¿Damiselas en peligro?

Es una noche oscura, donde la luna es opacada por las nubes. Cerca de un muelle se ven a Kailan, Lenalee y Eiren estando en guardia, pasando su pupila por todos lados, pero de la nada empieza a rodearla una extensa niebla quitándoles toda visibilidad—aunque Eiren sin niebla no veía mucho que digamos, debido a su ceguera nocturna—. Los sentidos de las tres se pusieron mas alertas, intentando que la niebla no sea motivo de un ataque sorpresa que las hiera.

- Me dijeron que las tres eran hermosas pero no imagine que tanto.

Se oyó una voz ronca, sensual y masculina, pero no se distingue de donde provine, parece venir de todos los ángulos.

Las tres se sorprenden al ver a un metro frente a ellas la silueta masculina de alguien a quien solo se le distinguen unos rasgados y hermosos ojos gatunos de color celestes.


En uno de los patios de la Black Order se ve a Miranda y Kyori de rodillas, siendo cubiertos por unos arbustos, ambos llevan puesta ropa de jardinería— con sombrerito y todo—. Y en medio de ambos están los dos semillones que se ganaron en la competencia de hace dos semanas.

- ¿Estaremos haciendo bien? –Miranda mira curiosa a Kyori. –Por mucho que investigamos no encontramos nada sobre estas semillas. Y la verdad si vienen de Komui-san me da miedo. –la mujer se comienza a morder nerviosa las uñas.

- Lo sé… pero la curiosidad del saber de que son no me deja dormir. Si de por si soy ojeroso, ahora lo soy más. –dice con lamento y Miranda lo mira con lastima. –Son solo semillas de gran tamaño, ¿qué puede pasar si las plantamos? A lo mucho solo saldrá una gran planta... además las semillas son para plantarse.

- ¿Y si sale una planta enorme come hombres? –Miranda muestra terror en la mirada y su frente se sombrea de negro.

- No lo creo… recuerda que investigamos mucho sobre esas semillas por si las dudas. Y las semillas de plantas come-hombres no se le parecen en nada a estas. –Kyori sonríe nervioso. –Esto fue un premio, lo más seguro es que salgan enormes plantas hermosas. –ambos se imaginan que de pronto llegan a donde plantaron las semillas viendo un hermoso y enorme jardín a todo estilo prado de Heidi, con niebla y abuelo incluido, incluso hasta hay un arcoíris y se ve por ahí a Pedro haciendo que un aura brillante los rodea.

- ¡Plantemos! –exclaman ambos sacando de atrás de ellos unas palas.


Por otros de los patios de la orden, ajenos a la plantación se ve a Lavi y a Allen ir caminando a la par. El pelirrojo tiene sus manos cruzadas atrás de su nuca mostrándose despreocupado y el albino va dándole mordidas a su sándwich largo de dos metros, que ahora solo es de un metro, ya se ha comido la mitad.

Lavi suelta un largo y profundo suspiro haciendo que Allen lo mire de reojo mientras da una gran mordida a su sándwich.

- ¿Y ese suspiro? –pregunta curioso después de pasar bocado. –Suelen decir que cuando la gente suelta suspiros así de profundos se les escapa la felicidad. –dice pensativo para después darle otro mordidota a su sándwich.

- Y así es mi querido amigo. –Lavi muestra lamento y cansancio al hablar, pasándole de forma amigable su brazo derecho por los hombros al albino. –Mi felicidad se está escapando. –dice con pesar y Allen le da otra mordida a su sándwich, del cual ya solo le queda medio metro, cuando dije que sus mordidas son grandes no exagere. –Eiren se fue hace dos semanas. Me falta mi compañera de bromas… se que estas tu a mi lado cariño, pero no es suficiente. –lagrimas dramáticas salen de su ojos y pone expresión que muestra acongojo. –Sin contar que la linda Lenalee no está, eso me deprime aun más. Y tampoco está mi linda hermanita Kai-chan a la que extraño tanto como medir con mis manitas que tanto le han crecido sus pechonalidades. –Lavi posa sus manos frente a su pecho como si apretara dos senos y por sus mejillas resbalan cascadas de lágrimas, mostrando mas pesar en el rostro.

Allen se ha terminado su sándwich y ahora se lame uno a uno los dedos de sus manos, para después mirar a Lavi con ojos entrecerrados y una gota de sudor resbalando por su frente.

- A las hermanas no se les tocan los senos ¿sabias? –dice mostrando desaprobación.

- Esa maldita de Eiren no solo se conformo con abandonarme, sino que también se llevo a mi amorsote Lenalee y a mi hermanita Kai-chan, dejándome solo y acongojado. –Lavi muestra más lamento y tristeza, haciendo como que no oyó el comentario del albino.

Allen chasqueo la lengua aun sin saber porque le molesta cuando Lavi se refiere a Lenalee de esa forma. En cuanto al pelirrojo su mirada se torna perdida metiéndose en sus recuerdos.

En uno de los pasillos de los dormitorios de la orden se ve a Eiren con mochila colgando en su espalda estando de frente a Lavi que la mira curioso.

- ¿Y esa mochila? –pregunta curioso apuntándola.

- Es mi equipaje. Tengo una misión. –Eiren sonríe de oreja a oreja y con su mano derecha hace el símbolo de amor y paz.

- ¿Una misión? –exclama sorprendido y la pelinegra asintió. – ¿En solitario?

- No. Se me asigno una misión grupal como líder del equipo. Y como soy mago "S" yo puedo escoger quienes irán en mi equipo y la cantidad de miembros. –dice con arrogancia.

- Y seguro me escogerás a mí, después de todo soy tu ojo en la oscuridad. –Lavi asintió dándose la razón a sí mismo. –Sin mí en la noche eres más ciega que un topo y en el día sin esos lentes ridículos eres mucho mas ciega que un topo en la noche cuando de querer ver cosas a más de un metro de distancia. –Eiren lo fulmina con la mirada y el pelirrojo sigue asintiendo una y otra vez con la cabeza teniendo su ojo cerrado. –Solo que de una vez te digo que aunque se te haya dado la misión a ti si me llevas a mi no serás mi líder, también soy mago "S" así que seré tu socio en esa misión, no aceptare ordenes tuyas.

- Pues te jodes porque no te llevare a ti. –Eiren le sonríe con mofa y Lavi abre el ojo, ensanchándolo.

- ¿Por qué? –pregunta indignado. –Siempre hemos hecho misiones juntos.

- En primero lugar: porque se me da la gana. –Lavi marca más su mirada de indignación. –En segundo lugar: porque esta misión es tan fácil que con un mago "S" basta y sobra. Y en tercer lugar: porque quiero que esta misión sea de puras mujeres. Es bueno convivir entre mujeres de vez en cuando, la testosterona es abrumarte a veces. –Lavi muestra más horror porque habrá puras chicas y él no estará ahí con ellas.

- ¿A quienes te llevaras a la misión? –su mirada muestra más terror al hacerse una idea a quienes se llevara.

- Pues las únicas mujeres de aquí que soporto son Lenalee y Kailan. Así que fueron las elegidas para hacer una misión teniendo el honor de ser lideradas por mí. –dice con arrogancia, teniendo su pecho muy inflado de orgullo.

Lavi lleva sus manos a sus mejillas y forma una perfecta "O" con su boca al saber que la muy maldita no solo se va de misión sin llevarlo, sino que también se llevara a Kailan y Lenalee.

- ¡En fin!... me voy. Seguramente mi equipo me está esperando donde les dije que lo hicieran. –Eiren comienza a caminar, pero solo da un paso ya que se ve detenida por un agarre en su pierna izquierda.

Baja la mirada viendo a Lavi de rodillas abrazándose a su pierna y mirándola suplicante.

- Llévame contigo. –suplica poniendo mirada de gato bajo la lluvia.

- No. –dice con firmeza.

- Por favor.

- ¡Que no basura! –Eiren le da un coscorrón en la cabeza, fue tan fuerte que lo hizo caer de lleno al suelo con un gran chichón en la cabeza.

Eiren sigue su camino riendo como loca desquiciada dejando a Lavi que se sentó en el suelo y la mira resentido mientras se soba su chichón.

- ¡Bookman-sama!

Lavi sale de sus pensamientos ante el llamado, viendo a un chico de unos trece años correr hacia él haciendo que muestre curiosidad al igual que Allen.

Cuando el chico estuvo lo suficientemente cerca de ellos se detuvo y flexiono sus rodillas, apoyando sus manos en sus piernas, intentando recuperar la respiración.

- ¿Qué pasa? ¿Quieres un autógrafo mío? –de quien sabe donde Lavi saca un plumón para darle el autógrafo, siempre carga uno después de todo en cualquier lugar habrá alguien que lo admire.

- No. Yo…

Lavi no lo deja terminar ya que cuando el chico alzo el rostro le escribió su autógrafo en la frente haciendo que a este y a Allen les resbale una gota de sudor en la nuca.

- Ya esta pequeño. Ahora no te laves la cara nunca porque si no se te borrara. Y cada que te mires en el espejo veras el autógrafo de este grandioso mago que tanto admiras. –Lavi sonríe de forma torcida, mostrando sus dientes que centellaron a todo estilo de pasta dental haciendo que la gota de sudor que resbala por la nuca de los otros dos se haga más grande.

- Yo solo vengo a decirle que Komui-sama lo está buscando. –el chico se muestra incrédulo, solo tuvo la desdicha de que Komui le asigne la estúpida misión de ir a buscar a Lavi para decirle eso, aprovechándose de su grado de estudiante y todavía le rayan la frente.

- Entiendo. –Lavi voltea hacia el albino y toma sus manos entre las suyas, al instante un fondo rosado los rodea haciendo que el pobre estudiante se aleje un par de pasos temeroso. –Lo siento amor, el deber llama. No me extrañes y si te portas bien te pondré como uno de mis hombres si me mandan de misión. –dice con dramatismo, como si fuera un soldado que esta por ir a una sangrienta guerra.

- Cuídate mi vida y espero tu regreso. –lagrimas de cocodrilo se asoman por los ojos de Allen que hablo todo afeminado.

El pobre estudiante puso mueca de asco al ver a esos dos en su escena gay y se alejo más de ellos, ahora no solo se aprovechan de que solo es un estudiante y le rayan la frente sino que también lo trauman con una escena jotona.

- Pensé que Bookman-sama era muy macho, ya que tenía muchas mujeres, pero bien dicen que entre más tengan se vuelven jotos y ya veo que es verdad.


Lavi tiene una mueca seria, estando sentado frente al escritorio de Komui, mientras que el azabache está sentado del otro lado del escritorio también mirando serio al pelirrojo.

La expresión seria de Komui comenzó a distorsionarse poco a poco hasta quedare un ridículo puchero con mocos escurriéndole de la nariz y lagrimas amontonándose de sus ojos.

- ¡Salva a mi Lenalee, Lavi! –suplica rompiendo en llanto. –Para mi desgracia eres el único que en este momento se encuentra en la orden que la puede salvar. –Komui lleva un pañuelo rosa con estampado de osos a su nariz y se la suena provocando un asqueroso sonido de sus mocos salir.

- ¡Déjamelo a mí! –la expresión seria de Lavi fue remplazada por una heroica. – ¡Es mi deber salvar a las tres mujeres más importantes de mi vida! –dice con heroísmo. – Eiren tonta. Dejaste que el enemigo te atrapara, ya decía yo que sin mí no eres nada.

- ¡Te pagare el doble de lo que vale la misión Lavi, pero trae a salvo a mi hermanita!

- Claro que la salvare. Es mi futura novia y madre de mis Lavisitos, la salvaría aunque no me lo pidieras. –Lavi mira el horizonte con heroísmo. –Ahora llama a Allen y Kanda, serán los elegidos en acompañarme en esta misión para salvar a esas dos damiselas y a la bruja tarada de Eiren… aunque no necesito ayuda, solo puedo con la misión, pero necesito que alguien cargue mis cosas.

Komui tiene un tic nervioso en su ceja derecha, no solo ese maldito ególatra se atreve a darle ordenes sino que también se autoproclamo futuro novio de su Lenalee y padre de sus hijos, pero se aguanto las ganas de matarlo por osar a decir eso, solo porque en este momento no le conviene, primero que salve a su Lenalee y ya luego lo manda a matar; esta seguro que algún día uno de sus matones conseguirá matarlo.


Kanda está de pie alado de Lavi, ambos frente al escritorio de Komui. El peli-azul tiene sus brazos cruzados, ojos cerrados y un tic nervioso en su ceja derecha. Se siente impaciente porque le digan la puta misión, ósea, no solo tendrá de líder al idiota de Lavi sino que el compañero que falta se tarda en llegar haciendo que él tenga que soportar estar en una misma habitación respirando el mismo oxigeno que esos dos asquerosos seres.

La puerta se abre haciendo que los tres varones en la habitación volteen viendo a Allen sonreír apenado rascándose la nuca.

- Lamento la tardanza. –dice avergonzado, adentrándose.

- Lo único que me faltaba, el moyashi también ira misión. –a Kanda se le sombreo la frente de negro, sabiendo lo larga y estresante que va a ser esta misión. –Aparte de idiota eres un irresponsable. –dice entre dientes, mirando de reojo al albino que frunció el seño.

- ¿Qué dijiste Bakanda?

Rayitos comienzan a salir de la frente de ambos que se fulminan con la mirada haciendo que dichos rayos choquen a medio camino. Atrás de Allen se ve reflejado un tigre y una intensa aura de batalla lo rodea, mientras que atrás de Kanda se refleja un dragón con una tétrica aura rodeándolo.

- Tranquilo muchachos, tranquilos. –Lavi se posa en medio de ambos, quedando de costado y alzando sus manos a la altura del pecho de ambos. –Hay una misión, así que tómenselo con seriedad como los magos que se suponen que son. –dice en tono de sabiduría haciéndolo ver maduro.

Kanda y Allen lo miran incrédulos. ¿De cuando acá Lavi es maduro? Si es el rey de la inmadurez, que finja ser maduro da pavor. En cuanto Komui sigue llorando como magdalena y sonándose los mocos.

Lavi voltea todo su cuerpo hacia Allen y toma sus manos entre las suyas, de pronto un fondo floreado los rodeo haciendo que Kanda haga mueca de asco.

- Como lo prometí iras conmigo a la misión honey. –dice meloso Lavi.

Kanda rodo los ojos, sabía que el que Lavi se porte con madurez es algo imposible y si llega a suceder no le dura la madurez más de cinco segundos y eso ya es mucho decir.

- Siempre supe que lo harías my love. –Allen habla afeminado y mira meloso a Lavi, siendo ambos rodeados por un aura brillante.

- Genial. No solo iré con dos pendejos, sino que serán dos pendejos maricones. –Kanda pone los ojos en blanco sintiendo que su tortura se ha multiplicado de sobremanera.

Se oye como Komui se suena con fuerza la nariz haciendo que Lavi y Allen dejen de verse melosos, para voltear hacia Komui mostrando asco.

- ¿Puedo negarme a esta misión? – Kanda alza la mano teniendo la frente sombreada de negro.

- ¡No! –dice con firmeza Komui. –El líder de la misión te eligió y no estás a nivel de negarte. –Kanda gruñe furioso y Lavi sonríe con arrogancia mientras Allen lo mira con burla. –Ahora tu deber es ayudar a Lavi a salvar a mi Lenalee. –Komui llora con más ganas al recordar que su hermanita esta secuestrada. – ¡ah! Y también a las hermanas Cross. –dice recordándolas y agitando una mano restándole importancia.

Kanda ensancho levemente los ojos, ahora iba porque iba, si Eiren estaba en peligro él la salvara. En cuanto Allen mostro sorpresa mezclada con preocupación al saber que sus tres amigas están en problemas.

- Explícanos bien que paso. –Allen muestra seriedad al ver a Komui.

Komui borra toda mueca aniñada y regreso su expresión seria. Entrelazo sus manos y apoyo sus codos en el escritorio.

- Hace dos semanas me llego una misión de urgencia desde un poblado pequeño de Transilvania. Las mujeres de ese poblado han ido desapareciendo poco a poco, así que llame a Eiren para encomendarle esa misión…

- Si el cabrón sabe que el objetivo del enemigo son las mujeres, ¿por qué manda a una, en especial a Eiren como líder? –Kanda frunce el seño mostrándose furioso.

- Si el objetivo del enemigo son las mujeres le dije a Eiren que lleve un varón en su equipo, pero la muy cabezona se encapricho con llevar puras mujeres alegando que solo las mujeres podían salvar mujeres. –un profundo suspiro sale de sus labios.

- Bonita hora le da por esa loca sacar su lado feminista. –Kanda chasquea la lengua, Lavi sonríe de forma forzada y a Allen le resbala una gota de sudor en la nuca.

- No sé cuando a esta loca le salió su lado feminista, el caso es que cuando dijo que escogería a mi Lenalee como miembro del equipo, se me hizo buena idea que solo vayan mujeres, así ningún pulpo andará cerca de mi hermanita. –Komui asintió dándose la razón a si mismo haciendo que a los tres varones que lo acompañan les resbale una gota de sudor en la nuca. –El caso es que han pasado dos semanas y ninguna de las tres ha regresado, mucho menos se ha reportado. –dice con lamento. –Si solo fuera Eiren no me preocuparía, solo lo tomo como que murió en cumplimiento de la misión y me escondo de Edrick para que no me mate. –Komui agita una mano restándole importancia y otra gota de sudor resbala por la nuca de los chicos. –O hubiera pensado que Eiren se tomo vacaciones sin importar avisarme si cumplió la misión o no. Pero con ella van Lenalee y Kailan, si Eiren se hubiera querido ir de vaga por ahí obligando a esas dos acompañarla aprovechándose del poder que tiene como líder, Lenalee o Kailan me hubieran mandado un mensaje para avisarme siendo que ellas si son responsables, por eso me preocupo que no haya recibido nada de ellas en dos semanas. –la expresión seria de Komui se distorsiona de nuevo formando un puchero.

Los varones tenían que admitir que tenía mucha razón.

- ¡Mi Lenalee! –Komui rompe en llanto nuevamente. – ¡Sálvenla chicos! ¡La vida de mi hermanita esta en sus manos! –dice con lamento. – ¡ah! Y la de las hermanas Cross también. –dice recordándolas y agitando una mano restándole importancia haciendo que otra gota de sudor resbale por la nuca de los chicos.

- ¡No te preocupes Komui que las salvaremos! –exclama con heroísmo Lavi. –el mejor equipo ira al rescate. Teniendo como miembros al tierno Allen Walker. –Allen mira el horizonte con heroísmo. –el enojón de Yuu-pon. –Kanda chasquea la lengua. –y como líder el hermoso que le llega a grado de Dios griego, inteligente y poderoso Lavi Bookman. –Lavi se hace el cabello hacia atrás a todo estilo galán de cine.

- ¿Enserio no me pudo negar a esta misión? –Kanda tiene la frente sombreada de negro.

- ¡No! –exclaman los tres. Komui mirándolo con firmeza y los otros dos con burla.


Entre peleas Kanda vs Allen, mariconadas Lavi y Allen, deseos de Kanda por no estar ahí y molestando a Kanda por parte de Allen y Lavi llegaron finalmente al poblado de Transilvania donde fueron mandadas las tres chicas amigas de esos tres.

Cuando llegaron ya comenzaba el sol a ocultarse, los tres van caminando por el pueblo en busca de un lugar donde quedarse.

Mientras caminaban Lavi noto algo que inevitablemente le dolió enormemente en el alma. Los demás lo notaron pero no les provoco el pesar que le provoco a Lavi ese hecho… ¡Así es!, no había ninguna mujer en el pueblo, por donde miraban había puros hombres y una que otra niña, y anciana, pero a Lavi no le gustan mujeres que mínimo no tengan copa "A", o que tengan piel arrugada.

Lavi se detiene a media calle y voltea hacia Allen haciendo que también se detenga mientras es tomado de las manos por las de Lavi que lo mira con dolor mostrando mueca de sufrimiento.

- ¡Honey mátame! –suplica con voz lastimera llamando la atención de los ciudadanos del poblado que andan por ahí.

Allen suelta las manos de Lavi y con su mano derecha posiciona sus dedos formando una pistola que apunta al pelirrojo.

- Ah… ¡bang! –exclama simulando un disparo.

Lavi lleva su mano derecha a su corazón y cae de forma dramática y en cámara lenta al suelo, pero antes de que caiga Allen lo sostiene en brazos y lo mira como si fuera su amada a la que acaba de matar por el bien de ella.

Kanda se detuvo a unos pasos delante de ellos y los mira de reojo, teniendo un tic nervioso en su ceja derecha, sabía que esta misión sería un martirio y eso que apenas han trascurrido pocas horas que está en ella y él ya se quiere suicidar.

- ¡Sin mujeres no vale la pena vivir! –Lavi entre abre los ojos y habla mostrando sufrimiento, para después de forma fingida y exagerada toser como si se estuviera muriendo.

- ¿Acaso conmigo no es suficiente para ti my love? –Allen lo mira con tristeza y sus ojos se han puesto acuosos.

- Lo siento my honey, pero no tienes bubis y sin ellas no puedo vivir. Además no tienes la delicadeza de una dama, pero si fuera gay my honey te juro que me fijaría solo en ti. –una lágrima resbala por el ojo del pelirrojo y los aldeanos no saben si conmoverse o mostrarse incrédulos ante la escena.

Allen lo suelta en cámara lenta, dejándolo caer de lleno y haciendo que se golpee la cabeza.

- ¡No te pases idiota! –dice molesto, comenzando a caminar dejando a Lavi ahí que se sentó de golpe y estiro su mano hacia el albino.

- ¡My honey no me abandones tú también! –suplica, pero Allen lo ignora y sigue su camino pasando alado de Kanda. – ¡Yuu-baby! –Lavi mira amoroso a Kanda y estira su mano hacia él.

- Jodete. –dice despectivo y sin más sigue su camino.

- ¡My honey, Yuu-baby! -Lavi comienza a llorar como mujer abandonada.

Los aldeanos miran incrédulos al joto llorica que llego al pueblo. Vale, es verdad que hay casi puros hombres en el pueblo, pero eso no significa que sean jotos, solo sus mujeres desaparecieron… bueno no todos son machines ahí, como en cualquier lugar hay moscas en el pastel.

Los aldeanos voltean a la esquina donde están tres jotos travestidos prostitutos que miran coquetos a Lavi.

El pelirrojo al sentir esas tres penetrantes miradas voltea topándose con los gay que le guiñan un ojo coquetos haciendo que se erice como gato.

- ¡No me dejen atrás cabrones que soy su líder! – Lavi asustado se pone de pie y corre para darles alcance.


Después del show se pusieron y de haber encontrado un lugar donde pasar la noche, al ver que aun no oscurece decidieron salir a cenar y aprovechar para preguntar o investigar algo sobre sus amigas, si las habían visto o algo por el estilo, incluso mostraron fotografías de ellas, pero extrañamente nadie en el pueblo sabía nada, aunque los tres notaron que mas que no saber no querían hablar por miedo, eso lo reflejaba su mirada nerviosa cuando se les preguntaba algo.

- Habrá puros hombres, pero todos son unos miedicas. –Kanda tiene el seño fruncido mientras camina por las calles hacia la posada donde se hospedaron.

- Nadie sabe nada. –Allen suspira con pesadez al caminar alado de Kanda. –o más bien nadie quiere hablar.

- Es normal que tengan miedo y no quieran hablar. –Lavi que camina alado de Allen suspira con pesadez también, pero al sentir que lo miran voltea divisando a una niña que se asomaba en la entrada de un callejón y se esconde cuando Lavi volteo, aun así la logro ver.

Al instante el pelirrojo corrió hacia el callejón.

- ¡Espera Lavi! ¡¿Qué pasa?! –Allen corre atrás de su amigo.

Kanda chasquea la lengua y los sigue corriendo, conoce al pelirrojo y sabe que debió ver algo sospechoso.

- ¡Espera pequeña no te hare nada!

Cuando ambos entraron al callejón vieron a Lavi en cuclillas a una niña de unos ocho años, de cabello castaño y ojos grandes color avellana, la cual lleva puesto un vestido café que esta aterrado al igual que ella. La pequeña está sentada en el suelo, mirando con miedo al pelirrojo seguramente se cayó cuando él la siguió.

Allen se coloco alado de Lavi y se puso en cuclillas también, sonriéndole amigable, la sonrisa del albino le dio más confianza lo que le hizo tranquilizarse un poco, mientras que Kanda se coloco atrás de ellos, algo alejado pero lo suficiente cerca para saber que pasa.

- ¿Por qué nos seguías? –Lavi le habla suave para no asustarla. – ¿Acaso quieres decirnos algo? –la niña se muestra dudosa en hablar.

- Lo que tengas que decirnos dínoslo, no te haremos nada y si tienes un problema te ayudaremos. –Allen se muestra amigable, trasmitiéndole confianza y Lavi asintió sin borrar su sonrisa.

- Hablen por ustedes. Yo no ayudo mocosas. –Kanda se cruza de brazos y mira de reojo hacia la salida del callejón, para estar alerta de ser vistos.

- Es que… es que ustedes visten ropas muy parecidas a las de las chicas que llegaron hace dos semanas, por eso cuando los vi los seguí. –dice cohibida sorprendiendo a los tres chicos.

- Esas chicas son amigas nuestras. –aclara Lavi cuando la sorpresa paso. – ¿Hablaste con ellas? –la chica asintió.

- La chica de dos coletas y la de pelo azul me ayudaron cuando me atraparon por robarme una manzana y me invitaron a comer. –aclara recordando la sonrisa y amabilidad de esas dos haciendo que Allen y Lavi se miren entre sí.

- La de dos coletas se llama Lenalee, y la chica de cabello azul se llama Kailan. –Allen le sonríe amigable. – ¿Con ellas no estaba una chica de ojos rojos y cabello negro? –la niña asintió y frunció el seño.

- Ella no me agrado, me quito mi postre y Kailan tuvo que comprarme otro. Además se burlaba de mí, me decía niña llorica y ladrona.

Lavi y Allen sonríe de forma forzada, definitivamente eran ellas, Kailan y Lenalee son amables, en cuanto Eiren es maldita hasta con niños.

- ¿Recuerdas cuando las vistes por última vez? –pregunta curioso Lavi.

- Solo las vi cuando llegaron a este pueblo, después ya no las vi. Pero Kailan me prometió salvar a mi mami cuando les dije como se la llevaron, yo confió en que cumplirá su promesa. –dice con firmeza.

- Seguro que sí, pero tal vez tardaron porque tienen contratiempos por eso vinimos a ayudarlas. –Lavi le sonríe amigable. –Así que por favor dinos lo que les dijiste a ellas para poder ayudarlas. –la niña los mira mostrando duda, no sabiendo si creerles o no, pero si quería ver a su mami de nuevo tenía que confiar en ellos, después de todo dicen ser amigos de las chicas que prometieron ayudarla y la alimentaron ese día.

- Les platique como desapareció mi mami. –dice con algo de tristeza y ambos chicos ponen más atención mientras Kanda que aunque no mira hacia donde están la escucha también. –Mi mami trabaja vendiendo flores y yo suelo acompañarla. Se nos hizo tarde para regresar a casa, y como todos los días pasamos por el muelle…

De pie en el muelle se ve a una mujer muy parecida a la niña solo que con facciones más maduras y afinadas. Su ropa es sencilla, lleva puesto un vestido que le llega a los tobillos de color azul, encima un delantal color crema.

La mujer se muestra asustada, aprieta el agarre de su canasta donde tiene las flores, y su hija se abraza a ella con fuerza mientras ella posa una mano en su hombro.

La extensa niebla las rodea quitándoles visibilidad y miran a todos lados en busca de un escape mientras de eco se oye una risa burlona y espeluznante.

- Tú eres una más que me ayudara a atraerla hacia acá.

Se oye una voz varonil, sensual y ronca en un tono burlón, asustando a ambas femeninas.

De pronto frente a ellas apareció la silueta de un hombre que la extensa niebla no deja ver bien, solo esos rasgados ojos gatunos de color celeste que brillan con burla se vieron en ellos.

- Después de eso sentí un dolor en mi cabeza. –la niña se la soba. –Cuando desperté estaba en el suelo y mi mami ya no estaba conmigo. –la niña muestra más tristeza en sus ojos.

- Lamento que te hayamos hecho recordar cosas tristes. –Allen la mira con pena. –Pero te prometo que traeremos a tu madre de regreso. –el albino le sonríe y la niña asintió esperanzada.

- ¡Vamos! ¡Te llevaremos a casa! –Lavi se pone de pie y le sonríe amigable, extendiéndole una mano para ayudarla a levantarse.

La niña sonrojada la tomo.


En una modesta habitación con paredes de madera, que solo tiene una cama y un buro, además de la puerta que conecta a un baño, se encuentran Lavi, Allen y Kanda de pie.

- Es obvio que las chicas fueron al muelle y es muy probable que ahí hayan desaparecido como la madre de la niña. –habla con seriedad Lavi.

- Como también es obvio que quien las secuestra solo toma mujeres jóvenes. –habla Kanda con algo de fastidio.

- Ese cabrón tiene que ser un pervertido que seguro hace un harem de mujeres. –dice molesto Allen dirigiendo su mirada hacia Lavi al igual que Kanda.

- No fui yo, es verdad que mi sueño es tener un harem pero estaba con ustedes en la orden. Además no tengo ojos azules y solo tengo un ojo. –aclara ofendido apuntando su ojo.

- ¡Entonces fue mi sensei! –exclama Allen con expresión de póker.

- Allen, Marian-san tiene ojos rojos, no azules. Además él no necesita secuestrarlas, nada mas truena los dedos y ya tiene un harem para él solito. –die Lavi con obviedad y sintiendo mas admiración hacia ese ser.

- Es verdad. –Allen se soba la barbilla pensativo y Kanda deseo no conocer a ese ser, algo le dice que es la versión de Eiren y Lavi juntos, mejorada a mil.

- ¡Lo tengo! –Lavi golpea su mano derecha con un puño. –tengo un plan para hacer aparecer a ese tipo… espérenme aquí. –el pelirrojo sale corriendo de una de las habitaciones que rentaron ante la mirada curiosa de Allen y la recelosa de Kanda que le dio un mal presentimiento.


Frente un espejo que hay en la habitación se ve a Lavi usando una peluca pelirroja con dos coletas largas a los lados, vistiendo un vestido victoriano pomposo con holanes de color rosa con blanco. El parche de su ojo es rosa con holanes blancos, y bajo el vestido se puso un corcel y unas naranjas para que simulen unos senos bajo el vestido. En el parpado de su ojo se coloco sombra rosa y sus labios están coloreados de un intenso rojo. Medias cubren sus piernas, incluso se puso calzones que solían usar antes, de esos que son largos y con holanes, y para finalizar lleva zapatos de tacón rosas.

- No cabe duda de que como me vista me veo sexy. Si fuera mujer todos los hombres caerían rendidos a mis pies. –Lavi guiña su ojo y manda un beso a su reflejo en el espejo.

Recargado en la pared con sus brazos cruzados a la altura de su pecho y teniendo al frente sombreada de negro, tic nervioso en la ceja derecha y vena hinchada en la frente esta Kanda quien lleva puesto un vestido victoriano color azul con pomposos holanes blancos. Debajo de esta también se puso corcel y naranjas como senos, incluso trae zapatos de tacón color azul, pero ni loco se quito sus bóxer él no se puso los ridículos calzones que Lavi le dio. Sus parpados traen sombra negra y sus labios están pintados de rojo. Yuu no necesito peluca, solo se soltó su larga cabellera.

- Piensa en tu mundo feliz Kanda… cuando acabe esta misión quemas a Lavi junto con este vestido. –Kanda intenta imaginárselo y sonríe de forma tétrica disfrutando el espectáculo.

En medio de la habitación esta Allen quien lleva puesto un vestido victoriano amarillo pollito con pomposos holanes blancos. Él si se puso los calzones de muñeca, las medias, los zapatos de tacón amarillo, corcel, naranjas por bubis y toda la cosa. Sobre su cabeza lleva una peluca de su mismo color de cabello, siendo largo con una coleta alta con caireles con algunos mechones cayéndole sobre el rostro. Sus parpados están pintados con sombra amarilla y sus labios de un rojo intenso.

El albino esta todo abierto de piernas, rascándoselas de forma nada femenina.

- No sé como las mujeres aguantan llevar medias, pican micho. –dice con molestia, rascándose con más ganas las piernas.


Se ve a las tres "señoritas" caminando hacia el muelle en la oscuridad de la noche donde apenas y los faros alumbran.

Kanda apenas y puede caminar con esos tacones, parece pollo espinado al caminar y cada dos por tres se le dobla el tobillo, gracias a sus reflejos no cae, pero sus pies lo están matando.

- No sé cómo las mujeres soportan usar tacones. Incluso la enana, la chonguitos y la loca pelean usando botas de tacón… es como si ya trajeran de nacimiento o en la sangre usar tacones… ¡malditas mujeres y su habilidad de dominar la técnica de caminar con estas cosas! –Kanda se le sombrea la frente de negro, su tobillo derecho se dobla nuevamente haciendo que casi se caiga de forma graciosa, pero logro mantener el equilibrio y no caer.

Allen camina todo abierto, apenas y puede caminar con los tacones, y también se le dobla el tobillo cada dos por tres casi haciéndolo caer, aparte se rasca las nalgas y piernas, y se remueve el sostén incomodo, razón por las que sus bubis ahora están chuecas.

En cuanto Lavi va caminando de lo más normal, es verdad que al principio batallo y caminaba como Yuu, ósea como pollo espinado, pero como todo lo aprende con facilidad ya logro dominar el arte de caminar con tacones.

- Por Kami-sama Allen, deja de rascarte la cola que no te vez nada femenino. –regaña molesto Lavi. –Y deja ese sostén en paz que me costó mucho trabajo acomodártelo… hay no, te lo tengo que acomodar de nuevo. –dice resignado al ver que Allen tiene una bubi más arriba que la otra, así que se voltea a él y comienza a acomodarle las bubis haciendo que Kanda detenga su paso con molestia porque se atrase por culpa de Allen.

- Es que me cala y pica. –se defiende como niño berrinchudo Allen.

- La belleza cuesta. –Lavi suspira con pesadez. –Y tu Yuu-pin camina bien, las mujeres no caminan como pollos espinados. –regaña mirando de reojo a Kanda que levanta su mano derecha alzándole el dedo medio en una seña obscena, Lavi frunce el seño pero al oir como Allen se rasca con más ganas voltea viéndolo rascándose la cola con fuerza. – ¡que dejes eso! –regaña golpeándole la mano.

- Es que me pica el culito. –se queja berrinchudo.

- Pues traerás lombrices idiota. –dice con mofa Kanda.

- No es cierto, me acabo de desparasitar y si me pica mi trasero es porque estas cosas son incomodas. –se defiende fulminándolo con la mirada.

- Ya te dije que la belleza cuesta. –Lavi vuelve a suspirar con pesadez.

- Además no puedo caminar, los tacones me cansan y aprietan. No sé como tú ya dominas el caminar con tacones. –Allen mira con envidia a Lavi.

- Para mí que ya te habías travestido antes. –Kanda mira con ojos entrecerrados a Lavi que los mira ofendido.

- No sean idiotas, es la primera vez que me trasvisto y lo hago para salvar a las chicas, sin mujeres el mundo no tiene sentido. –dice con heroísmo. – No es mi culpa que domine las cosas con facilidad. –dice mirándolos con reproche. –Se que estos tacones matan, pero como las mujeres trato de ignorarlos para lucir bella. –aclara con sabiduría.

A Kanda y a Allen les resbala una gota de sudor en la nuca y miran a Lavi como el raro que parece ahora.

Los tres se ponen en guardia cuando de la nada una extensa capa de niebla los empieza a cubrir quitándoles visibilidad.

- ¡Ey! ¿quién me toco las nalgas? –se queja molesto y ofendido Allen llevando sus manos a sus pompis protegiéndolas y mirando a todos lados en busca del culpable, igual la niebla no lo dejara verlo.

- ¡No fui yo my love! –Lavi alza sus manos como mostrándole su inocencia y Kanda roda los ojos, como si quisiera agarrarle una nalga a Allen, tal vez si fuera Eiren la cosa cambia y aprovecha la neblina para manosearla y alejarse, haciendo que esta culpe al pervertido de Lavi y se lo surta, así mata dos pájaros de un tiro: manosea a Eiren y se surten a Lavi.

Una risa varonil se empieza a escuchar de todos los ángulos poniéndolos en guardia y frente a ellos aparece la silueta de un hombre de ojos celestes.

La niebla se abre camino hacia donde está el hombre dejándoles ver a un apuesto chico que aparenta tener unos veinte años a lo mucho, es alto de cuerpo trabajado sin verse exagerado, facciones hermosas, angelicales y varoniles, mirada penetrante. Viste una túnica a todo estilo de la antigua Grecia. Su cabello es corto, llegándole debajo de la nuca y es de color plateado.

- Vengan a mi hermosas damas. –el hombre sonríe galante extendiéndoles su mano para que vengan a él.

Los tres lo miran como el loco que parece con esa túnica mientras que el hombre alza una ceja al no verlos hipnotizados por su mirada.

Lavi al ver su reacción se le prende el foco y les manda una mirada a los demás, como diciéndole que lo imiten para después poner su mirada perdida hacia el peli-plata.

- Si amo. –dice como hipnotizado, alzando sus manos al frente a la altura de su barbilla y caminando hacia él.

El peli-plata sonrió triunfante en cuanto los otros dos comprendiendo lo que quería hacer Lavi, lo imitan, Kanda intentando poner la mirada de idiota que puso Lavi, sabe que es imposible, pero lo intentara. Allen alzo su mano derecha al frente como Lavi y con la otra se rasca el trasero caminando con la mirada perdida hacia el peli-plata.


Sobre un divan, acostada de lado a todo estilo Cleopatra se encuentra Eiren, quien viste una túnica a todo estilo romana en la época antigua. Dicha túnica le llega a mediación del muslo, se ciñe completamente de la cintura, se amarra a su hombro derecho dejando el izquierdo desnudo. En su cuello tiene una gargantilla gruesa de oro con esmeraldas, sus muñecas son adornadas con gruesos brazaletes de oro, lleva puestas arracadas de oro. Su cabello lo lleva suelto, cayéndole en cascada sobre los hombros.

La habitación donde esta es grande, con paredes y pilares color marfil, y es adornada por seda de colores por todos lados.

Varias chicas están alrededor de Eiren, todas con pupila dilatada y mirada perdida. Una le lima las uñas, otra la abaniquea con un abanico de plumas, otra el da de comer en la boca, otra le da de beber y otra le pinta las uñas de los pies.

Un metro frente a Eiren se ve una luz celeste y aparece el peli-plata, y atrás de él Lavi, Kanda y Allen que al divisar a Eiren que no parece nada hipnotizada como las chicas que la atienden desencajan la mandíbula.

- Se supone esta secuestrada, y que yo recuerde no tratan así a las prisioneras. –a Lavi se le sombrea la frente de negro

- ¿Por qué no me extraña esto? –Kanda pone los ojos en blanco.

- Bueno Eiren esta mas que bien y me demuestra que es digna sobrina de sensei… pero ¿dónde están Lenalee y Kailan?—Allen pasa su pupila por todos lados en busca de sus dos amigas no viéndolas.

- ¿Corazoncito trajiste más sirvientas? –Eiren alza la mirada hacia el oji-azul.

- ¿Corazoncito? –a Lavi, Kanda y Allen les da un tic nervioso al ver que la canija se emparejo con el malo del cuento, incluso a Kanda se le hincho una vena en la cabeza.

- ¡Claro mi hermosa princesa! –el peli-plata se hace a un lado, sonriéndole amigable dejando ver a las nuevas sirvientas.

Eiren al verlos se tapa la boca conteniéndose la carcajada, y sus mejillas se sonrojan a causa de que se esfuerza mucho por retenerla.

- ¿Qué pasa amor mío? –el oji-azul la mira curioso por cómo se puso mientras las nuevas sirvientas fulminan con la mirada a Eiren al ver que se contiene por no burlarse de ellos. –Se que están algo toscas y feas, pero si no te gustan amor, te traigo otras. –el oji-azul se muestra acongojado por no complacerla.

Lavi se mostro ofendido por llamarlo feo, si ante sus ojos es la mujer más hermosa que ha visto mientras los otros dos fruncen el seño.

- No, déjalas. No me importa si son feas, con tal de que hagan bien sus labores. –Eiren controla la risa pero sus ojos muestran burla mientras se sienta en el diván quedando de frente a ellos.

Kanda, Lavi y Allen afilan mas su mirada, la muy maldita lo está disfrutando, pero no dicen nada solo porque quieren saber bien lo que pasa.

El peli-plata camina hacia la pelinegra, se arrodilla frente a ella y toma su mano derecha mirándola como lo más hermoso del mundo haciendo que a los otros tres se les marque su tic nervioso, y la vena de Kanda se hinche más.

- Sabes que te daré lo que sea para mimarte. –dice galante, para después posar un beso en la mano de Eiren que sonríe de forma torcida, ama que la idolatren. –Antes solía hipnotizar chicas buscándote amor mío, ahora lo hago para darte sirvientas. –dice todo poético dándoles nauseas a los tres de atrás.

- Si la conozco no sé porque me sorprendí. Debí imaginarme algo así desde el principio, ya de por si era muy raro que la secuestraran. Eiren no queda en el concepto de damisela en peligro. –la frente de Lavi se sombrea mas de negro.

Kanda enserio tiene ganas de cometer asesinato y darle un merecido castigo a esa loca, si se contiene es porque aun hay muchas dudas y quiere aclararlas. En cuanto Allen se contiene para no poner su expresión póker, esa escena le recuerda a su sensei siendo alabado por chicas, y si se contiene solo lo hace para no delatarse aun no sabe qué pasa con las otras dos.

- Bueno… ellas serán mis sirvientas de baño. Y como quiero un baño ordénales que me lo preparen. –dice con firmeza mirando al peli-plata.

- Claro amorcito. –el peli-plata sonríe emocionado y los tres varones de atrás entrecierran la mirada al ver lo mandilón que es ante Eiren. – ¿No quieres que nos bañemos juntos como la ultima vez? Me gusta enjabonarte. –dice coqueto mirándola insinuante.

Lavi suspiro resignado, Allen se sonroja y Kanda ha puesto una expresión sombría al saber hasta qué grado han intimado esos dos.

- No. hoy me quiero bañar sola, hay veces que una mujer necesita intimidad en el baño para verse sexy para su amante. –dice con heroísmo, mirando el horizonte con añoranza.

Lavi asintió dándole la razón y el peli-plata lo hizo con compresión mientras a los otros dos les resbalo una gota de sudor en la nuca.

- ¡Ustedes tres! –el peli-plata voltea hacia ellos mostrando seriedad y al instante estos pusieron su expresión de hipnotismo. –Prepárenle el baño a mi amorcito y hagan todo lo que ella les pida. –ordena con firmeza.

- Si amo. –dicen los tres como bobos, Kanda solo imito a Lavi y Allen como hablan normalmente, y le salió perfecto.


Allen, Lavi y Kanda están sentados con sus pomposos vestidos en el suelo del enorme baño, que la bañera más que tina parece una piscina de agua caliente.

- Oigan no bañaremos a Eiren ¿verdad? –pregunta nervioso Allen. –ósea en verdad nosotros somos hombres y ella es chica. –Allen se sonroja más.

- ¿Enserio? No lo sabía moyashi. –Kanda lo mira como si fuera un estúpido.

- ¡Que es Allen! –exclama molesto e indignado.

- Es obvio que Eiren ya sabe quiénes somos y lo saben. Por eso quiso tomar el baño sola para hablar con nosotros. Ella jamás rechazaría sexo en el baño, le encanta hacerlo ahí. –Lavi agita una mano restándole importancia. –Pero por si las dudas tápense los ojos si se desnuda... –dice con advertencia y al instante Allen se sonroja.

- Hmn… claro, me tapare los ojos. –Kanda sonríe de forma torcida.

- … no quiero que se me traumen viendo desnuda a ese esperpento. –Lavi asintió una y otra vez con la cabeza, dándose la razón a sí mismo, pero luego su cabeza se inclino hacia abajo en el momento que su nuca es golpeada por una sandalia.

Kanda y Allen alzan la mirada mientras Lavi voltea ofendido y sobándose la nuca, viendo a Eiren con brazos cruzados, seño fruncido, mirada ofendida y solo lleva puesta una sandalia.

- Idiota. Mi cuerpo irradia sensualidad.

- Si cariño, yo también me alegro de verte. –dice con ironía Lavi, mirándola resentido porque lo haya golpeado.

Eiren y Kanda rodaron los ojos mostrando fastidio.

- Eiren ¿qué paso? ¿Dónde están las demás? –pregunta curioso Allen.

- Pues verán…

Es una noche oscura, donde la luna es opacada por las nubes. Cerca de un muelle se ven a Kailan, Lenalee y Eiren estando en guardia, pasando su pupila por todos lados, pero de la nada empieza a rodearla una extensa niebla quitándoles toda visibilidad. Los sentidos de las tres se pusieron mas alertas, intentando que la niebla no sea motivo de un ataque sorpresa que las hiera.

- Me dijeron que las tres eran hermosas pero no imagine que tanto.

Se oyó una voz ronca, sensual y masculina, pero no se distingue de donde provine, parece venir de todos los ángulos.

Las tres se sorprenden al ver a un metro frente a ellas la silueta masculina de alguien a quien solo se le distinguen unos rasgados y hermosos ojos gatunos de color celestes.

La neblina se dispersa abriendo un camino hacia donde está el peli-plata dejando ver su apuesto y sensual físico que con esa túnica lo hace más deseable.

Al instante a Eiren se le tornaron los ojos en forma de corazón y un aura brillante la rodeo.

- Me he enamorado. –dice melosa, moviendo su cuerpo de un lado a otro como gusano, teniendo sus manos entrelazadas a la altura de su barbilla.

Lenalee y Kailan casi caen estilo anime, pero lograron mantener el equilibrio, aun asi una gran gota de sudor resbala por la nuca de cada una. En cuanto el peli-plata sonrío de forma torcida.

Eiren corre hacia el chico y se le echa a los brazos, colgándosele como changa y este para no caer apoyo su pie derecho un paso atrás y la tomo de la cintura.

- ¡Hazme tuya! –dice con voz orgásmica estampando sus labios en los labios del sorprendido chico que ensancho los ojos.

- ¡Eiren/nee-san! –exclaman alteradas y hasta asustadas sus compañeras de equipo, todavía no saben si es malo o bueno y Eiren valiéndole madre ya lo está besando.

Pasando la sorpresa el peli-plata le respondió el beso de forma fogosa, comenzando a usar su lengua y Eiren gustosa también uso la suya.

- ¡Oe, oe! Esto está subiendo mucho de temperatura. –Kailan sonrojada ante la pena ajena que siente desvía su mirada teniendo los ojos entrecerrados y Lenalee la imito, aunque siente lastima por Kailan, ella al menos solo se avergüenza porque la líder del equipo se anda agasajando con el enemigo frente a ellas, en cuanto Kailan no solo tiene que soportar eso sino también llevar la misma sangre de esa loca corriendo por sus venas.

- Después de besarnos con locura y con pasión, me dijo que se llama Shoun…

Mientras les relata la historia la pelinegra se ha sentado en el suelo estilo indio. Frente a ella sentado igual esta Lavi que niega divertido. Alado del pelirrojo sentado estilo indio esta Allen que suspira resignado, Eiren jamás podrá negar el apellido. Y Kanda está de pie atrás de los chicos, teniendo sus brazos cruzados, un tic nervioso en su ceja derecha, expresión sombría y una vena muy hinchada en su frente.

- También dijo que al verme a los ojos se enamoro de mí con locura y con pasión, que era yo la mujer que ha estado buscando por quien sabe cuántos años y quien sabe que chorradas cursis más me dijo. –Eiren agita una mano restándole importancia. –Y no lo culpo, suelo causar eso en la gran mayoría de los hombres. –dice con arrogancia. –Me ofreció tratarme como reina si me quedaba con él… y bueno yo quería un buen polvo, así que acepte mientras pensaba que nada mas me aburra de él y me iré dejándolo con el corazón roto como siempre. –Eiren vuelve a agitar su mano derecha de forma despectiva.

- Digna sobrina de sensei tenía que ser. –Allen vuelve a suspirar con pesadez.

Lavi sonríe divertido y Kanda se ha reflejado un demonio sediento de sangre atrás de él que desea cortarle la cabeza a la pelinegra por infiel.

- ¿Y qué paso con Lenalee y Kailan? –Allen la vuelve a interrumpir.

- A eso voy.

Se ven a esos dos besándose con locura y con pasión nuevamente después de la sarta de chorradas que le dijo de amor a primera vista, que la estuvo buscando, etc.

Kailan y Lenalee tienen un tic nervioso en su ceja derecha, están seguras que sino los separan ahorita lo van a hacer ahí mismo sin importar que estén en la vía publica y estando ellas dos como espectadoras.

- ¡Nee-san no te beses con el enemigo! –grita furiosa Kailan.

Eiren rompe el beso y se rasca la nuca. En cuanto Shoun gruñe furioso porque esa gritona haya interrumpido su beso con el amor de su vida, por lo que alza su mirada al par de chicas que lo miran retadoras, estando alertas ante cualquier ataque, pero nada mas sus ojos se toparon con la mirada del peli-plata y sus pupilas se dilato y sus miradas se tornaron perdidas.

Eiren las volteo a ver y alzo ambas cejas, para después mirar a Shoun.

- ¿Qué les hiciste honey? –pregunta curiosa.

- No te preocupes por ellas mi amor. –dice amoroso, mirándola como idiota enamorado.

- Pero la gritona es mi imouto. –los ojos de Eiren se vuelven acuosos haciendo que el pali-plata se muestra acongojado por hacerla poner esa mirada. –y la otra… laotra solo es una súbdita, puedes hacer con ella lo que quieras. –la mirada acuosa de Eiren desapareció y ahora muestra indiferencia, mientras agita su mano derecha con desprecio.

- No te preocupes mi amor, solo las hipnotice. Puedo hipnotizar a cualquier mujer con solo mirarla a los ojos. –dice con heroísmo.

- ¿Y porque a mí no me hipnotizaste? –Eiren lo mira curiosa.

- Porque quiero tenerte tal cual eres mi amor. –dice meloso.

- Buena respuesta. –Eiren sonríe complacida. –Pero ¿qué harás con ellas? –pregunta apuntándolas.

- A tu súbdita la pondré de tu sirvienta como las demás mujeres que tengo en mi castillo para que hagan todo lo que tú quieras, y a tu hermana menor la llevare a vivir con nosotros para que no te sientas tan solita cuando tenga que salir.

- Mmm… —Eiren se soba la barbilla pensativa y el peli-plata la mira ansioso por su respuesta. –me parece bien. –Eiren sonríe de oreja a oreja y alza su pulgar de la mano derecha en son de aprobación.

- Así que Kailan está ahora en su habitación dormida. –Eiren se soba la barbilla pensativa— Como cuando Shoun le quito la hipnosis empezó a gritar como loca regañándome, Shoun la volvió a hipnotizar haciéndola dormir por un tiempo en lo que según él asimila la relación. Pero tengo en mente que nada mas me aburra de Shoun, despierto a imouto y me la llevo conmigo. En cuanto Lenalee está en la cocina haciéndome rollo de mango. Le dije a Shoun que la haga mi cocinera personal porque cocina muy rico. –Eiren asintió dándose la razón a si misma sintiéndose orgullosa de lo que ha hecho. –Pero cuando me vaya prometo también llevármela conmigo o sino Komui se corta las venas si la dejo aquí, y bueno, si se muere no tendré a quien molestar en la orden.

Kanda y Allen tienen un tic nervioso en su ceja derecha. Lavi se lamenta por no tener el poder de Shoun, si de por sí sin poder tiene muchas chicas ahora pudiéndolas hipnotizar las tendría todas y lo mejor de todo es que las harías hacer todo lo que él quisiera, y se le ocurren tantas cosas.

- Así que váyanse, cuando me aburra de Shoun los alcanzo. Y díganle a Komui que me tome unas vacaciones junto las chicas.

La puerta del baño fue tumbada por una fuerte ventisca haciendo que los cuatro volteen viendo a Shoun en la entrada siendo rodeado por una intensa aura mágica color vino, su rostro lo tiene inclinado hacia abajo con el flequillo tapándole media cara dándole un aire tétrico y aprieta con fuerza sus puños.

Continuará

jajajaja inshe eiren, la vdd se pasa a ver ke pasa aora ke shoun escucho ke solo se entreetiene con el

en cuanto lavi la vdd star sin chika slo afecto jajajajajajaja

y ame lo rustico d allen trascandose cada dos por tres XD

spero el kap les haya gustado

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss