Una venganza bien planeada

En la central de tren se encuentra el grupito maravilla esperando la llegada de su tren: Lenalee tiene sus brazos cruzados y por su expresión se le nota que esta molesta; a su derecha esta Allen mirándola nervioso, sin saber porque el enojo de la peli-verde, y presiente que va dirigido a él, ya que es al único al que no quiere ni ver. Luego tenemos a Kailan que se le nota que esta exasperada en la mirada, un tic nervioso ha aparecido en su ceja derecha; a su lado esta Lavi picándole su brazo derecho y mirándola con su mejor ojo de cachorro bajo la lluvia. Por ultimo esta Kanda, que su mirada muestra lo furioso que esta y lo poco que esta por llegar a su limite, además que también tiene un tic nervioso en su ceja derecha y una vena se ha hinchado en su frente; a su lado esta Eiren jalándole la manga derecha de u chamarra y lo mira con ojos de cachorro triste.

- Lenalee, no sé si sea mi imaginación, pero ciento que estás enojada conmigo. –dice algo nervioso Allen.

- ¡Hum! –Lenalee volteo su rostro alado contrario provocando que al albino se le entrecerraron más los ojos al confirmar que efectivamente esta enojada con él.

- ¿Hice algo que molestara?

- ¡Hum!

Al albino se le sombreo la frente de negro ante la respuesta, ya entendió que esta enojada con él como también entendió que no le va a dirigir ni la mirada ni tampoco la palabra, no le gusta la sensación de que su amiga este enojada con él, mas aun cuando no sabe ni la razón.

- ¡Vamos Kai-chan! ¡Cuéntame como y de donde conociste al trastornado de Tyki! –dice suplicante el pelirrojo, sin dejar de picarle el brazo.

- Ya te dije que no es asunto tuyo. –dice entre dientes Kailan, mirándolo molesta de reojo.

- ¡Pero si lo es Kai-chan! –dice de forma berrinchuda y aniñada. –Soy como un hermano mayor para ti, como tal debo cuidarte; y para hacerlo necesito saber si ese pervertido te hizo algo para ir a matarlo. –dice con heroísmo.

- Aquí el único pervertido eres tú. –gruñe molesta.

- ¿Pervertido yo? –dice ofendido a la vez que se apunta a si mismo y a Kailan se le sombrea la frente de negro ante su descaro. –Me decepciona saber que pienses eso de mí. –dice dolido. –Mira Kai-chan si prometes contarme como, donde y cuando conociste a Tyki, yo prometo que te contare como Eiren y yo planeamos todo para no dejar que los noe se queden con las llaves. –dice con heroísmo, sintiéndose confiado de que Kailan no desaprovechara esa oferta, él mas que nadie sabe que la peli-azul le encanta oír sus historias.

- Créeme, prefiero no saber nada eso. Ya tuve suficiente de esta misión. –Su frente se sombreo de negro a la vez que sintió un escalofrió al saber que aun tienen que dar el informe a su loco director.

Ante esa respuesta el ojo del pelirrojo mostro desconcierto y entro en una especie de shock, no entendía que ha pasado, la pequeña Kailan siempre amo oír sus historias de travesuras y heroísmo, y ahora ya no. Sintió su corazoncito acongojarse y deseaba que Kailan volviera a ser la niñita de antes, pero no se dará por vencido, hará que Kailan le cuente lo que quiere saber a como de lugar.

- ¡Vamos Yuu-yuu! –dice de forma aniñada y berrinchuda, Eiren. – ¡Dime como cuando, donde y con quien tuviste tu primera vez! ¿Era una mujer mayor? ¿O era menor? ¿Te gusto? ¿Era virgen como tu o ya era experimentada? ¿Te gustan más las vírgenes o las experimentadas? –la pelinegra no deja de jalarle la manga y a Kanda se le marco mas el tic nervioso.

- Deja de joder. –dice entre dientes y de forma tétrica, pero eso en vez de asustarla la maravillo mas, y eso dejo claro su mirada brillosa y extasiada.

- ¡Lo hare hasta que me cuentes lo que quiero! –dice con firmeza e inflando los mofles de forma infantil.

- ¿Cuántas veces tengo que decirte que no te diré nada?

- Pues ya no tendrás que seguir diciéndomelo. ¡Solo dime lo que quiero saber y ya! –el tic nervioso en la ceja de Kanda se marco más.

- ¡Jodete!

Eiren hizo un infantil puchero e inflo más los mofles, no se dará por vencida, hará lo que sea para saber lo que quiere saber, necesita esa información urgentemente, ¡claro!, según ella.

Sentados en los asientos del vagón del tren que les fue asignado, en un asiento esta Kailan que tiene la frente sombreada de azul y se le nota hastiada, a su lado esta Lenalee que tiene sus ojos cerrados y una vena hinchada en la frente, y alado de ella esta Allen que la mira algo nervioso de reojo cada dos por tres. En el asiento de enfrente esta Kanda quien tiene sus ojos cerrados, una vena hinchada y palpitando en su frente, y sus brazos están cruzados a la altura de su pecho, a su lado esta Eiren que sigue jalándole la manga derecha de la chaqueta, y por ultimo Lavi que mira a Kailan mientras parlotea.

- Así que Eiren y yo le hablamos a Marian-san para que nos dijera todo lo que sabe respecto a las llaves… — Lavi esta muy centrado contando como desarrollaron su plan, teniendo la esperanza que al oír la según él la fabulosa historia Kailan accederá y le contara lo que tanto quiere. Y Kailan rodo los ojos exasperada.

- ¡Vamos Yuu-yuu, cuéntamelo! Si lo haces te cuento como fue mi primera vez. –insiste Eiren, sin dejar de jalarle la manga a Kanda, el cual ahora es rodeado por una potente aura asesina.

- No me interesa. –dice cortante y hasta sonó algo espeluznante.

- Lenalee, traje un manga muy interesante y divertido, ¿quieres leerlo? –Allen le muestra esperanzado su manga, esperando con eso hacer que deje de estar enojada.

- ¡Hun! –Lenalee voltea su rostro a lado contrario y Allen baja la cabeza derrotado.

- Después de prometerle que le mandaremos una fuerte suma de dinero Marian-san accedió a contarnos todo lo que sabe sobre las llaves. Ya sabiéndolo fue cuando Eiren y yo elaboramos el plan. Aunque déjame decirte que quien mas ideas aporto fui yo… —Lavi pone una pose chula y su mirada muestra arrogancia. –El primer paso del plan es investigar donde viven nuestras victimas para poder ir con ellos y aprovecharnos de lo que sienten hacia nosotros para usar nuestra mejor arma de "Temía los sentimientos que me causabas, por eso actué así, pero me di cuenta que sin ti no puedo vivir" –relata de forma poética. – ¡Esa nunca falla! ¡Y tú fuiste testigo de ello Kai-chan! Pero tu no hagas eso Kai-chan, que aun estas muy chica para hacer cosas así. –dice con firmeza, y mirándola con severidad.

Kailan tiene sus puños apretados en clara señal donde se esta conteniendo para no meterle el puño a su boca atravesándole la garganta haber si así lo calla, y sino lo hace es porque siente un poco de lastima por el pelirrojo, después de todo aun sigue todo herido, con esos vendajes que lo hacen ver como momia.

- Mi primera vez fue con un hombre unos siete años mayor que yo… ¿o eran nueve? –Eiren se soba la barbilla pensativa, además esta muy concentrada en contar la historia de su primera vez, teniendo la esperanza de que así Yuu le contara su primera vez. –Bueno eso no importa. Pero si recuerdo muy bien que era un hombre muy experimentado. Lo conocí en un bar al que fuimos Lavi y yo. Recuerdo que fue el primer bar que fuimos donde tomaríamos por primera vez alcohol festejando nuestros catorce años de edad. Pero retomando el tema, después de tomar un par de copas un chico muy apuesto que aun recuerdo como era. –dice melancólica. –Era un apuesto chico de cabello negro… ¿o era azul? –Eiren se soba la barbilla pensativa. –bueno no importa. –dice agitando una mano restándole importancia. –pero si recuerdo que tenia una mirada que me cautivo, con esos ojos llenos de frialdad color dorados… ¿o eran verdes? –Eiren se vuelve a sobar la barbilla pensativa y el aura asesina que rodeaba a Kanda aumento de tamaño. –bueno, eso no importa. –nuevamente agita una mano restándole importancia. –Lo que si recuerdo es que tenía un hermoso color de piel levemente bronceado… ¿o era pálido? –Eiren nuevamente se soba la barbilla pensativa. –Bueno la verdad no me acuerdo bien de su físico, pero recuerdo que fue una experiencia demasiado placentera. Él me hizo muchas cosas y toco muchas partes que no sabían que podían ser tan placenteras acari…

- ¡NO ME INTERESA SABERLO! –grita Kanda exasperado al momento de ponerse de pie. Su vena en la cabeza se hincho más, y su aura asesina es enorme. Ante el grito Lavi dejo de contar su historia y lo miro curioso, al igual que los demás, mientras Eiren algo sorprendida. – ¡MIRA MALDITA DESCEREBRADA. –Kanda se inclina hacia Eiren dejando su cara muy cerca de la de ella. – ¡NUNCA ME HA INTERESADO, NI ME INTERESARA COMO FUE TU PRIMERA VEZ, Y SI PARA QUE DEJES DE CONTARME CADA UNA DE ESAS PENDEJADAS O PARA QUE DEJES DE SEGUIR JODIENTO TE DIRE LA PUTA VERDAD! ¡NO! ¡NO ME HE ACOSTADO CON UNA MUJER! ¡DE HECHO SIGO SIENDO VIRGEN! ¡¿CONTENTA?

- S…si. –Eiren lo mira sorprendida y aun en shock por la respuesta.

Kanda bufo con fastidio, sin importarle que los demás escucharan eso, él no se siente avergonzado de ser virgen, así que no le importa que los demás lo sepan, para él eso de la virginidad no importa, tiene asuntos mas importantes en que pensar. Así que nuevamente se sentó, cerro sus ojos y se cruzo de brazos intentando ignorar todo su entorno.

Eiren aun teniendo sus ojos muy abiertos parpadeo un par de veces, después bajo su rostro ocultando con su cabello la leve sonrisa llena de felicidad que lo adorno.

Kailan, Lenalee, Allen y Lavi seguían mirando con ojos muy abiertos y que muestran incredulidad a Kanda, parpadeaban varias veces, pero después Lavi puso una mirada y sonrisa enigmática.

- Entonces ya teniendo las llaves cada uno fue al lugar acordado, mismo lugar donde planeamos todo… –dice arrogante Lavi, retomando la conversación como si nada hubiera pasado y Kailan resoplo exasperada.

- ¿Tienes sed Lenalee? ¿Quieres un poco de agua? –Allen saca una botella de agua de su mochila y se la extiende.

- ¡Hun! –Allen vuelve a bajar su cabeza derrotado.


Allen mira con tristeza el pastelillo en sus manos, ultimo pastelillo que le queda, pastelillo que pensaba comerse y disfrutarlo mucho mas de lo normal al ser el ultimo. Entonces suspiro con profunda tristeza.

- (Los sacrificios que uno tiene que hacer) –los ojos del albino mostraron profunda tristeza, viendo el pastelillo como si fuera la ultima vez. – ¿Lenalee te gustaría probar este delicioso y suculento pastelillo? –pregunta mirando a su amiga.

- ¡NO! ¡NO QUIERO LEER UN MANGA, NO QUIERO AGUA Y MUCHO MENOS QUIERO UN PASTELILLO! ¡¿QUÉ NO ENTIENDES QUE NO TE QUIERO HABLAS? ¡SINO ES ASI, YA LO SABES! ¡ASÍ QUE DEJA DE HABLARME! ¡VUELVELO HACER Y TE PATEARE EL TRASERO! –Lenlaee tiene expresión de psicópata a todo estilo de su hermano, dejando ver que sin duda es hermana de Komui.

Allen se alejo un poco de ella intimidado, y mirándola con miedo. Kailan miro también asustada a su amiga al igual que Lavi, no entendiendo el motivo de su furia. Kanda abrió uno de sus ojos molesto, ese grito le había dado dolor de cabeza, y Eiren la mira extrañada y alzando ambas cejas.

Lenalee volvió a bufar molesta, y se volvió a sentar, el enojo evito que se avergonzara por su explosión de furia.

- Bueno, entonces Eiren puso sellos en todo la habitación para cuando yo llegue, por cierto, ese fue mi plan. –Lavi retomo con tranquilidad el tema, y Kailan se golpeo la frente con la palma de su mano, deseando darse de topes contra la pared para quedar inconsciente y no seguir escuchándolo. – Cuando yo llegue y me burle de su disfraz de momia chipotuda, activamos los sellos para que nadie sintiera la magia que ahí se efectuara o nuestro plan seria descubierto…


- Entonces, le di un poco de energía a Eiren para que pueda invocar a Takeshi-san, ya que sino lo hacia con lo débil que estaba pudo haber colapsado, y de esa forma yo dándole la mitad de energía que usa para invocar repartiéndonos el trabajo seria menos pesado para Eiren…

- ¡BIEN! ¡TE LO CONTARE! ¡PERO YA CALLATE POR FAVOR! –grita exasperada Kailan.

Lenalee, Allen y Lavi la mira impresionados por su reacción. Kanda suspira aliviado al saber que el pelirrojo al fin se callara, pero al pensar que ahora escuchara la segura aburrida historia de Kailan le dieron ganas de saltar del tren por la ventana sin importarle que este en movimiento, nunca antes deseo tanto llegar pronto a la orden. En cuanto Eiren negó divertida al ver que su amigo al fin consiguió lo que tanto ha querido saber.

- (Sabia que oyendo mi magnifica historia conseguiría que me lo contara) –un aura brillante rodea a Lavi.

Kailan se golpeo la frente con la palma de su mano al darse cuenta que cayo en su juego. Puso su mirada en Allen y Lenalee notando su mirada curiosa, dejando en claro que ellos también tienen curiosidad, luego mira a su hermana notando como esta la mira ansiosa porque relate su historia, luego mira a Kanda notando como este ni la mira, tiene sus ojos cerrados, y al final poso su mirada en Lavi notándolo ansioso, estaba segura que si tuviera cola en este momento se movería. La peli-azul soltó un profundo suspiro mostrando resignación.

- Todo paso hace once años, poco después de que nee-san y Lavi-kun entraran a la orden…

Se ve a la pequeña Kailan caminando por el bosque que esta cerca de la mansión de su padre. La pequeña no logra divisar una gran raíz de árbol que sobresale, por lo que tropieza cayendo de pansa.

Kailan alza el rostro mostrándolo aterrados, y sus ojos se empezaron a aguadar en señal de querer llorar, pero oye un quejido y se asusto pensando que se trataba de un animal salvaje, así que volteo hacia donde lo escucho algo temerosa, pero se sorprendió al ver a un chico de aproximadamente quince años, sentado en el piso, recargado a un árbol, esta herido y se ve débil, por lo que esta dormitando.

A pesar de la suciedad y manchas de sangre en su piel se logra divisar ese tono claro que posee. Su cabello es algo largo y ondulado; amarrado en una coleta baja. Sus facciones son apuestas, y su cuerpo es delgado.

Kailan se acerca gateando hacia el chico, teniendo curiosidad de saber si esta vivo.

El chico al sentir la presencia de alguien, abrió rápidamente los ojos, topándose con los ojos curiosos de color azul de Kailan, mientras esta sonrío feliz al ver que esta vivo.

- ¿Te duelen? –pregunta apuntando sus heridas, el chico sonríe de forma burlona.

- Algo. –responde divertido.

- ¡Espérame aquí! –exclama al momento de ponerse de pie. –Iré por alguien para que te ayude. –la pequeña esta dispuesta a dar media vuelta, pero es detenida por la mano del chico que tomo su muñeca.

- No quiero que nadie sepa que estoy aquí. –ordena con frialdad, y Kailan en vez de asustarse puso una expresión pensativa.

El chico alzo una ceja, por lo general cuando usa ese tono de voz y mirada intimida a cualquiera, y esa niña a este momento debería estar temblando del miedo. Pero lo que no sabe ese chico es que Kailan esta mas que acostumbrada a ese tono de voz y mirada, siempre las pone su padre cuando esta muy enojado, su tío Marian cuando se acerca alguien "indigno" a él, su hermana cuando se enoja, al igual que Lavi.

- Bueno, en ese caso iré a mi casa a traer algo con que curarte. –dice feliz por su idea y sonriéndole amigable.

El azabache sonrío divertido, y simplemente asintió haciendo que Kailan ampliara su sonrisa por aceptar su ayuda.

o-o-o-o-o

Kailan esta arrodillada frente al chico, guiando un algodón empapado de alcohol hacia una de las heridas de su cara, pero cuando lo pasa por esta el azabache hace una mueca de molestia haciendo que ella aleje el algodón asustada al pensar que lo lastimo.

- ¿Te he lastimado? –pregunta asustada y el chico sonríe de forma burlona.

- Tranquila. Para mi el dolor es placentero.

La chica parpadea mirándolo incrédula, extrañada ante la rara actitud de ese chico, es la primer persona que conoce que le gusta el dolor, pero luego se encogió de hombros restándole importancia, después de todo esta rodeada de anormales, uno mas a la lista viene teniéndola sin cuidado, así que mejor siguió en limpiar sus heridas.

- Yo me llamo Kailan Cross, ¿y tú? –pregunta con curiosidad, pero sin verle el rostro por estar mas atenta en ver las heridas que esta limpiando, por lo que no pudo ver la sorpresa en los ojos del chico al oír su nombre, mirada que borro rápidamente siendo remplazada por una enigmática.

- Tyki.

- ¿Solo Tyki? –pregunta extrañada, alzando su mirada para verlo a los ojos.

- Si. Solo Tyki. –responde amigable, y sonriendo tan enormemente que se le cerraron los ojos.

- (Kailan es rara. Ósea va y llega un extraño herido al que le dice que ama el dolor y lo ayuda como si nada. Capaz y era un pedófilo violador) –Allen y Lenalee miran incrédulos a su amiga.

Kanda ni la mira, y los otros dos la miran tranquilos, prestando atención en su relato.

- De niña no tuve nunca amigos, porque nee-san y Lavi-kun los atemorizaban a todos y al saber que soy hermana de Eiren, no se acercaban a mí por miedo a ella. –sigue con su relato de lo mas tranquila.

Lenalee y Allen miran con ojos entrecerrados a Lavi y Eiren que no se les ve sentir culpabilidad por haber hecho que Kailan no tuviera amigos de niña.

- Así que Tyki se convirtió en mi primer amigo de la infancia…

- ¡¿Qué? ¡¿Cómo pudo ser tu amigo ese sádico? ¡Te gana por ocho años Kai-chan, además es un pervertido sádico! –dice con seriedad, reproche y hasta rencor Lavi, y Eiren asintió dándole la razón.

- ¿No te mordiste la lengua? –pregunta sarcásticamente Kanda.

- ¿Por qué? –dice curiosa Lavi, extrañándose por la pregunta haciendo que los demás a excepción de Eiren se golpeen la frente de forma exasperada, la pelinegra solo sonrío burlona.

- ¡En fin! –Kailan suspira con pesadez. –el caso es que visitaba a Tyki todos los días para ayudarle con sus heridas, le llevaba ropa, frazadas y algo de comer. Comíamos juntos y conversábamos de algunas cosas. Pero un día que fui a llevarle comida y él desapareció sin decir nada, y ya no lo volví a ver o saber de él hasta el día de ayer.

- Kai-chan. –dice con seriedad Lavi, ganándose la mirada curiosa de todos. – ¿Qué nadie te enseño que es raro y peligroso acercarse a alguien herido y desconocido? En especial cuando este te pide que no le digas a nadie sobre su presencia. –dice en forma de regaño.

- Tenía solo siete años. Además no eres nadie para regañarme. –dice Kailan con molestia, para después voltear el rostro a un lado no viendo el shock que eso causo en Lavi.

- ¡Eiren dile algo! –ordena mirándola acusador.

- ¿Cómo que? –pregunta tranquila y Lavi la mira ofendido.

- No sé, como prohibirle que se vuelva acercar a Tyki, tú más que nadie sabe lo peligroso que es.

A Allen y Lenalee les resbalo una gota de sudor en la nuca al ver que Lavi trata a Kailan como si fuera una niña, razón por la que la peli-azul se le ha hinchado una vena en la cabeza. Por otro lado Kanda bosteza con aburrimiento, el cuento de Kailan le dio sueño.

- Lavi. –dice con seriedad Eiren. –Kailan ya no es una niña, ya sabe lo que este bien o mal. Sin contar que esta en todo su derecho de acercarse y hablarle a quien quiera. –dice despreocupada.

Kailan miro a su hermana con admiración, al menos ella no la trata como una niña, y confía en ella. Mientras que Allen y Lenalee se sorprendieron, no pensaron que ella diría algo así. Por otro lado, Lavi la miro como si lo hubiera traicionado.

- Mal amiga. –murmura entre dientes, y Eiren solo se encoge de hombros restándole importancia.


Llegando a la orden Lavi y Eiren fueron llevados a la enfermería para que ahí cierren sus heridas con magia, mientras tanto los demás fueron a la oficina de Komui.

Esta Komui sentado tras su escritorio, apoyando sus codos en este y entrelazando sus manos, para apoyar su barbilla en este. Y su taza favorita esta sobre el escritorio, frente a él.

Del otro lado del escritorio esta Kailan, Kanda, Lenalee y Allen con una expresión sombría y aura asesina rodeándolos.

- Así que eso paso. –dice con seriedad Komui.

- ¿Por qué desde el principio no nos dijiste cual era la verdadera misión? –pregunta entre dientes Kailan. –Gracias a eso tuvimos muchos problemas.

- La verdad toda salió de acuerdo al plan. Aunque claro, jamás pensé que de quienes se enamoraría Piere y Ángela seria de Eiren y Lavi. –dice despreocupado y agitando una mano para restarle importancia. –Pero de igual forma las cosas salieron mejores de lo que pensé. Gracias a eso ya se confirmo quienes son nuestros enemigos y lo que buscan.

- ¿Y quienes son nuestros enemigos? Eiren y Lavi los llaman noe. –dice Allen, de una forma algo tétrica, al igual que los demás el coraje no se ha ido, pero antes de hacer cualquier cosa quieren explicaciones.

- Es un grupo de magos oscuros que tienen como objetivo liberar al Conde del milenio. No sé por cuantos este conformado el grupo, pero si sé que son muy poderoso y que se hacen llamar noe. Y si Lavi y Eiren saben como se hacen llamar y parece conocerlos, o al menos alguno de ellos, es porque Sokaro cuando se los llevo a entrenar también tenia la misión de espiar a esos magos, por eso Lavi y Eiren tuvieron varios enfrentamientos con ellos, y saben mas que nadie a que enfrentarse. Por eso mismo me pareció bien que ellos hayan estado con ustedes porque de esa forma no les hubiera sido tan fácil.

Komui termina su explicación con tranquilidad, y alza una ceja al ver que en vez de ver sorpresa en los cuatro sigue viendo furia, cosa que le trajo mala espina, y fue aun mas al ver que los cuatro se miraban entre si y asentían con la cabeza.

- ¿Qué planean? –pregunta temeroso al ver que los cuatro se acercan de forma tétrica a él, y él inconscientemente se pego todo lo que pudo a su silla, no entendiendo la razón de la furia si ya les explico todo. –Lenalee. –mira suplicante a su hermana cuando los cuatro se tronaron los dedos de forma amenazante.

- Lo siento nii-san pero te lo mereces. –dice tétrica, haciendo que Komui entre en shock.

La escena es cortada por exceso de violencia, pero desde afuera de la oficina se oyen golpes, huesos tronar y los gritos más mariconamemte posible que uno se pueda imaginar o haya escuchado.


- Me siento como nuevo. –Lavi estira sus brazos hacia arriba, él junto Eiren van caminando por los pasillos del hospital de la orden.

- Adoro la magia, pero adoro más que mis heridas ya se puedan cerrar. –dice de lo mas feliz la pelinegra, y su amigo asintió dándole la razón.

- Días sin saber que se siente estar sin dolor que me parecían añorados. –Ahora es Eiren que asintió dándole la razón.

- ¡A un lado!

Ambos alzan la mirada viendo a varias enfermeras empujar una camilla, cuando pasaron a su lado vieron que el la camilla iba Komui inconsciente todo lleno de bolas, heridas abiertas, rasguños, en si iba en un estado deplorable.

- Le fue mejor de lo que imagine. –dice divertida Eiren volteando hacia su amigo, y este asintió, sonriendo de forma burlona.


Acostado baca arriba en su cama; completa y tranquilamente dormido esta Kanda. Esta tan perdido en sus sueños que no se da cuenta que una sombra masculina esta a un costado de la cama, mirándolo con ese ojo brillando en maldad y sonrisa espeluznante haciéndolo ver tétrico.

Aun entre sueños, el peli-azul sintió la presencia de alguien mas en sus aposentos, de alguien que definitivamente no es su compañero de cuarto. Así que abrió los ojos justo en el momento que la mano del intruso le tapo la boca.

Yuu frunció el entrecejo y miro amenazante el ojo de su captor, mas este amplio su sonrisa traviesa, por lo que el cuerpo del peli-azul comenzó a desprender rayos.

- Tranquilo Yuu-pon, no me obligues a usar esto. –su captor alza su mano libre dejando ver que tiene tomado del pellejo a un pequeño y lindo cachorro, al cual le brillan esos grandes ojos que muestran ternura.

Kanda al ver al cachorro ensancho los ojos, horrorizado, y su captor amplio su sonrisa, mostrando triunfo en su ojo.


Allen esta afuera de uno de los edificios de los dormitorios, esta recargado en uno de los pilares. El albino tiene sus manos metidas en el bolsillo delantero del pantalón y mira con aburrimiento el cielo.

- (Ya tardo… ¿Para que me habrá citado aquí? Tal vez quiere que lo acompañe a una misión ultra secreta) –un aura brillante lo rodeo ante la sola idea de eso, ya se veía a si mismo en un futuro algo cerca mofándose de Kanda por eso.

- ¡ALLEN!

El albino volteo hacia donde escucho su nombre, y se sorprendió al ver a Lavi jalando una correa que tiene amarradas las dos manos de Kanda, el cual tiene un aura asesina rodeándolo, aun así camina un par de pasos atrás del pelirrojo.

- ¿Y de que raza es tu nuevo perro? –pregunta burlón Allen cuando ambos llegaron a él. Lavi sonrío divertido y Kanda gruño como perro rabioso.

- Pues no sé, es una nueva raza. –dice pensativo, sobándose la barbilla.

- ¡Es un Bakaneitor!

Lavi y Allen empezaron a reírse a carcajadas, y el aura asesina de Kanda aumento, tenia unas enormes ganas de meterles su pie envuelto en electricidad en el culo a ambos, y luego matarlos de una forma cruel, lenta y muy, pero muy dolorosa.

El peli-azul usando su electricidad rompió las correas que amarraban sus muñecas, y se dio media vuelta dispuesto a irse de ahí, antes de que no se pueda contener y los mate, y no es que se contenga porque sea considerado, lo hace porque sabe que por la parte de afuera de todos los edificios hay cámaras y pues quedara grabado habiendo pruebas de quien los mato, y él no quiere que lo refundan en la cárcel por matar a dos tarados, aunque la verdad ambos lo están tentando bastante.

Lavi paro su ataque de risa cuando noto que la correa se aflojaba, y al buscar con la mirada a Kanda, lo vio alejarse con toda la tranquilidad del mundo, así que rápidamente le dio alcance, pasando uno de sus brazos por el chico de forma amigable, haciendo que detenga su paso, mientras que Allen seguía retorciéndose de la risa.

Por otro lado Kanda mira el brazo del pelirrojo con infinito asco, como si se hubiera manchado los hombros de excremento.

- ¿A donde vas Yuu-pon? –pregunta de forma juguetona.

- Ya que te has desecho de esa horrorosa bestia me iré a mi habitación de donde no debí salir. –dice cortante, moviendo su hombro con brusquedad para soltarse del agarre.

- Sino vienes conmigo le diré a Allen-chian uno de tus secretitos, ese que involucra a los lindos perritos. –dice travieso, y tapándose la boca ocultando su sonrisa burlona.

Kanda voltea todo su cuerpo, mirándolo horrorizado y furioso.

- Prometiste que no dirías nadie si yo no le decía a nadie las pendejadas que me dijiste cuando me conociste. –la frente se le sombreo de negro de solo recordar ese horroroso hecho que le gustaría olvidar, no sabia porque el pelirrojo le hizo prometer eso, ni que estuviera orgulloso de contar algo así, además que no es muy hablador.

- Aclaración: yo prometí no decírselo a Eiren, si tú guardas ese secreto. –dice divertido y Kanda bufa molesto, de todos quien menos quiere que se entere de ese vergonzoso hecho de su vida es Eiren. –¡Vamos Yuu-pon, Allen, nos espera! –dice apuntándolo, y dando media vuelta estando seguro que Kanda lo seguirá, lo conoce bien y sabe que ni loco deja que Allen sepa su secreto.

Finalmente su ataque de risa fue controlado, el albino aun sonriendo de forma bobalicona se enderezo viendo que Kanda se acerca con mueca de malas pulas –peor de la que suele tener, si es posible— y a su lado viene Lavi, no sabia cuando se alejaron, pero la verdad no le importa mucho.

- ¡Bueno Allen, te cite aquí y me traje a Yuu-pon aquí porque desde ahora los convertiré en verdaderos hombres! –dice con heroísmo.

Allen lo miro curioso, no entendiendo de lo que habla, aunque dentro de su ser tenia un mal presentimiento, le alertaba que debería huir, pero pendejamente no hizo caso a esa vocecita. En cuanto Kanda, el definitivamente tuvo un muy mal presentimiento que si por él fuera ya hubiera usado su maravillosa habilidad de huir de ahí sin que nadie se de cuenta, pero desgraciadamente esta bajo amenaza.


- Así es mis dos queridos amigos, es divertido salir con Eiren, me divierto mucho con ella cuando nos vamos de farra, pero pienso que de vez en cuando hay que cambiar, una noche de chicos suena divertido, mas yendo con mis dos únicos amigos, además los hombres necesitan convivir también entre hombres, y sin mujeres para así divertirnos más. –Lavi tiene su ojo cerrado, ante la enorme sonrisa que adorna su rostro mientras se avienta su monologo.

- Entonces ¿por qué nos trajiste a este lugar? ¡Aquí abundan mujeres! –dice sonrojado Allen, mirando incrédulo hacia adelante.

Se enfoca a Kanda que mirando con ojos entrecerrados el local enfrente a ellos, y su frente esta sombreando de negra, algo le decía que terminaría en un lugar así cuando el pelirrojo menciono algo de convertirlos en hombres de verdad.

La escena se amplia dejando ver dicho lugar, es un local alumbrado con focos fosforescentes y llamativos, el letrero donde dice el nombre del lugar se ve un tuvo y una bailarina restregándose en este brillando con esos focos de me quedo ciego, además el nombrecito del lugar es: "Papayas, Panochas y Yoyopos". Si, un nombre ridículo y demasiado vulgar.

En la puerta del burdel esta un enorme hombre que además esta muy musculoso, y frente a él una larga fila de pervertidos de todos los tipos, pidiendo impacientes que los dejen pasar.

- Lavi, hay mucha fila, dejémoslo para después. –dice Allen nervioso, mirando al pelirrojo.

- No te preocupes Allen. Yo lo solucionare, no podemos posponer más su bautizo. Y sin duda yo seré el padrino. –Lavi se golpea suavemente con su puño derecho su pecho que esta inflado de orgullo.

- (Años consiguiendo que sensei no me logre meter a uno de estos lugares, y ahora Lavi me meterá en uno, lo peor es que sé que mi oportunidad para huir se fue cuando acepte salir de la escuela con él pensando que iríamos a una misión o algo así. Estoy seguro que ahora no podre huir) –el albino se le sombreo la frente de negro y sus ojos se entrecerraron tanto que parecían dos franjas.

- (¿Me pregunto que será peor: dejar que el moyashi se entere de mi vergonzoso secreto o entrar a este lugar?—a la mente de Kanda vino la imagen de Allen burlándose de él a cada segundo y además amenazándolo cada que pueda con una de esas bestias y se estremeció. –pensándolo mejor no me conviene huir)—al peli-azul se le sombreo la frente de azul, sintiendo nauseas de lo que vendrá.

- ¡Ei! ¡Alfons! –Llama Lavi alzando su brazo y el enorme ser que esta en la entrada decidiendo quien entra y quien no alzo la mirada viendo a Lavi, y al instante sonrío mientras el pelirrojo junto con el par de futuros bautizados lo seguían ya resignados a lo que vendrá.

- ¡Lavi, compadre! –dice emocionado el hombre a la vez que choca sus manos con el pelirrojo cuando este estuvo cerca.

- (¿Por qué no me extraña que lo conozcan en esta clase de lugares?) –Kanda miro con ojos entrecerrados al pelirrojo.

- ¿Dónde esta Eiren? –pregunta buscándola con la mirada.

- Ahora no vino. Me traje a dos amigos. –dice divertido, apuntando con su dedo a Allen y Kanda, y el hombre se mostro decepcionado.

- Oye, ¿Eiren viene a esta clase de lugares? –pregunta en un susurro Allen, no entendiendo que haría Eiren en un lugar así.

- Si. Le gusta venir a divertirse con los meceros. –dice divertido. A Allen le resbalo una gota de sudor en la nuca y Kanda frunció el entrecejo. –Bueno querido amigo Alfons, ¿tendrás una mesa para mi y mis amigos? Quiero bautizarlos. –dice poniendo una mirada cómplice.

- Entiendo. –Alfons lo miro también cómplice, y esa mirada no le gusto para nada a los futuros bautizados. –Hare que te den la mejor mesa, y te atiendan las mejores. –Lavi sonrío emocionado y los otros dos se les sombreo la frente de negro, querían huir de ahí.


Sentados en unos cómodos sillones de la zona vip esta Lavi abrazado a una chica con cada uno de sus brazos, una le da de beber en la boca y otra le acaricia el cabello. Al pelirrojo se le ve de lo mas feliz, a leguas se le nota que lo esta disfrutando, y las mujeres son hermosas, esculturales y visten ropa demasiado provocativa y vulgar. Después esta Kanda en medio de dos esculturales y hermosas peli-moradas, las cuales se les ve nerviosas ante la mirada asesina del chico, esa que les pone cada que alguna intenta tocarlo o hacer algo para complacerlo. Finalmente esta Allen sentado en medio de dos esculturales y hermosas rubias, las cuales una le intenta dar de beber y la otra la mira coqueta, pero el pobre albino esta todo tullido y sonrojado, no sabiendo como reaccionar.

El pelirrojo miro de reojo a sus amigos, y se le hizo divertido como Allen tímidamente tomaba la copa de sake que una chica le ofrecía, al menos ya esta avanzando, luego miro a Kanda y negó resignado al ver que esta intimidando a las chicas, así que se las arreglo para correrse y mover a las chicas quedando alado de Kanda que lo fulmino con la mirada.

- Yuu-pon estas asustando a las chicas. –dice en forma de regaño. –Debes aprender a divertirte aprovechando que te traje aquí, ¡el mejor burdel de París! Mira que es difícil entrar y sino fuera por mí, ni en tu mas remotos sueños lo conseguirías. Y por solo dejar entrar magos, aquí puedes sentirte libre de no ocultar tus poderes.

- Nadie te pidió que me trajeras aquí. –dice cortante, y Lavi suspira con pesadez.

- Vamos Yuu-pon, solo disfrútalo. –el pelirrojo tomo una botella de sake y como si fuera biberón Lavi le empino la botella de sake a Kanda en la boca, y este para no ahogarse lo único que pudo hacer es tragar.

Cuando la botella termino el pelirrojo se la quito. Allen que vio todo lo que hizo muestra sorpresa en sus ojos, es que le sorprende que Kanda no se hubiera ahogado cuando le empinan de esa manera sake cuando él mismo con un trago casi se ahoga por lo fuerte que es.

Las chicas, Allen y Lavi miran curiosos a Kanda, que se muestra tan inexpresivo como la gran mayoría del tiempo, pero a los pocos segundos las muecas serias del peli-azul se fueron distorsionando hasta quedar una mueca bobalicona que les hizo soltar la carcajada a Allen y Lavi.

Kanda los miro y se puso de pie desenfundando su espada haciendo que todos se alejen un poco de él, esa mirada asesina les dio mas miedo que la que pone estando sobrio.

- ¡Dejen de reír con una chingada hijos de puta! ¡Ya tengo suficiente dolor de cabeza con la puta música de este lugar! –dice furiosa y su espada fue envuelta por rayos eléctricos.

- ¡Lo sentimos Kanda-sama, prometemos callarnos! –dicen rápidamente Lavi y Allen, así Kanda les daba mas miedo, y las chicas asintieron moviendo rápidamente su cabeza de arriba abajo, sintiéndose intimidadas también.

Kanda enfundo nuevamente su espada y se volvió a sentar, para después tomar otra botella de sake e empinársela.

- (Ya esta agarrando habiente mi ahijado) –un aura brillante rodeo a Lavi.

- (¿Habrá hecho bien Lavi en embriagarlo?) –Allen mira nervioso como Kanda ante cada trago que le da a la botella de sake pone una expresión más tétrica.


Una hora después se ve a Allen con las mejillas sonrojadas, pero ahora no es por timidez, sino por el alcohol ingerido, y es que solo se termina una vasito de sake y las chicas le sirven otro, y él por no ser descortés se lo esta tomando.

- Así es chicas, estoy en la black order y soy mago clase "A". –dice con voz algo gangosa Allen, pasando cada uno de sus brazos por los hombros de las chicas.

- ¡Eso es genial Walker-sama! –dicen admiradas ambas, Allen comienza a reír con arrogancia, dejándose mimar y alabar.

Lavi que como no desaprovecha y usa sus dos manitas para toquetear donde sea a cada una de las dos chicas que tiene a sus lados, se le ve de lo más feliz. Curioso dirige su mirada a sus "ahijados", al ver a Allen sonrío orgulloso ante su avance, luego voltea a Kanda viendo que al menos deja que le sirvan sake, pero tal vez sea porque esta tan borracho que ya no le atina a la copita, aun así sigue sin dejar que lo toque, así que suspira con pesadez ante su lentitud, ni borracho puede ser bueno con las mujeres, pero una idea vino a su cabeza, y volteo hacia la sexy pelirroja que esta a su derecha y le susurro algo al oído, esta asentía ante cada palabra y luego sonrío coqueta, mirando a Kanda.

- ¡Yuu-pon! –Kanda voltea hacia Lavi dándole a entender que lo escucha. –Yo aun me quiero quedar aquí, y Allen…

- ¡Yo también! ¡Me estoy divirtiendo! ¡De haber sabido que así era de divertido desde cuando me dejo traer por sensei! –dice de forma bobalicona y las chicas que están a sus lados chillan emocionadas, restregándose mas con Allen que amplia su sonrisa bobalicona.

- ¡¿Ya oíste? –dice divertido. –En fin amigo, ya note que no estas a gusto aquí, así que Tania te guiara a la salida por la parte trasera para que sea más fácil. ¿Podrás llegar solo a la orden?

- Ni que fuera un niño chiquito. –dice con dificultad a causa del alcohol a la vez que se pone de pie y tambalea, mas logra mantener el equilibrio con algo de dificultad. –No necito niñeras.

- Guíalo preciosa. –dice coqueto Lavi, guiñándole un ojo a la pelirrojo y esta sonríe de forma seductora.

- Así será Lavi. –dice divertida al momento de ponerse de pie. –Por aquí Kanda-sama. –dice comenzando a caminar y Kanda con algo de dificultad la ayuda.

- Para que no se queden solas preciosas, vengan conmigo. –dice coqueto Lavi, mirando a las acompañantes de Kanda, las cuales gustosas se echaron a sus brazos y el pelirrojo las recibió gustoso.


Por un agosto pasillo Kanda va caminando, tabaleándose un poco, pero con la ayuda de la pared con la que se sostiene logra mantenerse en pie y seguir con su camino. A unos pasos frente a él va caminando la pelirroja que contonea de forma exagerada sus caderas.

La chica se detuvo frente a una puerta, y la abrió al momento que mira a Kanda que se ha detenido.

- Por aquí Kanda-sama. –dice señalándole con la mano la habitación y Kanda camina un par de pasos, y alza ambas cejas al ver que se trata de una habitación y no de la salida.

- Puedo estar algo tomado, pero no soy tan idiota como para no distinguir una habitación de la salida. –dice molesto y fulminándola con la mirada, haciendo sonreír divertida a la chica.

- Lo sé Kanda-sama, pero si lo traje aquí fue para que tome un poco de agua para que se despabile un poco y le sea más fácil irse.

Kanda entrecierra la mirada, estando inseguro en si creerle, pero la verdad esta muy mareado, y lo único que quiere es que se le pase para poder irse de una vez. Así que gruñe con fastidio y se adentra a la habitación siendo seguido por la chica que cerro la puerta tras de si, y prendió el foco.

- Tome asiento. –dice apuntando la cama.

Yuu volvió a gruñir con fastidio, odia que le dijeran que tenía que hacer, pero igual se sentó en la cama, ese maldito mareo no lo deja permanecer mucho tiempo de pie. La chica se coloco frente a él y bajo el zíper de su vestido, dejándolo caer permitiendo ver que no lleva sostén bajo este, solo bragas, y Kanda ensancho los ojos mostrando sorpresa.

- ¿Qué haces? –pregunta molesto.

- ¿Sabe Kanda-sama? –dice con sensualidad, relamiéndose los labios. –Realmente desde que lo vi me pareció un chico demasiado apuesto por eso cuando Lavi me pidió que sea yo quien le ayude con su virginidad sin pensarlo acepte.

- ¿Quién te dijo que quiero dejar de ser virgen? –pregunta cortante.

- Nadie. Pero para una mujer, ser la primera de un hombre de carácter tan fuerte como usted es sin duda un gran privilegio. –dice coqueta y Kanda frunce el entrecejo. – ¿Sabe porque solo pueden venir magos aquí Kanda-sama? –la pelirroja posa sus manos frente a sus pechos, cubriéndoselos en una pose provocativa. –Porque aquí solo hay chicas y chicos magos, magos especiales que por tener un nivel bajo de magia no podemos entrar a una orden, pero si tenemos habilidades que pueden complacer a nuestros clientes en sus fantasías. Y yo puedo tomar la forma que usted desee, puedo cumplir cualquier fantasía.

Kanda mira impresionado como la chica cambia de forma, convirtiéndose en la morena que acompañaba a Lavi.

- Dígame como le gustan Kanda-sama y lo complasere. –dice provocativa. –Puedo ser desde una súper modelo. –la mujer se convirtió en una sexy y escultural rubia. –hasta una chica sencilla. –ahora adquirió facciones mas sencillas y menos agraciadas. –Usted es asiático, así que puede ser que las asiáticas sean su tipo. –ahora la mujer tomo forma de la tradicional Japonesa. –Si le gustan más jóvenes, puedo complacerlo. –ahora su cuerpo y rostro tomo forma de una pequeña niña pelirroja y Kanda frunció mas el entrecejo.

- No estoy enfermo. –dice molesto y poniéndose de pie, dispuesto a salir ahí, y camino con dificultad por su mareo, pasando alado de ella.

- Aunque Lavi me dijo que este es mas su tipo. –dice provocativa, Kanda detuvo su paso y volteo sobre su hombro, sus ojos se ensancharon al ver la forma que ahora ha tomado la mujer.

- ¿E-Eiren? –murmura incrédulo, sabe que no es la real, pero ver el físico de Eiren desnuda y mirándolo así, no pudo evitar voltear completamente hacia ella haciéndola sonreír triunfante.

- Puedo ser quien quieras para ti esta noche Kanda-sama. –dice provocativa, caminando hacia él, y cuando estuvo lo suficiente cerca se puso de puntitas y pasos sus brazos por sobre su cuello, y comenzó a restregar sus senos con el torso del peli-azul, mientras rosaba sus labios con los de él. –Dime Kanda-sama, ¿quiere que esta noche sea Eiren Cross? –pregunta con sensualidad y juguetona.

Kanda llevo una de sus manos a la nuca de la chica, tomándole el cabello, y jalándoselo un poco hacia atrás, alejándole un poco el rostro de él. Sus ojos muestran molestia al mirar a esa mujer teniendo el rostro de Eiren haciendo una mueca de dolor.

- Solo no hables. –dice cortante, para después estampar sus labios con los de ella en un beso brusco y violento que fue incluso torpe, y la mujer correspondió con algo de dificultad.—(Aunque tenga el mismo físico no se le parece en nada… su olor y gestos no se parecen en nada) –Kanda gruñe molesto y rompe el beso.

Tania respira con dificultad a causa del beso, y mira los ojos de Kanda que muestran frialdad, pensando que se enojo se sintió un poco asustada, y al sentirse jalada por él y empujada con brusquedad hacia la cama la asusto un poco más. Apoyo sus codos en el colchón para ver que hará el oji-azul, viendo como este comienza a quitarse su espada para después su chaqueta.

- Bien. Obtendrás lo que quieres, pero mientras tanto no quiero que hables, no digas nada hasta que termine contigo, si lo haces te corto en dos. –dice amenazante.

Tania asintió sintiéndose algo intimidada, pero a la vez excitada por la situación.

Kanda tiro su chaqueta y espada al piso, después se desabrocho el pantalón, y sin quitárselo se posiciono sobre la chica, sin llegar a aplastarla y estampo sus labios con los de ella en un beso salvaje que ella gustosa correspondió, notando que ya sus movimientos no son tan torpes como en el beso anterior.

Yuu llevo una de sus manos al seno derecho de la chica y lo estrujo con brusquedad sacándole un gemido que quedo encerrado en el beso.


Ha amanecido, y Eiren comienza a abrir poco a poco los ojos despertándose. Al estar ya completamente abiertos y haber enfocado mejor su vista se estira de forma perezosa. Terminando de estirarse bosteza a la vez que voltea hacia la cama de su compañero, viéndola tendida y sin su compañero.

- (Recuerdo que me dormí antes que él, pero no recuerdo que me haya dicho que saldría) –Eiren se encoge de hombros restándole importancia, sabiendo que seguro a su amigo le dieron ganas de ir a buscar alguien para relajarse esa noche.


Se ve a Lenalee caminando por uno de los pasillos, y mirando a todos lados, como en busca de algo o alguien, además que se le ve como si se sintiera culpable por algo.

- (La verdad me pase con Allen ayer, él no tiene la culpa de nada y pago mi enojo cuando él solo intentaba ser amable. Debo encontrarlo para disculparme, espero me perdone.) –el rostro de la peli-verde se mostro mas acongojada.

Kailan viene de hacer sus ejercicios matutinos. La chica viste en este momento un pantalón ceñido deportivo color morado, y una blusa de mangas cortas levemente ceñida de color lila, cubriendo su frente lleva una bandana de tela de toalla de color lila, para finalizar unos tenis. Su cabello esta recogido completamente en una coleta alta, y lleva una pequeña toalla alrededor del cuello. Su piel brilla un poco a causa del sudor y se le ve algo agitada.

La peli-azul se detiene al ver a Lenalee venir de lado contrario, y al notarla acongojada.

- ¿Te pasa algo Lenalee? –pregunta curiosa y preocupada.

La peli-verde detiene su paso, y la mira algo sorprendida al no esperar topársela.

- ¡Kailan! ¿vienes de ejercitarte?

- Si.

- Estoy buscando a Allen. ¿Lo has visto? –pregunta esperanzada y Kailan niega, desilusionándola.

- ¿Para que lo buscas?

- Me quiero disculpar con él. Ayer fui muy grosera, cuando él solo intentaba ser amable conmigo. –dice apenada.

- Si lo note. –dice pensativa. – pero ¿por qué estabas enojada ayer? ¿Acaso habrá sido por ese beso que le dio la tal Road? –pregunta insinuante.

Lenalee frunce el entrecejo al recordar el beso, y sus mejillas se sonrojan al verse descubierta, así que voltea su rostro a un lado apenada, haciendo a Kailan sonreír divertida.

- Allen solo es mi amigo, puede besar a quien se le pegue la regalada gana. No tengo que enojarme por eso. –dice molesta.

- Eso mismo digo yo, aun así te enojaste. –dice juguetona.

- ¡No me enoje! –exclama alterada y Kailan sonríe burlona.

- ¡Claro! –dice sarcástica y de forma juguetona

- (No sé porque dicen que no se parece a Eiren, si ahorita esta demostrando ser digna hermana menor de esa loca) –Lenalee entrecierra su mirada hacia su amiga, haciéndola ampliar su sonrisa.

- ¡KAILAN!

Lenalee voltea y Kailan alza la mirada, viendo a Eiren que va corriendo hacia ellas teniendo su mano derecha en alto para llamar su atención. Al igual que Lenalee, Eiren también viste su uniforme de mago.

- ¡Te estaba buscando! –dice amigable Eiren cuando llego junto a ellas.

- ¿A mi? –Kailan se apunta a si misma como si no se la creyera y Eiren asintió, sonriendo de oreja a oreja. – ¿Para que?

- (Salvada por Eiren. Jamás pensé que esto pasaría) –Lenalee suspira aliviada al ver que la llegada de la pelinegra hizo que Kailan olvidara que se estaba mofando de ella.

- ¿Sabes latín?

- No. –contesta extrañada por la pregunta, y Lenalee alza una ceja tampoco entendiendo la razón por la que preguntara eso.

- ¡Entonces toma! –Eiren le lanza un libro que sostenía en su mano izquierda y Kailan lo toma en el aire, para después mirarle curiosa la portada.

- "Latín para principiantes"—Kailan y Lenalee alzan una ceja sin entender. –¿Para qué es esto nee-san? –la peli-azul alza su mirada, para ver curiosa a su hermana.

- El primer pasó para aprender la técnica de nuestra familia, saber latín. –explica con tranquilidad y tanto Kailan como Lenalee ensanchan los ojos sorprendidas. -¿Qué? ¿Pensaste que lo había olvidado? –dice divertida.

- Si.

- Que poca fe tienes en mí. –dice decepcionada.

- Es tu culpa. El día que prometiste ayudarme a entrenar te hiciste pendeja en otras cosas, que me hiciste pensar que ya lo habías olvidado. –dice con reproche y Lenalee asintió dándole la razón.

- Es que cuando me distraigo con otra cosa olvido hasta mi nombre. –dice divertida y Kailan la mira incrédula. –Bueno, aprende Latín, cuando lo domines al menos un ochenta por ciento seguimos con el otro paso. Yo te enseñaría, pero soy pésima explicando teorías. –dice agitando una mano restándole importancia. –Hay más libros en la biblioteca e incluso puedes pedirle ayuda a esa sensei paranoica y enferma de los nervios, tengo entendido que es una persona que domina muy bien ese idioma.

- ¿Hablas de Miranda-san?

- Ándale, esa tal Martha es muy buena en eso según me dijo Komui. –Eiren asintió conforme por recordar el nombre.

- Es Miranda, nee-san. –Kailan y Lenalee la miran con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su nuca.

- Como sea. –Eiren agita una mano restándole importancia. .—lo que importa es que le puedes pedir ayuda, el nombre no tiene importancia.

- Es una falta de respeto no aprenderse el nombre de una persona cuando te lo acaban de decir.

- ¿Enserio? –pregunta sin mucho interés, haciendo que ambas chicas suspiren resignadas.


Kanda abrió sus ojos despertándose y al instante llevo una de sus manos a su cabeza al sentir un fuerte dolor en ella. Frunció el entrecejo molesto. Luego paseo sus ojos por la habitación haciéndosele extraña, esa sin duda no es su habitación. Esta por pararse, pero ese peso extra no lo dejo, así que bajo la mirada viendo una manta de cabello rojo, y volvió a fruncir el entrecejo, comenzando a recordarlo todo, por muy ebrio que haya estado no es tan idiota como para no recordar lo que hizo.

- Tks… Me deje llevar por el maldito juego de ese conejo idiota. –dice entre dientes.

Con fastidio quita a la mujer desnuda que esta encima de él, a pesar del movimiento brusco ella no se despertó. Yuu se pone de pie dejando ver su desnudes y comienza a buscar su ropa regada por el suelo para comenzar a vestirse e irse de ahí lo antes posible.

Kanda salió hecho una fiera de la habitación, y se alejo a paso largo y marcado, sin darse cuenta que Lavi estaba recargado en la pared del lado contrario de donde él se fue.

El pelirrojo tiene una sonrisa divertida adornando su rostro y mira hacia donde Kanda se aleja. Cuando se perdió de vista se endereza y se adentra a la habitación viendo a Tania completamente dormida.

El pelirrojo se sienta en la orilla de la cama y le da leves palmaditas en las mejillas a la chica, la cual se comienza a despertar.

- ¿Lavi? –dice extrañada.

- Veo que Yuu-pon te dejo agotada. –dice burlón.

- No sabes cuanto. Por muy inexperimentado que sea, en la cama es un salvaje. A él le queda eso de que usa sus instintos para todo. –dice divertida, sentándose en la cama.

- ¿Me estas diciendo que es mejor que yo? –dice ofendido y dolido.

- Como Lavi no hay nadie. –melosa se abraza a uno de sus brazos, restregando su mejilla en él, y Lavi sonríe divertido. –Aunque tuve que usar el ultimo recurso que me sugeriste para seducirlo. –dice algo decepcionada, ya que ella quería lograrlo sin cambiar de apariencia.

- Ya veo. –dice pensativo, sobándose la barbilla. –Tal vez porque tomaste la apariencia de mi querida amiga fue muy salvaje. Seguro contigo descargo todos los corajes que ella le provoco en la misión. –dice con diversión y Tania lo mira sin entender.

- No sé de que hablas, pero el caso es que aunque sea muy apuesto y apasionado, también es muy raro. No me dejo hablar, cuando gemía me obligaba a hacer algo para callarme, por lo general los hombres aman cuando hacen gemir a una mujer, eso les sube el ego y se les hace mas excitantes, pero imagino que hay de gustos a gustos, además solo me dio un par de besos, después de eso no me volvió a besar, ni a dejarme que lo besara, sin importar cuantas veces lo hayamos follado. –dice de forma berrinchuda.

- ¿Tan bien besa Yuu-pon como para querer más besos de él? –pregunta divertido.

- El primero fue muy torpe, el segundo mejoro, y yo quería ver que tanto iba mejorando, pero él no me dejo. –Tania infla los mofles en un infantil puchero.

- Bueno hermosa. –Lavi le toma la barbilla alzándole el rostro para que lo mire al rostro. –Una copia nunca se comparara con la original. –dice juguetón y la pelirroja frunce el entrecejo al momento que mueve con brusquedad su rostro para que la suelte, sintiéndose ofendida. – ¡En fin! –el pelirrojo suelta un profundo suspiro. –Solo vine aquí para advertirte algo. –Tania lo mira curiosa. –Toma tus cosas y huye de aquí. Sal del país o que se yo.

- ¿Por qué?

- Cuando Eiren se entere que le has quitado la virginidad a Yuu-pon lo mas seguro es que venga a matarte. –dice divertido y Tania ensancha los ojos.

- ¡Me dijiste que no era su hombre! –exclama temerosa.

- Y no lo es… aun. –dice divertido. –pero Eiren es muy posesiva con todo, aun con lo que no se da cuenta que quiere para ella. Conociéndola cuando se entere vendrá a este lugar y a base de su sadismo le sacara la verdad a alguien de quien se acostó con Yuu-pon y te matara de la forma más lenta y dolorosa que puedas imaginar. –dice de forma tétrica.

- ¡Debiste haber dicho eso antes! –exclama poniéndose de pie de una salto comenzando a buscar su ropa ante la mirada divertida del pelirrojo. – ¡Maldito Lavi! Si me hubieras dicho eso antes no me hubiera arriesgado de esta forma por muy apuesto y sexy que fuera el chico.

- Por eso no te lo dije, además sabia que Yuu-pon no caería en mi juego al menos que pierda el control, y la única mujer que consigue eso es Eiren, y solo tu en este lugar puedes transformarte en ella. –dice con burla.

- Bastardo. ¡Conociendo a Eiren me despelleja viva!

- Por eso te lo digo ahora, para que huyas. –dice burlón.

- ¡Maldito Lavi idiota, y maldito Kanda obsesionado con una Cross!

Lavi amplia su sonrisa y se recarga mejor para ver como la mujer apurada se comienza a vestir, y se contuvo las ganas de soltar la carcajada cuando la chica por ponerse las bragas a la carrera se cae de cara al suelo.


La puerta de la habitación donde esta Allen es abierta de sopetón por Lavi, que tiene sus brazos abiertos a sus costados y sonríe de oreja a oreja. Ante el pelirrojo se ve la escena de Allen dormido a sus anchas, completamente desnudo y a cada uno de sus lados una mujer en las mismas condiciones.

- Que orgulloso me siento de Allen. Es un diamante en bruto que con gusto puliré. –Lavi se limpia con sus manos lagrimas invisibles, y mira conmovido la escena, como si estuviera viendo su primer pintura que resulto ser una obra de arte.


Kanda va caminando por los patios de la orden, agradece que nadie lo haya visto entrar porque sino le viene reprimenda por salir sin permiso siendo mago "A", aunque se puede excusar que Lavi lo saco de la orden, echándole toda la culpa a él, y está seguro que por los antecedentes de él y los de Lavi le creerán.

El dolor de cabeza en el peli-azul no ha bajado, al contrario ha aumentado, por eso lo rodea un aura asesina, y su expresión demuestra que a cualquiera que le hable o toque lo va a despellejar vivo, por esa razón todo ser vivo e inteligente se abría paso dejándolo pasar, ni locos se meten en el camino de Kanda Yuu estando en el estado que esta.

- ¡YUU-YUU! –grita de forma cantarina Eiren.

Todos incluso Kanda miran hacia donde provino el grito viendo a la pelinegra correr de lo más feliz hacia Kanda, dejándole en claro a los espectadores que la única pendeja, o la única valiente en meterse en el camino de Kanda estando así, es ella.

Cuando Eiren llego a Kanda se aventó echándosele encima, colgándosele como koala por la parte de enfrente y Kanda se tenso, al momento que a la cabeza le venían todas las cosas que hizo con la mujer que tomo la apariencia de Eiren.

- Suéltame. –dice de forma sombría.

- Yuu-yuu. –dice Eiren extrañada a la vez que comienza a olfatearlo como si fuera perro. –Hueles a alcohol, cigarros y perfume barato de mujer. –Eiren alza la mirada mostrándose seria, y Kanda se tenso más. – ¿Estuviste en un antro de mala muerte? –Eiren se golpe mentalmente por preguntar eso, ósea, ¿Kanda Yuu en un antro? ¡Imposible! Es como decir que Allen rechazo una comida.

- No molestes. –dice cortante, intentando quitársela de encima, pero Eiren se abrazo mas fuerte no queriéndose soltar.

El forcejeo hizo que sus cuerpos hicieran mas fricción y el peli-azul frunció el entrecejo al sentir su cuerpo reaccionar.

- (¡Demonio! Esto ha pasado un millón de veces ¿en que cambia ahora?) –Kanda frunció el entrecejo, tenia que alejarla antes de que su cuerpo reaccionara más y sea notable, mas para ella que la tiene pegada.

A los pies del peli-azul apareció un círculo celeste y su cuerpo fue envuelto por rayos eléctricos haciendo a Eiren salir volando un par de metros y que caiga de sentón al piso ante la mirada sorprendida de los demás.

Eiren sentada en el piso mira sorprendida a Kanda, por mas que lo sacara de sus casillas es la primera vez que Kanda la ataca usando su magia. En cuanto Kanda; su energía desapareció e inclino su rostro haciendo que su cabello lo tape, ocultando como mira sorprendido sus manos, a él también le sorprendió que la haya atacado.

- Que mal genio Yuu-pon. –sin que nadie se diera cuenta Lavi había llegado alado de Kanda y pasaba un brazo por sus hombros de forma amigable, dejando ver que había visto todo. A su lado esta Allen inclinado, apoyándose en cuatro vomitando, aun sufriendo las consecuencias del alcohol. –Por lo general cuando uno acaba de tener sexo anda de muy buen humor, mas siendo tu primera vez. –dice juguetón.

Kanda gruñe molesto porque Lavi revele su vida privada como si nada, mientras que Eiren ensancho los ojos. Con brusquedad se zafa Kanda del agarre de Lavi, y comienza a caminar pasando alado de Eiren, la cual ahora frunció el entrecejo y mira con frialdad a Lavi.

- Lavi. –el pelirrojo deja de mirar divertido por donde se aleja Kanda y voltea hacia su amiga notando que esta tiene la cabeza agachada haciendo que el cabello tape su rostro mientras que con su mano derecha alza un dedo y lo mueve en señal de que se acerque, y así lo hace el pelirrojo.

- ¿Qué? –pregunta curioso, poniéndose en cuclillas.

Eiren lo toma con brusquedad del saco al momento de alzar el rostro, haciendo que el pelirrojo pase salva con dificultad, e intente alejarse, pero Eiren esta usando mucha fuerza y acerco mucho su rostro al de él, ahora ve de donde Kailan saco la fuerza de elefante cuando se enoja.

- ¿Tú llevaste a Yuu-yuu y Allen a un burdel? –pregunta tétrica.

- No a cualquier burdel, sino al famosísimo "Papaya, Panocha y Yoyopo" –dice con orgullo, ni intimidado no dirá con orgullo el nombre de ese lugar. –Ahí bautizaron a mi par de ahijados.

- ¡Hijo de puta! Sabes lo mucho que me gusta Allen, si querías quitarle la virginidad me hubieras dicho a mi y con gusto yo se la quitaba. –dice furiosa, pero en un susurro, no es pendeja, y ni enojada gritara a los cuatro vientos eso estando Allen ahí.

- ¿Y luego a quien pongo para que Yuu-pon se la quite? Tenia que ser parejo y hacer que a los dos que elegí como ahijados de eso pierdan la virginidad al mismo tiempo. –dice de forma aniñada, poniendo cara de angelito. Eiren frunció más el entrecejo, marcando más su expresión tétrica.

- ¿Quién? –pregunta exigente.

- ¿Quién que? –dice haciéndose el desatendido, y mirándola con inocencia.

- ¿Quién se acostó con él?

- ¿Con quien? ¿Allen o Yuu-pon? –pregunta divertido.

- Solo dime quienes fueron. –dice tétrica.

- De nada sirve que te lo diga, en este momento deben estar encima del avión huyendo de ti. –dice burlón, para después sacarle la lengua travieso.

Se corta la escena por exceso de violencia y por no ser apta para cardiacos, pero ya terminando se ve a Lavi todo chamuscado, con su pie derecho alzado, convulsionándose, con espuma saliéndole de la boca, su cara se censura ante lo desfigurada que esta.

Eiren frente a él complacida, viendo su obra de arte. Allen que se había recuperado del vomito cuando la escena de violencia empezó, lo vio todo, no sabe porque Eiren comenzó a golpear y quemar a Lavi sin piedad, pero eso no importa ahora, el albino como muchos espectadores que vieron la escena están sentados en el piso, abrazando sus piernas, meciéndose y chupándose un pulgar todos traumados.

- Ya sabes lo que pasa cuando me hacen enojar de verdad. –dice tétrica, para después pisarle la cara a Lavi sacándole un gemido de dolor aun entre su inconsciencia—Ahora iré a impedir que un vuelo salga, así que ya vengo. – Eiren comienza a correr, para ir a su siguiente objetivo.

- (Lección aprendida: No hacer que Eiren llegue a su límite en celos, y menos mofarme de eso… ¡nah! Igual se me terminara olvidando que pague las consecuencias de esa lección. Así que mejor me apunto mentalmente huir cuando logre hacer que nuevamente sus celos lleguen al limite, mofarme de ella, y ahí huir) –aun en la inconsciencia, Lavi asintió dándose la razón a si mismo.


En las puertas del aeropuerto principal de Paris toda la gente que iba a salir o entrar se aleja atemorizada abriéndole paso a la pelinegra que tiene expresión de maniática psicópata, la cual es rodeada por un aura demasiado atemorizante.

Eiren sale del aeropuerto y camina unos cuantos metros alejándose de ahí.

- (Aunque me haya apurado no logre dar con el vuelo que tomaron) –la pelinegra detiene su paso, e inclina el rostro hacia abajo haciendo que su cabello lo tape, de pronto su cuerpo comienza a tener leves aspamos comenzando a reír de forma psicópata, risa que fue aumentando de intensidad hasta ser mas escandalosa, haciendo que todo aquel que pasara cerca se alejara con miedo pensando que esta loca. – ¡A MI NO ME ENGAÑAS MIKK TYKI! ¡AHORA ME DOY CUENTA QUE TODO ESTO LO PLANEASTE SABIENDO QUE ESTO PASARIA! –grita como maniática alzando su rostro para mirar al cielo, para después volver a reír como psicópata.

Atrás de Eiren, en el cielo aparece una puerta, que al abrirse deja ver a Tyki, el cual flota mirando divertido y triunfante a Eiren que sigue en su ataque de loquera.

- Todo salió de acuerdo al plan. – Tyki sonríe de forma espelúznate. –Con esto mi venganza hacia esos dos por engañarme ha terminado. –dice complacido y ampliando su sonrisa.

Continuara

jajaja, enserio tyki da miedo jajaja se me ace ke ste es la mente maestra ke trabaja tras el conde... ese hombre es un peligro, o es bueno manipulando o conoce muy bien a eiren y lavi, y sabe como van a reaccionar...

bueno, allen y kanda ya fueron bautizados por su padrino lavi jajaj she loko

aclaraciones: se que papaya es un fruto, pero en mi pais tambien le llaman papayas en una forma bulgar a los senos de una mujer. panochas: es la forma bulgar aki en mi pais de llamarle a la vagina. yoyopos: otra forma bulgar como llaman el ano XD

osea ke ese antro a los ke los yevo lavi a bautizar tiene un nombre de lo mas bulgar XD

spero el kap les haya gustado

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

sayo

kriss