¿Me entregarías tu alma?

En el comedor esta sentado en la cabecera de la mesa el señor Harcourt, a su derecha esta su esposa, a su izquierda su hijo, y alado de este Eiren.

El par de varones Harcourt tienen la frente sombreada de negro, se les nota incómodos por el pesado ambiente que se siente entre la señora de la casa y Eiren. Ambas se miran de forma retadora mientras sostienen sus cubiertos.

Al mismo tiempo ambas dirigen su vista a los galettes que están sobre un gran plato en medio de la mesa, para después levantar la mirada hacia la otra mirándose de forma retadora.

De un ágil movimiento ambas guían con rapidez su tenedor hacia donde este el galette que tienen predestinado para comer, que "casualmente" es el mismo. Y la ganadora fue Eiren, la cual se lo hecho todo a la boca sorprendiendo a los varones, ya que no se creían que todo le haga cabido.

- ¡Ese era mi galette! –exclama furiosa la castaña, apuntándola de forma acusadora con el tenedor.

Eiren mastico con rapidez y paso bocado, para después beber un poco de vino, y mirar con burla a su suegra.

- Usted lo ha dicho: "era". –dice burlona, haciendo enojar mas a la mujer, mientras que los varones entrecierran los ojos. –A la otra sea más rápida suegra.

- ¡No me digas suegra! –dice exaltada. –Te exijo que me devuelvas mi galette. –ordena con firmeza.

- Sáquelo de mi estomago. –dice de forma socarrona, ampliando su sonrisa.

- Con gusto. –dice de forma tétrica, chocando el cuchillo con el tenedor, como si le quisiera dar filo.

- Cariño, aquí hay mas galette. –dice nervioso el pelinegro, acercándole a su mujer el plato repleto de galette.

- No quiero otro galette, quiero el galette que ella se comió. –dice con firmeza.

- Mamá te estas portando muy infant… Piere no termino su frase porque su madre lo miro de forma desquiciada que la verdad lo intimido.

Eiren mira con burla a la castaña, reflejando lo mucho que le esta divirtiendo provocarla. En eso entra desde la cocina Road cargando un gran tazón lleno de sopa caliente, la chica camina con tranquilidad, pero en eso resbala provocando que el tazón le caiga encima a Eiren, junto con toda la sopa.

- ¡Kya…! –grita adolorida Eiren poniéndose de pie de golpe.

Kanda y Allen que estaban fuera del comedor entran con rapidez al oír el grito, viendo a Eiren toda roja llena de sopa a al cual le brota vapor dejando ver lo caliente que esta, y a Road tirada boca abajo en el piso con las manos extendidas hacia arriba, provocando que alcen una ceja sin entender que pasa.

- ¡Eiren! –exclama preocupado Piere a la vez que se pone de pie y se acerca a ella.

Road alza el rostro viendo lo que paso, mostrando sorpresa y horror en sus ojos.

- Lo siento, lo siento mucho. –exclama apenada y de forma alterada, haciendo varias reverencias de forma exagerada.

- Debes tener mas cuidado. –dice con severidad el señor Harcourt, mirando con preocupación a su invitada, la cual esta siendo ayudada a limpiarse por Piere.

- Eso que acabas de hacer niña… —la señora Harcourt tiene una expresión seria. – ¡Se merece un aumento de sueldo! –exclama emocionada haciendo que su esposo, Allen, Piere y Kanda la miren incrédulos y Road extrañada.

- Me arde mi pielecita. –dice de forma niñada Eiren.

- Vamos a limpiarte mejor. – Piere la ayuda a levantarse.

- Déjenme hacerlo a mí, yo tuve la culpa, lo menos que puedo hacer es ayudarla. –dice apenada Road a la vez que se pone de pie.

- Estoy de acuerdo, que una mujer la ayude, tu hijo siéntate a comer. –dice con tranquilidad la castaña a la vez que asiente una y otra vez con la cabeza.

Piere mira a Eiren como si le preguntara con la mirada si estaba bien, y ella solamente asintió.

- Venga por aquí señorita. –dice de forma educada Road, haciéndole una leve inclinación y apuntándole hacia la salida.

Eiren asintió y comenzó a caminar siendo seguida por Road. Cuando ambas pasaron en medio de Kanda y Allen, el primero siguió con la mirada a Road hasta que se perdieron de vista.

En cuanto Piere se quedo viendo preocupado por donde Eiren junto con la empleada salieron.


En uno de los muchos cuartos de servicio de la mansión, esta Eiren limpiándose la sopa con una de las toallas húmedas que Road le dio, y la pequeña se encuentra frente a ella mirándola con preocupación.

- Quita esa mirada, que solo vértela me enferma. –dice con desprecio Eiren.

- Es que en verdad estoy preocupada Ei-chan, la sopa estaba muy caliente y en tu situación debió arderte más de lo normal. –dice apenada, sin quitar su mirada de preocupación.

- Tienes razón, y tú sabiéndolo debiste ser más sutil. Si querías hablar a solas conmigo no tenias que recurrir a eso. –dice con falsa cortesía Eiren, mirándola con desprecio.

La expresión que muestra inocencia en Road, fue rápidamente remplazada por una sádica.

- Solo quería que probaras la sopa antes de salir Ei-chan. –dice con burla, para después relamerse los labios.

- Estaba deliciosa. Felicita al chef de mi parte. –dice cortante. – ¿Y bien? Di lo que tengas que decir.

- El tiempo se acaba Ei-chan y tú no has hecho nada, si no haces el favor que te pedimos…

- Se lo que pasara. –dice caminando hacia la puerta pasando alado de ella. –Yo se lo que tengo que hacer, no tienes que decírmelo.

- Ei-chan. –la llama de forma juguetona, volteando hacia ella viendo como Eiren se detiene frente a la puerta. –Estoy considerando darte otro trato. –Eiren la mira por sobre su hombro dándole a entender que tiene su atención. –Ese lindo albino amigo tuyo me gusta. Si me lo entregas podría darte eso que quieres tanto, y ya no tendrías que entregarme eso otro.

- ¿Allen? –pregunta alzando una ceja y Road asintió, sonriendo de forma siniestra. –Él es demasiado lindo como para caer en manos de una fea mocosa como tú, así que mejor me quedo con el trato inicial. –dice con burla, para después regresar su mirada al frente dispuesta a seguir su camino, mas no pudo porque sintió una mano tomarla con brusquedad de los cabellos, para después ser estampado su rostro de perfil contra la puerta.

Atrás de la pelinegra esta Road flotando unos centímetros del piso para quedar a su altura, y le tiene el rostro presionado contra la puerta mientras coloca su rostro por sobre el hombro de Eiren, la cual frunció el entrecejo mostrando dolor en sus muecas y mira molesta a peli-azul.

- ¿Qué no aprendes que no debes fáltame al respeto? –pregunta molesta Road, haciendo mas presión contra su nuca, causándole mas dolor a la pelinegra.

- Soy algo socarrona. –dice con algo de dificultad, ya que en la posición en la que esta le es difícil hablar.

- Ei-chan, Ei-chan, Ei-chan. –dice mostrando cansancio y resignación a la vez que niega una y otra vez con la cabeza. –Siempre tan contestona y poco respetuosa. Un día de estos no seré tan benevolente y terminare matándote. –dice con falsa lastima ejerciendo nuevamente presión contra la nuca de la chica haciéndola fruncir mas el entrecejo.

- Por mi no te contengas.

- Sino me resultara tan divertido humillarte, tal vez ya lo hubiera echo. –dice pensativa y Eiren gruñe molesta. – ¿sabes? Fuiste algo tonta al rechazar mi oferta sobre el segundo trato. Porque sinceramente le veo difícil que obtengas lo primero que te pedí, te tomo tres días decidirte y venir aquí para cumplir con nuestro trato, y aun no consigues nada.

- Tal vez me tomo tres días llegar aquí porque no podía ni moverme. –dice con molestia, y en su mirada se nota frustración al no poder hacer nada para hacer que la suelte, en esa posición no puede hacer nada.

- Si, creo que se me paso la mano un poco. –dice con diversión y sonriendo de forma socarrona, y la mirada de la pelinegra reflejo mas furia y frustración.


Lavi esta sentado en uno de los sillones de la sala, tiene un aura brillante rodeándolo y se le nota feliz. Ángela esta a su lado, dándole de comer fresas en la boca, mientras que Kailan y Lenalee que están paradas frente a ellos miran a Lavi de forma incrédula y con la frente sombreada de azul.

- Di "¡Ahh!" –dice de forma cariñosa, acercando otra fresa a la boca del pelirrojo.

- ¡Ahh! –Lavi abre la boca gustoso. –(Amo que me mimen) –el aura brillante de Lavi aumento tanto que casi le hace competencia a las farolas de los riscos que guían a los barcos en la oscuridad de la noche.

La puerta se abrió de golpe haciendo que los cuatro volteen, viendo al señor Preminger con una expresión furiosa y a su lado Tyki sosteniendo con sus dos manos un tablero de ajedrez.

- Te reto mocoso. –dice con firmeza apuntando a Lavi, y este alza una ceja mostrando extrañeza. –Si gano te largas de mi casa maldito colado, y si pierdo te quedas todo el tiempo que quieras.

- ¡Papá! –exclama apenada y en forma de regaño Ángela, mas el hombre sigue mirando de forma retadora al pelirrojo.

Lenalee miro con pena a Ángela, la verdad sentía que la entendía, su hermano es igual de raro que el señor Preminger, incluso piensa que Komui lo es aun más, mientras que Kailan suspira con pesadez mostrándose resignada.

- Un juego de ajedrez no me haría daño, desde niño que no lo juego. –dice pensativo Lavi.

- (Caite en mi trampa mocoso. Soy el mejor jugador de ajedrez que ha existido) –el castaño sonríe arrogante, mostrando triunfo en su mirada.


Sentado en uno de los sillones esta el señor Preminger que tiene la mandíbula desencajada y sus ojos muy abiertos. A su lado esta Tyki mirando de forma pensativa el tablero frente a su patrón. Lavi que esta sentado frente al señor Preminger, sonríe de forma torcida, teniendo una mirada de superioridad.

- ¡Ganaste lavi-Kun! –exclama emocionada Ángela, abrazándolo de forma melosa, haciendo que el pelirrojo amplié su sonrisa.

- (¿Por qué no me sorprende que ganara? A estas alturas ya me doy una idea que ese maldito siempre se saldrá con la suya) –Kailan tiene los ojos muy entrecerrados, mostrando incredulidad y su frente esta sombreada de negro al igual que Lenalee.

- ¿Le mencione que soy muy bueno en este juego? –pregunta con arrogancia el pelirrojo, mirando al castaño con superioridad.

- Creo que olvidaste mencionarlo. –dice entre dientes, fulminándolo con la mirada.

- ¡Eres genial Lavi-kun, siempre me sorprendes! –dice con admiración Ángela.

- ¡Lo sé! ¡Jajajaja…! –Lavi empieza a reír como maniático y Ángela lo mira como boba enamorada.

El señor Preminger se siente derrotado y deprimido al ver que solo consiguió que su hija se idiotizara más con el pelirrojo, mientras que Lenalee y Kailan miran asqueadas la escena.

El ataque de risa de Lavi fue parado a causa de que un ataque de tos le dio, haciendo que se doblegue y se abrace con uno de sus brazos el vientre.

- ¡Lavi-kun! –exclama preocupada Ángela.

Lenalee y Kailan miran preocupadas a su amigo, sin saber que es lo que le pasaba, aunque conociendo a Lavi probablemente se esta ahogando con su propia saliva por idiota y burlón.

- (Mocoso mañoso, ahora se esta haciendo el enfermo para llamar mas la atención de mi bebé) –el castaño frunce el entrecejo y fulmina con la mirada a Lavi, pensando que todo es actuación.

Kailan se acerca a Lavi para darle unas palmadas en la espalda y hacer que deje de ahogarse, pero cuando llego a su lado el ataque de tos del pelirrojo paro, y ella, al igual que Ángela que están a los lados del pelirrojo miran impresionadas el charco de sangre que el pelirrojo dejo en el suelo.

Lavi teniendo su ojo lagrimeando por la tos y su respiración entrecortada, mira sorprendido la sangre, pero no es que le sorprenda vomitar sangre ya que ya le había pasado, lo que le sorprendió es que ahora no se pudo contener. De pronto su mirada se torno borrosa.

- (¡Demonios! Llegue a mi límite más rápido de lo que pensé) –fue lo único que pensó antes de perder la conciencia.

Ángela alcanzo a sostener a Lavi antes de que callera hacia adelante en el piso, tanto la mirada de ella como la de Kailan mostraron horror, mientras que la de Lenalee mostro sorpresa al ver que en verdad el pelirrojo estaba mal, así que se acerco rápidamente a su amiga viendo con sorpresa el charco de sangre que dejo, y al dirigir su mirada a Lavi pudo notar como su barbilla y chaqueta están manchadas de sangre también.

- ¡Entonces no estaba fingiendo! –exclama sorprendido el castaño.

- Creo que no señor. –dice igual de sorprendido Tyki.

- ¡No se queden ahí sentados, solo viendo! ¡Llamen a un doctor! –exclama exaltada Ángela al salir del shock, sobresaltando al par de varones.


En el salón principal esta Ángela, junto con su padre, madre, Lenalee y Kailan. A la castaña se le nota preocupación y su madre que esta a su lado se encuentra igual, las otras dos chicas aparentan tranquilidad ocultando la preocupación que sienten hacia su amigo, mientras que el señor Preminger esta de lo mas tranquilo bebiendo el té y comiendo unas galletas, solo espera la mala noticia y así la naturaleza termina el trabajo de matar a Lavi por él.

Se oyen unos pasos acercándose haciendo que todos alcen la mirada viendo al doctor de la familia siendo acompañado por Tyki. Rápidamente Ángela se puso de pie y camino hacia el doctor.

- ¿Qué es lo que le paso a Lavi-kun, doctor? ¿Se encuentra bien? –en sus ojos y tono de voz muestra lo preocupada que esta, mientras que las demás femeninas miran atentas esperando la respuesta del doctor, y el castaño simplemente bosteza.

- Tiene muchas heridas profundas en su cuerpo y un par de costillas rotas, además donde tiene heridas abiertas su piel esta tomando un color negro y le salen varias ampollas. No sé a que se deba pero por eso le tome una muestra de sangre. –dice con seriedad el doctor. –me sorprende que haya resistido hasta ahorita, cuando las heridas se ven que llevan cerca de un par de días de haber sido hechas.

Todos ensancharon los ojos al oír lo último, les sorprende que el pelirrojo anduviera como si nada, además de su resistencia.

- Lo mas extraño de todo, es que por mas magia que use no puedo hacer cerrar ninguna de sus heridas. –dice con seriedad el hombre. –solo conseguí detener el sangrado y vendárselas.

- ¿Cómo que no cierran sus heridas doctor? –pregunta con seriedad Kailan.

- Cuando logro hacerlas cerrar con mi magia se vuelven a abrir como si nada, sin importar cuantas veces lo intente. Incluso intente cocerlas como hacen los humanos normales, pero vuelven a abrirse deshaciendo el hilo–dice con mas seriedad el doctor, preocupando mas a las mujeres. – ¿tiene alguna idea de cómo se hizo todo ese daño en su cuerpo?—Ángela niega con la cabeza.

- Solo sé que fue herido en una misión.

- Bueno, cuando despierte, si es que lo hace, pregúntenle por si él sabe algo respecto al porque sus heridas no cierran, y me llaman para intentar buscarle una solución. Mientras tanto yo investigare mas sobre lo que le pasa y hare el análisis de su sangre.

- Muchas gracias doctor. –dice la señora Preminger poniéndose de pie.

- No agradezca que para eso estoy. –dice respetuoso. –Si me permiten, me retiro. –

La señora Preminger asintió para después mirar a Tyki.

- Tyki acompaña al doctor a la salida. –el mencionado asintió y junto con el doctor salieron del salón.

- ¿Y? ¿Quieren que llame a su familia para que lo vean en los últimos momentos? –pregunta con tranquilidad el señor Preminger.

- ¡Papá! –exclama molesta Ángela y fulminándolo con la mirada, mientras que Kailan y Lenalee lo miran incrédulas.

- Lo siento, yo solo querías prevenir, me preocupa que su familia no sepa nada. –dice con inocencia al ver la mirada furiosa de su mujer.

- Iré a ver a Lavi-kun. –dice moleta Ángela, caminando a paso marcado hacia la salida.

- ¿Vez lo que haces? Ángela se ha enojado. –dice con reproche la señora Preminger.

- No lo dije con mala intención. –dice con falsa inocencia, parpadeando un par de veces para darle mas credibilidad a su carita de ángel, mas las tres mujeres lo miran sin creerle.

Kailan con la mirada le indica a Lenalee que ambas salgan y esta asintió entendiendo con entendimiento.

- Con permiso. –dicen ambas haciendo una leve inclinación en forma de respeto para después caminar hacia la puerta.

- También se les ve preocupadas. ¿Lo conocerán de la orden? –pregunta pensativa la señora Preminger después de que ambas salieran.

- Seguro son unas de sus tantas amantes. –dice con indiferencia y agitando una mano restándole importancia, pero al ver la mirada furiosa de su esposa sonrío nervioso. –Claro que lo conocen mujer, recuerda que una de las chicas es una Cross y ellos son socios de los Bookman. –dice con nerviosismo y sonriendo de forma forzada.

- Es verdad, lo había olvidado. –dice pensativa y su esposo suspira aliviado al ver que si consiguió escaparse de esta con su esposa.


- ¿Qué crees que este pasando Kailan? –pregunta Lenalee con seriedad, estando parada frente a ella teniendo los brazos cruzados a la altura de su pecho.

- No sé. Las cosas cada vez se ponen más sospechosas, no entiendo nada y él no dice nada. –dice seria, pero en sus ojos se muestra frustración y lo acongojada que se siente.

- Y no lo dirá. –dice con seriedad la peli-verde. –Conociéndolo, si él y Eiren planean algo no nos dirán nada, porque de haber querido que lo supiéramos no lo habrían dicho desde hace rato.

- Lo sé, por eso no le he hablado a nee-san para que me diga lo que pasa, sé que aunque le diga que Lavi-kun esta grave, sino planean decirnos nada no lo hará ni por eso. O simplemente no me contestara la llamada para evitarme. –dice molesta.

- Además pienso que de nada sirve que nos digan lo que les pasa, porque si supieran lo que pasa ya habrían buscado la forma de remediarlo. –Kailan asintió con seriedad.

- ¿Crees que nee-san este igual de lastimada que Lavi-kun? –pregunta mostrando mas preocupación.

- No lo creo, o Allen ya nos hubiera llamado, de igual forma le llamamos y le informamos sobre lo de Lavi, y de pasada que nos diga como esta Eiren, y si aun no se ha desmayado que la mantengan vigilada cada momento por si hace un mal movimiento. –Kailan asintió sacando su celular para hacer la llamada, pero antes de marcar levanta nuevamente la mirada hacia su amiga, mostrando culpabilidad en sus ojos.

- Haciendo esto siento como si ellos fueran nuestros enemigos. –dice acongojada.

- Lo siento Kailan, pero ellos se están portando como unos. –dice nerviosa, y sonriendo de forma forzada, sintiendo pena por su amiga.

- Si siguen así pronto se irán a lado oscuro. –dice deprimida, bajando la cabeza en muestra de derrota.

- (Si es que aun no están en el) –la sonrisa forzada de Lenalee se marco mas, no queriendo decir lo que piensa para no apachurrar mas a su amiga.


En el comedor, Piere se le ve intranquilo, y cada dos por tres mira de reojo hacia la puerta, Eiren ya tardo mucho y eso le esta preocupando, pensando que tal vez la chica si se quemo de gravedad con la sopa. Su padre también se ve algo preocupado, y es que el solo pensar que una de las hijas de Edrick pudo haber sido dañada de gravedad en su casa y por una de sus empleadas seguro seria una muerte seguro si el Cross se entera. Mientras tanto, la señora Harcourt esta de lo mas tranquila disfrutando sus alimentos.

- Ya vengo. –dice con firmeza Piere, a la vez que se pone de pie haciendo que sus padres lo miren.

- ¿A donde vas hijo? –pregunta curiosa la mujer.

- A ver si Eiren esta bien.

- Seguro lo esta. Yerba mala nunca muere. –dice agitando una mano restándole importancia y su esposo la mire incrédulo.

- De igual forma iré a ver como esta. –dice firme, dando media vuelta para ir hacia la puerta.

- No cabe duda que la mocosa es una Cross, le encanta llamar la atención y hacerse los importantes. –dice con fastidio la mujer.

- Cariño, conoces mucho de los Cross. Me haces pensar que los has tratado más que en simples reuniones sociales. –dice mirándola con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su nuca.

- ¿Qué dices cariño? Solo sé lo que los chismes dicen. –dice nerviosa y desviando su mirada, y su esposo la miro de forma sospechosa.

- (Algo me dice que esa señora ha tenido trato con sensei o su hermano. Habla de ellos igual que las mujeres despechadas que sensei ha abandonado) –Allen mira con ojos entrecerrados a la mujer y una gota de sudor resbala por su frente. –Oye Kan… el albino alza una ceja porque al voltear hacia donde estaba su compañero solo vio puntos marcando su silueta. – ¿Por qué siempre hace lo mismo? –dice molesto, pero en eso suena su celular y lo saca de su bolsillo, alzando la mirada al ver que se ha ganado la mirada de sus jefes. –Lo siento. –dice apenado y dando media vuelta para salir del comedor.

- ¿Lee-san no pudo mandar chicos más normales? Este hasta habla solo, y el otro se desaparece cada que uno se distrae, además ni están siguiendo a nuestro hijo como los guardaespaldas que se supone son. –dice la mujer mirando a su esposo con desaprobación.

- Para empezar Lee-san no es muy normal que digamos, así que agradece que no nos mandara a peores que él. –dice teniendo la frente sombreada de negro de solo imaginarse a unos peores que Komui y su esposa se estremeció ante la sola idea de eso.


Eiren va caminando por los pasillos de la mansión para dirigirse al comedor donde seguro la están esperando, pero en eso le dio un mareo que la hizo recargarse en la pared para sostenerse y no caerse.

La pelinegra se toco donde tiene las costillas al sentir dolor ahí, pero al sentir húmedo alzo la mano a la altura de su rostro y ensancho los ojos al ver sangre.

- Están volviendo a sangrar. –susurra sorprendida, pero rápidamente lleva su otra mano a su boca cuando la invadió un ataque de tos.

Cuando el ataque de tos termino, sus ojos se muestran llorosos y su respiración agitada, pero la pelinegra mira sorprendida como su mano es manchada por sangre que salió de su boca.

Unos pasos se oyeron acercarse, mas ella sigue atenta viendo su mano.

- ¿Eiren? –llama extrañado Kanda deteniéndose a unos pasos frente a ella, mostrándose extrañado al ver como ella mira su mano y como no ha notado su presencia.

La pelinegra alza la mirada mostrándose más sorprendida al ver a Kanda mirándola y alzando una ceja, y Kanda ensancho los ojos mostrando sorpresa al verle la comisura de sus labios manchada de sangre.

- Creo que estoy en mi límite Yuu-yuu. –dice para después desmayarse, cayendo hacia adelante, pero Kanda fue rápido y alcanzo a sostenerla en sus brazos.

El pali-azul al sentir algo húmedo manchar su ropa, aleja un poco a la chica sin soltarla, viendo sangre traspasar la ropa de ella.

- ¡Eiren! ¡Eiren! –Kanda la agita un poco, como si eso la fuera a despertar.

- ¿Qué esta pasando? –dice una voz masculina atrás de Kanda, y este voltea por sobre su hombro viendo a Piere mirándolo molesto.

El ver a Kanda abrazar a Eiren, y llamarla por su nombre con tanta confianza no le gusto nada, por eso Piere se muestra furioso, ya que del ángulo en el que se encuentra no logra divisar bien la situación.

- Llama a un medico idiota. ¿Qué no vez que se ha desmayado? –dice molesto, y fulminándolo con la mirada.

Piere se acerco mas poniéndose a su lado, viendo que efectivamente Eiren esta inconsciente, además que esta manchada de sangre.

- ¿Qué le paso? –dice entre preocupado y sorprendido.

- No sé idiota. No soy medico, por eso te digo que llames a uno. –dice mas molesto, ocultando su preocupación.

- ¿Qué derecho tienes para hablarme de esa forma? Te recuerdo que eres un simple sirviente. –dice molesto y fulminándolo con la mirada.

- Y yo te recuerdo que tu novia esta inconsciente y desangrándose.

Piere frunce mas el entrecejo, pero sabe que el peli-azul tiene razón y ese no es momento para discutir, así que chasquea la lengua y saca su celular para llamar al medico familiar.


Poco a poco Lavi comienza a abrir sus ojos, despertando, al recordar lo último antes de perder la conciencia se sienta de golpe, pero hace una mueca de dolor al sentir sus heridas dolerle y arderle con intensidad.

- Y el tuerto durmiente despertó sin necesidad del beso de su princesa.

El pelirrojo mira hacia la esquina de la habitación de donde provino la voz, viendo una sombra de hombre recargado en la pared, las oscuridad no le permite ver de quien se trata pero no necesita verlo para saber quien es.

- ¡Mira lo que tenemos aquí! ¡La bruja del cuento ha venido a ver al apuesto blanca nieves! –dice con falsa impresión, poniendo una mirada aburrida.

Tyki camina acercándose a él haciendo que la luz de la luna que entra por la ventana lo alumbre, dejando ver su sonrisa burlona, y aunque esos anteojos de botella tapen sus ojos el pelirrojo esta seguro que lo miran con diversión.

- Me sorprendes tuertito-kun, no pensé que la gatita traviesa tuviera mas resistencia que tu. –dice juguetón.

- Si, bueno, muchos pensamos cosas y lamentablemente no todo es como pensamos. –dice indiferente, y agitando una mano restándole importancia, sintiéndose tranquilo porque su amiga todavía no llegue a su limite. –Además, te recuerdo que al ser hombre te ensañaste más conmigo.

- Pero mi querido pirata, te recuerdo que yo no hago diferencias, sea hombre o mujer, niño o niña, aciano o anciana, los trato a todos por igual. –dice como si fuera un político hablándole al pueblo a la vez que alza sus manos a sus costados a la altura de su rostro. –Como también te recuerdo que yo no fui el que hirió a la gatita traviesa, fue Road la que pelio contra ella, yo solo la retuve hasta que Road te trajera a la fiesta.

- Oh si, olvide ese detalle… bueno, supongo que Eiren salió mas resistente que yo. –dice despreocupado, mostrándole lo poco que le importa el tema.

- Cambiando de tema. –Tyki camina de lo mas tranquilo hacia el sillón que esta alado de la cama donde esta el pelirrojo, y se siente, cruzando sus piernas en una pose chula. –el tiempo se te esta acabando tuerto-kun. –dice sacando del bolsillo de su saco un reloj de cadena. –Para ser exactos te quedan cinco horas, y por como te veo no creo que logres obtener lo que quiero en ese tiempo. –dice con falso pesar. –Pensé que valorabas más tu vida y te apurarías en tu misión, pero perdiste tres días y viniste hasta hoy. Eso me demuestra lo poco serio que eres en el trabajo Tuerto-kun. –dice con desaprobación.

- Oh lo siento, hubiera venido antes, pero durante tres días no me podía mover y no dejaba de sangrar. –dice con falsa culpa, mirando indiferente a Tyki.

- Mi querido pirata, no todo en la vida es fácil, deberías agradecer que te deje con vida porque fuiste el elegido para esta importante misión, junto con tu inseparable compañera.

- Estoy seguro que si Ángela no tuviera ese amor de fan hacia mi no me hubieras elegido para esta importante misión. –dice con fastidio.

- Así es tuerto-kun, gracias a la hermosa Ángela tú estas como estas ahora, así que no tengas piedad con ella matador. –dice con burla y sonriendo de forma espeluznante. –Aunque no todo el crédito es de la noble, pero mimada niña Preminger, sino también tuya por estar en el lugar equivocado a la hora equivocada, sino hubieras salido de tu segura orden e ido a esa cafetería, Road y yo nunca nos hubiéramos dado cuenta de ese bobo enamoramiento de ese par de niños mimados.

Lavi chasquea la lengua sabiendo que tiene razón, pero aun así no se arrepiente por estar ahí ya que por eso sabe a lo que se enfrentan sus amigos, por ningún motivo dejaría que ellos se enfrenten solo a esos dos.

- Por cierto mi querido pirata, la linda conejita de cabello azul es la segunda hija de Edrick-san ¿verdad? Ósea hermanita menor de la gatita traviesa. –dice como quien no quiere la cosa.

Al instante la mirada del pelirrojo se afila hacia Tyki, el cual amplia su sonrisa burlona.

- Mantente alejado de Kai-chan, Tyki. –dice amenazante.

- Solo preguntaba. –dice divertido por su actitud. –es que me parece que es una chica tan distinta a su hermana, y no hablo de lo físico. Y por lo que he escuchado sobre Marian-san y Edrick-san también es muy diferente a ellos. –dice pensativo. –Para serte sincero me interesa.

- Te advierto Tyki, no te acerques a Kai-chan. –dice entre dientes, mirándolo amenazante.

- ¡Tengo una idea! –exclama emocionado, ignorando su comentario. –Tú me entregas a Kai-chan y yo te doy esto. –dice sacando del bolsillo de su saco un frasco transparente y pequeño que tiene un liquido morado. –Creo que eso es mas fácil de entregar que lo que te pedí primero. –dice pensativo.

- ¿Me crees tan maldito como para entregarte a la chica que es como una hermana menor para mí? –pregunta molesto.

- Si es a costa de tu vida, si, incluso pienso que hasta a tu querida amiga Eiren me entregarías. –dice con burla.

- Bueno, si quieres a Eiren tómala y dame el frasco, incluso te le pongo moño si quieres.

- Interesante. Me darías a Eiren a costa de tu vida, pero no a Kai-chan ¿acaso tienes sentimientos especiales hacia ella? –pregunta pensativo.

- ¿Y tú crees que Eiren te dejaría tomarla solo porque yo lo digo? –pregunta con burla, y sonriéndole de forma socarrona. –Se ve que no la conoces. –dice de forma socarrona. –Además te lo digo por tu bien, Kai-chan es muy enojona, y cuando se enoja es muy violenta. Seguro si te la entrego me la regresas a la hora, así que ¿para que hacer el esfuerzo?, sin contar que podría morir yo en el intento de entregártela y no quiero arriesgar mas mi vida. –dice despreocupado y cruzando sus manos atrás de su noca. Tyki parpadeo un par de veces, pero luego sonríe de forma enigmática. –Mira ya estoy mejor, solo me faltaba algo de descanso, en un par de horas a lo mucho tendré eso por lo que me tienes aquí y me librare de ti. Así que se paciente y espera donde acordamos. –dice despreocupado, agitando una mano para que se vaya.

- ¡Oh! –exclama al sentir su celular vibrar, así que guarda el frasco en su bolsillo y del bolsillo de su pantalón saca su celular, mirando con curiosidad la pantalla. –Creo que la gatita traviesa no tiene tanta resistencia como pensé. Road dice que llego a su límite hace un rato. –dice con diversión.

- ¿Vez? No todo es como pensamos. –dice despreocupado Lavi, ocultando su preocupación.

- Parece como si no te importara si tu amiga completa su misión. –dice con diversión.

- Bueno, mientras yo haga la mía y me salve todo estará bien. No se perderá esta maravilla del mundo. –dice indiferente y Tyki ríe entre dientes, mostrándose divertido.

- No sé porque no te creo. –dice poniéndose de pie y caminando hacia la puerta. –En fin, eso no importa. Te esperare donde acordamos. –dice alzando una mano en son de despido.

Lavi suspiro con pesadez y se dejo caer en la cama para quedar acostado boca arriba, pero gimió del dolor, para después cerrar los ojos intentando desviar su preocupación y pensar en una solución.


El doctor de los Harcourt les había dicho lo mismo que el doctor de los Preminger dijo sobre Lavi, preocupando a los presentes… ¡bueno! Menos a la señora Harcourt, que esta se puso feliz porque la naturaleza le quitara a la plaga que podría llegar a ser su nuera definitiva.

Allen al recibir la noticia se las arreglo para ir a un lugar donde pueda hablar con una de sus amigas e informarle sin que nadie lo viera.

Mientras tanto Eiren en este momento esta descansando en una de las habitaciones que le fue asignada, a la cual Kanda ahorita esta entrando, se las arreglo para llegar ahí sin ser visto, aprovechando que Piere se fue a su habitación hace un momento.

El peli-azul se acerco a la cama de la chica viéndola aun inconsciente, pero se sorprendió cuando sintió un fuerte agarre en su mano derecha, bajo la mirada a ella viendo que es la mano de Eiren la que lo sostiene, por lo que regresa su mirada al rostro de la chica notando que tiene los ojos abiertos mostrando sorpresa al verlo.

- Ah, solo eres tu Yuu-yuu. –dice con tranquilidad al momento que suelta su mano.

- ¿Cómo que solo yo? –gruñe molesto, teniendo un tic nervioso en su ceja derecha.

- No me malentiendas, solo mi cuerpo reacciono por instinto al sentir a alguien muy cerca. –dice juguetona y sonriendo de forma socarrona.

- Como sea. –dice cortante. –Solo vine para ver si habías despertado, ya que si lo has hecho quiero que me digas todo, empezando por como te hiciste esas heridas y la razón por la que no cierran.

- Yuu-yuu. –Eiren cierra los ojos y suspira con pesadez. –No hay necesidad que sepas lo que pasa, ya que lo solucionare en un par de horas. –dice con cansancio, abriendo los ojos y mirándolo de reojo, notando como fruncía el entrecejo molesto por su respuesta.

- ¿Qué tienes que solucionar?

- Ya te dije, no hay necesidad que sepas nada. –Eiren muestra más cansancio a la vez que se sienta, pero hace una mueca de dolor ante el movimiento repentino.

- No me hagas reír, así como estas no solucionaras nada, ni siquiera puedes ponerte de pie. –dice con fastidio.

- Lo solucionare, así que deja de meterte en mis asuntos y has los tuyos. –dice molesta, mirándolo con frialdad.

Kanda frunció el entrecejo y no mostro la impresión que le provoco la forma en que Eiren le hablo y lo miro, ella nunca lo había echo, no con él.

- Has lo que quieras. –dice cortante, dando media vuelta dispuesto a irse, pero no avanzo ni un paso cuando sintió que su mano era nuevamente tomada, miro por sobre su hombro viendo a Eiren con la cabeza inclinada hacia abajo haciendo que su cabello tape su rostro.

- Lo siento Yuu-yuu, no quería hablarte así, pero cuando me frustro me pongo de malas. –dice alzando el rostro dejando ver su mirada que muestra arrepentimiento. –Pero sinceramente no me puedes ayudar, nadie puede hacerlo, lo que tengo que hacer lo tengo que hacer por mi misma, así que de nada sirve decirte lo que pasa. –Kanda frunció más el entrecejo.

- Lo repito; has lo que quieras. –dice cortante, moviendo con brusquedad su mano zafándose del agarre y sigue su camino hacia la puerta, ante la seria mirada de Eiren, que no la despego de él hasta que salió de la habitación.

Eiren se dejo caer con pesadez a la cama, quedando acostada boca arriba haciendo una mueca de dolor.

- Genial. Lo hice enojar. –dice con fastidio, posando su brazo izquierdo sobre su frente.


Al salir de la habitación Kanda se recargo en la puerta, bajando el rostro haciendo que sus cabellos se lo tapen.

- (Ella sabe lo que hace, de igual forma si me hubiera dicho lo que pasa no la hubiera ayudado, solo tengo curiosidad, eso es todo –intenta convencerse, pero luego frunce el entrecejo mostrando molestia. – ¡Demonios! No dejo de preocuparme. Maldita loca, solo es un dolor de cabeza)


Aprovechando que todos se han ido a dormir, Kailan fue a la habitación donde esta Lavi, no se sentía tranquila hasta ver con sus propios ojos como estaba.

La peli-azul abrió la puerta y se adentro cerrándola tras de si, pero se sorprendió al ver que Lavi teniendo su ojos abierto voltea hacia donde esta ella, mostrando que le sorprendió el verla. Mientras que Kailan sintió un profundo alivio al ver que ya había recuperado la conciencia.

- ¡Kai-chan! Pensé que ya te habías ido a dormir. –exclama amigable y sonriéndole de oreja a oreja.

- ¿Cómo puedes hacer eso? –pregunta molesta, caminando hacia él para detenerse cerca de la cama.

- ¿Hacer que? –dice sentándose con cuidado, ocultando el dolor que sintió al hacer eso.

- Fingir que estas bien, cuando tu y yo sabemos que estas muy lastimado. –dice con reproche.

Lavi le sonríe con amabilidad y palmea a su lado para que se siente en el colchón. Kailan dudosa lo hace y mira con atención al pelirrojo, agradeciendo que no haya mucha luz en la habitación para que él no vea su sonrojo.

- Fingir es fácil, cuando no se quiere preocupar a las personas importantes para uno. –dice al momento de acariciarle la cabeza de forma cariñosa, provocando que Kailan sienta su corazón palpitar ante el gesto y sus palabras.

- ¿Soy una de esas personas? –pregunta algo sorprendida, intentando no sonar nerviosa.

- ¡Claro! –exclama ofendido. –Eres como una pequeña hermana para mí, es lógico que como hermano mayor no quiera preocuparte.

- Entiendo. –dice tranquila, ocultando la desilusión que sintió. –Lavi-kun también es como un hermano mayor para mí, y que me oculte las cosas, más cuando estas le están dañando me preocupa más, así que te informo que no estas logrando nada con fingir. –dice con reproche y Lavi sonríe nervioso. –Por favor Lavi-kun, dime lo que esta pasando. Tal vez pueda ayudar, además no solo tú estas así sino que nee-san también. Sino me dices nada no sabré como ayudarlos. –dice suplicante, mirándolo con tristeza.

Lavi la miro enternecido y llevo una de sus manos a la barbilla de la chica, poniéndola mas nerviosa.

- Siento preocuparte Kai-chan. –dice con arrepentimientos. –Pero el que te diga lo que pasa no cambia las cosas. No hay forma de que puedas ayudarnos, solo Eiren y yo podemos arreglar este problema. –dice con seriedad y Kailan frunció el entrecejo. –Solo te pido que confíes en nosotros, si tú no lo haces, nadie más lo hará.

- Es difícil mantener la confianza en ustedes haciendo lo que hacen. –dice con desaprobación y Lavi vuelve a sonreír nervioso.

- Sé que muchas veces hacemos cosas buenas que parecen malas, pe…

- Dirás que hacen cosas malas que parecen lo que son. –dice mirándolo con ojos entrecerrados y Lavi marco mas su sonrisa, además que una gota de sudor resbalo por su nuca.

- Bueno, si. Pero la verdad jamás haríamos algo que dañe a quienes queremos. Además nos conoces, sabes que entre mas problemas nos metamos siempre salimos libres de ellos.

- Eso si. Muchas veces maldigo esa suerte que tienen para salir de los problemas que causan, mas cuando ustedes mismos son imanes para problemas. –dice con reproche, y Lavi sintió una flecha clavársele en el pecho.

- Mira, déjame pensar bien las cosas y descansar, veré los pro y los contra de decirte lo que pasa. Y mañana hablamos mejor. –dice amigable, poniendo su mejor cara de ángel.

- ¿No estarás diciendo eso para que deje de insistir y encuentres la forma de mentirme mañana? –pregunta mirándolo con sospecha y Lavi sonríe de forma forzada.

- Te prometo que mañana sabrás todo. Te lo diré con lujo de detalles y junto con los demás planeamos la forma de salir de esta en la que alguien nos arrastro a Eiren y a mí siendo inocentes. –dice haciéndose el mártir.

- Sigo sin creerte, menos lo de siendo inocentes. Estoy seguro que si están en problemas es porque solitos los buscaron.

- Juro por mi hombría que esta vez fuimos victimas de las circunstancias que el destino marco. –dice con seguridad, poniendo su mano derecha en el pecho, y la otra alzándola con la palma abierta.

- (No sé si creerle) –Kailan entrecierra sus ojos, poniendo más nervioso a Lavi.

- Jure por mi hombría Kai-chan, eso es sagrado para mi… ¡es mas! Por mi hombría juro que mañana te cuento todo y veras que somos inocentes. –dice con firmeza.

- Te creeré esta vez Lavi-kun. –dice resignada, y suspirando con pesadez.

- ¡Gracias Kai-chan! ¡Eres la única que aun tiene fe en nosotros! –dice enérgico, mostrándose feliz a la vez que la abraza restregando su mejilla con la de ella haciendo que las mejillas de la peli-azul se sonrojen de nuevo.

- Mejor descansa, y mañana hablamos. –dice rápidamente, alejándose de él poniéndose de pie y Lavi la mira dolido porque lo alejara así de su muestra de afecto. –Mas te vale que me digas todo mañana Bookman. –dice amenazante.

- Palabra de Bookman que lo diré. –dice con seguridad.

Kailan suspira resignada, esperando no arrepentirse por confiar en él.

- ¡Que descanses Lavi-kun! –dice con tranquilidad, dando media vuelta para caminar hacia la salida.

Lavi se quedo viendo hasta que Kailan salió de la habitación, para después alzar su rostro mirando el techo.

- Lo siento Kai-chan, pero para mañana todo estará solucionado, así que no habrá necesidad de que me ayudes, de igual forma sino se soluciona, mañana será demasiado tarde como para hacer algo con o sin su ayuda. –susurra con seriedad. –En fin, ya es hora. –con cuidado Lavi se acomoda para ponerse de pie.


Piere esta acostado boca arriba en su cama, tiene sus ojos cerrados y uno de sus brazos apoyado sobre su frente.

- (Sigo preocupado por Eiren. Así no podre dormir) –el pelinegro frunce el entrecejo, en eso siente la cama hundirse y un peso extra sobre él.

Sorprendido abre los ojos, topándose con unos rojos muy conocidos para él.

- ¿Eiren? –exclama sorprendido. – ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste? ¿Te encuentras mejor?

- Muchas preguntas… –dice con sensualidad posando sus manos en su vientre y subiéndolas en una suave caricia hacia su pecho, deteniéndose ahí, provocando que Piere entrecierre los ojos ante lo placentero. –Y hay poco tiempo.

- ¿De que hablas? –dice extrañado. –Pero eso no importa, lo que importa es saber si te encuentras mejor. El doct…

- El doctor puede decir lo que quiera, pero solo tengo una cura. –dice con indiferencia a la vez que se inclina dejando su rostro cerca de el del pelinegro haciéndolo sentir su respiración. –Y mi cura eres tu Piere. –dice coqueta.

Piere se le sonrojaron las mejillas y se puso nervioso, es la primera vez que una mujer lo hace sentir como un idiota virginal, pero es que para él Eiren ha sido como su sueño, y tenerla ahí diciéndole esas cosas lo pone así o peor. Entonces se dio cuenta que con solo una palabra esa mujer puede hacer lo que quiera con él y eso es peligroso, mas no le importo.

- ¿A si? –pregunta tratando de parecer tranquilo al momento que lleva sus manos a la cintura de la chica.

Eiren sonrío de forma torcida, para ella es mas que obvio lo que ella causa en él.

- Si. –dice con seguridad. –te preguntare algo Piere. –dice coqueta, acercando mas su rostro haciendo rosar sus labios. – ¿Me entregarías tu alma?

- Tómala. –dice embelesado con esa mirada que lo cautivo desde el principio, y pensando que sus palabras son solo de forma figurativa.

- Eso quería escuchar. –dice triunfante, para después sellar los labios de él con los suyos en un beso demandante que Piere respondió sin dudar.

Entre el beso la pelinegra guio su mano derecha al pecho del chico, al lado izquierdo, justo donde tiene el corazón, y su mano fue envuelta por una luz blanca.

Piere abrió los ojos ensanchándolos, mostrando sorpresa y horror. Con brusquedad rompió el beso, viendo como Eiren lo mira con frialdad.

- ¿Qué haces?

- Tomando lo que me has entregado. –dice cortante.

- Pero yo pensé…

- ¿Que pedía tu amor? –pregunta con burla. –No me hagas reír, eso no me importa, solo quiero tu alma que guarda eso tan valioso. Y siendo su guardián solo podría tomarla cuando tú me la entregaras.

- Eiren, yo confié en ti, por eso te dije eso. –dice dolido.

- Ese fue tu error. Pero el más grande fue enamorarte de mí. –dice cortante, alejando su mano de su pecho dejando ver una esfera brillando con luz blanca.

La piel de Piere fue tomando tono más pálido, y sus ojos se fueron cerrando poco a poco, lo último que vio fue los ojos rojos que muestran frialdad hacia su persona.


Ángela vistiendo una bata de baño, va saliendo de la ducha mientras con una toalla mas pequeña se seca el cabello, pero detiene su paso, mirando sorprendida a Lavi que esta sentado en su cama, mirándola divertido y sonriendo de forma socarrona.

- Siempre he pensado que las mujeres se ven mas sexy saliendo de la ducha. –dice coqueto y Ángela se sonrojo.

- Lavi-kun, ¿te sientes mejor? No deberías haber salido de la cama. –dice preocupado.

- Me siento un poco mejor, y no podía dormir hasta que viera tu rostro. –dice galante. Ángela sintió su corazón palpitar con fuerza sintiéndose mas cautivada. –Ven amore. –dice coqueto, moviendo uno de sus dedos en seña para que se acercara.

Ángela sintiéndose nerviosa lo hizo, y cuando Lavi le apunto con su mirada sus propias piernas, entendió lo que quería, así que nerviosa se sentó en ellas, poniendo sus manos en los hombros del pelirrojo, mirándolo al rostro embelesada, porque muchas veces desde que lo conoció soñó con estar así con él.

- Te contare un secreto y solo lo hare porque te amo. –dice serio. Ángela sintió que desfallecería al oír que él decía eso, estaba muy feliz. –En cuatro horas moriré. –Ángela ensancho los ojos. –y antes de hacerlo quiero que me entregues todo de ti; tu cuerpo, corazón y alma.

- No juegues con eso Lavi-kun. –dice con reproche.

- ¿Jugar? –dice con diversión acercando su rostro al de ella haciendo rozar sus labios. – ¿Si fuera verdad me entregarías todo lo que te he pedido? –pregunta de forma seductora.

- Te daría eso y más Lavi-kun. Todo lo mío es tuyo, en especial mi corazón, alma y cuerpo. –dice embalsada con su mirada.

- Eso quería escuchar. –dice guiando su mano al pecho de la chica, del lado izquierdo, acariciándole el seno, haciéndola entrecerrar los ojos por el placer.

Ángela no resistió más la tentación de probar sus labios, así que lo beso de una forma desesperada y hambrienta. Lavi sonrío triunfante en medio del beso a la vez que su mano fue envuelta por una luz brillante de color blanca.

Ángela ensancho los ojos y rompió el beso con brusquedad, topándose con la mirada fría del pelirrojo, muy diferente a la que tenia hace unos segundos.

- Pensé que seria más difícil, y me di cuenta que como guardián no sirves. –dice con burla.

- Lavi-kun, dijiste que me amabas ¿por qué haces esto? –dice dolida.

- Te diré el verdadero secreto. –dice guiñándole su ojos. –Yo no amo a nadie más que a mi mismo, y sin esto moriré. –Ángela ensancho los ojos mostrando sorpresa. –Tu error fue entregarme tu alma sabiendo las consecuencias que te lleva a ti decirle algo así a alguien.

- Pero yo confié en ti. –dice mas dolida, y sus ojos comenzaban a lagrimear.

- Y ese fue tu error amore. –dice con frialdad. –Es una lastima que no pueda tomar el cuerpo que me has dado sin pensar, pero no tengo tiempo ni fuerza para eso. –dice indiferente para después darle un beso de pico al momento que aleja su mano del pecho de ella y sobre su mano esta una esfera que brilla con intensidad.

Los ojos de Ángela se cerraron quedando inconsciente, con la imagen de la mirada de crueldad en el pelirrojo. La chica se puso pálida, y estaba apunto de caer, pero el pelirrojo que la sostuvo con su otra mano lo impidió.


En la ultima habitación de una vieja torre que se encuentra en las afueras de Francia, esta Tyki sentado en una vieja silla leyendo un libro que tiene por titulo "Formas para hacerse mas sádico sin perder la belleza".

El chico se ve diferente, ahora su tono de piel es gris, sus ojos son dorados, y sigue vistiendo ese traje de pingüino, solo que ahora lleva puesto un sombrero cilíndrico sobre su cabeza.

De pronto frente a él aparece una puerta haciendo que alce la mirada de su interesante lectura para verla, viendo como se abre y por ella sale Road, la cual también su cuerpo tomo el mismo color de piel que él al igual que el color de ojos, su cabello ahora es violeta y sigue vistiendo el uniforme de sirvienta, y en su mano derecha carga un extraño paraguas color rosa con una calabaza en la punta.

- Ambos las han conseguido. –dice Road triunfante, sonriendo de una forma espeluznante.

Tyki sonrío de la misma forma, y sus ojos brillaron mostrando diversión y sadismo.

Continuara

sinceramente Lavi y Eiren se pasan de malditos, mira ke aprobecharse del amor que sienten Piere y Angela por ellos... aunque esos dos tienen la culpa por idolatrarlos tanto -.-

ya veremos como reaccionan los demas al saber lo ke sus amigos han echo -.-

espero les haya gustado el capi

MUCHAS GRACIAS POR SUS REVIEWS

CUIDENSE

BESOS

KRISS