Mi idea era publicar esto antes de que se terminara el año, pero por razones (pereza+pokemon) no pude hacerlo :'c

Aviso: Este capítulo se enfocara en otras cosas además de Kyle y Kenny, así que si no te gusta el Creek o te aburre el problema de Cartman y Wendy ve hasta casi el final donde comienzan las vacaciones :3

Soy mala poniendo tramas secundarios, lo sé~


Capítulo 8

Tweek Tweak siempre lo han considerado un paranoico con el talento de sacar conspiraciones de cualquier cosa cotidiana de la vida, pero, esa no era la razón por la cual había sido tan conocido por el pueblo, no, al parecer su mejor hazaña fue ser gay con Craig Tucker. Sí, debía admitirlo, iniciar una relación con Craig había sido algo que lo había ayudado a controlar sus nervios, por fin tenía a alguien que lo escuchara y le preguntará sobre sus sentimientos, ya era más fácil soportar las historias sin sentido de sus padres o cuando los demás niños ignoraban sus palabras.

Pero claro, eso solo fue una fase como la mayoría de los casos en South Park y tuvo que terminar. Lo gracioso de todo es que esto no significó ningún alejamiento, ni ninguna de las dos partes se sintió resentida. Siguieron siendo amigos, pero con la excepción de que ya no podían ponerse apodos cariñosos ni nada por el estilo. Por eso mismo, muchos de sus amigos estaban más que pendientes para ver si ellos dos regresarían con el tiempo o qué, pero por ahora, Tweek disfrutaba de su soltería. No le agradaba la idea de compartir enfermedades que se transmitan por relaciones sexuales, ni le veía lo «romántico» a compartir saliva con otra persona, lo único que soportaba y hasta era agradable era tomarse de las manos con alguien (aunque el único con quien había hecho eso había sido el Tucker), pero ahora todos parecían pensar solo en sexo, y Kenny McCormick era el vivo ejemplo de las hormonas alborotadas de los adolescentes.

—Chicos, ¿qué haremos para estas vacaciones de verano? —preguntó Clyde con una clara emoción.

—Posiblemente ir a la piscina —sugirió Token.

—¡Oh sí! Ver chicas en bikini es lo mejor del mundo —celebró el castaño.

—P-pero pensé que querías tener algo con Bebe —mencionó el rubio.

—No puedo estar toda la vida detrás de una mujer, eso es patético.

—Hace unos meses casi matas a Broflovski sólo porque pensabas que quería tener algo con ella —comentó Craig oportunamente.

—Solo fue porque en ese momento pensé que ella quería volver conmigo.

—¿Cuáles señales te dio? —cuestionó Token.

—Ya sabes, esas señales que te dan las chicas, como, por ejemplo, mirarte y sonreír coquetamente. Ese tipo de cosas.

—Clyde, esa vez que se estaba riendo fue porque tenías papel higiénico pegado a tus zapatos.

—¡Craig! ¿Por qué te gusta dañar mis esperanzas?

—Se llama «realidad», deberías prestarle atención de vez en cuando.

—V-v-vaya, e-eso debió doler, definitivamente recibió, u-u-una cachetada de la realidad —bromeó Jimmy con una sonrisa.

Todos se burlaron del castaño en ese momento, pero a los pocos segundos, a Clyde no pareció importarle demasiado.

—Tweek ¿pasa algo? —preguntó el pelinegro cuando estuvieron a solas.

—Sólo, no sé si sea buena idea ir a la piscina este año…

—¿Por qué?

—B-bueno, puede que mis padres me pidan ayuda con la cafetería, ya sabes.

—Tweek, es verano, dudo que la gente quiera café.

—Pero quien sabe, es un pueblo en las montañas, usualmente hace frío. ¿Qué tal si no estoy un día cuando la cafetería esté llena? ¿Y qué al estar tan ocupados, mis padres hagan todas las cosas mal y los clientes odien el lugar? ¡Oh por Dios! No puedo dejar que el negocio vaya a la bancarrota, no quiero ser vendido como esclavo

—Tus padres no se irán a la bancarrota, y no serás vendido como esclavo. Simplemente será un día que estarás afuera —soltó un suspiro—. Ahora sólo dime la verdad.

—¿La verdad? —lo miró algo sorprendido unos momentos, para luego ponerse algo nervioso—. B-bueno, es que realmente no sé nadar y tengo miedo de ahogarme y que todos se burlen de lo patética que fue mi muerte por los siguientes años hasta que finalmente se olviden de mí —confesó apartando la mirada.

—No tienes que avergonzarte de eso, muchos no saben nadar —contestó el pelinegro—, tal vez sí, ahogarse en una piscina es una manera patética de morir, pero por eso puedes aprender a nadar antes de que vayan todos.

—Ya es muy tarde para meterme a cursos de natación, ya están llenos.

—Creo que yo puedo enseñarte.

—¿En serio harías eso por mí? —lo tomó del brazo y lo miró con un leve brillo de esperanza.

—Sí, no es tan difícil —contestó apartando la mirada—, aunque tomando en cuenta que eres tú, si puede tomar algo de tiempo —agregó algo incómodo.

Sí, las cosas estaban perfectamente bien entre ellos de esa manera.


Stan se estaba comportando de una manera misteriosa últimamente, por alguna razón, parecía haber perdido todo el interés en el asunto de Kenny y Butters, ¿acaso ya se había cansado de seguirle el juego? No, conociéndolo, seguramente se lo hubiera dicho en la cara en vez de ocultárselo ¿cierto? De todas formas, él ya quería dejar ese tema en el pasado, ya faltaba menos de dos semanas para las vacaciones de verano y todos estaban emocionados.

No solo estaban cerca las vacaciones de verano, también estaba el hecho de que se iba a llevar a cabo las elecciones para el nuevo presidente o presidenta del consejo estudiantil, ya que al parecer esa era la única manera de callar a Eric Cartman, y el director había aprendido lamentablemente que el tipo de castigo que le había impuesto no había servido de nada.

—¡Si quieren ser libres recuerden votar por mí! Yo no sigo las estrictas reglas que impuso Wendy Testaburger —decía Cartman en medio de los pasillos. Alrededor de la escuela habían varios panfletos con los rostros de ambos competidores. Realmente a la gente le daba igual, pero claro, había unos pocos que realmente se interesaban por estas cosas. Especialmente los de grados más bajos que eran muy susceptibles al discurso del castaño, podía ser un idiota, pero sabía hablar como un político.

—¡Eric Cartman! —la fuerte voz de Testaburger resonó en los pasillos. Con pasos furiosos se acercó hasta el mencionado para mostrarle un panfleto, específicamente el suyo, pero a este le habían dibujado cosas encima—. ¿Crees qué esto es divertido?

—Oh sí, bastante —se le escapó una risa.

—Pensé que usarías métodos más apropiados para vencerme —comentó ella arqueando una ceja. Tenía que calmarse.

—Lo haré, solo espera al debate que tendremos en el gimnasio.

—De acuerdo, ahí será el campo de batalla.

—Solo te recomiendo que ganes votantes desde ahora, a veces las masas son muy fáciles de manipular.

—Y recuerda que si salen vídeos difamatorios contra mí, tengo vídeos tuyos bastante vergonzosos —dijo ella con una sonrisa triunfante antes de retirarse.

Eric solo pudo maldecir a Stan, tal vez ahora ya no era la perra de Wendy, pero seguramente cuando fueron novios le mostró varias cosas que debía mantener en secreto. El gordo maldijo en su mente, tal vez debería hacerle una «pequeña» venganza y hacer que se comiera a sus padres, aunque eso ya había pasado de moda, necesitaba ser más original.

Al parecer la suerte estaba de su lado esta vez, ya que mientras caminaba por los pasillos, escuchó unas voces provenir de un salón vacío. «Solo espero que no sean maricas a punto de follar» pensó dentro de sí. Arqueó una ceja con interés al reconocer esas voces: se trataban de los maricas de Stan y Kyle. ¿Acaso ellos dos eran los que iban a coger? Vaya, este sería un muy buen chisme y una manera de molestar al judío por el resto de su vida. ¡Podía destruir su vida con esto!

—¿No me estarás ocultando algo? —oh genial, era una pelea «matrimonial», esa mierda era aburrida y predecible; pero de todas formas podía sacar algo de ese así que comenzó a grabar.

—¿Qué? —Stan parecía confundido.

—Después del asunto de Kenny y Butters, no sé, siento que descubriste algo y no quieres decírmelo —¿cuál asunto de Kenny y Butters? ¿Acaso estaba llegando nuevamente la fiebre gay a South Park?

—Bueno, digamos que «descubrí» algo, pero pienso que no es necesario mencionarlo —el silencio lo puso nervioso unos segundos ¿lo habían descubierto?

—Bien —Kyle usaba el típico tono de cuando estaba enojado—, si no es tan importante supongo que enterraré ese tema en lo más profundo y jamás lo sacaré a la luz.

—Si, es recomendable —el judío gruñó por lo bajo—, y más si no piensas confesarte jamás.

¿Confesarse? ¿Kyle se le confesaría a Kenny o a Butters? No le tardó mucho deducir que se trataba de su amigo pobre. Con razón Kyle lo «consentía» tanto. Esto solo le daban ganas de reír, Khal era un maldito marica y quería ser el «suggar daddy» de Kenny. Ahora ¿debería difundir esta información o usarla para los favores? Con el pasar de los años, aunque Eric siguiera siendo un maldito hijo de perra, racista, machista y estúpido, había aprendido a tener más coherencia en lo que decía y a buscar beneficios donde su ego infantil no los veía antes. Esto solo lo había vuelto más peligroso para la escuela y por eso los profesores no querían muchos problemas con él.

Cartman sonrió más que satisfecho, su mente comenzó a conjugar miles de formas de avergonzar a Kyle con esta nueva información que había obtenido.

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Vaya que el debate fue agitado, se podría considerar uno de los mayores espectáculos de la época, ambos contrincantes usaron sus mejores armas: Wendy su gran discurso y Cartman sus bromas pesadas ante cualquier cosa que ella dijera. Luego de media hora de debate, ya la mayoría comenzaban a aburrirse y la discusión entre los candidatos se estaba volviendo muy acalorada; todos pensaban que terminaría en un enfrentamiento físico.

Al final, fueron detenidos por unos profesores y el supuesto debate terminó. Al día siguiente se harían las votaciones debido a la falta de tiempo, así que ambos decidieron ganarse a los votantes el resto de la tarde de distintas maneras. Mientras Eric amenazaba a los nerds, Wendy intentaba acercarse a los demás con su discurso del feminismo, así que tenía a la mayoría de chicas con ella. Por ahora, era una victoria para ella, claro, hasta que Eric dio su propia idea de menú para el almuerzo. Para una persona con sentido común sobre cómo funcionaba el sistema educativo, seguramente lo vería como algo inútil, pero los otros idiotas que pensaban que el presidente estudiantil estaba en el mismo rango que el director, se creyeron totalmente esto.

Wendy estaba desesperada, no sabía que hacer con respecto a todo, no podía permitir que Eric ganara, eso solo haría de su último año una miseria total...

—Oye —murmuró una chica algo extraña cerca de ella, ahora que la veía de cerca, era la chica que últimamente se juntaba con Broflovski—, vengo por parte de Kyle, sabe una manera de que venzas a Cartman.

—¿Por qué no me lo dice él mismo?

—Cito: "si el gordo hijo de puta se entera de que la ayude, será un dolor en el culo" —no pudo estar más de acuerdo con eso, tener a Eric lejos era lo más adecuado siempre.

—¿Cómo puedo hacerlo?

Aprovechando la gran multitud en los pasillos, Lily le susurró el consejo a Wendy. Oh vaya, sonaba de cierta manera cruel, pero eso era justo lo que Eric Cartman se merecía.

Las votaciones se llevaron a cabo el día siguiente, las urnas se encontraban en el gimnasio y estaban siendo supervisadas por algunos profesores y alumnos. No había mucho revuelo como en el debate ya que los dos candidatos no se encontraban ahí. Una vez que las votaciones cerraron, los alumnos regresaron a clases.

Eric comenzó a decirle a todos, que una vez siendo presidente, se saltaría cuantas clases quisiera por las reuniones sin importancia que tenía el consejo estudiantil. Kyle, extrañamente no dijo nada ni reprocho lo equivocado que el gordo estaba, por suerte, Cartman no se dio cuenta de que algo raro pasaba ya que estaba celebrando internamente su victoria contra Wendy Testaburger.

Cuando finalizaron las actividades académicas y ya todos se preparaban para irse a sus casas, Eric fue llamado a la oficina del director junto a Wendy. Esta vez no se quejó sobre lo aburrido que era quedarse en la escuela, ya que estaba más que seguro que solo anunciarían al ganador; o sea él.

—Hola chicos —saludó el director, se notaba algo nervioso—, fueron unas votaciones algo reñidas pero...

—Ya, ya, solo diga quien ganó y ya.

—¡Eric! No seas tan grosero.

—Lo siento, señorita modales.

—P-por favor chicos, no pelee —aclaró su garganta antes de continuar—. Lamentablemente, digo, el afortunado de ganar es —hizo una larga pausa seguida de un suspiro—...Eric Cartman.

—¡Sí! ¡En tu cara Wendy! —comenzó a festejar como un niño pequeño para molestia de la pelinegra—. Eso te pasa por perra —el director lo miró con reproche pero esto no sirvió para callarlo.

—¿Seguro que ganó él? —cuestionó ella.

—Lamentablemente es cierto...

—¡Ja! No seas tan mala perdedora. ¿Acaso te vas a ir a llorar como la niñita que eres? —sonrió con superioridad.

—Hijo de puta —siseó lo suficientemente bajo para no ser escuchada.

—Ahora todos cumplirán mis ordenes.

—Eric, no te hemos vuelto rey, en cambio, eres el representa... —el mencionado no escuchó nada ya que seguía celebrando su "gran victoria" sobre su enemiga de la infancia. Y sin escuchar nada más, fue saliendo de la oficina del director haciendo un baile de la victoria.

—Oye, espera —Wendy fue tras él con el ceño fruncido.

—¿Qué? ¿Vienes a admitir tu derrota?

—Tal vez... —apartó la mirada soltando un suspiro para sorpresa de Eric—. Solo quiero decirte, realmente cambiaré mi opinión sobre ti si logras sobrellevar la responsabilidad de ser el presidente del consejo estudiantil.

—No es tan difícil.

—Bueno, si no te importa sacrificar tus tardes libres por estar aquí para las reuniones sobre los posibles eventos e inquietudes de los estudiantes, además de hacer el papeleo de todo eso, participar en las distintas actividades del consejo estudiantil, apoyar a las minorías y saber escuchar las opiniones de los demás, entonces supongo que sirves para este trabajo.

La emoción de Cartman pasó a ser sorpresa e incluso desanimo. ¿Por qué carajos un estudiante tenía que cumplir con tantas cosas?

—Pero, aun así puedo poner nuevas normas ¿no?

—No, tienes que ser la perra del director y aceptar todo lo que diga —se mordió su labio inferior ante esta expresión, solo esperaba que Eric fuera el único que la escuchara—. En fin, buena suerte, mañana empiezas —tocó su hombro por pocos segundos antes de alejarse por los vacíos pasillos.

Por primera vez, Eric sintió que esta victoria no valía la pena.

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—Vaya, se siente tan tranquilo —comentó Kyle mientras todos estaban en la cafetería.

—Es porque Cartman está con el consejo ¿cierto? —Stan arqueó una ceja.

—Exacto, espero que esté sufriendo —formó una pequeña sonrisa.

—Kyle, tu sadismo se está mostrando —dijo Kenny con un tono serio.

Lamentablemente, la sonrisa de Kyle desapareció cuando Eric entró a la cafetería, pero lo reconfortó ver su cara de cansancio. Vaya que la estaba pasando mal y adoraba totalmente esa situación.

—Agh —gruñó el gordo sentándose en la misma mesa que ellos luego de ir por su almuerzo. Ni siquiera la comida parecía hacerlo sonreír—. ¿Acaso nadie me va a preguntar lo que me pasa? —cuestionó el castaño.

—Me vale una mierda tu vida —contestó friamente el judío.

—No estoy interesado —siguió Kenny.

—Igual, tus problemas siendo presidente suena a algo aburrido —secundó Stan dándole un mordisco a su sándwich.

—Si que son unos hijos de puta —masculló el gordo. Miró por encima de la mesa, hasta que pudo a localizar a Butters—. Hey, Butters —el rubio con cierta timidez se acercó a ellos.

—Hola chicos —saludó a todos antes de enfocar su atención en Eric.

—¿Sabías que ser presidente del consejo es una mierda? —y así es como Butters tuvo que escuchar las quejas de Eric durante todo el almuerzo; los otros se fueron una vez que terminaron abandonado al pobre Stoch.

Una semana pasó y Eric pensó que se volvería loco. Cada día había reunión diferente con respecto a temas que ni conocía en la escuela, como sobre la nueva mascota para el concurso de ciencias, el mal labor de los conserjes y demás cosas que le parecían ridícula y que en serio le importaban una mierda. En más de una ocasión intentó faltar a una reunión, pero los profesores parecían tenerlo en la mira en cualquier momento, así que era difícil huir. ¿Por qué ser presidente era tan aburrido? Extrañaba sus tardes de ver televisión y comida chatarra.

—Te veo cansado, Eric —se «burló» Wendy al encontrárselo en los pasillos.

—No es así, el trabajo es más que perfecto —respondió él con una sonrisa bastante forzada.

—Oh, entonces tendrás energía para planear el baile de graduación junto al comité. Es algo divertido, aunque perderás mucho tiempo libre, incluso sus fines de semana.

—¡Nadie toca mis fines de semana! —exclamó llamando la atención de varios alumnos.

—Oye, no es como si yo organizara eso —frunció el ceño ante la agresividad del otro—. Adiós, Eric —dijo secamente mientras se retiraba de ahí.

Cartman gruñó por lo bajo y caminó enojado hacía la sala de reuniones, ahora tenían que ver como ayudar a los profesores a acabar la «plaga» de niños góticos; otra vez.

Cada persona tiene un límite, a veces tarda años en romperse o para otras, tomaba cuestión de días. Para Eric, fue una cuestión de una semana y tres días. Fue algo bastante gracioso, una reunión memorable para todo el consejo. Todo comenzó cuando se le dijo a Cartman que tendría que venir a la escuela un sábado, literalmente tuvo un arranque de ira y comenzó a insultar a cada uno de los miembros, incluso por las cosas más insignificantes.

—¡Así que ustedes imbéciles vendrán un maldito sábado pero yo no lo haré! Yo tengo una vida social a diferencia de ustedes, así que pueden meter todo ese papeleo innecesario en el culo del director y... —el castaño se calló cuando escuchó como alguien se aclaraba la garganta a sus espaldas, se trataba del mísmismo director que estaba viendo su progreso.

Como era de esperarse, Eric fue despojado de su título como presidente luego de un largo discurso (y aburrido) por parte del director y el consejero. Su expresión era difícil de leer e incluso el director se preocupó de haber sido muy rudo con él, pero al escuchar los gritos de alegría que soltó Cartman al salir de su oficina soltó un suspiro; la única razón por la cual dejaría que se graduara sería para no volverlo a ver.

—¡Te doy de nuevo tu estúpido puesto! —exclamó Eric al día siguiente cuando la vio en los pasillos—. Es muy aburrido para alguien tan genial como yo.

—¿No fue por qué el director te escuchó insultando a todo el consejo?

—No, para nada, yo mismo renuncie, así que quedáte con tu estúpido puesto, mientras que yo disfrutaré de mi vida como una persona normal. Jódete nerd, me voy a casa.

—Pero todavía no termina la escuela —dijo ella pero el gordo ya le había dado su espalda.

—Vaya, cayó totalmente y ni se dio cuenta de las cosas —comentó Lily cerca de ella.

—¿Quién diría que dejarlo ganar sería la respuesta para quitárselo de encima? —Wendy comenzó a reír ante su victoria.


Las vacaciones de verano iniciaron, eso solo significaba libertad y un montón de tiempo libre que podía desperdiciar en cosas típicas de adolescentes; a menos que fueran drogas, no quería meterse en esas cosas. Pero no sólo eso, también podía significar conseguirse un trabajo de medio tiempo y tal vez comprar un auto, para dejar de usar el de su padre, tal vez si venía de su propio dinero, seguramente su madre dejaría de negarse tanto. Aunque claro, en un pueblo tan pequeño como South Park, tener un vehículo no era tan necesario, pero como se iría de ahí, seguramente era lo mejor conseguir uno.

Esa no era la única razón por la cual quería un trabajo, también quería tener una excusa para no pasar tanto tiempo con Kenny, quien seguramente se la pasaría todo lo posible en su casa, a menos que estuviera cuidando a Karen o haciendo más turnos en el trabajo. Simplemente sus sentimientos lo confundían más, y no quería besarlo de la nada debido a que su paciencia se acabó.

Así que cuando su madre le comentó que su tía estaba buscando a alguien para un trabajo en la playa, él aceptó inmediatamente. Claro que costó un poco de tiempo, muchas súplicas y charlas serias con su madre sobre «ya soy un adulto, puedo defenderme». Todo eso había valido la pena ya que lo dejó ir.

Tampoco quería parecer un maldito desconsiderado con sus amigos, así que pasó unas cuantas semanas en salidas con ellos, aunque especialmente con Stan y Kenny, de vez en cuando Cartman igualmente estaba ahí como en los viejos tiempos, cuando no se estaba juntando con personas «cool»; una total mentira. A los dos primeros fue a los únicos quien les comentó el tema del trabajo, Kenny no parecía muy conforme con esto pero al final terminó apoyándolo, mientras que Stan solo aceptó, se notaba que no le afectaba mucho.

—Me sorprende cómo decides arriesgar tus vacaciones solo para alejarte de Kenny —comentó Stan.

—No sólo lo hice para eso.

—Claro, como digas.

—Lo digo totalmente en serio, esto me ayudará a crecer como persona y será un buen─

—Kyle, acéptalo, solo lo haces por Kenny. Gallina —lo miró de forma burlona.

—Imbécil —lo golpeó sin mucha delicadeza en el hombro.

—Al menos no soy un gallina —se burló el pelinegro despidiéndose del Broflovski.

Kyle solo soltó un suspiro para luego irse hacia su casa. Tal vez si estaba siendo un poco cobarde, pero seguía pensando que era la mejor opción, no le importaba si Stan lo llamara cobarde, realmente unas vacaciones en la playa lo ayudarían a olvidar a Kenny. Ya decía el dicho: trabajar es la fuente de la felicidad, o algo así, no recordaba muy bien esa frase.

Finalmente el día de su ida llegó. Su madre, como siempre, se despidió de una forma algo dramática, recordándole todas las cosas que tenía que hacer como si fuera un niño pequeño; no quería imaginarse cómo reaccionaría cuando se fuera a estudiar a otra ciudad.

Stan y Kenny pasaron para despedirse igualmente, su rubio amigo se notaba aun disconforme ya que había perdido su lugar «favorito» para pasar las vacaciones, según él.

Kyle no pudo negar que se sentía nervioso, a pesar de demostrar cierta independencia desde siempre, era la primera vez que conseguía un trabajo en un lugar que no fuera el pueblo, además, no sabía que tanto soportaría vivir con su tía y su primo a quienes solo conocía por visitas familiares durante fechas especiales. Bueno, un nuevo ambiente nunca era malo...

El sol golpeaba con fuerza la ciudad, por esa misma razón tuvo que decirle «adiós» a su chaqueta y sombrero y decirle «hola» a las gafas de sol. Por lo menos trabajaría en la playa siendo salvavidas, y su puesto de vigilancia, además de darle una buena vista a todo, estaba algo fresco gracias a la brisa marina y a una gran sombrilla que tenía solo para él. Al ser una playa algo grande, tenía otros compañeros que se encargaban de ciertas áreas, aunque a veces se encontraban durante el trabajo y compartían algo de tiempo luego de que su turno terminara. Estaba comenzando a llevarse bien con ellos, aunque sus costumbres fueran algo distintas.

Los días eran algo ocupados, especialmente después de las diez de la mañana y después de la hora del almuerzo. Más que todo, tenía que estar pendiente de los niñatos osados que creían que las olas no eran nada, pero luego se los veía pedir ayuda cuando estaban lejos de la orilla. También tenía que hacer cosas más comunes, como por ejemplo, ayudar a personas perdidas, dar indicaciones y regañar a las personas que incumplían alguna de las normas de la playa.

Después de salir del trabajo, se dirigía a la casa de su tía, con quien compartía algunas palabras, mientras su primo salía todas las noches con sus amigos, seguramente a fumar algo de marihuana o algo por el estilo; ese no era su problema. Se mensajeaba con algunos amigos, especialmente Kenny y Stan; éste no dejaba de recordarle lo gallina que había sido por su huida. Cuando estaba aburrido, extrañaba un poco South Park y quería volver, pero tenía que contenerse, no podía dejar las cosas a la mitad y volver como un niño a los brazos de su madre, quien, por cierto, lo llamaba cada noche haciéndole las mismas preguntas.

Trabajaría solo un mes, no quería llegar el primer día de escuela totalmente bronceado y ganarse las bromas de cierto gordo, el cual, seguramente haría bromas sobre negros y pelirrojos bastante malos que harían indignar a cualquier persona.

Durante su tercera semana trabajando, se encontró con una sorpresa, la cual no sabía si catalogar como mala o buena.

—¡Hola Kyle! —lo saludó Kenny con una brillante sonrisa. No venía solo, a su lado se encontraba Stan, Butters, Clyde, Jimmy, Timmy, Token, Craig y Tweek. Seguramente su cara de sorpresa había sido épica ya que algunos rieron al verlo.

—¿Pero qué...?

—¡Es una sorpresa! —respondió Kenny.

—P-pensamos en venir a vi-s-s-s-s-sitarte...para ver tu trabajo —dijo Jimmy—. L-luces muy caliente, p-p-por cierto —solo Clyde río ante esa broma—. Q-que gran audiencia.

—Realmente sólo vinimos a burlarnos de tu estúpido trabajo —comentó Craig.

—¡Agh! Craig, no fue solo por eso —susurró Tweek cerca de él—. Yo nunca he venido a la playa, a-así que me pareció buena idea venir.

—Además, las chicas de california son tan sexys —comentó el Donovan silbando coquetamente al ver un par de chicas pasar cerca de ellos.

—Todo fue idea de Kenny —dijo Stan cerca del pelirrojo—. Y no me negué, ya que realmente no me queda el papel de fingir ser su mejor amigo mientras no estás.

—Estás exagerando.

—No, literalmente me llamaba casi todos los días preguntando si haríamos algo. Me agrada Kenny, pero aprecio mi tiempo a solas.

—Lo sé, pero bueno, pensé que pasaría su tiempo con alguna de sus zorras.

—Oh, sí lo ha hecho, pero no tan de seguido por culpa de sus turnos extras en el trabajo.

—Vaya, realmente te queda el trabajo de salvavidas —interrumpió Kenny—. Muchas chicas deben coquetear contigo.

—Realmente no, Gino es el más popular de por aquí —contestó él.

—¿Gino?

—El otro salvavidas, trabaja en otra sección, cerca de las tiendas.

—Aun así...

—No, Ken, ni lo creas, no te voy a presentar a una chica —el rubio se quejó por lo bajo ante esto.

—Chicos ¿van a ir a nadar? —preguntó Butters señalando a Clyde quien se había adelantado y ahora se encontraba en el mar tirándole agua a Token.

—Yo iré en un momento —contestó Kenny con una sonrisa.

—Bueno, iré un rato —Stan se encogió de hombros y siguió al rubio. Aunque no fuera así, Kyle sentía que se estaba vengando de él al dejarlo a solas con Kenny.

—¿Timmy estará bien? Estar en silla de ruedas no debe ser cómodo —mencionó el pelirrojo algo preocupado.

—Oh, pensamos lo mismo, pero él dijo que está bien, sólo hay que ayudarlo cuando se atasque en la arena y seguramente tendrá que comprar otra silla cuando volvamos al pueblo —respondió Butters antes de irse con los demás.

Al lado de ellos dos, Craig intentaba convencer a Tweek de que no saldría un pulpo gigante que los mataría a todos o que una medusa lo mataría de la nada.

—Así que ¿sólo te sientas todo el día y ves a la gente ahogarse? —preguntó con un tono bromista.

—Claro, es divertido, especialmente cuando son personas que se creen un tipo de «rey del océano».

—¿Tienes compañeras sensuales? Y, ya sabes, hacen esas caminatas sensuales tipo «Baywatch».

—No, para nada, sería una pérdida de tiempo, nunca sabes cuándo hay una emergencia.

—Aguafiestas.

—Aun así me extrañas.

—Un poco, sí.

—Hey, ¿puedo hacerte una pregunta? —un par de chicas bastante lindas se acercaron a ellos—. ¿Puedes decirnos cómo llegar a este lugar? —le mostró un papel a Kyle con el nombre de un local.

—¿También eres un salvavidas? —preguntó la otra chica dirigiéndose a Kenny.

—No, aunque puedo serlo si quieres —le guiñó el ojo sacándole una sonrisa.

Luego de darle las indicaciones y uno que otro coqueteo entre esa chica y Kenny, finalmente ambas se fueron con una sonrisa. Luego de que se alejaron, el rubio lo golpeó por la espalda con algo de fuerza.

—¿Por qué fue eso? —cuestionó Kyle preparando su golpe.

—¿Qué te pasa? ¿Acaso no te diste cuenta de qué estaba coqueteando contigo? —lo regañó como si hubiera cometido el peor error de su vida.

—Eso no fue coquetear —replicó extrañado.

—¡Claro que lo fue! Estaba juntando más sus brazos para resaltar sus pechos y usaba un tono de voz más agudo.

—Pensé que eran gestos normales de las chicas californianas.

Kenny soltó un suspiro, preguntándose cómo su mejor amigo podía ser tan lento para notar esas cosas. Después de reflexionar unos segundos, volvió a tener una expresión tranquila y lo abrazó por los hombros.

—No te preocupes, al final del día serás un perfecto Don Juán —sentenció con una voz decidida.

—No quiero ser como tú, gracias —sin embargo, fue totalmente ignorado.

—Tweek, un cangrejo no se meterá en tu bañador y te dejará estéril —dijo Craig con voz imparcial. Soltó un suspiro, darle una explicación lógica a todas las teorías conspirativas de Tweek cansaba un poco—. ¿Vamos por un café? —sugirió el Tucker, no era un fanático de los lugares demasiado calientes, así que ir a una cafetería seguramente les sentaría bien a ambos.

—D-de acuerdo...

—Broflovski —llamó al pelirrojo quien se encontraba hablando con el mujeriego—. ¿Sabes dónde queda una cafetería cercana?

—No creo que haya una cerca, tendrán que alejarse mucho de la playa —contestó el judío.

—Perfecto —respondió Craig. Odiaba la playa, mucho sol, mucha gente, y no le gustaba estar mucho al descubierto, además, la arena estaba comenzando a lugares que no ven el sol y eso no era mucho de su agrado. La idea de Clyde y Kenny para venir a California era una de las más estúpidas. Él quería estar en la comodidad de su cuarto viendo Red Racer.

—Si quieres te recomiendo una que está cerca de mi casa —ante la respuesta afirmativa de Craig, Kyle comenzó a indicarle la dirección esperando que no se perdieran en el camino.

Craig y Tweek se pusieron unas camisetas que traían en sus mochilas y salieron de la playa. Seguramente no los verían por unas largas horas.

—Todavía me sorprende que no sean novios —comentó Kyle.

—Seguramente irán al baile de graduación juntos, estoy más que seguro de eso —mencionó Kenny con una sonrisa.

—¡Clyde se está ahogando! —exclamó Butters llamando la atención de los dos. A lo lejos se veía al mencionado, fingiendo que se estaba ahogando en la parte más baja de la playa, y a su lado se encontraba Token con una mirada desaprobatoria.

—¿Qué carajos? —pronunció el Broflovski.

—Kyle, estoy decepcionado, se supone que debes correr para socorrer a las personas, no a burlarte de ellas —Kenny se cruzó de brazos y negó con la cabeza.

—De acuerdo, les seguiré su estúpido juego —masculló el pelirrojo dirigiéndose al lugar del «incidente». Más de una persona los veía como si fueran unos raros, y efectivamente lo eran.

Kyle se acercó a Clyde, lo tomó de un brazo y comenzó a arrastrarlo hasta la arena, donde el castaño comenzó a fingir un ataque de tos.

—Creo...que n-n-necesita...una respira-a-a-ación boca a b-boca —sugirió Jimmy.

—No es necesario, simplemente debo hacer esto —y con un rápido movimiento, le dio un «ligero» golpe en el pecho.

—¡Timmy!

—¡Oye! ¿Acaso quieres romperme mis costillas?

—Tal vez —todos se quedaron callados un momento—. Oh vamos, no lo hice con la suficiente fuerza para eso.

—Voy a demandarte, esto es abuso contra un civil —masculló Clyde.

—Timmy... —dijo de manera comprensiva.

—Bueno, si vives lo suficiente. Si te quedas mucho tiempo en la orilla, posiblemente venga una medusa y te pique —mencionó Kyle levántandose para estirarse un poco.

—¿Una qué?

—Medusa, ya sabes, esas cosas que parecen bolsas plásticas pero que son venenosas —contestó como si nada. Clyde puso una mirada de terror al igual que Butters. Los otros simplemente no parecían tan preocupados.

—Por cierto, ¿Craig y Tweek? —preguntó Token.

—Salieron por café —contestó Kyle.

—Y eso solo es un código para «sexo» —agregó Kenny.

—¿Acaso van a volver juntos? —inquirió Clyde emocionado.

—No creo que vuelvan —respondió Stan—. Seguramente ya están juntos pero no le quieren contar a nadie.

—Craig no sería capaz de hacerme eso, somos mejores amigos —admitió el castaño orgulloso—. No te sientas mal, Token, sé que piensas que también somos mejores amigos.

—No lo pensaba, pero bueno —sin embargo, fue ignorado.

Kyle tuvo que volver a su puesto de trabajo, mientras los demás se divertían un rato. Clyde intentaba conquistar a algunas chicas de la playa junto a Kenny, Butters hacía un castillo de arena junto a Timmy; más bien este solo observaba. Y Token junto a Jimmy intentaban arruinar el momento que Clyde podía tener con cualquier chica. Mientras tanto, Kyle seguía con su trabajo.

Tuvo un momento para lucirse frente a sus amigos cuando una niña se estaba ahogando al dejarse ir por las olas. Claro, lo más importante era salvar vidas no el reconocimiento.

—Ser salvavidas es como hacerte un verdadero cambio de imagen —comentó Clyde impresionado—. Solo miren a Kyle, parece un maldito nerd pero no, ahora incluso parece sensual. Cuanto lo odio.

—E-eso suena g-g-gay.

—Además, Kyle tiene genes de Jersey, solo está mostrando otra parte de su naturaleza —explicó Kenny con una sonrisa orgullosa—. Si tan solo quisiera usar esto para conseguir chicas...

—Chicos, asusta que me miren así —mencionó Kyle algo incómodo al salir del agua.

—Al parecer los hiciste descubrir parte de su homosexualidad —dijo Token soltando una risa.

—¿Todavía hay puestos para salvavidas? —preguntó el Donovan interesado.

—No, además tienes que hacer algunas pruebas antes de ingresar...Y no creo que quieras quedarte en California hasta el final de las vacaciones.

Ya era un poco más de medio día, hora en la que usualmente la playa se volvía un poco más vacía. Así que se necesitaba menos personas trabajando en la playa, oportunidad perfecta para un descanso para Kyle.

Fueron a un restaurante que estaba cerca, todavía sin ningún aviso de Tweek y Craig, ni siquiera habían dejado un mensaje. Si no daban señales de vida dentro de dos horas, irían a buscarlos. En ese momento, Kyle tuvo la oportunidad de ponerse al día con todo lo que había pasado en South Park, y extrañamente, lo más raro hasta ahora, fue que unos celulares explotaron causando una conmoción y por ende una revuelta típica donde destruían varias tiendas y robaban televisores.

Ya era algo tarde cuando Kyle terminó su turno, ya que todavía había algunos surfistas que se negaban a abandonar la playa; incluso la policía se vio involucrada. Cuando finalmente la playa quedó vacía y pudo cambiarse, decidió irse a casa, aunque Kenny y los otros tenían otros planes para él.

—¡¿Qué?! ¿Están locos? No podemos encender fuegos artificiales en la playa.

—Oh vamos, será divertido, siempre quise hacer eso. Además: ¡Es 4 de Julio!

—Sí, ¿acaso no eres un patriota? —cuestionó Craig; seguramente solo para molestar.

—Kenny, ya sabes que tú y los fuegos artificiales no se llevan bien... —claro que el judío todavía recordaba lo de México.

—Pero esta vez estará bien. El dinero de Token nos ayudó para tener la playa totalmente a solas. Seguramente la gente ni se dará cuenta porque no seremos los únicos que enciendan fuegos artificiales —dijo Stan, era algo sorprendente que el pelinegro estuviera de acuerdo con esto.

—No seas aguafiestas, Kyle —dijo Kenny..

—S-será u-u-una experiencia única.

—¡Timmy!

—¡Agh! Fuegos artificiales... —masculló Tweek. Ambos «tortolos» aparecieron luego de un rato con varias tazas de café encima. Aunque tomando en cuenta lo fría que se volvía la playa, había sido una buena idea.

—De acuerdo, pero si llega la policía, haré que se los lleven a ustedes —el McCormick celebró por su "victoria", e inmediatamente, la mayoría se pusieron de acuerdo para comenzar a explotar algunos fuegos artificiales.

Tweek se arriesgó a probar unos, los cuales eran poco ruidosos, pero soltaban algunas chispas bastante llamativas; claro que no dejaba de temblar y en más de una ocasión soltó una al pensar en que se quemaría.

Jimmy estaba cerca de Timmy, ya que la silla de este se atoró en la arena, además lo ayudaba con los fuegos artificiales para que no se quemara en ningún momento. Clyde estaba bastante emocionado y quería encender los más grandes primeros, pero Token no se lo permitía, cerca de ellos, Butters solo podía reírse de la situación.

—Querías hacerlo porque es nuestro último año ¿cierto? —preguntó Kyle cerca de Kenny.

—Claro que no, esto no tiene ningún mensaje sentimentalista. No lo hagas gay —se quejó el rubio.

—Pero claro, tú puedes llorar por la ausencia de Kyle y no cuenta como algo gay —comentó Stan.

—¡Oye! No lloré.

—Vamos chicos, ahora no peleen, es el momento sentimental que Kenny quiso crear con esfuerzo —intervino el judío.

—Ya les dije que esto no es una sentimental —masculló por lo bajo.

—No tiene nada de malo, es bueno sentir algo de nostalgia —el pelirrojo puso una mano en el hombro del otro—, y no te hace tan gay...bueno, tal vez un poco.

—Será mejor ayudar a Token con Clyde, siento que esto estallará en cualquier momento...Oh, me salió una broma sin pensarlo —murmuró Stan. Esperaba que sus intenciones de dejarlos solas no fueran muy obvias, aunque ya a este punto no le importaba.

—¿Sabes? Yo si veo esto como un momento algo sentimental —comentó Kyle.

—Claro que sí, tienes un lado femenino.

—Idiota —lo golpeó suavemente en el brazo—. No es por eso, solo que tal vez sea una de las pocas veces que podamos compartir de esta manera ¿sabes? Especialmente sin Cartman...

—Sé que también lo extrañarás, no tendrás con quien pelear en la universidad.

—Con lo difícil que es, dudo mucho que tenga tiempo para eso —bromeó él.

—Ahora que lo pienso, no me has dicho a qué universidad quieres ir —mencionó Kenny con una sonrisa que se notaba forzada. De cierta manera, podía comprender el porqué de esto; seguramente pensaba que se quedaría en South Park mientras que todos sus amigos se irían lejos.

—Realmente tengo muchas opciones, tengo buenas notas y no nos falta dinero, así que mi madre quiere que vaya a Harvard o alguna de élite —contestó él con cierta indiferencia.

—Si te puedo ver en una universidad de ese tipo, seguramente para ser un futuro abogado.

—No quiero ser abogado —soltó un suspiro—. Mi madre dice que es lo mejor ya que mi padre podía darme trabajo fácilmente, pero, no sé, viendo las cosas que hizo mi padre en su carrera, afecta mucho mi moral ¿sabes?

—Bueno, ser abogado no es exactamente un trabajo para el bien...

—No digo que la carrera esté mal, pero seguramente me destruirían en la vida real si intento seguir mis principios y esas cosas que consideras maricas.

—Seguramente —Kenny rio por lo bajo.

—Ken, ¿realmente no piensas ir a la universidad? O ¿al menos a un colegio comunitario?

—Ya te he dicho, dudo mucho que pueda estudiar, no hay dinero...

—Aun así, podrías ganar una beca. Eres inteligente, si te esfuerzas un poco más para las admisiones, seguramente podrías ganar una.

—No lo sé, no soy tan nerd como tú... —murmuró poniendo una mano en su nuca.

—¡Vamos! Sé que puedes hacerlo si lo intentas.

Era difícil negarse a un emocionado Kyle, especialmente cuando le lanzaba esa brillante mirada con altas expectativas. Oh, vaya que quería negarse, era imposible que un pobretón como él pudiera estudiar ¿cierto? Pero, si su mejor amigo lo decía de esa forma, tal vez no era tan imposible después de todo.

A lo lejos, explotaron varios fuegos artificiales adornando el cielo con brillantes flores de distintos colores. Al parecer ya había comenzado el espectáculo, y eso solo indicaba que era su turno de disfrutar de su propio show en la playa. Kenny le dio una señal a Clyde, quien simplemente lanzó un gritó de alegría antes de tomar un encendedor y quemar la mecha para iniciar su propio show pirotécnico; claro que tuvo que salir corriendo para no sufrir ningún tipo de quemadura.

En menos de 10 segundos, los ojos de todos reflejaban las luces que se elevaban en el cielo centellantes.

Podría ser un escenario romántico, pensó Kyle, pero estando rodeado de chicos, en el cual la mayoría afirmaban ser solo heterosexuales, era algo difícil de catalogar como tal.

Rozó sin querer la mano de Kenny, ambos se encontraban muy cerca, y si tan solo tuviera el valor de tomar aquella mano, seguramente haría mucho mejor ese momento; pero estaba expuesto a muchas situaciones desfavorables. No quería arruinar este efímero momento con algún movimiento precipitado, su corazón no estaba listo para una confesión espontánea seguido de un rechazo.

—¿Sabes? —comenzó a decir Kenny sin quitar la vista del cielo—. Este momento sí es sentimental, ya que solo puedo pensar que posiblemente es la última vez que pueda pasar un 4 de Julio con ustedes —realmente tuvo ganas de abrazarlo en ese momento, pero por alguna razón no lo hizo, no le parecía adecuado.

Los últimos fuegos artificiales sonaron con más fuerza asustando a Tweek y evitando que pudiera escuchar lo último que dijo Kenny.

«Si fuera posible, desearía que no nos alejáramos»

.

.

.

Ese fue el recuerdo más preciado ese verano. Luego de eso, Kyle pasó el resto de sus vacaciones en South Park, pero ninguno de ellos volvió a mencionar el tema de la universidad. Tal vez estaban escapando de la inminente realidad, pero por ahora todo estaba bien así. Afrontarían el momento cuando llegara, aunque todavía seguiría insistiéndole a Kenny que consiguiera una oportunidad lejos de South Park...


¿Qué les pareció el capítulo? No olviden dejar un review, recuerden que puedo ver cuantas personas siguen este fic (?)

Fue algo difícil de hacer ya que no le aportaba gran cosa a la trama, además de que me distraigo muy fácil, o se me ocurren ideas para otros fics ;AA;

Espero que hayan pasado una feliz navidad y año nuevo *inserte corazón gay*

Haruka-sama se despide y les desea lo mejor~

Pd: no olviden seguir mi página en FB