Disclaimer: Ni Glee ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de RIB y Fox. Los personajes de Pitch Perfect tampoco me pertenecen son creación de Universal Pictures. Solo la historia y los personajes originales son de mi creación
EPÍLOGO
4 años después.
Lo que alguna vez fue la base de los gemelos Anderson, ahora funcionaba como una escuela de arte y diseño, fundada por Blaine, Rachel y Kurt. A pesar que Blaine y Rachel habían vuelto al teatro, interpretando diferentes obras de Broadway decidieron formar la escuela. Kurt había vuelto a sus diseños, pero había descubierto que enseñar a jóvenes promesas del mundo de la moda lo llenaba de regocijo.
Blaine y Kurt disfrutaban de sus hijos Tracy de ahora ocho años y Luke de diez, pero dos años atrás habían decidido tener otro hijo, Rachel había sido la madre del bebé. Resultó en una hermosa y saludable niña a la que nombraron Patty, la pequeña era una combinación de Blaine, Rachel y Kurt, pero adoraba más a Beca que a ellos tres, y la castaña estaba encantada con ello.
Beca y Chloe también trabajaban con ellos, la castaña daba cursos para Djs, y trabajaba en algunos bares y colaboraba con productoras, disfrutando de su matrimonio junto a Chloe y también con su hija Emilly. Chole daba clases de música, sin extrañar para nada la vida de espías, aunque de vez en cuando necesitaba practicar para mantenerse en forma.
Kitty se había mudado cerca de ellos, daba clases de danza en la escuela de artes de sus amigos y pasaba mucho tiempo con su hijo, que cada vez se parecía más a su padre. En cuanto a lo amoroso no había vuelto a forma pareja, pero no descartaba la idea.
Rachel y Lizzie en esos cuatro años se habían casado, y vivían en una cómoda casa en Brooklyn, junto a sus cuatro hijos, aunque los gemelos más grandes tenían un loft para ellos en Soho, alegando que de vez en cuando necesitaban estar solos, además que ese lugar estaba cerca de la universidad en donde terminaban sus carreras. Los gemelos más pequeños ahora tenían doce años, Devon parecía que iba a tener la altura de Finn, en cambio Michelle parecía que había heredado la de Rachel, a decir verdad había heredado mucho de Rachel, sobre todo su intensidad y pasión por el teatro, en cambio Devon era más parecido a Lizzie, observador y repentinamente hiperactivo, apasionado a la pintura.
Rachel trabajaba como actriz, tal y como había soñado en un tiempo, pero cuando no hacía ninguna obra trabajaba en la escuela de arte que tenía con sus amigos, pero sobre todo disfrutaba tiempo con sus hijos y su mujer. Lizzie por otro lado trabajaba como pediatra en un hospital de la zona, le gustaba mucho trabajar de eso, pero también le dedicaba mucho tiempo a su familia, y aunque nadie le creyera no extrañaba ser agente.
Sus otros amigos estaban igual de bien, algunos de ellos trabajaban aun como agentes, como en el caso de Puck y Quinn, pero se habían dado un tiempo, ya que tenían un pequeño hijo de dos años al que bautizaron con el nombre de Finn Arthur, en honor a sus dos amigos. Ellos vivían en Los Ángeles, cuando no trabajaban con Will, se ocupaban del taller que era de Finn o pasaban tiempo con sus hijos. Para Puck cualquier misión era mejor que ser padre de una adolescente de dieciséis años, Quinn evitó en muchas ocasiones que su marido saliera con un arma cada vez que un chico se acercaba a su hija, quien era una terrible combinación de sus padres.
Brittany y Santana también agrandaron la familia, le habían pedido a Puck que fuera el donante. Ahora tenían a un pequeño niño al cual nombraron Elijah, era la luz de los ojos de su hermana. La pareja había dejado la agencia, ahora se hacían cargo de una academia de danza en Chicago, Brittany era la coreógrafa principal de la academia, mientras que Santana trabajaba como ingeniera, haciendo explotar edificios, no podía dejar de lado su pequeña afición a los explosivos.
Mercedes y Sam seguían en la agencia, ellos vivían en L.A, junto a su hija, que ya tenía diez años, la pequeña era la número 1 en su clase de arquería, cosa que enorgullecía a su padre.
Mike y Tina también seguían en la agencia, trabajando a la par con sus compañeros y Will, ellos tampoco habían tenido más hijos, querían dedicar su tiempo solo a Bobbie, quien se la pasaba bailando, sobre todo cuando iba a la academia de danza de sus padres.
Will se hizo cargo de la agencia de su hermana, combinándola con su equipo, su mano derecha era Jonathan, quien se había enamorado de una agente, los dos siempre iban a misiones juntos, formando un equipo inigualable. Jon se alegraba que su hija de ahora 22 años aceptara tan bien la relación que tenía, pero sobre todo se alegraba de ver que había tomado un camino diferente, lejos de la agencia.
Will también había formado pareja con una mujer llamada Holly Hollyday, ella era agente, y ambos formaban un gran equipo, pero decidieron no tener hijos, se conformaban con todos los sobrinos que tenían.
Ryder, Marley y Jake también siguieron trabajando en la agencia, avanzando de rango.
En cambio Spencer y Sebastian la habían dejado, vivían en New York, Sebastian trabajaba como forense en el departamento de policías, mientras que Spencer era biólogo marino, trabajaba en el Zoológico. Ambos habían decidido formar una familia, alquilaron un vientre y nueve meses después tuvieron a su hija Isabella, de ahora dos años y medio, era la luz de los ojos de sus padres, físicamente se parecía a Sebastian, aunque tenía actitudes de Spencer.
En cuanto a Meryl, Sue y Becky, el par de hermanas disfrutaba de su retiro viajando por el mundo, visitaban con frecuencia a su familia pero solo cuando descansaban de sus locos viajes. En cambio Becky vivía en Los ángeles con su marido, llevando una vida normal, pasaba tiempo con su tío Will y sus amigos, pero no se involucraba con la agencia.
2027, Brooklyn, New York. Escuela de Arte y Diseño.
Esa noche el ensayo se había extendido demasiado a opinión de Rachel, no veía la hora de llegar a su casa con su mujer e hijos. En eso pensaba mientras terminaba de cerrar su oficina; pero un ruido la distrajo, no había nadie más allí, o por lo menos no debería haber nadie más allí. Siguiendo viejas costumbres sacó una 9mm de una de sus botas, y con pasos sigilosos se dirigió al sitio del que provenían los sonidos. Apareció de golpe por uno de los pasillos con el arma en alto. El intruso se trataba solo de Kurt.
- diablos Rachel casi me matas del susto – se quejó su amigo - ¡por qué no contestabas el teléfono! – dijo desesperado.
- me quedé sin batería – dijo la morena al mismo tiempo que guardaba su arma - ¿qué sucede? – preguntó al ver el gesto de su amigo.
- es Lizzie – la morena lo vio con preocupación, pero Kurt sonrió – vas a ser mamá.
- oh por dios – se cubrió la boca con las manos – que esperamos – lo empujó para que salieran de allí. Corrieron hacia la salida encontrando el auto de Beca, Chloe estaba al volante y su mujer al lado.
- por qué tardaban tanto – cuestionó Beca – Blaine me llamó para decirme que Lizzie ya le rompió una mano a él y a Sebastian.
- oh dios, por favor Chloe date prisa – le pidió Rachel intentando serenarse.
- los gemelos más chicos están con sus hermanos camino al hospital – les dijo Chloe – creo que Michelle está desesperada por llegar – sonrió mirando a la morena por el espejo retrovisor – Emily dijo que no deja de pedirle que pase los semáforos en rojo, hasta se ofreció a hacerse pasar por enferma de gravedad – aquello logró tranquilizarlos un poco, haciéndolos reír.
- no puedo creer que ya vaya a nacer nuestro pequeño Jimmy – dijo con emoción Rachel.
Llegaron al hospital en tiempo record, Rachel salió disparada, directo a la habitación que le habían indicado, Ingresó sin tocar, viendo a Lizzie por tener una contracción.
- qué bueno que llegaste – le dijo Blaine con una de sus manos en alto – tiene mucha fuerza – la morena le besó la mejilla y se acercó a su mujer.
- hey cielo, estoy aquí – dijo con cariño.
- hola nena – dijo sin aliento Lizzie – quiero que el bebé salga… ahora – aclaró lo último con una mirada intimidante, la morena giró para mirar a la obstetra.
- ¿cuánto falta? – cuestionó con urgencia.
- nada, ya está lista para dar a luz – contestó la obstetra.
- qué bueno, creí que iba a tener que amenazarla con un Kunai – susurró Lizzie.
- ¿trajiste? – preguntó su mujer.
- debajo de la almohada – indicó Lizzie, la morena revisó y sacó el estuche con los Kunai, sin que nadie la viera se lo guardó en una de las botas, donde no tenía armas.
La obstetra regresó y se llevó a Lizzie, dejando a Rachel para que se prepare para presenciar el parto, con ella ingresaron los hermanos de la castaña y Meryl que llegó a tiempo.
En la sala de espera estaban los cuatro gemelos, Emily, Jon, Will, Sue, Kurt, Chloe, Sebastian y Spencer. Holly se había ofrecido a cuidar a los hijos de Blaine y Kurt y a la pequeña Isabella. Jon quería ingresar en la sala de parto, ya que él había sido el donante, pero llegó tarde y no pudo. Al poco tiempo apareció Kitty, maldiciendo al tránsito neoyorkino.
Esperaron dos largas horas hasta que finalmente Blaine y Beca salieron, ambos sonriendo emocionados.
- ¿quieren conocer al nuevo integrante de la familia? – cuestionó Blaine.
Los primeros en ir fueron los cuatro gemelos, antes de pasar corriendo abrazaron a sus tíos.
En la habitación estaba Lizzie acostada, con un bebé en sus brazos, a su lado en la cama estaba Rachel, rodeándola con un brazo, del otro lado estaba Meryl, mirando con adoración y emoción a su pequeño nieto, agradeciendo poder haber presenciado todo.
- hey chicos – dijo Lizzie suavemente – mira Jimmy, aquí están tus hermanos y hermanas – Madison se acercó y cargó al bebé con sumo cuidado, dejándole un beso en la frente a su madre.
- hola Jimmy, soy Madison – le susurró – él es Mason – su hermano cargó al bebé con el mismo cuidado y emoción, pero se sentó en el borde de la cama temiendo poder tirarlo o algo – ellos son Michelle y Devon – los gemelos Michelle y Devon se acercaron y lo vieron con adoración, la pequeña le agarró de un dedo, sollozando al sentir la leve presión del bebé.
- es tan chiquito – susurró Michelle.
En cambio Devon se dedicó a observar cada detalle de su nuevo hermano, no quería que nada se le pasara, y Lizzie lo observó desde su lugar, la forma en la que los ojos de su hijo se movían de una dirección a otra, hasta que finalmente se animó a sujetarle una manito, sonriendo emocionado al ver que el bebé le apretaba un dedo, Devon miró a sus madres sonriendo, ellas le devolvieron la sonrisa.
- ahora es turno del tío abuelo Will – dijo Lizzie, su tío la vio sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas, limpiándose las manos en la ropa se acercó y tomó en sus brazos al bebé.
- hola Jimmy, bienvenido al mundo – susurró dejando las lágrimas caer, le dio un beso en la frente al bebé y se lo pasó a Jonathan, quien estaba de la misma forma que todos.
- hey pequeño – dijo emocionado – soy tu tío Jon, el mejor de todos, es mejor que lo vayas aprendiendo – todos rieron al escucharlo – y ahora irás con tu tía Chloe – la pelirroja lo sostuvo con cuidado, no quería que le pasara nada.
- hola Jimmy – dijo con cariño – sabes, estábamos esperando ansiosos poder conocerte – Emily se acercó y le besó una manito – bienvenido a esta gigante y disfuncional familia, te aseguro que no te aburrirás – le prometió sonriendo. Luego lo cargó Kurt, los demás se acercaron, ya que creyeron que ir de un brazo a otro podía molestar al bebé.
- tú, al igual que todos nuestros hijos vas a ser la persona más querida por tu familia – le dijo Kurt meciéndolo un poco.
- y no solo por tus madres y hermanos – siguió Kitty – sino también por todos los tíos, tías y primos que tienes.
- tanto los que son de sangre como los que no – acotó Sebastian – y no nos olvidemos de tu abuela y tíos abuelos, que puede que sean unos ancianos pero deberías haberlos visto hace unos años – Will le palmeó la nuca – auch – se quejó sobándose la zona. Kurt le entregó el bebé a Lizzie.
- bienvenido Jimmy, prepárate para escuchar las historias más locas sobre espías y agentes secretos – le susurró Rachel meciéndolo en sus brazos, su mujer le besó la frente con cariño, esperando con ansias continuar su futuro junto a su familia.
Ambas miraron alrededor de la habitación, cada una de esas personas eran su familia, y nadie iba a cambiar eso.
