Sakura se encontraba encerrada en esa habitación al menos hace una hora, dedicándose solamente a observar las cuatro paredes, mientras que subida en la cama y apoyando su espalda en la pared esperaba con aburrimiento que alguien viniera por ella.

El motivo era que tenía hambre, en un principio no había tenido mucho problema en quedarse en su habitación a solas así podía planear la estrategia tranquilamente, pero que su estómago gruñera cada dos minutos lo hacía insoportable.

Además que planear y preparar todo era algo que resultaba casi imposible ya que le habían sacado todas sus pertenencias, pero también había algunas que se quedó consigo.

Se tanteo su abdomen y efectivamente se encontraba ahí el líquido con el veneno y debajo de su pecho tenía guardada una inyección paralizante. Tenía que pensar cuidadosamente su uso. Suspiro nuevamente al escuchar su estómago gruñir.

—Ya cálmate estómago, seguramente las personas malas te darán de comer —Le dijo, mientras le daba palmadas suaves.

De pronto la puerta se abrió y Sakura al dirigir la mirada se encontró con la de Itachi, con una expresión divertida en su rostro.

—Así que debo suponer que los miembros de Akatsuki son las personas malas —Le dijo sin apartar su mirada y ella por su parte se avergonzaba por haberla descubierto en ese estado.

—Dejar a una chica encerrada en una habitación sin dejarle algo de comer es muy malo —Repuso desviando la mirada.

—Yo no te deje encerrada, solo te dije que no tenías permitido salir —Le explico apoyándose al marco de la puerta.

— ¡Es lo mismo! —Exclamo chocando sus ojos verdes con los ojos negros— y dime ¿Qué pasaba si yo salía y tú me encontrabas?

—No deberías haber salido—Le dijo sin contestarle realmente a la pregunta.

— ¿Y si quería ir al baño?, saben esta habitación 4x4 se le olvido ese detalle—Siguió quejándose.

—No tenía planeado una nueva integrante de Akatsuki... —Le dijo— Si quieres puedes mudarte a mi habitación —Añadió mirándola y Sakura desviaba la mirada roja de la vergüenza.

— ¡No! e-está bien e-esta habitación, v-viéndolo b-bien es acogedora—Balbuceó nerviosa y aún ruborizada. En cambio él soltó una carcajada.

—Bien cómo quieres, te pierdes la oportunidad —Repuso— La comida está servida, eso es lo que vine a decirte —Le dijo yéndose.

Después de que Itachi se retirara, Sakura se palmeo la frente por idiota, en su mente se repetía las palabras de Itachi.

"Te pierdes la oportunidad"

Era una idiota y eso explicaba la marca de su mano por toda su frente, la oportunidad pasaba enfrente suyo y ¿Qué hacía?

Rechazarlo y por eso se arrepentía completamente. Bien podría estar bromeando, pero al menos si era más sexy o seductora, tendría el valor de proponérselo o en este caso aceptarlo.

¿Era tarde para reclamar la oportunidad? ¿Era tarde para cambiar de opinión?

Suspiro nuevamente y levantándose de la cama atravesó la puerta que Itachi dejo semiabierta. Debía olvidar lo que había pasado hace unos minutos, porque ya había pasado y no podía cambiarlo. Sin embargo aun seguía molesta consigo misma, lo que ocasionaba que de nuevo se golpeara la frente, y todo por dejar ir una buena oportunidad.