Discúlpenme! No era mi intensión demorar tanto TnT no quería tardar… pero con los estudios, exposiciones y presentaciones de trabajo, me tiene loca todo… ni siquiera puedo ver animes! Como disculpas les tengo una sorpresita en este capítulo, espero que les guste porque muchos lo han esperado… sin más que decir adelante.
Capítulo 18:
-Kusanabe-san! – exclamo Tsuna al verlo – Mukuro-sensei… -
Apenas unos minutos luego de avisar a Kyoya de la condición de su hermano mayor, Tsuna quiso ir a verlo de inmediato, después de todo él estaba bien porque Mukuro se había sacrificado.
-Tsunayoshi-kun me alegro tato de que estés a salvo – dijo Mukuro al verlo entrar
En la habitación del hospital se encontraba Mukuro acostado siendo acompañado de Byakuran que lo vigilaba.
-Sensei… oí… que le dispararon… en el hombro… - su voz estaba temblando
-Si… pero lo atravesó hermosamente derecho, probablemente sanara rápido – trato de restarle importancia, Mukuro no quería verlo preocupado – pero más que eso estaba preocupado por ti Tsunayoshi-kun… esta era una situación extrema por eso tenía que empujarte fuera del vehículo al rio… pero estaba preocupándome por cosas como eso de si no podías nadar o si te lastimaste… de verdad me alegro de que estés a salvo, lo siento si te cause recuerdos espantosos –
-Sensei… -
Que pensara tanto en él, Tsuna estaba realmente conmovido, su vida estaba a salvo y se lo agradecería por toda la eternidad a Mukuro.
Un ambiente único los rodeo mientras sus ojos se miraban.
-Tienes celos Kyoya? – pregunto Mukuro queriéndolo molestar como siempre
-Cállate y ve a dormir! – realmente estaba molesto
Luego de unos minutos lastimosamente la hora de visitas se había terminado y Kyoya con Tsuna tuvieron que retirarse a casa, aunque Tsuna le había prometido a Mukuro visitarlo al día siguiente antes de clases.
El único que se quedo fue Byakuran que entraba a la habitación porque fue a buscar unas sábanas y sus malvaviscos.
-Se fueron? – pregunto Byakuran
-Sí, dijeron que vendrán mañana – le contesto
Mukuro observo como Byakuran se sentaba en uno de los sofás y empezaba a comer sus malvaviscos, era extraño… recordaba haberlo llamado por su nombre al sentirse en los brazos de Byakuran pero ahora que lo analizaba mejor, aquella sensación al sentir su pecho era diferente…
-Mukuro… si te pasa algo alguna vez daré mi vida para protegerte –
Esas palabras o mejor dicho promesa vino a su mente.
-Byakuran… tu recuerdas esas palabras que me juraste en el pasado? Puedes decirlas… -
-Lo siento – dijo Byakuran acercándose a Mukuro
Tan cerca que Mukuro pudo alzar el brazo y atraerlo hasta su rostro.
-…lo que sea… cualquier cosa definitivamente yo te protegeré – repitió la promesa hecha por Byakuran – el que juro eso eras tú, no olvides eso gran tonto… - beso su frente
Las dos promesas eran diferentes pero a la vez iguales.
-Byakuran? –
El nombrado le devolvió el beso, besándolo sobre su cabello.
-Tu puedes sanas más rápido – dijo Byakuran bajando sus labios por el cuello de Mukuro
-No importa cuántas veces te empuje tu nunca eres amoroso… - dijo Mukuro – trata de invitarme de vez en cuando –
El peli blanco coló sus manos por debajo de la ropa del paciente, para besarlo sobre las vendas.
-Porque yo soy tuyo, cierto…? – esta vez sus labios se encontraron y se unieron en un dulce beso corto para luego separarse, Byakuran pudo ver la sonrisa traviesa de Mukuro – cuando salga de aquí no voy a permitirte dormir durante mucho tiempo –
-Mukuro! – aun herido este pensaba en esas cosas aunque Byakuran también pero no lo admitiría
En otra parte, específicamente en el barrio chino.
-Byako porque matamos a esos tipos hoy? – pregunto Shoichi tecleando en su laptop
-Por ninguna razón – contesto el peli blanco que estaba acostado en la cama, sin camisa y…
-AH! Maldición estas fumando de nuevo en la cama! – le quito el cigarrillo – aunque te siga repitiendo que cortes con eso porque es peligro… - se preocupaba por su salud - …no me gusta –
Shoichi pudo notar la mirada perdida de Byako.
-No eres el de siempre… estas raro hoy – se sentó sobre el con cada pierna a un lado de las caderas del peli blanco – normalmente no importa lo que te diga, tu nunca haces nada de lo que te pida que hagas, los blancos de hoy eran tipos con archivos por asesinato, robo y violación y estaban ilegalmente en el país, pero hay algo fuera de la demanda como "asesinos" tú no tienes el habito de querer hacer eso – Shoichi hablaba mucho y lo sabía pero ver a Byako en ese estado le molestaba – tu siempre pones la actitud de "nosotros no somos asesinos por contrato"! –
-Hablas demasiado cállate y date prisa bájate de mí – intento apartarlo
-NO! – se aferró a el
-SHOICHI! – grito – no lloriquees y bájate, no vayas montando a un tipo descuidadamente, si fueras una mujer te violaría – quiso darle un consejo
-Estaría de acuerdo si fueras tú, Bya… whaa! – grito al recibir un golpe lelo en la cabeza – no hice nada malo para conseguir ese golpe! –
-Fue por decir esas cosas – se levantó sacando otro cigarrillo y prenderlo
-Pero es verdad! Si tú quieres puedes! –
-Yo te conozco desde que mojas la cama, piensas que voy a ser tu pareja? Tomare una ducha no mires – entro al baño
El castaño se ruborizo al escuchar ello, odiaba que lo tratara como un niño.
-AHOGATE Y MUERETE IDIOTA! – tiro la almohada contra la puerta del baño – maldición… - agacho la cabeza agarrándose el estómago – me duele… -
En la ducha, Byako estaba dándose una ducha fría como había dicho recordando lo que había pasado. Tenerlo entre sus brazos otra vez... y el solo lo confundió con ese otro, había pasado ya diez años desde que oyó su voz, acaso fue una orden de dios? …o una reunión por coincidencia…
Al mismo momento en el departamento de Kyoya, este estaba sentado en la mesa tomándose una botella de vino, no era de los que tomara pero en esta ocasión la necesidad de sentir su cabeza en otro lugar le era necesario.
-Parece que fue secuestrado por los ladrones –
Con aquellas palabras Kyoya comprendió que había sido arrastrado por esos pensamientos de color sangre, no quería, no quería perderlo de nuevo.
-Tsuna acostándote? – pregunto al verlo con el cubrecama en manos para acostarse en el sofá
-Uh si… le prometí a Mukuro-sensei que iría a visitarlo antes de irme a la escuela – contesto
Hubo un corto silencio entre los dos.
-…cuanto tiempo piensas dormir en el sofá? – pregunto de improviso Kyoya
-Eh? – Tsuna no comprendía hasta que vio a Kyoya se levantó de la silla, con el vino en mano – Hibari-san…? –
Este solo derramo el vino sobre el sofá, Gyoku que estaba sobre el sofá salto erizando todo su pelaje.
-Se bueno y ven a la cama – ordeno
El rostro del castaño se ruborizo, sin poder decir una palabra y más sin poder ir en contra de las órdenes de Kyoya, ambos caminaron hasta la habitación del azabache.
La última vez él se detuvo en el medio por su bien pero…
-La próxima vez aunque llores o te quejes… al fin te hare mío, estate preparado – fue lo que dijo Kyoya y Tsuna lo recordaba muy bien
-Tsuna –
Su cuerpo se tensó y su corazón dio un golpe al escuchar que lo llamaba.
-Hibari-san… - volteo a verlo
Pero antes que dijera algo sus labios fueron capturados.
-Hmm… -
Kyoya estaba siendo demandante desde el principio, Tsuna no sabía que hacer… el mayor empezó a dar pasos hacia adelante mientras que el menor daba pasos hacia atrás hasta chocar con la cama y caer sobre ella sin que sus labios se separaran.
Cuando Tsuna necesito el aire Kyoya al fin se separó un poco.
-Huele a alcohol… - dijo Tsuna con el rostro ruborizado
-Eso es malo? –
Aquellos ojos afilados, azules y a la vez metálicos transmitían su deseo, un deseo que Tsuna le concedería porque también lo deseaba.
-…eso… no es malo… - volvieron a besarse
Si era Hibari estaba bien.
Sus labios siendo devorados, el sentir sus lenguas chocar y entrelazarse… le hacía sentir de nuevo aquella sensación de la vez pasada, él era inexperto pero esta vez iba a dar todo de el para complacer al hombre que amaba. Aferrando sus manos a los hombros del que lo besaba trataba de seguirle el ritmo.
Las manos de Kyoya se colaron por debajo de su sudadera para ir levantando la ropa que estorbaba hasta que las hizo desaparecer. Ante los ojos de Kyoya, Tsuna era lo más hermoso y lindo que había visto en su vida. No quería esperar más, su paciencia no duraría mucho así que se quitó la camisa que traía dejándolas caer al suelo con la ropa del castaño.
Tsuna termino completamente desnudo frente a los ojos del azabache mientras sentía como sus manos rosaban todo su cuerpo y la lengua de este dejaba un rastro fino de saliva que empezaba desde su cuello y bajaba y bajaba…
-Hmm… - trataba de mantener su voz en silencio
Pero fue imposible al sentir como las manos de Kyoya rosaban su intimidad, sus dedos se enredaron y subían y bajaban.
-Ah! Ahhh… aaa… - gemía apretando y jalando las sabanas
Las manos fueron remplazadas por los labios de Kyoya, ahora necesitaba sus dedos para otra función y esa era prepararlo.
Al principio fue incómodo para Tsuna sentir como aquellos dedos se iban colando dentro de él, era doloroso también pero no duro mucho porque cuando se dio cuenta sus gemidos eran más de placer que de dolor.
Kyoya levanto las piernas de Tsuna separándolas un poco.
-Estoy entrando – dijo
-Eh…? –
El aviso fue demasiado tarde, su cuerpo se tensó al sentir como iba entrando, era doloroso, muy doloroso… era completamente diferente que los dedos. Su boca se abrió dejando soltar un grito silencioso.
-Ow… ah! Du…e… due-le… - apretaba los ojos dejando escapar pequeñas lagrimas
-…ngh – gruño Kyoya al sentir la presión – tonto… relájate –
Luego de unos segundos tratando de calmarse o como dijo Kyoya relajarse cosa que era imposible para Tsuna empezaba acostumbrarse, aun le dolía pero no podía dejar a Kyoya esperando.
-Hibari-san… te amo… - dijo Tsuna viéndolo a los ojos con pequeñas lagrimas – te amo –
Necesitaba decírselo, necesitaba saber que le estaba transmitiendo su amor, no solo le estaba permitiéndole poseer su cuerpo si no también su corazón.
Kyoya pudo entender con solo verlo y escucharlo, el también se sentía de la misma manera. Sus labios volvieron a unirse al igual que sus brazos, ambos se aferraban uno del otro.
Las embestidas de Kyoya no tardaron, ambos se hundían en un placer que nunca antes sintieron, no solo sus cuerpos, sus respiraciones, sus sentimientos estaban unidos si no sus corazones también alcanzando niveles que ninguno de los dos pensaron sentir en su vida.
"Te amo" fueron las palabras de Tsuna
Aun cuando en el futuro haya muerte, si es posible Kyoya quería que ellos estuvieran juntos, rezaba y rogaba por primera vez que no le permitir dejarlo atrás o que lo dejara a él…
Luego de ello Kyoya salía del baño con una bata negra.
En la cama se encontraba el castaño aferrándose a la almohada.
-Tsuna – se sentó en la cama – cuanto tiempo vas a estar molesto? No importa si no podías levantarte solo –
Eso fue verdad pero…
Minutos antes…
-No… yo dije que estoy bien…! – casi grito Tsuna – yo puedo hacer algo solo como tomar una ducha – estaba siendo cargado
-Se bueno, no tienes fuerzas para caminar, prueba a ello te caíste –
-Hibari-san…! –
Sin poder ir en su contra, Tsuna fue bañado por Kyoya y ser traído de aquí para allá siendo cargado, solo recordarlo se sentía muy apenado tanto que no podía verlo a la cara.
Al ver que Tsuna no se dignaba a verlo, Kyoya utilizo una táctica.
-Si vas a invitarme a la cama, debo hacerlo de nuevo? – se acercó hasta su oído para susurrárselo
El rostro del castaño se tiño de un color rojo vivo.
-Tonto, es un chiste –
Volteo a verlo al fin y sus ojos se abrieron más al ver que en los labios de Kyoya se formaba una pequeña sonrisa. No pudo evitar lanzarse a sus brazos para besarlo.
Había llorado y reído, y tenía en el pensamiento algo tan temible… "Solo un poco?" los recuerdos dolorosos, también" Después de la tormenta siempre viene la calma y cae la lluvia igual a la tierra? Se preguntaba pero para el presente las cosas eran felices y rezaba para que siguieran de ese modo.
Al día siguiente Kyoya fue a visitar a Mukuro en nombre de Tsuna.
-Eh Kyoya, porque Tsunayoshi-kun no podía venir? No trataras de decirme la verdad? –
Ni muerto Kyoya le contaría la verdad.
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Que les pareció el capítulo, al fin el lemon entre Hibari-sama y Tsuna kyaaaaa (mi rostro se ruboriza) a que fue muy romántico, Kyoya aprendió que era ahora o nunca, después de darse cuenta que podía perder a Tsuna, debía actuar cuanto antes y asegurarse que nunca más lo dejara porque a la vez él nunca lo dejaría.
Puse también un poco de escenita entre Shoichi y Byako, ya pueden imaginarse o tienen alguna idea de quien podría ser Byako, parece que conoce a Mukuro porque la promesa está presente.
Dejen sus comentarios, y como disculpas el próximo capítulo estará sin falta en dos días, estoy segura que le encantara a Witch Mix. Viene tu pareja favorita pero solo advierto que será de un capitulo porque tenemos que pasar a saber quién es Byako y el pasado entre Mukuro y Byakuran.
Nos leemos bye bye.
