Estoy sentado en mi cama, escuchando los sonidos de todos. Parecen dormidos. Pero hay algo extraño. Un corazón late demasiado rápido como para estar en reposo y pronto unos pasos silenciosos se acercan a mi habitación. (El olor a loto me dice inmediatamente quién es.)

Kanda aparece en la puerta vestido únicamente con pantalones largos de color negro y unas vendas alrededor del pecho, ocultando el tatuaje de "om" que sé que está ahí. Está descalzo como me habían dicho sus pasos más silenciosos que de costumbre. El pelo, ese precioso pelo de ébano largo hasta la cintura, lo tiene recogido en la nuca con una cinta blanca.

-Buenas noches, Kanda.

-Moyashi.

Se sienta frente a mí imitando mi postura al estilo indio. Nos miramos a los ojos y no puedo reconocer las emociones que pasan por las esferas cobalto.

-¿No puedes dormir?

Su pregunta interrumpe el silencio.

-Tengo mucho en que pensar.

-Quizás decírlo en voz alta te ayude.

Le sonrío triste.

-Hoy hace setecientos sesenta y nueve años que Asha fue asesinado-el brillo en sus ojos se esfuma por completo (extraño)-. Cada año desde ese momento me quedo toda la noche despierto, simplemente pensando.

-Entonces te dejaré solo para que sigas pensando.

(Su voz suena... ¿amarga? No, no puede ser.)

Se levanta y da unos pasos hacia la puerta, pero yo le sigo y le detengo sujetándole el brazo.

-No me importa que te quedes conmigo. No me importa la compañía. Y menos si eres tú.

El brillo vuelve más débil que antes, pero aun así está ahí. Le sonrío y volvemos a sentarnos.

-¿Cómo llevas la recuperación?

Miro mi hombro izquierdo envuelto en vendas.

-Bak cree que lo haré mejor si estoy bajo una gran presión, así que estoy luchando contra Fou cada día. Pero no lleva a nada. Salvo ayer que me cabreé totalmente y destruí un par de paredes.

-Deberías controlarte y dejar de destruir paredes.

-Oh, no te creas, utilizarán las nuevas habitaciones para hacer más laboratorios.

Kanda frunce el ceño.

-¿Qué?

-Detrás de esas paredes había roca sólida.

Me mira sorprendido y luego se echa a reir. Yo me uno después de un momento. El silencio entre nosotros es muy cómodo. Los minutos pasan y por fin hablo.

-Escucha. Lo que te prometí... necesito encontrar algo en Edo antes de ir a la División Norteamericana. Allí encontrarás varias cosas que te han estado ocultando.

Una pequeña sonrisa aparece en sus labios.

-Gracias... Aren.

Cuando pronuncia mi nombre mi corazón salta. Él se sonroja ligeramente, puedo verlo gracias a mi "visión nocturna".

-Tú... nunca has dicho mi nombre.

-Bueno... eres mi mejor amigo, es justo que te llame por tu nombre. Pero no te acostumbres. Cuando haya alguien más te seguiré llamando Moyashi.

Le sonrío, pero desaparece por completo cuando siento a mi instinto gritarme que le bese y le una a mí. Me llevo la mano al corazón para calmarme y eso parece alarmarle.

-¿Ocurre algo?

-No, no es nada importante.

Cierro los ojos y me concentro en la revelación que tuve tiempo atrás.

(Quiere a Alma Karma y yo debo despertarle para que pueda elegir. Cálmate, no vayas a hacer nada de lo que te arrepientas.)

-Hay algo que quiero probar.

Abro de nuevo los ojos y le miro con curiosidad. Él se quita la pulsera de cuentas en su mano derecha y me hace sujetarla con él.

-Olvida todo lo que ocurra mientras ambos la sujetemos.

(Eso hace que mis alarmas se activen, pero asiento con la cabeza.)

Lo siguiente que hace me sorprende muchísimo. Se inclina hacia delante y me besa. Un beso casto y dulce que provoca dos reacciones muy diferentes en mí. Una de ellas es querer continuar esto para siempre, continuar sintiendo sus labios suaves contra los míos. La otra es apartarme y correr para evitar la tentación de romper mi promesa de dejarle elegir.

(Dios, ¿por qué tiene que ser todo tan complicado?)

Pero antes de poder elegir él se aparta, suelta su pulsera y sale corriendo de la habitación. Yo estoy demasiado aturdido como para seguirle. Simplemente miro la pulsera en mi mano y me paso la lengua por los labios, intentando conseguir más de ese sabor increible.

(¿Qué ha pasado aquí?)


Una alarma me despierta. Salgo de la cama y corro hacia el estanque. Kanda ya está allí, exatamente como le vi durante la noche. Y entonces la veo. Algo está saliendo del interior de Fou.

Mi ojo izquierdo reacciona. Es un Akuma de nivel tres.

-"Pelo blanco". "Ojo izquierdo extraño". Tú debes de ser Allen Walker.

(Mierda, merde, merda, kuso, der'mo, alqaraf, stercore, skatá, laïna, etc.)

Veo que tiene una mariposa negra apoyada en su mano y la parte Noé de mi interior resuena.

-Wal...ker. Corre. Esta cosa ha venido para matarte. En tu estado actual no hay manera de que puedas ganar... Tienes que correr...

-¡No puedo...! ¡No te dejaré así!

Algo me atraviesa el corazón, una especie de hilo frío.

-Wal...

Moyashi!

Caígo hacia atrás y siento los brazos de Kanda a mi alrededor.

-Mi materia oscura me permite destruir cualquier objetivo. Este hilo descompondrá cualquier materia en moléculas, para absorberlas y así eliminar la simple existencia. Y ahora, chaval, ¡te descompondré definitivamente!

La materia oscura empieza a actuar y no puedo evitar gritar. Kanda me aprisiona contra él y su olor a loto me rodea por completo.

-El maestro Noé me ordenó que te llevara con él. Pero nunca dijo que tuviera que llevarte vivo. De modo que le llevaré tus moléculas.

Siento la materia oscura reaccionar más rápido y mi voz se rompe.

-Aren, por favor, quédate.

Abro los ojos cuando siento una lágrima caer en mi frente y veo a Kanda mirándome desesperado.

-¡"Dios guardian" yo te convoco! ¡Con mi sangre te concedo el permiso!

Con la voz de Bak unos sellos en las columnas se activan y paralizan al Akuma. Ni Kanda ni yo apartarmos la mirada del otro. (En sus ojos cobalto todavía quedan lágrimas no derramadas.)

-¡Fou, ahora!

Fou consigue liberarse de algún modo y corta el hilo de materia oscura

-¡Llegas tarde, baka-Bak!

-¡Date prisa y llévatelo de aquí, Kanda! Con este nivel de ataque solo puedo detener sus movimientos durante unos segundos.

Kanda me coloca en su espalda y corre para alejarme de allí. Puedo escuchar a Bak y Fou por detrás. Las alarmas están alertando a todos los científicos para que evacuen en area norte.

-¿Qué hacemos, Bak? El Moyashi está pesando cada vez menos.

No puedo seguir manteniendo mis ojos abiertos. Al cerrarlos mis otros sentidos parecen aumentar. Puedo sentir su pelo hacerme cosquillas en el cuello y su olor de loto envolverme y tranquilizarme. Respiro hondo. (Estaré bien siempre que esté con él.)

-Tiene que haber sido descompuesto en gran parte. ¡Joder! Encárgate de que no reciba ningún tipo de golpe en su cuerpo. Toda su estructura corporal está muy unida débilmente. Incluso el más pequeño impacto podría hacer que se descompusiera a nivel atómico.

Las manos de Kanda en mis muslos se aprietan ligeramente y noto como sus pasos son infinitamente más cuidadosos.

-¡Señor Bak!-reconozco la voz de Wong-. Los líderes de todas las secciones del distrito norte ya han evacuado. Todos los preparativos están listos.

-Fou, Kanda, confío en vosotros.

Kanda me deja en el suelo y al instante me siento frío.

-¿Bak?

-¡Voy a bloquear este pasaje y aislar el Akuma en el distrito norte! ¡YO TE CONVOCO!

La piedra empieza a crecer creando una puerta impenetrable. Fou se acerca a mí y me acaricia la mejilla.

-Walker, resiste. Eres más valiente de lo que pareces. Sé que estarás bien-su aspecto cambia al mío y entiendo lo que piensa hacer-. Estoy segura de que podrás invocarla. Sigue dando lo mejor de tí.

-¿Fou? ¿Kanda?

Los dos corren hacia las rocas casi cerradas.

-¡NO, NO PODEIS! ¡POR FAVOR, DETENLES, BAK! ¡IRÉ YO! ¡NOOOO!

Las rocas se cierran y lo último que veo es la sonrisa de Kanda dirigida a mí.

El silencio es sepulcral a mi alrededor. Por fin lanzo un gruñido y me levanto, cogiendo a Bak por la camisa y golpeándole contra la nueva pared de roca y único obstáculo que me separa de mi promesa.

-¡Ábrelo!

-No puedo.

-¡¿LES VAS A DEJAR MORIR AHÍ DENTRO?!

-Ellos lo han elegido así. Eres el líder de la Orden Negra, no podemos dejarte morir.

Aprieto mi agarre en su camisa. Vuelvo a gruñir.

-Tú no lo entiendes. Soy un demonio de honor. Y si tú no abres esta maldita puerta lo haré yo-le aparto y pongo mi mano en las rocas-. Tengo una promesa que cumplir a Kanda.

Al segundo siguiente Wong me está sujetando a bastante distancia de la puerta

-¡¿Estás loco?! ¡Has sido atacado por la materia oscura! ¡Podrías hacerte pedazos con un mínimo golpe! ¿Qué idiota te dejaría ir en estas condiciones? ¡Atiende a tu deber!

(Hora de cambiar al plan B.) Le miro con seriedad y algo de la ira que me caracteriza como demonio. Mi voz sale como la seda pura.

-¿Estás seguro de eso, Bak? Le diré a Komui que estás acechando a Lenalee.

-¡¿Qu...?!

-Estoy segurísimo de que no te dejará escapar tan fácilmente. No puedo garantizar que salgas vivo.

-¡¿Me estás chantageando?! ¿Qué clase de chico eres?

Giro la cabeza rápidamente.

-Soy un demonio de más de mil quinientos años. No hay nada malo en intentarlo. No me voy a retractar.

Bak me grita.

-¡Estás descomponiéndote en pedazos! ¡Eres vulnerable! ¡PODRÍAS MORIR!

-Te equivocas. Solo una persona va a matarme y es el propio Kanda. Sobreviviré hasta que elija mi destino. Lo prometí.

Las moléculas de mi Inocencia reaccionan y yo me muevo a toda velocidad hasta volver a estar delante de la puerta.

-Wal...

-Gracias, Bak. Por todo-me giro con una sonrisa. Bak aprieta su mano sangrante y se abre un hueco en las rocas. Yo corro a toda velocidad por él antes de que cambie de idea, pero puedo escuchar perfectamente su susurro.

-Un demonio de honor.

Solo hay destrucción por el camino. Hay escombros por todos lados y el humo se eleva hacia el techo. No me detengo, continuo hacia el estanque donde todo esto empezó. Escucho la voz del Akuma.

-Vaya pérdida de tiempo. ¿Qué querrá hacer el señor Noé con esta basura? Me hizo usar el Arca para esto. Allen Walker... ¿eres solo esto?

El Akuma apunta a la cabeza de Fou. Kanda está sangrando entre los escombros de una pared en ruinas.

Salto y golpeo al Akuma en la espalda. Antes de que pueda golpearme salto y aterrizo en lo que antes era un pilar.

-¿Y quién eres tú?

Escucho a Kanda levantarse con dificultad, pero no aparto la mirada del Akuma.

-Tu destrucción.

Fou vuelve a su forma original y el Akuma ríe.

-Esto explica muchas cosas. ¿Eres fuerte, Allen Walker?

En lugar de contestar observo el alma del Akuma. Es horripilante.

-Por... por favor... ¡Quiéreme! Estoy aquí mismo. ¡Ayúdame! Puedes verme, ¿no? Aunque ahora tenga esta forma... ¡Por favor, quiéreme, ámame! Existes para nosotros, ¿no?

Sonrío.

-Sí.

El Akuma se lanza hacia mí y tengo que saltar de nuevo para esquivarle.

-La materia oscura te está descomponiendo en trozos. ¡No me hagas reir!

Extiende su hilo y me ataca. Solo puedo esquivar en mi estado. Escucho a Bak y le veo acercarse a Fou y abrazarla con fuerza. No puedo ver a Kanda desde mi posición.

Salto contra uno de los pocos pilares que están en pie y me impulso. Al instante siento cómo mi cuerpo se fragmenta.

-¡Qué idiota! ¿Pensabas que podías combatir con ese cuerpo?

El Akuma me lanza al agua hasta que solo mi mano sobresale y luego me golpea con sus hilos de materia oscura. (Incluso bajo el agua escucho el grito de Kanda.)

-¡AREN!

Todo se volvió oscuro. Al instante veo recuerdos de mi pasado. La primera vez que me hice amigo de un humano, mis entrenamientos en los infiernos, las clases que daba a Asha para que aprendiera el tiro con arco.

(Esas eran mis cosas valiosas. Las almas mortales, los demonios y los ángeles. Pero entonces la Inocencia me eligió y perdí de vista mi objetivo. Por fin tenía un método para destruir al Conde Milenario y por lo tanto a mi hermano.)

La imagen de Kanda en mi habitación por la noche, con su piel pálida contrastando con su pelo negro azulado y los ojos cobalto resaltando más que nunca aparece frente a las demás.

(Pero entonces llegó él. Mi compañero, mi alma gemela. Y todo mi mundo se derrumbó. Se convirtió en el centro de todo, mis promesas se centraron en él. Debo olvidar mi propia felicidad para conseguir la suya.)

Humanos y Akuma. Ángeles y demonios. Kanda. Ellos son mis cosas valiosas. No me imagino un mundo sin ellos.

-Inocencia...

La siento responder.

(El brazo izquierdo es por los Akuma y los demonios. El derecho por los humanos y ángeles. Mi corazón... es por Kanda. Todos son importantes para mí. Así nadie será defraudado.)

Siento como el Akuma ataca a Fou y Bak y como mi Inocencia responde a mis intenciones.

-Tú, basura inmunda... ¡OS HARÉ DESAPARECER A TODOS! ¡DESINTEGRAOS!

Mi Inocencia protege a Fou y Bak.

-Estamos a salvo, Bak... Esta es la Inocencia de Walker...

Veo a través de los ojos de la máscara que es mi nueva Inocencia. El Akuma retrocede y se fija en Kanda. A la misma velocidad con la que se lanza a por él, mi Inocencia se funde con mi cuerpo.

(Vamos, Inocencia... Por Kanda. ¡Juntos!)

En un destello de luz estoy apretando a Kanda contra mí, la capa blanca que forma mi Inocencia protegiéndonos a ambos. Miro hacia atrás con furia y varios rayos de luz atrapan al Akuma en el aire. Vuelvo mis ojos a Kanda, rastreando sus heridas. Parecen peor de lo que son. Le acaricio la mejilla suavemente con mi mano derecha ahora de color blanco.

-Vuelvo enseguida.

Me levanto y camino hacia el Akuma. Por fin extiendo mi brazo izquierdo. Se ha convertido en unas garras afiladas de color negro.

Miro al Akuma a los ojos y le hablo.

-Por favor, dime, Akuma. ¿Cuál es la identidad y localización del que te ordenó capturarme?

-¿"La identidad y la localización..."? Jajaja. Si me dejas vivir, te responderé.

Parpadeo y luego sonrío.

-Muy bien. ¿Dime?

El Akuma lanza una risa siniestra.

-¡Tú no! ¡Por supuesto que no! ¡Eres tan payaso! Es el señor Noé. ¡Es el señor Tyki Mick!

(Mi Noé interior palpita ante el nombre.)

-¿Tyki Mick, el Noé del Placer?

-Sí, Allen Walker. Me pregunto cómo le irá ahora en Edo. ¡Y a tus amigos! No solo está el gran señor Tyki Mick allí, sino también otros cuatro Noés. Y el Conde. ¿Allen? ¿No es eso algo malo?

Coloco la garra que sería mi dedo índice en la frente del Akuma.

-Gracias.

Tiro hacia abajo.

-El Arca de Noé... está aquí. Cógela, Allen. Puede moverse a través del espacio. Puedes ir a Edo.

-¿Por qué?

-¿"Por qué" preguntas? Porque es una orden del señor Noé. Pero no... puede que no... de alguna manera... Me siento... muy bien ahora mismo.

El Akuma se disuelve en el aire y su alma se libera.

-Buenas noches.

Moyashi!

Me giro y sonrío a Kanda. Me dirijo de vuelta a él, como le prometí.

-¿Necesitas que te lleve a la enfermería?

Él me mira con sorpresa.

-Solo... sácame del agua.

-Bien.

Detengo mi Inocencia y le ayudo a levantarse. Mi brazo izquierdo ahora es de color negro en lugar de rojo y el derecho tiene un gran tatuaje.

Observo cómo Bak coge a Fou y ambos nos marchamos de la zona en ruinas.