Una batalla inminente, zeref, los spriggan y Agnologia, demasiado peligroso como para salir ilesos, así que Natsu recurrió a su último recurso… se convirtió en Dragón. Un poderoso, hermoso, enorme y rojo dragón de fuego. NatsuxLucy
Disclaimer : esta historia es sin fines de lucro, El precioso de Natsu y el resto de la guild no me pertenecen, son propiedad de Hiro Mashima. Yo solo descargo mi fanatismo con historias de ellos, producto de mi cabecita loca XD…
Este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo lee X3
Diálogos entre -.-
DRAGÓN
Capítulo 2: Un dragón en el gremio, o.O
Nos quedamos ahí hasta que Natsu estuviera en condiciones de moverse por sí solo, lo que habían sido algunos días, incluso el maestro ya estaba mejor, aunque tampoco tenía mucha movilidad aun y los demás se turnaban para ir al pueblo por provisiones, Erza se había dado a la tarea de marcar y despejar el camino y ahora hasta podíamos usar una carro para ir y venir, puesto que era un poco más de dos horas a pie, al finalizar la semana que llevábamos en ese campamento improvisado, te dabas cuenta que de hecho un poco más y fácilmente podría convertirse en un mini segundo gremio, puesto que habían casas de campaña bien separadas y acomodadas, entre la sección de chicos y la de chicas,
Gray y Levi se habían encargado de investigar un posible reencuentro con los de Alvares o un regreso del dios dragón Agnologia, pero por suerte esas posibilidades no parecían cercanas. Lo que sinceramente nos relajaba a todos. Después de toda la isla en la que estábamos estaba más cerca del reino de Fiore. Por lo que nos habíamos tomado este tiempo para descansar, curar nuestras heridas y de paso tratar de investigar acerca de la condición draconiana de Natsu, así era como Levi le había llamado.
Natsu, o mejor dicho el enorme dragón Natsu solo se despertaba un par de veces por día, bebía varios galones agua, comía lo que le poníamos enfrente y se volvía dormir varias horas, incluso entre esos almuerzos apurados intente hablar con él, preguntarle si se sentía bien, si hubiera algo que pudiéramos hacer o si sabía alguna manera de regresar a la normalidad, pero en respuesta únicamente gruñía con suavidad y acercaba su rostro hasta a mi como pidiendo caricias a las cuales yo no podía negarme y antes de darme cuenta el dragón de fuego estaba dormido de nuevo. Era… casi tierno… casi.
Después de haber curado sus heridas de una forma magnánima Wendy había estado en condiciones parecidas a las de Natsu pues solo se levantaba a comer y a dormir. Y cuando se sentía lo suficientemente enérgica se daba una vuelta revisando las heridas encostradas del dragón,
-parece que está cicatrizando bien, aquí ya hay signos de que las escamas estén creciendo de nuevo así que es bueno, tampoco hay infección de ningún tipo, aunque por ser un dragón de fuego supongo que es difícil para cualquier virus sobrevivir en su cuerpo, jejeje…-
-no hay algo más que podamos hacer?-
-mmm… lo que él está haciendo es lo correcto para su recuperación, lo único que podemos hacer es tener agua y comida a su disposición-
-oi! Lucy, cuanto crees que valgan las escamas de dragón?- Cana bebía sentada en una de las bancas comunitarias mientras observaba de cerca una escama roja, pulida y brillante como un espejo matizado de rojo.
-Cana! Deja eso! No se las estés quitando a Natsu-
-estás loca! Como si fuera fácil arrancarle escamas a un dragón…- su cara me pareció sospechosa, parecía decir "ya lo intente y no pude"- no, está la encontré en el bosque, Erza también se llevó un par con la excusa de que vería si se pueden hacer armaduras con eso… a mi pareció que solo le gustaron y ya.-
-yo también encontré una- dijo Mira – están muy lindas, si junto suficientes poder hacer un bello espejo para el gremio-
-un espejo de escamas de dragón, eso suena a que se podría vender realmente muy caro-
-un espejo de escamas es de hombres!-
-hay! ustedes son imposibles- estoy segura que puse una mirada de hastío porque tanto mira como cana y Elfman se dieron la vuelta para seguir con sus cosas. Gire a ver a Natsu dormido en el centro del campamento, realmente temía el que no pudiera volver a su estado original…
Debido al cansancio extremo de las peleas previas de del día a día de estar manteniendo el campamento en pie, todas las noches caía técnicamente muerta pero esta vez me sentía extraña y no podía dormir, miraba el cielo estrellado y estaba segura que por la mañana lamentaría el no haber descansado lo suficiente pero por el momento eso no me importaba demasiado.
Un extraño sonido me llamo la atención, voltee a ver hacia el centro del campamento que resultaba ser Natsu y lo vi incorporarse con torpeza, sus ojos enormes tenían las pupilas tan dilatadas que sus ojos siempre verdes eran casi negros, fue gracioso verlo bostezar, la piel se me hizo de gallina al ver perfectamente todos esos dientes afilados y enormes y esa lengua tan extraña, larga y gruesa en la base y a la vez tan delgada y extraña en la punta. De su nariz un resoplido aventó llamas carmesí y casi como si se tomara su tiempo en estudiar el lugar camino sorprendentemente en silencio, sus enormes patas rojas y tupidas en escamas, con esas enormes garras negras, pensarías que hacen mucho ruido al caminar pero al igual que un sigiloso león, el ruido que emitían era mínimo, casi inexistente.
Me causo curiosidad y le seguí, tuve que apurar mi paso y temí que me escuchara, de hecho mi corazón latía desbocado y mi mente me decía que perseguir un dragón no era para nada inteligente, mi instinto vibraba advirtiéndome, pero yo me convencía a mí misma que ese dragón era Natsu y punto.
Llegamos al rio de donde solíamos sacar siempre agua para todos y Natsu se metió a este quedando por fuera solo su enorme cuello y la parte superior de su espalda. Lo vi nadar rio abajo y quise preguntarle, pero antes de mostrarme a mí misma, una mano me retuvo dándome el susto de mi vida
-Gray!-
-shhh!, lo vas a molestar-
-lo voy a molestar?! A dónde va?-
-no es obvio…-
-no-
-se está dando un baño ok, además de otras cosas naturales, entiendes-
Quede ahí parada como una idiota y completamente sonrojada,
-yo… yo…-
- que sea un jodido dragón no significa que deje de ser un ser vivo… tiene necesidades… fisiológicas-
-ya basta! Ya entendí!-
-por eso se va rio abajo, no querías hacer eso rio arriba para que luego, cuando vengamos por agua…-
-maldita sea Gray! Que ya entendí ok!- estaba sonrojadisima y solo quería irme de ahí, a lo lejos aún veía una mancha roja en medio del rio aunque ya no se distinguía bien la forma, me sentía como una pervertida y solo quería dejarle a Natsu su espacio privado
-debiste verlo la primera noche, por suerte fui yo quien estaba de guardia, fue lo más gracioso y a la vez perturbador que he presenciado-
-no creo querer saberlo…-
-no, no querrías te lo aseguro!... igual te lo contare-
-no es necesario Gray, enserio- en verdad no quería saberlo, pero Gray igual empezó a contarme.
- si bueno, fue la segunda noche que estuvimos aquí…-
Ooo..ooo.
Esa noche, la segunda noche exactamente me había levantado de un profundo sueño como siempre olvidando que de hecho mi forma no era humana, las heridas me escocían ligeramente pero el trabajo de Wendy era impecable, mi desarrollado sentido del olfato me decían explícitamente que mis heridas no estaban infectadas en absoluto y que de hecho estaban curando bastante bien, sentí una incomodidad en mi estómago, tenía hambre pero también había algo más, entonces ese sentimiento tan conocido me hicieron pararme por inercia, mire a mi alrededor, los intentos de tiendas de campaña que los demás habían montado a mi alrededor, lo suficientemente lejos como para que yo pudiera moverme con tranquilidad pero a la vez tan cerca que cualquier ruido que yo hiciera fácilmente alertaría a todos, así que calme mis impulsos de intentar emprender un vuelo que probablemente no conseguiría en mi estado, gire hasta encontrar una parte del campamento no ocupada y que llevaba directo al bosque, fácilmente podía escuchar el correr del rio y el aroma del agua, camine con mucho cuidado de no hacer ruido, por mi padre sabía que era posible para un dragón a pesar de su tamaño el moverse sin hacer sonido alguno así que lo intente, mis pisadas no hicieron ruido pero la torpeza de tener una cola, eso fue otra cosa pues le di de lleno a un árbol que hizo ese clásico sonido de hojas sacudiéndose, sude frio esperando que nadie se levantara y espere, pero pareció que nadie se había dado cuenta al menos no por el momento
Camine siguiendo el sonido del agua y al llegar me encontré con un hermoso rio cristalino, mi boca seca reacciono al delicioso olor del agua, sin saber realmente que hacer se me hizo fácil remojar la cabeza completamente para saciar mi intensa sed, aunque claro eso solo maximizo mis ganas de ir al baño, saque mi cabeza del rio sintiendo lo delicioso y refrescante que había sido el mojarme y sin darme cuenta moví mi cola gustoso, claro que note lo que había hecho cuando la sentí impactar contra algo suave y pequeño, escuchando una fuerte queja, cuando me voltee note que era gray, al parecer le había empujado con fuerza hasta estamparlo contra unos matorrales, lo que me causo gracia.
-no te rías teme!- me miro con odio y cerro su puño congelando el aire a su alrededor, sonreí entusiasmado, oh! Me sentía lo suficientemente bien como para probar mi fuerza contra él, pero al mismo tiempo tenía una urgencia de otro tipo.
Abrí la boca para decirle que se fuera, que tenía cosas personales que atender pero de nuevo un gruñido acompañado de flamas fue lo único que salió de mis labios o… em… mi boca, ya que en esta forma creo que no tenía labios como tal.
-qué te pasa flamita quieres jugar, eh! No creas que por ser un dragón me intimidas!-
Lo único que se me ocurrió fue mover mi cabeza negativamente, a lo que Gray pareció calmarse igual
-tenías sed?… nos hubieras dicho, bueno… tampoco es como que puedas hablar, pero Wendy dijo que no debías levantarte hasta que tus heridas cerraran completamente-
Sin saber que hacer volví a mover mi cabeza negativamente y Gray me miro confundido
-no? Entonces tienes hambre? Como dragón comes carne cruda o algo así?-
Ciertamente no había pensado mucho en eso, puesto que desde que me convertí en dragón lo único que había tomado era agua y nada más, por lo que saciar mi hambre estaba en la lista de pendientes, de hecho estoy seguro que nunca vi a mi padre comer nada crudo, por el contrario usaba su aliento de fuego para cocinarnos todo. Volví a negar con la cabeza
-bueno? Si no es hambre ni sed, a pesar de que te vi beberte medio rio… acaso quieres irte y dejarnos aquí como idiotas?- esta vez negué enérgicamente, nunca haría eso, en mi condición sería una majadería dejarlos preocupados, especialmente al abuelo. A Lucy…
Y entonces un estremecimiento cruzo mi cuerpo y mi vientre, como pude junte mis piernas draconianas para calmarme
-oh! Por el amor de Mashima!- me apunto con el dedo antes de empezar a reír con fuerza
-quieres mear! Jajaja, y como le harás? Levantaras la patita como un perrito? –
No se qué le hacía tanta gracia, pero no estaba de humor precisamente para aguantar burlas de nadie, menos aún del calzoncillos ecchi, así que le seguí la corriente, e hice algo que por supuesto solo hubiese podido hacerle a Gray… a Gray y a cualquiera que se lo buscara.
Me gire para seguirle el juego a su broma, con todo lo inexperto que aún era, levante la pierna y apunte
-que demonios haces! Que asco! Que diablos!- por supuesto Gray no permitió que yo le mojara, por otro lado el alivio era tanto que mi mente quedo en blanco por unos segundos
-eres un maldito cerdo! Ya verás- de reojo mientras terminaba mis cosas lo vi desnudarse como siempre lo hacía, solo que antes de quitarse los pantaloncillos se detuvo en seco, su mirada pareció perturbarse y las ganas de seguir desnudándose parecieron desaparecer,
-"ky… kyodai na" (enorme)- murmuro tan bajo, que si no fuera por mis sentidos tan desarrollados quizá no lo hubiese escuchado
-por supuesto! Que esperabas, soy un jodido dragón!- quise decir, pero de nuevo sabía que no podría así que simplemente gruñí con orgullo.
Brinque al rio ocasionando una ola como si fuera un mar, mojándolo finalmente solo que esta vez con agua, no era tan bueno como en un principio pero era algo, además servía para limpiar mi desastre jejejeje
-teme! Bastardo! Ojala te ahogues!- grito y se metió al bosque para regresar al campamento.
Me sentía tan raro, el contacto del agua con mi cuerpo me hacía ser consiente de mi forma, sentía como si estuviera siempre a cuatro patas y a la vez tan cómodo como cuando caminaba con normalidad, los elementos ajenos a mi, como las alas y la cola era lo que mas trabajo me daba controlar. Mi estómago gruño fuertemente y deje salir a mi instinto, sumergiéndome en el rio y nadando corriente abajo hasta que desemboque en el enorme y profundo lago, me sumergí más y más, hasta que la presión del agua comenzó a incomodarme y la luz de la luna ya no llegaba ni aun a mi mejorada vista con la que veía tan bien de noche como de día.
A esta profundidad fue fácil sacarme algo para comer y satisfacer mi apetito por mí mismo, además aprendía gradualmente a controlar mi cuerpo, no regresaba al campamento hasta que sentí próximo el amanecer y mis heridas empezaban a doler.
Me preguntaba cuanto tiempo tendría que conservar esta forma si bien muy poderosa, bastante impráctica ya que yo soy humano, un dragón slayer, un hijo de dragón pero no un dragón en sí.
No estaba seguro de cuantos días habían pasado antes de darme cuenta que de hecho ya me sentía con fuerzas suficientes para pasar a lo siguiente, esta vez al regresar al campamento después de mi escapada nocturna diaria, decidí no dormir, era hora de enfrentar la realidad, era un dragón y tenía que haber una manera o de aprovecharlo o de deshacerlo, y lo primero era buscar una manera de comunicarme.
La claridad de la mañana se hizo presente y como una ave entrenada Mirajane fue la primera en levantarse, la vi buscar entre las cosas de la cocina unos cuencos con los cuales seguramente iría por agua o alguna cosa de esas que ella suele hacer, al percatarse que estaba despierto y la observaba al principio pareció asustare y luego me dio una suave sonrisa,
-buenos días Natsu, veo que hoy estas despierto- paso a mi lado y se perdió en el bosque
Paulatinamente todos se fueron levantando, la mayoría reaccionaba igual que Mira, me saludaban y seguían con sus cosas, me pareció gracioso, era como un día normal en el gremio
…
Un murmullo extraño me despertó, todos parecían especialmente animados, así que salí de la carpa en la que dormía junto con Levi, aunque ella ya no se encontraba dentro.
En el centro del campamento pude ver a Natsu aun transformado en dragón, pero estaba completamente despierto, todos a su alrededor hacían preguntas de todo tipo y el solo decía si o no con la cabeza, y de vez en cuando soltaba una pequeña flama.
El maestro estaba sentado a un lado de Natsu, sus piernas y sus brazos cruzados, sus ojos cerrados como si estuviera meditando, todos tomaban con gracia el que Natsu estuviera en esa condición, el maestro parecía el único verdaderamente preocupado
Los ojos verdes me miraron fijamente y me sentí cohibida por unos momentos, Natsu asintió con la cabeza como si me pidiera ir con él, o al menos eso quise entender.
Cuando me acerque Natsu pidió esa caricia que de alguna manera se había vuelto una costumbre, bajando su rostro a mi altura y yo acariciando su mejilla casi por inercia, a mi alrededor escuchaba frases despreocupadas de todos, frases como "un dragón en el gremio nos hará doblemente famosos" o " ahora seremos invencibles aun contra los de alvares" " si Wendy y Gajeel se transforman igual podría iniciar una nueva era dragón" "deberíamos cobrar por pasar a verlo" y más cosas cada vez con menos sentido, ¿acaso yo era la única que quería encontrar la manera en que Natsu regresara a la normalidad?.
-no estés preocupada, ya pensare en algo- escuche claramente la voz de Natsu dentro de mi cabeza y dirigí mi mirada hacía su boca esperando ver el movimiento de sus labios, pero no vi que nada se moviera
-parece que finalmente me escuchas- de nuevo escuche la voz dentro de mi mente
-Natsu! Tú estás hablándome?-
Todos se me quedaron viendo como si estuviera loca, pero verlo asentir fue suficiente para calmarme
-tu escuchas lo que dice?- esta vez fue el maestro quien me hizo la pregunta claramente entre el murmullo inentendible de los demás
-si, bueno… eso creo… ¿Natsu?- el dragón se me quedo viendo y lo vi afilar su mirada como si estuviera preguntándome algo, pero esta vez no oí su voz
-tal vez necesitas hacer contacto con el- fue la dulce voz de Wendy que escuche al fondo lo que me hicieron regresar el contacto de mi mano ahora a una parte de su cuello ya que su rostro se encontraba en lo alto fuera de mi alcance
-Wendy tiene razón, debes tocarme para poder escucharme… he estado intentando hablar contigo todo este tiempo pero no me habías escuchado hasta ahora… ¿me pregunto porque?-
-ya veo…- bien, el silencio se hizo, no sé si esperaban que yo explicara lo que estaba hablando con Natsu o si ahora, para variar, ellos intentaban escuchar. Lo que sea me sentí como una especie de bicho raro expuesta en un escenario
-eso significa que puedes hablar con cualquiera que haga contacto contigo?-
-no, no con cualquiera, hasta ahora solo con Wendy había podido cruzar alguna palabra, pero no muy claras, menos aún frases completas o al menos eso me dijo ella-
-oh, qué extraño entonces- de nuevo pude sentir la mirada clavada en mi espalda calándome tan duro que me dio un fuerte escalofríos-
-es de mala educación secretearse frente a los demás sabes?- Cana me apunto con su tarro de cerveza
- secretearse es de hombres!-
-es justamente lo contrario, cállate de una vez!-
El tarro de cerveza voló pero no le pego precisamente a Elfman así que empezó una de esas peleas cíclicas sin sentido, lo que sea, la atención dejo de estar fija en mí, y me sentí sumamente aliviada
-sabes, tal vez Gajeel podría entenderte igual, era el único que te entendía cuando después de la batalla con Laxus quedaste vendado de pies a cabeza-
-tal vez, no lo he intentado, aun no se en que radica el que solo tú me escuches-
-tal vez porque solías pasar mucho tiempo conmigo-
-si así fuera Happy igual podría escucharme, pero tampoco puede-
Pude ver a Happy recostado sobre la cabeza de Natsu, parecía estar llorando, pero al mismo tiempo babeaba mientras murmuraba algo como "quiero de los peces de Natsu, pero no me dejan"
-bueno yo no podía escucharte hasta ahora, tú mismo lo dijiste… tal vez con el tiempo puedan…-
-tal... tal vez-
Escuche claramente su "tal vez", pero al mismo tiempo fue como si un sentimiento de negatividad hiciera ruido en el fondo, como si sus sentimientos me dijeran que eso no sería posible, comprendí entonces que podía escucharle porque yo era la única en querer saber, realmente querer saber qué era lo que Natsu sentía estando así, me sonroje un poco al llegar a esa conclusión, pero me calme diciéndome a mí misma que eso era lo normal, que si los del gremio no lo escuchaban era porque todos en el gremio eran un poco cabezotas, egoístas y despreocupados, y lo digo con todo el amor posible.
Deduje también que tal vez con Wendy solo podía entenderle algunas cosas porque la maga de cielo en su instinto protector lo que trataba de escuchar en él era su estado y bienestar físico, yo por otro lado deseaba comprenderle a él. Aunque también podría estar desvariando completamente, incluso toda esta plática con Natsu podría ser una completa alucinación mía
-no, no está desvariando… y tienes demasiada imaginación para inventar teorías-
-kya! – me asuste y lo solté completamente sonrojada, me sentía ultrajada mentalmente
Lo vi sonreír con cierto cinismo y un leve gruñido bajo escapo por su garganta, esta vez, dio un paso hacia mí y me rodeo con su cuello, dejandome apartada de los demás, y haciendo contacto forzoso con mi cuerpo
-bueno, que esperabas, si tú puedes escuchar lo que pienso y lo que siento, yo también debería poder, ¿no crees?-
-eso es un poco escalofriante- pensé
-sí, lo es…- me respondió y tuve ese mismo sentimiento de cuando lo descubría hurgando en mis cajones de ropa o cuando entraba al baño mientras yo estaba en la tina
- la privacidad está sobrevalorada-
Me aleje de él rompiendo el contacto con su piel
–no, no lo está!- le grite y de nuevo su cuello toco mi espalda
-vamos luce, no te enojes… prometo no hacerlo… no mucho…-
A mi mente vinieron los recuerdos de cuando el entraba sin permiso por mi ventana, cuando hurgaba mi refrigerador e incluso cuando se bañaba en mi baño sin importarle si estaba o no en casa.
Lo escuche reírse mentalmente, y un poco con ese gruñido draconiano que empezaba a reconocer
-eres imposible Natsu!- esta vez me aleje y no permití que volviera a tocarme, el sonrió mostrando esos enormes dientes y me permitió irme.
Justo cuando me disponía a entrar en el área que usábamos para desayunar escuche un fuerte ruido como de algo chocando, al girar mi vista pude ver como Natsu batía sus alas como si quisiera volar
-oye! A donde crees que vas flamita loca!- Gray grito, Natsu gruño y escupió fuego hacia el cielo, aun así el aire pareció caldearse, finalmente en cuestión de un segundo una enorme y veloz mancha roja se elevó en el aire, al subir mi vista pude verlo ya cerca de las nubes, mi razonamiento me decía que ese impulso de vuelo tenía que ser con magia ya que físicamente no era muy lógica esa vertiginosa velocidad al despegar… bueno, no es como si fuera un ave, era un dragón y los dragones eran la representación gráfica de la magia.
-bueno chicos…- El maestro se levantó y ciertamente parecía que cargaba un dolor de cabeza agudo – parece que una de las mayores razones que nos retenía en este campamento ha emprendido el vuelo, así que ya podemos ir guardando todo para regresar a Magnolia-
Hubo un vitoreo por parte de todos e incluso yo me sentí aliviada, en parte por volver, pero más por el hecho de saber que Natsu aun con todo estaba bien, lo suficiente para que este se divirtiera con su nuevo estado físico. Era hora de regresar.
tardamos medio día en barco, y tardaríamos otro medio día en tren hasta llegar magnolia, por supuesto los rumores de un dragón rojo en los cielos de Fiore se había expandido como la pólvora, la noticia era nueva e increíble, y la gente no le prestaba verdadera atención y más parecían creer que era algún espectáculo que se daría en magnolia o incluso en la capital del reino, todos estaban pendientes de la noticia, por supuesto nadie parecía creer que era un verdadero dragón volando por los cielos y nada más. Eso nos tranquilizó un poco pues hasta ahora no parecía haber algún gremio deseoso de ir a por la caza del dragón misterioso. No por el momento.
Fue hasta que entramos a la ciudad que pudimos percibir esa presión de magia, era agotadora y podías sentir en el mismo aire que algo no estaba bien pero a la vez era como si conociéramos esa magia de toda la vida. Mire a Erza, a Gray y al Maestro, sus rostros serios me indicaban que algo no estaba bien
-cómo es que no lo sentíamos antes?- pregunte
-tal vez porque nos acostumbramos gradualmente a su magia, al estar siempre cerca, al recuperar su magia perdida y acumularla con nosotros alrededor, pero estuvimos lejos por más de un día, nos liberamos de esa atmosfera y ahora que entramos de golpe nos damos cuenta de la verdadera magnitud de su magia- el maestro hablo sin dejar de ver hacia la dirección de donde claramente se sentía proceder esa poderosa magia, y también el lugar donde se encontraba el edificio del gremio. Mire el cielo, la noche ya estaba avanzada, y mi intención al llegar era ir directo a mi casa a dormir, pero el rostro serio de todos indicaba que antes que nada nos daríamos una vuelta por el gremio… aunque sea para comprobar que todo estaba bien
La presión nos duró medio camino, y antes de darnos cuenta esta pareció desaparecer
-chicos, que bueno que vuelven- la maestra Mavis tenía una radiante sonrisa y unos ojos iluminados de felicidad
-primera! Por su sonrisa enorme puedo deducir que se a topado con Natsu- el maestro sonrió alegre viendo las reacciones de niña de la primera maestra
-sería imposible si no! Es un dragón! Un dragón!- sus ojos brillaron más si es que eso fuera posible
Caminamos con tranquilidad siguiendo a la maestra que caminaba gracioso casi como marchando entusiasmadamente
Aunque la sonrisa del maestro no duro mucho pues la puerta del gremio, si bien esta era amplia a lo ancho había sufrido un pequeño inconveniente que todos parecían deducir que fue.
-Natsu!- el maestro entro furibundo al gremio y se topo con el enorme dragón rojo acostado en el cetro del gremio, las mesas y las sillas habían sido aventadas sin cuidado a los bordes para no estorbar y muchas se habían roto
-con un demonio Natsu! No pudiste ser más cuidadoso, me asegurare de descontarte las reparaciones! – Natsu giro la cabeza como si estuviera fastidiado y un gruñido extraño salió de su garganta, me recordó mucho a ese sonido que hacen los perritos cuando les regañas, lo que me dio mucha risa, y no solo a mí.
Natsu se movió sin cuidado lo que casi le da un ataque de pánico al maestro al ver como sus muebles y el piso sufrían con cada movimiento, el dragón se acercó a la barra del bar y con su enorme pata pareció querer rebuscar algo pero era imposible que moviera algo sin destrozarlo completamente
Corrí a su encuentro, lo que sea que quisiera era obvio que no podría obtenerlo por si mismo, toque su costado y me concentre intentando escucharlo
-Natsu, que pasa que quieres?-
-no tengo mi marca… no lo note hasta que entre, me siento raro sin ella-
-te sientes raro solo por la marca, pero no por tu cuerpo?-
-vamos luce, sabes a lo que me refiero-
-está bien, deja de romper todo o al maestro le dará un infarto-
Me acerque a Mira y ella rápidamente consigue el sello del Fairy Tail, todos parecieron entender de inmediato lo que pasaba, a la vez sin intención los vi poner una sonrisa de orgullo y/o de ternura, estaba segura que yo tenía la misma sonrisa
Mirajane se aseguró de ponerla en lo que sería el brazo derecho de Natsu, el sello se ilumino en color rojo y creció solo un poco para adaptarse a las proporciones. Cuando estuvo terminado y el brillo se convirtió en la marca del gremio nadie pudo evitar vitorear con fuerza, y de la boca de todos retumbo la frase "hay un dragón en el gremio"
Continuara… jejeje
Porfas les agradecería infinitamente que me enviaran un Review para saber su opinión de este fic mío, mi perezosa musa se los agradecerá.
Atte: Kagome Nekko
