Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Los personajes de Pitch Perfect tampoco me pertenecen son creación de Universal Pictures. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación.
CAPITULO X
Un nuevo día comenzaba en la base de S.A.D.I.E., los niños tenían sus clases mientras que los agentes hacían sus actividades. Blaine y Lizzie se tomaron un tiempo para estar a solas.
- así que Rachel y tú lo hicieron eh – dijo de manera juguetona Blaine.
- no sé de qué estás hablando – contestó su hermana con un leve rubor.
- oh vamos, recuerdo muy bien que a Rachel le encantaba marcar territorio en tu cuello – señaló la zona, rió al ver a su hermana intentando ocultarla – demasiado tarde Liz, ya la vi.
- de acuerdo pervertido sí, Rachel y yo tuvimos relaciones sexuales – dijo finalmente Lizzie – y no te hagas el que no tiene marcas, conozco tu espalda hermano, y las uñas de Kurt están marcadas allí – fue el turno del moreno de sonrojarse – pero a decir verdad estoy muy feliz, siento que de a poco mi vida vuelve a estar completa – Blaine abrazó a su hermana por la espalda, apoyando la cabeza sobre su hombro, ambos estaban en la azotea de la casa, observando la vista del océano.
- me alegra escucharte decir eso Liz, porque saber que eres feliz me hace feliz a mí también – comentó Blaine sonriendo, la chica apoyó su cabeza sobre la de su gemelo – sabes, Kurt me dijo que quería retirarse de la agencia, pero yo no puedo hacerlo – su hermana lo miró sin entender – no puedo dejarte ir a misiones sola – explicó.
- quizá podamos retirarnos ambos, de esa forma le aseguraríamos un futuro diferente a nuestros hijos – entrelazó una mano con su gemelo – ambos sabemos que si uno de nosotros va a una misión el otro también lo hace, siempre fue de esa forma – Blaine asintió – quizá sea hora de dedicarnos a otras cosas que nos gusten.
- muero por pisar un teatro en Broadway – comentó el moreno.
- a mí me gusta mucho ser pediatra – comentó Lizzie – además soy la pediatra de mis sobrinos – se encogió de hombros – seamos realistas Blaine, mamá no nos necesita tanto en la agencia como nosotros queremos creer.
- lo sé – dijo riendo – entonces está decidido, termina esta misión y decimos adiós a esta vida.
- pero de todas formas vamos a defendernos de ser necesario, es decir, no puedo dejar mis armas, y Kurt tampoco – aclaró haciendo reír a su hermano – esos juegos extraños que inventa, es extremo a un nivel más diva – ambos rieron – te amo hermano – dijo Lizzie abrazando a su gemelo con cariño.
- yo también te amo hermana – contestó el moreno correspondiendo con cariño. Pero ambos fueron distraídos por sus teléfonos, era un mensaje que decía que debían ir a la sala de reuniones. Allí se acomodaron en sus lugares mientras Puck tomaba la palabra.
- como algunos sabrán – empezó a comentar Puck – Lizzie, Spencer y yo fuimos a recaudar información a un lugar que nos informó unos de los agentes infiltrados.
- debieron habernos avisado – interrumpió Blaine – Lizzie no es la única a cargo de la misión Puckerman – miró seriamente al agente.
- el agente Puckerman recibió órdenes mías Blaine – intervino Meryl – creí más conveniente si iban solo ellos tres – el chico se tranquilizó – ahora continúa Noah.
- gracias – contestó mirando de reojo a Blaine – cómo iba diciendo, esta persona con la que hablamos nos dio muy buena información sobre la fiesta de Brody – le pasó a cada uno un informe – como era de esperar él no se hará cargo de nada, contrató a un equipo para que contrate a los mozos, cocineros y animadores – cada agente leía la información – tenemos una de las invitaciones, la cual estaba pensando que Kurt podría replicar – miró al castaño que inspeccionaba minuciosamente la invitación.
- voy a necesitar la ayuda de Jane – comentó Kurt viendo la invitación.
- estuvimos buscando información sobre las personas que contratan a los mozos – tomó la palabra Lizzie – no tienen relación con Brody, por lo que no tienen idea de quienes somos, de todas formas no vamos a presentarnos para el trabajo, pero vamos a tomar el puesto de algunos de los mozos – comentó sonriendo.
- somos once – dijo Puck retomando la palabra – sugiero que cuatro de nosotros sean mozos, de esa forma deambularíamos por todo el lugar, observando todo y a todos, podemos plantar un rastreador en alguno de los cómplices de Theon, quien dudo que aparezca en escena – comento – otros tres de nosotros como francotiradores, para saber si tenemos alguna sorpresa afuera, y el resto en la fiesta, si Brody nos ve podemos dejarle una advertencia y desaparecer.
- y arrestar a los que podamos – añadió Lizzie – es nuestra oportunidad de dejar a Theon con menos gente, lo que nos va a beneficiar.
- Alcatraz ya dejó unos lugares libres en las celdas de máxima seguridad – dijo Puck sonriendo – ahora es cuestión de dividirnos, nos queda una semana para entrenar y planear hasta un plan C, solo por las dudas – aclaró.
- quizá en esta fiesta tengamos que volver con uno de los agentes infiltrados – comentó Meryl llamando la atención de todos – tengan un ojo puesto en esta persona – mostró en una pantalla una imagen que sorprendió a más de uno – esta persona ya no es de confianza para Theon, debemos traerlo de nuevo con nosotros.
- ¿qué hay del otro agente? – Preguntó Beca - ¿no deberíamos saber de quién se trata para no matarlo por accidente? – planteó.
- es lo que estaba por hacer Beca – respondió su madre – deberías ser un poco más paciente – mostró una nueva imagen – este agente no está bajo sospecha, por lo menos hasta donde nosotros sabemos – aclaró – pero no se acerquen a ellos al menos que sea necesario, no queremos levantar sospechas innecesarias.
- solo esperemos que Theon no decida actuar antes de tiempo con alguno de los agentes – murmuró Blaine con preocupación.
- pongámonos a trabajar – dijo Lizzie - ¿cómo nos vamos a dividir? – preguntó.
- Blaine, Sam y Mike como francotiradores – dijo Beca – son los mejores en ello, Sam puede disparar sus flechas con total precisión aunque estén muy lejos – los tres agentes se mostraron de acuerdo.
- Quinn, Lizzie, Sanny y yo deberíamos ir como mozos – sugirió Brittany – somos las más discretas y en caso de actuar las bandejas que seguro tendremos que usar nos van a servir de armas – se encogió de hombros.
- el resto de nosotros nos infiltramos en la fiesta – dijo Puck dando por seguro la posición propuesta por Brittany – podemos ir en parejas, yo voy con Beca y Rachel con Kurt.
- como nosotros vamos a ser los mozos podemos filtrar las armas sin inconveniente – opinó Lizzie – tan solo debemos buscar la forma.
- desde aquí vamos a mantener el lugar vigilado – dijo Artie – cuando estén allí vamos a planear la ruta de escape dependiendo de cada caso – señaló – pero debemos ser precavidos – advirtió – es muy probable que nos estén esperando.
- pero lo bueno es que Brody cree que vamos a entrar rompiendo las ventanas y disparando por doquier – comentó Quinn – no va a tener idea de qué forma vamos a ir.
- con tantos invitados ni siquiera va a notar nuestra presencia – agregó Mike.
- de acuerdo, vamos a trabajar – dijo Blaine dando por finalizada la reunión. Cada agente abandonó la sala para trabajar en su área, Kurt por un lado, fue en busca de Jane para pedirle su ayuda en la tarea que le habían encomendado.
- ¿vas a entrenar? – preguntó Rachel a Lizzie.
- todavía no, quiero ver qué equipo usaremos para el golpe – contestó la castaña – pero te veo luego – se agachó un poco para besarla en los labios.
- ¿volvieron? – preguntó emocionada Brittany aplaudiendo y dando saltitos, las chicas se vieron entre ellas sin saber cómo responder.
- en eso estamos Britt – contestó Rachel – esta vez no voy a dejarla ir – dijo mirando a Lizzie a los ojos, la rubia notó cómo los ojos de su amiga volvían a brillar como antes, al igual que los de la morena.
- cuanto me alegra – dijo Brittany abrazándolas a ambas con alegría.
- gracias Britt – dijo Lizzie besando la mejilla de su amiga – debo irme – se alejó de ambas, Rachel suspiró al verla.
- prométeme que no te irás de nuevo Rachie – pidió la rubia mirándola a los ojos con seriedad poca veces vista – no quiero volver a ver a Lizzie tan triste, ella es como mi hermana mayor aunque solo sea un año más grande – miró por unos segundos a su amiga perderse por los pasillos – solo quiero que sea tan feliz como lo soy yo – terminó de decir casi susurrando.
- lo prometo Britt – dijo Rachel sonriendo – yo también la necesito, y mis hijos la necesitan – hizo una pequeña pausa – esta vez quiero hacer las cosas bien.
- deberías invitarla a una cita – opinó la rubia – sé que dirás que no es el momento adecuado pero si no es ahora ¿cuándo? – Cuestionó inclinando la cabeza a un lado – además serviría para que ambas recuperen el tiempo perdido.
- voy a necesitar algo de ayuda – murmuró Rachel.
- no va a hacer falta – dijeron Mason y Madison al mismo tiempo – ya tenemos todo planeado – comentó Madison.
– Íbamos a hacer que se encuentren al mismo tiempo pero ahora creemos que es mejor si la esperas allí – agregó Mason.
- ¿qué planearon? – preguntó con curiosidad Rachel.
- acérquense – pidió Madison a ambas agentes, los cuatro armaron un pequeño círculo y los gemelos les contaron sobre su elaborado plan.
Esa noche, Lizzie les leía un cuento a sus hijos menores antes de dormir, Rachel le había dicho que iba a estar entrenando, por lo que ella se encargó de ayudarlos con sus deberes de la escuela, les había dado de cenar y ahora los preparaba para dormir.
- no tenemos sueño mamá – se quejó Devon.
- todavía es temprano – añadió Michelle, su madre estaba por replicar cuando aparecieron Mason y Madison.
- ¿sucede algo? – preguntó Lizzie a los gemelos mayores.
- te necesitan en la casa de la playa – contestó Madison – hay una reunión de emergencia, no nos dijeron mucho pero al parecer van a ir a buscar información… y necesitan que vayas hacia allí sin dejar evidencias.
- de acuerdo, tengo que avisarle a Rachel – comentó.
- ella ya sabe – se adelantó Mason – nos cruzamos con ella y nos dijo que vayas directamente.
- bien – murmuró sospechando de sus hijos, ya que Mason se acomodó el cabello y Madison jugó con sus pulseras, cosas que solo hacían cuando estaban mintiendo – quédense con sus hermanos – los pequeños festejaron – pero nada de desvelarse – advirtió con seriedad – los cuatro tienen que levantarse temprano – se acercó a ellos y se despidió con un beso y abrazo de cada uno. Luego fue hacia la casa de la playa, usando uno de los pasajes secretos de la casa, por protección iba cargando una 9mm estando atenta a su camino. La casa no estaba muy lejos, por lo que pudo ir caminando. Le pareció raro no escuchar ningún ruido, guardó su arma y entró, llevándose una grata sorpresa, el lugar estaba todo decorado con velas, generando una luz tenue, la mesa estaba decorada como para dos personas. Lizzie sonrió, no entendía que era todo eso - ¿hola? – preguntó esperando ver a alguien.
- hola – contestó Rachel dejándose ver, la castaña abrió la boca al verla, estaba hermosa con ese vestido veraniego blanco, su cabello recogido y un maquillaje ligero - ¿te gusta? – preguntó.
- me encanta – contestó Lizzie acercándose para poder abrazarla por la cintura – pero no creo estar vestida de forma adecuada para una cita – opinó haciendo una mueca, ya que vestía un jean gris, zapatillas, una remera del Cookie Monster y una campera con capucha color negro.
- eso no importa – dijo Rachel besando de forma pausada los labios de Lizzie – disfrutemos de la cena – de la mano la guió hacia la mesa, la castaña se sentó mientras Rachel iba a buscar la comida en la cocina, momento que Lizzie aprovechó para abrir el vino y servirlo en dos copas.
- ¿qué vamos a comer? – preguntó con curiosidad.
- una de tus comidas favoritas – contestó sirviéndole los raviolis de jamón, queso y nueces con una salsa de champiñones.
- mmm huele delicioso – comentó llenándose las fosas nasales con el aroma a la comida - ¿así que planeaste todo esto con los gemelos? – preguntó mientras comían.
- así es, ellos hicieron prácticamente todo el trabajo – comentó Rachel – simplemente me dijeron a qué hora debía estar, pero cociné yo – aclaró sonriendo.
- dime Rachel, ¿de qué trabajas en Vancouver? – se interesó en saber Lizzie.
- doy clases de música en una universidad – contó – la paga no es para nada cerca de lo que ganaba siendo agente pero no me quejo – se encogió de hombros.
- siempre te gustó cantar – dijo Lizzie sonriendo – aunque tu sueño era ser estrella de Broadway – hizo una pausa de unos segundos - ¿te gustaría serlo todavía? – preguntó.
- a decir verdad sí – contestó tras pensarlo unos segundos – pero con los niños es algo difícil.
- bueno, podrías intentarlo, yo podría quedarme con ellos – dijo de forma casual Lizzie – Blaine y yo volvimos a hablar – comentó llamando la atención de la morena – bueno hablamos todo el tiempo, en fin, él y Kurt planean dejar la agencia, Kurt quiere volver a sus diseños y Blaine a la actuación, y ambos creemos que si dejamos la agencia juntos va a ser mejor para nuestras familias, a decir verdad, todos nosotros tenemos otros trabajos, generalmente usados como tapadera de lo que hacemos en realidad – se encogió de hombros – solo que ahora sería algo de tiempo completo.
- ¿de qué trabajas cuando no eres agente? – preguntó Rachel.
- soy pediatra – contestó sorprendiendo a la morena – estudié en este tiempo y trabajé en varios hospitales – explicó – es algo que puedo hacer de medio tiempo – bebió un sorbo de vino esperando que la morena dijera algo.
- me gustaría mucho volver a New York – dijo Rachel – además estaríamos cerca de Kurt, ¿vives cerca de ellos? – se interesó en saber.
- somos vecinos – contestó Lizzie sonriendo – vivimos en Brooklyn – explicó – nuestras casas son vecinas, la mía es demasiado grande – hizo una mueca con la boca – tengo dos habitaciones de sobra que las usaba a una como gimnasio y a otra como sala de juegos… si decides venirte con nosotros tendremos que adecuar el sótano como sala de juegos – Rachel sonrió al ver el rostro de Lizzie.
- apenas terminemos la misión nos mudaremos con ustedes – comentó acariciando una mano de la castaña, ella la obligó a que se sentara encima suyo.
- no tienes idea de cuan feliz me hace escucharte decir eso – dijo con sinceridad.
- tengo una idea, porque a mí también me hace feliz – Rachel le acarició las mejillas con cariño, perdiéndose en su mirada – vamos a ser una gran familia – opinó sonriendo con alegría.
- te amo Rachel – susurró antes de perderse en la sensación de sus labios juntos, la morena se acomodó mejor con una pierna a cada lado, acariciando el abdomen de su chica por debajo de la remera, ella le acariciaba las piernas subiéndole el vestido.
- creo que mejor nos olvidamos del postre y vamos a la cama – susurró atrapando con sus dientes el labio inferior de la castaña.
- me parece una muy buena idea – Lizzie se puso de pie cargando a Rachel, ella enganchó sus piernas en la cintura de la castaña haciendo fricción con sus cuerpos. En la habitación la arrinconó contra la puerta, Rachel le quitó de un tirón la campera y la remera, mientras que Lizzie se las ingenió para sacarle el vestido. Se besaron contra la puerta, haciendo fricción con sus cuerpos, la morena metió una mano bajo de bóxer de Lizzie, sintiendo lo húmeda que estaba.
- necesito sentirte Lizzie – murmuró sobre sus labios, le bajó el pantalón y la chica lo perdió en su camino hacia la cama. Se amaron durante toda la noche, diciéndose lo mucho que se querían, sellando su promesa de un futuro juntas, con sus cuatro hijos.
