¿Aliado o enemigo?
Es febrero y Kailan ya con doce años de edad está sentada en uno de los sillones de la enorme biblioteca que hay en su casa. Esta leyendo un libro y en la expresión de su rostro se le nota concentración.
Su rostro es mas afilado, aún así conserva algunas facciones infantiles. Su larga y lacia cabellera color azul la lleva ahora debajo de sus glúteos, lo lleva suelto con sólo una diadema de tela gruesa y color vino adornándola dejando caer unos cortos mechones sobre sus mejillas. Lleva puesta una blusa de mangas largas de color vino, es ceñida dejando notar su pequeña cintura y que sus senos se han desarrollado. Para finalizar unos jeans azules y unas calcetas blancas.
La puerta de madera es tocada un par de veces haciendo que la chica despegue la vista de su libro para mirarla.
- Adelante.
La puerta se abre dejando ver a una de las sirvientas que camina hacia ella colocándose frente a esta haciendo una leve inclinación a modo de respeto extendiéndole un sobre.
- Le ha llegado una carta señorita Kailan. –dice respetuosa.
La peli-azul la toma y cuando sus ojos ven el símbolo que tiene la carta mostró sorpresa en ellos.
- Gracias. Puedes retirarte. –dice de forma monótona sin despegar su sorprendida mirada del sobre en sus manos.
- Con permiso. –dice respetuosa haciendo otra inclinación para después caminar hacia la salida, cerrando la puerta tras de sí.
Kailan abre el sobre sacando la carta. Sus pupilas pasan por todo el papel leyendo cada palabra que ahí dice, terminando de leerla levantó la vista.
- (Después de seis años sin verlos tal parece que por fin lo haré. Bien dicen que si la montaña no viene a ti, tú tienes que ir a la montaña) –una sonrisa torcida adorna su rostro mientras sus ojos adquieren un brillo de felicidad, anhelo y triunfo.
En una de las salas del aeropuerto principal de Londres se encuentra Kailan, vistiendo unos sencillos jeans celestes, una blusa de mangas largas y cuello de tortuga de color lila, y encima una chamarra color morada que tiene un gorro colgándole en la espalda. Su pelo lo lleva suelto y sobre su cabeza una gorra de lana del mismo color que la chamarra le cubre del frio. Sus pies son cubiertos por unas botas negras. En una de sus manos sostiene un boleto de avión y en su hombro izquierdo cuelga un neceser negro.
Frente a ella está Edrick. El cual se ve igual que hace seis años. Si acaso su cabello está un poco más largo, pero lo lleva peinado de la misma forma, sólo con un par de rebeldes mechones cayéndole sobre el rostro. Viste un elegante traje color café, abajo del saco una camisa de botones color beige. No lleva corbata, y los primeros tres botones de su camisa están desabrochados. Sus zapatos son de piel y color negros.
Edrick mira con algo de tristeza a su hija menor, aún así intenta sonreírle levemente. Y ella le sonríe de forma cálida.
- Te extrañaré mucho mi pequeña Kailan. Espero que tú si me visites en vacaciones, ya perdí la esperanza de que Eiren lo haga. En estos seis años ni una carta ha mandado. —dice resentido. – Aunque tal vez tú puedas arrastrarla en vacaciones para qué venga, y cuando la veas le dices que la extraño mucho.
- Prometo en vacaciones traerla de las orejas si es necesario, incluso la obligaré a que te compre un presente. –dice divertida y Edrick amplió su sonrisa. – también prometo que vendré en vacaciones papá, incluso haré lo posible por escribirte cada semana o llamarte. –le dice con sinceridad sin borrar su sonrisa. –y claro que le daré tus saludos a Eiren. Por cierto ¿sabes si ya regresó de esa misión?
- No lo sé. No he hablado con Komui.
- Ojala y ya haya regresado. Esa misión le ha tomado mucho tiempo. –dice pensativa. –de no ser por Komui-san no tendríamos noticias de ella, bueno si a noticias le llamamos que nos informe que anda de misión. –dice con molestia y Edrick suspira resignado.
- Tengo entendido que fueron con Sokaro. Él también los iba entrenar mientras hacían esa misión, más no se qué clase de misión era. –con lo ultimo mintió ya que aunque sea del consejo no se le permite revelar las misiones de los magos.
- Pero lleva tres años de misión. Es mucho. Espero y hayan regresado, en verdad quiero verla.
- La verás. –dice acariciándole la cabeza y Kailan le sonríe levemente. –le hice prometer a Komui que él te recoja, así no te perderás.
A Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca ante la sobreprotección de su padre que no nota que ya no es una pequeña niña, pero resignada suspira con pesadez viéndole el lado bueno, como por ejemplo que finalmente conocerá a ese tal Komui con el cual siempre su padre se anda peleando por teléfono y no duda que lo haga cuando va a verlo en persona para reclamarle cosas.
Kailan va desbordando el avión en el aeropuerto de Francia. Lleva arrastrando con su mano derecha su maleta de carro y en su hombro izquierdo cuelga su neceser.
Cuando llega a la sala de espera busca con la mirada al hombre con las descripciones que le dio su padre. Cuando su mirada dio con él le resbala una gota de sudor en la nuca mientras sus ojos adquieren forma de punto, y es que ese hombre tiene en manos un cartelón con focos fosforescentes, de esos que te ciegan con solo verlos, formando su nombre.
- (Papá dijo que era extravagante pero no imaginé que tanto) –Kailan suspira con pesadez dándose valor para acercarse a ese ridículo hombre que desgraciadamente vino por ella. – ¿Komui Lee-san? –pregunta al estar frente a él haciendo que su mirada se pose en ella.
- ¿Kailan Cross? –pregunta extrañado ya que no se parecía en nada a su hermana o padre, mientras su mirada la examina con precaución.
- Si. Mucho gusto en conocerlo Komui-san. Le agradezco que haya venido por mí. –dice de forma educada haciendo una leve inclinación desencajándole la mandíbula a Komui.
- Ya dime la verdad. ¿Enserio eres hermana de Eiren Cross, hija de Edrick Cross y sobrina de Marian Cross? –pregunta mirándola inseguro mientras se soba la barbilla.
- Segura. –dice extrañada con una gota de sudor resbalándole en la nuca. – ¿Por qué lo duda?
- Es que no se parecen en nada. –dice aún mirándola inseguro dudando que sea algo de esos dos.
- Nee-san y yo somos hijas de diferentes madres y me parezco a mi madre.
- No hablo sólo del físico, ya sabía que no son hijas de la misma madre. –dice agitando una mano y Kailan alza una ceja. –hablo que tú tienes modales, eres educada, no estás loca y no desprendes ese aire lleno de maldad como tu hermana, padre y tío. Antes de conocer a Eiren tenía la esperanza que no fuera como tu padre y tío, pero cuando la vi supe que no se trata de actitud, su locura, lado maldito y arrogancia viene de sangre. –dice muy seguro.
- Puede que mi tío y nee-san sean algo extravagantes… okey, muy malditos y extravagantes. –aclara sonriendo de forma forzada al ver la mirada incrédula que Komui le dedicó. –pero oto-san no es así. –dice con seguridad.
- ¡Ja! Se ve que no lo conoces bien. Ese bastarlo sólo te ha mostrado un lado bueno que sin duda sólo ha de tener con sus hijas. –dice con seguridad y Kailan lo fulmina con la mirada.
- Confirmado. Eres una Cross. Esa mirada la ponen todos los Cross que he conocido. –Kailan afila más su mirada pero Komui sólo le sonrío de oreja a oreja de forma amigable. – ¡un gusto en conocerte Kailan! No sabes cuánto me alegra que no seas como tu demás familia. Con sólo platicar un poco contigo puedo ver que eres una chica normal. –dice amigable extendiéndole una mano.
- (Lo de normal, lamento no decir lo mismo de usted) –mmm… gracias, supongo. –dice sonriendo de forma forzada tomando la mano que Komui le ofrecía para saludarlo.
- Vamos. En el camino te explicaré las reglas y niveles tanto de magos como de misiones, al igual que te mostraré el plantel personalmente.
- Sobre las reglas y niveles ya lo sé. Le pedí a papá que me explicara eso antes de venir. –dice sonriéndole levemente haciendo que Komui la mire sorprendido.
- Eres aplicada, no una vaga como tu hermana. –dice conmovido provocando que Kailan sienta algo de pena por él, seguramente su hermana le provocó muchos problemas como para hacerlo reaccionar así. –no sabes lo feliz que me hace tenerte en mi escuela. –dice más conmovido mordiendo un pañuelo de quien sabe donde sacó mientras lágrimas resbalan de sus ojos.
- Komui-san ¿en qué nivel estaban nee-san y Lavi-kun antes de irse de misión? –pregunta cambiando de tema, sintiéndose nerviosa ante el drama de Komui.
El pelinegro recobra la compostura y tira tanto pañuelo como cartelón sin notar que el cartelón le dio en la cabeza a alguien que pasaba por ahí desmayándolo y Kailan que si lo vio sus ojos muestran incredulidad mientras una gota de sudor resbala por su nuca al notar a toda la gente rodeando al pobre hombre para auxiliarlo y Komui camina como si nada, ignorándolo. A Kailan no le quedó de otra más que seguirlo antes que la culpen a ella por el accidente.
- Veras. –dice con tranquilidad mientras se acomoda mejor los lentes. –ese par de mocosos odiosos, malditos, traviesos, arrogantes, locos…
- (Se ve que le hicieron la vida algo difícil) –Kailan mira con algo de lastima a Komui que sigue diciendo insultos hacia ese par mientras tiene una expresión sombría.
- Putos bastardos, pervertidores de hermanitas eran magos nivel "B" antes de irse. Es sorprendente que en sólo tres años lograran ese nivel y más siendo sólo unos niños. —dice con seriedad y Kailan se sorprende ante nivel que tenían antes de irse. –pero te aseguro que esos dos en este tiempo deben tener un nivel más alto.
- ¿Quiere decir que ellos aún…? –Kailan baja la cabeza algo decepcionada.
- Así es. Aún no regresan. Y no sé cuando lo harán. –dice con alegría mirándola de reojo notando lo decaída que estaba. – No deberías estar triste. Ponte feliz porque no tendrás a esos monstruitos cerca de ti. –dice sonriéndole de oreja a oreja pero su sonrisa se borra al ver que Kailan levanta el rostro mirándolo ofendida.
- ¿Cómo me pide que no esté triste? Llevo seis años sin verlos, y ahora que pensé que los vería me entero que aún no regresan. Eiren es mi hermana y Lavi-kun un preciado amigo, es normal que los extrañe. –dice molesta comenzando a caminar a grandes sacadas dejándolo atrás.
- No cabe duda que lo loco está en los genes de los Cross. Mira que extrañar a ese par de monstruos. –dice para sí mismo de forma sorprendida mirando por donde se aleja Kailan.
Komui la había dejado en su habitación después de enseñarle toda la escuela. Le había dicho que mañana empezaban las clases, pero que a partir de ese día debe usar el uniforme de estudiantes.
Kailan dejó sus cosas sobre una de las camas, ya que la otra tenía cosas encima en esta dejándole ver que su compañera de cuarto había llegado antes que ella, más en ese momento no se encontraba.
La peli-azul se puso el uniforme y en este momento está frente al espejo mirándoselo, se siente conforme con lo que ve en el espejo. La puerta se abre haciendo que quite su mirada del espejo para mirar a la puerta, viendo a una linda peli-verde que tiene el cabello largo y lacio amarrado en dos coletas altas y usa el mismo uniforme que ella.
La peli-verde también examina con la mirada a su nueva compañera. Cuando se topó a su hermano dijo que ya le había seleccionado una buena compañera de cuarto que pasó sus pruebas haciéndola sonreír nerviosa ante su sobreprotección. Pero luego había decidido ir a su habitación para conocer a su nueva compañera de cuarto.
- Hola. Me llamo Lenalee Lee. Seré tu compañera de cuarto. –dice amigable sonriéndole y Kailan le respondió la sonrisa.
- Un gusto. Tú debes ser la hermana del director. —dice amigable sorprendiendo un poco a la peli-verde porque ella sepa eso. –se la pasó hablando de su linda hermana todo el camino. –aclara divertida al notar su sorpresa y las mejillas de Lenalee se sonrojaron de vergüenza. –mi nombre es Kailan Cross.
- ¿Cross? ¿Eres algo de Eiren? –pregunta sorprendida.
- Es mi hermana mayor. ¿La conoces?
Lenalee asintió sonriéndole nerviosa a la vez sorprendida porque su hermano la haya puesto con la hermana menor de Eiren, después que antes a cada rato le decía que se mantuviera alejada de esa niña porque era mala influencia para ella.
- He vivido aquí desde muy pequeña por eso la conocí, pero apenas soy estudiante. –aclara rascándose la nuca apenada. –tanto tu hermana como Lavi son unos chicos que se dan a conocer con facilidad.
- Si. Suelen llamar mucho la atención. –dice suspirando resignada. – ¿trataste mucho con ellos? –pregunta con curiosidad y Lenalee asintió. – ¡genial! –exclama emocionada. – ¿puedo pedirte un favor? –dice suplicante.
- Claro. –dice amigable no mostrando la sorpresa que le causó notar que ella es muy diferente a su hermana, pero luego pensó que no debería sorprenderse tanto después de todo ella también es muy diferente a su hermano.
- Cuéntame cómo eran en la escuela esos dos. No los he visto por seis años y en verdad quiero saber de ellos. –dice con algo de tristeza.
- Claro. –dice sonriéndole con amabilidad. –sentémonos y te cuento todas las travesuras que le hacían esos dos a mi hermano. –dice juguetona y Kailan sonríe divertida.
Hace un par de horas Kanda había llegado de una misión. Ya tiene quince años. Sus facciones se han vuelto más apuestas y toda mueca infantil en él se ha perdido con los años. Ahora es mago clase "B" cosa que le molesta, por tener ese nivel cuando esos dos odiosos tenían ese nivel sólo a los once años.
El peli-azul está en uno de los patios entrenando con su espada.
Lenalee y Kailan después de platicar habían decidido salir para estirar los músculos un poco. A pesar de apenas conocerse ambas han congeniado muy bien.
- ¡Mira! ¡Es Kanda! –dice apuntando al frente.
Kailan mira hacia donde apunta viendo a un chico hacer sombra con su espada a unos metros delante de ellos.
- Él convivió aún más con Lavi y Eiren. Ellos siempre se le pegaban como lapas. –dice divertida recordando las escenas de esos tres.
Kailan la mira sorprendida, ya que ese chico se ve muy serio como para llevarse bien con Lavi y Eiren, aunque sabía que las apariencias engañan y probablemente eso pasa con ese chico.
- Será divertido presentarte con él. Espero que ponga una mueca al saber tu apellido. –dice divertida con un brillo travieso en sus ojos. Kailan alza una ceja no entendiendo eso. –ven. Te lo presentaré. –le toma una mano comenzando a caminar con ella hacia Kanda. – ¡KANDA! –grita ya estando más cerca de él.
Kanda deja sus movimientos con la espada y voltea hacia donde oía su nombre, viendo a Lenalee caminar hacia él siendo acompañada de una chica. Le resta importancia y sigue con sus movimientos con la espalda.
- ¿Cómo estás Kanda? –pregunta amigable colocándose a su lado, un poco alejada.
- Bien. –responde cortante y sin voltear a verla.
- Oye te quiero presentar a alguien. –dice emocionada.
- (¿En verdad este chico se juntaba con esos dos?) –Kailan alza una ceja al ver como el chico prácticamente las ignora.
- Es estudiante y es mi compañera de cuarto. –Lenalee sigue con su monologo. –se llama Kailan Cross y es hermana menor de Eiren.
Kanda deja sus movimientos con la espada y finalmente se digna a mirar a Kailan mostrando leve sorpresa en sus ojos. Mientras que Kailan alza más sus cejas extrañada por la actitud del chico y Lenalee amplío su sonrisa.
- (Espero que no esté igual de loca que su hermana, o por lo menos no me autoproclame su amigo) –Kanda se estremece mientras la estudia con la mirada.
- Kailan, él es Yuu Kanda, un buen amigo de Eiren y Lavi. –dice divertida Lenalee viendo como Kanda frunce el entrecejo.
- Un gusto en conocerte Yuu. –dice respetuosa, pero ensancha los ojos cuando la punta de la espada de Kanda ahora está muy cerca de su cuello, incluso Lenalee se sorprendió.
- ¡Kanda! –exclama enojada.
- Nadie te dio permiso de llamarme por mi nombre. No recuerdo haberte dado esa confianza. –dice amenazante.
- Kanda ella es inglesa, es normal para ella llamarnos por nuestro nombre. –dice Lenalee en forma de regaño, más Kanda sigue manteniendo su mirada en Kailan.
- Ya… ya lo capto. –dice algo nerviosa Kailan. – ¿Kanda-senpai está mejor? –Kailan no deja de mirar nerviosa y asustada el filo de la espada.
- Hmn… con eso basta. –dice cortante metiendo de forma elegante y ágil su espada en la funda que cuelga de su cintillo. –y tu no vuelvas a decir que esos dos eran mis amigos, que no lo eran. –dice amenazante volteando hacia Lenalee fulminándola con la mirada y ésta lo mira furiosa.
Sin más Kanda da media vuelta y comienza a caminar alejándose de Lenalee que lo mira molesta y Kailan que lo mira sorprendida mientras se acaricia el cuello.
- Qué carácter. –dice sorprendida Kailan sin dejar de mirar cómo se aleja.
- ¡Kanda, si Eiren se entera que amenazaste a su hermana menor con la espada ¿cómo crees que se pondrá? –grita furiosa Lenalee viendo satisfecha como Kanda detiene su paso. – ¡sí que lo sabes! ¡Así que yo que tú no lo volvería hacer! –dice de forma tenebrosa y a Kanda se le erizo la piel, más intentó aparentar que no pasó nada y siguió su camino.
- Oye ¿en verdad ese es amigo de mi hermana y Lavi-kun? –pregunta extrañada volteando hacia la peli-verde.
- Mmm… más bien ellos lo acosaban para molestarlo. Era algo así como su juguete del que se burlan o abrazan para hostigarlo. –dice pensativa sobándose la barbilla.
- Y ahora me lo dices. –dice asustada con la frente sombreada de azul. –ese chico se ve que tiene mal temperamento y seguro querrá desquitarse conmigo por lo que le hizo mi hermana. Mejor no me lo hubieras presentado. –dice temerosa y Lenalee ríe divertida haciendo que la mire ofendida por burlarse de ella.
- Kanda puede que sea un antisocial enojón, pero no es de los que molestan a alguien por lo que otros le hicieron. –aclara divertida. –además Kanda jamás le haría algo a la hermana de Eiren. Él vio como Eiren se vengó de alguien que le robó un pudín y el pobre chico quedo traumado al igual que todos lo que vieron lo que le hizo. Si eso le hizo a quien robó su pudín ¿qué le hará al que le haga algo a su hermana menor? –pregunta de forma misteriosa haciendo que a Kailan le resbale una gota de sudor en la nuca. –y Kanda sabe eso, por eso jamás te hará algo. No querrá que la furia de Eiren recaiga sobre él. –dice divertida.
- Ahora que lo mencionas. Nee-san y Lavi-kun sacaban su lado sádico en contra de quienes me molestaban cuando niña. –dice pensativa recordando las veces que esos dos la defendían haciendo que en el parque, escuela o donde sea que vayan los niños se le alejen por miedo a Eiren y Lavi, incluso cuando se fueron los demás niños seguían temiéndole por esa razón tuvo muy pocos amigos por no decir que sólo uno y eso porque él no conoció a esos dos.
- Vez lo que digo. –dice encogiéndose de hombros divertida y a Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca.
- ¿Y qué le hizo nee-san a ese chico que le robó el pudín? –pregunta curiosa.
- No me hagas recordarlo. –dice con la voz sombría y la frente sombreada de negro. –sólo confórmate con saber que desde ese día ya no sirven pudín en la escuela, que a todos nos provoca desagrado ese postre y que el pobre chico lleva todo el tiempo un escudo de metal en el trasero. –dice asqueada y a Kailan se le sombrea la frente de negro también al darse una idea de lo que le hizo al pobre chico.
Cinco años después:
En esos cinco años que Kailan lleva en la escuela no ha tenido noticias de su hermana y Lavi.
Kailan ya es mago nivel "B" al igual que Lenalee, sólo que Kailan es más habilidosa que ella, además que sabe varios estilos de batalla cuerpo a cuerpo. Le gusta entrenar y siempre lo hace en sus ratos libres. Y Kanda es mago nivel "A".
La relación de Kailan y Lenalee se ha hecho más estrecha. Son muy buenas amigas. Incluso su relación con Kanda mejoró, ya que hace unos años ella le pidió que la entrene con la espada, y aunque el chico no aceptó con facilidad, Kailan no se dio por vencida hasta que él aceptó. El peli-azul no es muy hablador, pero por lo menos contesta las cosas que Kailan y Lenalee le preguntan.
Es de noche, de esas donde las nubes obstruyen la luz de la luna.
La escuela Black Order es tan grande que prácticamente es una ciudad entera. La escuela es rodeada por un escudo que hace que la gente de afuera no vea el edificio, sólo ve un frondoso bosque. El escudo hace que los humanos normales sean trasportados al final del bosque cuando entran en contacto con él, y que los magos que no saben la forma de quitarlo choquen contra él como si fuera un vidrio invisible, o hace que se confundan y sólo caminen en círculos.
Por el bosque donde está la escuela va caminando un chico de complexión delgada y estatura media. Tiene el cabello lacio color blanco, le llega abajo del cuello y lo tiene cortado en pequeñas capas, con varios rebeldes mechones cayéndole en el rostro, su peinado alborotado lo hace ver sensual. Sus ojos son grandes y expresivos de un hermoso color gris, una marca roja atraviesa su ojo izquierdo, pero eso no lo hace ver menos apuesto. Sus facciones son hermosas pero masculinas, y su tono de piel es clara haciendo resaltar más sus ojos.
Viste unos jeans desgastados color gris y una playera de cuello de tortuga y mangas largas color verde seco, encima un abrigo algo viejo color negro, con un gorro felpudo colgando en la parte de atrás. El abrigo lo lleva abierto dejando ver la playera, y usa unas botas negras algo toscas, con casquillo y algunas correas adornándolas. Su mano izquierda es cubierta por un guante negro de piel.
Al chico se le ve cansado y algo aterrado. En su hombro derecho cuelga una gran bolsa en forma de saco.
- ¿Dónde demonios está esa maldita escuela? He dado vueltas por todo el bosque y sólo siento que camino en círculos. –exclama jalándose los cabellos con desesperación mientras sigue caminando.
Lenalee va entrando a la oficina de su hermano con algunas carpetas en sus manos. La peli-verde ahora usa su uniforme de mago que consiste: una falda negra hasta medio muslo, una chaqueta negra de mangas largas, con la terminación de las mangas en forma de campana. Al frente de la chaqueta a mediación una larga franja blanca y el zíper de la misma. En la espalda y hombros lleva el dibujo de una cruz, mientras que el lado izquierdo del pecho el símbolo de la escuela. Sus manos son cubiertas por unos guantes negros hasta los nudillos. En su cintura lleva un cinturón de tela negra dejando los extremos libres en el costado derecho, los cuales se mueven graciosamente al caminar y con el viento. Para finalizar medias negras que llegan arriba de las rodillas y botas del mismo color que llegan a las pantorrillas.
El rostro de la chica es más afilado, sus facciones infantiles han desaparecido, sus facciones son hermosas y agraciadas. Su pequeña cintura se marco más y su busto creció, no siendo ni muy grande ni muy chico. Sus caderas se ensancharon un poco y sus piernas son torneadas. Su estatura es promedio para su edad.
Al adentrarse más mira extrañada a su hermano mirar las pantallas de seguridad con atención mientras sostiene su taza azul con el conejito rosa.
- ¿Qué pasa nii-san? –pregunta curiosa acercándose a él.
- Ese mago lleva desde la mañana dando vueltas alrededor de la escuela y no ha notado que es por un escudo. –dice apuntando la pantalla donde sale el apuesto peliblanco, y Lenalee mira con atención una de las pantallas. –lo vi sospechoso desde la primera vez que lo vi acercándose, y el ver que no se da por vencido lo hace mas sospechoso. Debe estar buscando la escuela.
- ¿Crees que sea un mago oscuro? –pregunta curiosa.
- Es lo más seguro. –dice agitando una de sus manos restándole importancia mientras que con la otra guía su taza a los labios para beber un poco de su café.
- Deberías mandar a alguien para que lo interrogue. –aconseja con firmeza.
- ¡Naa!… no es tan peligroso. No ha notado el escudo y sólo da vueltas como idiota. Deja que se canse de a gratis. –dice despreocupado agitando nuevamente una mano con desprecio haciendo que a Lenalee le resbale una gota de sudor en la nuca.
- Mira es Kanda. Ya viene de su misión. –dice apuntando una de las pantallas donde se ve al apuesto peli-azul a sus veinte años, más alto y mucho más apuesto, su cuerpo más marcado, pero sin exagerar, aunque sigue llevando su cabello largo y peinado de la misma forma.
- Y anda cerca de donde está ese chico. –dice agitando su mano restándole importancia. –deja que Kanda se encargue de él. –dice despreocupado y Lenalee se encogió de hombros restándole importancia.
- Acomodaré estas carpetas. –dice dando media vuelta.
- Ya que andas en eso acomoda las de mi escritorio por favor. –dice sin dejar de mirar la pantalla.
Lenalee al ver el escritorio todo desordenado, lleno de papeles, comida, carpeta, libros y más basura hizo que la frente se le sombreara de azul. Pero luego suspira resignada porque si no lo hace ella está segura que su hermano seguirá acumulando más mugrero, incluso creía que ya ha de haber asquerosos insectos viviendo ahí. Así que antes iría por guantes y desinfectante para arreglar ese mugrero.
Después de una larga misión en solitario como a él le gustan, Kanda va llegando a la orden. Lleva el uniforme de mago en perfecto estado, sin alguna arruga o mancha. Su uniforme consiste en una larga gabardina negra que llega a los tobillos, el cuello es algo alto y abierto, en las orillas tiene franjas grises al igual que las hombreras, en el lado izquierdo del pecho tiene el símbolo de la escuela, a mediación tiene unos botones plateados y una gruesa franja gris, de la entrepierna para abajo está abierta dejando ver su pantalón negro. En la cintura lleva un cintillo blanco con negro en donde cuelga su espada. Sus botas negras llegan a las rodillas, son de casquillo y tienen un par de correas blancas de adorno en la orilla.
El oji-azul mientras más avanza más frunce su seño mostrando fastidio, sigue su camino y se detiene al ver a un peliblanco golpear el escudo con desesperación.
- (Recién llego de una misión y ya tengo que matar cucarachas) –Kanda con absoluta elegancia y agilidad desenfunda su espada colocándola en horizontal frente a su rostro reflejándose en el filo de ambos lados su rostro.
El peliblanco ya ha notado el escudo y enojado lo golpea con desesperación. Toda su paciencia se había ido hace unos segundos al darse cuenta que por culpa de ese escudo estuvo todo el día caminando en círculos.
- ¡Maldito escudo! ¡Me hiciste caminar todo el día en círculos! –grita como psicópata dejando ver que sus dientes tienen forma de picos, pero deja de gritar y golpear el escudo congelándose al instante al sentir algo afilado en su nuca y su espina dorsal se estremeció.
- Identifícate. –dice una voz varonil y ronca en tono amenazante que le puso la piel de gallina.
- Soy… soy Allen Walker… mi… mi maestro mandó una carta a un tal Komui avisándole mi visita. –dice algo nervioso.
- Si es así ¿por qué no ha venido alguien a recibirte para quitar el escudo?
- Yo… yo que sé. –dice algo molesto recordando que estuvo todo el día caminando como pendejo.
- Eso no me convence.
Kanda alza su espada para cortarlo por la mitad, pero el peliblanco rápidamente se voltea y alza su brazo izquierdo que se convirtió en metal rompiendo el guante que lo cubría, y lo puso frente a su rostro reteniendo el ataque de Kanda. Yuu frunce el seño y hace más fuerza con su espada, pero Allen hace lo mismo evitándole que avance.
- Oye espera. Hablemos civilizadamente. –dice algo nervioso sonriéndole de forma forzada mientras lo mira a los ojos.
- No hablo con idiotas. –dice cortante también mirándolo a los ojos.
- Bastardo. –dice entre dientes fulminándolo con la mirada.
- Idiota. –Kanda también lo fulmina con la mirada, de los ojos de ambos comienzan a salir rayitos mientras un aura de fuego los rodea a ambos, ninguno deja de hacer fuerza con su arma.
Lenalee con fastidio limpia el mugrero que tiene su hermano mayor en el escritorio. Mientras que éste muy desquitado de la pena mira lo que pasaba en la pantalla.
- Ya empezó la pelea. Esto se pondrá bueno. –dice con emoción para después darle un sorbo a su taza mientras sus lentes adquieren un brillo extraño.
Lenalee volteó sobre su hombro mirando que comenzaban a pelear esos dos y suspira con pesadez para regresar su vista a los papeles que estaba seleccionando cuales servían y cuáles no.
- ¿Qué es esto? –pregunta para sí misma extrañada mirando el sobre de una carta algo arrugado y sin abrir, la volteó viendo el remitente. – nii-san Marian Cross te mandó una carta. –dice extrañada, no conocía al hombre pero ha oído hablar de él, en especial porque es tío de su mejor amiga.
- ¿Ah, sí? –dice sin tomarle mucha importancia manteniendo su vista en la pelea que salía en la pantalla.
- ¿No la leerás? –pregunta volteando para verlo con la carta en manos. –dice que es urgente.
- Léemela por favor Lenalee. –dice despreocupado sin voltear a verla.
- (Este ya me tomó como su secretaria) –piensa mirándolo con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente, para después suspirar con pesadez y ponerse a leer la carta.
Komui:
Ahí te mando un mocoso con cabello blanco. Su nombre es Allen Walker y yo personalmente lo entrené.
PD: necesito que deposites más dinero a mi cuenta, me urge.
A Lenalee le resbaló una gota de sudor en la nuca al notar cual era el asunto urgente, ósea el dinero. Pero luego ensancha los ojos al entender lo que pasa y Komui que recién le había dado un sorbo a su café lo escupe.
- ¡Nii-san! –exclama alterada viendo la pantalla en donde el chico peliblanco se pelea contra Kanda con intensiones de matarse entre ellos.
- ¡Ese bastardo quiere que le mande dinero! ¡Pero si no hace nada, siempre rechaza las misiones que le mando! –grita alterado y furioso.
Lenalee cae estilo anime mientras una gran gota de sudor aparece en su nuca, pero a los pocos segundos se puso de pie con un aura asesina rodeándola mirando furiosa a su hermano, que temeroso se abraza a si mismo mirándola asustado.
- ¡KANDA ESTA INTENTANDO MATAR A UNO DE LOS NUESTROS Y TU TE PREOCUPAS POR EL DINERO! ¿QUÉ NO VEZ QUE ESE CHICO ES EL QUE EL SEÑOR MARIAN MANDO PARA QUE NOS AYUDE CON LAS MISIONES? –grita furiosa.
- Ah, es verdad. –dice notando ese detalle mientras se golpea con un puño su otra mano provocando que a la pobre de Lenalee le aparezca un tic nervioso en su ceja derecha y su aura asesina aumente. Komui al verla, sonríe nervioso, y rápidamente toma una actitud heroica. –hay que impedir que esos dos sigan peleando antes de que se lastimen entre sí. Eso no deben hacer los aliados. –dice con heroísmo a la vez que sale corriendo de ahí.
- Dame paciencia Kami-sama. –implora Lenalee mientras sigue a su hermano, teme que si lo deja sólo empeore las cosas.
Kailan ya con diecisiete años de edad, sus facciones se ven más maduras, toda facción infantil en ella desapareció. Es un poco más alta, su busto creció considerablemente, su cintura se marcó más y sus caderas se ensancharon. Su rostro es más afilado y sus facciones más hermosas.
La chica está sentada en la rama de un árbol recargando su espalda en el tronco de este. Su uniforme consiste en un short negro a medio muslo. Una blusa de tirantes de color azul marino, es ceñida marcando su pequeña cintura y sus muy proporcionados senos, encima lleva una torera de manga tres cuartos con el símbolo de la orden del lado izquierdo del pecho. En sus hombros y espalda lleva el dibujo de una cruz. Cubriendo sus manos unos guantes negros que llegan hasta los nudillos. Para finalizar unas botas negras por encima de los tobillos. Su cabello lo lleva en un medio chongo con algunos mechones cayéndole en las mejillas y un corto flequillo sobre su frente, su largo cabello le llega debajo de los glúteos. En el cabello lleva el prendedor que le regaló su hermana la última vez que le vio y el collar que Lavi le dio ese mismo día cuelga en su cuello, desde que le regalaron esos objetos siempre los lleva consigo.
La peli-azul intenta tapar con su mano derecha un largo bostezo que al terminar deja ver que en la comisura de sus ojos brotan un par de gotas de lágrimas.
- No se para que nos obligan a hacer guardia si nadie puede pasar ese mugroso escudo al menos que sean magos de clase "A" en adelante. –dice para sí misma de una forma aburrida. –que sueñito tengo. –exclama con pesar volviendo a bostezar, en eso oye unos pasos acercarse a gran velocidad poniendo todos sus sentidos alerta.
Kailan ve a Komui correr siendo seguido por Lenalee, ambos pasaron por debajo de la rama donde ella está sentada. Su entrecejo se frunce notando que algo pasa, así que se pone de pie impulsándose un poco para dar un largo salto cayendo de pie frente a esos dos haciéndoles detener el paso.
- ¿Sucede algo malo? –pregunta con seriedad mirando las miradas sorprendidas de los hermanos Lee porque no esperaban verla.
- Nii-san no leyó una carta importante, y por culpa de eso Kanda está peleando contra uno de los nuestros. –dice con molestia Lenalee, fulminándolo con la mirada, y Komui sonríe de forma forzada mientras se rasca la nuca.
- Debí imaginarme algo así. –dice resignada soltando un largo suspiro. –los acompaño, así que apurémonos antes que Kanda-senpai lo mate. Conociéndolo no escuchara explicaciones de desconocidos. –dice resignada y los hermanos Lee asintieron.
Kanda y Allen siguen peleando. El oji-azul por orgullo no usa su magia, quiere vencer cuerpo a cuerpo a ese chico, mientras que Allen sólo usa su brazo de metal para pelear o contrarrestar los ataques de Kanda.
Ambos están tan metidos en la pelea que no notaron que una parte del escudo se abre formando una puerta ovalada y de ahí salen Lenalee, Komui y Kailan.
- ¡DETENTE KANDA! –grita Komui dando un par de aplausos para llamar su atención.
Pero a las dos mujeres y al varón le resbala una gota de sudor en la nuca porque ninguno lo escuchó, es más, parecía como si le hubiera gritado a la pared.
Kailan suspira con pesadez y sus manos son rodeadas por energía color blanca hasta la mitad del brazo, luego los extiende hacia esos dos y de sus manos salen proyectiles de energía blanca que se siente gélida.
Kanda y Allen están unos cuantos metros alejados, ambos corren hacia el otro para atacarse mientras se miran de forma retadora, pero sienten algo frío en sus pies antes de caer de lleno al piso prácticamente besándolo.
Adoloridos ambos levantan un poco el rostro para mirar la razón por la que sus pies no obedecieron la orden que su cerebro mando para que se movieran, notando que están congelados.
Kanda rápidamente busca a la causante de eso, sabe quien es sólo le falta localizarla hasta que se topa con Kailan que le sonríe traviesa, cerrando su ojo derecho y sacándole la lengua mientras coloca su mano derecha atrás de su nuca.
- ¡Maldita enana! ¿Por qué usaste tu poder en mí? –pregunta furioso fulminándola con la mirada, deseando matarla con ella, está tan concentrado en intentar matarla que no vio a los hermanos Lee alado de ella.
- ¡No me digas enana Bakanda! –grita furiosa apuntándolo con un dedo mientras que Allen mira sin entender a las tres personas que habían aparecido.
- Ya está bien chicos. –dice Komui con tranquilidad mientras aplaude un par de veces, pero le resbala una gota de sudor en la nuca al igual que a Lenalee y Allen al oír a Kailan y Kanda gruñir como perros rabiosos mientras se fulminan con la mirada.
- Cálmate Kailan. –pide Lenalee acariciándole el hombro a su amiga, más esta sigue en su pelea de gruñidos y miradas con Kanda ignorándola prácticamente, haciéndola suspirar con resignación.
- ¿Allen Walker? –Komui mira al peliblanco ignorando al par de perros rabiosos que intentan matarse con la mirada.
- Si. –dice Allen mirándolo a los ojos.
- Lamento el recibimiento. Hubo algunos problemas que me impidió leer la carta antes.
- Yo diría que más bien fue tu desobligación y desorden de tu escritorio. –dice Lenalee mirándolo con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente haciendo que Komui se aclare la garganta algo nervioso y que Allen lo mire molesto.
- Kailan quítales el hielo a esos dos. –ordena Komui desviando el tema haciendo que otra gota de sudor resbale en la nuca de Allen y Lenalee.
Kailan deja su pelea de miradas y gruñidos con Kanda para voltear hacia Komui.
- ¿Cómo quieres que haga eso? –pregunta cortante y al instante los hermanos Lee caen estilo anime y los que ya están en el suelo se salvaron de eso por ya estar ahí.
- Es tu poder, debes saber quitarlo. –dice Komui tratando de demostrar seriedad mientras se pone de pie y limpia sus gafas con un pañuelo.
- Yo congelo las cosas, lanzo hielo, puedo hacer armas con él y hasta hacer figuras con el mismo, pero no lo deshago. –dice agitando una mano restándole importancia. –búscate un mago fuego que lo derrita o espera a que solo lo haga. –dice despreocupada haciendo que una enorme gota de sudor resbale en la nuca de todos.
- ¿Qué clase de mago no sabe revertir su propio poder? ¿Cómo es que llegaste al nivel que estas? –pregunta Kanda mirándola con ojos entrecerrados haciendo sonreír nerviosa a Lenalee que mira de reojo a su amiga que es rodeada por un aura asesina.
Al instante tanto Komui como Lenalee se alejan considerablemente de Kailan y Allen llora internamente por no poder alejarse del objetivo de ella.
- Puedo romper el hielo. –dice tétrica mirando amenazante a Kanda mientras se truena los dedos de las manos.
Kanda saca fuerza de quien sabe dónde y rompe el hielo en sus pies, poniéndose de pie de golpe, antes muerto que dejar que esa chica con súper fuerza cuando se enoja lo golpee, y comienza a caminar.
- Rompe el hielo del moyashi. –dice indiferente al pasar al lado de ella, pero antes de que Kailan le de un puñetazo Kanda se las ingenió para dar un gran salto esquivándolo cayendo de pie unos metros atrás de ella.
- Maldito. –dice entre dientes volteando mientras gruñe viendo a Kanda alejarse como si nada de ellos.
Allen se estremece al saber que ahora seguro esa chica tenebrosa desquitará su fuerza con él, pero entonces cae en cuenta de algo.
- ¡¿Como me dijiste idiota? –grita furioso sacando fuerza del enojo logrando romper el hielo y poniéndose de pie de golpe sorprendiendo a los hermanos Lee.
- Bueno ya que te liberaste Allen-kun… -el peliblanco baja la mirada dándose cuenta que es verdad que se libero y él ni cuenta se dio, dejándole ver que enojado puede hacer muchas cosas. – mejor entremos a la escuela para que te puedas instalar. Es muy tarde así que mañana mediremos tu nivel de magia, aunque conociendo el maestro que tuviste debes ser muy poderoso. –dice mirándolo con algo de lástima imaginándose lo feo que ha de ver sido tener a Marian como maestro y al verle esa expresión sombría al mencionarlo comprobó que no estaba equivocado. – (Aunque admito que es raro que Marian se haya hecho cargo de un niño y más que lo haya entrenado, seguramente es alguien especial) –pensó analizando de forma disimulada con la mirada a Allen mientras que el par de chicas lo miran curiosas.
Komui, Lenalee, Kailan y Allen habían pasado el escudo y van caminando por los alejados patios de la escuela camino hacia los edificios de los dormitorios.
- Allen Walker ¿verdad? –pregunta amigable Lenalee y Allen asintió sonriéndole amigable.
- ¡Un gusto Allen-chan! Al parecer desde ahora seremos compañeros. –dice amigable Kailan y Allen le sonríe.
- Es verdad. Que mal educado soy. –dice apenado Komui. –mi nombre es Komui Lee y como sabrás soy el director de la escuela. –le sonríe amigable. –ella es mi pequeña hermana Lenalee Lee. –la apunta y esta le sonríe amigable a Allen y él le devuelve la sonrisa. –ella es Kailan Cross.
Allen detiene su paso al instante haciendo que los demás lo imiten mirándolo extrañado, en especial porque había agachado el rostro.
- ¿Cr… Cross? –Allen alza el rostro mostrando su expresión de póker que hizo que Kailan y Lenalee se alejen un par de pasos de él.
- Si. Es sobrina de tu maestro. –dice Komui sonriendo de oreja a oreja mientras que el par de chicas se sorprendieron al oír quien es el maestro de Allen.
- (Sólo espero que mi tío no lo haya mal influenciado aunque pienso que eso sería como pedir un milagro) –Kailan suelta un profundo suspiro lleno de resignación, pero alza una ceja al notar esa mirada de lástima que le dedica Allen, aunque se extraña más, al igual que los otros dos cuando éste se acerco a ella tomándole las manos entre las suyas.
- Pobre de ti, mira que llevar en tus venas sangre de ese bastardo. –dice con pesar mirándola con lastima.
- Y eso que no has conocido al padre y hermana de ella. –dice Komui con lástima apuntando a Kailan. –ella tuvo suerte de ser un poco normal.
- (Tengo la sensación de que puros locos entran a esta escuela) –Kailan tiene un tic nervioso en su ceja derecha, conteniéndose las ganas por golpear a esos dos por mirarla con lastima, mientras que Lenalee la mira de reojo sonriendo algo nerviosa mientras una gota de sudor resbala por su frente.
Continuara
y al fin salio Allen-chian *o*
a ver ke pasa cuando los otros dos regresen XD
espero el kap les haya gustado
GRACIAS POR SUS REVIEWS
BESOS
KRISS
