Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Los personajes de Pitch Perfect tampoco me pertenecen son creación de Universal Pictures. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación.

CAPITULO IX

Al otro día, Rachel se levantó antes para volver a su habitación, pero recibieron un llamado urgente por parte de Artie, todos los agentes se reunieron en la sala de monitoreo.

- ¿qué sucedió? – preguntó Meryl.

- ¿ustedes durmieron juntas? – le preguntó Beca a su hermana y a Rachel, ellas se sonrojaron levemente.

- anoche Rachel jugó a ser un ninja saltando entre los balcones – dijo Santana sonriendo con picardía.

- ¿saltabas entre los balcones y no me invitaste? - dijo Brittany apenada.

- agentes enfóquense en lo que Artie tiene que decir – dijo seriamente Meryl – después pueden molestar a mi hija y a Rachel – sonrió levemente al ver el gesto de su hija.

- Brody va a hacer una fiesta en New York – comunicó el hacker – nos informaron que va a ser una fiesta grande, de máscaras – los agentes se vieron entre ellos sonriendo – creo que sería bueno hacerle una visita cordial – sus compañeros sonrieron – será en el salón de un hotel – informó.

- ¿Cuándo será la fiesta? – preguntó Quinn.

- en una semana – contestó Artie – pero sabemos que Dave va a ir a buscar el regalo mañana.

- ¿un auto? – preguntó Puck adivinando - ¿en dónde es la carrera?

- en un descampado – mostró la información en una pantalla – debido a lo predecible que puede resultar ser se me ocurrió un plan – todos le prestaron atención mientras explicaba.

- ¿quién va a correr? – preguntó Beca deseando que la escojan a ella.

- creo que el mejor va a ser Blaine – opinó Mercedes – si Dave va a aceptar una carrera va a ser solo viniendo de él.

- Mercedes tiene razón – se mostró de acuerdo Lizzie – pero algunos deberían ir solo por las dudas.

- me parece apropiado que vayan Blaine, Santana, y Kurt a la vista – dijo Meryl – y como apoyo Brittany, Mike y Quinn, los demás planeen la misión de la fiesta, si tienen que salir a buscar información o algo pueden hacerlo – los agentes asintieron de acuerdo y se dispersaron – Rachel y Beca – llamó Meryl antes que salieran, las agentes se acercaron a ella – les recomiendo que entrenen, sobre todo si planean ir a la fiesta de Brody, conociéndolo no va a tener idea de cuanta gente va a estar allí, pero de todas formas se tienen que esconder.

- de acuerdo – dijo Beca – vamos Rachel – la morena siguió los pasos de la mayor de los Anderson - ¿sabes algo de Em? – preguntó mientras se cambiaban de ropa en el gimnasio.

- sé que está en una misión con Jon y Will – respondió la morena – están incomunicados, pero cada vez que tiene oportunidad me deja un mensaje en un celular seguro que tengo – miró el debate interno que tenía la agente – si quieres puedo dártelo, tiene solo tres números, uno de ellos es el de Emily.

- gracias Rachel – agradeció Beca – más tarde te lo pido – dijo suspirando.

- no nos enseñaron a ser madres Beca – dijo la morena mientras buscaba sus armas para entrenar con los hologramas – nos enseñaron todo lo referido a defensa personal, ataque y escape – ambas se vieron a los ojos – pero no cómo ser madres, por lo que creo que tenemos derecho a equivocarnos, pero lo bueno es que nuestros hijos nos quieren sin importar los errores que cometamos… está en nuestras manos hacer que ellos sean mejores que nosotros.

- tienes razón – sonrió de lado – me alegra que hayas vuelto a la vida de mi hermana, pero no le digas a nadie que te lo dije – advirtió con un hacha en la mano.

- créeme, no me atrevería a hacerlo, no quiero tener un dardo en mi cuello que me deje inconsciente – entró a la sala de hologramas.

- eso fue solo una vez – se quejó Beca siguiendo sus pasos.

Mientras tanto, en la sala de reuniones, los agentes discutían diferentes situaciones.

- antes de hablar sobre lo que haremos en la fiesta de Brody deberíamos saber quiénes van a ir y quienes no – opinó Puck – no sabemos si Rachel y Beca se unen a nosotros o no.

- Puck tiene razón – dijo Lizzie – tengo el presentimiento que Beca se va a unir.

- quizá algunos debamos ir unos días antes para familiarizarnos con el terreno – planteó Artie – nosotros vamos a monitorear desde aquí, pero deben saber cómo es el lugar.

- por ahora sabemos que la lista es interminable – dijo Quinn – por lo que problemas para entrar no vamos a tener.

- tenemos que atrapar a todos los que podamos – dijo con seriedad Lizzie – sabemos que la mayoría de los agentes especializados de Theon van a estar en la fiesta, por lo que tenemos que atraparlos, si nos atacan atacamos.

- no se detengan a pensar en la vida de esos agentes, ni siquiera sabiendo que hay un infiltrado – siguió Sam.

- dos infiltrados – corrigió Blaine con seriedad – hay dos agentes infiltrados, uno de ellos ya tiene una mira en su cabeza, por lo que tiene que ser muy cuidadoso, es muy probable que Theon le pida una muestra de lealtad.

- lo malo es que no sabemos quiénes son – dijo Santana.

- enfoquémonos en la siguiente misión – dijo Lizzie - ¿tienen el auto? – preguntó.

- no te preocupes, está en el estacionamiento – le restó importancia Artie – repacemos el plan.

La noche siguiente.

2023, descampado a las afueras de L.A.

Blaine llegaba en un Audi R8 GT de color azul marino, con Kurt como su copiloto, seguido venía Santana en un Lexus LFA de color rojo. El lugar estaba rodeado de autos y gente, sobre todo adolescentes o universitarios, se estacionaron y bajaron, los tres estaban vistiendo como civiles, con sus estilos normales, Blaine con una camisa negra bajo un pantalón rojo con un moño rojo; Kurt a su lado llevaba una camisa con dibujos de gillets, un chaleco blanco y un pantalón del mismo color, ambos con zapatos que combinaban; Santana por su parte llevaba un vestido negro pegado a su cuerpo junto a unas botas, de más está decir que los tres llevaban armas ocultas. Brittany, Mike y Quinn estaban mezclados entre la gente, ocultos chequeando que no tuvieran algún problema.

- aquí viene Dave – comunicó Mike observando un Mustang Boss 302 de color azul eléctrico, el auto se estacionó a unos metros de los agentes, de él se bajaron Dave, Dani y Sebastian. Dave fue hacia los organizadores de la carrera, lo mismo hizo Blaine.

- quiero competir por ese Ferrari 458 Italia amarillo – escuchó que dijo Dave al organizador.

- a mí me gusta el Ferrari California – dijo Blaine llamando la atención – sería buen regalo para mi marido – añadió sonriendo.

- para entrar en la carrera se ponen $2000 – dijo el organizador – lo de los autos lo arreglan entre ustedes – los corredores se mostraron de acuerdo, pagando lo que debían.

- no pensé que los buenos agentes seguían participando en carreras – dijo Dave mirando a Blaine y Kurt, sobre todo a este último.

- ¿cómo es que mami los dejó salir de casa? – dijo burlonamente Sebastian.

- no creo que sea buena idea que continuemos – opinó Dani mirando a sus ex compañeros – si están aquí es por algo.

- sí – dijo Santana dando un paso adelante – para llevarnos un auto a casa, a no ser que tengan miedo – miró a los demás con sorna.

- ya tengo un auto en mente – dijo de forma despectiva Dave – pero me va a encantar llevarme el dinero – sonrió con arrogancia – vámonos – hizo una seña para que sus compañeros lo siguieran.

- ¡corredores! – Dijo el organizador por medio de un altavoz – a sus puestos – todos los que corrían fueron a sus vehículos. Blaine se subió al suyo seguido de Kurt.

- ¿qué haces? – le preguntó viendo cómo su marido se ponía el cinturón de seguridad.

- no pensarás que te dejaré solo, ¿o sí? – le dedicó una sonrisa que derritió al moreno.

- nunca – dijo este con su cinturón de seguridad puesto – vamos a ganarte un auto.

- la carrera es en línea recta – dijo por altavoz el organizador – las reglas son simples, el primero en llegar se lleva el dinero, los arreglos que hicieron por los autos los solucionan una vez terminada la carrera, no intenten huir que es absurdo, sobre todo con autos lentos – varios rieron ante el supuesto chiste – muy bien, enciendan motores – el ruido de diez motores se sintió rugir – a la cuenta de tres – cada conductor hizo los cambios – uno – Kurt miró a Blaine quien estaba serio – dos – los agentes suspiraron para calmarse - ¡tres! – los autos rugieron saliendo disparados.

Desde la base, el resto de los agentes veían la carrera gracias a unas cámaras satelitales que Artie había hackeado. Todos estaban con diferentes reacciones, los más jóvenes estaban entusiasmados con lo que veían. Lizzie miraba con seriedad, intentaba aparentar tranquilidad, pero Rachel notó la forma que apretaba sus manos, se las estaba dejando blancas de tanto que presionaba.

- sabes que todo saldrá bien – le dijo sentándose a su lado, masajeándole la nuca – van a volver con un auto nuevo y Dave se va a ir con un caballo de Troya – aquello hizo reír a Lizzie, volteó para ver los ojos marrones de Rachel que siempre la tranquilizaban – no te preocupes tanto.

- gracias – dijo Lizzie, la morena la vio sin entender – gracias por calmarme, es solo que no me gusta estar aquí si mi hermano está en una misión – comentó viendo la pantalla, solo se veían tres autos, entre ellos el de Dave a la cabeza y el de Blaine pisándole los talones.

- lo sé – Rachel apoyó el mentón sobre el hombro de Lizzie, la tomó de las manos y de esa forma terminaron de ver la carrera.

Por otro lado, Brittany y Quinn estaban en una tribuna apartada viendo la carrera.

- vamos Blaine – dijo Brittany en voz baja, la carrera ya estaba por finalizar, el auto del matrimonio estaba a la cabeza, pero cuando estaban por pasar la barrera el auto de Dave se adelantó ganando. Kurt y Blaine sonrieron desde el auto, preparándose para la actuación. Cuando finalizó la carrera todos los autos se reunieron en donde estaban antes.

- gané el dinero y un auto – dijo Dave sonriendo con victoria.

- bueno, por lo menos nos llevamos el auto – opinó Kurt sonriendo a su marido, cosa que molestaba a Karofky, era algo que siempre le molestaría. Cada uno cobró lo correspondido.

- ¡policía! – alertó alguien que tenía una radio, todos se apresuraron a entrar en su autos, Dave se subió en el Ferrari amarillo que había ganado dejándole su auto a Sebastian, quien le dedicó una mirada a sus antiguos compañeros, Blaine asintió disimuladamente. Por otro lado, Santana fue a buscar a sus compañeros, mientras Blaine y Kurt tomaban un auto cada uno.

Cuando llegaron a la base fueron recibidos por sus amigos.

- ¿pudiste hacerlo Britt? – le preguntó Artie a la agente, ella le guiñó un ojo.

- todo en orden señor – hizo el saludo militar.

- y tenemos nuevo auto – festejó Sam chocando sus puños con Puck.

- Puck asegúrate que el auto esté limpio – pidió Blaine – en estos momentos se nota la ausencia de Finn – comentó a sus amigos.

- él era el mejor en autos – dijo con pena Quinn.

- vamos a terminar con Theon y su séquito por Finn y su familia – dijo con seriedad Santana, todos se mostraron de acuerdo.

Por la noche, Lizzie recibió un mensaje por parte de Puck, el chico le pedía que se encontraran en el lugar donde tenían los vehículos.

- ¿qué pasa? – preguntó la agente.

- ponte esto – le tiró ropa, Spencer también apareció algo adormilado.

- ¿para qué me llamaron? – preguntó estirándose.

- tú también ponte esto – ordenó el chico – nos vamos a recaudar información – mostró su teléfono a ambos, había recibido un mensaje por parte de uno de los agentes encubiertos, con el paradero de alguien cercano a Theon – los necesito a ambos, pero tenía que ser secreto, solo lo sabe Meryl.

- no querías que las chicas lo supieran – comprendió Lizzie, el chico asintió mirando las salidas por si había alguien.

- mejor vámonos – dijo Spencer – alguien está viniendo – agudizó su oído inclinándose un poco. Los tres se subieron a una camioneta y partieron a su destino.

- lograron irse – dijo con frustración Quinn, Rachel chequeaba el GPS de su Tablet.

- y el GPS no es claro – añadió Rachel – cambia de paradero cada cinco segundos – pateó la pared malhumorada.

- prepara el botiquín de primeros auxilios – comentó Quinn palmeando el hombro de Rachel, dio media vuelta para volver a su cuarto, la morena se quedó mirando hacia la salida, deseando que Lizzie volviera lo antes posible.

La noche siguiente, Lizzie entraba en su habitación por la ventana, había escalado sin hacer ningún tipo de sonido. Orgullosa de su hazaña se sentó en su cama, pero se llevó un susto cuando Rachel prendió una lámpara.

- como odio tu lado espía Rachel – se quejó, se había caído de la cama.

- ¿qué te hicieron? – preguntó preocupada la morena viendo el rostro de la agente, tenía sangre debido a un corte en la ceja izquierda y un pómulo morado, además de sus manos rojas con sangre seca.

- solo nos devolvieron unos cuantos golpecitos – le restó importancia.

- levántate la remera Lizzie – ordenó en tono autoritario, la chica obedeció resoplando, se quitó la remera dejando a la vista un moretón que le recorría casi todo el costado derecho, además de unos cortes superficiales, supuso que fueron hechos con algún arma blanca.

- no me fracturaron nada – aclaró – solo me patearon un poco, pero si te hace sentir mejor, Puck volvió mucho peor que yo, pero cuidamos a Spencer – sonrió con orgullo. Rachel ya estaba a su lado con un botiquín de primeros auxilios.

- no se te terminan de curar las heridas que ya tienes nuevas – comentó suspirando mientras empezaba a limpiarle el rostro.

- sabes cómo es esto Rach – contestó Lizzie viendo el gesto afligido de la morena – cuando terminemos con esto voy a tomar los trabajos sencillos – Rachel le prestó atención – Blaine y yo estuvimos hablando y llegamos a la conclusión que si ambos hacíamos las misiones más sencillas íbamos a estar más tranquilos, sobre todo si íbamos juntos – se quedó viendo a la morena intentando ordenar sus pensamientos – no quiero volver a perderlos – terminó susurrando, la forma en la que lo dijo distrajo a Rachel de su tarea. Se le sentó encima con una pierna a cada lado, la abrazó por el cuello perdiéndose en su mirada.

- no vas a perdernos – aseguró – te amo Lizzie y no quiero volver a perderte – la castaña la rodeó por la cintura, uniendo más sus cuerpos – me agrada la idea de aceptar otro tipo de misiones – sonrió acariciando el cabello de la agente, ella se inclinó para poder besarla, fue gratamente correspondida, sobre todo cuando hicieron a sus lenguas partícipes. Pronto la ropa empezó a estorbar, se separaron un poco y Lizzie le quitó la musculosa a Rachel, dejándola con un sostén color blanco; volvieron a unir sus labios, esa vez con más pasión, la castaña se levantó de la cama, la morena enganchó las piernas en su cintura. Lizzie dejó con cuidado a Rachel sobre la cama, acomodándose entre sus piernas, no había separado sus labios en ningún momento. La morena recorrió el cuerpo de su chica con sus manos hasta llegar al pantalón de Lizzie, con movimientos rápidos se lo quitó, dejándola solo con su bóxer femenino color negro; la castaña no se quedó atrás, también le quitó el short a la morena, dejándola solo con su ropa interior blanca. Se cubrieron con la sábana blanca disfrutando de sus cuerpos, la habitación se llenó de besos, caricias y suspiros; Lizzie recorrió un camino de besos desde la boca de Rachel, bajando por el cuello, y la clavícula hasta perderse en el valle que formaron sus pechos; pero la morena no se quedó atrás, de un impulso logró quedar ella arriba, estuvo unos minutos besando y succionando el cuello de Lizzie, siempre le gustó dejarle marcado, era como una muestra que era solo suya; bajó dejando suaves besos donde tenía las pequeñas heridas, mientras que Lizzie le acariciaba la tersa piel. La castaña volvió a impulsarse para quedar arriba, volvieron a unir sus labios, Lizzie acarició la intimidad de Rachel gimiendo ambas al sentir la humedad.

- estás tan húmeda – dijo con voz ronca acariciando la zona.

- tú igual – dijo Rachel apretando levemente el clítoris de la castaña – te necesito Lizzie – se vieron a los ojos, tenían las pupilas dilatadas, se acomodaron entrelazando sus piernas, gimieron al sentir la fricción de sus sexos.

- se siente tan bien – susurró mientras movía las caderas generando fricción, la morena arqueó la espalda, gimió haciendo hacia atrás la cabeza, cuando Lizzie se movió con mayor rapidez le clavó las uñas en la espalda, haciendo que la castaña gimiera. De a poco fueron acelerando el ritmo de las embestidas, mientras se besaban y acariciaban con sus manos. Se sentían tan bien al estar de esa forma de nuevo.

- más rápido – pidió Rachel gimiendo al sentir cómo aumentaba el ritmo de las embestidas, uniendo dos dedos; la castaña besaba el cuello de Rachel, mientras ella con una mano la penetraba utilizando dos dedos y con la otra le acariciaba los pechos, la mano libre de Lizzie acariciaba las piernas torneadas de la morena, subiendo hasta uno de sus pechos – oh Lizzie estoy tan cerca – susurró la morena.

- acabemos juntas nena – contestó mordiendo el labio inferior de la agente, entrelazaron una de sus manos arriba de la cabeza de Rachel mientras volvían a besarse, ahogando sus gemidos. No bastaron muchas embestidas cuando ambas acabaron diciendo el nombre de la otra. Lizzie se separó del cuerpo de la morena para acostarse a su lado, ambas intentaban recuperar el aliento, se vieron a los ojos sonriendo. Rachel giró su cuerpo para acomodarse en el pecho de Lizzie, ella la rodeó con sus brazos, acariciándole el cabello – te amo enana.

- y yo te amo a ti soldado – contestó acariciando el cuello de la castaña, se dieron un perezoso beso y cayeron a los brazos de Morfeo.