Una misión a nivel… ¿de quien?
En un vagón privado de un tren se ve a Kailan sentada alado de l ventana, a la chica se le ve una expresión cansada, sus ojos se ven algo rojizos y tiene unas marcadas ojeras bajo sus ojos, además tiene su codo recargado en el marco de la ventana y posa su mano en su frente.
- (Maldito dolor de cabeza, malditas nauseas, maldita nee-san por dejarme tomar esa cosa, maldito Komui por mandarme de misión, en resumen maldigo todo lo que me rodea.) –la frente de la peli-azul se sombreo de negro y su expresión se hizo mas sombría.
- ¡Una misión muy importante! ¡Al fin misión dignas de mí! –dice emocionado Allen quien esta sentado en el asiento de enfrente.
Kanda quien esta en el mismo asiento solo que del lado de la ventana cerró los ojos sintiendo que le calaba con más intensidad el aura brillante que rodeo al albino. Lenalee que esta sentada alado de Kailan sonrío levemente y asintió dándole la razón a Allen, mostrando lo feliz que esta ante la emoción del albino. Mientras que Kailan hizo una mueca de dolor al sentir retumbar más su cabeza.
- ¡Ja! ¿Misión a tu nivel dices? –dice kanda con ironía. –mas bien diría yo que esta misión es muy grande para ti moyashi. –dice mirándolo con superioridad, sintiéndose satisfecho por conseguir que el aura brillante del albino desaparezca.
- ¡Yo diría que es al revés idiota! Esta misión no esta a tu nivel bakanda. –dice mirándolo de reojo lanzándole rayitos con la mirada al igual que Kanda a él. –pero no te apures que yo te salvare el trasero cuantas veces sea necesario, después de todo para eso estamos los compañeros de equipo. –dice con burla, mostrando una mirada arrogante y poniendo una pose chula, sintiéndose satisfecho al ver como el peli-azul frunce el entrecejo.
Lenalee suspiro con pesadez al ver que esos dos comenzaban a discutir, sabiendo que fue muy hermoso para ser verdad que duraran más de veinte minutos sin pelear. En cuanto Kailan le apareció un tic nervioso en su ceja derecha y su expresión se hizo más sombría.
- Moyashi idiota, esta misión solo esta a mi nivel. Ustedes tres solo serán meros estorbos a los cuales no salvare, muriendo los tres le harán un bien al mundo. –dice con arrogancia provocando que Lenalee frunzan el entrecejo y lo fulminen con la mirada, y que Kailan apriete sus puños en clara muestra que se esta conteniendo, pero el peli-azul ni las vio por estar mirando retador a Allen, que lo mira igual.
- Bakanda. –dice entre dientes, pelándolos como si fuera un perro gruñendo.
- Moyashi. –dice de la misma forma y también pelando los dientes.
- ¡Ya veremos quien esta al nivel de esta misión! –dicen ambos sin dejar de mirarse de forma retadora, mandándose rayitos con la mirada y una potente aura de fuego rodeándolos.
Kailan llego a su límite de paciencia y se puso de pie haciendo que Lenalee la voltee a ver y se asusto al verle esa expresión a su amiga.
- (pensé que lo borracha ya se le había quitado) –piensa temerosa y buscando una vía de escape por si a Kailan se le ocurre empezar a congelar todo como ayer.
Kailan camino acercándose a esos dos y puso cada una de sus manos en la nuca de cada uno para después empujar y hacer chocar las frentes de ambos con fuerza.
Kanda y Allen se separan rápidamente mostrando furia en su mirada y dejando ver como de las frente no solo les ha quedado roja por el fregazo sino también les salía sangre de ahí, donde fue tan potente el golpe que hasta el chichón les reventó o simplemente ambos tienen cabeza dura.
Ambos voltean hacia Kailan fulminándola con la mirada, pero al verle esa expresión sombría que les recordó lo que paso ayer se asustaron. Allen de un brinco se puso atrás de Lenalee, asomando levemente su cabeza por sobre el hombro de la chica mientras se soba adolorido su frente, y a Lenalee se le sombreo la frente de negro porque el albino haya escogido esconderse atrás de ella.
Kanda uso todo su autocontrol para no expresar el temor que sintió… ¡¿pero que digo? Si Yuu Kanda no le teme a nada, así que el escalofrió que sintió al ver a Kailan con esa expresión no fue por eso, fue porque hacia mucho frio dentro del vagón, cosa rara ya que están arriba de los veintiocho grados centígrados, pero digamos que el peli-azul es muy friolento.
- Los oigo hablar nuevamente y les mocho las pelotas. –dice amenazante y marcando mas su expresión sombría haciendo que Allen se esconda completamente atrás de Lenalee y que esta se apunte mentalmente mantenerse callada cuando Kailan sufra los azaches de la cruda.
- Eres una vulgar. –dice Kanda, mirándola con ojos entrecerrados haciendo que Kailan nuevamente muestre lo invertebrada que puede ser al voltear su cuello ciento ochenta grados.
Debido al exceso de violencia se corta la escena, pero lo siguiente que se logra ver es a Kanda sentado estilo indio en el techo del tren por la parte de afuera, con el viento ondeando su larga cabellera y su ropa. El peli-azul tiene sus brazos cruzados, su expresión muestra lo furioso que esta, sus ojos están cerrados y el derecho lo tiene morado, en su cabeza se divisan un chichón sobre chichón; así formando cuatro, un pedazo triangular de vidrio enterrado en la nuca, su frente aun roja y sangrando, y el labio partido.
Dentro del vagón se ve a Allen quien tiene sentimientos contrariados, no sabe si reírse de la desgracia de Kanda o traumarse al haber visto esa escena tan violenta. Lenalee sinceramente esta traumada, el trauma que tiene con los Teletubis se quedo corto con este que le acaba de crear su mejor amiga. Y Kailan esta nuevamente sentada, teniendo sus ojos cerrados intentando ignorar el fuerte dolor de cabeza y esa sed que tiene.
- (Nota mental: comprarle algo para la cruda a Kailan) –piensa Allen y Lenalee dispuestos a hacer eso nada mas bajen del tren, no querían arriesgarse a sufrir lo mismo que Kanda.
En uno de los patios de la escuela se ve a Eiren y Lavi acostados sobre el pasto. El pelirrojo tiene en su boca una delgada ramita y usa ambos brazos como almohada, Eiren solo usa el brazo derecho como almohada. Ambos miran con aburrimiento las nubes.
- Mira esa nube; tiene forma de pene. –dice Eiren apuntando una nube.
- ¡Oh! Es verdad, aun así no le llega al tamaño de Lavi-chan. –dice con arrogancia y la pelinegra rodo los ojos. – ¡Mira esa, tiene forma de bubis! –dice emocionado apuntando otra nube. –pero no le llegan a tu nivel Eiren. –dice coqueto, volteándola a ver y Eiren voltea mostrando arrogancia en sus ojos. –Esas si son bubis de las que uno puede hundir su cara en ellas, no naranjillas como las tuyas. –dice burlón, para después soltar la carcajada mientras la apunta.
- Naranjitas, naranjitas… pero nadie se ha quejado. –dice con arrogancia, tomando sus senos en cada mano y estrujándolos.
- Eso definitivamente se vería sexy y me provocaría un derrame nasal sino lo estuvieras haciendo tú. –dice con desagrado y teniendo la frente sombreada de azul.
- Lo sé, lo sé. Te excito tanto como me excita a mí verte desnudo. –dice con desagrado y la frente se le sombreo de negro al recordar las veces que vio a Lavi desnudo accidentalmente, provocándole nauseas de solo recordarlo.
- Es que tu no sabes las cosas buenas que crea la naturaleza. –dice con seguridad. –en fin. –dice soltando un profundo suspiro. –esto de ver las nubes ya me aburrió, ya me avente todo el camasutra dándoles formas. –dice con aburrimiento, para después bostezar.
- Si, a mi también, además ni las alcanzo a ver, solo decía lo que quería ver en las nubes. –dice con aburrimiento.
- Lo sé, y yo siguiéndote la corriente, si hubiera visto de verdad un pene en las nubes jamás vería esas esponjosidades blancas que adornan el cielo de la misma manera. –dice con desagrado y haciendo una mueca de asco.
- Las verías con más morbo. –dice con burla, mirándolo divertida.
- ¿Que insinúas? –pregunta mirándola con ojos entrecerrados.
- Yo nada. –dice con falsa inocencia.
- Hmn. –Lavi gruñe molesto entrecerrando más sus parpados.
Pasan un par de segundos con Lavi mirándola con ojos entrecerrados y Eien mirándolo con inocencia, para después la última suspirar con pesadez.
- Ya hasta me aburrió insultarnos mutuamente. –dice con aburrimiento Eiren y Lavi suspira con pesadez también.
- A mi también. –dice con aburrimiento. – Maldito Komui, tenia que mandar de misión a Allen, Kai-chan, Yuu-pon y Lenalee.
- Para mi que lo hizo en venganza por lo de ayer y si mando a Allen con ellos fue para separarlo de nosotros para que no seamos tres los que lo jodan. –dice con resentimiento y Lavi asintió dándole la razón.
- Ni joderlo en venganza por eso podemos, el bastardo se escondió muy bien ahora. –dice con molestia y Eiren asintió dándole la razón.
- ¡Oh mira! ¡Esa nube tiene forma de dos personas haciendo el sesenta y nueve! –dice emocionado apuntando hacia el cielo y Eiren mira rápidamente hacia donde apunta.
- ¡Oh, es verdad! –dice emocionada.
En un grande y elegante salón adornado estilo occidental se logra ver sentado en uno de los sillones a Kailan, Kanda, Allen y Lenalee. En el sillón de enfrente esta sentados dos parejas—hombre mujer— de edad avanzada aun así se distinguen facciones apuestas por parte de los varones, y hermosas y estilizadas por parte de las mujeres. Ambas parejas tienen una expresión que los hace ver acongojados y los otros cuatro los miran con atención esperando que hablen, ya que ellos les dirán los detalles de la misión según como les dijo Komui.
Kailan ya esta mejor, Allen y Lenalee cumplieron eso de comprarle algo para la cruda nada mas bajaron del tren, así que la peli-azul ya esta en humor normal.
- Como sabrán, ambas familias somos de una prestigiosa generación de magos. –dice con seriedad uno de los varones, el de cabello castaño algo canoso. –Y para mejorar la siguiente generación hemos decidido comprometer a nuestros hijos.
- (¿Aun existe eso de los matrimonios arreglados? ¡Pero si estamos en el siglo XXI!) –piensan sorprendidos Lenalee, Kailan y Allen.
- Pero no queremos obligar a nuestros hijos a casarse con alguien que no aman. –dice con tristeza una de las mujeres, la que tiene el cabello rubio y ojos azules.
- (Tengo un mal presentimiento sobre esto) –a Kanda le apareció un tic nervioso en su ceja derecha y su frente se le sombreo de negro al sospechar de que va "peligrosa misión" a la que le mando Komui.
- Por eso queremos que se enamoren antes de decirles lo del compromiso. –dice la otra mujer de cabellera castaña y ojos verdes.
- Apenas se conocen. Ellos piensan que están aquí para conocer al sucesor de la familia contraria, con quien futuramente trataran cuando se hagan responsables del legado familiar. –dice con seriedad el varón de cabellera negra y canosa.
- ¡Queremos que ustedes nos ayuden a que ellos se enamoren! –dice soñadora una de las mujeres.
- Así luego les decimos que están comprometidos y nos darán muchos nietos. –dice igual de soñadora la otra mujer tomando las manos de su esposo entre las suyas y ambos siendo rodeados por un aura brillante como la otra pareja.
A Allen y Kanda les resbalo una gota de sudor en la nuca, aunque al segundo se le marco más su tic nervioso. Pero al sentir un aura más potente alado de ellos voltean viendo a sus compañeras tomándose de las manos siendo rodeadas por una potente aura brillante y teniendo una expresión bobalicona provocando que les salga otra gota de sudor en la nuca.
Kailan y Lenalee no pudieron evitar emocionarse y contagiarse de la emoción del par de parejas, y es que el imaginarse a ese par de jóvenes magos enamorarse locamente y dándoles las gracias a ellas por ayudarlos a darse cuenta que son el uno para el otro les llego al alma.
- Es verdad moyashi; esta misión esta hecha a tu nivel. –dice Kanda, mirándolo con burla.
- ¿Qué dices bakanda? No seas modesto, esta misión esta a tu nivel. –dice con burla y mirándolo de reojo al igual que Kanda lo mira a él, para después mandarse rayitos con la mirada
- ¡Esta dicho! –dicen emocionadas Lenalee y Kailan a la vez que se ponen de pie. – ¡les ayudaremos! –dicen con firmeza emocionando mas al par de parejas.
- ¡Genial!... Mi plan es que se infiltren y ayuden a nuestros hijos creándoles momentos perfectos. –dice emocionada la ojiverde. –le pedí a Lee-san dos chicas y dos chicos. Los chicos serán los guardaespaldas de mi bebé y las chicas las sirvientas privadas de mi nuera. –la oji-azul aplaude emocionada por el plan de su amiga y las otras dos chicas asintieron estando de acuerdo, mientras que los varones mayores ya fumaban su pipa de la felicidad, sonriendo complacidos, recargándose completamente en el sillón y extendiendo sus brazos a sus anchas.
- Rechazo esta misión. –dice con firmeza Kanda al momento de ponerse de pie dispuesto a irse de ahí.
- ¡Suerte con la misión chicas! –dice amigable Allen también poniéndose de pie dispuesto a irse también.
El par de parejas bajaron la cabeza con tristeza borrando toda mueca de felicidad en ellos, siendo remplazada por una desolada, incluso a los varones se les cayó de la boca su pipa de la felicidad.
- Aun siguen siendo magos clase "A" –dice Lenalee con seriedad mostrando una expresión sombría haciendo que el par de adolecentes se detengan dejando su siguiente paso en el aire.
- Tengo entendido que cuando tienen una misión los magos de ese nivel e inferior a ese no se pueden negar, menos frente a los clientes. –dice igual de sombría Kailan y poniendo la misma expresión de su amiga.
- Me pregunto; ¿qué hará Komui/ nii-san si se entera que dijeron eso frente al cliente? –dicen ambas mostrando una mirada traviesa y picara.
Un escalofrió recorrió la columna del par de adolecentes al imaginarse a ellos mismos amarrados de sus extremidades a una cama y Komui enfrente de ellos sosteniendo una enorme moto cierra y teniendo una expresión macabra, con lentes destellantes y dientes en forma de serrucho. El par de chicos dan media vuelta de forma robótica.
- ¿Y cuando empezamos? –pregunta nervioso Allen y sonriendo de forma forzada, mientras que Kanda gruñe molesto y sus dos compañeras sonríen triunfantes, y el par de parejas complacidas.
Eiren va corriendo a gran velocidad por los pasillos de uno de los edificios de la escuela, su expresión muestra horror y cascadas de lágrimas salen de sus ojos. Lavi va atrás de ella teniendo una expresión traviesa mostrando maldad en sus ojos, mientras que con su mano derecha alzándola hacia enfrente sostiene de las antenas una gran cucaracha.
- ¡No te acerques maldito! –grita horrorizada, mirando de reojo hacia atrás y acelerando su paso.
- ¡Deja de correr Eiren! ¡Solo te quiero presentar a mi nuevo amigo! –dice burlón, ampliando su sonrisa macabra.
- ¡Dejare de correr cuando tires esa cosa, si la acercas más a mi juro que te incinero maldito!
La gente que estaba ahí por donde pasaban corriendo esos dos, ante lo rápido que iban solo les ondeaban el cabello y ropa ante el viento que hacían al correr, pero no distinguían quienes eran los que corrían a causa de la velocidad en la que van esos dos.
Eiren mira frente a ella una enorme araña bajar del techo, colgando de su propia telaraña, así que detiene su paso y Lavi se detuvo unos pasos atrás de ella extrañándose porque dejara de huir, y alzo una ceja al verla voltear todo el cuerpo hacia él teniendo su rostro inclinado hacia abajo provocando que su flequillo tape la mitad de su rostro.
- ¿Qué? Ya te resignaste a que te presente a mi amigo? –pregunta mostrando burla en su tono de voz y mirándola con diversión.
- No. –dice tétrica para después alzar su rostro mostrando una expresión traviesa y comenzar a reír como psicópata, cosa que le provoco un mal presentimiento a Lavi, por lo que se alejo un par de pasos. –Ya que eres tan buen amigo y quieres presentarme un buen amigo tuyo, yo te presentare una muy buena amiga mía. –dice alzando su mano mostrándole la enorme y peluda araña que sostiene de una de sus patas.
- ¡Kyaa…! –Lavi grito como niña, formando una perfecta "O" con su boca. – ¡Aleja eso de mi! –grita horrorizado, dando media vuelta y comenzando a correr.
- ¡Deja de correr Lavi, solo te la quiero presentar! –dice burlona, comenzando a correr ahora siendo ella quien persigue al horrorizado Lavi.
En una habitación se encuentra Kanda sentado en la cama, viste un traje de color negro, una camisa blanca bajo el saco y unos zapatos negros. El peli-azul tiene los brazos cruzados frente a su pecho y sus ojos están cerrados, pero ese entrecejo fruncido y esas arrugas a mediación de sus cejas indican lo furioso que esta.
Allen esta sentado en el sillón de una pieza que esta en la esquina de la habitación mirando curioso la habitación. El albino viste igual que Kanda, aunque a diferencia del peli-azul el albino se le ve tranquilo, sabia que ya no podía huir así que mejor se resigno y se propuso disfrutar la misión para así terminarla pronto.
La puerta del baño se abre haciendo que Allen voltee hacia ella viendo a Kailan salir. La peli-azul viste un vestido negro con la falda tableada y algo pomposa, encima un delantal blanco con holanes, el uniforme es tipo maid. Lleva puestas unas calcetas largas color blancas y unos zapatos de muñeca. Su cabello lo lleva recogido en dos coletas altas dejando caer unos cortos mechones sobre sus mejillas.
- ¡Wau! Te vez muy linda Kailan. –dice con sinceridad Allen sonriéndole de forma amigable.
- ¡¿Enserio? –pregunta apenada y rascándose la nuca, y el albino asintió sin borrar su amigable sonrisa. Kanda sintiendo curiosidad abrió uno de sus ojos y bufo en forma de burla. – ¿Qué pasa con ese bufido? –pregunta molesta y mirando al peli-azul con ojos entrecerrados.
- Hmn. –Kanda simplemente volteo su rostro a un costado ignorándola, haciendo que una vena se hinche en la frente de Kailan.
- Déjalo Kailan. Es un amargado que no sabe apreciar cosas lindas. –dice Allen, asintiendo una y otra vez con la cabeza.
- Tienes razón Allen…. Aunque…. Mmm… me pregunto, ¿como se vería nee-san usando un uniforme de estos? –dice pensativa, pero mirando de forma juguetona hacia donde esta Kanda notando como este se tensaba levemente.
- Me da algo de pena usar esta ropa.
Tanto Allen como Kailan voltean viendo a Lenalee salir teniendo sus mejillas sonrojadas. La peli-azul sonrío levemente mientras que Allen se quedo embobado viendo a Lenalee, incluso sus mejillas se han sonrojado un poco. Kailan lo miro de reojo y sonrío divertida al ver la reacción del albino.
- No tiene porque darte pena Lenalee, te vez muy linda, ¿verdad Allen? –pregunta con diversión, mirando al mencionado de forma traviesa.
- Si. –dice aun mirándola embobado y Lenalee bajo su cabeza sintiéndose mas apenada.
Allen al darse cuenta de lo que dijo se sonrojo todo y humo le salió de las orejas.
- Quiero decir ambas se ven muy lindas, esos uniformes las hacen ver muy monas. –dice rápidamente y mostrándose nervioso.
Kailan amplio su sonrisa divertida, y Kanda rodo los ojos al presenciar esa escena tan ridícula según su punto de vista, mientras que Lenalee se puso más nerviosa, el que el albino diga que se ve linda aunque lo digo por ser su amigo la alaga y la hace feliz.
Sentados en una de las bancas del patio de la escuela se encuentran Lavi y Eiren, de forma desparramada y mirando con aburrimiento el cielo. Lavi se echa aire al rostro con su mano derecha y Eiren con la mano izquierda sostiene un bote de agua al cual le da leves tragos. En el suelo calcinados están la araña y cucaracho que habían usado para espantar al otro.
- ¡Aburridaaa…! –exclama con fastidio y de forma cantarina Eiren.
- Te dije que no quemaras a mi amigo. –dice el pelirrojo, mirándola con ojos entrecerrados. –Ya no tengo con que divertirme a costa tuya y me da flojera buscar otro cucaracho. –dice empleando fastidio en su tono de voz.
- Y yo te dije que no quemaras a mi amiga. –ahora es la pelinegra que lo mira entrecerrando sus ojos mostrando molestia en su tono de voz. –Me estaba divirtiendo con ella haciéndote sufrir. –ambos se fulminan con la mirada, pero a los pocos segundos sueltan un profundo suspiro y dejan caer su cabeza hacia atrás para mirar el cielo con aburrimiento.
- ¡Estoy aburrido/a! –exclaman ambos de forma cantarina.
- Oye, estamos en París ¿no? –dice Eiren volteando hacia Lavi, dedicándole una mirada traviesa.
- Si. –exclama mirándola de la misma forma en clara muestra que esta pensando lo mismo que ella.
- ¡ESTAMOS EN LA CIUDAD DEL AMOR! ¡LLENA DE APUESTOS/HERMOSAS HOMBRES/MUJERES! –exclaman emocionados a la vez que se ponen de pie y alzando sus brazos en son de festejo.
- Y no hemos ido a dar un tour desde que llegamos, sin contar que cuando estuvimos aquí cuando niños no podíamos salir libremente. –dice mas emocionada y siendo rodeada por un aura brillante.
- Además no éramos tan apuestos como lo somos ahora. –dice igual de emocionado y también siendo rodeado por un aura brillante.
- ¡VAMOS A PASEAR Y A TENER NUESTRO ROMANCE EN PAGUIS! –dice animada Eiren.
- Avoir des relations sexuelles á Paguis—tengamos sexo en Paris—dice el pelirrojo teniendo un perfecto acento.
- ¡Wi, wi!
La señora Preminger, madre de la chica para la que ahora trabajaran Lenalee y Kailan, las va guiando por los pasillos de su casa para presentarlas con su hija, cabe mencionar que el lugar donde se cambiaron fue en la misma mansión donde les hablaron de la misión, que es una diferente a donde vive cada familia.
La mujer rubia se detuvo frente a una puerta doble, por lo que el par de adolecentes hicieron los mismo atrás de ella, aun así lograron escuchar la hermosa melodía tocada por piano que viene desde adentro de la habitación.
- A mi hija le gusta mucho tocar el piano, siempre lo hace en sus ratos libres. –dice amigable la rubia mirándolas de reojo y ambas asintieron con entendimiento y sonriendo levemente. –Desde ahora empieza su misión… ¡Mucha suerte!
- No se preocupe señora Preminger, no ha habido misión que no logremos a la perfección y esta no será la excepción. –dice amigable Kailan, y Lenalee asintió sonriendo divertida haciendo que la mujer amplié su sonrisa sintiéndose mas animada.
- Cuento con ustedes chicas. –dice para después regresar su mirada a la puerta y abrirla, adentrándose siendo seguida por ambas chicas.
Solo se adentraron un poco observando a la chica que no dejaba de tocar y esta muy concentrada en el piano.
La chica tiene la piel muy clara pero no al grado de parecer pálida. Su largo cabello rizado siendo adornado por esa diadema color blanca le da un aire angelical. Sus facciones sus agraciadas y hermosas, además tiene unos grandes y expresivos ojos color azul, que siendo adornados por esas largas pestañas le resaltan mas. Su cuerpo tiene las medidas exactas con cada curva bien proporcionada, y llevando puesto ese sencillo pero hermoso vestido color verde jade resalta mas su lechosa piel.
- (Es hermosa. Esto hará la misión mas sencilla, aunque espero que no sea una chica sangrona o con mal carácter, o seguro eso le quitara muchos puntos que ni su buen físico solucionara) –Lenalee se soba la barbilla pensativa, buscándole alguna solución en dado caso que el carácter de la chica sea malo.
- (Es muy hermosa, eso nos da puntos) –piensa Kailan asintiendo una y otra vez con la cabeza sintiéndose mas animada.
La pieza que toca la chica llego a su fin y al sentir los tres pares de miradas en ellas alzo la mirada viendo a su madre que le sonríe con calidez, siendo acompañada por dos hermosas chicas vistiendo como las sirvientas de su casa.
- Hija quiero presentarte a estas dos señoritas que desde ahora serán tus sirvientas personales.
La castaña asintió sonriendo levemente y se puso de pie acercándose a ellas para ser presentadas como es debidamente.
- Ella es la señorita Kailan Strand y ella la señorita Lenalee Chang.
Ambas chicas entrelazando sus manos al frente hicieron una leve inclinación en modo de respeto.
- Chicas ella es mi hija Ángela Preminger, la persona quien servirán desde ahora.
- ¡Un placer conocerla señorita Preminger! ¡Estamos para servirle! –dice de forma educada Kailan y Lenalee.
- Solo llámenme Ángela, no me gusta las formalidades, menos cuando vienen de personas con las que conviviré mucho. –dice amigable, sonriéndoles de forma cálida.
- (Hermosa y de buen carácter, sin duda esto será pan comido) –piensa emocionada Lenalee.
- (¡Genial! Nuestra chica no será problema, solo espero que su futuro prometido no sea un patán, o que Allen y Bakanda no lo arruinen) –piensa Kailan, rezándole a todos los santos que conoce para que las cosas sigan bien como están pintando.
(NOTA: Lenalee y Kailan se cambiaron el apellido porque ambos apellidos son mu conocidos en el mundo de la magia, el de Kailan más, al también ser conocido en gente de sociedad)
El señor Harcout, padre del chico para el que ahora trabajaran Allen y Kanda, guía a ambos chicos por uno de los pasillos de su enorme y hermosa mansión.
- En este momento mi hijo se encuentra en su clase de esgriman. Ya debe estar por terminar así que no habrá problema en presentárselos ahorita. –dice con seriedad, pero empleando amabilidad en su tono de voz.
- (¡Yuju! Estoy tan emocionado por conocer a un niñito de papi al cual tendré que ser su maldito niñero) –piensa de forma irónica Kanda a la vez que se le tiñe su frente de negro, deseando que esta misión termine lo antes posible.
- (Tengo hambre. ¿A que horas será mi hora de comida?) –Allen se soba la tripa sintiendo como se retuercen dentro de su estomago pidiendo alimento.
Al pelinegro le resbalo una gota de sudor en la nuca ante el silencio de esos dos chicos, y él que quería hacer algo de plática para quitar ese tenso ambiente que siente desde que se quedo a solas con esos dos, además que la mueca de malas pulgas de Kanda es lo que mas le incomoda.
- (Ojala el señor Lee hubiera mandado chicos mas entusiasmados con esta misión… solo espero que todo salga bien, y el dinero que nos pidió el señor Lee por esta misión valga la pena)—el señor Harcout soltó un profundo suspiro.
Un par de minutos en completo silencio y el pelinegro se detuvo frente a una gran puerta doble y el par de adolecentes se posicionaron atrás de él. El pelinegro abrió la puerta y junto a los chicos se adentraron un poco al salón viendo a dos varones usando el uniforme y casco de esgrima tener una batalla.
Uno de los chicos de un hábil movimiento pico con la punta de su espada en el pecho al otro.
- Es todo por hoy. –dice el chico que fue atacado, por lo que el otro bajo su espada y con su mano libre se quito el casco dejando ver su rostro.
El chico es de cabellera negra y la tiene algo largo, en un corte de cortas capas llegándole hasta finalizar la nuca. Tiene unas facciones muy apuestas y varoniles. Su piel es clara y sus ojos son grandes, pero levemente rasgados de color verde oscuro. Tras ese uniforme se aprecia claramente su cuerpo marcado, con hombros anchos y abdomen plano.
- Has mejorado mucho hijo. –dice con orgullo el señor Harcourt haciendo que tanto el chico como el maestro que aun no se quita el casco volteen viendo a los tres visitantes que están cerca de la entrada.
El chico sonríe con arrogancia mientras que el otro se quita el casco dejando ver a un señor rubio que pasa de los treinta, de facciones toscas pero apuestas, el cual hizo una leve inclinación en forma de respeto hacia el señor Harcourt.
- Hijo vengo a presentarte a alguien. Ellos serán tus guardaespaldas desde ahora.
Kanda hizo una mueca de fastidio ante eso, mientras que a Allen le dio igual, después de todo solo es una misión. El pelinegro menor asintió y se acerco a su padre, aunque en su rostro se le notaba algo de disgusto.
- Padre ya estoy grandecito, no necesito un par de niñeros. –dice mostrando fastidio cuando ya estuvo frente a ellos.
- (Concuerdo con eso) –piensa Kanda rodando los ojos.
- Ellos no serán tus niñeros hijo, bien te dije que son tus guardaespaldas, ambos están muy bien entrenados en varias artes marciales.
- Y lo vuelvo a decir, sé cuidarme solo.
- Mira hijo, recibimos una amenaza de secuestro hacia tu parte. Yo se que tu sabes cuidarte solo, pero tu madre esta preocupada, ya la conoces, así que solo acepta los guardaespaldas que te estoy poniendo, prometo que solo serán unos pocos días para que tu madre este tranquila.
- Ya que. –dice resignado, sabiendo que cuando su madre se pone de sobreprotectora no puede con ella.
- Mira deja te los presento, él es el joven Allen Walker y el joven Yuu Kanda.
- ¡Hola! –dice amigable Allen, sonriendo de esa forma que lo caracteriza.
El pelinegro menor miro con superioridad a esos dos y Kanda le miro de la misma forma molestando al chico, por lo que frunció el entrecejo.
- Chicos él es mi hijo; Piere Harcourt. –dice el hombre algo nervioso y sonriendo de forma forzada al notar como se miraban esos dos.
- (¿Por qué tenia que tocarme otro arrogante con aires de grandeza?) –A Allen se le sombreo la frente de azul y sus ojos se entrecerraron al ver como se miraban esos dos, intentando cada uno mostrar con la mirada quien es superior que el otro.
- (¿Por qué el señor Lee no mando a alguien mas sumiso?)—un aura deprimente rodeo el cuerpo del señor Harmourt.
(NOTA: A Kanda y Allen no se les cambio el apellido debido a que no pertenecen a una familia de grandes magos o gente adinerada, ósea que sus apellidos no son muy conocido ni en el mundo de la magia ni en el mundo de las personas normales, así que no hubo necesidad de cambiarles el apellido para la misión)
En la habitación de Ángela se encuentra esta sentada frente al espejo de su tocador, atrás de ella esta Lenalee peinándole su largo cabello y Kailan se encuentra frente al gran guardarropa colgando algunos vestidos en unos ganchos para después acomodarlos en el guardarropa.
- Señorita Ángela, disculpe mi discreción, pero… ¿hay algún chico que le guste en este momento? –pregunta con timidez Lenalee. –Oh lo siento, no quise ser indiscreta, solo tenia curiosidad. Es que usted es una señorita muy hermosa y joven, por eso me entro curiosidad. – se justifica rápidamente al ver la sorpresa que mostraron los ojos de la castaña ante su pregunta.
- (Buen movimiento para comenzar la misión Lenalee) –Kailan sonríe orgullosa y mira de reojo hacia donde estas esas dos, estando atenta a la respuesta de la castaña.
- No te preocupes, y gracias por el alago. –dice amigable y teniendo sus mejillas levemente sonrojadas. – Sobre tu pregunta no, ahorita no hay nadie que me guste, los chicos de mi edad son demasiado infantiles.
- Tiene toda la razón señorita Ángela. –dice Kailan volteándola a ver y asintiendo una y otra vez con la cabeza haciendo que ambas chicas las miren de reojo y que la castaña sonría divertida.
- Aunque ahora que lo pienso bien, hay alguien que me llama la atención. –dice pensativa. –el único hijo de los socios de mis padres, lo acabo de conocer, pero parece ser un chico interesante y es muy apuesto. –dice divertida recordando a ese chico sin ver como el par de chicas se miraban de forma cómplice. –aunque pienso que no soy su tipo. –dice resignada y soltando un profundo suspiro.
- No piense eso señorita, usted es muy hermosa y con lo poco que la conozco he notado que inteligente e interesante también. –dice amigable Kailan y Lenalee asintió dándole la razón. –Si ese chico no gusta de usted es un completo idiota.
- Gracias chicas, pero no es para tanto, soy una chica como cualquier otra. –dice apenada. –ustedes dos son unas chicas muy hermosas. Díganme; ¿cuantos pretendientes tienen? –pregunta con diversión, ampliando su sonrisa al verlas sonrojarse.
- Bueno yo no tengo pretendientes, pero Kailan tiene varios. –dice Lenalee con diversión.
- Pero ¿que dices Lenalee? Soy yo la que no tiene pretendientes, tu eres la que los tiene, solo que tu hermano los intimida por eso no son tan obvios, pero he notado como se te quedan viendo los chicos cuando no esta tu hermano cerca. –dice con seguridad Kailan.
- ¿Eres ciega o que Kailan? Yo también he visto como los chicos te miran cuando estas cerca… aunque pensándolo mejor es obvio que no te des cuenta, sueles ser muy despistada para cosas así, mas cuando se trata de ti misma. –dice resignada.
Ángela soltó una sonrisa divertida haciendo que ambas chicas volteen a verla curiosa.
- Lo siento, solo me parece divertido su relación, no cabe duda que son muy buenas amigas. –dice amigable haciendo que ambas chicas se sonrojen apenadas. –Parecen conocerse bien. ¿Desde cuando son amigas?
- Desde los doce. –dicen ambas apenadas y rascándose la nuca.
- Solíamos estudiar en la misma escuela. –aclara Lenalee.
- Entiendo. Sin duda son buenas amigas. Siéndoles sincera envidio eso. –dice algo decaída haciendo que ambas se miren de reojo.
- ¿Usted no tiene amigas señorita? –pregunta curiosa Kailan.
- Tengo muchas conocidas, pero ninguna verdadera amiga, siempre he querido tener alguien con quien confiar, mi cómplice. –dice con algo de tristeza.
- Mientras estemos trabajando para usted puede confiar en nosotras, somos buenas guardando secretos. –dice amigable Kailan dedicándole una gran y contagiosa sonrisa al igual que Lenalee.
Ángela mostro sorpresa en sus ojos, abriéndolos mas de lo normal, pero luego relajo sus facciones y sonrío amigable.
- Gracias chicas. Estoy segura que nos llevaremos bien. –Kailan y Lenalee asintieron sin borrar su sonrisa. –Bueno ya me dijeron de los pretendientes, pero ¿tienen algún chico que les guste? –pregunta de forma cómplice y al ver como ambas se sonrojaban soltó una risita divertida. –Su cara me lo dice todo. Cuéntenme ¿como es?, ¿su nombre, ¿el sentimiento es correspondido? –ante la ultima pregunta tanto Lenalee y Kailan bajan la cabeza y un aura desolada las rodea. – (Para esto también son muy obvias. Claramente no son correspondidas) –Ángela sonríe nerviosa sintiéndose incomoda por haber creado ese raro ambiente y arrepintiendo de haber preguntado. –Chicas ustedes tiene tiempo viviendo en Paris ¿verdad? –pregunta amigable, cambiando de tema para quitar ese ambiente.
- Si. –contesta Lenalee, mirándola curiosa por la pregunta.
- Como sabrán yo vivo en Alemania, y tengo mucho sin venir a Paris. ¿Qué les parece si me dan un tour? –pregunta con diversión.
- ¡Claro! –dice Kailan animada haciendo que Ángela amplié su sonrisa por haber conseguido hacer que olviden la platica anterior. – (Esta oportunidad es perfecta. Le llamare a Allen y le diré que haga que el hijo de los Harcourt salga también y hagamos que ellos dos se encuentran y tengan una cita) –un aura brillante rodeo a Kailan sintiéndose orgullosa por ser tan lista.
- (Ya planeo algo) –piensa Lenalee sonriendo de forma forzada, y una gota de sudor resbalando por su frente al ver la expresión de drogada que tiene su amiga.
- (No pensé que le alegrara tanto que saliéramos… pobrecita seguro que siendo sirvienta no sale mucho) –Ángela mira a Kailan como si fuera una pordiosera y a la vez se siente como si hubiera echo una buena causa al sugerir el paseo.
En el salón principal de la mansión de la familia Harcourt se encuentra Piere sentado en uno de lo sillones fulminando con la mirada a Kanda, quien no se queda atrás y hace lo mismo, ambos se intentan matar con los rayos que salen de sus ojos. Azul contra verde, una ardua batalla de miradas en donde ninguno da tregua.
Allen se encuentra sentando en el sillón individual al costado de esos dos, y la verdad los esta ignorando, ahorita no presta atención a nada que no sea su rico pastel. Su jefe fue bondadoso con él y lo dejo comerse el pastel entero que había en la cocina.
- ¡Que me traiga ese vaso de agua! –ordena furioso Piere sin dejar de fulminar con la mirada a Kanda.
- ¡No! –contesta cortante Kanda, también sin dejar de fulminarlo con la mirada.
- ¡No tienes derecho a negarte, eres mi sirviente personal!
- ¡Tu padre te aclaro que soy uno de tus guardaespaldas!
- ¡Si, y un guardaespaldas hace todo lo que su custodio le pide, así que cumple tu trabajo!
- ¡Te repito que este no es mi trabajo!
- ¡Si lo es!
- ¡No!
- ¡Mira estúpido, ve por mi vaso de agua o sino…!
- ¿Qué? ¿Me correaras? –pregunta altanero, sonriendo de forma torcida y mirándolo con superioridad.
- No. Si te corro seguro estarás contento, a legüas se te nota que eso es lo que quieres. –dice con superioridad y mirándolo con desdén, y al ver que Kanda borra su sonrisa él amplio la suya.
- De igual forma no te traeré tu puto vaso de agua. –dice tajante Kanda.
- Hazlo gato. –ordena firme y Kanda gruñe furioso por como lo llamo, en verdad se esta conteniendo para no matar a su jefe.
- No. Deja de joder y manda a uno de tus sirvientes o ve tu mismo por el que ya estás grandecito... ¿o eres tan inútil que ni eso puedes hacer? –dice con burla, mostrando mofa en sus ojos.
- No soy un inútil, simplemente quiero que vayas tu. –dice firme, mirándolo con burla.
- Pues sigue esperando que no iré por el. –dice con firmeza. –(Maldito niño mimado… sino te mato cabrón es solo porque a mi me ira mal con el consejo de magos, sino ya estarías enterrado tres metros bajo tierra)
Piere gruñe como perro rabioso y afila mas su mirada, Kanda no se queda atrás y hace lo mismo. Ambos pelan sus dientes como si un par de perros furiosos se trataran, incluso un aura espeluznante y potente los rodea a ambos.
Allen esta de lo mas contento guiando a su boca el tenedor que tiene un gran trozo de pastel, pero en eso suena su celular haciendo que gruña molesto y haga un infantil puchero, suspira resignado y deja el tenedor sobre el plato para después sacar su celular viendo que Kailan es quien lo llama.
- (Espera mi amor, es solo una amiga. Veré que quiere y en seguida estoy contigo) –piensa mirando su pastel como si fuera el amor de su vida. – ¿Si? –dice al contestar el teléfono.
- Allen tengo un plan para empezar con la misión. –dice animada Kailan, desde el otro lado del teléfono.
- ¿Qué misión? –pregunta extrañado, y es que cuando esta comiendo se olvida hasta que esta vivo.
- ¿Como que, que misión? ¡La misión que estamos haciendo, la de hacer que los hijos de las familias Harcourt y Preminger se enamoren! –grita furiosa Kailan y Allen tuvo que alejar el teléfono de su oído para no quedar sordo.
Ya recordando la misión volteo hacia donde esta Piere esperando que no haya escuchado el gritote que se aventó Kaila, aunque duda que no lo haya escuchado ya que grito muy fuerte, pero para su buena suerte Piere esta mas ocupado en intentar matar a Kanda con la mirada al igual que este a él. Así que mas tranquilo vuelve a poner el celular cerca de su oreja.
- Kailan, no grites que te puede escuchar la señorita Preminger. –dice en forma de regaño oyendo como Kailan respira con rapidez en clara muestra que intenta controlarse.
- Eso no pasara, estoy en el baño. –dice ya mas calmada. –en fin, has que el chico Harcourt vaya al centro de Paris, ahí haremos que se encuentren y veremos si hay atracción en ambas partes.
- Okey. Ahí estaremos. –dice con firmeza y usando su otra mano para hacer un saludo militar.
- Te mandare un mensaje para decirte a donde lleves al chico Harcourt.
- ¡Entendido!
- Y Allen, tomate enserio esto. Es una misión y debemos cumplirla a la perfección. –dice con seriedad empleando un poco de advertencia.
- ¡Si señora! –dice firme.
- Cambio y fuera. –dice Kailan cortando la llamada.
- (Ahora: ¿como hago para que esos dos dejen de matarse con la mirada?—Allen mira al par que sigue en su pelea de miradas y gruñidos. –Con el estomago lleno pienso mejor, así que mejor primero me como mi pastel. –el albino asiente una y otra vez con la cabeza dándose la razón a si mismo. – sigamos en lo nuestro amor mío) –Allen toma su tenedor y pone una expresión de drogado al ver su pastel.
Continuara
jajajaja inshe allen se pasa d tragon, en cuanto al par de lokos jajaja la vdd no se si se hacen o son XD por otro lado kailan la vdd da miedo cruda jajaja ademas adoro su bipolaridad XD
spero el kap les haya gustado
GRACIAS POR SUS REVIEWS
CUIDENSE
BESOS
KRISS
