Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Los personajes de Pitch Perfect tampoco me pertenecen son creación de Universal Pictures. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación

CAPITULO XVIII

2023, Santa Mónica, Ca, Academia de Baile Chang.

El grupo de hackers estaba trabajando en la base subterránea perteneciente a Tina y Mike, se encontraban con la computadora de Felicity, intentando acceder a los movimientos de Theon.

- ¿atravesaron el Pent-House con el auto? – le preguntó impresionada Lizzie a su hermana.

- fue todo idea de Puck – dijo Beca señalando al agente.

- Beca solo decía "los autos no vuelan, los autos nos vuelan" – se burló Puck ganándose un golpe por parte de Beca.

Todos los agentes estaban allí, Kitty y Sebastian atendían las pocas heridas de sus compañeros.

- oigan, la mafia rusa está trabajando para Theon – le dijo Blaine a los demás.

- y la china también – dijo Mike acercándose – creo que están algo resentidos.

- a nosotros nos interceptaron los Irlandeses de Flannagan – dijo esta vez Beca – creo que reconocieron a los gemelos.

- ¿siguen molestos? – Cuestionó Lizzie – eso fue hace años – giró los ojos con fastidio.

- a nosotros nos atacaron unos mercenarios que nos odian un poco – dijo Puck.

- unos a los que dejamos en ridículo hace unos años – dijo Kitty, pero volteó a ver a Lizzie sonriendo con travesura, ella negó con la cabeza – aunque deberían estar molestos con Lizzie – Rachel la miró con curiosidad.

- oh si, ella fue quien se metió con la hija del jefe – recordó Blaine riendo – bastante gracioso.

- ella era tan salvaje – comentó suspirando Lizzie, pero al sentir la mirada asesina de Rachel se corrigió – y asquerosa – hizo una mueca de asco – no puedo creer que haya tenido que hacer esas cosas.

- ya es suficiente Lizzie – dijo Rachel acariciándole un brazo.

- me duele un poco – susurró la castaña.

- lo sé – contestó la morena.

- chicos – los llamó Mason – tienen que ver esto – los agentes se vieron entre ellos brevemente y siguieron al joven.

- ¿qué sucede? – preguntó Blaine al equipo de Artie.

- ¿ven ese punto rojo? – Preguntó Artie señalando en una pantalla, todos fijaron su vista allí – ese es Theon, está en una mansión en Vancouver, este es el plano de la mansión – mostró paralelamente dicho plano – podemos enviar un dron para detectar las bombas de la zona, la cual está rodeada de bosque – Rachel prestó atención al lugar, se le hacía familiar.

- bien, preparen el dron y envía esta información a la base – comandó Blaine – Mike, Sebastian y Puck quédense aquí – los agentes asintieron – nosotros volveremos para planear el ataque a la casa de Theon.

- cuando tengan la información necesaria vuelvan a la base – les dijo Lizzie de la misma forma – no queremos que vuelvan a atacarlos.

- y en caso que suceda divídanse y utilicen los túneles – añadió Beca – andando – el resto del equipo se dividió para poder irse de allí.

- iré con Kurt y el tío Blaine – dijo Emily a su madre.

- de acuerdo – dijo ella siguiendo a Lizzie y Rachel, se puso en medio de ellas y las rodeó con los brazos – parece que seremos solo ustedes y yo.

- qué maravilla – bromeó Lizzie.

- es buena idea separarnos de a pocos – dijo Rachel mirando alrededor.

- Becs tu conduce, Rachel y yo estaremos alerta – dijo Lizzie a su hermana.

- tranquilas, no creo que suceda nada – le restó importancia Beca con la mano, caminaron hacia un estacionamiento, luego se subieron en un Porsche Cayman color negro, Rachel iba en la parte de atrás y las hermanas adelante - ¿están armadas? – preguntó la chica mientras encendía el motor.

- tengo mis 9mm y un wakizashi– dijo Rachel recargando balas.

- tengo mis Kunai, Shurikken y unaTec9 dijo Lizzie recargando balas – y aquí hay uno de esos dispositivos para descender de edificios – señaló el dispositivo y lo guardó nuevamente.

- bien, este auto no es a pruebas de balas – informó Beca – que bueno que Emily decidió ir con Blaine y Kurt.

- podríamos haber tomado otro vehículo más protegido Beca – le reclamó Lizzie.

- pero a mí me gusta este – se defendió la mayor de los hermanos. Rachel negó con la cabeza y miró hacia las ventanillas, conocía lo suficiente a las hermanas como para saber que esa discusión podría llevarles mucho tiempo.

La morena miró por el espejo retrovisor algo que llamó su atención, se acercó un poco para poder ver con mayor claridad. A unos metros de distancia en una camioneta negra Mercedes-Benz había un hombre apuntándolas desde la ventanilla con un subfusil MP5.

- oh diablos – dijo Rachel con la boca abierta.

- ¿qué sucede? – preguntó Beca.

Rachel no contestó, con su 9mm en la mano se pasó al asiento de adelante y abrazó a Lizzie haciéndola a un lado, estiró una pierna y empujó a Beca hacia un costado.

- ¡Rachel! – se quejó Beca intentando mantener el auto en marcha – que demon

Sus palabras se vieron interrumpidas por la lluvia de disparos que volaron tanto el vidrio de atrás como el de adelante. Beca aceleró maniobrando con agilidad, hasta que pudieron perder de vista a sus atacantes.

- gracias Rachel – agradeció Beca.

- eres la mejor – Lizzie le dio un rápido beso, bajó la ventanilla de su lado y sacando medio cuerpo empezó a disparar su Tec9 en dirección a la camioneta que las seguía, la cual ya se había aproximado.

Rachel disparaba desde el espacio que quedaba entre ambos asientos delanteros, mientras Beca conducía intentado salir de ese embrollo. Lizzie se sentó por un momento para poder recargar balas.

- chicas tenemos un problema – dijo Rachel a sus acompañantes.

- ¿qué más puede suceder? – cuestionó Beca viéndola de reojo.

- ¡lanzacohetes! – dijo en voz alta Lizzie viendo a un hombre desde la ventana del techo de la camioneta apuntando hacia ellas con un lanzacohetes RPG-7.

- debemos hacer algo rápido – les dijo Rachel.

Lizzie miró hacia abajo, estaban bajando una colina, el camino era lleno de palmeras, desembocando a orillas del mar.

- de acuerdo – dijo Lizzie, volteó y puso el piloto automático – Beca sujétate de Rachel – le indicó – y tu Rach sujétate de mí.

- ¿qué planeas? – cuestionó su hermana.

- no hay tiempo de cuestionar eso, ya nos tiene en la mira – dijo Rachel sujetándose con fuerza de la cintura de Lizzie, Beca se sujetó de igual forma pero de Rachel.

- aquí vamos – dijo Lizzie, sacó de abajo del asiento el dispositivo para descender y lo apuntó hacia un puente opuesto a su lugar - ¡sujétense! – Lizzie abrió la puerta del copiloto y salieron despedidas con puerta incluida del automóvil. Las tres gritaron al verse arrastradas a gran velocidad. Estaban una arriba de la otra usando la puerta para deslizarse, hasta que el impacto del lanzacohetes la impulsó hacia el otro lado. Bajaron la colina deslizándose con la puerta hasta que pudieron tirarse. Dieron varias vueltas cubriendo sus cabezas para no lastimarse de más.

- no quiero hacer eso de nuevo – dijo Beca levantándose de a poco, las tres estaban llenas de arena, con algunos raspones.

- vamos antes que nos sigan de nuevo – dijo Rachel sacudiéndose un poco la ropa.

- necesitaremos otro auto – dijo Lizzie.

- yo me encargo – la tranquilizó Beca. Arriba de la costa había una fila de automóviles, la mayor de los hermanos se paseó mirando detenidamente, hasta llegar a un Corvette Z 06 de color celeste – que belleza – dijo sonriendo.

Del bolsillo de su chaqueta sacó un dispositivo, parecía una alarma de un auto cualquiera, la utilizó para abrir el auto sin que sonara la alarma.

- no puedo creerlo – dijo Rachel negando con la cabeza.

- lo devolveremos – le aseguró Lizzie – como a la motocicleta, además lo usaremos solo hasta llegar al centro de L.A, allí tengo un automóvil – se subieron al automóvil en las mismas posiciones que en el auto anterior.

- vamos Rachel antes solíamos hacer esto muy seguido – le recordó Beca – eras experta en abrir autos, una de las tantas cosas que Finn te había enseñado.

- pero esos autos no terminaban en llamas o destruidos – se justificó Rachel.

- estos tampoco – dijo Beca.

- hagan silencio – las calló Lizzie sujetando su celular en su oído - ¿se encuentran bien? – la castaña había llamado a su gemelo para chequear su estado.

- Si, logramos escapar, ya estamos cerca de la base, la mayoría está allí – contestó Blaine, él junto a Kurt y Emily se estaban movilizando en dirección a la base S.A.D.I.E - ¿ustedes están bien?

- sí, tuvimos un pequeño inconveniente, seguro lo ven en las noticias pero estamos bien, solo tenemos que llegar al centro de L.A y nos dirigimos a la base – contestó la castaña - ¿sabes algo de los gemelos?

- están bien, ya se dirigieron a la base junto al resto del equipo, Puck iba con ellos.

- de acuerdo, nos vemos más tarde – dijo Lizzie antes de cortar la comunicación – están todos bien, no lograron herir de gravedad a nadie – informó a las chicas.

- espero que podamos dar con Theon pronto – dijo suspirando Beca.

- espero que no sea una trampa – dijo de la misma forma Rachel – no sería para nada bonito.

- oh no, sabemos que no – las tres suspiraron, se vieron momentáneamente y empezaran a reír.

- oye Becs – dijo después de unos minutos Lizzie – cuando terminemos con esta misión, Blaine y yo nos retiraremos – Beca la vio por unos segundos parpadeando varias veces, no se esperaba aquello – es momento de una vida más normal y menos arriesgada, sobre todo por nuestros hijos – Rachel se estiró y la abrazó por detrás.

- haré lo mismo – dijo la agente mayor, las otras chicas la vieron con sorpresa – mis chicas me necesitan, y prefiero tener que preocuparme por cosas normales en cuanto a Emily, como chicos o chicas, o licencias de conducir falsas – comentó sonriendo – en cambio ahora me preocupo por si lleva chaleco antibalas o municiones suficientes – hizo una mueca con la boca – además mamá no nos necesita tanto como creemos.

- qué bueno que te retiras – dijo con alivio Lizzie – si no lo hacías Blaine y yo planeábamos romperte las manos para que no pudieras usar ni hachas ni dardos.

- lo peor de lo que acabas de decir es que no bromeas – dijo Beca viéndola de reojo con un poco de miedo, su hermana solo rió sin negar nada.

2023, L.A, Ca. Base secreta S.A.D.I.E.

Esa noche.

Todos los agentes estaban en sus habitaciones con sus respectivas familias, intentando tener una noche de descanso.

Rachel había decidido hacer una cena para los hermanos Anderson, incluyendo a los niños, los gemelos y Emily.

- qué bueno que es comer con tranquilidad – dijo Beca saboreando la comida.

- de todas formas mañana tenemos que irnos – se quejó Kurt – esta misión es muy larga.

- creo que la misión de tres meses en Costa Rica fue mucho peor – opinó Lizzie – sobre todo porque tuve que fingir ser una empresaria de una multinacional, y debía vestir trajes y zapatos de tacón alto.

- oh vamos, fue divertido – dijo Beca riendo – Sebastian tuvo que fingir ser tu prometido – todos en la mesa rieron al escuchar aquello – para ser gays supieron simular bien.

- mejor que Blaine y Rachel seguro que si – dijo de forma burlona Lizzie.

- oigan eso no cuenta, éramos más jóvenes y era vergonzoso – se defendió Blaine – además Rachel quería besarme mucho.

- no lo recuerdo de esa forma – negó Rachel frunciendo el ceño.

Blaine intentó responder pero la puerta de la habitación sonó, Michelle se adelantó a todos para abrir, los niños comían juntos en una mesa para ellos.

- abuela, tío Will hola – los saludó la pequeña.

- esperamos no llegar muy tarde para la cena – dijo Meryl.

- claro que no, pasen – les indicó Rachel – creí que volverían por la mañana – los hermanos se sentaron entre Emily y Mason.

- bueno, digamos que terminamos todo mucho antes – dijo con misterio Meryl – pero hablamos de trabajo mañana, esta noche finjamos que somos una familia normal – pidió sonriendo con cansancio.

- ¿mamá te encuentras bien? – le preguntó con preocupación Blaine.

- creo que es mejor decírselos ahora – dijo Meryl aumentando la preocupación de sus hijos – cuando termine todo este asunto me voy a retirar chicos – sus hijos la vieron con sorpresa – me iré a un lugar tranquilo con Sue.

- ¿qué hay de la agencia? – cuestionó Lizzie.

- bueno, no quiero que ninguno de ustedes se haga cargo de ella – sus hijos la vieron con la boca abierta – los obligo a retirarse de este mundo, dedíquense a sus familias, es algo que me haría muy feliz.

- oh mamá – dijo Beca levantándose para poder abrazarla, los gemelos hicieron lo mismo.

- íbamos a retirarnos mamá, solo que no sabíamos cuando decírtelo – le confesó Lizzie besando la mejilla de su madre.

- y respondiendo su anterior pregunta, seré yo quien esté a cargo – dijo Will sonriendo – uniré mi equipo con el de mi hermana, y los agentes que aún quieran participar serán bienvenidos.

- esto amerita un brindis – opinó Jon sonriendo – por el retiro de los mejores agentes.

- por la familia – dijo Meryl levantando su copa, se pusieron de pie y brindaron, más de uno sintiéndose aliviados.

- Beca deberías considerar vivir en New York – le dijo Rachel mientras volvían a cenar.

- puede ser, puede ser – dijo de forma misteriosa la castaña, sus hermanos la vieron con los ojos entrecerrados.

Después de cenar, se fueron yendo de a uno.

Rachel limpiaba los platos con ayuda de los gemelos Mason y Madison mientras Lizzie les leía una historia a los gemelos más pequeños.

- mamá puedes contarnos más sobre nuestro padre – le preguntó Michelle.

- sabemos que en realidad no es nuestro padre, pero fue el donante – aclaró Devon aunque no fuera necesario, Lizzie rió levemente.

- Finn era un gran amigo nuestro – dijo Lizzie recordando al chico – era experto en cuanto a autos, sabía cómo equiparlos de forma correcta para nuestro trabajo – los niños le prestaron mucha atención – era muy alto, y tenía esta manera particular de sonreír, Santana siempre se burlaba de su altura y de su sonrisa – los niños sonrieron con pereza – cuando éramos jóvenes fue como nuestro líder, era nuestro Mariscal de campo – no pudo evitar que sus ojos se llenaran de lágrimas – era tan gentil y siempre estaba cuando lo necesitábamos – suspiró para evitar que sus hijos la vieran de esa forma – lo quisimos mucho y siempre va a estar en nuestros corazones – volteó para ver a sus hijos, los dos ya estaban completamente dormidos, se levantó con cuidado y los arropó bien, les dejó un beso en la cabeza a cada uno y abandonó la habitación.

Cuando ingresó en la otra habitación Rachel estaba en el baño, sus hijos más grandes ya se habían ido a descansar, les hacía falta, como a todos ellos.

Lizzie se cambió de ropa estirando bien su cuerpo, antes de ponerse su piyama examinó su cuerpo, tenía algunos hematomas pero las cicatrices estaban bastante normales.

- ¿los niños duermen? – le preguntó Rachel, pero la castaña no volteó a ver.

- sí, como angelitos – contestó sin levantar la vista, Rachel giró los ojos y se acercó a ella, se aclaró la garganta para tener atención – wow – exclamó Lizzie con la boca abierta, al frente suyo Rachel llevaba una bata roja y ropa interior de encaje color negro, se veía realmente sexy – luces… wow – la agente estaba sin palabras, cosa que Rachel tomó como un elogio. Dejó caer la bata a sus pies y volteó, dándole a Lizzie una mejor vista de su cuerpo, contoneando las caderas fue hacia la cama y desde allí le hizo una seña con los dedos para que se acercara.

Lizzie no se hizo esperar, trepó en la cama hasta tenerla cerca, con una mano la rodeó por la espalda y la impulsó hacia adelante para poder besarla con desenfreno. Rachel durante el beso se impulsó para estar arriba, con una pierna a cada lado. Lizzie se levantó con su novia encima para capturar sus labios, sus manos se encargaron de sacar las últimas prendas, hasta quedar totalmente desnudas. Se abrazaron viéndose a los ojos, sus pupilas estaban dilatadas y sus cuerpos cálidos

te amo – susurró Rachel.

- yo te amo mucho más – dijo de la misma forma Lizzie, antes que su chica pudiera replicar volvió a besarla, iniciando una sesión de besos que terminaba en gemidos.

Sus manos acariciaban sus pieles sin dejar ni un solo espacio, sus labios recorrían sus cuellos succionando o mordiendo; bajaban por sus pechos inundando la habitación de placer.

Rachel atrajo a Lizzie hacia abajo para poder estar acostadas de costado, entrelazaron sus piernas soltando un gemido al provocar fricción entre sus clítoris, la castaña llevó una mano hacia la intimidad de su chica.

- estás tan húmeda – susurró sobre los labios de Rachel, ella le mordió suavemente el labio inferior al sentir los dedos de Lizzie acariciarla de esa forma.

- te necesito – susurró Rachel aferrándose con una mano al cabello castaño de la agente, ella le acariciaba el clítoris con movimientos circulares, excitándose al escuchar los gemidos de la morena – te divierte torturarme – susurró sonriendo contagiando a la castaña – te gus… - sus palabras se vieron ahogadas por el gemido que escapó de sus labios cuando Lizzie la penetró con dos dedos – oh dios – arqueó la espalda ante la corriente de placer que sintió, el movimiento favoreció a Lizzie para poder besarle el cuello y los pechos – necesito sentirte también – balbuceó la morena.

Con dos dedos recorrió la intimidad de Lizzie sintiendo lo excitada que estaba.

- solo tú me provocas de esa forma – dijo Lizzie besando los labios de la morena, ella la penetró con dos dedos, Lizzie gimió en su boca, apretando las piernas alrededor de su mano.

Movieron sus dedos a un ritmo acompasado, acompañado con el movimiento de sus caderas.

Sus manos restantes acariciaban lo que podían, pero sus labios no se habían separado en ningún momento, salvo momentáneos segundos que necesitaban para poder respirar. Sus cálidas lenguas se enredaban entre ellas danzando al ritmo del baile que sus cuerpos interpretaban. La habitación se llenaba de gemidos y respiraciones erráticas, solo rogaban que los niños no se despertaran.

Aumentaron el ritmo cuando sintieron que estaban por acabar, hasta que finalmente explotaron en un orgasmo juntas. Se separaron solo un poco hasta que sus respiraciones se normalizaron. Se vieron a los ojos y sonrieron.

Rachel giró hasta apoyar la cabeza sobre el pecho de Lizzie, abrazándola de costado, ella la rodeó con sus brazos, acariciándole el cabello.

- te amo Rach – susurró con voz cansada.

- yo también te amo mi amor – dijo de la misma forma la morena. De esa forma cayeron profundamente dormidas.