CAPITULO 36:
Las puertas de la mansión Hibari se abrieron llevando a un joven a una gran velocidad que sus propios pies le permitiera hasta la habitación de su propio padre.
-Es verdad que Mukuro fue secuestrado?! – exclamo agitado
Su padre estaba junto a Bel alistándose para salir, ignorando la pregunta que le acababa de hacer su hijo. Se puso su saco y paso por un lado de nuevo ignorándolo.
-CONTESTAME! – esta vez grito muy enojado Kyoya
E intento irse encima de su padre pero Bel se puso en su camino.
-Shishishi es mejor que te tranquilices – le dijo Bel
-Xanxus – Viper apareció en el pasillo – Miyamoto está aquí – informo
En los labios de Xanxus se formó una sonrisa descarada que sorprendió a su hijo.
-Muévete escoria – se refirió a Bel – es hora de destruirlo hasta que no pueda gritar más –
Xanxus se retiró junto con Bel y Viper dejando a Kyoya que apretaba las manos y lo dientes por ver la actitud que estaba tomando su padre cuando su hijo mayor, Mukuro, había sido secuestrado. Pero que podía esperar de ese hombre que decía ser su padre.
Muy lejos de la mansión Hibari… en medio de un gran bosque que era cubierto por la nieve se podía encontrar una gran cabaña de dos pisos.
Dentro de esta, un joven de ojos bicolor iba abriendo los ojos viendo primero.
-Finalmente despertaste Mukuro, como te sientes? –
Mukuro parpadeo otra vez esta vez abriendo grande los ojos porque delante de él se encontraba aquel hombre que era su profesor particular. Apartándose rápidamente y bajar la mirada para darse cuenta que estaba en una cama donde unas sábanas blancas cubrían su desnudes.
Los recuerdos vinieron a su mente recuperando la calma.
-Sería un problema si te escaparas así que te quite tu ropa, pero relájate… todavía no he hecho nada – dijo Minato
Con solo ver la cara asquerosa de su supuesto profesor que no hubiera hecho nada aún era obvio que lo haría en cualquier momento, para Mukuro era un bastardo enfermo.
-Secuestras al hijo mayor de la familia Hibari, crees que esto es una travesura? –
-Quisiera que lo vieras como si te estuviera dando la libertad Mukuro – se apoyó contra la pared – sacarte de esa casa, alejarte de tu padre, solo te doy la libertad, soy tu salvador – dijo haciéndose el héroe
Esto era estúpido para Mukuro, era cierto que muchas veces pensó en irse en escapar de esa casa y de su padre pero cualquier intento suyo era solo un sueño.
Dejo escapar un suspiro antes de ponerse una bata que encontró para luego levantarse.
-Mukuro? –
-Me voy a casa – dijo yendo hacia la puerta
-Es imposible – al escuchar eso Mukuro se detuvo – esta cabaña está lejos de la ciudad en medio del bosque y la única manera de irse es usando mi automóvil… por supuesto que yo tengo las llaves – Mukuro volteo a verlo con desprecio – en primer lugar, piensas andar con esa ropa? –
Minato se acercó a la mesa que tenía la habitación donde esperaba una tetera con buen café y tazas de porcelanas.
-Además esta cabaña está a la venta, el teléfono está cortado así que no hay contacto con el exterior – iba sirviendo el café – aunque aún esté funcionando el agua y la electricidad, no hay nada más… tu única solución es quedarte aquí conmigo – le extendió una taza de café
La taza de café estaba caliente por el vapor que iba elevándose perfecto para el frio que estaba haciendo.
Sin que Minato lo previera Mukuro cogió la taza y se la tiro directamente a la cabeza aprovechando que este término en el suelo agarrándose la cabeza, empezó a correr, salió de la habitación y bajo por las escaleras. Mukuro sabía que no podía escapar si Minato decía la verdad así que lo primero era encontrar algo con que defenderse.
Pero de la nada la electricidad se cortó, no se veía nada, estaba completamente oscuro… a los minutos la luz volvió a encenderse cegando un poco los ojos de Mukuro.
-Porque huyes? – la voz de Minato se escuchó detrás de él
Antes que pudiera hacerle algo utilizo un ataque de defensa con su brazo mando contra la pared a su secuestrador.
-Eres malo Mukuro… quieres volver a tu casa? – Levanto la cabeza mirándolo – entonces no me importa si te vas a casa con tal de que… – llevo su mano hacia la puerta que estaba detrás suyo abriéndola – …no te importe que pase con este –
La puerta se abrió dejando al descubierto en una pequeña habitación, sentado en una silla a la que estaba amarrado, con el rostro completamente golpeado, era…
-Byakuran – pronuncio Mukuro
Volviendo a la mansión Hibari… Xanxus se encontraba enseñándole el video de una cámara escondía al señor Miyamoto el padre de Minato… con esto la situación de padre e hijo estaba en las manos de Xanxus, todo estaba muy bien planeado por él con solo un objetivo que era unas tierras que deseaba tener a cambio de que este video no saliera a la luz y no acudiera a la policía, por supuesto que Miyamoto se negó no le importaba su hijo pero… Xanxus saco su última carta que eran unas fotos muy comprometedoras del señor Miyamoto. Era que esas fotos salieran a la luz destruyéndolo por completo y de paso metieran a la cárcel a su hijo o que le entregara las tierras.
Al final el señor Miyamoto se fue dejando con Xanxus un papel firmado.
-Un trabajo aburrido pero cumplido – dijo Bel apoyándose contra la pared
-Escoria trae sake y Viper cuando consigamos las extensiones de las tierras distribuye las fotos a la prensa –
-Abra dinero para mí? –
-Lo que quieras –
-Bien –
-Por cierto… Jefe que harás con tu adorable hijito secuestrado? Shishishi – rio
-Déjalo no me importa –
-Entonces será peligroso aunque Byakuran este con el –
-Esa escoria de hijo no me sirve – dijo Xanxus mirando al frente donde se encontraba Kyoya con los ojos abiertos – Mukuro es más que una escoria que no se puede utilizar con ningún fin a no ser que lo venda –
Escuchar las palabras de Xanxus fue el detonador que despertó la furia de carnívoro que aguantaba Kyoya. El peli negro se abalanzo contra su padre con unas tonfas de metal golpeando y golpeando una y otra vez pero en todos los golpes Xanxus no se apartó, había utilizado su antebrazo para protegerse. La diferencia en la fuerza entre los dos era muy grande. Xanxus dio una patada rápida haciendo caer a su hijo al suelo mientras que con su pie aparto las tonfas.
-Ya me canse de repetirlo escoria, estas a mil años luz de derrotarme –
-Tu planeaste todo?! – le grito Kyoya sin importarle la situación en la que estaba – para conseguir esas estúpidas tierras hiciste tutor de Mukuro a ese tipo! Le rompiste los huesos y lo encerraste con la llave en la casa?! – le exigía una respuesta
-El hijo de esa escoria era homosexual y su fetiche con el cabello largo, Mukuro fue un excelente cebo para la trampa – confeso Xanxus – en algo me pudo servir esa escoria de hijo –
-TE MATARE! – los ojos de Kyoya demostraban la verdad en sus palabras, cosa que le gusto a Xanxus
-Quieres salvar a Mukuro? – le pregunto – si eso quieres puedes salvarlo pero el trato es que heredes la propiedad Hibari y seguirás ordenes – propuso – que harás? Lo dejaras o aceptaras mi herencia, todo lo que este hombre al que odias y quieres matar –
Kyoya no esperaba esto, no era su deseo heredar la mierda de futuro que su padre quería hacerle heredar obligadamente, su plan era huir cuando cumpliera la mayoría de edad lejos donde no lo encontrara pero ahora… era esto o lo otro… era su libertad o el abandonar a su único hermano.
-Todo depende de ti – dijo Xanxus por ultimo levantándose
En ese preciso momento en la cabaña donde tenían secuestrado a Mukuro, él se acercó a golpeado Byakuran tomándole de la mejilla.
-Parece ser muy importante este perro – dijo Minato apoyándose en el marco de la puerta – cuando le dije "haz lo que te dicen sino quieres que Mukuro muera" el me ayudo a sacarte de allí –
-Lo golpeaste…? –
-Correcto – afirmo – porque odio a ese perro – de entre su bolsillo saco una navaja poniéndose detrás del inconsciente peli blanco – porque siempre estaba pegado a ti, siempre… -
-Que es lo que quieres… - Mukuro no completo lo que iba a decir
Porque la navaja fue clavada en el hombro de Byakuran haciéndole despertar y gritar de dolor.
-AHHHHH! –
-Lo odio –
-Byakuran! Detente! – intento acercarse
Pero otra vez sin tacto Minato le saco la navaja del hombro y le apunto en la garganta.
-No te muevas Mukuro –
-Muku… ro…? – pronuncio Byakuran apenas – GUAHHHH! – grito otra vez al sentir como la navaja era clavada de nuevo en su hombro
-DETENTE! – grito Mukuro
La situación se detuvo.
-Que? Estas tan serio… - dijo Minato de nuevo apuntándole con la navaja a Byakuran en el cuello – por este perro, tan importante es para ti? –
Mukuro no contesto, solo se limitó a mirar directamente a los ojos sin ninguna emoción a Minato.
-Entonces déjame hacerlo Mukuro – cambio de dirección – si me dejas hacer lo que me gusta no hare más cosas crueles –
Era obvio a que se refería, que era lo que quería de Mukuro.
-…así que ese era tu objetivo después de todo… bien – acepto – si eso es lo que quieres yo te daré mi cuerpo –
-Que…?! – exclamo Byakuran
-…hm? Realmente me permites? – quiso cerciorarse
-Podrás hacer lo que quieras pero jamás tocaras a Byakuran de nuevo – sentencio
Había obtenido lo que tanto quería Minato, antes de alejarse del peli blanco le clavo de nuevo el hombro con la navaja.
-AH… - ahogo su grito con el dolor
-En ese caso entonces vamos arriba – se fue acercando a Mukuro pasando su brazo por el hombro de este
-NO PUEDES MUKURO! – grito Byakuran para detenerlo – MUKURO! MUKURO! –
No podía irse con ese hombre, no podía permitir que le hiciera eso, no podía dejar que si quiera lo tocaran… no podía… era su deber protegerlo pero ahora… otra vez estaba con la impotencia de no poder proteger lo que debía proteger.
-MUKUROOOOO! –
La puerta se cerró solo escuchándose los gritos de Byakuran.
.
.
.
.
.
.
.
HOLITA HOLITA, SE QUE ME DEMORE CON EL NUEVO CAPITULO PERO ESKE TUVE QUE ESCRIBIR PARA LA OTRA HISTORIA QUE TENGO Y LAS TAREAS Y OTRAS COSAS… ERA DIFICIL PODER ESCRIBIR ESTE CAPITULO SORRY
ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPITULO PORQUE LA COSA SE PONE BUENA n.n NO OLVIDEN DEJAR SUS COMENTARIOS
NOS LEEMOS EN EL PROXIMO CAPITULO
BYE BYE
