Ya faltaba un día para el Torneo de las Artes Marciales y Trunks se había levantado temprano. Él nunca había pensado que tendría que volver a hacer uso de la máquina del tiempo, estaba algo inquieto. La intervención en cada línea temporal era algo riesgoso, podría llegar a producir cambios que afectarían a los acontecimientos que sucedan en ella.

Por la tarde del día anterior, él y su madre habían planeado lo que debía hacer. Trunks sólo debía encontrarse con Gohan y pedirle que convenza a su padre Vegeta para que lo acompañara. Lamentablemente, Goku no podía hacer el viaje ya que había muerto durante la batalla contra Cell y no podían revivirlo. No, él no quiso que lo revivieran.

Trunks suspiró y trató de relajarse.

Luego de unos minutos, Bulma se asomó por la puerta sin hacer escándalo. Ella se quedó mirándolo, pudiendo notar lo nervioso que estaba.

— ¿Qué sucede Trunks?—Preguntó mientras entraba para prepararse un té.

—No, nada madre. Estoy bien—Le contestó sonriente.

— ¿Seguro? Mira que no puedes mentirle a tu madre—Exclamó mientras lo apuntaba con una cucharita frunciendo el ceño.

—Sí, sólo que estoy algo inseguro ¿Tú crees que se acuerde de mí? Espero no interferir algo importante con mi llegada—Pensativo.

—Estoy segura que lo harán. Goku siempre fue el que atraía a los seres malvados a la Tierra—Comentó mientras reía un poco—, dudo que esté pasando algo grave allá. Aunque es una pena que su muerte no se haya podido evitar—Suspiró con tristeza.

—Así es, nos hubiera sido de mucha ayuda— Bajando un poco su mirada.

—Eso no lo dudo, pero contaremos con Gohan—Exclamó Bulma de manera optimista.

—Sí— Sonrió mirándola—, tiene razón.

Ya era el mediodía. Antes de salir al patio, Trunks lanzó un suspiro mientras se colocaba su fiel espada a sus espaldas. Afuera, pudo ver a su madre limpiando un poco la máquina del tiempo, luego de tantos años sin uso era obvio que tendría un poco de polvo. Él la miró un poco extrañado.

— ¿Madre, que estás haciendo?— Cuestionó apenas salió.

—Bueno, me tomé la libertad de limpiarla un poco y ver si todo estaba en correcto estado. También le he hecho unos ajustes, ahora no tardará más que un par de horas en recargarse— Guiñándole un ojos y elevando el pulgar, feliz con lo que había logrado.

—Esa es una buena noticia—Le sonrió prestándole más atención a la palabra que estaba escrita en la máquina. ''Hope'', esperanza.

. Trunks entró en la máquina y fijó la fecha en la que aterrizaría. Año 773.

—Muy bien—Exclamó sonriente.

— ¿Estás listo, Trunks?—Cuestionó limpiándose las manos con un paño húmedo.

—Sí—Afirmó, asintiendo con su cabeza.

Cerró la cabina, sus abuelos se asomaron para despedirlo junto a su madre. Él les sonrió haciendo un gesto de despedida con sus manos y, sin más, la máquina se elevó en los aires y desapareció.

—Buena suerte, hijo—Dijo Bulma para sí.

El viaje se le había hecho eterno, pero de repente sintió una pequeña sacudida en la máquina que lo preocupó. A pesar de esto, pudo llegar sin problemas a la época que deseaba y al lugar que necesitaba. Trunks se apresuró para aterrizar en la casa de Goku, dónde estaba Gohan jugando con un pequeño niño en el jardín.

—Oye, hermano— El pequeño niño llamó la atención de Gohan y le señaló la máquina del tiempo con curiosidad— ¿Qué es eso?

El joven del futuro se hallaba en la parte trasera de la máquina, fijándose qué había fallado. No se había percatado de sus presencias. Hasta que una voz desvió su concentración del problema.

— ¿Trunks?— Dijo Gohan, algo sorprendido.

— ¿Qué? —Él se asomó y lo reconoció— ¿Go-Gohan?—Tartamudeó sin creerlo— Cuánto has crecido.

Trunks se acercó a él de una manera amigable, Gohan se irguió para saludarlo de igual manera. El pequeño niño se escondió detrás de su hermano mayor.

—Si, veo que tú también. Vaya, no esperaba encontrarte por aquí de nuevo— Exclamó mientras extendía su mano para saludarlo.

—Ni yo, esta situación también me ha tomado por sorpresa— Sonrió estrechando su mano.

—Mira, quiero presentarte a alguien— Gohan se hizo a un lado dejándole ver al pequeño niño detrás de él—.Él es Goten, saluda.

—Hola, señor— Exclamó Goten algo tímido.

—Un gusto—Trunks le sonrió.

—Él es mi hermano pequeño, perdónalo, es algo tímido con las personas que no conoce. Dime ¿Qué te trae por aquí?— Cuestionó mientras miraban a Goten dirigirse para la casa.

—Bueno, verá, esta vez he venido para pedirle a ustedes su ayuda— Respondió algo serio.

— ¿Nuestra ayuda? Vaya, se debe tratar de algo grave— Comentó— Dime, ¿Qué es lo que sucede?

—Bueno, nuestra línea temporal está siendo amenazada por unos seres que jamás he tenido la oportunidad de ver pero…—Baja su mirada y oculta sus manos en sus bolsillos— De alguna manera sé que son poderosos.

— ¿Nunca los has visto?—Cuestionó nuevamente.

—Así es, pero he tenido la oportunidad de tener una breve confrontación con uno de ellos. Pero no era el más fuerte—Respondió mirándolo seriamente—. Sólo era una batalla de entrenamiento ya que la verdadera pelea será en el 27° Torneo de las Artes Mariales que será mañana, pero me ha servido para comprender la situación.

—Entiendo…—Comenzó a decir pero algo interrumpió.

— ¿Gohan, con quién hablas?—Cuestionó Milk mientras se acercaba a ellos.

—Con Trunks, ¿Lo recuerdas?— Haciéndose a un lado para dejarle ver al muchacho.

— ¡Oh, cómo olvidarlo! El jovencito que curó a mi querido Goku—Recordándolo con felicidad.

—Si, ¿Qué tal, señora?— Saludó algo incómodo mientras pensaba ''Sólo debía encontrarme con Gohan ¿Qué he hecho? Bueno, al menos son personas que he conocido anteriormente y quizá el niño no me recuerde de mayor''.

El pequeño Goten estaba algo confundido. Aquel señor que había conocido se llamaba igual que su mejor amigo que vivía en la Capsule Corporation. Además su madre agregó que había salvado a su padre, pero él estaba muerto y no había tenido oportunidad de conocerlo. Sin dudas esto le provocaba un dolor de cabeza al tratar de comprenderlo.

Mientras Trunks continuaba hablando con Gohan y Milk sobre el problema que lo había forzado a venir, Goten se acercó a la máquina que había traído aquel señor con extrema curiosidad.

—No te preocupes, haremos lo necesario para poder convencer a Vegeta que… ¡Goten deja la máquina del muchacho!— Gritó Milk alterada, acercándose a su hijo para sacarlo de allí.

—La máquina del tiempo, creo que se estropeó. Deberé echarle un ojo para ver qué es lo que sucede con ella—Comentó mirándola algo preocupado.

— ¿Y sabes cómo hacerlo, Trunks?—Cuestionó Gohan.

—Siendo honesto, no tengo idea. Pero no tengo otras alternativas— Respondió desanimado.

Un silencio dominó la situación, hasta que Milk, desde atrás, lo quebró con una idea.

— ¿Y qué tal si se lo llevas a Bulma para que la arregle? Quizá ella sepa cómo hacerlo— Propuso Milk.

—No estoy muy seguro de ello—Respondió Trunks.

—Mi madre tiene razón, será lo mejor Trunks. No sabemos absolutamente nada de la máquina del tiempo, quizá Bulma pueda hacer algo— Afirmó sonriente Gohan.

—Supongo, que es la opción más adecuada.

Resignado, Trunks convirtió la máquina del tiempo en una cápsula y la guardó en su estuche. Gohan aceptó acompañarlo. Goten se quedó con Milk, aunque deseaba ir a visitar a su amigo.

Ambos comenzaron a volar tranquilos, mientras Gohan le contaba a Trunks cómo había sido la época de paz en la Tierra tras su partida. Luego de estudiar toda su vida en casa con su madre, él estaba listo para ingresar a la Universidad el año entrante.

Luego de unos minutos, llegaron a la Capsule Corporation. Gohan llamó a la puerta y Trunks se quedó tras él. Ésta comenzó a abrirse y el pequeño Trunks había atendido a la puerta.

— ¿Gohan, que te trae aquí? Es raro que vengas de visitas— Exclamó mientras notaba que él estaba inquieto— ¿Ocultas algo?—Tratando de asomarse para ver qué había detrás de él.

—No, no te preocupes, sólo estoy buscando a la señora Bulma ¿Puedes decirle que salga un momento?— Moviéndose para que él no pueda ver qué había tras él.

—De acuerdo—Mirándolo extrañado, se dirigió hacia adentro buscando a su madre— ¡Mamá, Gohan te busca!— Se escuchó desde afuera.

Bulma escuchó el llamado y miró hacía la ventana curiosa.

— ¿Gohan? Pero ¡¿Qué?!—Sorprendida al ver quién estaba atrás de él—Trunks, hijo ¿Porqué no vas a tu alcoba, he? Yo hablaré con Gohan y le pediré que traiga a Goten para que puedas jugar con él ¿Sí?—Empujándolo suavemente lejos de la ventana algo nerviosa.

Bulma continuó empujándolo hasta llegar a su habitación y lo dejó allí encerrado. Trunks parpadeó algo confundido por el extraño comportamiento de aquellos dos.

— ¿Y ahora qué hice?— Exclamó un pequeño Trunks confundido.

Luego de dejarlo allí, Bulma corrió con felicidad. Al llegar a la puerta, echó a un lado a Gohan y pudo ver a Trunks. Rodeándolo, lo examinó de pies a cabeza, acto que lo inquietó un poco.

—Hola, madre—Dijo incómodo.

— ¡Trunks! Cuánto has crecido, eres todo un hombre— Exclamó con felicidad— ¿Has venido de visita?

—Bueno, en realidad no. He venido a solicitar su ayuda para arreglar la máquina del tiempo— Respondió dándole la capsula en donde estaba contenida—. La necesito lo más rápido posible, mañana es el Torneo de las Artes Marciales y precisamos estar allí a tiempo.

— ¿Pero qué ha sucedido? No creo que hayas regresado aquí sólo para esto, dime Trunks— Lo miró algo preocupada, tomando la cápsula en sus manos.

—Bueno, Bulma, esa es una larga historia— Respondió Gohan.

—Bien, entonces me pondrán al tanto más tarde. Pero no creo que la termine para mañana, lo siento Trunks. Debo recordarte que será la primera vez que trate con esta máquina, pero haré todo lo que pueda— Agregó optimista.

—Eso era lo que temía—Trunks suspiró— Supongo que no podremos llegar a tiempo.

—Tranquilo, ya se nos ocurrirá algo—Dijo Gohan tratando de animarlo.

Mientras tanto, en la alcoba, el pequeño Trunks se encontraba acostado en su cama mirando al techo. Había quedado un poco confundido luego de la extraña actitud de Gohan y su madre Bulma. Más que confundido, estaba curioso. Luego de pensarlo, decidió salir de su habitación lo más silencioso posible y asomarse por la ventana.

Caminó por el pasillo de puntillas de pie, no había nadie que pudiera verlo. Aprovechó la ocasión y corrió lo más rápido que pudo hacía la ventana. Con cautela se asomó y allí pudo ver a su madre hablando con Gohan y un tipo que nunca antes había visto, pero no podía dudar que se parecía mucho a él.

— ¿Y ese quién es?— Se preguntó para sí.

Ahora, el pequeño estaba más concentrado en averiguar quién era él. Apoyo su oreja en el vidrio para poder escuchar algo de lo que estaban hablando y tan sólo bastó una oración de su madre para darse cuenta.

—No te preocupes Trunks, haremos lo posible para que puedas estar de regreso lo más rápido posible ¿Sí, hijo?— Exclamó Bulma, en la peor situación posible.

— ¡¿Qué?!— El pequeño dio un grito que se escuchó desde afuera—Ese ¿Soy yo?

Bulma, Trunks y Gohan pudieron escucharlo y voltearon a ver hacía la ventana del segundo piso, pudiendo observar al joven Trunks que, con una expresión de sorpresa algo cómica, observaba a su versión adulta.

—No puede ser posible—Dijo el Trunks del Futuro para sí mismo.