CAPITULO 35:
-N… ha… ha… nn… - Squalo trataba de mantener sus gemidos
-Bien, como sigue eso escoria? –
-Como lo planeo, va progresando bien – Belphegor tenía agachada la cabeza apoyado contra la pared
-Ngh… n… - se mordía los dedos para que sus gemidos no salieran
Cosa que solo calentaba mucho más a Xanxus quien tenía dibujado en los labios una pequeña sonrisa ladeada sarcásticamente.
-Quiero ver los resultados – dijo Xanxus antes de seguir empujándose dentro del peli planteado a quien sometía
Luchar y luchar, incapaz de respirar incluso cuando está al alcance de la superficie… aun allí un mundo empapado como un estanque rodeado de agua…
-Mukuro… que está haciendo? – pregunto Byakuran
De entre el pequeño estanque que era el baño personal de cierto peli azul este levantaba su rostro de entre el agua y volvía a respirar.
-Intentaba ahogarme – dijo Mukuro llevando su cabello hacia atrás con una mano y una sonrisa en los labios
Había pasado más de seis meses desde que Tien Tianshi se había convertido en Gensso Byakuran y le tomo acostumbrarse al comportamiento excéntrico de Mukuro. Y el invierno había llegado al solo sentir el frio en el ambiente.
En la habitación del hijo mayor de los Hibari… este estaba siendo peinado por su ahora sirviente personal.
-Porque lo deja crecer tanto si es tan molesto peinarlo? – le pregunto con poca curiosidad – te peinabas solo? –
-Hm? No realmente… digamos que es un recuerdo del pasado – contesto – además, no es tan molesto de peinar – en sus labios se le formo una pequeña sonrisa al recordar – Kyoya acostumbraba hacerlo por mí –
Después de peinar el cabello de Mukuro tanto el cómo Byakuran fueron al comedor a desayunar donde les esperaba un pequeño niño de cabellos negros.
-Mukuro-sama, Nii-san buenos días – saludo el pequeño con una radiante sonrisa
-Buenos días, donde esta Kyoya? – pregunto Mukuro
Byakuran solo se quedó callado.
-No quiso tomar su desayuno y se ha ido directo a la escuela – contesto el pequeño
-Hmm… -
Al terminar de desayunar el pequeño niño se retiró a la escuela.
Dejando a Byakuran quien levantaba los cubiertos utilizados para llevarlos a la cocina y lavarlos.
-No te agrada tu nuevo hermano menor? – de la nada pregunto Mukuro quien estaba apoyado en el marco de la puerta
-No es eso… - Byakuran no sabía cómo explicarse
Recordando cómo Belphegor le presento al pequeño quien ahora era su hermano menor.
-Este es Kusanabe, también parte de los Gensso – dijo Bel presentando al pequeño niño – de ahora en adelante él es tu hermano menor – dicto
Como eran las cosas, ahora Byakuran tenía un hermano menor y no era que no le gustara Kusanabe porque el pequeño acepto inmediatamente de forma sincera su posición como hermano mayor y hasta le había tomado cariño.
Pero…
-Nii-san – recordaba muy bien la voz de Kusanabe al llamarlo de esta manera y sobre todo la gran sonrisa llena de sinceridad en sus labios cuando lo decía
-Byakuran? – dijo Mukuro
Pero… él tenía otro hermano menor, aquel rostro igual al suyo como si fuera una copia o clon suyo venía a su mente cada vez que lo llamaban "Nii-san" trayendo a su mente varios recuerdo… aquel hermano que dejo atrás.
Estaba tan perdido en sus pensamientos que no reacciono hasta que sintió que alguien besaba su mejilla. Sus ojos se abrieron con sorpresa y al ver de quien lo hizo por unos segundos su voz no salió.
-Por qué has hecho eso? – al fin hablo
-Porque tenías la cabeza en otra parte – contesto Mukuro viéndolo a los ojos
Un beso solo por eso? Pensó Byakuran sin comprenderlo.
Pero no le importaba recibir órdenes de Mukuro, todos los días se levantaba a las seis para ayudar a Mukuro a prepararse, todas las mañanas iba a entrenar autodefensa en las tardes ayudaba en la casa y estudiaba sin dejar sus obligaciones con el peli azul.
Al terminar de lavar los cubiertos fue a buscar a Mukuro en el patio.
-Mukuro – lo encontró – tu tutor personal llegara pronto – dijo viendo hacia arriba
Subido en un árbol recostado contra el tronco lo encontró, este también era su trabajo, buscarlo cada vez que se desaparecía era su trabajo como un Gensso.
-Iré si tú me llevas – dijo con una sonrisa
-…entendido – dejo escapar un suspiro
Mukuro bajo del árbol esperando que lo cargara.
-Esta o es una manera muy sexy de llevarme – dijo al estar siendo cargado a caballito
-Como se supone que debería llevarme – no había captado la indirecta
Mukuro no iba a la escuela porque un día de repente por una razón realmente insignificante… la mirada que él siempre tenía no le gusto a su padre, solo por esa razón, Xanxus, su propio padre le rompió la clavícula con una espada de madera. Entonces aunque se recuperó por completo no se le fue permitido salir fuera de la mansión.
-Mukuro-sama fue secuestrado en el pasado – dijo Bel – probablemente ese es él porque el Jefe Xanxus no lo permite salir – fueron las palabras que recordaba
Era realmente increíble, esa era la única razón por la que un padre le rompiera los huesos a su propio hijo para que no volviera a ser secuéstralo? Podía llegar hasta esos extremos?
Otra vez se perdía en sus pensamientos hasta que sintió el fuerte agarre de Mukuro que lo saco de entre sus pensamientos.
-Mukuro? – lo miro de reojo porque aun lo tenía en su espalda
-Buenas tardes Mukuro-kun – alguien los interrumpió
En los pasillos de la mansión encontraron a un hombre con traje y cabellos rubios.
-Minato-sensei… - dijo Mukuro sin muchas ganas en su voz
-Llegas 5 minutos tarde – le enseño su reloj
Las clases de Mukuro empezaron, este hombre de cabellos rubios y mirada penetrante que respondía al nombre de Minato era su profesor particular que venía a enseñarle ya que Mukuro no iba al colegio.
-Tú y… ese chico siempre son tan cariñosos? – pregunto Minato por curiosidad mientras pasaba sus dedos por el cabello del peli azul sin que pudiera notarlo
Pero Mukuro pudo percatarse del acto deteniendo su escritura.
-Lo siento había una tela de araña enredada en tu cabello – se excuso
La puerta fue tocada interrumpiendo la escena.
-Perdóneme – Byakuran entro
-Oh, ya es hora? Entonces continuaremos esto mañana – dijo Minato
-Mukuro cenaremos pronto? – pregunto Byakuran – Minato-sensei también… ya está preparado si desea comer –
-Gracias siento las molestias pero después de esto tengo planes – nuevamente se excusó cortésmente
Mukuro que estaba sentado se levantó y sin decir una palabra se fue de la habitación pasando por un lado de Byakuran.
-Mukuro? – fue detrás de este
-Tomare un baño primero –
Dejando solo al profesor que levantaba su mano viendo que entre sus dedos había un pequeño cabello.
-La continuación es mañana… - dijo con una voz poco audible
En el baño personal del peli azul.
-Mukuro dejare ropa para que te cambies aquí – decía Byakuran dejando en una canasta la ropa dicha
Pero no hubo respuesta, esto era extraño porque siempre respondía así que decidió entrar.
-Mukuro…? –
Sus ojos se abrieron con sorpresa y antes que pudiera darse cuenta se metió a la fuente la fuente sin importarle que su ropa se mojara levanto al peli azul.
-Mukuro! – grito para que reaccionara
Lo primero que pudo ver fue aquella mirada perdida en los ojos azul metálico en Mukuro, como si cargara un gran dolor que le quitaba el alma.
Y otra vez los actos de Mukuro lo dejaron sin palabras al tenerlo abrazándose a su cuerpo.
-Mukuro…? – no entendía
-Es inútil no puedes detenerme – susurro al oído de Byakuran
-Eh? –
Otro acto sorpresa lo sorprendió cuando lo jalo metiéndolo dentro del agua. Cuando pudo salir del agua Mukuro ya estaba fuera tapándose con una bata.
-Cuenta apropiadamente hasta 100 – ordeno – bueno para nada – fue lo último que dijo saliendo del baño
-"Bueno para nada"? – Byakuran seguía sin entenderlo
Por los pasillos un estudiante de cabellos azabache acababa de llegar a casa topándose con cierto peli blanco.
-Omnívoro… donde esta Mukuro? –
-Creo que debe estar dormido – contesto
-Bueno está bien – se iba a ir
-Kyoya-san – lo detuvo – últimamente… no ha estado viniendo demasiado tarde a casa? Por la mañana también… sale temprano como intentando evitar a todos –
Quería quitarse de la cabeza este tema, temía que Kyoya estuviera molesto con su presencia en la mansión. Esto hizo que se ganara la mirada penetrante que hacia estremecer a cualquiera de parte de Kyoya.
-…porque hablas como una ama de casa celosa? – fue lo que dijo Kyoya soltando un suspiro
-No… no es eso – Byakuran se apoyó contra la pared con un aura deprimente
Que lo llamara ama de casa celosa fue como recibir un shock.
-Para ser honesto… debes saber que estoy a favor de eso… que tu estés en esta casa y todo lo otro – dijo mirando a otro lado – solo hay una cosa… quédate con Mukuro –
Esto no se lo espero Byakuran, que Kyoya le estuviera pidiendo que se quedara con su hermano mayor.
-Cualquiera que sea la razón Mukuro te quiere para él, como Gensso Byakuran él te mantiene cerca – Kyoya recordó como Mukuro sonreía sinceramente cuando estaba con aquel cachorro llamado "Byakuran" – nunca lo traiciones de la manera que puedas, quédate con él y protégelo –
Tras escuchar estas palabras Byakuran empezó a sentirse culpable para el extravagante puesto que le había dado Kyoya.
A la mañana siguiente en el baño se encontró con…
-Buenos días Nii-san – era Kusanabe que se lavaba el rostro
-Buenos días – contesto con una voz seca
No quería ser tan seco con el pequeño Kusanabe pero desde muy dentro de su corazón le pedía a gritos que se detuviera que no lo aceptara tan fácilmente. No era una persona. Pero tanto como Belphegor y Kyoya le habían dejado encargado proteger a Mukuro. No sabía si podía cumplir con ello y tampoco entendía. Pedían que protegiera a Mukuro pero de que debía protegerlo… acaso era de su padre? Era muy difícil para el entender este puesto que le habían encomendado.
-Hoy tu pequeño sirviente… no está aquí, no es cierto? – pregunto Minato que estaba dándole clases otra vez
-Sí, solo los viernes va a entrenar a un dojo afuera – contesto Mukuro mientras que seguía escribiendo – dijo que regresaría al terminar la tarde –
-Estas celoso? También quieres salir? – tomo el cabello de su estudiante entre sus dedos llevándolos hacia sus labios
-Detente – dijo fríamente Mukuro – es descortés que hagas eso – ya sospechaba que pronto ocurriría esto
-Eres un pobre muchacho triste Mukuro – estaba mostrando su verdadero rostro – entonces voy a llevarte lejos de aquí –
Antes que pudiera actuar o gritar una corriente eléctrica le hizo perder la conciencia.
Solo unos minutos antes Byakuran pasaba por los pasillos, sus clases en el dojo habían terminado antes de lo esperado así que estaba yendo a la habitación de Mukuro para avisarle su llegada pero al llegar a la habitación del peli azul lo que vio por la puerta media abierta lo dejo sin palabras por unos segundos.
Minato que tenía en brazos a Mukuro se dio cuenta de la presencia de Byakuran.
-Estabas espiándonos, que buenos hábitos tienes –
-Mukuro… - intento ir hacia el nombrado
-NO TE MUEVAS! – grito Minato aproximando la picana eléctrica apuntando cerca del rostro de su cautivo – no te muevas… si te mueves lo matare – amenazo – esto es terrible… si es posible no quisiera convertirme en un asesino… lo entiendes? –
La situación era peligrosa para Mukuro, Byakuran lo sabía muy bien. Volviendo a sentir de nuevo aquella impotencia de no poder hacer nada por la persona a quien debía proteger.
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Sorry sorry me demore en publicar este capítulo jejeje pero espero que les haya gustado y no se olviden de dejar sus comentarios, a que las cosas se ponen interesantes…
Nos leemos en la próxima
Bye bye
