Aquí cambiare un poquito la fecha del nacimiento de Hibari. El nació el 5 de Mayo pero solo puse una fecha al azar jejeje no interrumpo más sigan leyendo….. Este capitulo nos veremos con dos parejitas será algo….. mejor lean
Capítulo 32:
Verano.
Este mes, el 10 de Agosto es el cumpleaños de mi cierto carnívoro.
-Mukuro-sensei que hace aquí hoy? – pregunto Tsuna al abrir la puerta
Aquí es una de las más grandes celebraciones para Mukuro porque vería el rostro de disgusto de su querido hermanito menor Kyoya.
-Kfufufu he venido a secuestrarte Tsunayoshi-kun – respondió con su típica sonrisa
Mukuro tenía todo planeado, sus planes eran perfectos sin embargo…
-Te quedaras esta noche en la oficina y te iras mañana a Hong Kong?! – decía molesto Mukuro – 10?! Es el día de mañana! –
En la casa de familia Hibari, los preparativos para festejar el cumpleaños del hijo menor de la familia estaba casi terminado.
-No me digas que de tanto trabajo, haz olvidado tu propio cumpleaños Kyoya! – Mukuro estaba realmente molesto conversando por teléfono con el culpable de su enojo – solo para ver tu rostro de disgusto secuestre especialmente a Tsunayoshi-kun tres días antes y lo he estado preparando – descaradamente confesaba su plan – y lo haz estropeado todo! –
-Date prisa y comunícame con Tsuna! – Hibari estaba en ese momento en su oficina con mucho trabajo por terminar, tenía suficiente con tanto papel que no tenía ánimos de escuchar a su hermano
-Si haces eso, por ningún motivo permitiré que Tsunayoshi-kun vaya a casa por todas las vacaciones de verano! – amenazo con su mejor carta
Tsuna que estaba a su lado no sabía si tomarlo en serio o solo estaba bromeando.
Byakuran por otra parte se disculpaba mentalmente con Kyoya mientras comía su bolsa de malvaviscos.
El plan de Mukuro era hacerlo molestar pero también había puesto especialmente una cámara oculta para ver a su querido hermanito sonreír abiertamente.
Mientras que Tsuna conversaba con Kyoya por teléfono a Mukuro se le ocurrió una gran idea para ahogar sus penas y esas eran meterse con Tsuna en vez de Kyoya.
-Tsunayoshi-kun –
-Si? – Tsuna seguía al teléfono
-Tomemos un baño juntos –
-Sensei… pero todavía estoy en el teléfono… -
-Ven ahora, ven ahora – se lo llevo de todos modos
Dejando aun el teléfono descolgado.
-ACABAS DE DECIR BAÑO! ALO….?! – Kyoya gritaba molesto tras la línea – ALO?! HOLA?! –
Byakuran tomo el teléfono.
-Se lo llevo –
Después de tomar el baño.
-Ah, que refrescante – dijo Mukuro – Byakuran que tal la cena? – tras lo seguía Tsuna ruborizado por alguna razón
-Esta lista –
La cena occidental los esperaba lista sobre la mesa con postre incluido.
-Nosotros a menudo no tenemos comida occidental en casa – comento Mukuro
-Adoro las tortillas – dijo Tsuna
-Come – dijo Byakuran al ver tan tierna expresión en el castaño
-Gracias por la comida –
Todos cenaron juntos para luego ir a descansar, en la sala unos minutos antes de las 12 de la noche.
-Tsunayoshi-kun –
-Ah?! – Tsuna reacciono
-Estas aburrido estando conmigo? Quieres acostarte pronto? –
-Oh no! Um… yo solo me estaba preguntando que estaría haciendo Hibari-san… - agacho un poco la cabeza – aunque es su cumpleaños el parece estar muy ocupado con su trabajo, estar solo en tu cumpleaños es realmente deprimente pero un adulto como Hibari-san no piensa eso, verdad? –
Ambos se quedaron en silencio escuchándose solo el sonido del reloj a cada segundo que pasaba.
-Si te preocupa puedes ir a verlo –
-Eh? –
Fue cuando el reloj hizo sonar sus campanadas eran las 12 de la noche.
-Parece que la espera ha terminado ya es 10 – sonrió Mukuro
Mukuro pidió que prepararan el auto para que llevara a Tsuna a la oficina de Hibari.
-Recuerdas la contraseña? Tienes el presente? – Mukuro lo estaba embarcando personalmente
-Estoy bien –
-Entonces depende de ti Byakuran – el nombrado iba a manejar
-Mukuro-sensei –
-Si? –
-Gracias – se lo agradeció mostrándole una encantadora sonrisa
Mukuro se quedó en la entrada observando como el auto se iba, recordando que cuando lo conoció su corazón se encontraba guardado herméticamente, así que cuando el hizo deslumbrar a las personas con una hermosa sonrisa lo sorprendió. Sabía muy bien que Kyoya se mantenía cerca de Tsuna y le tenía mucho cariño, y más de algo en el ablando, él pensaba que era posible que su querido hermano menor nunca recuperar a alguien que pudiera ser amado por su corazón porque… ese día… en el cual Kyoya pidió ayuda de ese hombre para salvarlo llevo toda la carga.
Como unas dos horas antes de las 12 de la noche...
-Mañana en la noche me reuniré contigo en Hong Kong –
-Sí, me iré antes que usted y estaré esperándolo allá – Kusanabe se retiro
Al fin el trabajo del papeleo fue terminado y su vuelo a Hong Kong seria mañana, Hibari se recostó un poco hacia atrás recordando solo por la estúpida llamada de Mukuro que su cumpleaños era mañana. Unos recuerdos vinieron a su mente.
-Feliz cumpleaños! – el sonido de las serpentinas explotar lo despertaron
-Piensa en la hora… son las tres! Las tres de la mañana! – reclamo, nadie se metía en su hora de dormir
-Deja de fingir que estar dormido! Trajimos un pastel también! – fue jalado fuera de la cama – Takeshi piano! –
-Están haciendo todo este verdadero alboroto por algo como un cumpleaños… -
-Tonto! Los cumpleaños son importantes! El día… más importante del año –
Takeshi empezó a tocar el piano mientras que él y esa persona escuchaban.
-Si! Vamos a cantar juntos! –
El abrazo de esa persona alrededor de su cuello, una canción de cumpleaños en la mitad de la noche tocada por Takeshi.
Era el más querido recuerdo que tenía.
-Hibari-san – el rostro sonriente de Tsuna vino a su mente
Esta vez están decepcionados pensó, Tsuna también lo estaría? No había nada que pudiera hacer con ello, ahora el trabajo era su mayor prioridad.
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-Disculpe voy subiendo – detuvo el ascensor
-Que tanto? – pregunto el hombre de cabello rosa
-El último piso – contesto
-La habitación del propietario? –
-Si –
G observo al chico de cabello castaños, ahora entendía, este debía ser el gatito de los rumores, aunque más que gato parecía un lindo conejito. El bajo unos pisos antes. Era tarde pero había venido a encontrarse con su dueño. Admitía que tenía muy buena apariencia sin duda la familia Hibari tenía el mejor gusto.
Tsuna llego al último piso y toco la puerta. Al no tener respuesta entro con la contraseña que Mukuro le había dado.
-Discúlpeme… - la oficina estaba a oscuras con solo la luz de la ciudad que entraba por las grandes ventanas – Hibari-san…? –
Buscándolo lo encontró recostado en el sofá durmiendo tranquilamente. Se quedó observándolo por unos segundos pensando de lo apuesto que era Hibari.
-Hibari-san… - se acercó – feliz cumpleaños – atreviéndose a darle un beso mientras dormía
Lo que no espero fue que Kyoya abriera los ojos, al instante se apartó con todo el rostro ruborizado.
-Tsuna? Que estás haciendo aquí…? – pregunto sorprendido
Eran la 1.30 am.
-Esta Mukuro contigo? – se sentó
-Estoy solo – contesto
-Viniste a Blue Boys tu solo? – no podía ser, eso era peligroso
-Byakuran-san me trajo hasta el ascensor y Mukuro-sensei me dijo la contraseña para entrar aquí… -
Tenía que ser Mukuro, pero como se atrevió a mandarlo cuando pudo haberse perdido o algún de los anfitriones o cliente pudo confundirlo.
-Um… lo siento vine sin permiso en una hora como esta – retomo la palabra – pero no importa que, yo quería darte un regalo el día 10… porque el cumpleaños de Hibari-san… es importante para mí –
-Tonto los cumpleaños son importantes – recordó las palabras de esa persona
-Ya veo, importante… -
Prendieron la luz para poder hablar mejor.
-Colonia? – era el regalo que le daba Tsuna
-Uh…huh… q-que tal? – no sabía si había escogido bien el regalo – la verdad no suelo comprar esa clase de cosas así que trate de hacerles preguntas a todos los empleados y elegí uno –
-Aquí – le roció un poco a Tsuna
Y antes que Tsuna pudiera preguntar Hibari lo jalo acercándoselo y pudiera olerlo.
-Huele bien… me gusta –
Cada día a pesar de sí mismo daba un poco más, poco a poco… le sorprendía con cada cosa que esa amada criatura le daba.
-Hibari-san… - lo beso rodeándolo con sus brazos alrededor de su cuello
Ahora Kyoya entendía que el celebrar tu cumpleaños con las personas que amas, es especial. Tal como le dijo esa persona. Realmente lo era, esta finalmente era la buena fortuna que buscaba.
En casa de la familia Hibari, Byakuran llego después de llevar a Tsuna como se le fue ordenado.
-Bienvenido a casa – fue recibido por su amo – donde esta Tsunayoshi-kun? –
-Kyoya dijo que podía quedarse esta noche en Blue Boys –
-Hmph – volteo a ver a un lado – bien eso es lo que pensé –
-…Mukuro? – al estar de cerca de este arrodillado, utilizando su pie apretó contra su miembro
Como si esta fuera una invitación. Byakuran no dijo nada cogió con sus manos el pie de Mukuro y lo beso.
-Mukuro siento haberte dejado solo –
-Qué es eso? – dijo Mukuro – algo más importante, podríamos continuar? Ha pasado mucho tiempo desde que nosotros no pasamos una noche juntos, ahógame en placer hasta que esté completamente satisfecho –
Ambos se fueron a la habitación de Mukuro donde Byakuran lo complacía tal como se lo pidió. Le besaba desde la punta de los dedos para ir subiendo por sus piernas dejando un rastro de saliva hasta llegar a los labios de este saboreándolos como si fuera el mejor malvavisco que tendría en los labios.
Todo lo que Mukuro le pidiera él lo haría, solo hacía falta una palabra para cumplir su demanda aunque dentro de sus corazones ambos tuvieran los mismos sentimientos.
Mientras que Byakuran besaba nuevamente el cuerpo del hombre bajo de él, Mukuro acaricia con sus dedos esos hermosos cabellos blancos los cuales adoraba. Y pasar nuevamente a probar sus labios en un demandante beso.
-Mukuro… -
Cuando se dieron cuenta sus cuerpos se unieron. Las embestidas eran duras y rápidas dándole un placer a Mukuro del que solo Byakuran podía hacerle sentir.
-Byakuran… - su visión era nublada por tanto placer
-No me llames… - lo levanto para tenerlo sentado sobre – así… -
-Byakuran… porque? – Como le encantaba torturarlo yendo en su contra – Byakuran – susurro su nombre al oído mientras pasaba sus manos detrás de su gran espalda tocando esas cicatrices que conocía su origen
Sus ojos se encontraron, conociendo el placer que ambos se daban.
Viendo la luna, recordaba lo último que dijo Byakuran.
-Si te agrado no pronuncies mi nombre de esa manera –
Porque no pronunciaría su nombre, era el nombre que el mismo le regalo.
-Mukuro… - Byakuran estaba sobre la cama despertando
-Mira Byakuran, la luna es magnífica –
Al levantarse pudo verlo, la luna estaba magnifica en su gran esplendor desprendiendo toda su bella luz como decía Mukuro, pero lo magnifico que encontró no fue la luna sino a la persona que lo llamaba con esa encantadora sonrisa mientras era bañado por la luz de la luna.
En el pasado…
-No importa donde, no importa que, yo siempre te protegeré – era la misma sonrisa y le juraba estas mismas palabras
-Es bonito, no es cierto… tu nombre – fue lo que dijo con esa sonrisa
Al estar frente a Mukuro, llevo su mano a la cicatriz en el hombro que le dejo la bala.
-Es eso lo que te molesta tanto? – pregunto mientras el viento hacia bailar sus cabellos y la bata que estaba abierta se movía al mismo son – lo siento pero sentía que tenía que protegerlo –
Ya que no podía permitirse perder algo más, aun cuando costaba su vida no quería permitir que el chico muriese.
-Yo me siento… de la misma manera – Byakuran lo abrazo
Tener algo que no se quiera perder, que quieras proteger y defender lo que aprecias, aunque sea un poco aunque sea un poco más, podría ser felicidad lo que desearan Mukuro y Kyoya.
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Que les pareció estuvo fogante en cierta parte no kise ser muy explícita en las escenas lemon xk me ruborizo solo imaginármelas.
Dejen sus comentarios nos leemos en la próxima bye bye
