¡Hola a todos!
Antes de comenzar con el capitulo me gustaría decir un par de cosas. Quizá una más obvia que otra, pero realmente unos comentarios me dejaron con la inconsciencia intranquila y me gustaría aclarar esos puntos.
La primer cosa: tal y como habrán notado, esta historia no tiene relación alguna con Xenoverse, ya que yo sólo lo considero como un juego. La historia de la Patrulla del Tiempo y demás es sólo para darle una buena trama al mismo, sin ser algo canónico. De todas maneras antes de comenzar a escribir me tomé la libertad de buscar si el juego era consideraron como algo canónico que debía tomar en cuenta, pero no fue así. Si el juego es canónico y yo no lo estoy teniendo en cuenta, pido disculpas.
La segunda cosa: Relación Eri-Trunks. Sé que es algo confuso este tema, pero creo que di pistas suficientes como para aclarar que estos NO terminarán juntos, por más cercanos que sean. Si desean que si haya algo entre estos dos avísenme, pero es que realmente me da algo de pena escribir algo cursi. Después de todo, no comencé este Fic para escribir una ridícula historia de amor, sino una historia de Mirai Trunks al más puro estilo Toriyama posible.
Y, la tercer y última cosa: ¡Pídanme si desean ver algo en especial en el Fic! Siempre me ha gustado escuchar a los demás, y por lo general varias cabezas piensan mejor que una. Quizá a ustedes se le ocurran más situaciones épicas que a mí y, si veo que puedo incluirlas, ¡Lo haré!
Esto es para una usuaria no registrada que me comentó bajo el nombre de Jessicaoscura: ¡Gracias por dar esa idea! A mí también me molesta un poco que sólo los hombres participen de la acción, aunque las mujeres como Bulma también son esenciales para el mundo Dragon Ball. Yo pensaba hacer pelear a una mujer con los Guerreros Z, pero ¿Milk? Caray, me la habías puesto difícil, pero me agrada este personaje y por fin ¡Pude darle su merecido lugar! Espero que leas esto y que estés contenta con su intervención en la historia.
Ahora sí.
Sin más que decir, los dejo con el Fic.
¡Gracias por leer!
Ya eran las 19:00 PM y el pequeño Trunks debía volver a casa. Orgulloso de sí mismo, se despidió de su amigo Goten y emprendió vuelo. Se hallaba muy emocionado de poder hablar consigo mismo, aunque sonara muy raro para él. Se sentía igual que un niño pequeño con un nuevo juguete en manos.
Por su cabeza pasaban varias cuestiones mientras admiraba el paisaje, con unas bellas tonalidades rojizas. Estaba anocheciendo y sabía que su madre se enfadaría si llegaba tarde, quizá ni siquiera había notado que se había ido de la casa. Aterrizó delante de la puerta principal y, tratando de no hacer escándalo, ingresó. Bulma apareció en la sala algo agotada, pero sonriente, y vio a su pequeño hijo actuar de una forma extraña.
— ¿Trunks, que ocurre?— Cuestionó al verlo, ella deseaba ir a la cocina por un vaso de agua.
— ¿Yo? Nada— Contestó soltando una risa algo nerviosa— ¿Mi yo adulto aún está aquí?— Preguntó buscándolo por todos lados con la mirada.
—Si, pero se recostó en tu habitación para descansar un poco. Por favor te pido que no lo molestes ¿Si?— Contestó mientras se dirigía a la cocina.
—Claro, madre, no lo haré— La miró con una sonrisa más que fingida.
El pequeño quedó estático en el medio de la sala hasta que Bulma entró a la cocina. Trunks se apresuró para llegar a su habitación, desobedeciendo a lo que le había indicado su madre. Lo vio acostado en su cama, estaba durmiendo, pero el pequeño entusiasmado se acercó a él de manera sorpresiva.
— ¡Hola! ¿Ahora responderás mis preguntas?— Dijo mientras tiraba un pequeño colchón al lado de la cama.
Trunks del futuro se asustó un poco ante su saludo. Él se volteó a verlo, calmándose un poco. Lo observaba con una sonrisa, pensar que la última vez que lo había visto era tan sólo un pequeño bebé en brazos de su madre. Ambos habían crecido bastante.
—Si lo deseas, pero recuerda que nuestros futuros serán diferentes— Exclamó mientras desvió su mirada al techo.
—Y eso es bueno ¿No?— Cuestionó mientras se acostaba, posicionándose igual a su versión adulta.
—Claro que lo es, créeme—Afirmó.
—Dime ¿Cómo se siente viajar en el tiempo?— Intrigado, sacando un paquete de gomitas de su bolsillo.
—Es emocionante, pero también un poco pesado. Recaes con la responsabilidad de no alterar nada que no sea necesario—Respondió.
— ¿Quieres?— Ofreciéndole gomitas.
—No, gracias—Riendo un poco—. Yo tengo una pregunta para ti—El pequeño dirigió su mirada a él con una gomita en la boca— ¿Qué se siente vivir en esta época?
—Bueno, es fabuloso. A veces salgo a jugar con Goten, él es mi mejor amigo; otras veces entreno con mi papá, lo admiro mucho y me gusta pasar tiempo con él aunque a veces siento que no le caigo muy bien—Desanimándose un poco—, pero mi mamá siempre dice que en realidad se preocupa por nosotros.
—Así es. No sé si el señor Gohan te ha contado mientras yo no estaba presente, pero cuando peleábamos contra un malvado sujeto llamado Cell, yo perdí la vida y nuestro padre se enfureció mucho por eso—Recordando con una sonrisa.
— ¿En serio? Genial, me gustaría poder verlo también—Exclamó con felicidad.
—Bueno, en realidad no lo vi, pero Ten Shin Han me lo contó luego de haberme revivido.
— ¡Grandioso! ¿Y has visto a Shen Long?— Preguntó fascinado.
—Así es, es un dragón muy grande y majestuoso— Respondió con la viva imagen de aquella criatura en su mente.
—Vaya, me gustaría conocerlo—Comentó imaginándoselo.
—De seguro lo harás, y más joven que yo. Cuando lo vi por primera vez yo tenía 22 años, y fue en tu tiempo. Recuerdo que cuando vine aquí y peleamos contra los androides, tú eras sólo un bebé en brazos de nuestra madre— Exclamó algo divertido.
—Si, y casi te dejo calvo.
Ambos comenzaron a reír, recordando aquellos momentos divertidos. Mientras tanto, la cena ya estaba servida y Bulma recorrió toda la casa en busca de su pequeño hijo. De repente, al pasar por las habitaciones, escuchó sus risas y, sin dudarlo dos veces, abrió la puerta algo enfadada.
— ¿Qué haces aquí Trunks? Te dije que lo dejarás dormir tranquilo— Reprimió mientras lo tomaba de la oreja y se lo llevaba, sacándolo de la habitación.
— ¡Mamá, yo sólo vine a buscar mis gomitas!— Se excusó mientras andaban por el pasillo.
— ¡Claro que no! No puedes mentirle a tu madre.
La puerta se cerró fuertemente y Trunks del futuro se quedó mirándola algo confundido, pero luego de unos segundos comenzó a reírse suavemente. Decidió dejar la cama para el pequeño y él se acostó en el colchón que había tirado a un costado. Poco a poco fue quedándose dormido, debía descansar ya que mañana sería un largo día.
Ya había amanecido, y en el futuro se celebraría el 27° Torneo de las Artes Marciales por la tarde. Eri comenzó a calentar en el parque, esperando la participación de Trunks para que sea más interesante. Pero hacía tiempo que no lo veía en la casa, ya hasta le daba flojera regresar a su casa para escuchar los gritos de su padre ante una negativa de ella. Por eso mismo había estado ''montando guardia nocturna'' en las afueras de la Capsule Corporation escondida arriba de un árbol, aunque no había funcionado ya que Bulma la había visto.
Paso unas largas horas entrenando, aunque no poseía mucha fuerza física ni contaba con grandes habilidades de pelea. Lo que sí tenía era resistencia y, si Trunks no aparecía, podía obligar a sus oponentes a salirse del campo de batalla con tan sólo un golpe usando, a escondidas, sus poderes gyneanos.
Luego de un tiempo allí parada en el medio del parque, saltó a la cima de un cerezo. El dulce aroma de aquellas flores le fascinaban y la pequeña energía que conseguía de aquella planta, sin dañarla, era un deleite para ella. Era como un chocolate dulce y delicado. Pronto se quedó dormida casi sin querer.
En el pasado, Bulma se las veía difíciles tratando de reparar la máquina del tiempo. Ambos Trunks la veían apoyados sobre la pared, algo temerosos por sus gritos. Ella estaba agradecida de que aún contara con aquella máquina que se había echado a perder en el olvido de las plantas silvestres, pero por otro lado las piezas que necesitaban estaban cubiertas por óxido y era necesario limpiarlas antes de usarlas.
— ¡Rayos! Y yo pensaba que sería más fácil… —Se quejaba mientras limpiaba las piezas.
— ¿No desea que la ayude?—Preguntó Trunks del futuro temeroso.
— ¡Claro que no, yo puedo hacerlo!— Respondió algo furiosa.
—Será mejor que no molestemos, cuando se enoja suele ser aterradora— Comentó el pequeño dirigiéndose a la puerta.
—Sí, y no cambiará con el tiempo— Agregó siguiéndolo.
Ambos salieron al patio delantero a jugar, esperando que Bulma terminara con la máquina del tiempo. Comenzaron a hacer pases con una pequeña pelota de Baseball que habían encontrado en los juguetes, el niño ni siquiera recordaba su existencia.
— ¿Sabes? Yo solía jugar a esto con Krillin cuando visitaba la Kame House de pequeño—Comentó el joven Trunks.
— ¿Y cómo está Krillin? No lo he visto por aquí—Curioso.
—Hace un tiempo que no ha venido de visitas, debe estar ocupado con su hija—Pensativo—. No recuerdo muy bien su nombre…
— ¿Hija?—Algo sorprendido— ¿Krillin tuvo una hija?
—Así es, con Androide N°18— Explicó, Trunks del futuro no podía creerlo.
— ¿Al final le dio una oportunidad? Es, es algo increíble— Sin salir del asombro, el pequeño le lanzó la pelota pero él no reaccionó para tomarla.
—Oye, ¿Qué te sucede?—Yendo a tomar la pelota— ¿Por qué te quedaste así?
—Perdona, es que me sorprendió. En mi tiempo esos androides eran unos seres malvados que sólo provocaban caos y destrucción a su paso, me cuesta pensar que N°18 se ha vuelto madre—Algo extrañado.
—Entiendo, a mi me pasaría lo mismo si mi papá se convierte en alguien cariñoso de la nada— Comentó divertido, volviendo a lanzar pases.
—Es cierto, ese no es el estilo de nuestro padre. Pero debes estar seguro que él nos quiere, a su manera— Dijo de buena manera.
—Si, oye ¿Y qué tal si vamos a visitar a Krillin? Imagina la sorpresa que se llevaría, de todos modos la máquina del tiempo no estará lista para hoy—Propuso el pequeño Trunks sonriente.
—De acuerdo, avisemos a nuestra madre sobre nuestra partida y vayamos a saludarle— Dirigiéndose al laboratorio.
— ¡Claro!— Exclamó mientras lo seguía.
Mientras esto sucedía, en el futuro, ya estaban reuniendo a las personas que participarían en el Torneo. Eri miró a su alrededor para ver si encontraba a Trunks, pero él no estaba allí. Sin embargo pudo divisar a una mujer de cabellos negros que la miraba de manera desafiante. Aunque Eri no la conocía, se veía que aquella mujer si sabía quién era ella.
La joven Gyneana se acercó para sacar un número, le tocó el número cinco. Mientras a la mujer de cabellos negros le tocó el número seis. Ambas deberían batirse en duelo, aunque Eri no la consideraba una rival, sabía que la vencería con facilidad, estaba decepcionada porque su verdadero oponente no había aparecido por ningún lado.
—Ya verá cuando me lo vuelva a cruzar—Susurró para sí con enojo.
En el pasado, en el planeta del Gran Kaio-Sama, Goku se encontraba entrenando cómo era de costumbre. Luego de haber escuchado lo que dijo Vegeta sobre esas criaturas, él se encontraba con ganas de pelear, y estaba molesto porque no podría ir.
El Supremo Kaio-Sama estaba contento, Bulma había conseguido una manera de arreglar la máquina del tiempo. Ahora era cuestión de esperar, aunque Goku no era experto en eso y aún más sabiendo que un gran enemigo se aproximaba.
— ¡No es justo! Yo también quería ir a pelear contra esas criaturas… ¿Cómo se llamaban? Creo que ya lo olvidé— Quejándose entusiasmado.
— ¡Ya basta Goku! ¿Acaso no entiendes la situación? Si esas criaturas aprendieron a usar sus poderes para combatir estamos acabados. Es una pena que no pueda saber qué sucede en el tiempo de Trunks del Futuro, espero que el Rey Gyneano no se enfade por la desaparición del único Saiyajin que debía eliminar— Exclamó con preocupación.
—Pero tú eres el Supremo Kaio-Sama ¿ No era que sabías todo?— Comentó Goku.
—Claro que lo sé todo ¿Qué pretendes?—Respondió con enfado.
—Es que se me hace extraño ¿Por qué son criaturas de color rosa?— Cuestionó extrañado.
—Eso se debe a que su planeta es gaseoso y las sustancias liberadas en las explosiones que se generan allí, penetran en su cuerpo. Es por esto que se alimentan de energía, es un gran proceso de adaptación que involucra una fusión con su medio ambiente. El color y brillo en tonos rosados es lo que se expulsa durante las reacciones químicas dentro de su cuerpo, algo así como el color verde de las plantas— Explicó con seguridad.
—Y si sabe todo eso ¿No puede hacer algo para que pueda viajar con Trunks?— Preguntó con esperanzas.
— ¡Goku!—Reprimió, pero luego se alejó pensativo— Es una solución que tú vayas con ellos, serás de gran ayuda.
— ¡Grandioso!—Exclamó con felicidad.
—Pero necesitas regresar a la Tierra y Shen Long no puede revivirte—Volteó a mirarlo—. Quizá, la única manera que puedas volver y viajar en el tiempo sin problemas es que uno de tus amigos se quede aquí conmigo a cambio de tu vida, Goku—Explicó seriamente—. Aunque sea hasta que regreses.
—Es que ¿No podría devolverme a la vida por un tiempo Supremo Kaio-Sama? —Replicó Goku.
—No lo creo, no es seguro. Si la máquina del tiempo vuelve a fallar o la situación se complica, desaparecerás para siempre de la existencia, quedarás atrapado en el espacio-tiempo sin la capacidad de regresar conmigo, Goku. Esta línea temporal y la alternativa son dos cosas completamente diferentes, no deben compararse juntas—Agregó dándole la espalda nuevamente.
— ¿Y quién sería capaz de dar su vida temporalmente?—Suspiró pensativo— Eso es un gran favor Kaio-Sama, no sé si alguien deseé hacerlo.
—No lo sabremos hasta que preguntemos—Dijo el Supremo Kaio-Sama decidido.
Mientras tanto, en el Futuro, los combatientes ya habían quedado decididos. Eri participaría en la tercera pelea que se llevaría a cabo. Su rival de cabello negro se acercó a ella, sonriente y desafiante. Ella la ignoro, hasta que sintió que alguien le tocó su hombro.
— ¿Tú serás mi contrincante, verdad?— Cuestionó.
—Eso parece—Volteándose a verla.
—Espero que des una buena pelea, porque te aseguro que yo, Milk, no te dejaré ir tan fácilmente—Exclamó con seguridad.
