Finalmente, la Tierra había recuperado la paz que tanto le hacía falta. Las risas de los guerreros marcaron el inicio de una nueva era en el planeta, un periodo tranquilo donde podrían volver a hacer sus vidas nuevamente. Detrás del todo el caos sufrido, lograrían encontrar la esperanza de vivir una vida pacífica.
Bulma estaba consciente que sería la última vez que los vería, puesto que ya era el momento de decir adiós. Despedirse nuevamente de su amado esposo Vegeta sería algo muy duro para ella, pero no sería para siempre puesto que su recuerdo siempre viviría en su memoria. Lo mismo sucedía con Milk, luego de perder a su esposo y a su hijo, verlos de nuevo fue una gran sorpresa y lo que menos deseaba era decir adiós. Pero la alegría de tenerlos a su lado nuevamente y poder serles de ayuda, era más fuerte que su tristeza. Pronto, Vegeta rompió el momento de felicidad recordando que debían volver a su tiempo.
— ¿Ya terminaron con el festejo? Kakarotto, te recuerdo que debemos volver, además Krillin debe recuperar su patética vida—Recordó, con un tono de voz algo amargo y mandón, típico de él.
—Cierto, supongo que no nos queda otra más que regresar— Exclamó Goku, que ya se había olvidado de ese pequeño detalle, mientras se sentaba mostrándose pensativo.
—Pero ¿Por qué tan rápido? Yo creo que deberíamos festejar ¿No es así?— Propuso Bulma divertida.
— ¿Pero como haremos eso? El edificio se redujo a escombros— Recordó Eri.
—Tienes razón, ¡Mis padres habían muerto en su derrumbe! ¿Qué haré sin ellos?— Se lamentaba entre llorosos, ocultando su rostro entre sus manos.
—Yo… lo lamento—Exclamó Eri bajando su mirada al suelo.
—No te preocupes, ellos de seguro desearán desde los cielos que usted sea feliz— Animó Gohan acostado en el suelo.
Bulma pensó en sus palabras y le dio la razón, mostrando nuevamente su rostro y elevando su mirada al cielo, sonriendo casi sin querer. Un silencio rodeó aquella escena, esperando a que Bulma dijese algo. Pero todos escucharon un sonido extraño, que quebró inmediatamente el clímax del momento.
— ¿Qué fue eso?— Cuestionó el adulto Trunks mirando a todos lados.
— ¿Será otro extraterrestre?—Propuso el niño.
—Perdonen—Goku, apenado, comenzó a rascarse la cabeza con una mano mientras que con la otra se sobaba su barriga—, es que luego de tanto pelear me dio mucha hambre.
— ¿Tú nunca cambias, verdad?—Exclamó molesto Vegeta, cruzado de brazos.
Todos comenzaron a caminar hacia la Capsule Corporation para poder ver si aún podían rescatar algo qué comer. Mientras todos se marchaban, Trunks detuvo su andar al darse cuenta que Eri estaba yéndose en sentido contrario. Él se acercó a ella y, con suavidad, le llamó la atención.
—Señorita Eri, la Capsule Corp. queda hacia el otro lado— Comentó confundido a pocos pasos de ella.
—Lo sé, es que cómo mi hogar está destruido, pensé que sería mejor irme a vivir al parque—Exclamó Eri mientras se volteaba a verlo.
— ¿Pero podrá vivir allí?— Él estaba un poco extrañado, pero aún así le sonreía.
— ¡Claro! Allí podré gozar de mucho alimento y de un ambiente pacífico, sin peligros latentes, en el cual podré descansar— Explicó decidida y confiada.
— ¿Y si se larga a llover? — Le recordó.
—Podré cubrirme con una hoja — Propuso elevando su mano izquierda como si estuviese sosteniendo una pequeña hoja de un árbol como paraguas. Imaginarse esa escena le produjo un poco de gracia a Trunks, quién lanzo una pequeña risa.
—Aunque sea creativo, no creo que dé resultado— Desestimó Trunks algo divertido, lo cual desanimó un poco a Eri—. No se preocupe, si lo desea puede quedarse conmigo y mi madre—Sugirió sonriente.
—Pero yo… no deseo ser una molestia. Tendré que adaptarme a la vida de los humanos, estudiando y trabajando para poder mantener mis cosas. Tú sabes de lo que hablo—Se excusó algo apenada.
—No creo que sea una molestia para mi madre, además necesito que usted se quede con ella hasta que yo regrese ¿Lo haría?—Le pidió cortésmente.
—Bueno, yo… —Eri bajó un poco su mirada y, cuando la elevó, pudo observar que en la distancia Bulma le hacía gestos y señas afirmativas, algo graciosas, pero finalmente Vegeta se la llevó volando hacía el hogar, dejándolos tranquilos— ¿Sí?...Sí—Corrigió rápidamente sonriéndole, gracias a la influencia de Bulma.
—Le agradezco por aceptar, señorita Eri—Sonrió dándose la vuelta para comenzar el viaje— ¿Vamos?
—Si, te sigo— Afirmó mientras comenzaban a volar.
Pronto tomaron vuelo con rumbo a la Capsule Corporation, los demás ya se habían adelantado bastante. Trunks se enfocaba en el camino, siempre mirando hacia el frente. Eri lo seguía en silencio, tratando de seguirle el ritmo, aunque estaba pensativa. De vez en cuando volteaba disimuladamente para observar a Trunks, quien había despertado su curiosidad.
—''Él es tan extraño, aún no puedo creer que sea un Saiyajin. Su carácter es pacífico, su cabello no es negro… ni sus ojos. Además, él me ha ayudado en varias ocasiones y al parecer le agrado a su madre. Fue muy amable conmigo al dejarme vivir con él, aunque no es tan blando como yo pienso. Quizá, sólo sea así conmigo porque le he ayudado, pero… ¿Por qué me preocupa eso?'' —Pensó para sí, al final frunció el ceño y desvió su mirada a otro lado, apenada.
Al cabo de unos minutos llegaron a destino, donde los demás ya habían encontrado un paquete de arroz sin abrir. Estaban por prender una fogata para poder cocinar y, apenas aterrizó, Trunks se ofreció para ir a buscar una olla con agua. Eri se posó en el tronco de un árbol, cruzada de brazos y sin quitarle los ojos de vista, aunque si él volteaba a verla desviaba su mirada rápidamente. Bulma ya había prendido la fogata con ayuda de Gohan, Trunks ya le había alcanzado la olla a Milk y ella se hizo cargo de cocinar el arroz. Goku estaba impaciente.
— ¡Vaya, muero de hambre! — Exclamó un hambriento Goku sentado en el piso cerca de la fogata.
—Debes esperar, en pocos minutos estará listo— Comentó Milk con una cuchara en manos.
—Papá, debes ser paciente— Expresó Gohan algo divertido.
Él estaba al lado de su padre, justo en frente de Trunks y podía ver claramente como Eri no quitaba su mirada de él, aunque con un gesto de pocos amigos. Gohan comenzó a reírse por lo bajo, tratando de disimular.
—Oye, creo que te están vigilando— Susurró divertido, mientras con su mirada señalaba a la joven Gyneana.
— ¿Qué? —Cuestionó mientras volteaba a ver disimuladamente, pudo observar que ella estaba con la cabeza baja y sus ojos cerrados— Pero si ella no me está viendo, quizá tenga hambre, Gohan—Explicó algo confundido.
—Pero si ella te estaba viendo— Exclamó mientras observaba que nuevamente ella volvía a mirarlo—, déjalo no importa. Veré si necesitan ayuda.
—De acuerdo—Dijo mientras observaba a Gohan retirarse para asistir a su madre.
Trunks volteó a ver cómo Goku recibía su comida, casi inmediatamente de haber recibido el plato comenzó a comer rápidamente. Pronto se empezaron a escuchar los retos que recibía de Milk por comer tan velozmente. Mientras los demás terminaban de comer, Vegeta aprovechó para entrenar. Eri seguía apoyada en el árbol, observando cómo los demás comían tranquilamente. Un suspiro salió de la joven, quien no podía sacar sus ojos de aquel extraño Saiyajin. Pero algo la quitó repentinamente de sí.
— ¡Hola novia del futuro!— Saludó el pequeño Trunks, colgando de sus pies del árbol en el cual también estaba Eri. Ella pegó un grito, asustada por la inoportuna aparición del niño.
—Casi me da un ataque, matarás a alguien algún día si sigues apareciendo así, enano— Exclamó con temor que se hacía notar en su tono de voz y en su rostro que aún seguía sorprendido.
—Lo siento, pero mira lo que encontré en el camino— Anunció con alegría, bajando del árbol y mostrándole una pequeña cámara de fotos— ¿Nos sacamos una foto? Así le presumiré a Goten que yo tendré una novia.
— ¿Una foto? —Arrebatándole el aparato de las manos al pequeño, mostrándose curiosa apretando cada botón que veía— ¿Pero cómo funciona?— Cuando terminó de pronunciar esas palabras, logró apretar el botón con el cual sacar la foto, pero desafortunadamente el flash le dio directamente a los ojos, quedando un poco atontada.
— ¿No sabes cómo funciona una cámara?—Cuestionó el niño divertido—Mira te enseñaré, pero debes sacarte una foto conmigo— Tomando nuevamente la cámara, fijándose la imagen que Eri se había sacado sin querer— ¡Ja! Mira que linda saliste—Exclamó con un tono burlón.
— ¡Oye! Está fea, bórrala— Ordenó furiosa.
— ¡Atrápame si puedes o la subiré a la red!— Amenazó divertido mientras comenzaba a volar lejos de ella.
— ¡Ven aquí, enano!— Persiguiéndolo.
Eri comenzó a seguir al niño por todos los alrededores de la Capsule Corporation. Bulma había logrado convencer a Vegeta de que comiera algo antes de irse, Gohan y Goku aprovecharon para entrenar un poco mientras esperaban. Al cabo de unos minutos, ya todo estaba listo para emprender el viaje. Mientras los demás se tomaban su tiempo para despedirse, Trunks se había alejado para ver si la máquina del tiempo estaba en buenas condiciones. Dentro de la cabina, se ocupaba de revisar el estado de las conexiones para evitar posibles fallas. No deseaba que se volviera a estropear nuevamente. El pequeño lo vio desde la distancia y se acercó para ayudarle.
— ¿Necesitas ayuda? —Cuestionó el pequeño apoyándose en el borde de la máquina.
—No—Respondió sin rodeos—. Pero te lo agradezco.
— ¿Te sacarías una foto conmigo? Es para mostrarle a mi amigo Goten—Propuso nuevamente.
—Pero él ya me conoce, ¿Acaso no es el hermano menor de Gohan?— Explicó dirigiéndole la mirada.
—Si, bueno… Entonces, ¿Qué tal si más tarde jugamos a ver quién lanza más lejos su pipí? Yo lo he jugado con Goten y siempre le gano— Volvió a proponer, esta vez su versión adulta le dedicó una mirada extrañada, lo cual le hizo sentir que no debió haber dicho eso— ¿Qué? ¿Nunca lo has jugado?—Un silencio incómodo invadió la escena, lo cual permitió oír una suave risa.
—Lanzamiento de orina, qué ridículo— Decía Eri entre risas, avergonzando un poco al adulto.
— ¿Y tú qué haces escuchando allí atrás? — Exclamó el pequeño niño molesto, mientras un apenado Trunks adulto se escondía en la cabina.
—Yo, lo siento… pero no pude evitarlo—Volvió a comentar divertida.
La risa de Eri se siguió escuchando por unos pocos minutos, hasta que finalmente Trunks anunció que la máquina ya estaba lista para partir. Él bajo de la máquina para despedirse, mientras los demás se ubicaban a su alrededor para abordar en ella.
—My bien ya debemos irnos—Anunció Trunks sonriente.
—Fue lindo verlos de nuevo, muchachos— Exclamó Milk con alegría.
—Prométanme que se cuidarán—Agregó Bulma.
— ¡Claro! Yo jamás dejaré que lastimen a nadie—Afirmó Goku sonriente.
—Les deseo buena suerte—Saludó Gohan.
—Fue divertido estar aquí—Continuó el pequeño.
—Bien, nosotros ya debemos irnos, trataremos de encontrar las esferas del dragón lo más rápido posible, así restauramos la Tierra en poco tiempo—Explicó el adulto Trunks con una sonrisa, mirando a su madre.
—Muy bien, asegúrate de regresar a casa sano y salvo ¿Entendiste? — Pidió Bulma, contando con una afirmativa de él.
—Muchas gracias a todos y buena suerte— Exclamó Eri saludando a Goku y Gohan estrechando sus manos, luego a Vegeta con un gesto que él no recibió muy bien, al pequeño le alborotó un poco su cabello divertida—. Cuídate enano.
—Adiós señorita Eri, y gracias por la foto que se sacó conmigo— Agradeció sonriente el pequeño, guardándose la cámara en el bolsillo de su campera. El adulto lo observó sonriente, pero antes de abordar la nave junto a los demás que ya estaban entrando, Eri lo tomó de sorpresa dándole un beso en su mejilla como despedida.
—Regresa pronto ¿Sí? —Agregó rápidamente, regalándole una sonrisa amigable, lo cual era raro en ella.
—Claro—Se apresuró en responder, sonrojándose casi inmediatamente y se volteó dirigiéndose a la nave con prisa.
Eri quedó un poco confundida ante la reacción de él, pero luego la confusión se transformó en enojo. Cruzada de brazos se escondió detrás del mismo árbol en donde estaba apoyada, lejos de la vista de Trunks. La había hecho sentir como una tonta, inconscientemente ella esperaba algo más de él, aunque ni ella sabía qué.
La máquina del tiempo comenzó a elevarse, preparándose para viajar en el tiempo. Trunks saludó una última vez a su madre e inconscientemente comenzó a buscar a Eri con la vista, aunque no pudo encontrarla.
—Oye, ¿Qué sucedió allí abajo?—Cuestionó Gohan susurrando, que había visto la escena y estaba un poco extrañado.
—Yo, no lo sé—Respondió apenado con la cabeza baja.
La máquina del tiempo desapareció en el aire y Bulma decidió ir a ver que le había sucedido a Eri. Milk se despidió de Bulma y se retiró a su hogar. Todos los que habían presenciado la escena quedaron un poco confundidos, quizá se debía a que sucedió muy rápido. Lo que era a ciencia cierta era que algo nuevo estaba deseando aparecer y Bulma no se quedaría de brazos cruzados ante esta situación.
