Xk no quería dejarlos con las ganas, no quería hacer sufrir tanto a Witch Mix que me sigue desde el comienzo, fue la primera que me dejo un comentario n.n gracias x tu apoyo. También agradezco por tu comentario shioris-san me hizo muy feliz saber que te gusto también esta historia.

Bueno este es el último capítulo de esta pareja, como dije ellos no son una de las tres parejas principales así que puede que no vuelvan aparecer o puede que sí, kien sabe… sin más que decir le dejo leer.


Capítulo 16:

-Enma-kun tomo la exclusividad? – Mukuro estaba sorprendido – él dijo eso personalmente? –

-Sí, hoy vino a la oficina personalmente – Kyoya le entregaba el saco a Tsuna

-No puede ser… -

-Tal como lo dijo ese herbívoro – suspiro – parece que tendremos que pasar a su plan –


-Enma! Almorcemos! – Dino tenía lista la comida

-Aunque el abuelo está en el hospital sigues viniendo aquí Dino? –

-Sí, sus mudas de ropa están aquí y si no riego los árboles se marchitaran, cierto? –

Estaban en casa del viejo almorzando…

-El viejo dijo que estaba de acuerdo que me quedase aquí de vez en cuando, esta vez podrías quedarte también Enma –

-Especialmente con el vecino? –

-Ah… no… - su rostro se ruborizo – no tengo ninguna intención oculta, yo solo pensé que se sentiría como acampar… es todo… lo juro… -

-Ya veo – rio

Enma reiría cada vez que pensaría en Dino, lo recordaría con aquella sonrisa que lo enamoro y tanto le gustaba, sus destinos era estar separado y no volver a verse otra vez así que hasta el día en que se fuera sonreiría todo lo posible para que Dino también recordara su sonrisa.

En el hospital…

-Falta una semana para que te vayas, cierto? Ya estás preparado Enma-kun? –

-Si… digo preparado pero solo tengo una maleta, después de esto Shimon-san estará haciendo todos los arreglos y vera mi estilo de vida –

-Así que realmente no tienes pesares? –

-No hay… ningún remordimiento –

-Un año en Paris… entonces iré a dejarte – cerro los ojos

-Gracias Mukuro-sensei… -


-Buenas noticias! Mi fecha de alta está decidida! – decía el viejo muy contento

-De verdad? Increíble – exclamaba Dino

-Cuando será? – pregunto Enma

-En diez días, dependiendo de mi condición probablemente será un poco antes –

-Su casa estará lista siempre que usted regrese –sonrió Dino

-Enma-san… Dino no estará dominándolo como una bestia salvaje, verdad? Usted no debe ser desmedido con un cuerpo tan delicado y precioso –

-Eh? –

-Quien es una bestia?! Cállese y escuche! Usted viejo verde es como un obsesionado como si tratara a su joven novia! –

-Di-Dino! No digas esas cosas delante de Enma-san! –

Por estar discutiendo con el viejo una enfermera lo regaño y los botaron.

-Ese viejo no cambia aun estando en un hospital, diablos – decía enojado Dino

Enma solo reía.

-Bien creo que la bestia es pobre cuando lo dejan solo, bien decidido –

-Que? –

-Enma recuerdas la promesa? –

-Eh? –

-Mañana por la noche es el show de fuegos artificiales, vamos a mirarlo juntos! –

La promesa que prometieron de ir a ver los fuegos artificiales casi se la olvida Enma.

Al día siguiente a la noche…

-Dino si subimos al tejado de la escuela… alguien se enfadara? –

-Está bien, está bien, por el verano nadie entra aquí – Dino iba subiendo por las escaleras – así que deprisa Enma, empezara pronto –

Los fuegos artificiales empezaron, las luces brillaban y explotaban en el cielo como flores abriendo sus capullos como si apenas floreciera.

-Súper! Está comenzando de sueños! –

-Asombroso… que vista! –

-No crees que este es el mejor lugar? –

Estuvieron mirando el gran espectáculo entre sonrisas y bebiendo, mientras conversaban de cosas que se les pasaba a la cabeza ese momento, fue un momento muy hermoso para ambos.

Al terminar en la puerta de la casa de Enma…

-Hasta luego –

-Si… - Dino no quería irse, tomo su mano y… - puedo estar contigo un rato más…? – pregunto

Entraron a casa de Enma, quedándose sentados en el piso que daba al patio mirando el cielo nocturno.

-Esos fuegos artificiales eran hermosos – comento Enma

-Si… pero cuando terminaron me sentí tan triste –

-Es triste cuando terminan las cosas hermosas –

Era por eso que se tenía que disfrutar mientras duraran.

Sus miradas chocaron, sus ojos expresaban lo que deseaban, Dino se acercó robándole un beso que Enma no rechazo.

Su primer beso, sus labios al chocar pidieron más mucho más de lo que ambos pudieran pensar o imaginar.

-Perdón… -

-Por qué te estas disculpando? –

-Porque creo que después de todo si tenía otras intensiones – tomo una de sus manos

Para que con la otra empezara a desabotonarle la camisa dejando al descubierto su pecho.

-Acaso esto se siente mal? – pregunto Enma

-Que? Eso se siente muy bien – llevo una de sus manos a su entrepierna – ves? –

Enma se ruborizo.

-Dino! –

-Estas avergonzado? No debería ser yo el más avergonzado de los dos? – sonrió con una sonrisa traviesa

-Tonto…! –

-Te ves tan bello cuando te sonrojas Enma – lo beso nuevamente – te amo –

-Yo también –

Y lo amaba demasiado, tanto que dolía, definitivamente no importaba cuantos años pasaran Enma nunca lo olvidaría, ni sus cabellos dorados, ni sus ojos del mismo color unos dorados que parecían saber lo que pensabas, ni sus sentimientos, ni esta noche.

-Dino – lo beso aferrándose a su cuerpo

Su dulce lengua, su calor de sus dedos, el peso de su cuerpo, el calor de Dino, era su primera vez con el hombre que amaba, cautivante y fascinante sentimiento…. era tan cruelmente suave. Lo iba a recordar todo.

Acostados en el suelo tapados con una manta delgada.

-Recuerdas la primera vez que nos vimos? –

-Si lo recuerdo… estabas en mi patio –

-La primera vez que te vi me flechaste, el abuelo y yo fuimos a disculparnos, esa fue la primera vez que te vi sonreír – miro al techo – a pesar de que estabas enojado y de mal humor te sonrojaste, desde ese entonces ya me habías cautivado – sonrió

-Dino! – su rostro se tiño de rojo como sus cabellos

-Pero sabes… es solo contigo quien lo quiero hacer, no llorando si no con una sonrisa… -

-Dino… -

Lo atrajo a su cuerpo, apretándolo con suavidad entre sus brazos mientras trataba de darle calor.

-Rayos! Porque tienes que ser tan lindo! Haces que desee amarte una y otra vez! –

-Está bien, hazlo – lo miro a los ojos – hazlo… Dino… - esta vez lo beso el – hazlo… -

Porque solo tenían esta noche, solo esta noche porque cuando llegara la mañana siguiente ya nunca más se volverían a ver, así que por ahora y hasta que terminara y viviera la siguiente mañana durante todo este tiempo quería sentir su cuerpo y su corazón diciéndole que lo amaba.

Al día siguiente… Enma se levantó antes que Dino y tomo sus cosas.

Antes de irse tenía que ver a una persona…

-Puedo pasar? –

-Enma-san! Que sorpresa que vengas tan temprano –

-Discúlpeme si lo molesto, tuve suerte de poder entrar aunque no sean horas de visitas –

-Qué pasa? Sucedió algo? –

Enma se sentó en la silla junto al viejo.

-No me digas que… Dino le hizo algo a mi Precioso-san – su cara de horror y miedo asustaba

-No en lo absoluto! – Se ruborizo – es solo que yo… el que le hará daño seré yo… -

-Ustedes se pelearon? –

No hubo respuesta.

-Porque si están enojados mejor amístense pronto, sabe, usted es una persona muy especial para mi… esto es para usted – saco un reloj poniéndoselo a Enma

-Esto es… - dentro estaba la foto que se sacaron juntos

-Usted es como un hijo para mi… no importa donde vaya, yo siempre estaré con usted Enma-san, ahora sería bueno que usted y ese muchacho travieso hicieran las pases –

-Muchas gracias – sonrió

-Enma-kun ya es hora – Mukuro apareció en la puerta

-Si… hasta luego señor Mayura – hizo una reverencia y se fue

Dejando al viejo sin entender lo que pasaba.

-Despedirse de esa manera no hará más que preocupar a los demás – entro una persona

-Qué haces aquí? –

-Vine a contarle una cosa… espero que no se enoje… -


En el auto camino al aeropuerto…

-Lamento hacer que me acompañara –

-No digas eso Enma-kun… yo me ofrecí, Shimon-san ya se adelantó, debe estar esperándolo –

-Si… -

Una duda dentro de él apareció mientras miraba por la ventana, realmente quería irse? Pero aunque se arrepintiera no había vuelta atrás. Ya no…

Llegaron al aeropuerto encontrándose con Kyoya.

-Señor… - Enma se sorprendió de verlo ahí

-Aquí están los boletos – se los entrego

Enma vio los dos boletos, temblando.

A su mente vinieron varias imágenes de Dino.

-Enma! –

-Te amo –

-Bien, ya te tengo –

-Enma no llores –

La imagen de todos esos momentos que paso junto a él desde que lo conoció.

Temblaba, temblaba como nunca antes lo hizo ni siquiera cuando lo violaron. Su corazón se iba a romper si se iba.

-Enma-kun? –

-…perdón… - susurro tapándose la cara con una mano – lo siento… yo… no puedo ir… no puedo dejarlo… -

Kyoya y Mukuro se quedaron observando en silencio como Enma lloraba y temblaba.

-Pues te tendrás que ir de todos modos – dijo Kyoya cortantemente como siempre

-Eh? –

-Los boletos están comprados y las cosas allá ya están arregladas –

-Él se esforzó mucho en preparar las cosas durante todo este corto tiempo… - dijo Mukuro

-Pero yo… -

-Iremos a Italia – esa voz

Reconocería esa voz donde sea, nunca podría confundirla con ninguna. Detrás de él ahí parado se encontraba viéndolo con aquellos ojos dorados profundos y claros.

-Intentar huir de mí no se puede, es la primera vez que quiero algo con todas estas fuerzas que revolotean por todo mi cuerpo… no pienso dejarte ir a ningún lugar, te lo dije –

-Di-Dino… -

Se fue acercando hasta estar frente a frente tomándole de la mano.

-Como podrías escapar con lo que me robaste –

-Eh? –

-Como piensas que viviré si te llevas mi corazón –

Enma seguía sin comprender. Miro a Kyoya quien miraba a otro lado y luego a Mukuro quien parecía retorcerse de dolor por la risa que trataba de aguantar.

-Que… que está pasando? –

-Shimon-san acepto la negación de la propuesta de llevarte a Paris – explicaba Mukuro ya más tranquilo – pero este joven (se refiere a Dino) no es lo que aparenta –

-Eh? – seguía muy confundido

-La familia Cavallone es una de las familias más importantes de Italia y su actual líder reside en Japón, ha tenido algunos ingresos con los negocios de Kyoya… no muchos pero está unido de una forma, el Jefe de Cavallone tenía una invitación exclusiva para unirse al club "Blue Boys" pero siempre la denegaba… -

-Aunque hace unos días apareció en mi despacho armando un desorden, solo verlo a la cara deseo morderlo hasta la muerte – Kyoya trataba de controlar su sed de sangre

-Y bueno… - siguió explicando Mukuro – parece que tuvo interés sobre ti, y juntos los tres armamos un plan si es que decidías aceptar la propuesta de exclusividad de Shimon-san que ya estaba cancelada –

Entonces todo… todo esto…

-Enma-kun eres muy joven para que puedas engañarme… - lo abrazo – así que este es tu castigo por mentirme -

-El vuelo ya va a salir vámonos! – aviso Dino algo celoso de ver a su peli rojo en brazos de otro hombre

-Ve… y se feliz – fueran las últimas palabras de Mukuro

-Cuídate Enma – Kyoya empezó a caminar

Dino estaba estirándole la mano para que fueran juntos de una vez al avión, todo esto… todo… ya no importaba nada, si salía herido o si se dañaba, ya no le interesaba, si podía estar con esta persona, si podía estar juntos para siempre… esto era lo que siempre había deseado toda su vida… así que… nunca más lo dejaría ir, no iba a dejar aquella mano que le estiraba para tomarlo.

-Enma –

-Que? –

-Te amo –

-Y yo a ti… -

.

.

.

.

.

Que les pareció? Como siempre a mí me encanto escribir este capítulo, al final los dos fueron felices y lo más importante juntos, estaba pensando en hacer un especial con ellos dos porque no quiero dejarlos con las ganas del lemon, la parte de su primera vez juntos fue muy inocente jejeje, pero el especial dependerá de ustedes si quieren o no, dependiendo de ustedes lo escribiré para ponerlo más adelante. Cambiando de tema les prometí el especial de año nuevo así que ahora si lo pondré al próximo capítulo!

Y se sorprenderán un poquito o mucho, kien sabe, aparecerá un personaje más el cual me faltaba para la tercera pareja, a ver si lo adivinan.

El próximo capítulo será… mañana? Pasado? Kien sabe…

Nos leemos bye bye