¡Regresamos!

Desde que Allen llego a la orden han pasado tres meses. En ese tiempo el peliblanco se ha hecho muy amigo de Lenalee y Kailan, siempre come con ellas, aunque cabe resaltar que el par de chicas aun no se acostumbraban a lo mucho que come el peliblanco. Incluso hacían la mayoría de las misiones juntos. A Allen le fue asignado el nivel de mago "A".

Por otro lado la relación de Allen y Kanda es pésima, siempre se que veían se metían en una pelea de miradas e insultos. Ya les había tocado hacer misiones juntos para la desgracia de ambos, aun así su relación no mejoraba ni un poquito… ¡bueno!, lo hacia un poco, las ganas de matarse entre ellos aumentaban.


Es un viernes veinte de agosto, es de noche y la luna llena alumbraba a todo su esplendor. Por el bosque fueras del campo que rodea la escuela se ve caminando a tres personas. La que iba adelante era un hombre de gran tamaño y gran masa muscular que tiene una máscara de hierro cubriendo su rostro.

Atrás de él caminando a la par van dos figuras más pequeñas. La de la derecha era una cabeza más alta que la de la izquierda, además que la complexión de su cuerpo es más tosca que el de la izquierda. La ropas de ambos estaba aterrada y su forma de caminar encorvados dejan ver que están cansados. Los dos llevan colgando en su espalda unas enormes mochilas que a simple vista se notaban que pesan.

El de la derecha viste una playera sin mangas color roja, dejando ver sus bien marcados brazos, le queda ceñida marcando su trabajado cuerpo. Unos pantalones deportivos color grises y un calzado deportivo color rojo. Sobre su cabeza tiene una gorra roja y al tener su rostro inclinado hacia abajo le tapa el rostro.

La de la izquierda viste una blusa de tirantes color verde seco, que le quedaba ceñida marcando su pequeña cintura y la curvatura de su busto. También lleva un pantalón deportivo color negro que le queda algo holgado y un calzado deportivo color negro. Usa una gorra del mismo color que el pantalón, aun así sobresalía su cabello de color negro recogido en una coleta alta, pero por el cansancio también lleva el rostro inclinado hacia abajo haciendo que la lengua de la gorra tape su rostro.

- Llegamos. –dice el enmascarado mirando al frente.

El par que iba atrás se detuvo, levantando sus rostros, mostrando sus ojos llenos de emoción. El chico dejo ver esas facciones apuestas y varoniles, al igual que uno de sus ojos es cubierto por un parche negro y el otro ojo muestra un hermoso color verde jade. La chica dejo ver sus facciones afinadas, femeninas y hermosas, al igual que sus ojos levemente rasgados de color rojo.

Ambos tomaron energías de quien sabe dónde y salen corriendo pasando alado de Sokaro que solo suspiro con pesadez cuando esos dos chocaron contra el muro invisible.

- Olvide que la escuela es protegida por un muro que te hace ver como que no hay nada. –dice ambos con voz de pito, estando pegados en el escudo como si fueran moscas, y a los pocos segundos se van resbalando como gelatinas.

- Idiotas. –dice con desprecio Sokaro a la vez que comienza a caminar mientras saca su insignia de mago del bolsillo de su saco.

Como si nada el enmascarado pasa sobre ellos aplastándolos y coloca su insignia en el muro, este abre una puerta ovalada y el hombre entra como si nada.

- Cinco segundos para que entren o el escudo se cerrara. –dice con tranquilidad sin dejar de caminar.

Como si trajeran resorte en la cola, el par de chicos se ponen de pie y corren para alcanzar a su maestro.

- (Bien decía mi papi que cada uno tiene lo que se merece y a mí me toco un maestro mas maldito que yo) –piensa la chica mientras corre y unas lagrimas salieron de sus ojos volándose con el viento, dándole un aire dramático.

- (Estos cinco años con ese monstro han sido eternos) –algunas lagrimas salían del ojo del chico mientras corría dándole un aire de príncipe triste.


Para desgracia de Allen y Kanda, les ha tocado patrullar esa noche juntos. Y la pobre de Kailan tuvo la mala suerte de tocar en el mismo equipo de ese par.

La peli-azul mira resignada como esos dos intentan matarse con la mirada mientras el aura de batalla los rodeaba, y se decían de insultos.

Kailan levanto la mirada viendo como el escudo se hace visible y eso solo pasaba cuando era abierto de algún lado. La chica frunció el entrecejo y se concentro, intentando sentir la energía del intruso.

- ¡Ha trabajar chicos! Alguien ha entrado. –dice cuando encontró la energía que buscaba y se dispuso a correr hacia esa dirección.

Kanda y Allen dejaron su pelea y corrieron hacia donde ha ido Kailan.


Sokaro iba caminando de lo más tranquilo con el par de cansados chicos atrás de él, en eso Kanda, Allen y Kailan saltaron de alguna rama colocándose delante de ellos haciéndolos detener su paso.

- Dos de ahí se me hacen conocidos. –susurra el chico pensativo solo para que la chica lo escuche, y esta asintió pensativa intentando acordarse quienes son.

Kanda al ver al hombre grande se le hizo conocido e intento recordar donde lo había visto.

- Identifíquense. –ordena con firmeza Kailan.

El chico dejo de intentar recordar quienes eran los que se le hacían conocidos y poniendo su mejor mueca de galán, limpiándose el sudor del rostro, camino hacia la chica que rápidamente se puso en guardia al igual que Kanda y Allen. Pero para sorpresa de esos tres el chico no ataco, sino mas bien tomo con elegancia una de las manos de Kailan haciendo que ella y sus dos compañeros lo miren extrañados.

- ¡Hola preciosa! ¿No te dolió? –pregunta galante.

- ¿Eh? –Kailan alza una ceja sin entender

- Cuando caíste del cielo. Eres todo ángel mamacita. –dice coqueto.

Kanda, Kailan y Allen casi caen estilo anime, mientras que Sokaro soltaba un profundo suspiro y la chica que lo acompañaba ensancho levemente los ojos al ver el colgante que colgaba del cuello de la chica con la que su amigo coqueteaba, rápidamente alzo un poco la vista buscando algo en el pelo de la chica y al encontrarlo sus ojos mostraron diversión.

- Sé que soy tan hermoso que es inhumanamente imposible, pero esta deidad tiene misericordia por las mujeres y tienes la fortuna de ser la elegida.

Un tic nervioso apareció en la ceja derecha de Kailan. Allen miraba al chico como si estuviera loco mientras una gota de sudor resbalaba por su nuca, en cuanto a Kanda intentaba recordar en quien había visto esa actitud antes.

- Tendremos una noche de pasión inolvidable muñeca.

- ¡Ya quisieras pervertido! –exclama furiosa dándole un puñetazo en el rostro sumiéndoselo, cuando Kailan quito su puño el chico cayó al piso al igual que su gorra dejando ver el parche en uno de sus ojos y el otro tenían en forma de espiral.

- ¡Lavi-baka! ¡Jajaja…! –la chica que lo acompañaba se tocaba la tripa con una mano mientras con la otra apuntaba al pelirrojo tirado en el piso mientras reía a carcajadas.

- ¡Espera! ¿dijiste Lavi? –dicen sorprendidos Kanda y Kailan mirando con los ojos muy abiertos al medio desmayado chico.

Allen no entendía bien lo que pasaba, pero por eso último supo que Kanda y Kailan conocían al tuerto pervertido.

- (Si él es Lavi entonces ella es…) –Kanda dirigió su mirada sorprendida a la chica que seguía retorciéndose de la risa.

- Tks… ya me hartaron mocosos. –dice Sokaro comenzando a caminar, ignorando el show que se armo.

- ¡Golpee a Lavi-kun! –exclama sorprendida kailan mirando al pobre Lavi tirado en el piso.

- No te preocupes imoto. –la chica dejo de reír al momento que se quitaba la gorra dejando ver mejor su rostro.

Kailan volteo hacia la chica y al verle esos ojos, los suyos se llenaron de lágrimas al instante. Kanda también se sorprendió al verle el rostro a la chica.

- (no recordaba que fueran tan hermosa… ¿Qué demonios pienso? Esa siempre ha tenido cara de ángel, pero en verdad es el demonio al igual que su amigo) –Kanda frunció el entrecejo haciendo lo posible por no sonrojarse ante sus ridículos pensamientos.

- Ese idiota es difícil de matar. –termina su frase divertida sonriéndole levemente a Kailan.

- ¡Nee-san! –exclama llena de felicidad echándosele encima a Eiren en un abrazo, haciéndolas a ambas caer al suelo, Kailan sobre Eiren.

- ¡¿Nee-san? –exclama sorprendido Allen.

- Has crecido mucho pequeña Kailan. –dice amigable acariciándole la cabeza.

Kailan algo apenada se hinca quitándose de encima de su hermana, limpiándose sus lágrimas, y Eiren se sentó mirando divertida y sintiendo nostalgia al verle las mejillas sonrojadas y esa mirada apenada a su hermana menor.

Eiren le sonrío de forma cálida a su hermana, sonrisa que sorprendió a Kanda porque nunca se la había visto, pero se enfureció por no poder apartar su mirada y fulmino con ella a la pelinegra, culpándola de lo que le está pasando.

Kailan al ver esa sonrisa que su hermana le solía dedicar cuando niñas no pudo evitar respondérsela. Ambas inclinaron levemente su rostro a un lado sin poder borrar esa sonrisa de felicidad, cosa que se le hizo tierna a Allen.

Eiren al sentir una penetrante mirada borro su sonrisa y volteo topándose con esa mirada asesina de ojos azules que se le hacía muy familiar. Y Kailan también miro a Kanda extrañándose porque quiera matar a su hermana con la mirada, aunque supuso que lo hacía por viejos rencores.

- ¿Eres Yuu-yuu verdad? –pregunta Eiren y Kanda frunce el entrecejo molesto.

- ¿Yuu-yuu? –repiten Allen y Kailan intentando no reírse.

- ¡Ustedes no lo repitan! –grita furioso, fulminando al par que lo miraban burlones. – ¡y a ti! ¡Te he dicho que no me digas así! –dice regresando su mirada fulminante a Eiren haciéndola sonreír divertida.

Eiren se puso de pie y camino hacia Kanda, colocándose muy cerca de él, y Kanda alejo su rostro algo asustado mientras ella lo acercaba mas mirándolo de forma analítica.

- Oye te has puesto muy guapo. No me imagine que el enclenque que eras cuando niño se convertiría en un muy apuesto chico. –dice enderezándose, sonriéndole de forma torcida.

Kanda no pudo evitar que sus mejillas se sonrojen levemente, por lo que molesto volteo el rostro a la vez que bufaba. Allen no aguanto las ganas de reírse y soltó la carcajada. Por otro lado Kailan alzo ambas cejas extrañada al haber notado el leve sonrojo en Kanda, y es que era de sorprenderse el ver a ese amargado sonrojarse.

- Ay, me pareció oír la voz de Yuu-pon. –dice Lavi algo adormilado, sentándose mientras se soba la cabeza, haciendo que todos lo volteen a ver, aunque Allen se rio con más ganas ante el sobrenombre y a Kanda le regreso ese tic nervioso que esos dos le sacaban con facilidad. –lo más seguro fue un sueño porque la escuche mas ronca y varonil, pero no le llega a mi voz provocativa y sensual. –dice con arrogancia sobándose la barbilla de forma coqueta.

- ¡QUE NO ME DIGAS YUU-PON! –grita furiosa Kanda haciendo que Lavi lo voltee a verlo sorprendidos.

- Pero si no soñaba, en verdad estás aquí Yuu-pon. –dice burlón.

Kanda estaba por gritarle unos insultos a ese idiota pero una corriente de aire que paso a su lado lo detuvo. Todos se sorprendieron, incluso Lavi al ver a Kailan frente a él abrazándolo, escondiendo su rostro en el hueco del cuello y hombro.

- Siento haberte golpeado Lavi-kun. –dice con voz llorosa haciendo que Lavi ensanche mas su ojos, pero luego sonríe con arrogancia respondiéndole el abrazo a esa "extraña"

- ¿Qué? ¿Te diste cuenta de mi belleza? –dice arrogante poniendo su mejor mueca de galán tres x. –no te apures preciosa que Lavi-sama es benevolente.

Kanda lo miro con ojos entrecerrados y una gota resbalando por su frente.

- Ya reconócela cabezón. Es Kailan. –dice con aburrimiento Eiren.

Lavi ensancha su ojo y la toma de los hombros separándola de él, viéndole el rostro, pero al verle esos ojos amatista llorosos reconoció a esa pequeña niña que dejo de ver hace muchos años, sorprendiéndole más al ver lo crecida que está, lo único que no cambiaba en ella era esa linda mirada.

Kailan al tener el rostro del chico que desde niña ha amado sintió su corazón palpitar con fuerza y sus mejillas se sonrojaron mas. Ahora nota lo apuesto que se ha puesto y ese parche lo favorecía bastante.

- Si que has cambiado Kai-chan. –dice amigable, abrazándola nuevamente, sonriendo de oreja a oreja y Kailan le respondió el abrazo emocionada.

Eiren los miraba conmovida, limpiándose invisibles lágrimas con sus manos. Allen también los mitraba conmovido, y Kanda rodaba los ojos con fastidio.

- Has crecido… mucho. –al decir la última palabra sus manos bajaron a los glúteos de la chica y los apretó con ganas.

Eiren sonrío socarrona mientras que a Kanda y Allen le resbalo una gota de sudor en la nuca al ver con la facilidad con la que Lavi rompía ambientes. Por otro lado a Kailan se le hincho una vena en la cabeza y un tic nervioso apareció en su ceja derecha.

- (Este no ha cambiado) –Kanda soltó un profundo suspiro.

- (Este tio no desaprovecha oportunidades) –Allen miraba a Lavi con desaprobación haciéndosele familiar esa actitud.

- Tres, dos, uno. –nada mas Eiren termino la cuenta y al instante Kailan se separo de forma brusca de Lavi.

Lo siguiente pasó en cámara lenta: Se ve como Kailan alza uno de sus pies para darle una patada a Lavi, el cual no desaprovecho poniendo su atenta pupila en el sexo de la chica cubierto por ese ceñido y pequeñísimo short. El pie de la chica poco a poco se va acercando a la cara de Lavi.

La cámara lenta termino y se ve a Lavi siendo pateado por Kailan. El pelirrojo sale rodando por el piso en dirección a Allen, el cual se hizo rápidamente a un lado para que no se lo lleve de encuentro, y el pelirrojo termina estampándose contra un árbol, dejándolo noqueado con el ojo en forma de espiral, con un chichón en la frente, la suela del zapato de Kailan marcada de rojo en su rostro.

- ¡Chuza! –exclama emocionada Eiren a la vez que alza sus brazos.

Allen miraba con lastima al pobre de Lavi mientras que Kanda lo miraba con burla. Kailan bajo su pie, esta roja del coraje y su respiración es acelerada.

- ¡Ahh…! ¡El encanto se fue! ¡Lo odio! –dice furiosa dando media vuelta y comenzando a alejarse a grandes pasos marcados de forma exagerada.

Eiren miraba divertida por donde se iba su hermana menor, pero al recordar que ahora no solo debe llevar su enorme mochila sino también la de Lavi con Lavi incluido suspiro con pesadez haciendo que ambos chicos la volteen a ver.

- ¿Quieres que te ayudemos a llevarlo? –pregunta con amabilidad Allen apuntando a Lavi. Y Kanda lo fulmino con la mirada por incluirlo a él.

- Con que se lleven el equipaje de ambos será suficiente ayuda. Yo me encargo del cabezón que tengo por amigo. –dice amigable sonriéndole levemente y Allen le devolvió la sonrisa asintiendo levemente.

Kanda molesto se acerco a Eiren y prácticamente le arrebato la enorme mochila, para después seguir caminando tomando la misma dirección que Kailan, ante la mirada extrañada de Allen y Eiren.

- Sigue enojándose con facilidad. –dice algo sorprendida.

- Es un amargado. –dice Allen encogiéndose de hombros restándole importancia. –por cierto, mi nombre es Allen Walker. –se presenta amigable sonriéndole de oreja a oreja.

- Eiren Cross. –dice su nombre con arrogancia inflando el pecho orgullosa.

Allen al oír el apellido obtuvo una expresión sombría que le hizo a Eiren alzar ambas cejas.

- Pobre de ti, mira que tener el apellido de un maldito como Marian. –dice tétrico poniendo su expresión de póker que a Eiren se le hizo adorable.

- ¿Conoces a mi tío? –pregunta emocionada.

- Fue mi maestro desde los ocho años. –dice aumentando mas su aura tétrica.

- ¡Qué suerte tienes! –dice mirándolo con envidia y Allen la fulmino con la mirada por según él burlarse de su desgracia.

- No te burles de mi desgracia. De igual forma te doy mi más sentido pésame. El ser pariente de ese hombre y el que lleves su sangre corriendo por tus venas es peor que la muerte. –dice algo conmovido mirándola con lastima.

- Al contrario, yo estar orgullosa de ser familiar de ese gran hombre. –dice con expresión de drogada y un aura brillante rodeándola.

- (Pobrecita, seguro el convivir mucho con el maestro en su niñez le atrofio la cabeza) –Allen miraba a Eiren como si ella fuera una pordiosera.

- Mejor ya vayámonos. –dice Eiren saliendo de su mundo de locolandia y Allen simplemente asintió.

La pelinegra camino hacia Lavi y le quito la mochila aventándosela a Allen. Este la tomo en el aire y casi se hunde en el piso con ella ante su peso. Al ver con la facilidad con la que Eiren la había lanzado se le hizo fácil, pensando que no pesaba tanto, pero ahora se lamentaba por haber sido un caballero ofreciendo su ayuda. Estaba seguro que la maleta que se llevo Kanda pensaba igual o más, y el muy bastardo había aparentado que no pesaba.

Eiren simplemente tomo de una de las patas a Lavi y comenzó a caminar arrastrándolo haciendo que se golpee la cabeza en cada bordo o roca.

Allen algo extrañado por como la chica llevaba a su amigo, se colgó la mochila y corrió para darle alcance y caminar a su lado.

Eiren tomo el camino más rocoso e iba de lo más contenta tarareando una canción. Y Allen solo hacia muecas de dolor al oír la cabeza del pobre chico ser golpeada.

- Oye, ¿no deberías tomar un camino más lizo para que tu amigo no se golpee tanto la cabeza? –sugiere mirándola de reojo.

Eiren deja su tarareo y voltea hacia Allen, para después mirar sobre su hombro hacia atrás viendo como Lavi se golpea la cabeza roca tras roca mientras camina.

- ¡Naa…! Es solo Lavi, no importa mucho. –dice despreocupada agitando su mano libre restándole importancia.

Allen la mira dudoso, regresando su mirada hacia atrás mirando con lastima como la cabeza de Lavi sale sangre y varios chichones le adornaban todo el cráneo.


Kailan llego furiosa a su habitación, azotando la puerta haciendo que Lenalee que se había levantado para ir al baño y ya estaba por volverse a acostar se sobresaltara.

- ¿Qué paso? –pregunta extrañada, viendo a su amiga furiosa, incluso echaba humo por las orejas.

- Es un bastardo. –dice molesta, poniendo su mirada más fría asustando un poco más a Lenalee.

- ¿Quién?

- Pues ¿quién va ser? El idiota de Lavi-kun. –dice fuera de sí, no hallando con que descargar su furia.

- ¿Lavi está aquí? –pregunta sorprendida.

- Si. Acaba de llegar junto con… ¡Nee-san! –exclama sorprendida. –demonios, por mi furia deje a Nee-san ahí botada. Once años sin verla y me olvide de ella. –dice espantada tocándose las mejillas y Lenalee la miraba incrédula con una gota de sudor resbalando en su nuca ante la bipolaridad de su amiga. – ¡iré a buscarla! –dice apurada dando media vuelta y saliendo de ahí más rápido que un rayo.

- Confirmado: todo Cross están locos. –dice sorprendida, mirando con los ojos muy abiertos por donde se fue su amiga, luego soltó un profundo suspiro. –lo mejor será cambiarme para acompañarla. Se veía muy enojada por quien sabe qué cosa le hizo Lavi, y si él le hace algo peligro lo termina matando con su loca hermana mayor dándole ideas para que sufra mas. –dice resignada, poniéndose de pie para buscar su uniforme.


Kanda solo había dejado la maleta de Eiren en la enfermería sabiendo que llevaría a Lavi, y sin esperar a que llegara se fue.

Eiren llevo a la enfermería a su amigo, y ahí se encontró su maleta. No le tomo importancia conociendo a Kanda sabía que los evitaría lo mas que pueda.

Mientras Eiren dejaba a su amigo en una camilla para que la enfermera lo atienda, Allen esperaba a la chica afuera cuidando ambas mochilas.

Cuando Eiren salió el peliblanco levanto la mirada a la vez que se ponía de pie.

- ¿Qué te dijeron?

- Que estará bien. Lo más fuerte fueron los fregasos que tenía en la cabeza. –a Allen le resbalo una gota de sudor en la nuca al ver el cinismo de la causante de eso. –según la enfermera en un par de horas despertara. –dice agitando una de sus manos restándole importancia.

- ¿Quieres que te ayude a llevar las maletas a tu habitación? –pregunta con amabilidad.

- Es más que seguro que mi antigua habitación ya fue ocupada por alguien. Tengo que ir con Komui para que me asigne otra, pero sinceramente no tengo ganas de verlo y menos si el monstro está con él. –dice con fastidio. –dejemos las maletas aquí, cuando ya tenga habitación, Lavi y yo las recogeremos. Mejor acompáñame al comedor, tengo hambre.

Allen no necesito dos veces que le pidieran eso, él amaba el comedor, además que no ha comido su tentempié de madrugada, su estomago aclamaba comida.


Lenalee había logrado alcanzar a Kailan, la cual ya había buscado a su hermana donde la dejo pero lógicamente no encontró nada. Ambas chicas no hallaban donde empezar a buscar a Eiren. Habían ido con Komui para ver si estaban ahí reportándose, pero solo lo encontraron con Sokaro, y ambos molestos le dijeron que cuando encuentres a Lavi y Eiren que les digan que se presenten inmediatamente a su oficina sino querían ser devueltos a la academia.

- Tal vez Kanda y Allen sepan donde están. –dice Lenale mirando de reojo a su amiga mientras caminaban. –los dejaste con ellos, así que lo más seguro es que fueron los últimos en verlos.

- ¿Y dónde estarán esos dos? Al igual que yo abandonamos nuestro trabajo, se supone que debíamos patrullar hasta las seis de la mañana y ya son las cuatro, y no estamos en nuestros puestos de trabajo. –dice resignada, solo esperaba que Komui no notara eso y la termine castigando.

- Kanda seguro debe estarse escondiendo para que Lavi y Eiren no lo molesten. –dice divertida y Kailan se contuvo las ganas de soltar una carcajada, se moría de ganas por ver a esos dos haciéndole la vida imposible a Kanda. –y pues Allen-kun seguro esta en el comedor, suele ir a media noche a comer, pero como ahora no pudo, seguro aprovecho para ir ahorita.

- Mmm…

- ¿Qué? –pregunta nerviosa al ver esa mirada insinuante que le dedico su amiga.

- Sin duda conoces muy bien a Allen-kun, eres muy observativa con él, sin contar que también eres muy detallista. –dice burlona.

- Es mi amigo, es normal que sea así con él. –dice desviando la mirada nerviosa mientras sus mejillas se sonrojan.

- Yo también soy tu amiga, en cambio eres más atenta con Allen-kun… ¿acaso me cambias por él? –dice mártir poniendo su puño derecho frente a su barbilla a la vez que un par de gotas se asoman por sus ojos.

- ¡Soy atenta con ambos! –exclama exaltada y mas avergonzada.

- No, he notado como con Allen-kun eres como nunca has sido conmigo. –dice más dramática mirándola dolida.

- ¡Deja de hablas así que me das miedo! –dice molesta con su cara más roja que u tomate. – ¡vamos al comedor de magos, sino está ahí está en el de estudiantes! –la peli-verde comenzó a caminar a grandes zancadas ante la mirada divertida de Kailan, la cual tenía una sonrisa burlona.


Lenalee y Kailan entraron al comedor y no les fue difícil dar con Allen que para suerte de Kailan estaba acompañado de Eiren.

Allen como siempre con una charola de comida que sobre esta había una montaña de diferentes platillos.

Eiren y Allen estaban sentados uno frente al otro, ambas pudieron observar como la chica le quitaba algo de comida a Allen, y este intentaba quitársela antes de que se la metiera en la boca, se les veía muy amigables, a pesar de solo conocerse hace un par de horas a lo mucho.

Lenalee al ver la escena frunció el entrecejo llevando una de sus manos al pecho, sintiendo una fuerte opresión ahí y en su estomago sentía un leve retorcijón.

- Ese Allen tan amigable como siempre, y parece que nee-san congenio muy bien con él. –dice divertida Kailan mirando la escena, pero cuando su mirada se desvía hacia Lenalee su sonrisa se borra al notarle esa expresión de molestia.

- Si. Tal parece que se llevan muy bien. –dice cortante mostrando molestia, haciendo a Kailan sonreír de forma forzada.

- Solo son amigos. Allen-kun es un chico que hace amigos con facilidad, es normal que incluso a la rara de nee-san le caiga bien. –dice palmeándole un hombro, sonriéndole de forma tranquilizadora y Lenalee volteo a verla intentando sonreírle, pero su sonrisa se vio falsa.


- ¡Ese es mi panecillo!

Allen manoteaba intentando quitarle su preciado panecillo, pero Eiren le empujaba con una mano el rostro intentando con su otra mano meterse el panecillo a la boca.

- No seas envidioso Allen. Tienes muchos en tu bandeja así que comparte. –dice divertida dejando ver que solo lo molestaba.

- Pero ese es mío, si querías uno hubieras pedidos al cocinero. –alega berrinchudo, pero dejo su forcejeo al ver al par de chicas que se colocaron atrás de la pelinegra.

Eiren al ya no sentir el forcejeo miro a Allen notando que este mira para atrás de ella, por lo que se volteo y su rostro quedo enterrado en los enormes senos de Kailan haciendo a esta sonrojarse. Eiren solo sentía el par de acolchonadas montañas con las que su cara se estrello.

Lenale y Allen se sonrojaron, incluso Allen casi tuvo un derrame nasal.

- ¡Nee-san! –exclama avergonzada Kailan.

Eiren aleja el rostro y lo alza hacia arriba un poco topándose con la mirada avergonzada de su hermana, que tenía las mejillas muy coloradas.

- Kailan. –dice mirándola seria, como si fuera a decir algo muy importante. – ¿Cómo es que tu senos crecieron tanto? ¿Qué tomaste condenada? Son mucho más grandes que los míos, y eso es injusto porque soy mayor que tu. –dice envidiosa poniendo sus manos sobre los senos de su hermana comenzando a estrujarlos sacándole un gemido de sorpresa a Kailan.

Allen ya no pudo contener su derrame nasal y tuvo que poner su mano derecha sobre la nariz para no manchar su comida, y Lenalee desvió su mirada avergonzada.

- ¡Nee-san! –exclama molesta y más avergonzada quitándole las manos con brusquedad. –no hagas eso.

- ¿Por qué? Soy tu hermana mayor, no pasa nada. Solo los estaba examinando, además no entiendo tu pudor si cuando niñas nos bañábamos juntas muchas veces y solíamos tallarnos la espalda mutuamente sin contar que somos mujeres y no tiene nada de malo. –dice despreocupada agitando una mano restándole importancia, haciendo avergonzar mas a Kailan.

El derrame de Allen se intensifico al imaginarse a esas dos bañarse juntas pero no de niñas sino a la edad que tienen ahorita y Lenalee al notar el derrame lo fulmino con la mirada.

- Ya no somos unas niñas nee-san, así que no vuelvas hacer eso de nuevo. –dice en forma de orden, mirándola con desaprobación.

- Los jóvenes de hoy en día ya no respetan a sus mayores, mira que darle ordenes a tu hermana mayor. –dice con desaprobación, mirándola con ojos entrecerrados haciendo que a Lenalee y Kailan le resbale una gota de sudor en la nuca ante el cinismo, ya que Eiren no es de la que respete a sus mayores, de hecho esa no respeta a nadie, ni a su propio padre.

- Te estuve buscando nee-san. –dice cambiando completamente de tema, sentándose alado de Eiren que se enderezo para seguir comiendo.

Allen tomo un par de servilletas y se las puso en los orificios de su nariz para detener el sangrado mientras que Lenalee se sienta alado de Kailan.

- ¿Para? –pregunta indiferente, poniéndole más atención a su comida.

- ¿Cómo que para qué? tenemos años sin vernos, quería hablar contigo, saber cómo te ha ido entre más cosas. –dice molesta y hasta ofendida mirándola con ojos entrecerrados.

- No exageres, solo no nos hemos visto un par de años, a lo mucho tres o cuatro. –dice despreocupada agitando una de sus manos.

Allen y Lenalee la miraron incrédulos porque ellos sabían que fue mucho más de cuatro años, mientras que Kailan tenía un tic nervioso en su ceja derecha y apretaba un puño a la altura de su barbilla.

- Fueron once años los que no se vieron. –aclara Lenalee ayudando a su amiga.

Eiren se inclina un poco hacia adelante para ver a la peli-verde notando por primera vez su presencia. Y Lenalee le sonrío levemente mientras levanta su mano en son de saludo.

- ¿Te conozco? –Lenalee casi cae estilo anime.

- Es Lenalee Lee, la hermana de Komui. ¿No la recuerdas nee-san? –Kailan mira resignada a su hermana sintiendo algo de pena por Lenalee al no ser reconocida por su hermana.

- Ah ya. –dice despreocupada, restándole importancia para después darle una mordida a su bollo relleno.

Allen y Kailan miraban de reojo a Lenalee, sonriendo algo nerviosos al ver como una expresión sombría aparecía en el rostro de la peli-verde.

- ¿Y bien? ¿Qué has hecho estos once años hermana? Debió haber sido algo que te mantenía muy ocupada como para ni siquiera escribirnos o llamarnos de vez en cuando. –dice con ironía mirándola con desaprobación. –Papá te extraña mucho.

- ¿Segura que fueron once años? Sigo pensando que fue mucho menos. –dice pensativa, sobándose la barbilla.

Lenalee miro con pena a su amiga, notando como esta aspiraba para darse paciencia y Allen suspiro resignado.

- Fueron once años. –dice entre dientes Kailan.

- Si tú lo dices. –dice encogiéndose de hombros restándole importancia.

- ¿Y bien? ¿Qué hiciste como para no poder ni ir a casa en vacaciones como prometiste? –pregunta con reproche mirándola algo dolida, recordando como cuando niña siempre la esperaba en navidad juntando los regalos que le preparaba manteniendo la esperanza que ira algún día.

- Un poco de esto y un poco de aquello. –dice indiferente mientras daba otra mordida a su bollo dejando más que claro que no le prestaba atención.

- Entiendo. –Kailan sonrío con amargura, Lenalee y Allen miraron con desaprobación a Eiren, la cual miro de reojo a Kailan notando la desilusión en sus ojos. –dejas más que claro que solo te importas tu. Papá y yo no somos dignos de entrar a tu mundo. –dice con tristeza.

Eiren suelta un profundo suspiro y cuando Kailan está por ponerse de pie es detenida por la pelinegra que la sostuvo del brazo derecho haciendo que la peli-azul la mire con tristeza.

- Lo que yo hice no es importante, incluso creo que te asustaría si te contara como me entreno Sokaro. –dice divertida sonriéndole levemente, pero se le borro la sonrisa y alzo una ceja extrañada al ver la expresión sombría de su hermana, mientras que los otros dos se golpeaban la frente con exasperación.

- Ósea que esas cosas sin importancia eran aun más importante que tu familia que te esperaba en cada navidad con regalos. –dice sombría sintiendo deprimirse más, provocándole una sonrisa nerviosa a Eiren.

- ¡Regalos! ¡Qué bien! Puedes dármelos ahora. –dice con emoción intentando arreglar las cosas, pero nuevamente la sonrisa se formo nerviosa al ver que una aura oscura y triste rodeaba Kailan. –yo te daré los míos… am… no compre regalos, pero puedo ir a comprar algunos ahorita… ¡es más!, me acompañas y los escoges, solo que no sean muy caros porque no tengo dinero porque no he hecho misiones en las que me paguen… de hecho mejor préstame algo de dinero para comprártelos. –Eiren se ponía más nerviosa al ver como cada palabra que decía empeoraba la expresión sombría de su hermanita.

- (Mejor que ya deje las cosas así) –Allen y Lenalee miraban con ojos entrecerrados a Eiren sintiendo pena por Kailan al tener una hermana así.

- No me importan mucho los regalos. Con que fueras a casa en navidad me hubiera conformado, aunque solo te quedaras un día. –dice sombría.

- ¡Ay vale! ¡Lo admito! Estaba tan centrada en el entrenamiento y en hacer misiones peligrosas que me olvide de que eran vacaciones y que podía ir a casa, cuando lo recordaba ya no tenia vacaciones, así que pensaba que el otro año lo arreglaría, pero pasaba lo mismo cada año. Luego me fui con Sokaro y ese monstro no me dejaba ni descansar un día, me ponía a entrenar día y noche, y cuando no entrenábamos me ponía a hacer misiones suicidas y él se quedaba con la paga. –confiesa exasperada.

Lenalee y Allen sintieron un poquito de pena al tener a ese loco que a leguas se nota su sadismo como maestro, incluso Allen se sintió identificado porque su maestro hacia lo mismo con él, pero también miraron con desaprobación a la pelinegra ante su egoísmo. Kailan suspiro con pesadez y volvió a sentarse borrando toda expresión sombría en ella haciendo que Eiren suspire con pesadez.

- Siempre has sido una egoísta que pierde la noción del tiempo. Veo que por más que crezcas eso no cambia, al contrario aumenta. –dice resignada. –en fin, eres mi hermana te acepto tal cual eres.

- ¡Heheh…! Bueno ya que está todo arreglado cambiemos de tema. –dice rascándose la nuca y todos la miran con ojos entrecerrados. – cuéntame de ti. ¿Qué clase de magos eres? ¿Qué nivel eres? ¿Cuándo entraste a la escuela? ¿A qué edad despertaste tu magia? ¿Qué tipo de magia tienes? ¿Eres como yo: teniendo la magia de papá y la de tu madre? ¿Qué edad tienes? –a los tres les resbalo una gota de sudor en la nuca y la miraron incrédulos ante la última pregunta.

- Bueno. –Kailan suspiro con pesadez resignada ante lo último, pero se sintió animada al ver que su hermana se interesaba por primera vez en saber cosas de ella. –soy un mago de ataque. Soy nivel "B". Entre a los doce años a la escuela y desperté mi magia a los diez años. No sé si haya heredado la magia de papá, pero Komui dice que es muy posible que la tenga, pero si herede la de mi madre que es dominar el hielo y crearlo. Y tengo diecisiete años. –contesta todas sus preguntas de lo más feliz sonriendo de oreja a oreja.

- Muy interesante, así que quince años. –dice con tranquilidad mientras come haciendo caer estilo anime a sus tres acompañantes.

- ¡No prestaste atención a nada de lo que te dije verdad! –dice alterada Kailan poniéndose de pie y fulminándola con la mirada mientras una vena se hinchaba en su cabeza.

- Claro que te escuche. –dice mirándola ofendida. –me dijiste que tu magia es fuego como la mía.

- Es hielo. –dice exasperada con la vena en su frente hinchándose mas y un tic nervioso apareciéndole en la ceja.

Lenalee y Allen miraban incrédulos a Eiren, en verdad que les daba pena la pobre de Kailan.

- Solo bromeaba. –dice burlona picándole la punta de la nariz con un dedo de forma juguetona haciéndole sonrojar las mejillas algo avergonzada. –es más que claro que la magia de papá está en ti, si aun no ha despertado es porque no le has dado la importancia y entrenamiento necesario, pero si quieres aprenderla y despertarla con gusto te entrenare, esa será mi compensación por tenerte esperando estas navidades. –Eiren sonríe de forma torcida al ver la mirada sorprendida de su hermana dejando ver que no se esperaba eso de parte de ella. –y sobre lo demás, es sorprendente, aunque claro como toda una Cross sobresales. –dice con orgullo acariciándole la cabeza en una muestra de cariño.

Kailan bajo la cabeza algo apenada con sus mejillas más sonrojadas, pero una sonrisa llena de felicidad adorno su rostro, siempre quiso que su hermana la felicitara y se ofreciera a hacer algo con ella, como entrenar. Por primera vez sintió que Eiren la miraba caminar a su lado y no atrás de ella.

- (Es sorprendente ver que Eiren es buena hermana mayor… ahora entiendo porque Kailan la quiere mucho) –Lenalee le sonrío feliz a su amiga sabiendo que esos leves detalles de Eiren la hacían feliz porque ella más que nadie sabía lo mucho que Kailan quería a su hermana, aunque a veces le sea difícil de soportarla. (Nunca había visto el lado tímido de Kailan… se ve adorable) –Lenalee se toco sus sonrojadas mejillas mirando enternecida a su amiga por conocer por primera vez su faceta de niña tímida.

- (Siendo sincero no me imagine que alguien como Eiren tuviera ese lado de su personalidad, pero tal parece que solo Kailan se lo saca) –Allen negó divertido, sabiendo que ese par de hermanas eran muy diferentes en todo, pero el cariño que se sentían era igual. –(por otro lado no imagine que Kailan tuviera ese lado tierno y tímido, ella también se porta diferente estando Eiren… eso la hace ver tan mona) –Allen miro a Kailan como si fuera un tierno cachorrito.

Kailan levanto un poco la mirada notando como su hermana la miraba divertida mientras le acariciaba la cabeza haciéndole sonrojar más, pero que también infle los mofles ofendida pensando que se burla de ella.

- Deja de mirarme así. –dice molesta quitándole con brusquedad la mano. –siento que te burlas de mi. –dice ofendida volteando el rostro al lado contrario mientras cruza sus brazos a la altura de su pecho.

- Es divertido ver lo fácil con lo que te sonrojas. –dice sonriendo de forma socarrona y Kailan la fulmina con la mirada mientras los otros dos sonríen nerviosos.

- Como si tú no te sonrojaras. –dice ofendida.

- Por pena es difícil que me sonroje. –dice con arrogancia sonriendo de forma torcida haciendo que Kailan la fulmine con la mirada.

- Por cierto, nii-san los está esperando a ti y Lavi en su oficina. –dice nerviosa Lenalee cambiando de tema antes que su amiga pierda la paciencia.

- Que siga esperando. –dice indiferente agitando una mano haciendo que a sus acompañantes les resbale una gota de sudor en la nuca.

- Por cierto nee-san, tengo una duda. –dice Kailan mirándola curiosa y Eiren la miro dejándole ver que la escuchaba. – ¿Por qué Lavi-kun tiene un parche?

- Porque perdió ese ojo. –dice con tranquilidad y Kailan ensancho los ojos sorprendida, ella que había pensado que Lavi se lo ponía para verse más interesante, conociéndolo era muy probable en él.

- ¿Cómo lo perdió? –pregunta preocupada.

- (Si le digo como seguro me va querer matar, he notado que con los años se ha vuelto muy enojona) –Eiren se tenso un poco y se puso de pie de golpe. –lo siento chicos, me tengo que ir a despertar a Lavi. Komui nos espera. –dice rápidamente y sale corriendo de ahí como rayo dejando a los tres mirando incrédulos la nube de humo que dejo.

- ¿De cuando acá le importa dejar esperando a alguien? –pregunta incrédula Lenalee.

- Esconde algo. –dicen a la vez Allen y Kailan mirándose entre sí.

- Siempre huye cuando no quiere decir algo porque no le conviene o cuando debe algo que no quiere pagar. –dice Kailan con ojos entrecerrados.

- Eso mismo hace mi maestro. –el peliblanco puso su cara de póker recordando cuando su maestro huía como le iba a él.

Kailan tenía una expresión pensativa buscando en su cabeza la forma de investigar la razón por la que su hermana no quiere que se entere del como perdió Lavi su ojo, sabía que era ese algo lo que escondía. Lenalee simplemente suspiro resignada pasando su pupila de Allen a Kailan.

Continuara

y ya regresaron ese par de diablillos, siendo mas grandes, mas sexy, mas malditos, mas wilos jajajajaja a ver ke pasa con su regreso

espero el kap les haya gustado

GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS