡Oh mierda! Se supone que debía pensar en las cosas malas ya que no era perfecto. Pero justo en ese momento se dio cuenta de porque decían eso: a pesar de todas las fallas que podría tener esa persona, todavía te gustaba tenerla a tu lado ya que no le prestabas atención a estos defectos. Oh genial, ahora más pensamientos gays vendrían a su mente…

—Kyle ¿estás bien? —preguntó Stan al verlo tan perdido en sus pensamientos.

—Sí, simplemente tengo algo de sueño —respondió él para luego ir subiendo al autobús el cual acababa de llegar.

Kenny se sentó al lado de Kyle como era usual mientras Stan y Cartman se encontraban en la parte de atrás. Pero ahora mismo para Kyle esto era lo peor que podría pasarle, se encontraba muy cerca de él y temía decir algo verdaderamente estúpido.

Por suerte, el resto del camino fue algo relativamente normal, ya que Kenny se encargó del tema de conversación al cual a veces se metía Cartman simplemente para seguir con sus comentarios molestos, realmente no había madurado mucho en estos años.

«Intentamos ayudar a esa persona por más difícil que sea la petición»

La hora de clase, momento en el cual los estudiantes comenzaban a preguntarse cosas estúpidas como «¿por qué estoy en este lugar?» «¿Cuál es el objetivo de mi vida?» U otros simplemente tomaban esto como un largo camino para finalmente estudiar algo que les gustara y darse cuenta de que este momento era algo relajado comparado a la universidad.

En momento así, Kyle no podía prestarle tanta atención a la clase ya que seguía pensando en su pequeño «experimento». Bueno, esta señal realmente era algo bastante tramposo ya que realmente él era el tipo de persona que le gustaba ayudar ─a menos que fueras gordo y te llamaras Erik Cartman─.

—Oye, Kyle —susurró Kenny detrás de él.

—¿Qué?

—¿Puedes prestarme la tarea de biología? Olvidé hacerla ayer.

—No me digas que te olvidaste por estar follando con alguien anoche —masculló en un susurro.

—¿Algo así?

—Muérete Kenneth —volvió su vista a la pizarra escuchando como detrás de él Kenny soltaba un suspiro, posiblemente ya se había resignado. Se lo imaginó haciendo una expresión como la de un cachorro abandonado y su corazón se sintió oprimido ante esto. Maldijo en su mente ante la debilidad que tenía ante aquella expresión y sacando el cuaderno pedido por este para luego dejarla en su asiento rápidamente para luego girarse como si nada hacia al frente.

—Por eso te amo, Kyle —no necesitaba verlo para saber que estaba sonriendo, y lo que más lo hizo enojar es que esto lo hizo feliz.

Ya era la hora del almuerzo, un momento de tranquilidad para casi todos los estudiantes, excepto para Kenny quien realmente no podía pagar muy bien su almuerzo así que estar ahí con todos era como una tortura para él. Usualmente solían sentarse en una mesa los 4, de vez en cuando con Butters u otras veces con otros chicos de la escuela como el grupo de Craig.

—Ja, miren el almuerzo de Kenny, de nuevo tiene sólo una bolsa de leche con pan —se burló el castaño mientras comía un verdadero almuerzo.

—Ten Ken, ya no quiero más —dijo Kyle entregándole la mitad del suyo.

—Si no fuera por Khal, Kenny estaría muriéndose de hambre —rodó los ojos.

—Es como si fuera su mascota —agregó Stan aguantándose una risa.

—Váyanse al carajo chicos —el judío los fulminó con la mirada mientras que Kenny seguía comiendo tranquilamente su almuerzo.

Bueno, esto no era nada raro ¿cierto? Simplemente estaba ayudando a su mejor amigo cada vez que podía ya que él era una buena persona ¿no? Esto no tenía nada que ver con sus sentimientos, así que podía relajarse un poco…

Por alguna razón esto no fue suficiente para convencerlo de que no sentía nada por él. Kyle era un hombre de ciencia, alguien que necesitaba verdaderos hechos para estar seguro de todo, no simples suposiciones, algo verdadero y que le diera verdadera tranquilidad, no algo tan pequeño como eso. Cuanto maldecía no ser ese tipo de persona desinteresada…

«Los estados de ánimo cambian muy rápido debido a esa persona»

Esto le parecía algo ridículo, en primer lugar, él no era una mujer en sus días como para tener cambios de ánimo tan extremos, vaya sería muy fácil desmentir esta parte. Siempre se había considerado como alguien calmado ─aunque no muchos estuvieran de acuerdo con esto─ así que era muy difícil que esto pasara.

—Vaya, parece que Kenny tendrá una cita esta noche —comentó Cartman en un tono algo malpensable señalando con la mirada al rubio hablar con una chica de una manera bastante coqueta.

«Enojo» esa palabra describía perfectamente sus sentimientos. Le molestaba de sobremanera ver como esa maldita zorra jugaba con su cabello intentando lucir más inocente pero en realidad esto simplemente demostraba lo perra que era. Lo peor de todo era como Kenny le correspondía estos gestos como el maldito mujeriego que era. Quería apartar a ambos de ahí, golpear a ambos contra los malditos casilleros si era posible. En serio, no entendía cuál era el punto de que su mejor amigo consiguiera sexo tan frecuentemente; sí, ya sabía que los hombres tenían un gran libido a esa edad pero el de Kenny era exageradamente amplio.

—Lamento la demora chicos —dijo él obviamente sin ningún tipo de remordimiento.

—Realmente me sorprende que las chicas quieran acostarse con un tipo como tú —comentó Cartman.

—Tengo carisma y encanto, algo de lo cual careces notablemente mi querido amigo —se burló de él con una sonrisa ladina.

—Hijo de puta —siseó el castaño.

—A mí me sorprende que no se haya infectado de nada —dijo Stan.

—Supongo que tengo buena genética —soltó una pequeña risa.

Kyle simplemente se quedó sin decir nada, su enojo seguía presente de todas formas.

—Por cierto Kyle, muchas gracias por prestarme tu cuaderno, me salvaste la vida; de nuevo —dijo sonriente mientras le entregaba el cuaderno.

—No es nada —su enojo debía seguir presente, no podía seguir siendo débil ante esa sonrisa.

—En serio, no sé que haría sin ti —lo abrazó por los hombros—. Pareces mi ángel guardián.

—Oh cállate Kenny, guárdate eso para las chicas —respondió él con un falso tono de molestia logrando sacarle otra carcajada al chico.

—Por cierto, ¿hoy puedo ir a tu casa? —preguntó, pero realmente no necesitaba respuesta.

Oh mierda, su enojo parecía haberse evaporado totalmente con esas palabras y la cercanía entre ambos. Cuánto odiaba que sus sentimientos fueran tan volubles ante este tipo.

«Te sientes solo sin su presencia»

Esto sonaba sumamente infantil y muy femenino a decir verdad, tampoco es como si dependiera las 24 horas de Kenny ¿cierto? Él fácilmente podía distraerse leyendo un buen libro o haciendo alguna tarea, así que esta opción no tendría mucho sentido ¿o no?

Hasta que su mente lo cacheteó con hechos factibles de que esto podría ser cierto. Vaya, jamás había odiado tanto su buena memoria como hasta ahora.

Antes de enterarse de que le gustaba como tal, había sentido más de una vez aquel sentimiento de soledad y abandono cada vez que pensaba en la probabilidad de que Kenny estaría disfrutando su tarde con una linda chica. También recordaba como en algunos eventos sociales no se sentía del todo feliz ya que él no estaba ahí. Oh mierda, definitivamente lo extrañaba cada vez que él no estaba cerca, sólo que a veces no lo notaba ya que encontraba otras maneras de distraerse.

Aun así, no podía confiarse de este pensamiento ¿cierto? Es decir, era su mejor amigo, obviamente sería normal extrañarlo ¿no? Oh vaya, incluso él estaba comenzando a dudar de que sus sentimientos eran una simple confusión.

«Las palabras cuestan más en salir»

Esto parecía increíble para Kyle, es decir, era el chico que siempre tenía un discurso para todo y jamás se quedaba corto de palabras, ¿cómo era posible que sus palabras no salieran? Sí, definitivamente lo vio como una de las cosas más tontas y algo poco comprobable para su pequeño experimento.

—Odio las clases de matemáticas, son tan aburridas —comentó Kenny una vez que salieron de clases.

—Oh vamos, podría ser peor —respondió Kyle.

—Sólo lo dices porque eres bueno en ellas —dijo Stan soltando un suspiro.

—No tiene nada que ver, simplemente dijo que son aburridas —contradijo el judío.

—Apuesto a que a ti si te parecen interesantes —bromeó el pelinegro.

—¿Tienes algún problema con eso? —bufó él frunciendo levemente el ceño, para luego soltar una pequeña risa junto a Stan.

Los 4 nuevamente subieron al autobús para ir a casa de una buena vez y obtener el merecido descanso de aquellas largas horas de estudio ─a menos que tuvieran una tarea pendiente─. Como siempre, Kenny y Kyle se sentaron juntos, sólo que esta vez hubo una pequeña diferencia, había cierto silencio entre ambos y Kyle no sabía que carajos decir para acabar con ese silencio. Él usualmente pensaba mucho las cosas, pero siempre de una manera rápida y concisa que le permitía dar rápidas respuestas, pero esta vez simplemente pensaba en tantos temas que a la vez no podía salir con alguno. ¿Qué mierda le estaba pasando? ¿Acaso su nuevo descubrimiento sobre sus sentimientos le habían quitado las palabras de la boca? Oh vamos, tampoco era como si su personalidad cambiara de un día para otro ante esto ¿cierto?

«Pareciera que estuviera intentando pensar un tema para impresionarlo…» pensó para sus adentros sintiéndose bastante gay por tener en mente algo como eso. ¿Desde cuándo Kyle Broflovski tenía miedo de expresar sus ideas? No era un miedo parecido a cuando hablabas en público, esta vez era diferente, a pesar de conocer tanto a Kenny simplemente parecía que ahora ningún tema parecía ser adecuado para ellos dos, en primer lugar ¿desde cuándo unos pendejos como ellos necesitaban tener un tema de conversación? Simplemente no lo sabía. Y sin saberlo, el resto del camino fue de esta manera…

—Hey Kyle —lo llamó Kenny sacándolo de sus pensamientos una vez que bajaron del vehículo.

—¿Pasa algo?

—Simplemente me preguntaba por qué estabas tan pensativo —respondió—. Sabes que puedes confiar en mí ¿no?

—No te preocupes, no es nada, simplemente la falta de sueño —mintió.

—Oh, ya veo. Sabes que debes dormir más ¿no? Me da igual que el libro que estés leyendo sea muy interesante —sugirió él con una sonrisa mientras despeinaba sus cabellos.

—No necesito esos consejos de alguien que ha llegado tarde a la escuela por estar follando con cualquiera.

—¡Ouch! Sí que das donde más duele —dijo con falso dolor—. En fin, de todas formas puedo ir a tu casa ¿cierto?

—Claro —contestó con una leve sonrisa.

«No le quitas la mirada de encima»

Oh, esto si que sería difícil de negar, demasiado difícil a su parecer, incluso él mismo se sentía un acosador al saber este hecho.

En todo el camino a casa pudo comprobar que este hecho era bastante cierto, cuando hablaba, cuando sonreía, cuando hacía alguna extraña expresión, a todo eso y más le prestaba suma atención. Sí, un maldito acosador a su parecer pero simplemente no podía evitarlo. Porque Kenny siempre había sido alguien misterioso para él, posiblemente por su apariencia ya que casi nunca se quitaba su capucha, pero simplemente parecía que quería intentar descifrar todo de él con su mirada. Oh joder, este día estaba siendo más marica de lo normal.

Ambos pasaron casi toda la tarde juntos, y Kyle no podía dejar de sentir ese leve miedo de saber que posiblemente todo se iría al carajo con estos nuevos sentimientos.

«No puedes dejar de pensar en esa persona»

Este último punto fue suficiente para saber que estaba perdidamente enamorado de MCcormick. En todo el día sólo había podido pensar en él e incluso ahora, mientras intentaba dormir, no podía dejar de pensar en cómo se sentiría verlo mañana ya con estos sentimientos totalmente definidos.

El amor sí actuaba de una rara manera, pero a la vez odiaba que esa «rara» manera fuera una de las cosas más cliché en toda la vida.


Y así resultó el capítulo de hoy, ahora definitivamente Kyle no puede negar sus sentimientos de ninguna forma.

Posiblemente en el siguiente cap avance un poco más la trama. Nos leemos en otra ocasión~

Si han llegado hasta aquí, muchas gracias por leer *inserte corazón gay*

Haruka-sama se despide~