¿Me demoré mucho? Seguramente...
Me había confiado de que ya tenía gran parte del capítulo planeado, pero había olvidado que necesitaba dos factores fundamentales para terminarlo: motivación y tiempo, cosa que la universidad me quitó :'c
Pero ahora volví, así que espero que disfruten este nuevo capítulo
Capítulo 7
Kyle sabía que hacer este tipo de cosas no era lo correcto. Huir nunca era la solución a sus problemas, pero al parecer su lado gallina había salido a la luz.
Después de presenciar aquella escena, quiso desaparecer del mundo unos momentos para reflexionar mejor las cosas. ¿Por qué Kenny estaba besando a Butters? O ¿acaso era Butters quién estaba besando a Kenny? No, eso era imposible, se notaba que ambos habían contribuido a ese beso.
Al final, le había agradecido a Stan que se encargara de la situación mientras él iba a deprimirse como el idiota que era.
Stanley le escribió a la mañana siguiente avisándole que Kenny se encontraba durmiendo en su casa e incluso le mandó una foto que no le favorecería mucho al rubio. Maldición, aun estando enojado con Kenny, seguía luciendo horriblemente lindo; aunque esta vez lucía como un desastre realmente. Quería golpearlo en su bello rostro y maldecirlo. ¿Cómo era capaz de decirle que sería hetero el resto de su vida y luego besarse con un hombre cuándo estaba borracho? Eso demostraba que inconscientemente le daba igual el género si se trataba de coger. Si tan solo fuera bisexual, su vida sería más sencilla ya que al menos tendría una pequeña oportunidad.
Aunque, un pensamiento algo deprimente vino a su mente en ese momento. ¿Qué tal si Kenny estaba enamorado de Butters? Eso explicaría porque tenía cierta debilidad por el Stoch, siempre parecía querer protegerlo. ¿Acaso había sido un idiota por no darse cuenta de eso? Al parecer siempre se fijó en el enemigo equivocado...
—¿Cariño? —Sheila tocó suavemente la puerta de su habitación antes de entrar. Se veía algo preocupada, no era muy fanática de que su hijo fuera a fiestas.
—¿Sí? —preguntó Kyle escondiendo rápidamente su celular.
—¿Te sientes bien?
—Sí, sólo estoy un poco cansado —«y deprimido» agregó en su mente.
—Te noto más pálido de lo normal —se acercó a él y puso una mano en su frente.
—No es nada —murmuró Kyle, realmente no estaba de humor como para responder todo el cuestionario de su madre.
—¿Quieres qué te traiga el desayuno? Hice waffles —dijo con una dulce sonrisa.
—Puedo bajar por ellos —dijo el judío soltando un suspiro. Sí, sólo se sentía más cansado de lo normal, nada raro, pero, cuando intentó levantarse de la cama, sintió como sus piernas fallaron por un momento.
«Oh no..»
—¡Te dije que no estabas bien! —su madre lo atrapó rápidamente—. Seguramente volvió a bajarte la glucosa, pero sería mejor hacerte unos exámenes médicos por sí… Un momento ¿tomaste alcohol anoche?
«Mierda»
Amaba mucho a su madre, en serio que sí, pero en situaciones donde salía su lado sobreprotector se volvía realmente irritante. Lo obligó a comer algo con azúcar, midió sus niveles de glucosa, verificó más de una vez si no estaba muy frío o si, en cambio, tenía fiebre. Pero lo peor de todo es que quería llevarlo al hospital para una rápida revisión (era en momentos así donde odiaba que su madre tuviera amigos médicos), especialmente al darse cuenta de que había tomado alcohol. Su paranoia era lo único que no cambiaba a lo largo de los años.
Una muy mala manera de comenzar la mañana.
La ida al hospital duró una hora más o menos, pero para el pelirrojo fue una eternidad. Los hospitales no le agradaban mucho, después de tantas visitas al hospital desde niño y haber estado al borde de la muerte en más de una ocasión, no era como si tuviera agradables recuerdos de este lugar, pero sabía que tenía que soportarlo.
Volvió a casa totalmente cansado, solo quería seguir durmiendo y olvidar todo por un momento. No quería saber nada de Kenny. No quería escuchar los consejos de Stan. No quería escuchar a su madre preocupada cómo si estuviera a punto de morir por cualquier cosa. Simplemente quería estar solo por unos momentos.
Se despertó varias horas después y con una bandeja de mensajes llena. La mayoría eran de Stan preguntando cómo estaba y si no se había suicidado ya. Otros eran de Kenny preguntando casi lo mismo, pero con comentarios de que se sentía pésimo; por la resaca seguramente. Realmente no quería hablarle a ninguno de los dos. Así que simplemente siguió acostado en su cama mirando el techo y perdiéndose en sus pensamientos.
Al día siguiente todo fue más o menos normal, al menos en el exterior, porque su cabeza era un caos en ese momento. Aunque claro, si veía a Kenny y a Butters junto, seguramente su faceta de «todo me da igual» se iría al carajo.
Bueno, lo primero era no hacer un drama como si fuera una de las protagonistas de esa novela de su madre. Segundo: intentar no odiar a Kenny ni a Butters. Y tercero, pero más difícil: no mostrarse celoso. Lo fundamental era saber la verdad, sólo eso, aun si le partía el corazón; aunque ya en estos meses eso se estaba volviendo algo muy usual.
Fue hasta su casillero y sacó sus cosas lo más rápido posible antes de encontrarse con Kenny y tener una charla con él, al menos en clase podría distraerse con otra cosa.
—Ehm ¿hola? —una suave voz llamó su atención. Se giró algo extrañado, pero se sorprendió al ver que era la misma chica que había visto en la fiesta. Ahora estaba usando unas gafas, y su cabello estaba recogido.
—Hola —saludó igualmente algo nervioso. Estuvo tan concentrado en lo que había pasado con Kenny y Butters que se había olvidado de ella.
—Lo siento por interrumpirte, pero es que no te volví a ver en la fiesta y recordé que no nos habíamos presentado adecuadamente —se notaba cierta incomodidad, seguramente no estaba acostumbrada a hacer estos acercamientos.
—¡Oh verdad! —se sintió algo idiota por ese pequeño detalle—. Mi nombre es Kyle Broflovski —se presentó extendiendo su mano.
—Lily Russell —aceptó el gesto y rieron ante esto, parecía algo anticuado a decir verdad.
Ambos hablaron mientras se dirigían a su siguiente clase, él tenía ciencias mientras que ella inglés, así que se tuvieron que separar luego de unos minutos. Al menos charlar con ella le había alegrado un poco el día.
Llegó al salón de clases donde visualizó a Kenny y a Stan sentados contiguamente. Era algo bastante raro verlos a ellos dos solos, pero bueno, tampoco era exactamente algo sospechoso.
—Hola chicos —los saludó sentándose frente a Kenny.
—Pensamos que habías muerto —comentó Stan.
—Sí, ayer no revisaste para nada el celular.
—Estuve distraído, leyendo.
—Claro —obviamente el rubio no le había creído.
—En fin, por si no lo has visto, aquí está el vídeo de Tweek golpeando a alguien solo porque intentó coquetear con él —Stan le pasó su celular. Obviamente no quería ver ninguna discusión «matrimonial».
—¿Qué? Pensé que Craig sería quien lo golpearía —se burló el pelirrojo. Aunque estos dos hubieran terminado, algunos aun querían que estuvieran juntos (especialmente Clyde), ya que Craig era el único que podía calmar a Tweek.
Por suerte, mientras hablaban de la fiesta, nunca llegó el tema del beso de Kenny y Butters. No sabía si el rubio no quería decirlo en ese momento, o no recordaba eso para nada. Cualquiera de las dos, realmente no lo ayudaban a calmarlo.
Cuando fue hora del almuerzo, Kyle no sabía si quería entrar a la cafetería, lo más probable es que ahí estuviera el inocente Stoch, y aunque sonara muy cobarde, no quería notar algo extraño entre él y el maldito mujeriego que se hacía llamar su mejor amigo. Se estaba comportando como un «marica» en pocas palabras, aunque sonara irónico.
—Sabes qué si empiezas a actuar raro de nuevo no mejorarás las cosas ¿cierto? —comentó Stan mientras el pelirrojo guardaba sus libros.
—Lo sé —cerró su casillero y apoyó su cabeza en este—. No puedo escaparme con el baloncesto ya que ahora el gimnasio está ocupado por el club de voleibol.
—Oh vamos, puede que no sea tan malo, tampoco es como si hayan confirmado que son pareja.
—¿Y si lo hicieron ayer cuándo estaba sobrio?
—Te estás haciendo un lío en la cabeza —el pelinegro rodó los ojos.
—Cállate, yo te soporté por muchos años con tus dramas amorosos, así que ahora es tu turno soportarme.
—En fin, lo que quiero decir es que no hay ningún indicio de que Kenny sienta algo por Butters más allá de lo fraternal. Él es tu mejor amigo, seguramente te hablaría de que le gusta alguien, o cambiaría su comportamiento, ya sabes, como dejar de acostarse con tantas chicas.
—Gracias —dijo por lo bajo el pelirrojo.
—Pero si todavía temes algo, debemos saber por qué ocurrió el beso, tal vez solo fue un malentendido.
—Posiblemente...
—Ahora vamos a la cafetería, tengo hambre y Kenny también.
—¿Qué tiene que ver eso?
—Tú siempre lo alimentas.
Lily caminó frente a ellos con un par de amigas, ella los miró de reojo y los saludó con imperceptible sonrisa ganándose la atención de sus amigas.
—¡¿Desde cuándo eres amiga de Stan Marsh y Kyle Broflovski?! —exclamó una lo suficientemente alto para ser escuchada por ellos dos. Las tres chicas avanzaron lo suficiente para no ser escuchadas y dejando a los dos algo confundidos.
—Ella es Lily, la chica que conocí en la fiesta —respondió ante la mirada de desconcierto.
—Oh, se nota que es tu tipo de chica —comentó él como si nada.
—Lo sé, y por eso me siento tan molesto conmigo mismo —masculló por lo bajo comenzando a caminar hacia la cafetería.
Milagrosamente, todo transcurrió con normalidad, nadie mencionó algún tema del beso, así que Kyle pudo sentirse tranquilo.
Al final de la escuela, todos se dirigían a su casa. Kenny quiso irse esta vez caminando, así que Kyle decidió acompañarlo. ¿Era una mala idea? Seguramente, pero no podía acobardarse ahora, necesitaba buscar información para dormir tranquilo esa noche.
Al principio hablaron de muchas cosas sin importancia, como para ponerse al día, Kyle le comentó que había tenido que ir al hospital por la paranoia de su madre así que Kenny no se preocupó demasiado; todos conocían a Sheila y su exagerada sobreprotección cuando se trataba de sus hijos.
—Por cierto, ¿no recuerdas nada de la fiesta? —preguntó de repente Kyle—. En serio, tomaste mucho esa noche, pensé que te desnudarías y saltarías a la piscina de Token.
—No mucho, a decir verdad, me sentía muy mareado y sólo recuerdo que me desperté al día siguiente en la casa de Stan, pensé que lo había hecho con él, pero por suerte no fue así —el judío estuvo de acuerdo con eso último—. Pero es un asco de anfitrión, solo me tiró al suelo y luego me ignoró —soltó un bufido ante esto.
—Es porque te mal acostumbré —respondió en forma de broma.
—Y mucho, ahora tienes que hacerte responsable, Ky —el pelirrojo se mostró indignado ante esto, haciendo reír al rubio.
No había conseguido nada bueno, por ahora.
—Aunque es raro que tomes tanto por tu cuenta...
—Lo sé, sólo no sé, me sentí con los ánimos de hacerlo —le dedicó una sonrisa que no le dio buena espina. Seguramente le estaba mintiendo y había pasado algo esa noche para que él tomara esa decisión, pero ¿qué?
—¿Peleas con tus padres?
—Nah, si fuera así, ya sería un alcohólico.
—Entonces debe ser algo grave si no quieres contarme —intuyó el pelirrojo, aunque se sentiría algo dolido si era así.
—No es que sea grave, simplemente, no sé cómo explicarlo —respondió el rubio soltando un suspiro algo frustrado.
—¿Acaso alguien te está confundiendo? —se extrañó un poco por la mirada que puso ante esa pregunta.
—Tal vez, pero sigo sin estar seguro.
Y así fue como el corazón de Kyle se destrozó un poco más, pero sólo pudo fingir una sonrisa en ese momento.
—Sabes que puedes confiar en mí ¿no? —le recordó Kyle tomando su papel de mejor amigo.
—Lo sé y te lo agradezco —le dedicó una leve sonrisa.
Pasaron varios días y Kyle no sabía si quería tocar ese tema, o, mejor dicho, no sabía cómo hacerlo. Se supone que el plan principal era esperar a que él le contara algo, pero conociendo a Kenny quien nunca se había enamorado de alguien, seguramente estaba más que confundido o simplemente no sabía que se trataba de amor. Kenny podía tener mucha experiencia sobre el sexo, pero cuando se trataba de sentimientos, era un inexperto. Además, no ayudaba mucho que no se hubiera encontrado mucho con Butters esta semana, aunque por los pocos encuentros que él había visto, se seguía sintiendo un poco de tensión entre ambos.
—Deja de tener esa cara, parece que estás planeando un asesinato —comentó Stan. Se encontraba en la casa de este para pasar el rato, Kenny vendría después, así que no podían tener una charla tan extensa.
—Quiero matar a Kenny —contestó como si nada—. ¿Cómo voy a saber si está enamorado si él ni siquiera lo sabe?
—Hay que buscar señales, es sencillo.
—No es sencillo, tú no estabas seguro de que me gustaba Kenny hasta que viste...eso —dijo algo avergonzado.
—Bueno, sí, es complicado, pero es porque realmente me importaba un carajo su relación —contestó sinceramente—. Si ya sabes en qué fijarte, es más sencillo darte cuenta.
—Supongo...
—Y por favor, no seas un paranoico.
—No prometo nada.
Justo unos minutos después, el mencionado rubio llegó notando un extraño ambiente entre sus dos amigos.
—¿Pasó algo?
—Nada —respondieron ambos al mismo tiempo haciéndolo sentir solo más confundido.
Los tres pasaron un buen rato jugando videojuegos y hablando de cosas al azar.
—Chicos, siento que estoy perdiendo mi magia... —comentó Kenny de repente hundiéndose más en el sillón.
—¿Por qué? —preguntó Stan prestándole más atención al juego en ese momento.
—No he conseguido una chica en toda esta semana.
Sus dos amigos lo voltearon a ver como si hubiera anunciado el mismísimo apocalipsis.
—Kenny ¿no estarás enfermo? —Kyle puso una mano en su frente.
—¡Estoy perfectamente! O eso creo... —se cruzó de brazos, se notaba que estaba frustrado.
—Seguramente las chicas ya se cansaron de ti —mencionó Stan.
—Imposible, Kenny McCormick es totalmente irresistible y adictivo —sonrió de manera pervertida—. Una vez que caen bajo mis redes, siempre vienen pidiendo por más, especialmente porque mis «técnicas» son lo mejor...
—Ya no queremos seguir escuchando —lo detuvo Kyle—. Tal vez ahora estás pensando más en tu vida y viendo que esta rutina solo será peor para ti.
—No creo, no pienso ponerme serio en mi vida hasta que tenga más de 20 años o deje a una chica embarazada —respondió pensativo, y el pelirrojo solo esperaba que pasara lo primero.
—¿No hay alguien que haya captado tu interés? —preguntó Stan de manera sospechosa.
—No he conocido a nadie nuevo —contestó con simpleza.
—Seguramente sólo te sientes algo mal, ya la próxima semana volverás al juego —predijo Kyle girando su vista a la pantalla.
—No es como si una chica llegara a mi vida para cambiarme, eso solo pasa en las películas —comentó Kenny—. Al menos para mí, enamorarse es una molestia.
Realmente no sabía cómo tomar estas palabras, ¿era algo bueno? ¿Era algo malo? Lo mejor sería no pensar mucho en eso y dejarlo como «neutral». Pero él también pensaba lo mismo y ahora estaba totalmente enamorado de cierto rubio.
Los tres continuaron jugando un rato, pidieron unas pizzas junto a unas sodas para continuar la jornada, pero como siempre, todo debe terminar el algún momento, así que Kenny y Kyle salieron de la casa de Stan en un ambiente bastante silencioso.
Kyle sólo esperaba que fuera cierto que Kenny no estuviera enamorado ya que no sabría cómo reaccionaría si ese fuera el caso.
No tardo mucho para escuchar las noticias de que el rubio había vuelto al juego acostándose con una chica con la cual veía inglés, una total desconocida para él, pero debía alegrarse de que su amigo volviera a la «normalidad»; aunque el caso fuera todo lo contrario. Las «investigaciones» para ver si Kenny se había interesado en alguien estaban en pausa en aquel momento, ya que ni él ni Stan sabían cómo proseguir, pero estaba bien así, al menos así el pelirrojo podría fingir que todo estaba bien.
—Entonces, esta chica estaba ahí como diciendo «ven, tómame, Kenny» —agudizó un poco su voz al imitar a la chica—, y claro, como el caballero que soy, tuve que aceptar su petición —contó Kenny formando una sonrisa mientras cerraba su casillero.
—Pregunta ¿por qué me estás contando cómo tuviste sexo? —preguntó Kyle sin ninguna pizca de interés en el tema.
—Sólo quería contarte mi triunfal regreso para que no te preocupes tanto por mí —respondió con una leve sonrisa.
—Ni siquiera sé por qué me preocupo tanto por mí —rodó los ojos revisando su celular.
—Porque me quieres —dijo con un tono meloso.
—Oh, hola Butters —saludó Kyle para ignorar el anterior comentario.
—O-oh, hola Kyle —respondió al saludo con una leve sonrisa para luego dirigir su mirada a Kenny, fue aquí cuando se mostró algo más nervioso—, K-Kenny —el mencionado lo saludó igualmente. El judío lo miró de reojo, aunque no se notara mucho, podía notarlo algo tenso—. Tengo clases de matemáticas ahora, así que nos vemos luego —y así como llegó, así mismo se fue.
—Está algo raro —apuntó Kyle.
—Sí, lo sé.
—¿No sabes qué tiene?
—Realmente no estoy seguro, todavía estoy intentando saberlo —contestó, pero tenía el presentimiento de que le estaba ocultado algo.
—En fin, vamos, llegaremos tarde a clase.
Así es como nuevamente abrieron la investigación sobre lo que realmente pasó entre los dos rubios. Era obvio que Leopold se sentiría algo incómodo sabiendo que besó a su mejor amigo, especialmente tomando en cuenta que para él, un beso significaba mucho en una relación, no como pensaba Kenny, quien más bien lo veía como un saludo o algo sin gran importancia. Pero ¿por qué Kenny se mostraría tenso? Si se supone que no recordaba mucho, ¿acaso alguien le había contado? Si era así, seguramente ya habría hablado con el Stoch y a decirle que no era nada grave o que no significó nada...A menos que, realmente hubiera significado algo.
—Kyle, en serio, deja de poner esa cara, sólo me estás asustando —dijo Stan chasqueando sus dedos frente a él para que dejara de estar sumido en sus pensamientos.
—Pero Stan, ¿qué tal si ambos recuerdan lo que pasó y por eso están incómodos? Digo, ¿cuándo has visto a Kenny incómodo por algo? Más bien es él quien logra poner incómodos a todos con sus comentarios...
—Lo más recomendable es que te prepares para cualquier cosa.
—Gracias —dijo con sarcasmo.
—En fin, sigamos, tengo hambre —ignoró su comentario y puso una mano en su hombro para guiarlo por los pasillos, los cuales ya se encontraban algo vacíos. El tiempo se pasaba volando cuando pensabas en teorías conspirativas, con razón Tweek llegaba tarde algunas veces.
Algo captó su atención en ese momento, dos rubios se encontraban hablando en medio del pasillo, así que le hizo una seña a Stan para que se detuviera y sin pensarlo muy bien, ambos se escondieron detrás de los casilleros.
—Mierda, no escucho nada —susurró el pelirrojo.
—Yo tampoco...
Todavía se notaba que ambos estaban algo tensos, pero Butters se encontraba algo avergonzado, si cualquiera los viera (especialmente una fujoshi), diría que se trataba de una confesión, haciendo que las dudas de Kyle aumentaran en su mente. Miró a Stan de reojo en busca de cierto consuelo, pero este parecía casi tan sorprendido como él.
Las cosas empeoraron cuando vio la reacción de su mejor amigo, éste se encontraba algo sorprendido y luego se sonrojó. ¿Kenny McCormick sonrojándose? ¿El mismo chico que te podía decir todas las posiciones del kamasutra explícitamente sin vergüenza alguna? ¡¿Qué carajos estaba pasando?! ¿Esto si era una confesión tal cómo había pensado? Eso explicaría el extraño comportamiento de ambos.
Los dos rubios se fueron, seguramente directo a la cafetería, pero él decidió quedarse ahí con la mente en blanco, ya no sabía que pensar.
—¿Estás bien? —preguntó Stan sin estar muy seguro sobre qué hacer en estas situaciones.
—Extrañamente, creo que sí lo estoy —contestó soltando un suspiro—. No me mires así, no es como si me fuera corriendo para ir al baño a llorar —agregó—. Mejor sigamos, no puedo saltarme el almuerzo —siguió avanzando por el pasillo, seguramente Stan estaba más confundido que él. Bueno, realmente se sentía mal, pero al mismo tiempo no sentía y no podía pensar en nada, y era mejor así, porque seguramente cuando recordara con detalles el hecho, lo único que quería era estar en casa deprimido escuchando canciones tristes de Lana del Rey.
Cuando llegaron a la cafetería, se encontraron con Kenny, Butters y Cartman, los dos primeros ya no tenían ese ambiente tenso entre ellos, odiaba saber la razón de esto. ¿Cuánto tardaría Kenny en darle las noticias? Seguramente ese mismo día se lo diría.
Al terminar las clases, Kyle simplemente se despidió de Kenny diciéndole que tenía que llegar temprano a casa para cuidar a su hermano a pesar de ser una mentira. Cuanto se odiaba por esto, pero era lo mejor que podía hacer por ahora.
Llegó a casa y lo primero que hizo fue ir a encerrarse en su habitación, se acostó en su cama poniendo canciones en su celular. Por alguna extraña razón, no tuvo ganas de llorar, simplemente se sentía vacío, como si no perteneciera a este mundo, seguramente era mejor así, poder reprimir todas sus emociones lo que restaba del año, por suerte, ya casi llegaban las vacaciones de verano así que podría irse del pueblo un tiempo para ir a visitar sus familiares.
Cuando menos lo pensó, se había quedado profundamente dormido.
Un nuevo día había llegado, Kyle se sentía más que preparado para cualquier noticia el día de hoy, se sentía listo para aceptar con una sonrisa las noticias de que Kenny estaba en una relación, tanto así, que por unos momentos Stan pensó que por fin había perdido la razón.
Sin embargo, por más relajado que se sintiera el pelirrojo, entre más tiempo pasaba con Kenny, se estrés aumentaba. ¿Por qué no le estaba contando nada? Eso le estaba molestando en exceso, ¿acaso no confiaba lo suficiente en él? ¿Querían mantener su relación en secreto? Pensó que al final del día, el McCormick le daría una pequeña pista, al menos una interacción con Butters que dejara más claras sus dudas, pero ese no era el caso, ambos seguían actuando como buenos amigos y no había ninguna mirada discreta o algo por el estilo. Cuanto odiaba lo mucho que podían disimular; si es que lo estaban haciendo.
Nada, no había obtenido absolutamente nada.
—Ahora que lo pienso ¿dónde está Cartman? Siento que casi no lo he visto últimamente —comentó Stan mientras salían de clases.
—Creo que sigue en esa estúpida disputa con Wendy —respondió Kyle.
—Mejor así, aunque extraño burlarme de su gordura —mencionó Kenny.
—Veo que te arreglaste con Butters —dijo el judío intentando no mostrar su desesperación para que le dijera la verdad.
—Oye, no es como si hubiéramos peleado en primer lugar, pero sí, digamos que ya resolvió su problema —contestó el rubio.
—Así que ¿dejaron todo claro? —intervino Stan mostrándose algo interesado.
—¿Sí? —respondió algo inseguro ya que no sabía que intención ocultaba esa pregunta. Se mostró más confundido cuando los otros dos suspiraron como si esa no fuera la respuesta que esperaban.
—A ver, Eric, ¿por qué estamos teniendo una reunión «urgente»? —cuestionó Wendy con el ceño fruncido.
—Sencillo, como sabes, a mí no me gusta jugar sucio —Wendy lanzó una sonrisa irónica—, así que hago esta reunión con el objetivo de que decidamos un nuevo líder, alguien que represente adecuadamente las expectativas de los estudiantes —el ambiente se puso tenso en ese momento. Todos los demás miembros miraron a la Testaburger esperando el desastre.
—¿Quieres hacer unas nuevas elecciones cuando estamos a mitad del año? —el castaño asintió—. ¡¿Acaso estás loco?! ¿Sabes cuánto tiempo perderíamos con eso? Ya incluso hay que ir organizando las cosas de la graduación, no podemos andarnos con esas cosas —azotó la mesa con sus dos manos asustando a más de uno.
—¿Acaso tienes miedo de perder? —preguntó de manera retórica.
—Para eso, al menos la mitad del comité debe apoyar una re elección —explicó ella.
—Creo que no será problema —en ese momento, la actual presidenta lanzó una rápida mirada que dejó a todos helados.
—Y-yo creo que un cambio nos vendría bien... —comentó débilmente uno de los integrantes.
—¡Luke! ¿Te dejaste convencer por este cretino?
—Oye, más respeto —exclamó Eric pero fue ignorado.
Lentamente, más de uno de los miembros del comité alzó la mano, al menos la mitad estaba de acuerdo con la propuesta de Eric y ella solo pudo maldecirlo en su mente. ¿Por qué le gustaba joderle la vida de esa manera? Ahora tenía que demostrarle a ese maldito machista, gordo y testarudo tipo una derrota que jamás olvidaría, sin necesidad a recurrir a los golpes.
—De acuerdo, hagamos unas nuevas elecciones —anunció ella con una sonrisa. Seguramente los profesores no estarían de acuerdo con esto, pero era la única manera de callar a Eric Cartman.
—Vaya, vaya, al parecer el maldito judío consiguió novia —ante el comentario del gordo, todos dirigieron su mirada a la entrada de la cafetería, donde efectivamente se veía al mencionado entrando sonriente junto a una chica.
Ella era bastante linda si se miraba de cerca, pero debido a que usaba ropa algo holgada no hacía resaltar tanto su atractivo, ni tampoco ayudaba que cubriera su rostro con parte de su cabello. Si Kenny tuviera la oportunidad, seguramente follaría con ella, pero se notaba de lejos que no era su tipo, seguramente lo rechazaría al instante. Pero en fin ¿qué hacía Kyle con esa chica? ¿Acaso era la misma que había conocido en la fiesta? Además parecían llevarse bastante bien a pesar de que la conocía de hace poco.
—Se ve igual de judía que él —agregó el castaño.
—¿Cómo sabes si alguien es judío a simple vista? —cuestionó Stan.
—Sencillo: si te das cuenta, su ropa parece barata, así que es muy tacaña para comprar ropa de calidad, ya que no se ve tan pobre como Kenny —el rubio lo miró con enojo—. Además, tengo un poder especial para detectar judíos.
—Si fuera así, Hitler hubiera amado tenerte en su época —Stan rodó los ojos.
—Hubiera sido un honor…
Antes de poder seguir discutiendo sobre la chica que estaba con Kyle, el susodicho llegó a la mesa sentándose al lado de Kenny y brindándoles un corto saludo.
—¿No nos ibas a presentar a tu nueva novia? —preguntó Eric.
—¿Novia? —el judío parecía confundido.
—La chica con la que acabas de entrar, dah.
—Ella no es mi novia.
—Oh vamos, se nota que estás enamorado de ella —Kenny arqueó una ceja ante ese comentario nada prudente por parte del gordo. Aunque ¿alguna vez la prudencia significó algo para ellos?
—Ya parecemos de primaria —apuntó Craig, rodando los ojos.
—¿Acaso no puede existir la amistad entre mujeres y hombres? —preguntó Kyle.
—Eso suena muy marica…
—Me parece una bonita forma de pensar —dijo Butters.
—Es porque también eres marica —se burló el castaño.
—Cartman, para ti todos son maricas —suspiró Stan.
—¿Oh? ¿Acaso lastimé tu sensibilidad? —dijo con obvio sarcasmo—. A veces olvido que tienes arena en la vagina como Kyle…
—No comencemos con esto —murmuró el pelirrojo.
Por lo menos el tema de la supuesta nueva «novia» de Kyle fue olvidado rápidamente.
La hora del almuerzo terminó, y a continuación le tocaba una clase junto a Kyle. Por lo menos el mencionado le había prestado dinero para al menos un pan con leche, así que no se desmayaría del hambre el día de hoy.
Al frente de él, Stan y Kyle hablaban de algo que no alcanzó a escuchar muy bien, pero antes de interrumpir en su conversación, Stan tomó otro camino. No le gustaba la idea de ir a preguntarle de que estaban hablando, Kyle le contaría si era necesario ¿no?
Entraron a clases, y como siempre, se sentó atrás de él. Hablaron un poco antes de iniciar las clases, pero de alguna manera lo sintió más distante. Tal vez solo era su imaginación, nada de lo que preocuparse.
.
.
.
Consejo de vida: siempre creer en sus malos presentimientos. Nunca se equivocaban.
Con el pasar de los días, Kyle efectivamente se estaba alejando de él, no sabía qué carajos había pasado para provocar ese comportamiento. No era por las prácticas de baloncesto, después de todo, el equipo no entrenaba tanto como antes ya que no habían competencias cerca (por lo que sabía), tampoco recordaba haber dicho algo erróneo y aun si fuera así, seguramente el pelirrojo lo hubiera corregido al instante, él no era como una mujer que se indignaba por cualquier cosa y luego te ponía a adivinar; su amigo podía ser algo complicado, pero jamás había presentado esos comportamientos.
—Je, al parecer Kyle nos abandonó por una perra —comentó Cartman mirando al judío hablar en una mesa aparte con la chica desconocida.
—Déjalo, no te pongas celoso de que haya conseguido novia —apuntó Stan.
—Jamás me contó nada de esto —se quejó Kenny frunciendo el ceño—. Ahora seguramente lo arruinará cuando tenga sexo con ella —soltó un suspiro. Aunque más bien seguía indignado por la situación, ¿acaso se estaba alejando tanto por una chica? Lo peor de todo es que ni siquiera se la había presentado adecuadamente, ¿acaso tenía miedo de qué él quisiera acostarse con ella? Podía ser muy promiscuo, pero Kenny jamás rompía los códigos de amistad, aun si era por un par de tetas.
Aunque ambos hablaban con normalidad entre clases, cada vez que estaban por fuera de estas, notaba como siempre hablaba con esa misteriosa chica. Los rumores de que por fin Kyle Broflovski consiguió una novia no tardaron en aparecer en su grupo de amigos, la mayoría estaban algo felices por este hecho, a otros les daba igual, pero al parecer él y Cartman eran los únicos que no estaban tan satisfechos con esa situación; aunque el gordo solo estaba celoso de que el judío tuviera novia cuando él estaba soltero.
Butters le había dicho que seguramente no era nada por lo cual preocuparse, solo algo pasajero, así como cuando tienes interés en un nuevo programa de Tv, pero terminas aburriéndote con el tiempo. Sólo esperaba que así fuera, o al menos que se la presentara, le dijera de una vez que se trataba de su novia y no se anduviera con tantos rodeos. Si no sabía nada, no podía ayudarlo como el mejor amigo que era.
Lo peor de todo, es que en estos días había tenido que disminuir considerablemente su tiempo libre ya que a su padre lo habían despedido de un trabajo, otra vez. Si fuera por él mismo, los abandonaría a su suerte, pero ahora mismo no tenía forma de independizarse y tener el suficiente dinero para darle todo lo necesario a su querida hermana, ¿cuál era el punto de salir de su hogar si iban a seguir aguantando hambre? Claro que él antes había pensado seriamente en no ayudar a sus padres de ninguna forma, pero esto había llevado una horrible época llena de discusiones todos los días, donde los gritos y golpes se lanzaban por igual, no quería hacer pasar a Karen por eso de nuevo, una niña de su edad no tenía por qué ver esas horribles cosas, aunque ya era algo tarde para eso. Era un milagro que siguiera siendo tan responsable y tan tierna.
Por eso, cuando había logrado tener un día libre en toda la semana, había decidido ir a visitar a su pelirrojo favorito con la excusa de que estaba llevando a Karen para que hiciera alguna tarea con Ike. Para su buena suerte, el pelirrojo se encontraba en casa, así que el viaje no había sido en vano.
—Hola Khal —saludó el rubio entrando a la habitación como si fuera suya. El mencionado se sorprendió un poco al escuchar su voz, definitivamente no esperaba verlo ahí.
—Hola Ken —lo saludó girando su asiento para verlo fijamente. Miró por encima del hombro del judío notando varios papeles organizados junto a unos libros, seguramente estaba estudiando. A veces le impresionaba lo responsable que podía ser Kyle pero sin dejar de lado cosas como los eventos sociales, o las salidas que tenían de vez en cuando.
—Siento que hace un rato no nos vemos —comentó sentándose en la cama del contrario.
—He estado algo ocupado...
—¿Con tu nueva novia? —arqueó una ceja interesado por sus reacciones. Pero para su sorpresa, este no se sonrojó ni nada por el estilo, parecía totalmente normal.
—¿También vas a comenzar con esas bromas? —soltó un suspiro de cansancio—. Lily y yo solo somos amigos, ¿de acuerdo?
—Pero hace años no te veo llevarte tan bien con una chica, creo que la última vez que te vi así con alguien, fue con Rebecca —bromeó, recibiendo una mirada de enojo. Oh verdad, casi no le gustaba que mencionara el tema de sobre cómo, la que parecía ser, su primera novia se había convertido en una zorra.
—Sólo tenemos gustos en común, pero ya sabes que no pienso tener una relación.
—Ya veo, ¿sabes? Pensé que me estabas ocultando tu relación con ella.
—¿Qué? Tú serías la primera persona en saberlo —lo miró algo consternado.
—O Stanley... —farfulló por lo bajo.
—No creo, a él le interesa muy poco mi vida amorosa, y otros aspectos de mi vida en general.
—Pero han estado muy cercanos últimamente —bueno, si lo decía de esa forma parecía que estaba celoso de la amistad de ellos dos. No es como si tuviera miedo de que lo fuera a reemplazar ¿cierto?
—Seguramente es porque es el último año y esas cosas que hacen que la gente piense mejor sobre su vida —contestó con simpleza.
—Lily fue la misma chica que conociste en la fiesta ¿cierto?
—Sí, me sorprendió mucho conocer a alguien con mis mismos gustos, es una chica bastante agradable —comentó con una sonrisa, si, era obvio que le agradaba, aunque no estuviera seguro hasta qué punto.
Kenny muchas veces había visto a Kyle con una chica igual de inteligente que él, alguien que fuera bastante culta, que leyera las mismas cosas complicadas que él, y que ambos tuvieran una familia normal compuesta por un niño o dos, seguramente vivirían en la gran ciudad mientras él trabajaba como un abogado al igual que su padre y ella una doctora o una carrera complicada. Pero ese futuro siempre lo había visto cómo algo muy lejano. Por alguna razón siempre le aterraba pensar en el futuro ya que no sabía dónde carajos estaría él, después de todo, no quería repetir el mismo destino que sus padres. Pero había algo más, no quería saber que estaría fuera de la vida de Kyle en el futuro.
—Parece que tendrías una bonita relación con ella —comentó con una leve sonrisa.
—Si tuviéramos una relación —puso énfasis en el «sí». ¿Por qué no le gustaba la idea de tener algo con ella?
—Ahora quiero conocerla...
—¿Para tener sexo con ella?
—Me indigna que pienses que solo quiero conocer a una chica por sexo.
—Dime una sola chica que conozca con la cual no hayas follado.
—Ehm —se quedó pensativo por unos momentos—. ¡Ya sé? ¡Wendy!
—Bueno, es porque te pusiste la regla de que no podías hacerlo con la ex de tus amigos.
—Pero sigue contando.
—No, para nada.
—Mejor te dejo con tus trabajos, tengo algo de sueño —el rubio soltó un bostezo mientras se acomodaba en la cama.
—¿Viniste solo para dormir? —fingió un tono de molestia.
—Te prestaré atención después —le lanzó un gesto bastante coqueto que obligó a Kyle a apartar la mirada. Le gustaba mucho cuando lo ponía nervioso de esa forma.
—Es raro que estés tan cansado.
—Culpa del trabajo, mi padre fue despedido, de nuevo —no intentó ocultar su molestia ante esto.
—Mierda —masculló—, sabes que si necesitas ayuda puedes contar conmigo ¿no?
—Sí lo sé, y ya te he dicho muchas veces que no aceptaré que me prestes dinero, bueno, a menos que sea para el almuerzo —dijo esto último con una sonrisa.
—Por ese tipo de cosas no sé si maldecirte o respetarte un poco más —comentó soltando un suspiro—. En fin, te dejaré descansar.
—Llámame cuando termines tus trabajos —dijo el rubio antes de cerrar los ojos.
—No olvides que tú también tienes que hacerlo —fue lo último que escuchó antes de quedar profundamente dormido.
Se sumió en un sueño tan profundo que no tuvo ningún sueño, o al menos no lo recordaba. Se despertó por unos leves movimientos en su hombro, abrió sus ojos lentamente encontrándose con el rostro de Kyle. A pesar de estar despierto, no estaba del todo consciente, solo podía pensar en «quiero dormir», así que cerró nuevamente sus ojos.
—¡Kenny! Te he estado llamando por 10 minutos —seguramente era una exageración, pero lo quería fuera de su cama—. Mi madre hizo la cena —y con esta simple frase, el McCormick se encontraba sentado en la cama, aunque aún algo desorientado.
—Ayúdame, Ky —aprovechando que el pelirrojo se encontraba levantado y dándole la espalda, se aferró a la cintura de este.
—Suéltame, ya eres lo suficientemente grande para levantarte por tu cuenta —replicó el pelirrojo.
—Por cierto, lindo trasero —mencionó como si nada.
—Ahora me estás acosando, genial —como pudo, el Broflovski logró soltarse del agarre—. Veo que ya estás lo suficientemente despierto, ahora bajemos.
Ambos salieron de la habitación, pero Kyle se dirigió al cuarto de su hermano para darle la misma noticia. Kenny, simplemente miró por encima del hombro del contrario y le lanzó una mirada acusadora al pequeño canadiense, le gustaba asustarlo haciéndole pensar que era el tipo de hermano mayor celoso; y lo era, pero solo con chicos que no creía lo suficientemente buenos para su querida hermanita.
Como era usual, los McCormick alabaron la comida de la señora Broflovski, y compartieron pequeñas charlas en la mesa. Aunque ya era algo tarde, así que tuvieron que irse después de la cena.
Stan Marsh se había considerado una persona bastante paciente con sus amigos, pero simplemente ver la situación de Kyle y Kenny lo ponían a prueba, especialmente con este último drama entre ellos dos. Pero eso no quitaba el hecho de que seguía siendo un buen amigo (lo cual odiaba, por cierto), y ahora tenía que saber realmente que había pasado esa noche en la fiesta, antes de que Kyle cometiera el error de salir con una chica para superar su amor no correspondido.
Así que una mañana, aprovechando que veía una clase con Butters, aprovechó para hablarle antes de entrar a clases, primero con la excusa de saber si tenían algún trabajo pendiente, para luego ir cambiando el tema.
—Ahora que lo recuerdo, te desapareciste de la fiesta un buen rato.
—B-bueno, quería ir a tomar aire, y me distraje —comenzó a jugar con sus dedos de manera nerviosa.
—¿Con Kenny?
—Oh no, ¿acaso nos viste? —lo miró totalmente alarmado.
—Ver ¿qué? —Stan arqueó una ceja.
—Oh no...
—Okay, ahora tienes que contarme Butters, no puedes dejarme con la duda —lo bueno es que Butters todavía guardaba algo de inocencia y amabilidad, así que seguía siendo difícil para él mentir y esas cosas. Esta sería la última vez que se aprovecharía de esto.
—E-es algo vergonzoso a decir verdad —comenzó a decir el rubio sin poder mirarlo a los ojos—. Me encontré a Kenny en la parte de atrás y luego...
Mientras Leopold seguía con su relato, el interés de Stan crecía un poco más, si juntaba esta información con lo que había conseguido de Kenny hace unos días atrás, las cosas comenzaban a cobrar un poco de sentido. El único problema es que no sabía si era buena idea contarle a Kyle en este momento ya que podría arruinar absolutamente todo.
¡Muchas gracias por llegar hasta aquí! Me alegra ver que haya personitas que sigan interesadas en esta shipp que fue totalmente olvidada por el fandom uvu
Espero no demorarme mucho en subir las actualizaciones, pero nunca se sabe conmigo xD
Ya saben, cualquier opinión dejenla como review
Haruka-sama se despide
