Hello gente 8'3

Estoy aprovechando para publicar tan seguido como puedo, ya que este lunes entro a la U y eso seguramente significa *redoble de tambores* ¡meses sin actualizar! :'D okay ya

Aquí ya estoy sentando las bases del final aunque no sean muy claras, así que espero que lo disfruten (?


Capítulo 10

El frío se volvía más intenso, y South Park se estaba adornando con tonalidades naranjosas, ya fueran por las hojas de los árboles o por las características calabazas de Halloween. Claro, para personas que supuestamente ya casi se volvían adultas, estas festividades no debían importarles en lo absoluto, pero esto era una gran mentira para todos los adolescentes que se criaron en aquel pueblo. En cambio, esta sería una forma de regresar a su niñez, especialmente cuando se trataba de su último año. Esta vez, para sorpresa de todos, Kenny no estaba hablando sobre los posibles disfraces más sensuales de la temporada y las distintas posiciones sexuales que se podrían llevar a cabo con estos. Por una parte fue un alivio y una preocupación para todos, pero Kyle y Stan eran los únicos que conocían el porqué: el rubio quería evitar más sustos tan grandes como la otra vez. Seguramente si tendría sexo con alguien, pero estaría mucho más prevenido. Kyle no sabía cómo sentirse respecto a esto ¿indignado? ¿Feliz? Ni idea.

Por eso, al ser posiblemente el último Halloween que podrían pasar juntos como idiotas sin remedio, tenían planeado que ese día fuera más que legendario, aprovechando que al día siguiente no tenían clases por alguna supuesta reunión de profesores o algo así.

Al principio intentaron planear uno tema para un disfraz en grupo, pero no pudieron ponerse de acuerdo, ya que Kenny quería que volvieran a usar sus trajes de superhéroes, Cartman quería algo con respecto a ser rey y los otros como sus esclavos, Kyle prefería el tema de fantasía, mientras que Stan, bueno, no estaba de acuerdo con ninguna de esas opciones, pero tampoco se le ocurría algo. Aunque claro, siempre salió el tema de que estaban haciendo mucho alboroto por un tema infantil, pero al ver que otros de sus compañeros igualmente se veían emocionados, no tuvieron problema alguno.

Así, la grandiosa noche llegó, tenían todo planeado. Primero, caminarían un poco por las calles para ver si podían tener algo de dulces, idea del gordo. Segundo, si no había una fiesta, se quedarían viendo películas de terror hasta muy tarde luego de hacerle bromas a alguien, y si había una fiesta, seguramente irían esperando que hubiera algún concurso de disfraces. Sí, tal vez no sonaba como algo "legendario", pero no tenían tiempo para inventar mejores cosas.

Se reunirían en la casa de Stan, ya que en la Kyle tal vez su madre pondría problemas y Cartman, tenía unos dulces guardados en su casa que se negaba a compartir, aunque los demás le dijeran que definitivamente no le robarían nada. El primero en llegar fue Kyle con su disfraz de Rey Elfo que una vez había usado de niño, claro que esta vez con modificaciones por su tamaño. Stan lo recibió disfrazado de vampiro.

—¿En serio? ¿El disfraz más cliché de la historia? —se quejó Kyle al verlo.

—Mira, me da igual quien gane el concurso, además esto nunca pasa de moda.

—Al menos no solo te pusiste la capa y los dientes… —efectivamente, pelinegro también llevaba algo de maquillaje que lo hacía lucir más blanco y ropa negra. Kyle se preguntó si no sería un gótico con una capa y dientes falsos.

Unos momentos después llegó Eric. Los dos presentes miraron al gordo estupefactos, sin saber si tomarlo como una sorpresa o no.

—¿Por qué? —fue la única pregunta que pudo elaborar el judío.

—¿Qué? Es el héroe de mi infancia, obviamente quiero tenerlo presente siempre —contestó el gordo organizando su uniforme nazi. Sí, nuevamente su disfraz era de Adolf Hitler.

—Ahora todos pensaran que somos unos malditos racistas si andamos con él —sujetó el puente de su nariz.

—Sí, será un problema estar con él, puede que el director PC nos vea y nos comience a acosar para que dejemos de ser racistas —aportó Stan algo pensativo. Aunque ya no fuera su director en secundaria y siguiera en primaria, sabían que debían respetarlo, ya que siempre era el primero en protestar contra algo "políticamente incorrecto"; y usualmente no era una protesta pacífica.

—O si la gente pregunta simplemente decimos que es un idiota que no sabe el verdadero significado del símbolo nazi —sugirió el pelirrojo—, y no sería una mentira para nada.

Antes de poder seguir con su discusión sobre qué hacer con el disfraz de Cartman, Kenny llegó, pero de la forma más exagerada posible: por la ventana y usando un tono más grave, si no supieran que era él, sería irreconocible y posiblemente habrían llamado a la policía.

—¿Alguien necesita ayuda? —preguntó el "héroe".

—Kenny, la próxima vez entra en la puerta como una persona normal —indicó Stan.

—¿Kenny? Mi nombre es Mysterion.

—¿Acaso Mysterion no sabe de modales? —cuestionó Kyle.

—No cuando es más importante acabar con el crimen —respondió seriamente el encapuchado.

—Se quejan de mi disfraz, pero el de Kenny es el más ridículo —el castaño rodó los ojos.

—Yo digo que ambos son ridículos —dijo Stan—, pero el de Cartman es menos apropiado, así que es el peor entre los dos.

—¡Hey! Estoy respetando la historia.

—No, no la estás respetando, es todo lo contrario —insistió Kyle esperando no tener la misma discusión de siempre sobre el por qué Hitler era un ser malvado.

Se quedaron unos minutos más discutiendo, hasta que se dieron cuenta de la hora y decidieron salir así, ya verían como solucionaban los problemas. Eric llevaba una gran calabaza de plástico para los posibles dulces, aunque realmente todos dudaban que le fueran a dar caramelos a unos chicos que apenas terminaban la adolescencia. Luego de que los rechazaran de dos casas de la forma más incómoda posible, decidieron desistir para guardar algo de dignidad.

—No podemos rendirnos —masculló Eric con el ceño fruncido—. ¡Tengo una idea! —todos arquearon una ceja confundidos ante este posible plan.

—¡Dulce o truco! —dijo con su sonrisa de ángel falsa.

—Oh, hola chicos —la señora los miró algo confundidos—. ¿No están algo grandes para esto?

—Lo sabemos señora, pero lo hacemos por una buena causa.

—¿En serio? —preguntó Kyle ganándose un codazo del castaño.

—Verá, hay varios niños en los orfanatos que no pueden salir a pedir dulces ya que no hay dinero para disfraces y no los dejan salir con libertad, así que decidimos pedir los dulces por ellos para poder dárselos en su lugar —narró Eric con una triste voz.

—¡Oh! Que lástima, no se preocupen chicos, ya les daré suficientes dulces para esos niños.

—Increíble —pronunció Kyle.

—Lo sé —dijo confiado Cartman.

—¿Cómo carajos funcionó esa mentira?

—Por mis increíbles habilidades, no te preocupes, algún día podrás ser un buen mentiroso como yo.

—No quiero ser cómo tú, además tu mentira es fácilmente refutable.

—Pruébalo —dijo con voz retadora.

—Si tanto queríamos darles dulces a los niños, podríamos comprar bolsas de caramelos en una tienda cualquiera.

—Lo importante es que se lo creyó —dijo después de unos largos segundos de silencio—. Vamos por más dulces.

—No creo que quiera más dulces —comentó Kyle sintiéndose enfermo al imaginarse la cantidad de caramelos que podría reunir en una noche con mentiras de Eric.

—Es verdad, pocas veces reparten dulces para diabéticos —dijo Kenny aun usando su voz grave.

—Porque son una porquería, esto solo demuestra una vez más porqué los judíos no pueden celebrar Halloween.

—No todos los judíos tienen diabetes, incluso personas de otras culturas tienen esa enfermedad —siseó entre dientes.

—Además, creo que nos vemos bastante ridículos pidiendo dulces —mencionó Stan.

—Oh, púdranse chicos, me voy a conseguir dulces, quieran o no —y dicho esto, les dio la espalda y continuó con paso decidido, pero luego se detuvo a medio camino para confusión de todos—. Kyle, ¿seguro que no quieres venir conmigo?

—¿Estás bien gordo?

—Perfectamente, solamente necesito discutir unas cosas contigo —indicó con un tono sospechoso.

—¿Y si no quiero?

—No lo sé, posiblemente no sería raro si alguien se enterara de algún secreto tuyo. Ya sabes que las cosas privadas no se pueden hablar en la escuela —Kyle lo miró intentando saber que planeaba, pero abrió sus ojos con sorpresa al darse cuenta la cantidad de veces que habló sobre sus problemas amorosos con Stan en la escuela.

—De acuerdo —aceptó para sorpresa de los otros dos presentes—. Nos vemos en la fiesta, chicos.

—¿Estás seguro qué quieres ir? —preguntó Kenny regresando a su voz normal.

—Ya sabes, solo quiere joderme la vida.

El judío y el neo nazi se alejaron partiendo el grupo en la mitad. Stan y Kenny se miraron totalmente confundidos por lo que acababa de pasar.

—Ya nos lo dirá, seguramente lo está chantajeando con algo estúpido—dijo Stan luego de meditar mejor las cosas.

—No lo sé, esta vez parecía algo serio. Me pregunto cual secreto podría ser muy vergonzoso para Kyle si no quiere que sea difundido —se quedó pensativo el rubio—. Pero no recuerdo nada tan vergonzoso…

—Tal vez es algo que tú no sepas —sugirió Stan.

—Nah, imposible, somos mejores amigos.

—Pero no es necesario que se cuenten todo. Que tú no veas problema en decirle todo sobre tu vergonzosa vida sexual, no quiere decir que él hará lo mismo.

—¡Oh no! ¿Acaso tiene que ver con Lily? Ya viste lo enojado que se puso cuando pensó que ella era su novia.

—Ni idea, ya lo descubriremos —aunque tenía un mal presentimiento sobre esto.

.

.

.

—¿Para qué me llamaste gordo? —inquirió Kyle con una mirada de enojo.

—Pensé que ya lo sabías si eres tan inteligente como dices ser.

—Tengo una idea, pero prefiero estar seguro antes de decir algo equivocado.

—Vaya, si que eres precavido —más que un halago sonó como un insulto.

—Sólo dime para que me llamaste —exigió soltando un suspiro. Realmente no quería soportar nada de Eric, y más cuando quería pasar estas fechas con Kenny.

—Bueno, bueno, como estás tan interesado por mi información, entonces supongo que no puedo negarme —usó esa sonrisa orgullosa que tanto odiaba—. Pero primero, debes ayudarme a conseguir dulces.

—Como digas, solo di el plan mientras no tenga que ver con huérfanos —rodó los ojos, si le seguía el juego seguramente acabaría más rápido.

Grave error, en menos de dos manzanas Eric dijo tantas mentiras que Kyle se preguntó cómo carajos podía dormir tranquilo por las noches. Las historias que más lo sorprendieron fueron: la historia de su hermano a punto de morir, un primo que estaba en coma, y muchos más que tenían que ver con familiares en un grave estado. Eric tenía suerte de que muchas personas nuevas se mudaron a este pueblo, o estaría en graves problemas.

—Ya tienes dos bolsas llenas, incluso te doy la mía. Solo dime qué carajos sabes —exigió el judío.

—Si que no sabes divertirte, Kahl —masculló el gordo.

Cartman comenzó a comerse los dulces a la vez que se sentaba en la acera ya cansado de caminar tanto. Kyle lo imitó teniendo cierta precaución.

—Sé que eres un marica por McCormick y que quieres chuparle el pene —soltó de repente sin vergüenza alguna—. Y antes de que me digas de que no tengo pruebas, te encontré con Stan hablando de una estúpida confesión que posiblemente nunca va a pasar porque eres un cobarde, y algo con Butters… Pero ese no es el punto, tengo una grabación donde expresas tus sentimientos por él.

—Esas son mentiras —siseó el pelirrojo intentando mantener la calma.

Eric aclaró su garganta y sacó su celular mientras que con la otra mano llevaba dulces a su boca. Buscó entre los archivos un audio y lo reprodujo. Efectivamente, era una conversación que tenía con Stan donde hablaban de Kenny, y aunque no recordaba mucho todas las palabras exactas, realmente en una parte expresaba su amor por éste. Mierda, realmente tuvo que ser más cuidadoso al hablar por los pasillo. Aunque, sentía que había algo raro con el audio, parecía modificado un poco, pero tan sorprendido estaba que no podía elaborar una respuesta.

—¡Ja! ¡Te pusiste pálido! ¡Entonces sí es verdad! —comenzó a reír de manera descontrolada como si le hubieran contado el mejor chiste de la vida—. Siempre supe que eras un marica —se limpió una lágrima antes de dirigirle una mirada de superioridad.

—¿Qué quieres? —masculló Kyle. Sentía que estaba a punto de pactar con el diablo, no, incluso Satán era mejor persona que Eric Cartman.

—Solicito tus servicios lo que resta del año —comenzó a explicar metiéndose una cantidad alarmante de dulces a la boca—. Como sabrás, mi inteligencia es muy superior para esa escuela de pacotilla y yo no quiero perder mi tiempo libre haciendo trabajos, así que necesito que hagas todas esas cosas innecesarias para mí.

—En pocas palabras, ¿solo quieres qué haga las tareas de la escuela? —no sonaba tan mal como pensaba.

—Es parte de tu trabajo, pero tienes que hacer todo lo que diga —una sonrisa maliciosa se posó en sus labios—. Si no cumples ni mi más simple capricho, este audio correrá entre nuestro grupo de amigos, luego esparciré rumores de que eres una puta por los penes, y Kenny se avergonzará tanto de ser tu amigo que nunca se acercará a ti. ¿Qué te parece?

Kyle apretó sus puños totalmente frustrado por la situación, parecía que no había una salida de esto, se notaba que Eric no estaba dispuesto a negociar, y vaya que conocía que tan terco podía llegar a ser. Estaba entre la espada y la pared, o ser el esclavo de Cartman o hacer que los pocos meses que quedaban fuera con Kenny evitándolo como si tuviera alguna enfermedad. Mierda, ¿acaso Eric no se cansaba de joderle la vida?

—De acuerdo… —murmuró vencido el judío. No le agradaba la idea de ser un esclavo, pero tampoco quería que esa cinta llegara a manos de Kenny, y que los rumores de su homosexualidad corrieran por el pueblo. Claro, ya las personas se habían vuelto menos homofóbicas, pero eso no significaba que sus padres se lo fueran a tomar de buena manera como los padres de Tweek. Conociendo el poder que Eric obtuvo durante estos últimos años entre las sombras, le aterraba. Todavía recordaba la venganza que le hizo al chico de último grado dos años atrás, quedó tan traumado que tuvo que trasladarse a otra escuela para luego pasar mucho tiempo en terapia.

—¡Oh! Así me gusta, Kahl. Se ve que eres lo suficientemente inteligente para vivir los siguientes meses manteniendo tus pensamientos gays ocultos por un rato más —lo abrazó por los hombros, cosa que disgustó al judío.

¿Así se sentía vender tu alma a un demonio?

Kyle y Cartman se encontraron con los otros dos en la fiesta de Bebe. Stan y Kenny sabían que algo grave había pasado entre esos dos, debido a la cara sonriente de Eric y a la mirada culpable de Kyle, pero éste no quiso hablar del tema en ese momento.

Kenny por su parte, sabía que su amigo no soltaría nada en ese momento, seguramente para tener un buen momento entre ellos, y así fue, se encontraron con otros amigos, hablaron un rato, se burlaron de varios disfraces y halagaron a unos. Para sorpresa, o bueno, no tanto, Craig y Tweek llegaron con un disfraz a juego, el indiferente Tucker era un astronauta y el ansioso Tweak era el sistema solar; su ropa era totalmente negra con puntos blancos y había bolas de plástico pintadas del respectivo color de cada planeta.

—Oh por Dios, son tan gays —se burló Cartman—. ¿Ya por fin están juntos de nuevo? —preguntó con interés.

—No —contestó fríamente Tucker.

—C-Craig solo me ayudó con la idea de mi disfraz ¡Agh! —respondió el rubio temblando ligeramente.

—Ay Tweek, ¿acaso no te das cuenta que Craig quería estar a juego contigo? —Clyde se acercó al mencionado y pasó un brazo por sus hombros—. Deberías estar más pendiente del coqueteo de Craig, tal vez así estarían juntos más rápido.

—¿C-Coqueteo?

—No le hagas caso Tweek —alejó a Clyde manera disimulada—. Seguramente está borracho.

—¡Oye! Sería muy patético estar borracho ahora —se quejó el castaño—. Token, Craig está siendo malo conmigo.

—¿Y por qué me lo dices? —el mencionado arqueó una ceja confundido.

—Para que me defiendas, eres mi mejor amigo, dah.

—Pensé que Craig era tu mejor amigo.

—Y así es como Clyde se quedó solo —narró Stan.

Los chicos no tardaron en hablar de los disfraces sensuales de las chicas, especialmente sobre cuales eran los más lindos de este año y sus posibilidades de coger con alguna de ellas.

—E-el único que p-p-podrá a-acostarse con a-a-alguna de las chicas aquí es…. K-Kenny —comentó Jimmy.

—Sí, el maldito suertudo ya ha llamado la atención de varias chicas —se quejó Clyde.

—Eso es por su disfraz misterioso —apuntó Craig.

—Este es un traje para traer justicia, no para tener sexo —nuevamente usó una voz grave.

—Oh, verdad que Kenny se transforma en alguien muy diferente cuando tiene ese disfraz —mencionó Kyle indiferente.

—Eso es ridículo, pareces un niño —maldijo Eric.

—Sonaste bastante genial —mencionó una chica con un atractivo traje de coneja Playboy.

—Es una de las tantas maldiciones de este traje —siguió con esa ridícula voz gruesa.

Kyle no podía negar su preocupación, claro, que Kenny llevara una vida sexual activa no era raro, pero desde ese pequeño malentendido, su amigo parecía algo temeroso a la idea de volver a tener sexo con una cualquiera. Se sentía orgulloso de que aprendiera de sus errores y fuera más responsable, pero al mismo tiempo no quería que viviera con miedo. Era algo contradictorio teniendo en cuenta sus sentimientos hacia él.

La fiesta no tardó en ponerse más movida con la música del momento, así que varios salieron a bailar, era una oportunidad perfecta para las chicas que querían conseguir a alguien y de los hombres para deleitarse con la imagen de un montón de chicas lindas usando unos llamativos trajes. Pero a él le daba igual, de cierta forma pensaba que las chicas perdían cierta dignidad al hacer eso.

—Kyle, te dejo a cargo de mi yo borracho por si algo —dijo Kenny usando su voz normal.

—Pero no estás tomando mucho, así que creo que estarás bien.

—Oh bueno, solo es para estar seguro.

—Si, no queremos que vuelvas a besar a Butters totalmente ebrio —Kyle maldijo en su cabeza al pronunciar esa oración. Se supone que Kenny no sabía sus conocimientos sobre esa noche. Y por la expresión que puso, era más que obvio que no se lo esperaba. Antes de que el rubio pudiera mencionar algo, Red llegó y se lo llevó para bailar con él. Se sintió aliviado de cierta forma, pero al mismo tiempo comenzó a preocuparse.

Pensó en ir a hablar con Stan, pero se veía felizmente hablando con algunos chicos de su clases, sería algo grosero interrumpirlos. Además, no le quería dar la sensación de que siempre lo buscaba para hablar de problemas amorosos.

—Pareces bastante pensativo, Rey Elfo —dijo una voz a sus espaldas.

—Lily, hola —saludó con una sonrisa a su amiga. Supuestamente estaba disfrazada de zombie por sus ropas ligeramente rasgadas y heridas hechas con maquillaje—. Lindo disfraz.

—Gracias, le puse mucho esfuerzo, especialmente porque todos los disfraces de chica que venden son de zorra —masculló ella por lo bajo—. En serio, si me pongo una de esas cosas me sentiré en una maldita porno.

—Estoy de acuerdo contigo, pero no puedo decir nada, ya que soy hombre y estaría negando su derecho de expresarse libremente.

—Y a mí me tratarían de aburrida —soltó un suspiro mientras se cruzaba de brazos—. A veces sé que el vestuario no debe definirte, pero no me gusta que esa sea su única manera de llamar la atención de los chicos.

—Mientras no hayan embarazos accidentales, supongo que no les importa —dijo con un tono algo serio que extrañó a la castaña.

—Te veo algo decaído, su majestad —dijo con un tono algo bromista.

—No es nada, solo a veces me pongo pensativo…

—No deberías ponerte así en las fiestas, te pierdes de muchas cosas. Por ejemplo eso —señaló a un tipo con una máscara de caballo haciendo estupideces, eso le sacó una leve risa.

—Tienes razón.

Los dos conversaron un rato de temas varios, series, libros y otras cosas cotidianas en su vida. Por esa razón le encantaba hablar con Lily, le encantaba como se expresaba y veía el mundo, muchas veces de una forma muy dura, pero era el tipo de persona con quien podía discutir cualquier tema. Se preguntaba como reaccionaría ante la noticia de que estaba enamorado de su mejor amigo, seguramente se burlaría de una forma amistosa, pero aun así, no sabía cómo decírselo. No quería que tantas personas se enteraran de eso, especialmente luego del asunto con Eric.

—Aww, se ven tan lindos juntos —Clyde los interrumpió totalmente borrachos—, creo que deberían tener un nombre de pareja…

—¿Qué? —ambos estaban confundidos.

—Oh vamos, ustedes dos son la pareja más linda luego de Tweek y Craig.

—¿Timmy? —el chico en silla de ruedas igualmente estaba confundido.

—¡Ya sé! ¿Qué les parece: Kyly? Hasta suena muy bonito —dijo totalmente soñador.

—Timmy, ¿podrías llevártelo? —pidió Kyle masajeando sus sienes.

—Timmy —asintió el mencionado.

—Y yo seguiré siendo un fracaso… —murmuró el castaño mientras era llevado por Timmy, específicamente en su silla de ruedas.

—Eso fue raro —comentó Lily algo incómoda. Oh genial, ahora ella se haría ideas equivocadas.

—No le hagas caso, Clyde inventa cualquier cosa por su propio interés.

—Bueno, supongo —si, estaba bastante incómoda.

—Por favor no pienses algo raro.

—No lo pensaré, pero me haces dudar —soltó un suspiro—, ¿es tan difícil una amistad entre un hombre y una mujer?

—Al parecer sí…

Un silencio algo pesado se formó entre ambos. Kyle por una parte quería darle a entender que no sentía nada por ella, pero ¿qué tal si ella sentía algo por él? No, eso era imposible, Lily se había mostrado igual o peor que él ante la idea de tener alguna relación sentimental.

Cuando ambos estaban a punto de decir algo, alguien empujo a Kyle ocasionando que estuviera bastante cerca de Lily, quien para evitar que el otro cayera encima de ella, puso por reflejo ambas manos en su pecho. Genial, ahora lucía como una escena de una novela romántica, pero lo único que podía pensar era "espero que no me golpee".

—Lo siento —dijo Kyle tomando su distancia, Lily igualmente se veía avergonzada.

—No te preocupes —otra vez entraron en silencio por unos largos segundos—. Mis amigas seguramente me están buscando —se excusó para salir de ahí. Kyle solo asintió y la dejó ir, lo que menos quería ahora era más malentendidos.

—Oh mierda —masculló Kyle.

—¿Qué fue eso? —la voz de Kenny lo sorprendió.

—¿Eh?

—Era el momento perfecto para coquetear, pero no, lo desperdiciaste —se quejó el rubio, no entendía por qué lucía tan molesto.

—Ya sabes qué no quiero coquetear con ella —siseó el pelirrojo.

—Si claro —rodó los ojos—, en fin, ya casi inicia el concurso de disfraces. Vamos —lo tomó del brazo y lo llevó hasta la sala principal donde se daría el pequeño evento.

La noche se tornaba cada vez más rara, ahora "Mysterion" parecía tener una actitud algo diferente, aparentaba estar enojado, y no sabía si tenía que ver con su comentario de hace rato o que.

Pero rápidamente se olvidaron de eso al ver a las personas desfilar en la sala como si una pista de modelaje se tratara, esto le sacó la risa a más de uno o incluso comentarios algo inapropiados. Para sorpresa de todos, el ganador no fue un sensual disfraz de alguna chica, en cambio, ganó el chico con una máscara de caballo, cuya identidad desconocía totalmente.

No vio a Lily el resto de la noche, no sabía si lo estaba evitando o si era una mera coincidencia. Habló con su grupo de amigos y alguno que otro chico de su clase, pero inevitablemente, la mayoría comenzó a sucumbir ante el alcohol, así que la mayor parte de sus conversaciones eran cosas sin sentido; se sentía algo aburrido a decir verdad así que decidió irse temprano. Le avisó a Stan y a Kenny, para su sorpresa, el segundo decidió acompañarlo.

—¿Seguro qué no quieres quedarte más tiempo? —preguntó Kyle.

—Mi deber es proteger a los civiles en la oscuridad —nuevamente usó esa grave voz.

—No soy una chica que debes cuidar —murmuró Kyle.

—No, pero eres de la realeza.

—Bueno, eso es verdad —dijo con aires de confianza. Compartieron una sonrisa antes de sumirse en el silencio de la ciudad.

Estos silencios no estaban del todo mal, en cambio, los disfrutaba, sentía que habían llegado a ese nivel de intimidad donde no eran necesaria las palabras para sentirse acompañado. Pero al mismo tiempo comenzaba a pensar en miles de escena donde ellos dos tenían una relación romántica, donde ambos podrían tomarse de la mano, o que Kenny lo abrazara por los hombros para sentir su calidez (o al revés). Tenía tantas ilusiones que se preguntaba si alguna de ellas alguna vez se haría realidad.

Se decía que, si lo deseabas con todo tu corazón, algún día tus sueños algún día se harán realidad. Pero para él esa frase pertenecía más a un cuento de hadas que a la vida real.

Sin embargo, su cuerpo no obedeció a su mente y por eso se había acercado considerablemente a Kenny, rozando sus manos en el proceso, solo tenía que abrir su mano para tomar la del contrario; era algo muy tentador.

—¿Kyle?

—L-lo siento —aclaró su garganta intentando ocultar su incomodidad—. Sólo tenía frío…

—Oh, ¿así que quieres mi calor corporal? —preguntó de forma sugerente. Que bueno que esta vez su cuerpo si obedeció o seguramente habría respondido con un impropio "sí".

—No lo hagas sonar como si me quisiera acostar contigo —apartó su mirada intentando lucir enojado. No podía sonrojarse o seguramente sería descubierto.

—¿No quieres?

—Cállate Kenny —si seguían con esa discusión seguramente su corazón tendría un infarto.

Nuevamente se sumieron en el gran silencio. Alzó la vista para encontrarse con centelleantes estrellas, las cuales poco a poco iban desapareciendo debido al avance de la tecnología en South Park.

—Por cierto, hoy te estuviste conteniendo, casi no te vi coquetear con nadie —mencionó de repente—. ¿Tiene que ver con lo que pasó hace poco?

—Se puede decir que sí —respondió con sinceridad—. Creo que ya pasaré esa etapa ya que debo concentrarme mejor en mi futuro ¿no crees?

—Solo espero que no estés traumado por eso…

—No lo estoy, simplemente ya estoy decidiendo prioridades.

—Si tú lo dices…

—Oye, ¿Cartman no te dijo nada? —preguntó el rubio algo serio.

—¿Cómo qué?

—No sé, cuando ustedes dos llegaron parecías tenso —mencionó—. ¿No te está chantajeando?

El judío se quedó en silencio unos segundos, debía pensar en una excusa rápida o decidir si contarle la verdad, pero esta segunda opción solo provocaría que sus sentimientos fueran revelados…

—No es nada serio, solo me habló de un estúpido negocio y ya sabes que piensa que los judíos somos contadores por naturaleza.

—Ya veo —aunque no parecía nada convencido.

Kyle suspiró.

—Por cierto —había algo de duda en la voz del "héroe" —. Cuando me viste con Butters ¿dije algo raro?

¿Qué carajos? ¿Por qué se estaba mostrando avergonzado? se suponía que enterraría ese tema en lo profundo de sus memorias y nunca más lo sacaría a la luz. ¿Acaso Kenny le gustaba verlo sufrir tanto inconscientemente?

—No, al verlos besarse simplemente los dejé solos —admitió—. Por eso pensé que estaban en una relación o algo por el estilo.

—Oh, eso explica tus preguntas raras. En fin, no pasó nada, simplemente lo confundí con una linda chica y por eso lo besé —volvió a su actitud despreocupada. ¿Acaso le estaba ocultando algo también?

Al llegar a la casa Broflovski, Kenny tuvo la genial idea de que vieran películas de terror aprovechando que no se quedaron más tiempo en la fiesta. El pelirrojo aceptó, aunque se encontraba tan agotado que a mitad de la segunda película se quedó dormido en el hombro del contrario.

Si hubiera despertado primero que su amigo, seguramente habría disfrutado el momento, ya que igualmente el rubio se había quedado dormido de esa forma, pero apoyando su rostro en su cabeza, sí, una escena típica que se podría relacionar con el romance. Por suerte estaban en el cuarto del pelirrojo o la madre de este habría pegado un grito al cielo.

Claro, pero ese sería uno de los tantos secretos que Kenny McCormick guardaría para sí mismo.

Aunque igualmente ambos despertaron con dolor en el cuello y la espalda por la mala posición.


Llegó un momento oscuro para todos los estudiantes que estaban a punto de graduarse, si durante todo el año los profesores insistían con que pensaran en su futuro, cuando solo faltaban unos cuantos meses para la graduación, todo empeoraba. Universidades cercanas venían a dar sus charlas sobre porqué eran la mejor opción para algunas carreras, venían otros grupos como fundaciones o empresas, en pocas palabras, lanzaban tantas opciones que muchos se sentían confundidos si no tenían claras las cosas.

Pero no solo eso, para Kyle las cosas eran mucho peor ya que con el trato que hizo con Cartman, literalmente era su esclavo. Todos se extrañaron cuando de un día para otro, el judío comenzó a servirle al gordo: le llevaba sus libros, hacía sus trabajos, le daba copia en los exámenes (arriesgándose más de una vez a ser descubierto), y gastarle el almuerzo de vez en cuando. Lo peor era que tenía que faltar a las prácticas del club de baloncesto ya que sus trabajos eran el doble y eso le estaba trayendo problemas para su posición en el futuro partido.

Kenny y Stan se mostraban preocupados, pero al único a quien le explicó la situación fue al segundo, quien no sabía muy bien cómo ayudarlo.

—Tenemos que quitarle el celular —dijo Stan en una "reunión" en el cuarto de este.

—¿Cómo esa vez que lo engañamos y destruimos todos sus aparatos electrónicos?

—Exacto, pero lo malo es que no tenemos mucho apoyo y el gordo no será tan inocente —dijo algo pensativo en pelinegro.

—Además, es posible que tenga el audio guardado en otros lugares…

—Sólo hay que saber cómo sacarlo —ambos se pusieron algo pensativos, pero no podían llegar con nada.

—Rayos, tengo que aceptarlo, mi vida escolar será un asco hasta la graduación…

—No —replicó—. Si queremos arruinar a Cartman, necesitamos pedir ayuda.

—Oh no, Stan, ni te atrevas, Kenny no puede enterarse de esto.

—Solo vamos a decirle que es material vergonzoso y luego tú inventas algo.

—Se dará cuenta que es una mentira…

—Seguramente supondrá que es tan vergonzoso que ni puedes decirle.

—De acuerdo, pero tú tienes que decirle, ya me da miedo hablar en la escuela, siento que tiene ojos en todas partes. Además, estoy algo ocupado —soltó un pesado suspiro.

—Como digas, pero seguramente se enojará contigo.

—Es muy posible.

Efectivamente, cuándo Kenny se enteró de la situación fue a replicarle a Kyle en su propia casa.

—¿En serio confías tan poco en mí? —estas palabras rompieron un poco su corazón.

—No es eso, simplemente no quería que te enteraras de mi secreto….

—Ah, claro, pero Stan si puede saberlo ¿no? —se cruzó de brazos totalmente indignado.

—Simplemente se enteró por otras circunstancias —el rubio no parecía nada contento y de cierta forma lo entendía.

—Claro —un incómodo silencio se posó entre ambos—. Pero de todas formas te ayudaré, aunque, sigo muy enojado, Kyle Broflovski.

—Gracias, Ken —le dedicó una sonrisa sincera.

Aunque el inmortal siguiera enojado, se todas formas pasó un rato en el cuarto de Kyle leyendo algunos cómics que el otro tenía. Luego de un rato, su enojo pasó así que habló normalmente con Kyle. Era sorprendente cómo se deshacía tan fácil de esas emociones negativas, o tal vez era porque eran mejores amigos, realmente no lo sabía.

Los tres chicos comenzaron a reunirse en secreto para trazar un plan. Lo más importante, era saber si Cartman tenía la información guardada en otro lugares, como en una memoria USB o su computadora. Si no lo descubrían, seguramente Kyle terminaría quemando la casa para borrar cualquier rastro de ese audio.

—Oye, Cartman —el mencionado se encontraba mirando su celular durante la hora del almuerzo.

—¿Qué quieres? —preguntó algo molesto sin quitar su vista del aparato.

—¿No crees que podría tomar tu celular ahora y dañarlo? —preguntó con una mirada escéptica.

—Ja, lo siento judío, pero esta vez voy mil pasos delante de ti —presumió el gordo—. Tengo todo guardado en mi computadora, a la cual nadie tiene acceso.

—Ya veo —pero lo que realmente pensaba era "realmente es un idiota".

Segunda parte: una vez conociendo donde se encontraba el archivo, tenían que saber cuándo podrían destruir la evidencia sin darle oportunidad de que tuviera tiempo para publicar esas cosas tan vergonzosas. Esta era la parte más complicada, pero tenían la ventaja de la sorpresa, ya que seguramente Eric no era consciente de que Kyle le había pedido ayuda a sus otros amigos, o tal vez sí, si había dejado su ego de lado…

Kyle y Kenny planearon una salida con Cartman, excusando a Stan ya que este se encontraba "enfermo". Tuvieron que aguantar durante un largo rato sobre cómo Eric trataba como una basura a Kyle y este no podía decir nada al respecto. Por unos momentos el pelirrojo lamentaba no haber ido con Stan, ya que las amenazas de Eric aumentaron considerablemente con la presencia del McCormick. Si al final del día al gordo no se le escapaba la verdad sobre los sentimientos del judío, sería un milagro.

—Mierda, no ha sacado su celular en todo este rato —susurró Kyle muy cerca de Kenny, quien sintió un aire frío recorrer su espalda al ver la mirada de enojo de su mejor amigo en ese momento. Si no se apresuraban con el plan, seguramente habría un asesinato.

—Oye, Cartman. ¿Podrías prestarme tu celular? —preguntó Kenny.

—¿Ah? ¿Para qué? —lo miró con sospecha.

—Necesito llamar a mi hermana.

—No, no quiero que tus gérmenes de pobre infecten a mi bebé —el rubio lo insultó quejándose de lo imbécil que era.

Kyle mordió sus labios algo nervioso, podría robarle el celular de un golpe y borrar la evidencia, aun si eso significaba que las amenazas de Eric eran ciertas. Los rumores eran algo muy importantes en la escuela, tanto así que a veces se disfrazaban de verdad y por eso más de uno perdía su reputación. Pero eso no era lo importante, lo que menos quería era que Kenny escuchara esos audios aun si eso significaba ver su reputación arruinada por Eric o hacer planes tan tontos como este.

—Oh vamos, gordo, es urgente —insistió Kenny. Ahora mismo estaban descansando una plaza de comidas del centro comercial.

—¿Por qué no se lo pides a Kyle?

—Lo olvidé —contestó el pelirrojo.

—Por favor, Eric —dijo estas palabras con esfuerzo.

—Uh, déjame pensarlo —se puso algo pensativo, mirando a su alrededor, seguramente para hacer que el pobre hiciera algo vergonzoso o asqueroso—. Sólo si te tomas esto —comenzó a mezclar las diferentes bebidas de cada uno, para luego meter una papa frita y comenzar a echar las distintas salsas de la zona. Una vez terminó con su experimentó, la brindó la asquerosa bebida.

—¿Acaso quieres matarlo?

—Khal, los pobres no mueren por comer cosas asquerosas —replicó el gordo.

—Hijo de puta —masculló el judío, sin embargo, Kenny se tragó el contenido del vaso de un sorbo sin hacer muchas muecas de disgusto.

—Oh vamos, pensé que harías algo peor que eso —dijo retador el rubio. Haber hecho tantos retos asquerosos cuando era un niño, había dado sus frutos.

—Créeme, lo habría hecho mejor pero no tengo muchos materiales —respondió el gordo pasándole el celular de mala gana.

—¡Oh hola! —saludó Kenny—. Sólo llamaba para preguntar cómo iban las cosas, espero que bien.

En el otro lado de la línea, se encontraba Stan, quien estaba viendo la escalera que lo llevaba al cuarto del gordo.

—Sí, todo preparado, ya entraré en la boca del lobo —dijo antes de colgar y comenzar a subir la escalera. A estas horas, no había nadie en la casa, ya que la madre del gordo había salido unas horas antes, seguramente para trabajar.

Subió con paciencia para no caerse, y una vez dentro, comenzó a buscar todos los aparatos electrónicos de Eric Cartman para borrar cualquier evidencia de esos audios y seguramente salvando la vida de muchas personas que estaban a merced de este. Vaya, hasta le daba curiosidad saber qué tipo de secretos conocía su amigo de la infancia, pero era mejor vivir en la ignorancia.

Realmente era un buen amigo para hacer esto, en serio.

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Una vez la llamada terminó, Kenny estaba dispuesto a pasarle el celular a Cartman, pero, lamentable, el objeto se resbaló de sus manos cayendo en un vaso de agua (cortesía de Kyle). Eric pegó un grito al cielo llamando la atención de varias personas.

—¡Hijos de puta! ¡Sabía que no podía dejar mi bebé en tus sucias manos! Pagarás por esto, Kenny McCormick —amenazó intentando prender el aparato en vano. La próxima vez le pediría a su madre un celular a prueba de agua

—Pero soy pobre —se defendió Kenny fingiendo inocencia.

— ¡Agh! ¡Los odio! —se levantó de la mesa totalmente indignado y se fue de ahí.

Kyle y Kenny festejaron en ese momento.

—Pero, siento que no podemos relajarnos todavía —murmuró Kyle.

—¿Por qué? —preguntó el rubio comiéndose el resto de comida.

—¿Crees que se rendirá tan fácil? Seguramente me seguirá haciendo la vida imposible…

—Siempre lo ha hecho, Ky. Solo que ahora no tiene esa cosa tan vergonzosa como para seguir chantajeándote.

—De todas formas, no me siento tranquilo.

—Por ahora, relájate, seguramente Stan se habrá encargado del resto.

Mientras tanto, el pelinegro estornudó luego de haber recolectado todas las cosas. Las puso todas en su maletín, asegurándose de desorganizar el cuarto para que pareciera un robo e incluso puso una nota de amenaza, después de todo, habían muchas personas que odiaban al gordo.

Salió del cuarto, asegurándose de ocultar la escalera antes de salir normalmente de ahí, por lo menos no había nadie cerca. Se dirigió a las afueras del pueblo para dañar los aparatos sin que nadie se diera cuenta. Por unos momentos se sintió como un asesino serial; y vaya que haría muy bien ese trabajo.

Una vez terminó su trabajo, salió de ahí para regresar a casa y escribirle un mensaje a Kyle anunciando que ya terminó.

Pero claro, Eric no se rindió, incluso parecía que su odio no se quedó ahí, definitivamente jodería a Kyle de cualquier manera, aun si significaba separar para siempre a dos de sus amigos de la infancia.

Su ira solo incrementó cuando vio todos sus aparatos electrónicos desaparecidos, además de que su habitación era un desastre. Llamó a su madre enfurecido, y aunque ella le avisó a la policía, sabía que esos estúpidos oficiales jamás encontrarían sus cosas, después de todo, esas eran las únicas cosas que faltaban, nada de dinero ni las cosas de su madre. Definitivamente todo era obra de Kyle, y tenía que cambiar radicalmente su plan.

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Un nuevo día en la escuela llegó. Kyle estaba preparado para ver un montón de carteles hablando de lo homosexual que era, e incluso fotos suyas con dibujos mal hechos de penes en su rostro. Pero nada de eso estaba por los pasillos, entonces, ¿qué carajos estaba planeando Cartman?

Llegó a su casillero junto a Kenny, ya que estaban bastante cerca uno del otro. Pero ningún rastro de Eric. Por unos momentos pensó que tenía una broma en su casillero que seguramente arruinaría todos sus libros, pero nada. Ya se sentía tan paranoico como Tweek…

—Hola Kenny —el pelirrojo volteó de manera dramática al escuchar esa voz. Esa sonrisa no le gustaba para nada.

—¿Hola? —el pobre se mostró confundido por su buen humor. Más bien esperaba que estuviera hecho una furia.

Detrás de su espalda, sacó un megáfono, seguramente el mismo que usó en su campaña para Wendy. Mierda ¿acaso lo diría frente a todos?

—Kyle Broflovski es gay por Kenny McCormick —anunció como si se tratara de las noticias de la mañana—. Aunque no lo crean, el maldito judío se interesó por el pobre de la escuela. ¿Qué tan irónico es eso? —siguió utilizando su jocosa voz, mirándolo vencedor.

En ese momento, se sintió totalmente observado, ahora estaba en la mira de todos, no solo eso, las personas comenzaron a murmurar cosas como: "no puedo creerlo" o "era obvio". Pero no, esos comentarios seguramente no significaban nada, porque esas personas lo olvidarían días después y fingirían que nada pasara; a menos que alguien siguiera echando fuego a la leña. Tal vez los homofóbicos de la escuela se burlaran de él un rato, pero no sería nada grave, ya que él podía defenderse. No, lo peor de todo, era la mirada de Kenny en ese momento, no sabía si se mostraba confundido o asustado. Tal vez los demás olvidaran las palabras de Eric, pero definitivamente Kenny no, y cuando se diera cuenta de que había una posibilidad de que fuera verdad, su amistad cambiaría para siempre.

Lo que realmente importaba era su reacción en los siguientes segundos, pero quedarse congelado era mucho peor que las palabras. Frunció el ceño bastante enojado, y se acercó a Eric intentando no mirar a Kenny.

—Deja de decir estupideces Cartman —masculló él actuando "normal".

—Oh vamos Kyle, no tienes que ocultarlo, si quieres puedes confesarte ahora, de la manera más marica que se te ocurra.

—¡Deja esto! Que ya no tengas nada con que chantajearme no quiere decir que debas inventar estos estúpidos rumores —replicó el judío. Tenía muchas ganas de golpearlo, pero eso haría las cosas peor.

—No es mi culpa que sea cierto —se escucharon varios "uh" de fondo que solo aumentaban la tensión. Y casi todos esperaban alguna pelea.

Sin embargo, el bullicio fue bajando hasta quedar en silencio. Entre los estudiantes, el director los veía a todos como si pudiera juzgar la situación y conocerla.

—¿Qué está pasando aquí? —preguntó con voz firme, haciendo que más de un estudiante comenzara a irse.

—Nada señor, solo estaba jugando a ser cúpido, ya sabe —se defendió el castaño ocultando el megáfono.

—¿Algún problema? Señor Broflovski —lo miró arqueando una ceja, no creyendo las palabras de Eric.

—Ninguno, señor —contestó.

Todo se quedó en silencio, incluso cuando Eric se fue. Esperaba que Kenny dijera alguna broma para hacerle entender que no le importaba y que sabía que era una broma de Cartman.

—Tengo que ir a clases, nos vemos —su voz sonaba más seca de lo normal.

Kyle sintió como sus temores se hicieron realidad, su pecho le dolió como si lo hubiera rechazado y comenzó a sentirse enfermo. Todo estaba arruinado.

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Kenny corrió hasta los baños agradeciendo que su capucha ocultaba la mayoría de sus expresiones. Se encontraba totalmente confundido por la situación, era como si su cerebro sufriera un corto en ese momento.

No sabía si lo de Cartman era mentira o qué, pero la simple idea de que Kyle sintiera algo por él no lo hacía sentir disgustado, en cambio, por unos segundos se sintió aliviado de esto. No podía creer que su mejor amigo pudiera tener sentimientos por él. Kyle Broflovski, quien tenía una beca garantizada en varias universidades y totalmente escéptico en el amor y las relaciones, posiblemente sentía algo por él.

Aunque, solo era un tal vez así que no tenía que enredarse la cabeza con eso ¿cierto? Simplemente era consciente de que eso no le molestaba en lo absoluto.


¡Ta da! ¿Qué les pareció?

Algo de drama junto a los chicos intentando ser niños de nuevo. La graduación cada vez está más cerca y parece que los sentimientos de Kyle ya fueron totalmente descubiertos ¿o tal vez no? xD

Me siento feliz de recibir tanto apoyo con este fic, espero no dejarlo abandonado ni nada por el estilo, ya tengo el final planeado después de todo xD Pero de todas formas preguntaré ¿alguna cosa extra que quisieran ver en el fic o me sigo enfocando solamente en esos dos idiotas?

Haruka-sama se despide 8D

Recuerden aportar con un pequeño review, tal vez eso me ayude a sobrevivir en la U y me permite publicar más rápido (?