Takeru se preguntaba porque el cabello de Loki cambiaba lentamente a ese color zafiro ¿sería por aquella herida que recibió de aquel esbirro de Fenrir que intento matarlo tal y como se lo conto el pelirrojo? Lo sabría después de encontrar a Yui. La criatura salvaje paro un momento para indicarles a los jóvenes que subieran el pequeño peñasco que estaba enfrente de ellos. Al llegar lograron ver una pequeña aldea con detalles de hielo que sustituían las partes destruidas de varias casas con algunas decoraciones.

- Increíble ¿Yui san puede hacer este tipo de cosas?- decía Baldr sin salir de su asombro

- ¿Aquí se encuentra Kusanagi?- pregunto el dios del agua al lobo y este asintió

- Bien, empecemos a buscar, hablare con Hilda a solas una vez la encontremos- los chicos asintieron buscando nuevamente por todas partes del lugar.

En la parte trasera de la aldea Yui se encontraba sentada en un tronco mirando el amanecer recordando los bellos y malos recuerdos que quería olvidar pero no tenía el valor de hacerlo porque significaría renunciar y olvidar al dios del fuego por siempre. No podía hacerse eso, él es su mejor amigo y la persona que ella amaba por eso había decidido aquel día que sus recuerdos fueran bloqueados por Delfos y se alejaría de el para que este estuviera a salvo de su poder y tendría que vencer su miedo a como diera lugar. Mientras meditaba lo que ocurrió hace horas escucho los pasos o más bien pisadas en la nieve y ese era su amigo blanco acercándose a ella tranquilamente.

El dios del fuego miraba maravillado los alrededores del lugar cada cosa y objetos eran de hielo que aparentaban ser de cristal de muchos colores, las plantas cubiertas de nieve eran esplendidas. Simplemente hermoso a los ojos de él que tan solo tocar cualquier cosa se rompería con facilidad.

- El don de Hilda es maravilloso pero ¿porque temerle a algo tan bello?- tocaba con delicadeza la flor cristalina que estaba en medio de las demás.

- ¿Loki?-

- Hilda...- ambos jóvenes se miraban sorprendidos de volver a encontrarse nuevamente.

- ¿pero qué haces aquí? No debiste-

- ¿eso importa? Vine para ayudarte a vencer tus miedos y no dejarte sola otra vez- Loki se acercaba lentamente a ella.

- Tú sabes lo que pasara si te acercas a mí, no quiero lastimarte como aquella vez...realmente no quiero eso- Yui retrocedía cada paso que daba el chico hasta toparse con un árbol.

- Hilda, nos divertimos como nunca gracias a tu bello don. Tú hacías cosas increíbles para darnos felicidad y seguir jugando como siempre, eso me hacía muy feliz-

- También a mí pero...no quiero lastimar a las personas que yo apreció...no quiero que eso suceda-

- No tienes que temer a tus poderes Hilda, yo estaré a tu lado siempre porque... Soy tu amigo y los amigos nunca se abandonan- tomo a Yui entre sus brazos formando un cálido y protector abrazó el cual ella no rechazo apoyando sus manos en el pecho de Loki mientras sollozaba en silencio. Podía escuchar el tranquilo latir del corazón de su querido amigo. Cerro sus ojos y se dejó llevar por ese maravilloso sonido que hiso desaparecer su miedo mostrando una cálida sonrisa que el joven noto al mirarla tan tranquila. No quería que ese bello momento terminará, quería permanecer abrazado así con Hilda por siempre pero levanto la vista rápidamente al sentir un aura maligna y a la vez familiar en el jardín donde se encontraban.

- ahhh los jóvenes enamorados se reencuentran nuevamente para estar juntos por siempre- una sarcástica y maléfica voz se escuchó haciendo eco en todo el palacio.

- ¿¡Fenrir!? ¿Cómo nos encontraste?-

- No fue difícil encontrarlos en este jardín que ese dios griego creo para los otros mocosos, más bien los he vigilado desde las sombras hasta el día en que esa chiquilla dejara al descubierto sus poderes y el hechizo de ese anciano se desvaneciera para por fin tener el don del invierno en mis manos-

- ¿Es decir que tú lo planeaste desde hace tiempo hasta que uno de los dos revelara su identidad?- apareció Takeru junto al Baldr con cara de pocos amigos ante el maligno dios de la destrucción.

- Así es salvo que todos ustedes excepto ella no pueden usar sus poderes mientras tengan esos grilletes en resumen, son simples y débiles humanos-

- con los grilletes o no ¡No dejaremos que te lleves a Yui!-

- Eso ya lo veremos, solo uno de ustedes no vivirá para verlo- con un fuerte movimiento de su capa arraso a los tres jóvenes que protegían a Yui sujetando su brazo atrayéndola hacía el sin que la chica tenga oportunidad de escapar. Loki se reincorporó corriendo velozmente a rescatar a su amiga evadiendo los ataques de Fenrir. a punto de llegar a ellos sintió una punzada en su corazón cayendo de rodillas ante ellos no pasando desapercibido por el dios de la destrucción quien dejó escapar una sonrisa de satisfacción al ver el estado que se encontraba el dios del fuego y a Yui muy alarmada porque su amigo se encontraba mal.

- Bien, parece que la vida de tu querido amigo ha comenzado a apagarse lentamente-

- ¡Eso no ocurrirá jamás, Loki, Takeru san y Baldr san te vencerán!-

- ¿Eso piensas jovencita? Entonces veamos cuanto resisten- la joven luchaba por soltarse de su agarré mientras gritaba el nombre de pelirrojo que yacía de rodillas frente a ellos pero él era más fuerte. Takeru y Baldr trataron de llegar a Yui pero desaparecieron frente a sus ojos.

- Y-yui...- Loki intentó levantarse pero se desplomó en la nieve quedando inconsciente. Los dioses del agua y la luz vieron a su amigo caer en la helada nieve que rápidamente fueron con él para asegurarse que estuviera bien pero al verlo tan débil y una parte de su cabello cambiaba de color azul se preocuparon más. Takeru cargo a Loki en su espalda mientras Baldr preguntaba a los espíritus si había un elfo médico o una fuente sanadora para ayudar al dios del fuego pero lamentablemente no conocían a ninguno. No les quedo de otra que volver al instituto para pedirle ayuda a zeus o al dios egipcio.

- ¿Loki Loki estará bien?-

- No sabemos qué le pasa pero tiene que haber una forma de curar lo que sea que le esté ocurriendo- decía preocupado hades por la situación en la que estaban el joven.

- Solo Delfos puede ayudarnos pero no podemos traerlo aquí con estos grilletes restringiendo nuestros poderes-

- No te preocupes Thor, buscaremos una forma de como traerlo al jardín- decía Dionisios al dios del trueno para tranquilizarlo. En ese momento el lobo quien guio a los chicos adonde se encontraba Yui estaba frente a los jóvenes dejándolos un poco confundidos por su repentina aparición.

- Cuando necesitamos más a Delfos aparece este can de la nada-

- Cuidado con lo que dices muchacho, nunca se sabe cuándo una criatura de la naturaleza o un dios puede ayudarte en un momento como este- hablo el animal dejando con los ojos abiertos a los presentes mientras cambiaba su apariencia para dar a conocer su forma original sorprendiéndolos aún más.

- ¿¡Delfos!? ¿Cómo llegaste hasta aquí?- preguntaba el dios nórdico del trueno al recién llegado.

- Lo explicare después estamos en un problema peor, ¿dónde está Loki? Necesito verlo cuanto antes- el dios de la luna señalo a Loki descansando en la cama un poco más relajado. Delfos lo examino por ambos lados de su cabeza hasta llegar al pecho donde noto algo extraño pero se alarmo después de descubrir lo que aquejaba al dios del fuego.

- Esto es malo hay hielo en su corazón -

- E-es imposible, tú lo sanaste el día que Yui uso sus poderes para ayudarlo embistiéndolo levemente en la cabeza-

- Lo sé pero no pude ayudarlo a recuperarse completamente quizás un fragmento de los poderes de Yui llegó a su corazón sin saberlo ninguno de los dos-

- Entonces... ¿no hay forma de ayudar a Loki Loki?-

- Yo no puedo ayudarlo con mi falta de poder: "el amor de uno descongela el corazón de otro"-

- ¿Y eso que quiere decir?- pregunto Baldr extrañado.

- Solo puedo ayudar a Loki con eso y él tiene que luchar contra ese hielo en su corazón más que nunca, perdónenme por no hacer nada mas- se lamentaba Delfos por no poderles ser útil a los jóvenes dioses.

- No te preocupes Delfos, hiciste lo que pudiste ahora nos toca ayudar a Loki y a Yui- dijo Takeru con gran deseo de ayudar a sus amigos en problemas lo cual provocó que el grillete que tenía puesto en su tobillo se rompió recuperando sus poderes divinos dejando sorprendidos a todos los jóvenes presentes.


una gran disculpa por el capitulo tan corto y por subirlo tan tarde, estaba de viaje en México y no tenia ideas suficientes pero logre terminarlo. espero les guste y me tengan paciencia para terminar y subir el capitulo que sigue. se aceptan ideas para el cap 7