wola! aki de regreso con la conti de ste fic n_n
espero la disfruten, como tambien espero ke les guste ste opening que mi kerida imouto preparo para ste fic n_n
Light my fire – Kotoko
Varios haces de luces de colores interceptan entre sí en un fondo negro.
Light my fire
Frente a una aparente tumba se abren un par de ojos dorados con la pupila rasgada.
La escena se cubre de negro nuevamente.
Ima tokihanatte
Eiren voltea sobre su hombro, viendo a Lavi caer de rodillas mientras se cubre su ojo derecho.
himeta omoi wo
Lavi gruñe mientras intenta detener la sangre que brota de su ojo. Eiren estira su mano hacia él con expresión preocupada.
Muri laeru
Bookman en el jardín de su casa tomando el té.
Genjitsu
Komui revisando unos papeles con expresión seria.
Tachikiru
Lenalee caminando por los pasillos de la orden con expresión distraída, cargando varias carpetas con papeles dentro
tame ni wo
Allen observa fijamente su mano izquierda cubierta por un guante, la hace puño y mira al frente con decisión.
Unmei ga hitsuzen da to shitatte
La pequeña Kailan acostada en el piso del estudio de su casa, los rostros semi transparentes de los pequeños Eiren y Lavi aparecen encima de su cuerpo.
Nobody can predict what will happen
Ahora aparece ella con su apariencia actual acostada en su cama con su brazo derecho tapando parcialmente sus ojos. Los rostros semi transparentes de Edrick y Marian aparecen encima de su cuerpo.
Nikushimi ni aragatte kun da
Se observa el rostro de un pelinegro el cual abre los ojos mostrando sus irises de color verde. Seguido por sus padres y por último una pequeña niña vestida de sirvienta cargando unos platos.
Sono me ni utsushita mirai wo
Un hombre y una mujer de apariencia madura mira preocupados a una chica de pelo castaño y ojos azules con el rostro pálido y unas ojeras bajo sus ojos. Un chico joven vestido de mayordomo sonríe de forma enigmática mientras hace una reverencia.
Kono te ni
Kanda abre sus ojos y frunce el ceño a la vez que hace un corte transversal y longitudinal al aire con su katana.
Shut up!
Una quimera de dos cabezas, una de león y la otra de ciervo ruge liberando energía color beige.
onore no sonzai
Un muro de hielo se rompe rebelando la figura de Kailan quién tiene expresión seria.
Sakebe
Un dragón con cola y ojos de camaleón junto a una hiena con cola de escorpión y alas de murciélago sobrevuelan la ciudad lanzando ondas de energía.
Wow! Wow!
Un hombre con sombrero de copa observa desde la cima de la torre Eiffel como la ciudad es destruida.
Shut up!
Allen teniendo los ojos cerrados sostiene con la mano derecha su muñeca izquierda. Su brazo izquierdo empieza a brillar con energía blanca a la par que abre sus ojos.
Shut up!
Kanda camina desenfundando con lentitud su katana y su cuerpo es rodeado por rayos.
Donna koe ga
El cuerpo de una quimera de escarabajo y lobo es rodeado por energía marrón mientras se lanza hacia Kanda el cual la repele con sus rayos.
Kono saki ni
La pequeña niña sirvienta corre por la ciudad con expresión de miedo. El chico pelinegro y la chica castaña observan a través de una ventana como las columnas de humo se alzan hacia el cielo.
matte you tomo
Eiren y Lavi pegando sus espaldas y teniendo los ojos cerrados son envueltos por una energía roja y azul al mismo tiempo.
Wow
Ambos liberan un dragón de fuego y una serpiente de agua respectivamente.
Wow
Las cuales acaban con varias quimeras a la vez.
Light my fire
Abre los ojos y levantan sus rostros sonriendo de medio lado.
¡Somos clase "S"!
Acostado en una camilla de la enfermería esta Lavi. El chico lleva puesta la misma ropa y una sabana azul le tapa de la cintura para abajo. Su cabeza esta toda vendada haciéndolo parecer calvo. Poco a poco va abriendo su ojo y parpadea un par de veces intentando enfocar la vista, cuando lo logra se sienta y se toca la cabeza adolorido, sintiendo el vendaje a la vez que hace una mueca de dolor.
- (¿Por qué me duele la cabeza? No recuerdo la batalla) –pensó extrañado notando que está en la enfermería. – (Solo recuerdo que después de ver el tesorito cubierto por el short de Kai-chan me perdí en el mundo de la inconsciencia) –el pelirrojo se sobo la barbilla pensativo, intentando recordar algo más. –(Aun así no recuerdo que me haya golpeado tan fuerte como para provocarme este dolor en la cabeza, sin mal no recuerdo ella me golpeo en mi linda cara y no en la cabeza… ¿Qué habrá pasado? ¿acaso Kai-chan pensó que tenía unas cucarachas en la cabeza y me golpeo hasta matarlas?)
- ¡Lavi! –Eiren abre la puerta de golpe sonriendo de oreja a oreja. – ¿are? ¿Lavi? –dice extrañada al no verlo.
Se adentra en la habitación y comienza a correr las cortinas buscando a su amigo. Al abrir la penúltima ve a Lavi acostado en la cama, usando su brazo derecho como almohada y su expresión es pensativa.
- Oye, Komui quiere que vayamos a su oficina. –dice con tranquilidad.
- ¡No se diga más! –exclama poniéndose de pie de un brinco, olvidándose de su dolor de cabeza. –vamos con mi futuro cuñado, digo con Komui. –dice de forma heroica. –por cierto ¿has visto a mi futura esposa? –pregunta moloso volteándola a ver con expresión de drogado.
- (¡Demonios! Olvide que este tarado esta loquito por Lenalee. No quiero pensar en cómo se pondrá Kailan cuando vea como liga con Lenalee.) –Eiren salió de sus pensamientos al sentir un golpe en la cabeza viendo a Lavi que la miraba como si fuera una retrasada.
- ¿Sigue viva alguna neurona o abordaron la misión? –pregunta con falsa preocupación, aunque esa mirada burlona lo delata.
- ¿Qué decías? –Eiren lo mira con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente.
- Me alegra que no han muerto todas tus neuronas aun. –dice falsamente aliviado, soltando un profundo suspiro. –pensé que tanto fuego las había chamuscado como a tus ojos. –dice burlón, sonriendo de forma socarrona.
- Al que se le chamuscaran serán a ti. Yo me encargare de hacerlo. –dice amenazante mirándolo con ojos entrecerrados y el pelirrojo se abrazo a si mismo mirándola asustado, dando la típica imagen de virgen recién ultrajada. –mejor ya dime lo que decías, y vamos con Komui para que nos asigne una nueva habitación. –dice con indiferencia.
- Corrección: mi cuñado. –aclara juguetón.
- Como digas. –dice con fastidio dándole por su lado.
- ¡Ah sí! Decía que si no has visto a mi amada. –dice de forma melosa poniendo ojo de cachorro abandonado bajo la lluvia.
- Si. Ya la vi. –dice con aburrimiento, y Lavi la toma de las solapas acercándola a él, mirándola como loco asesino.
- ¿Enserio? ¿Cómo esta? ¿Me espero? ¿Está más hermosa? ¿Finalmente le crecieron los senos? –preguntaba de forma exaltada y acelerada mientras la estrujaba hacia atrás y adelante mareándola. – ¡dime que por lo menos son del tamaño de un limón! ¡No me importa que no sean melones como me gustan, con Lenalee me conformo con simples limoncillos! –dice con desesperación sin dejar de estrujar a su amiga.
-¡Ya suéltame! –dice con molestia, alejándose de él con brusquedad. –no me fije en sus senos, ni siquiera le puse atención. Estaba más ocupada comiendo, hablando con mi hermana y mirando lo apuesto que es él nuevo amigo de Lenalee y Kailan.
- ¿Amigo? –dice sorprendido y casi horrorizado. – ¿no…? ¿no me digas que es novio de alguna de las dos? –pregunta asustado.
- Gracias a Kami-sama no. Se llama Allen Walker y según me conto fue alumno de mi tío.
- Que suertudo. –dice con envidia, pero cayó en cuenta de algo y la miro picaron. – ¿Cómo que gracias a Kami-sama? ¿No me digas que te gusto?... Picarona, ya le echaste el ojo –dice insinuante, moviendo sus cejas de arriba abajo.
- Ya sabes. Esta como quiere el condenado, además que se ve adorable cuando pone esa expresión cuando habla de mi tío o se lo recuerdan. –dice con emoción recordando esa expresión tétrica y sombría estilo póker. –pero aun es algo inocente, tendrá que pervertirlo. ¡Ja!
- ¿Fue alumno de tu tío y sigue siendo inocente? –pregunta sorprendido, desencajando la mandíbula. –me es difícil de creer. Si tu tío es el más grande pervertidor de niños. Recuerda que a los tres años nos ponía videos pornográficos para que no lo molestáramos mientras leía sus revistas pornográficas. –Eiren asintió dándole la razón.
- Raro ¿verdad? –dice pensativa sobándose la barbilla y Lavi asintió.
- Bueno querida amiga. –Lavi camina hacia ella sonriéndole de forma amigable. poniéndose a su lado, colocándole el brazo sobre sus hombros de forma amigable. –¿Ese tal Allen te gusta enserio o es una aventura como las demás? –pregunta insinuante, comenzando a caminar junto con ella hacia la salida sin quitarle el brazo de los hombros.
- No sé. Es lindo, divertido e interesante. –dice pensativa sobándose la barbilla. –sería interesante tener una relación con él, además es bueno varias un poco, los chicos malos con los que he salido siempre me provocan dolores de cabeza. –dice con algo de fastidio recordando esos problemas que siempre le causan.
- Entonces cabe la posibilidad que Allen sea mi futuro cuñado. Me gustaría conocerlo. –dice con emoción.
- Es el chico de cabello blanco que nos topamos cuando entramos. –Lavi se sobo la barbilla intentando recordar al chico.
- No pues si que darás el cambio. Ese chico parece ser un chico bueno y justo, no un maldito sádico y desgraciado como siempre te han gustado… No veo a ese chico como tu tipo, de hecho siempre he pensado que los de tu tipo son como Yuu-pon, siempre tus amantes tienen esa mirada sádica cuando se enojan. –dice pensativo, no viendo como las mejillas de su amiga se sonrojaban levemente y desviaba la mirada, cosa muy rara en ella, pero rápidamente borro ese sonrojo y nerviosismo en su mirada, de hecho solo duro un par de segundos.
- Es que no has visto a Allen con esa expresión adorable que pone cuando le hablan de mi tío o le mencionan algo referente a él. –dice maravillada recordando a Allen con esa expresión.
- Si tú lo dices. –dice agitando una mano restándole importancia. –pero imagino que ese Allen será para ti lo que es Lenalee para mí. ¡Ya sabes!, ella es la chingona, las demás son solo pulgas que saltan en mi petate, y seguirán saltando, aunque consiga el corazón de Lenalee… Hay Lavi para todas por siempre. ¡No pienso poner tristes a las demás!... Sé que Lenalee será feliz con saber que ella será la dueña de mis quincenas. –dice de forma heroica. –Dime qué piensas lo mismo amiga mía. –dice suplicante mirándola con ojos de cachorro triste. – ¿Seguirás dejando que más pulgas salten en tu petate? No quiero que el dúo romper parejas se desintegre. –dice con pesar parpadeando su ojo, haciéndolo lagrimear.
- ¡Claro! –exclama con heroísmo. –pero en esta relación yo seré la dueña de las quincenas de Allen.
- ¡Viva! ¡El dúo rompe corazones y parejas seguirá aunque nos pongan correa! –dice emocionado alzando su brazo libre en son de festejo y Eiren alzaba el otro, ambos con expresión de drogados y aura brillante rodeándolos.
Lavi y Eiren entraron a la oficina de Komui, viendo a este tomar café en su característica taza acompañado de Sokaro que bebía una cerveza, quien sabe como se la bebía llevando esa mascara, pero de que lo hacia lo hacía.
- Hasta que llegan mocosos del demonio. –dice con molestia Sokaro fulminándolos con la mirada haciendo que el par lo mire con fastidio.
- Como pasa el tiempo, ya son unos adolecentes. –dice melancólico y teátrico Komui. –Aun recuerdo cuando llegaron aquí, eran solo unos mocosos de ocho años con aires de grandeza, maleducados, traviesos y revoltosos. ¡Ahora mírense!—dice con mas melancolía, apuntándolos. – Son unos chicos de diecinueve años con aires de grandeza, más poderosos que antes, traviesos, pervertidos, putos y más sádicos. –dice con molestia mirándolos con ojos entrecerrados.
- No nos alagues tanto Komui que no la creemos. –dice Lavi falsamente avergonzado tocándose las mejillas.
- Siempre alagándonos Komui. –dice Eiren sonriéndole amigable.
- ¡Ah! Y más arrogantes. –dice con molestia, mirándolos con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente.
- Ya no sigas cuñado, que me la creo. –dice con arrogancia Lavi.
- ¡¿Qué dijiste?... ¡No soy tu cuñado maldito pervertido! –dice furioso mirándolo como psicópata asesino a la vez que salta el escritorio colocándose frente a Lavi y lo toma de las solapas. –¡Sácate esa obsesión que tienes con mi Lenalee! ¡No me hagas llamar nuevamente a un exorcista para que intente sacarte esa obsesión nuevamente! –dice como loco poseído mientras lo estrujaba haciendo que al pelirrojo se le torne su ojo en forma de espiral. – ¡Nunca seremos familiares, y menos cuñados maldito mocoso pervertido!
Sokaro suspiro con pesadez, ya quería irse de ahí y dejar a ese par de mocoso, pero antes tenía que hablar más con Komui y hacer un par de cosas, aunque si seguían así su partida de ahí demorara mas, y la verdad está usando todos su autocontrol para no masacrar a todos ahí, su terapeuta le dijo que tenía que controlar su sadismo.
Por otro lado Eiren se sentó en el escritorio de Komui y tomo las galletas que este tenia junto con su taza de café, y comenzó a comérselas en completa tranquilidad mientras miraba a Komui estrujar a su amigo intentándole sacar la idea de que será algo de Lenalee.
Ya es mediodía, y Kanda está sentado en una de las mesas del comedor completamente solo como tanto le gusta, su caliente comida está colocada en la mesa frente a él, y sabe que la gran mayoría de los de ahí le temen como para siquiera intentar sentarse en SU mesa.
El peli-azul alza la mirada al ver tres bandejas de comida colocarse frente a él sobre SU mesa, cabe resaltar que una de las bandejas tenía una pirámide de comida.
Kanda frunció el entrecejo viendo a Lenalee, Kailan y Allen sentarse frente a él comenzando a platicar amenamente.
- (¿Quién les dio permiso de sentarse aquí?) –Kanda los fulmino con la mirada pero los tres lo ignoraron estando metidos en su plática, bueno eso de las dos chicas, en cuanto Allen está comiendo como si no lo hiciera en años.
Por el bien de su salud mental los ignoro como si no existieran, sabía que eso sería lo más sensato que podría hacer, así que Kanda se dispuso a seguir comiendo.
Kailan miro de reojo a Allen mientras conversaba con Lenalee, y su rostro adquirió un tono azul.
- Nunca me acostumbrare a su forma de comer. –dice algo asqueada y Lenalee sonríe de forma forzada, mientras que Kanda hacia lo posible por no mirar ni un poquito al peliblanco, incluso trataba de no oír los sonidos que hacia al comer o seguro terminara asqueándose y perdiendo el apetito.
- Por cierto. –Lenalee deja de ver a Allen tragar para voltear hacia su amiga, mirándola curiosa. –no he visto a Lavi. Y Eiren desde que se fue a despertarlo para ir con mi hermano tampoco la he visto y de eso ya han pasado como ocho horas.
- Tal vez siguen en la oficina de Komui-san. –dice pensativa Kailan. –tienen años fuera de la orden, se deben estar poniendo al día. Ya que tengo entendido no solo fueron a entrenar con Sokaro-san, sino también estaban en una misión de investigación.
- Puede ser. –dice pensativa Lenalee.
- ¡Comí muy rico! –exclama Allen maravillado.
El par de chicas voltean a verlo notando como el peliblanco tiene la panza demasiado inflamada, está en una pose despreocupada mientras con un palillo se quita la comida de entre los dientes provocando que a ambas les resbale una gota de sudor en la nuca.
- ¡Todos a la sala número cinco del edificio en entrenamientos! ¡Repito: Todos a la sala de entrenamiento número cinco!
Se oía la voz de Komui a través de las bocinas que estaban en el comedor haciendo que todos miren a la bocina más cercana con extrañeza.
- (Tengo un mal presentimiento) –fue el pensamiento de Lenalee, Kanda y Kailan que tienen una expresión sombría.
Se ve un terreno ondulado con piso de tierra, siendo rodeado por varias butacas estilo escalones, algo así como un coliseo. Las bancas están ocupadas por alumnos y magos que se encontraban en la orden.
Komui sosteniendo un micrófono en su mano derecha está parado en medio de la enorme arena.
Para desgracia de Kanda; Kailan, Allen y Lenalee se sentaron alado de él.
- Algo me huele mal. –dice Kailan con expresión sombría.
- No soy yo… creo. –Allen que estaba alado de la peli-azul alza sus brazos para olerse las axilas y así comprobar que no es él el que huele mal. –No. No soy yo. –dice seguro bajando los brazos.
Kanda y Kailan lo miraron con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente, mientras que Lenalee sonreía de forma forzada con una gota de sudor resbalando por su frente.
- ¡Dos magos desean aportar una pelea entre ellos! –dice con molestia Komui a través del micrófono. – ¡Esto servirá para que los maestros y yo podamos seleccionar en que rango ponerlos en este momento! ¡Se supone que esta pelea solo deberían verla maestros, yo y concejales de la orden! –dice con seriedad cerrando sus ojos y a los pocos segundos los abre mostrando una mirada de psicópata asesino. – ¡PERO LOS MALDITOS MOCOSOS SE ENTERCARON EN QUE NO HARÁN NADA SINO TIENEN MUCHO PUBLICO! ¡ Y YO ME HARTE DE INTENTAR OBLIGARLOS, NI SOKARO BAJO TORTURAS LOS PUDO OBLIGAR, ASÍ QUE NO NOS QUEDO DE OTRA MAS QUE ACCEDER A SU ESTUPIDEZ! –grita furioso, pareciéndose más al loco obsesionado psicópata que es.
Kanda puso una expresión sombría de completo fastidio, Kailan suspiro resignada al igual que Lenalee, Allen sonrío con emoción mientras que el demás publico tenía una enorme gota de sudor en la nuca ante la reacción tan loca que tuvo el director, era raro que lo sacaran de sus casillas de esa forma, por lo general era él el que los sacaba de sus casillas a ellos.
- ¡YA PASEN A LA ARENA PAR DE TARADOS! –grita furioso mirando hacia la entrada de la arena.
- ¡NO PASAREMOS HASTA QUE NOS PRESENTES COMO ES DEBIDO! –grita una voz masculina desde adentro de las tribunas, por lo que él público no lo veía.
- SI KOMUI, PRESENTANOS COMO NOSOTROS NO LO MERECEMOS O TE QUEDAS ESPERANDO HASTA QUE TENGAS QUE USAR VIAGRA. –ahora grito ahora una voz femenina desde el mismo lugar que el chico.
Kanda, Lenalee, Kailan y Allen fueron los únicos en reconocerlas. A los primeros tres se les sombreo la frente de negro, incluso Kailan sentía pena ajena. En cuanto Allen sonreía divertido, ese par cada vez se le hacía más divertido.
Komui suspira con pesadez intentando sacar sus reservas de paciencia con esos dos. Ya más tranquilo se pone el micrófono frente a sus labios.
- Con ustedes Lavi Bookaman (un cabrón pervertido) y Eiren Cross (una sádica pervertida) –presento con tranquilidad Komui.
Varios en el publico que conocían a esos dos cuando niños se sorprendieron al saber que habían regresado a la orden y entendiendo la razón por la que Komui era sacado de sus casillas con facilidad.
Tanto Eiren como Lavi salen a la arena con las manos en alto entrelazadas en son de triunfo, sonriendo de oreja a oreja.
La gran mayoría de las chicas al ver a Lavi se sonrojaron y se les tornaron los ojos en forma de corazón, lo mismo le paso a los chicos al ver a Eiren provocando que a Kailan y Kanda se les entrecierren los ojos.
Allen les empezó a aplaudir emocionado y los admiradores que se habían ganado con su físico ese par lo imitaron.
Lavi se acerca a Komui y le arrebata el micrófono poniéndoselo frente a sus labios.
- ¡Disfruten la pelea muñecas! –dice coqueto guiñándoles el ojo, sacándoles suspiros soñadores a todas las chicas.
Komui, Kanda y Lenalee rodaron los ojos. Eiren sonrío divertida mientras que a su hermana menor se le hinchaba una vena en la cabeza. Komui le arrebata el micrófono con brusquedad para ponerlo frente a sus labios.
- ¡LETS COCO!
- ¿Lets coco? –pregunta extrañada Eiren.
- Que comiencen. ¿Qué no saben ingles? –pregunta con burla haciendo que una gota de sudor resbale por la nuca de todos.
Lenalee sintió pena ajena, mientras que Allen se retorcía de la risa ante la ignorancia de Komui.
- ¡Es lets globo! ¡Jajaja…! –decía entre carcajadas Allen.
- Es lets go. –aclara Kailan.
Lenalee sonríe nerviosa mientras que Kanda rodo los ojos.
- ¡En fin! ¡Comiencen! –dice Komui corriendo, alejándose de ellos, escondiéndose atrás de una tarima, acción que imitaron los que calificarían a esos dos, incluso Sokaro lo hizo, esa acción les dio un mal presentimiento a Kanda, Allen, Kailan y Lenalee.
Lavi y Eiren se colocaron frente al otro mirándose de forma retadora mientras una sonrisa divertida adorna sus rostros.
- ¿Listo? –la sonrisa torcida de Eiren se amplió a la vez que un sello brillando en rojo aparecía en el suelo alumbrándola a ella con su luz.
- Siempre estoy listo. –dice con arrogancia Lavi ampliando su sonrisa mientras que debajo de él aparecía un sello de color azul cielo alumbrándolo con su luz.
- Con que esta vez será viento. –dice con burla mientras pone su mano derecha frente a su rostro y esta es envuelta por fuego.
- Viento, fuego, tierra o agua. Cualquiera que use será la perdición para mi contrincante. –dice con arrogancia a la vez que alrededor de sus pies se crea leves corrientes de aire.
- ¿La magia de Lavi es viento? –pregunta curioso Allen mirando a Kailan.
- A decir verdad son los cuatro elementos. Esa es la magia de su familia –aclara la peli-azul mirándolo y Allen ensancho los ojos sorprendido.
- El maestro de los elementos y la reina del fuego, así solían llamar a esos dos desde que se convirtieron oficialmente en magos. –comenta Lenalee y Kanda bufa. –la razón: Lavi controla los cuatro elementos con una maestría estupenda, a su corta edad los controla mejor que muchos magos más poderosos. Aun así en el fuego Eiren lo controla mucho mejor que él, es como si ella fuera uno con el fuego. Me imagino que por esa razón Lavi no usa fuego para pelear contra Eiren porque eso sería un arma de doble filo. —dice con seriedad regresando su mirada a la arena.
Todos miraban atentos a ese par, interesados por saber que tan fuertes son y que tanto han mejorado.
Diez minutos después se ve la arena completamente destruida, la tarima donde estaban escondidos los que iban a calificar calcinada, casi todos los que iban a calificar la pelea están tirados en el piso chamuscados, con chichones y los ojos en formas de cruz. Komui está con la cabeza clavada en la arena y con las pompis en alto. El único que se ha salvado es Sokaro que estaba sentado en una banca con los brazos cruzados a la altura de su pecho en una pose despreocupada.
El publico tampoco se salvo, están también inconscientes al haber recibido los ataques que esos dos lanzaron a lo pendejo contra ellos. Los únicos que estaban a salvo eran Kailan, Lenalee, Allen y Kanda, y eso porque ese par no lanzo ataques al pedazo donde estaban esos cuatro. Así que los cuatro miraban incrédulos a ese par.
En medio de la arena están Lavi y Eiren jugando piedra, papel y tijera. Sokaro se pone de pie y salta quedando alado de ellos.
- Genial par de retrasados. –dice Sokaro con ironía. –se supone que la pelea seria entre ustedes dos, no que ustedes dos ataquen a los demás.
- ¡No nos interrumpas monstro! ¡Estamos decidiendo quien te mandara a ti a freír espárragos! –gritan volteándolo a ver furiosos.
Menos de medio segundo le tomo a Sokaro tomarles la cabeza a cada uno y estampárselas contra el suelo haciendo que los únicos cuatro consientes miren impresionados la brutalidad con la que el hombre prácticamente les enterró la cabeza en el suelo como si nada.
- Dense cuenta a quien le gritan idiotas. –dice de forma sádica mientras se sacude sus manos entre ellas, viendo con desagrado a ese par que esta con las pompas paradas. –se supone que en esta pelea iban a calificar el nivel en el que están, pero dudo que dejando casi muertos a casi todos los que iban a calificarlos ayude. –dice con fastidio dando media vuelta, metiendo su mano dentro de uno de los bolsillos de su chaqueta, sacando un papel que al pasar alado de Komui se lo pego en el trasero. –díganle a ese idiota que deje mi opinión sobre en qué nivel los considero que están pegado en su trasero, aunque imagino que no será necesario, después de todo yo ya le había dicho eso antes y que no había necesidad que los demás los vieran peleando pero el tarado no hizo caso a mi recomendación y he ahí las consecuencias. –dice con fastidio mientras se aleja. –también le dicen que me fui, tengo cosas más importantes que hacer y ya no quiero seguir perdiendo el tiempo aquí. –sin más se alejo saliendo de la arena.
Eiren y Lavi se enderezaron nada más salió Sokaro, ambos se pusieron de pie dejando ver el gran chichón que tenían en la frente el cual sangraba a borbotones.
- ¡Finalmente nos libramos del monstro! –exclaman emocionados alzando sus brazos en son de triunfo.
Ambos saltaron a las gradas donde estaban los únicos cuatro que se salvaron viéndolos incrédulos, en especial porque esos dos les sonreían como si no se estuvieran desangrando de la frente, lo que les dejo muy en claro que seguro ya están acostumbrados a esa clase de golpes por parte de su maestro.
Eiren al ver que Lavi posaba su mirada en Lenalee, rápidamente salto colocándose atrás de Kailan, y le tapa los ojos con sus manos.
- ¿Quién soy? –dice juguetona.
- Suéltame nee-san. –dice con fastidio.
- No, hasta que me digas que ropa traigo.
Kanda y Allen miraban extrañados a Eiren mientras que Lavi miraba coqueto a Lenalee que lo miraba como el loco que es.
- Pantalón gris y una blusa verde. –dice a la vez que se quita las manos de su hermana con brusquedad y la iba a mirar con reproche pero sus ojos se detuvieron en Lavi viendo como este tomaba una de las manos de Lenalee entre las suyas.
Allen al ver ese gesto sintió molestia sin saber la razón mientras que Eiren suspiraba con pesadez.
- Te extrañe mucho mi amada Lenalee. –dice galante dándole un beso en la mano.
Allen y Kailan ensancharon los ojos, ambos sintiéndose celosos, aunque la segunda si estaba consciente de sus celos, cuando el primero no sabía la razón. Kanda rodo los ojos con fastidio.
Kailan entendió la razón por la que Eiren le tapaba los ojos, ella sabía que a Lavi le gustaba Lenalee. Molesta volteo hacia su hermana fulminándola con la mirada.
- Ya no soy una niña nee-san. En todo este tiempo que no estuviste conmigo crecí y madure. Ya no necesito tu protección y menos para eso. –dice molesta y sin mas da media vuelta comenzando a alejarse con la atenta mirada llena de resignación de Eiren.
Lavi como los demás escucharon eso mirando extrañados por donde se fue la peli-azul, en especial Lavi que soltó la mano de Lenalee para acercarse a su amiga mirándola con desaprobación, haciendo que esta deje de mirar por donde se fue su hermana para verlo a él.
- Años sin ver a tu hermana menor y ya la andas molestando. –dice con desaprobación. – ¿qué le hiciste ahora? –dice resignado.
- Seguir tratándola como una niña, e intentar protegerla de las pendejadas de un idiota. –dice con molestia, fulminándolo con la mirada.
- ¿Yo que hice? –dice extrañado y apuntándose a si mismo provocando que Eiren y Kanda se golpeen la frente con la palma de su mano mientras que los otros dos no entendían nada.
- Ser un idiota como siempre. –dice con fastidio tomándole las mejillas y estirándoselas.
- Tug tagbien ereg unag idiogta. –dice con dificultan entrecerrando sus ojos.
- Eso no lo discuto. –dice cortante Kanda.
- Yuu-yuu. –Eiren deja de jalarle las mejillas a Lavi y volteo hacia Kanda poniendo su mejor cara de cachorro mojado. – ¿En verdad piensas eso de mi? –sus ojos parpadearon dándole un aspecto más lindo.
Kanda volteo dándole la espalda para no seguirla viendo mientras se golpeaba mentalmente por habérsele hecho linda así.
- Si. –dice cortante comenzando a caminar alejándose de ellos.
Eiren se rasco la nuca extrañada mirando por donde Yuu se va, no entendiendo la razón por la que desde que conoce a Kanda siempre le da la espalda cuando ella le pone esa cara. Lavi se sobaba sus adolorida mejillas mirando divertido a Kanda, ya que él sospechaba la razón de su reacción. Allen y Lenalee también miraban extrañados por donde se fue Kanda, ya que se les hizo rara su reacción.
En la hora de la cena, como siempre y para desgracia de Kanda: Allen, Lenalee y Kailan se han colado en su mesa, haciendo como que no se dan cuenta que estaba ahí sentado antes, y Kanda por el bien de su salud mental los ignoraba, en especial a Allen que tragaba como animal y eso le daba asco a cualquiera.
Lenalee y Kailan como siempre platicaban de temas irrelevantes mientras comían, intentando no mirar a Allen comer, o seguro se les quitara el apetito.
Un par de pies saltaron a la mesa, haciendo que Allen deje de comer para mirar curioso a los dueños de esos pies, mientras que los otros tres lo hacen con fastidio imaginándose a quienes pertenecen.
Ahí parados sobre la mesa están Eiren y Lavi en una pose heroica, viendo el horizonte, provocando que una gota de sudor resbale en la nuca de los cuatro a la vez que sus ojos se entrecierran.
Tanto Lavi como Eiren llevan puesto su nuevo uniforme de magos, uniforme que les acaban de dar, junto con varios modelos iguales para los siguientes días de la semana.
El de Lavi es un pantalón color blanco, ajustado con los costados en color negro. Una chaqueta con manga tres cuartos en color negro, cerrada hasta la cintura, con el dibujo de la orden al lado izquierdo del pecho, el dibujo de cruces en sus hombros y espalda. Sus botas son color marrones, adornadas con remaches de metal plateado y varias correas hasta las pantorrillas. Amarrada en su pierna derecha una correa donde porta su mini martillo. Guantes negros en sus manos cubriendo en sus nudillos. En su cuello una larga bufanda color naranja lo adornaba, y cubriendo su frente tiene una bandana negra con detalles en verde agua.
El uniforme de Eiren consiste en un pantalón negro ajustado, la pierna derecha le llega a medio muslo mientras que la izquierda es completa y tiene varias correas adornándola. Blusa blanca sin mangas y con el cuello algo alto, llega a mediación de su propio cuello, y le queda ceñida al cuerpo, casi marcándola como una segunda piel. Una chaqueta color negra de mangas largas que le llega a mediación del ombligo, es de zíper y la lleva abierta, en ambas mangas tiene como adornos varias correas, el símbolo de la escuela está grabado en el lado izquierdo del pecho, el diseño de las cruces en color blanco esta en sus hombros y espalda. Sus botas son de color negro y llegan a mediación de la pantorrilla. Cubriendo sus manos unos guantes negros que llegan a los nudillos. Para finalizar una boina blanca sobre su cabeza, y lleva el pelo trenzado hacia atrás dejando caer algunos cortos mechones sobre sus mejillas.
- ¡La mesa es para comer, no para pararse! –grita molesta Lenalee.
- Lenalee, no le hables así a tus superiores. –dice con burla Eiren, y Lavi asintió dándole la razón.
- ¿Superiores? –preguntan extrañados Allen, Lenalee y Kailan, mientras que Kanda fruncía el entrecejo dándose una idea.
- Según tengo entendido Kai-chan y Lenalee son magas clase "B". Yuu-pon y Allen son clase "A", y desde ahora nosotros somos magos clase "S". –dice con arrogancia Lavi, haciendo el símbolo de amor y paz con los dedos de su mano derecha.
Kailan, Lenalee y Allen tenían los ojos levemente ensanchados mostrando sorpresa mientras que los de Kanda mostraban molestia.
- ¡Ja! ¡Nombre, si somos la fregonada! ¡Ja, ja!... Lo digo y lo vuelvo a repetir: la inshe escuela no sirve para nada, mi única enseñanza es lo que la vida me enseña. –Lavi puso sus brazos en su cadera estilo jarra a la vez que reía de forma exagerada.
- Idiota. –dice entre dientes Kanda, mirándolo con ojos entrecerrados.
- Mira esto y muérete de la envidia. –dice el pelirrojo a la vez que de entre su chaqueta saca una placa de metal con el grabado de la escuela y en la parte superior decía su rango.
Al verla Kanda frunció mas su seño, fulminando con la mirada la placa como si esta tuviera la culpa de todo.
- ¡Esa plaquita nos permite salir de la escuela cuando queramos, ordenarles lo que queramos a los de clase más baja entre otras cosas! ¡En cambio a ustedes sus plaquitas no les sirve más que de pisa papeles o de que sepan que son maguitos! –Eiren también puso sus manos en su cintura y le hizo compañía a su amigo en la risa exagerada que mostraba triunfo y superioridad, provocando más la furia en Kanda.
- ¿Qué opinas Lenalee? Tienes la fortuna de que un gran mago y apuesto hombre posara su ojo en ti. –dice galante mirando a Lenalee, la cual le resbalo una gota de sudor en la nuca mientras lo miraba incrédula.
Allen frunció el entrecejo con molestia, y Kailan apretó sus puños con fuerza y luego miro a su hermana, sonriéndole levemente, pero de forma sincera.
- ¡Felicidades nee-san!
- ¡Gracias imouto! –dice con arrogancia Eiren teniendo el ego bien subido.
Lavi sonrío con arrogancia esperando su felicitación y mirada de admiración de Kailan hacia él.
- Bueno. Me retiro. –dice Kailan poniéndose de pie con tranquilidad a la vez que toma su bandeja. –tengo algo que hacer. –Lenalee miro extrañada a su amiga al notarla decaída mientras que Eiren suspiraba resignada mirando a su hermana alejarse.
- ¡Kai-chan no me felicito! –exclama Lavi sorprendido y horrorizado. –¿Por qué si felicita a Eiren? ¡Kai-chan nunca me ha pasado por alto! Ni siquiera me miro. –dice mas choqueado con la mandíbula desencajada, haciendo que todos lo miren como el loco que es. – ¡mi hermanita ya no me quiere! –dice con pesar llorando de forma exagerada, a Lenalee se le sombreo la frente de negro, el ver a Lavi así le recordó a su hermano mayor.
- Ella es solo mi hermana. Que te quede claro eso. –dice molesta Eiren a la vez que le da un zape. – ¡Lavi-baka! –dice molesta saltando de la mesa, corriendo hacia la salida.
- ¡¿AHORA QUE HICE? –grita furioso mirando a su amiga alejarse mientras se soba la cabeza.
- ¡SER UN IDIOTA! –grita antes de atravesar la salida.
- ¡Maldita sea! –el pelirrojo se cruza de brazos mirando con molestia por donde se fue su amiga.
Kanda simplemente se puso de pie para irse a entrenar, no podía dejar que esos dos le siguieran ganando, mientras que los otros dos no entendían del todo lo que paso.
- Lenalee, dame un besito para contentarme. –dice meloso parando las trompas hacia Lenalee que alejo su rostro mirándolo asustada.
- Oye no te aproveches. –dice molesto Allen.
Lavi lo voltea a ver con molestia, pero de pronto sus ojos se ensanchan.
- ¿No me digas que tu…? –el pelirrojo lo miraba como si hubiera descubierto que era peli-blanco provocando que esos dos lo miren como el loco que es. – ¡No me vencerás! –dice retador brincando al suelo, lo mira intimidante a la vez que pone sus dos dedos frente a sus ojos en una seña que lo estará observando, luego dio media vuelta y se fue caminando metiendo sus mano en los bolsillos de su pantalón.
Allen y Lenalee lo miraban alejarse con los ojos entrecerrados y una gota de sudor en la nuca, en clara señal que no entendieron nada.
En uno de los patios de la escuela esta Kailan, recargada en el tronco de un árbol, con sus ojos cerrados, en una expresión tranquila, cuando en realidad su cerebro es una maraña de pensamientos, todos referente al pelirrojo que ocupa su corazón desde que es niña.
El aroma de cigarro le dio de lleno molestando su nariz, por lo que molesta abre los ojos dispuesta a gritarle al imbécil que fuma cerca de ella, pero se sorprende y sus palabras se quedan atoradas en su garganta al ver que la que fuma es su hermana mayor que esta frente a ella con cigarrillo en manos, mirándola con indiferencia.
- ¿Fumas nee-san? –exclama sorprendida a la vez incrédula.
- Como dijiste ayer: muchos años sin vernos que uno agarra nuevas mañas. –dice despreocupada agitando una mano despreocupada.
- Nee-san está prohibido fumar dentro de los planteles. –dice en forma de regaño ya saliendo del shock y mirándola con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente.
- No estamos dentro de los planteles, estamos afuera. –dice con burla. –además soy un mago clase "S". –dice con arrogancia mostrándole su placa con presunción, y a Kailan le resbala otra gota de sudor en la nuca
- Nee-san, en este momento me duele mucho la cabeza. No tengo ganas de aguantar tus arranques de loquera. –dice con fastidio.
Eiren se toca el pecho de forma dramática, dedicándole una mirada ofendida, pero al ver la mirada de su hermana menor soltó un profundo suspiro y cambio su mirada a una seria.
- Oye Kailan, se que ya estas grande, que eres fuerte, pero aun así no me pidas que deje de intentar protegerte. Se desde siempre lo que sientes por Lavi.
Kailan ya sabía eso, pero aun así no pudo evitar que sus mejillas se sonrojaran levemente por la vergüenza, es muy diferente saberlo a que te lo digan en voz alta, por lo que bajo la cabeza ocultando su pena.
- Y créeme cuando te digo que no te conviene, te mereces alguien mejor, deja que se dé cuenta de lo que eres…
Kailan se sorprendió, nunca pensó que su hermana le diría algo así, menos de esa forma tan madura. Sorprendida alzo su rostro para verla, y la admiración que mostraban sus ojos fue remplazada por incredulidad, a la vez que se entrecerraban sus ojos y una gota de sudor resbala por su nuca, al ver que Eiren sostiene una revista juvenil con ambas manos, poniéndola frente a su rostro, dejándole más que claro que es de ahí donde saco todo lo que le dijo.
- Nee-san deja de darme consejos que lees en una revista juvenil.
Eiren levanta la mirada de la revista, sonriéndole culpable, pero al ver la mirada molesta de su hermana, suspiro resignada y aventó la revista hacia atrás.
- Solo intentaba animarte. No sé qué decir en esta clase de cosas. Sé que te sientes decepcionada, y triste porque Lavi se fijo en Lenalee y no en ti. Pero algo si te digo: conquístalo a tu forma. Mientras no se casen tienes oportunidad. Tu ventaja es que me tienes de tu lado, y que tú conoces mucho mas de Lavi de lo que haría Lenalee. –dice amigable, sonriéndole. –te invito un helado para que te animes un poco. –propone ampliando su sonrisa, mientras que Kailan la miraba sorprendida.
- Es sorprendente que algo como eso haya salido de tu boca, nee-san. –le dice sonriendo, mostrándole con esa sonrisa que en verdad apreciaba sus palabras, y Eiren le devolvió la sonrisa. –pero cambiando de tema, no me dejan salir de la escuela así como así, al menos que este de misión o de vacaciones.
- Pero iras con una maga…
- Si con una maga clase "S" y seguro me dejan ir si voy con ella. –dice con aburrimiento, mostrando lo cansado que le causaba esa frase. –pero necesito aclarar muchas cosas, y apenas sola para pensar todo con claridad. Gracias por el consejo. –dice dando media vuelta y mirándola divertida por sobre su hombro. –recuerda que me prometiste entrenar conmigo.
- Claro. Mañana empezamos. –dice amigable, haciendo el símbolo de amor y paz con su mano derecha.
Kailan asintió sonriéndole levemente y comenzó a caminar alejándose de la pelinegra, ante la atenta mirada de esta.
- Es verdad que ya maduro demasiado. –dice para sí misma mostrando algo de diversión cuando ya su hermana se alejo lo suficiente como para que no pueda escucharla. –crecen tan rápido. –dice de forma dramática, apretando un puño a la altura de su pecho.
- ¿Qué esperabas? ¿Pensabas que seguiría siendo la misma niña? –dice una voz masculina en un tono aburrido.
Eiren voltea algo sorprendida por no haberse dado cuenta de su presencia, topándose con Kanda que la miraba con indiferencia.
- ¿Yuu-yuu? –exclama con sorpresa.
- Deja de decirme así. –dice entre dientes, mostrando molestia y un tic nervioso apareció en su ceja derecha.
- No lo hare. Suena lindo. –dice de forma berrinchuda, inflando los mofles y parando las trompas.
- Tks… Kanda rodo los ojos con molestia sabiendo que era una pérdida de tiempo.
- ¿Yuu-yuu? –lo llama extrañada al verlo dar media vuelta.
- Eres un fastidio. –dice con molestia saltando a la rama de un árbol, para después saltar a otra, alejándose de ella de forma apresurada.
Eiren lo miro alejarse algo sorprendida, ya que solo le hablo para tener una plática corta y sin sentido, y luego alejarse molesto, eso era raro aun para Kanda. Después de unos segundos la sorpresa se borro de sus ojos, y una sonrisa seca adorno su rostro.
- Admito que te extrañe mucho Yuu-yuu, pero ese será mi secreto. –dice con diversión para sí misma, cerrando uno de sus ojos de forma traviesa, mientras miraba por donde el peli-azul se fue.
Continuara
la vdd ste kap se me hizo algo soso -.- jajajaja
espero ke les haya gustado
MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS
SE CUIDAN
BESOS
KRISS
