Capítulo 24:

La noche había llegado y en la oficina entre una montaña de papeles y colillas terminadas.

-No decías que odiabas el cigarrillo? – le quito dicho cigarrillo de los labios

-Es un consejo como doctor? Mukuro –

-Como tu hermano mayor – se llevó el cigarrillo a su boca – Kusanabe está preocupado también, has ido a casa a dormir? Si no vas no habrá un gato muerto? –

-Cada mañana un servicio de gatos va a alimentarlo – contesto secamente mirando ahora su ordenador

-Y una llamada? Todavía no te ha llamado? – dijo Mukuro cogiendo uno de los fólderes sobre el escritorio – ha pasado dos semanas desde que Tsunayoshi-kun se fue, el nombre "Hibari" lo hace irse y no creo escuches sobre esto pero… en este momento, no estas siendo muy pasivo? No te moverás si tu oponente es "Vongola"? –

-No, eso no tiene nada que ver – Hibari encendió otro cigarrillo – pero la evidencia de ser atacado en larga será vista –

Ciertamente, ilegalidades, transiciones, sobornos, ventas en el mercado negro, todo había sido investigado, si estos estuvieran en los medio, el apellido Hibari tendría lo que se merecía. Los dos hermanos lo comprendían muy bien pero Mukuro se preguntaba porque su hermano menor no hacía nada, ese no era el Kyoya que él conocía. Aunque el verdadero comodín estaba en las manos de los Vongola.

El príncipe estaba capturado.


En la mansión de los Vongola.

-Tsuna! – gritaba Lambo apareciendo entre los arbustos – cuando no estabas en tu cuarto estabas todavía buscando esa llave?! –

-Lambo – el Cataño volteo a verlo

-No te dije que me esperaras?! –

-Más que eso, esta mañana me dijiste algo, acaso no lo hiciste? Qué hora crees que es? –

El pequeño se tensó.

-Esta mañana tu dijiste "porque hoy es sábado estaré en casa más temprano, espérame antes del almuerzo" – cruzo sus brazos – que hora crees que es? –

-2.50 pm… - contesto ruborizado

-Cuando haces algo malo que dices? –

-L-lo sien-to… -

Tsuna dejo soltar un suspiro dándose la vuelta para caminar.

-Vamos estoy hambriento –

-T-tú de verdad me esperaste?! – Lambo no podía creérselo

-Te lo prometí, no? – volteo a mirarlo – todavía no has comido, no? –

-N-NO! porque sería triste que Tsuna comiera solo –

-Sí, si –

Ahora estaban en el comedor comiendo su almuerzo juntos.

-Come todo lo que te dan – Tsuna noto como Lambo apartaba los vegetales

-Ehhh odio los vegetales, no los comeré –

-Niño –

Desde que cayeron en ese viejo poso Lambo comenzó a hablarle más seguido a Tsuna, era un niño muy consentido y mimado pero por lo menos le estaba haciendo caso cuando lo corregía.

Terminaron de almorzar y Lambo se adelantó.

-Él se ha apegado mucho a usted Tsunayoshi-sama – le comento la sirvienta – al comienzo no sabía cómo irían las cosas pero por lo visto van muy bien – sonrió

-Gracias por la comida – agradeció

Las personas se adaptaban para poder vivir, nuevos lugares para vivir, nuevas conexiones con personas, Tsuna lo sabía mejor que nadie.

En la habitación de Tsuna.

-Oye, mañana hay que ir al parque de diversiones! – propuso muy animado Lambo

-No puedo – contesto Tsuna haciendo sus deberes – el horario de mañana ya ha sido decidido, ve con tus amigos si tanto quieres ir –

-No tengo ninguno! –

-Si te vas a quejar díselo al viejo - su voz se apagó un poco – es quien decide mi agenda –

Lambo se desanimó.

-Bueno… la próxima semana – se puso a pensar – es probable que pueda… -

-De verdad?! Prométemelo! – salto Lambo de nuevo animado – este parque de diversiones fue hecho por la compañía de papa, tiene una sorprendente montaña rusa! La más grande y rápida del mundo –

El pequeño de ojos esmeralda le contaba con una gran sonrisa muchas cosas sobre el parque de diversiones y como haría uno más grande cuando heredara la empresa Vongola.

-Tsuna… todavía odias vivir aquí? – cambio de tema

-No será que tu odias que este aquí? – Dijo Tsuna cruzando sus piernas – cosa como "vete" o "estas en el camino" eras malo, egoísta, de verdad me odiabas – le recordó

-E-eso… - agacho la cabeza ruborizado – e-en ese tiempo… porque no te conocía bien estaba algo irritado… eso es… -

Era cierto, Lambo estaba preocupado que le quitara a su padre.

Tsuna ahora entendía con solo ver al pequeño niño ruborizado como Mukuro-sensei se sentía con tan solo mirarlo a él.

-Y… ahora es diferente? –

-Papa lo dijo, no puedo hacer nada seré tu amigo – dijo Lambo yéndose por la puerta – pero el que se convertirá en presidente seré yo! – salió con estas últimas palabras

Dejando al castaño sorprendido para luego sonriera, hasta los niños malos pueden lucir lindos cuando se apegan a uno, cuando observaba a Lambo le hacía recordar a el mismo, se preguntaba porque… no le podía quitar los ojos de encima.

Recostó su cabeza sobre su escritorio.

Un cuarto grande, una cálida cama, deliciosa comida, sirvientes que esperan por él, no importa el costo tenía la libertad de usarlos como él quisiera. Cuando estaba viviendo solo quería todo esto, aunque era casi imposible en ese tiempo ahora… ahora nada de esto le encantaba.

Hibari-san… Hibari-san… Hibari-san… repitió su nombre una y otra vez en su mente

Aunque era un hombre, todos los días solo pensaba en Hibari, quería verlo, no necesitaba una vida de lujos, solo quería ver a su amado Hibari-san. Era su único deseo.


Desde la gran ventaba que daba a demostrar un espectacular paisaje de la ciudad llena de luces, Hibari observaba metido en sus pensamientos.

-Toma Kyoya, un regalo – Mukuro le entrego unos documentos

-Esto es… - empezó a revisarlos

-Esta es la razón oculta por la que Timoteo quiera a Tsunayoshi-kun, si lo vas a recuperar es mejor que te apures –

-Hmm… - parecía pensárselo

-Kyoya… que cosa puede ser decidido por las personas que abusan de su poder? Puedes entender eso, cierto? – dejo su cigarrillo – porque dudas – para destruir a tu enemigo "Vongola", además que hay del futuro de Tsunayoshi-kun? – lo observo a los ojos – él se ha vuelto importante pero… el que los dejo que se lo llevaran sin una palabra fuiste tú, no? –

Dinero, mujeres, autos, lo que quisiera Kyoya, no importaba que fuera lo conseguía, tan fácilmente que era aburrido.

Pero no importa cuando, lo que más quería siempre era alguien más. Recuerdos pasados vinieron a su mente y con ellos la imagen de aquella persona.

-Eso no es suficiente esfuerzo – dijo aquella persona

-Cállate herbívoro! – respondió el mientras pelaba las papas

-No es suficiente, si lo intentas más, mejoraras mucho – las palabras de esa persona siempre eran confusas – pero Kyo-kun, eres tan orgulloso, eres el tipo de persona que no perdona la fealdad –

Que había de malo en lucir bien en frente de alguien que te gustaba?

-Pero a ti te gusta el – vinieron las palabras de Takeshi de cuando vino al hospital a visitarlo – aunque sea un adulto, aunque sea un niño, si hay algo que realmente deseas, sin importar que no lo puedas cuidar… - dijo ese herbívoro

Pero que debía haber hecho él? Nunca admitiría su deseo… exponer tu ego aunque te dañes, las imágenes de Tsuna vinieron ahora a su mente, se preguntaba si hubiera sido mejor si no lo hubiera dejado entrar a su vida… pero esto ya era tarde… era cierto que no lo admitiría, pero, pero… solo quería tenerlo entre sus brazos como aquella vez que probo sus labios.

Abrió de inmediato sus ojos, se había quedado dormido en su sillón.

-Un sueño… - removió sus cabellos negros

Era tarde, demasiado tarde, dar la vuelta no era una opción, no quería admitirlo, ya no era el mismo desde conoció a Tsuna.


En un auto, un castaño miraba por la ventana.

-Hoy voy a donde hacer qué? – pregunto sin muchas ganas

-Debemos obtener un traje, el mes próximo le introducirán formalmente como heredero a los directores, le tendremos que vestir apropiadamente para eso – explicaba Nie mientras manejaba – habríamos llamado originalmente a un diseñador pero el presidente pensó que una pequeña diversión era probablemente necesaria para usted –

-Que hará mientras me estés llevando? –

-Tiene algún lugar al que quiera ir? – Tsuna abrió los ojos un poco más – el que decidió venir a Vongola fue usted Tsunayoshi-san, todavía tiene un lugar al que ir, regresar, además del de Vongola? –

El semáforo cambio de color deteniéndose de improviso para Tsuna.

-Qué pasa? – pregunto Nie viéndolo por el espejo

-No me siento bien… -

-Ah… debes hablar de eso, no te sientes bien en los autos, no se preocupe llegaremos pronto –

Tsuna no dijo nada, solo volteo a ver de nuevo por el espejo a la gente que caminaba por las calles, fue cuando noto a una persona de traje negro y cabello negro…

Hibari-san?!

Se iba, se estaba yendo fuera de su vista.

Justo antes de que el semáforo cambiara de color, Tsuna no lo aguanto más y abrió la puerta saliendo corriendo mientras escuchaba como Nie le gritaba para que volviera.

El siguió corriendo, no le importaba, quería verlo, quería verlo con todas sus fuerzas, lo había perdido de vista o eso pensó cuando lo volvió a encontrar pero para su mala suerte no era él.

Era un idiota, solo porque pensó que lo vio por la espalda… salto fuera del auto.

Retomo su camino de vuelta, y ahí vio una cabina telefónica.


En casa de Kyoya el teléfono sonó.

-Habla Hibari – contesto

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Quién era? A ver quién era? Mis lectores no se emocionen tanto.

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-Takeshi? – (lastima para todos los lectores, por eso dije que no se emocionaran)

Una hora más tarde Kyoya llego al bar de siempre donde lo esperaba Takeshi.

-Ha pasado tiempo Kyoya – Takeshi ya estaba bebiendo – creo que debo regresar el favor del juego de billar –

-Morderé hasta la muerte a esa cabeza de piña – se sentó

Luego de recibir su propia bebida.

-Esta mañana por primera vez en mucho tiempo he tenido un sueño de ti del pasado – confeso Kyoya conteniendo sus fuerzas para no romper el vaso que bebía – un herbívoro necio y egoísta –

-No se puede hacer nada – rio – porque ese Kyoya me gusta mucho – dejo escapar un suspiro – pero eso me pone nostálgico… porque el yo del pasado ha desaparecido, puede ser que esta no es la primera vez que tenemos esta charla? – Takeshi recordó a esa persona y observo a su querido amigo – se bueno, se feliz Kyoya –

-No te metas – desvió la mirada

-"Si hay algo que quiero no importa que lo consigo" siempre decían eso en el pasado, no? –

En la calle camino a su auto para ir a casa Hibari iba recordando… Takeshi y Mukuro en su juventud… y esa persona también.

Apenas se percató de las gotas que iban cayendo, lluvia, la lluvia que solo lo hacía recordar a Tsuna cuando lloro de frustración cuando perdió su casa en el incendio, de cuando le seco el cabello mientras le mostraba su hermosa e inocente sonrisa.

Ya en el auto sonó su celular.

-Halo? Mukuro… no, estaba bebiendo con Takeshi… eh? – todo en él se detuvo al escuchar

-Kyoya… Tsunayoshi-kun se ha ido –


En casa de los Hibari. Mukuro estaba al teléfono.

-Hoy al medio día salto del auto, no ha regresado desde entonces – explicaba – cuando no regreso a la mansión Vongola, Nie Brow nos contactó, fui a tu departamento pero no estaba ahí –

En una esquina estaba Byakuran en silencio con la camisa abierta. (Para darles candela, me pregunto que habrán estado haciendo)

-Kusanabe está mirando en la pastelería donde él trabajaba y los lugares conectados con nosotros, Kyoya no hay algún lugar en tu mete donde creas que a Tsunayoshi-kun le gustaba ir? –


La lluvia caía con un poco más de fuerza y en una esquina un colegio estaba un castaño sentado donde acostumbraba a esconderse cuando quería estar solo o no tenía donde ir.

En estos momentos Nie debería estar histérico buscándolo pensó Tsuna.

-Todavía tienes algún lugar donde regresar además de la casa Vongola? – recordó sus palabras

No podía ir a la pastelería porque seguro ya lo habían despedido, no importaba que eligiera iba a meter en problemas a alguien,

Miro al cielo dejando que las gotas de lluvia mojaran su rostro.

La escuela a la que antes se aferraba tanto, ahora solamente podía venir a este lugar, en un día nevado de navidad, la nieve seguía y seguía cayendo, tan frio, tan solitario… el solo quería ir a casa pero no tenían ningún lugar al que pudiera llamar "casa" estaba por desaparecer.

-Cuánto tiempo más piensas llorar como un herbívoro? –

Lo recordaba muy bien, Hibari llego y lo encontró. Calidad manos, el primer beso que le dieron, la sensación de amar a alguien… pero ya no podía regresar.

-Hibari-san… - las lágrimas empezaron a acumularse en sus ojos

Escucho un ruido, poco a poco fue levantando la cabeza para que sus ojos se abrieran con sorpresa y volviera a achicarlos.

-No puede ser verdad… - dijo

-Tsuna –

Ahí estaba, de nuevo ahí estaba delante de él, estirándole la mano que numerosas veces tomo.

Sin pensarlo ni un poco fue corriendo hacia Kyoya saltando a sus brazos, aferrándose a él como si quisiera saber que no fuera un sueño.

-Es Hibari-san… Hibari-san! Hibari-san –

Kyoya solo lo abrazo y al separarse un poco no perdió tiempo para probar sus labios otra vez, esos labios que nunca más dejaría escapar.

Un beso bajo la lluvia que era solamente testigo de esta escena.

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JAJAJAJA soy mala JAJAJAJA las dejare con esta escena, soy muy mala (Mi sonrisa en muy macabra, luego de unos minutos)

Siendo mi comportamiento y hasta yo misma me asuste, jejeje (rio tímidamente) siendo dejarlas con esto, pero por lo menos vimos un nuevo beso entre estos dos tortolos.

Hibari: te morderé hasta la muerte – aparece de la nada

Yo: Pero tú qué haces aquí?!

Tsuna: yo también vine – ambos chicos estaban mojados

Ver esta escena de sus ropas mojadas, apenas de las ganas de Hibari-sama de querer matarme, iba a sufrir un derrame nasal.

Como buena chica les ofrecí unas toallas.

Yo: espero que no se resfríen

Tsuna: gracias – mostro una linda sonrisa, casi me da un paro cardiaco

Yo: tan lindo… - estoy embobada casi babeando, hasta que recordé que la responsable de que el lindo Tsuna estuviera sufriendo tanto era… yo – SOY LA RESPONSABLE, MERESCO MORIR! TSU-CHAN LO SIENTO! – lo abrace

Hibari: Suéltalo o te morderé hasta la muerte

Yo: Hibari-sama no se preocupe para usted también hay – lo abrace, apenas me daba cuenta de mis actos pero este chico en su versión mayor es… muy alto! Y lo más importante lo tenía entre mis brazos en mis labios se formó una sonrisa maléfica

Las siguientes escenas no se trasmitieron.

Tsuna: Laky-chan donde esta Hibari-san? – pregunto inocentemente

Yo: Hibari? De quien hablas, no sé nada… - me aleje para hablarles a mis lectoras – es todo por esta semana, como dije estaré publicando los fines de semana, los domingos especialmente, nos leemos – sonreí – no se olviden sus comentarios que saben que me justa saber que opinan, hasta la próxima semana – moví mis manos

Tsuna seguía mirando a todas partes buscando a su amado Hibari, mientras desde un cuarto bien alejado alguien trataba de liberarse sin éxito.

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NOTA: se dieron cuenta donde puse en grita "ese" se preguntan quien sera? por lo visto parece alguien del pasado de Hibari-sama y Takeshi.