El plan perfecto

Conduciendo por un desierto un Jeep último modelo color verde se ve a Edrick Cross. El hombre lleva lentes de sol ocultando sus ojos. Viste una playera ceñida de color roja y unos jeans, amarrada en su cuello lleva una bufanda de seda color roja que se ondea con el viento al igual que su cabello.

- Veamos si la pista de que ese estúpido bastardo esta por estos rumbos es verdadera. –Edrick frunce el seño. –En esta vida solo hay tres cosas a las que les temo, y esas tres cosas están relacionadas con mis hijas. La primera: que mis hijas me odien. La segunda: que mis hijas mueran o sufran y yo no pueda hacer nada para evitarlo. Y la tercera: que mis hijas se enamoren de un hombre.

Sé que dije que los Cross no se enamoran, no aman a nadie más que a sí mismos, siendo yo la excepción al amar tanto a mis hijas como para siempre ponerlas sobre mí. Pero aunque los Cross seamos casi tan perfectos para ser reales seguimos siendo humanos.

En generaciones pasadas, aun en la generación de aquel ser que fue mi padre los Cross se casaban o tenían descendencia porque se hacia un trato con familias de linaje fuerte. Las esposas de los anteriores Cross aceptaban pero nunca había sentimientos de por medio por ambas partes, ninguna mujer tuvo sentimientos como amor o cariño hacia algún Cross que la tomo como esposa o mujer.

En cambio la generación de mis hijas fue diferente porque ambas mujeres que escogí para que me den hijos si me amaron profundamente, lo sé, lo sentí y ellas no se cansaban de decírmelo, aunque mi amor hacia ellas no existiera y solo les hice creer que las amaba ellas si me amaron de verdad. Yo no hice un trato con ellas para que me den hijos o se casen conmigo, simplemente las enamore porque eso de hacer un trato con ellas o sus familias como mis ancestros se me hacia estúpido, prefiero una mujer que este conmigo porque quiere y me desea a estar con una mujer que está conmigo por un jodido trato y en la cama solo sea una estatua que se deja hacerle lo que quiero. Eso no es lo mío, me gusta que las mujeres sean apasionadas y se entreguen completamente a mí, dándome y dándoles placer.

La razón por la que creo que mis hijas pueden llegar a amar a alguien más que a ellas mismas o a los de su sangre es porque ellas han recibido amor. Ellas no son como mis ancestros, mi hermano o yo que nunca fuimos amados ni por nuestros padres. Nuestras madres nos veían como el pago de un trato que hicieron, nuestros padres como el heredero que seguirá con el legado del apellido y linaje Cross. Debido a eso y a nuestro carácter hasta ahora ningún Cross no había sido capaz de amar a nadie más que a sí mismo, pero Eiren y Kailan no solo han recibido inmenso amor de mi parte, sino que recibieron mucho amor de sus madres, aunque ellas no lo recuerde sus cuerpos, corazones y almas lo hacen, han experimentado ese sentimiento, por esa razón siento que mis hijas serán capaces de amar a alguien que no es de su sangre más que a ellas mismas y eso me aterra.

Edrick frunció el seño y apretó los puños sobre el volante, acelerando más y yendo más rápido, haciendo que la bufanda que trae puesta y su cabello se ondee más.


Es un día "normal" en la orden. Allen y Lenalee van caminando por uno de los pasillos de uno de los tantos edificios de la enorme orden, ambos platicando amenamente. Un aura tranquila y muy melosa se percibe a kilómetros ser desprendida de ellos.

Algunos miraban a la parejita enternecidos, los fans de Lenalee miraban a Allen con furia y envidia, deseando que sea asesinado por Komui para ellos consolar a la chica para que se quede con ellos. Las fans de Allen miraban con envidia y furia a Lenalee, esperando que Allen se dé cuenta que ella es una zorra y la deje para irse con ellas, la envidia habla por ellas.

Pero Allen y Lenalee ni cuenta de cómo los miran los demás, ellos solo están metidos en su plática y en mirar al otro.


Por otro de los pasillos del mismo edificio se ve a Eiren reír como villana de telenovela mientras sostiene en alto con su mano derecha una gran barra de chocolate. Atrás de ella, intentándole dar alcance se ve a Lavi quien es rodeado por un aura de fuego y se le ve furioso.

- ¡Eiren devuélveme mi chocolate! –grita furioso.

- ¡Quítamelo! –dice burlona para después reír nuevamente como la bruja del cuento de "Blanca nieves"


Kailan va caminando por otro de los pasillos del mismo edificio, pero ella va tranquila, leyendo un libro mientras camina, centrada en su estudio para invocar espíritus, pero detiene su paso al sentir una fuerte ventisca de aire pasar alado de ella ondeándole el cabello y la ropa.

Curiosa alza la mirada no viendo a nadie, para después voltear viendo como Lavi furioso persigue a su hermana mayor exigiéndole un chocolate que al parecer le pertenece al pelirrojo.

- Esos dos no maduran. –Kailan suspira con pesadez, golpeando con su palma derecha su frente. –Llevan haciendo lo mismo desde que los conozco, siempre la misma escena: nee-san robándole algo a Lavi-kun y él siguiéndola intentando recuperarlo, al final terminara con nee-san fundiendo con su mano lo que robo mientras finge entregárselo a Lavi-kun y él como pendejo cae quemándose la mano en el proceso… ¿Qué no aprende? –Kailan vuelve a suspirar con pesadez y mejor regresa su atención al libro y sigue caminando.


Eiren y Lavi siguen corriendo a más de cien kilómetros por hora, dejando ver que ambos la hacen para las olimpiadas. Entonces Eiren se detiene de golpe haciendo que el pelirrojo ensancha los ojos intentando frenar, pero lamentablemente no alcanzo a tiempo por lo que choco contra la espalda de la pelinegra haciéndola caer de frente con él encima.

- ¡¿Por qué frenaste de pronto?! –grita furioso Lavi alzando su rostro, dejando ver cómo le sangra la nariz ante el fregazo.

Eiren alza su rostro mostrando sorpresa en sus ojos, sangre en la nariz y un putazo en la frente que ya se le puso roja.

Lavi al ver que esta no alzo el rostro para responderle se inclina a un lado para verle el rostro aun estando encima de ella, la ve mirar sorprendida hacia el frente por lo que la imito y su ojo se ensancho igual que los ojos de su amiga al ver a Lenalee y Allen platicando amenamente entre ellos, eso no les sorprende a ninguno, sino el aura que desprenden ambos, no supieron ni cómo ni cuándo esos dos desprenden esa aura al ir juntos.

Allen y Lenalee pasaron alado de ellos sin verlos, metidos en su mundo, donde solo existen ellos y solo oyen sus voces.

Ambos los siguen con la mirada hasta que se pierden de vista, aunque a Eiren se les perdió más rápido de vista debido a lo seguetas que esta.

- ¿Desde cuándo esos dos desprenden esa atmosfera? –Lavi frunce el seño indignado.

- Eso no importa, la pregunta importante aquí es: ¿desde cuándo esos dos han avanzado tanto en su relación? –Eiren frunce también su seño.

- Si, esa pregunta es importante, pero la más importante es: ¿cómo no se dieron cuenta de nuestra presencia? –Lavi se muestra más indignado y entrecierra la mirada. –ósea, somos Eiren Cross y Lavi Bookman, los rompe parejas, los ídolos de la orden, los prodigios que nadie pasa por alto, ¡válgame!, aunque no fuéramos eso nadie nos ha ignorado en nuestras vidas porque desprendemos sensualidad por los poros. –dice aun mas indignado y Eiren asintió mostrándose igual de indignada.

- ¡Fue como si no existiéramos! –Eiren pone mueca de circunstancia, formando una perfecta "O" con su boca y colocando sus manos sobre sus mejillas, misma expresión que puso Lavi.

El pelirrojo que pone de pie de un brinco y Eiren lo imita, ambos miran por donde se fue la parejita para después mirarse entre sí.

- Tenemos que hacer algo. –un brillo diabólico adorna sus ojos y sonríen de forma tétrica.


Kailan junto con Allen van camino hacia uno de los gimnasios de la orden. La peli-azul viste un short de licra color beige que le llega a mediación de la rodilla y le queda ceñido; unos tenis deportivos color blancos; y una blusa de tirantes que le queda ceñida al cuerpo marcando su siluetea, sus largo cabello lo tiene amarrado en una coleta alta, dejando caer unos cortos mechones en sus mejillas. El albino viste un pantalón deportivo color celeste; unos tenis deportivos blancos y una playera de mangas cortas que le queda levemente holgada.

Ambos entran al gimnasio y se quedan congelados al ver a Lavi acostado boca arriba sobre un tapete de esponja, haciendo lagartijas. Viste un pantalón deportivo color rojo, unos tenis deportivos blancos y una playera ceñida de tirantes color negra. Y a su lado, en otro tapete esta Eiren haciendo abdominales. La pelinegra viste un pantalón deportivo color verde militar que le queda ceñido al cuerpo; unos tenis negros deportivos y un top negro de licra que solo cubre sus senos y se cruzan los tirantes en su espalda, su largo cabello lo tiene trenzado hacia atrás dejando caer unos cortos mechones sobre sus mejillas.

- Allen pellízcame, creo que estoy soñando. –Kailan tiene sus ojos muy abiertos y Allen que esta igual que ella le pellizca suavemente el brazo. –no, no estoy soñando. Entonces en verdad esos dos si están haciendo ejercicio por su propia cuenta. –dice sorprendida y Allen asintió mostrándose igual de sorprendido hasta incrédulo.

Allen y Kailan se acercan a esos dos cuando dejaron de hacer lagartijas y abdominales respectivamente y ese par se pudo de pi y camino alado de ellos pasándolos de largo, como si no los hubieran visto.

Un tic nervioso aparece en la ceja derecha de ambos al ver como esos dos los ignoraron tan cínicamente y se fueron a donde esta un costal de box que Eiren sostuvo y Lavi comenzó a golpear como lo hace un buen boxeador.

Entonces Kailan noto como Lavi está todo sudado, con esa playera ceñida al cuerpo marcando mas sus músculos, aperlando su piel el sudor, con ese pantalón deportivo que deja ver mas plenamente su muy dotado paquete, con esa bandana que usa cubriéndole la frente que lo hace ver más sexy.

Ante la visión Kailan comenzó a hiperventilar, se sonrojo y se mordió el labio inferior sintiendo mucho calor en todo el cuerpo, en especial en su sexo.

- ¡Hay Kami-sama por qué lo hiciste tan jodidamente sabroso! –al darse cuenta de sus pensamientos rápidamente agito su cabeza para recobrar la compostura y sacarlos, no debe dejar que la sangre Cross la domine. –Esa sangre Cross que corre por mis venas me hace sacar lo más oscuro de mí. –piensa con algo de pesar.

- Oigan ¿por qué nos ignoran? ¿Qué no nos han visto? –pregunta indignado y ofendido Allen.

Como si no lo hubieran oído Lavi sigue golpeando el costal y Eiren sigue deteniéndoselo, ignorando completamente a esos dos haciendo que una vena se hinche en la frente del albino.

- ¡Nee-san, Lavi-kun, no nos ignoren! –exclama molesta Kailan.

- No nos hables imouto, no existo. La gente te vera raro si hablas con alguien inexistente. –Eiren voltea hacia su hermana mostrando una expresión sombría y le hablo de forma tétrica.

- Así es Kai-chan, no existimos según Allen y Lenalee. –Lavi voltea hacia la peli-azul mostrándole una expresión sombría y le habla de forma tétrica.

- ¿Ah? –exclaman ambos incrédulos, sin saber de qué hablan y esos dos regresaron a los suyo.

- ¿Allen los ignoraste? –Kailan mira curiosa al albino, si los ignoro entiende que estén así después de todo ellos odian ser ignorados, el ser el centro de atención es lo que les da fuerza y vitalidad.

- No que yo recuerde. –Allen se soba la barbilla pensativo intentando recordar si los ignoro.

- Ahora no solo somos inexistentes sino que hasta olvidables. Recuerdo cuando solíamos ser inolvidables –dice de forma deprimida Lavi.

- Si. Como duele darte cuenta que solo fuimos producto de la imaginación de alguien y ahora la gente nos olvida. –le sigue deprimida la pelinegra.

- Oh, entiendo. Cuando dejen de ser inexistentes me avisan. —Kailan mejor les sigue la corriente y se da media vuelta, alejándose un poco de ellos para hacer estiramientos con los brazos, en forma de calentamiento, los conoce bien, sabe que es mejor seguirles la corriente algunas veces si no quieres ponerte de malas y la verdad despertó con muy buen humor como para que su loca hermana y su loco amigo se lo arruinen.

- Chicos no recuerdo haberlos ignorado. –Allen se muestra aun pensativo. –Si lo hice me disculpo por ello, no lo hice con intención. –apenado se rasca la nuca.

- Una simple disculpa no nos regresara nuestra existencia Allen. –le responde dolido Lavi haciendo al albino sonreír nervioso mientras una gran gota de sudor resbala por su nuca.

- Entonces… ¿qué les devolverá la existencia? –pregunta curioso.

- Bueno… —Eiren deja de sostener el saco de box y voltea hacia Allen poniendo su mejor expresión de niña violable sacándole un sonrojo, no lo culpen, es hombre y la condenada está muy guapa y se ve más deseable con esas lagrimas asomándose en sus ojos. –Si me ayudas a entrenar tal vez me hagas sentir que existo.

- Si Eiren existe nuevamente estoy seguro que yo regresare también a mi existencia. –Lavi asintió dándose la razón a sí mismo, si como lo que dijera fuera muy lógico.

- No sé qué tiene que ver una cosa con la otra, pero la verdad no me importa. Entrenare contigo Eiren. –Allen le sonríe amigable. –Incluso creo que será divertido, nunca he entrenado contigo. –le dice amigable.

- ¡Oh! –Eiren lleva una mano a su pecho de forma dramática, mirándolo conmovida. –Comienzo a sentir que existo poco a poco. –un aura brillante la rodea y Allen la mira como la loca que es. –Vamos a entrenar lucha cuerpo a cuerpo Allen. –Eiren camina hacia él y se le cuelga de un brazo, guiándolo hacia uno de los tapetes para pelear cuerpo a cuerpo.

Lavi los mira alejarse sonriendo de forma torcida, luego su mirada se desvía a Kailan, viendo como ella sigue con sus ejercicios de calentamiento, le da la espalda y se está inclinando para tocarse la punta de los pies con las manos, dándole una perfecta vista de su trasero.

- Ya había notado, pero ese short de licra resalta más esas nalguitas muy desarrolladas de Kai-chan. —Lavi pone expresión de pervertido en serie sin dejar de verle el trasero a la chica.


Lavi sigue golpeando un saco de box. Kailan está haciendo abdominales algo alejada de él. En cuanto Eiren y Allen siguen teniendo una lucha cuerpo a cuerpo, cada uno centrados en sus ejercicios.

Tanto albino como pelinegra se les ve algo agitados y sudorosos. Lavi sin dejar de golpear el saco mira de reojo hacia donde esta Eirren y como si esta estuviera coordinada con él hizo lo mismo haciendo que su mirada se tope con la de su amigo, ambos sonríe de forma torcida mostrando porque los muy canijos son buen equipo, parece como si supieran lo que piensa el otro.

Eiren simplemente regreso su mirada hacia el albino que corría hacia ella dispuesto a darle una patada. Cuando Allen lanzo su patada, la pelinegra le sostuvo el pie con ambas manos, como el albino no se lo esperaba se balanceo hacia atrás, cayendo y como Eiren no le soltó el pie fue llevada junto con él, cayendo encima del albino, haciendo a ambos cerrar los ojos ante el fregazo.

Ante el fuerte golpe que se oyó cuando ambos cayeron al suelo, Lavi y Kailan dejaron de hacer sus ejercicios y voltearon, mostrando sorpresa al ver la posición comprometedora en la que cayeron esos dos.

Eiren alza un poco su rostro a la vez que abre sus ojos a la par que el albino, haciendo que la mirada de ambos se tope. Allen ensancha los ojos sorprendido y se sonrojo al tener el rostro de la chica tan cerca que puede sentir su respiración.

- Allen pillín, si querías un beso solo tenias que pedírmelo. –comenta juguetona Eirien y sonriéndole coqueta.

- ¿Ah? –exclama sorprendido y sonrojándose más, pero la pelinegra lo sorprendió más al estampar sus labios con los de él haciendo que los ojos del albino casi se salgan de sus cuencas.

Kailan hace una exclamación de sorpresa, sonrojándose también, siempre le va a sorprender lo lanzada que es su hermana.

- ¡Oh! –exclama Lavi sorprendido.


Lenalee va caminando por los pasillos de la orden. La peli-verde viste un pantalón deportivo de licra color morado, que le queda ceñido, marcando perfectamente su silueta; un top del mismo material color negro con algunas letras moradas, le llega a mediación del vientre, dejando ver su ombligo. Para finalizar unos tenis de color negro.

En su mano derecha sostiene una botella con agua y en la izquierda una pequeña toalla color blanca.

Lenalee llega a uno de los gimnasios de la orden y se queda congelada en la entrada, con los ojos muy abiertos. Sintió como su corazón se contraía, como un nudo se le hacía en el estomago y como lagrimas se amontonaban en sus ojos al ver a Eiren encima de Allen, besándose.

Sin más la peli-verde da media vuelta, alejándose de ahí corriendo. Lavi fue el único que la vio de reojo desde que llego y una sonrisa traviesa adorna su rostro.

Allen reacciono al sentir como la pelinegra empujaba su lengua sobre sus labios queriéndola adentrar, así que empujo a Eiren sin ser brusco, solo usando algo de fuerza para alejarlo de él. Eiren parpadea mostrando falsa inocencia al ver como Allen desvía su rostro todo sonrojado, para segundos después salir corriendo de ahí como alma que lleva el diablo.

- Creo que se me han quitado las ganas de seguir ejercitándome. –Kailan que tiene la frente sombreada de negro da media vuelta, dispuesta a irse de ahí. – ¿Allen y onee-san?... esa pareja no me convence, menos cuando se que nee-san tal vez solo está jugando… espero Lenalee no se entere de lo que paso aquí o sufrirá mucho.

Lavi y Eiren siguen con la mirada a Kailan hasta que desapareció de su campo de visión—aclaro que desapareció más rápido del campo de visión de Eiren que el de Lavi—, para después mirarse entre sí de forma cómplice y sonriendo como dos zorros traviesos.

- Fase uno completada. –Eiren amplía su sonrisa.

- Eiren hay veces en las que me doy miedo… eso de manipular las situaciones me hace sentir súper poderoso. –un aura brillante rodea a Lavi.

- Juntos somos dinamita pura. –la pelinegra es envuelta por la misma aura que rodea a su amigo.

- ¡Lavi Bookman, Eiren Cross se les solicita en la oficina del director!... ¡Lavi Bookman, Eiren Cross se les solicita en la oficina del director!... ¡Lavi Bookman, Eiren Cross se les solicita en la oficina del director!...

Los mencionados miran hacia los megáfonos en las paredes, esos que fueron colocados en la reconstrucción de la orden, oyendo la voz de Komui venir de ellos.

- ¿Sera alguna misión? –Eiren frunce el seño, mirando a su amigo.

- Nunca le digo no a una misión si es buena… pero aceptarla puede traerle inconvenientes a nuestro plan. –el pelirrojo se soba la barbilla pensativo.

- Veamos para que nos quiere. Si es una misión buena la aceptamos y nos la ingeniamos para que el plan siga, sino es buena bien podemos rechazarla. –Eiren asintió dándose la razón a sí misma y Lavi asintió mostrándose de acuerdo.


Sentado tras su escritorio esta Komui bebiendo tranquilamente café de su tasa rosa con el dibujo de un conejo.

Frente a él, dándole la espalda están Eiren y Lavi de pie viendo una pantalla frente a ellos con los ojos muy abiertos al ver la grabación de lo que paso minutos antes en uno de los gimnasios de la orden.

- ¡Cabrón, nos espías! –exclama indignado Lavi, volteándolo a ver.

- De hecho espió a todo el mundo… digo tengo cámaras en todos lados de la orden para vigilar y proteger a mi Lenalee de todos los pulpos que hay en la orden. –dice de lo más tranquilo como si eso fuera lo más normal del mundo haciendo que a los otros dos les resbale una gota de sudor en la nuca.

- Debo buscar la forma de bloquear sus cámaras que haya en el lugar sin que se dé cuenta. –piensan rápidamente Eiren y Lavi entrecerrando los ojos.

- Eso que paso en el gimnasio engañaría a cualquiera que no los conoce bien. Pero a mí no me engañan, todo lo tenían bien calculado y planeado. –dice serio y ambos entrecierran mas sus ojos. – ¡Chicos que buen plan! –exclama emocionado, abriendo los ojos mostrando completa dicha y ambos lo miran incrédulos. –Tienen todo mi apoyo y si quieren ayuda nada mas díganme que hacer, hare lo que sea para que mi hermanita se aleje de ese pulpo llamado Allen!... había notado como esos dos andaban mucho tiempo juntitos y no hallaba como separarlos sin que Lenalee se enoje conmigo, pero ustedes me han dado las armas y no tendré que hacer nada. –Komui se muestra más dichoso y lleno de felicidad.

Eiren y Lavi se miran de reojo y después se encogen de hombros restándole importancia, si es su aliado no tienen por qué preocuparse, y saben que en esto Komui los apoyara en todo, ya saben lo celoso que es… mientras no se entere que Lavi pretende algo con Lenalee todo irá viento en popa.

- Hay que encontrar la forma de bloquear esas cámaras. –piensan ambos buscando ideas para hacerlo.


Lenalee está en su habitación, sentada en la cama, teniendo sus piernas flexionadas y apoyando sus brazos cruzados sobre sus rodillas para apoyar su barbilla en sus brazos. Los ojos de la chica están rojos y empañados por las lágrimas.

- Allen idiota. –murmura triste y furiosa. –yo que pensé que te gustaba un poquito, pero veo que quien te gusta es Eiren.

La puerta se abre haciéndola sobresaltar y que se limpie con rapidez y de forma brusca sus lágrimas viendo como Kailan entra a la habitación.

- Hola. –saluda amigable, sonriéndole aunque su sonrisa se vio forzada y no le llego a los ojos.

- Hola. –Kailan le sonríe amigable, cerrando la puerta tras de si, pero al ver los ojos de su amiga borra su sonrisa y muestra preocupación.

- ¿Qué pasa Lenalee? –pregunta curiosa, acercándose a ella.

- Nada. –Lenalee niega rápidamente moviendo su cabeza de un lado a otro.

- ¿Lloras por no pasar nada? –Kailan se sienta en la misma cama que ella y la mira seria. –Soy tu amiga y se te pasa algo puedes decírmelo. Tal vez no ayude mucho, pero hablar con alguien hace que el dolor disminuya un poco… si no quieres hablarlo entiendo, pero ten presente que siempre estaré ahí para escucharte. –Kailan le dedica una sonrisa amigable.

- Gracias. –susurra sonriéndole levemente viendo como Kailan se pone de pie y camina hacia el ropero para tomar algo de ropa y darse un ducha, ya que la ropa que trae puesta esta sudada al igual que ella. –los vi. –susurra con algo de tristeza.

- ¿El qué? –Kailan la mira curiosa.

- Allen y Eiren besándose.

Kailan ensancha los ojos mostrando sorpresa, para después mostrar algo de pena, ahora entiende porque su amiga muestra esa tristeza, es doloroso ver al chico que amas besando a otra, ella bien sabe eso.

- Soy una tonta ¿no crees? –Lenalee sonríe de forma seca. –Me ilusione solo porque sentí que Allen-kun era más amable conmigo, pero es obvio que a mí solo me ve como una amiga… pero es obvio que Allen-kun se sienta atraído hacia alguien como Eiren, después de todo ¿qué chico no si siente atraído hacia ella?... Eiren es la fantasía de cualquier hombre o al menos de la gran mayoría.

- Supongo… aunque… —Kailan mira el techo mostrándose pensativa. –pienso que la gran mayoría de esos pretendientes siente algo superficial hacia nee-san, en verdad no están enamorado de ella… yo prefiero a los chicos que se fijan en mi por lo que soy no por cómo me veo.

- Yo también, o eso pensaba, pero no sabes cuánto deseo ser Eiren en este momento para poder gustarle a Allen-kun.

- Tonterías, tu eres tú y debes sentirte orgullosa de eso. –le dice firme.— Si Allen no se enamora de lo que eres es porque no vale la pena, y es bueno que te hayas dado cuenta de eso ahora antes de que te enamoraras mas… tu mantén tu frente en alto, eres hermosa, inteligente y divertida, el chico que vea eso en ti es el que vale la pena.

- ¡Tienes razón! –exclama un poco más animada.


- ¡Jojojo…! Somos unos genios.

Es de noche y se ve a Lavi y Eiren caminar por los pasillos de la orden vistiendo ropa de técnicos, con herramienta y toda la cosa.

- Ahora nuestro querido Komui vera en sus cámaras escenas antiguas repitiéndose una y otra vez, para cuando se dé cuenta nuestro propósito estarán hechos. –Eiren sonríe de forma torcida y Lavi la imita.


Kanda se encuentra en la cafetería, en su autoproclamada mesa, disfrutando de su soba en soledad como tanto le gusta.

- ¡Yuu-pon! –saluda amigable Lavi colocando su bandeja de comida frente al peli-azul.

- ¡Yuu-yuu! –ahora es Eiren quien lo saluda amigable colocando su bandeja también frente al peli-azul y alado de la de Lavi.

Kanda los fulmina a ambos con la mirada pero o ambos son inmunes ella o simplemente la ignoraron.

- Adiós a disfrutar de mi comida en la comodidad de mi soledad. —Kanda gruñe furioso viendo como esos dos se sientan muy desquitados de la pena.


Lenalee y Kailan están en la barra de comidas sirviéndose su almuerzo en sus bandejas.

- ¡Hola chicas! –saluda amigable Allen, llegando a donde ellas están sosteniendo su bandeja infestada de comida de todo tipo.

- Hola. –Kailan le saluda mostrándose nerviosa y sonriendo de forma forzada mientras mira de reojo a su amiga.

- ¡Jum! –Lenalee lo paso de largo y camino hacia las mesas.

- ¿Qué fue eso? –pregunta extrañado Allen mirando a su amiga en busca de una respuesta.

- Yo que tu no le hablaba por ahorita si no quieres que se enoje mas. –aconseja más nerviosa.

- ¿Está enojada conmigo? –Allen se muestra sorprendido, intentando recordar si hizo algo que molestara a la peli-verde.

- ¿Tú qué crees?

- Pero… ¿Por qué? ¿Qué hice? –por más que intentar de recordar si hizo algo que enfureciera u ofendiera a Lenalee no logra dar con ello.

- A mí no me lo preguntes, intenta recordarlo. –Kailan lo fulmina con la mirada. –hombres, nunca recuerdan cuando la cagan y se hacen los inocentes. – ¡jum!—Kailan sigue su camino yendo a la misma mesa donde se sentó su amiga.

- ¿Kailan también? ¿Pues que dije o hice? –Allen se muestra confundido y también mal por haber hecho algo que las molesto y no saber que.

- ¡Allen!

El albino mira hacia la mesa de alado donde se sentaron Lenalee y Kailan, viendo que ahí están Lavi, Kanda y Eiren que fue la que lo llamo y agita su mano para llamar su atención. Al verla el albino se sonrojo apenado aun recordando como la pelinegra le robo un beso ayer.

- ¡Siéntate con nosotros! –le grita Eiren.

- Genial, no solo los locos me arruinan mi comida sino que también un moyashi. –Kanda gruñe furioso viendo como Allen algo cohibido se acerca a la mesa donde están ellos.

Lenalee aprieta con fuerza su jugo al ver como Allen se fue a sentar en la mesa de alado.

- ¡Hey chicas, siéntense con nosotros también! –les dice Lavi amigable mirando hacia la mesa donde están ellas.

- Yo gane la mesa y este par de locos se la pasan invitando a todo el mundo… ¿Quién será el siguiente? ¿Komui?—Kanda gruñe nuevamente, sintiéndose más furioso y asqueado porque Allen se vino sentando alado de él.

- Estamos bien aquí gracias. –responde Lenalee y Kailan asintió levemente con la cabeza, es mejor no comer donde están su hermana, Lenalee y Allen, o seguro el ambiente se pondrá incomodo, además no quiere que su amiga coma sola, ya que sabe que ella no quiere comer junto con esos dos.

- Como quieran. –Lavi se encoge de hombros restándole importancia.

- ¿Se dio por vencido así de fácil? Si a este loco y la loca no les gusta que les digan no y cuando lo hacen o manipulan o hacen berrinche pero se termina cumpliendo su maldita voluntad. –Kanda alza una ceja extrañado, su instinto le dice que hay gato encerrado. –Tengo que mantenerme alerta esos dos planean algo. –Kanda entrecerró los ojos y puso sus sentidos mas alertas.

La comida transcurrió en completa tranquilidad, cosa que hacía que Kanda sintiera más intenso ese presentimiento de que el par de locos algo tramaba, tranquilidad y esos dos no es algo que vaya de la mano.

Allen mientras come dirige su mirada de reojo hacia donde están Lenalee y Kailan, deprimiéndose más por no saber el motivo del enojo de esas dos, en especial el de Lenalee, no sabe ni porque están así y eso lo frustra porque de esa forma no puede disculparse o hacer algo para remediarlo, pero sigue comiendo, ni deprimido se le quita el hambre.

- ¡Ah! –exclama Lavi recordando algo haciendo que Allen y Eiren lo miren curiosos mientras que Yuu se puso más en guardia.

El pelirrojo se pone de pie sacando algo de uno de los bolsillos de su chaqueta y camina hacia la mesa donde están Kailan y Lenalee ante la mirada atenta de los otros tres. Cuando llego frente a la mesa de estas dos ambas alzan la mirada curiosas.

- Tengo dos entradas para el parque de diversiones… ¿te gustaría ir conmigo Lenalee? –le pregunta amigable y sonriendo de oreja a oreja haciendo que su ojo se cierre.

Lenalee y Kailan ensanchan los ojos mostrando sorpresa, con la segunda sonrojándose levemente, es la primera vez que Lavi la invita a una cita y sonando amigable, no pervertido, coqueto o insinuante. En cuanto Kailan reacciono e inclino su cabeza hacia abajo haciendo que su flequillo tape sus ojos y siguió comiendo.

Allen frunció el seño, no sabe porque le molesto que Lavi invite a una cita a Lenalee. Eiren mira curiosa a la peli-verde, y Kanda la verdad no le interesa, pero sigue manteniéndose alerta a lo con esos dos.

- Bueno yo… —Lenalee se muestra apenada, no sabiendo que responder en eso miro de reojo a Allen, notando como este ni la mira, está más atento en comer su comida o más bien atragantarse con ella, eso hizo que su corazón se oprima y sienta un vuelco en el estomago al no ver ni un poco de celos de su parte.—Si Allen no se enamora de lo que eres es porque no vale la pena, y es bueno que te hayas dado cuenta de eso ahora antes de que te enamoraras mas… tu mantén tu frente en alto, eres hermosa, inteligente y divertida, el chico que vea eso en ti es el que vale la pena—la mirada de la peli-verde se poso nuevamente hacia Lavi que sigue sonriendo amigable, y los ojos de la chica mostraron decisión. –Kailan tiene razón y tal vez sea Lavi-kun ese chico, después de todo él siempre ha dicho que le gusto. –Claro. –le responde amigable y sonriendo.

Kailan apretó con más fuerza los cubiertos que está usando para comer, pero no alzo la mirada. Allen sintió una fuerte opresión en el pecho y empezó a comer de una forma más acelerada.

- ¡Genial! Será una cita. –Lavi amplía su sonrisa y Lenalee se sonroja más. –Te espero mañana en la entrada de la orden. –Lenalee asintió y en ese momento Kailan se puso de pie de golpe haciendo que las miradas de todos se dirijan a ella.

- He terminado de comer… me voy antes Lenalee, tengo que seguir estudiando la magia de invocación. –dice con tranquilidad y sin alzar la mirada toma su bandeja.

- Entiendo. –Lenalee mira hacia donde se va su amiga, mostrándose extrañada, la sintió rara.

Eiren es otra que sigue con la mirada a Kailan hasta perderla de vista.

- Mi egoísmo siempre termina dañando a quienes me rodean y son importantes para mí. –Eiren chasquea la lengua mientras apoya un codo en la mesa para apoyar su mejilla derecha en la palma de su mano mientras que con su otra mano picotea la comida con su tenedor, mirando la comida con aburrimiento.

- Kai-chan se veía algo molesta. –comenta Lavi pensativo, mirando por donde se fue la peli-azul, para después dirigir su mirada hacia Lenalee. – ¿Paso algo? –pregunta curioso, pero justo en ese momento un poco de puré le cayó en la mejilla.

Molesto el pelirrojo voltea hacia Eiren viendo como sostiene una cuchara, la cual sostiene como una catapulta, apuntándolo a él, no necesita ser un genio para saber quien le lanzo el puro.

- ¡¿Por qué hiciste eso?! –pregunta molesto y ofendido quitándose el puré de la cara.

Kanda muestra mofa en la mirada, Allen ni lo mira, está más atento a su comida y Lenalee se muestra algo sorprendida, para después buscar un lugar donde refugiarse antes de que esos dos empiecen una guerra de comida.

Eiren no respondió, solamente se encogió de hombros con indiferencia y volvió apoyar su codo en la mesa, apoyando su mejilla en la palma y con su otra mano juguetea con la comida que mira aburrida.

Lavi alzo ambas cejas, conoce a su amiga y debió de haber salido con un comentario burlón ganándose que él le aviente nuevamente comida, pero solo se encogió de hombros, esa actitud hizo que no le den ganas de devolverle un proyectil con comida.

Kanda alzo ambas cejas, mirando de reojo a cada uno, en este momento ya deberían estar teniendo una pelea de comida.

- He terminado… te veo mañana Lavi-kun. –le dice Lenalee poniéndose de pie con su bandeja haciendo que el pelirrojo deje de mirar a su amiga y pose su mirada en la peli-verde, sonriéndole levemente.

Lenalee camino hacia donde se dejan las bandejas con platos sucios ya sintiendo la mirada asesina y aura deprimente de todas las fans de Lavi, las cuales desean matarla porque tendrá una cita con Lavi, cosa que hizo que la peli-verde sude frio y se muestre nerviosa.

El pelirrojo regreso a su mesa, sintiendo el aura de desprecio y repulsión de Allen, el aura de repulsión que Kanda siempre desprende hacia él, cosa que le valió, pero al alzar la mirada ve a Eiren.

- ¿Qué tienes? –pregunta mirándola como bicho raro. – ¿Acaso estas celosa porque invite a Lenalee a una cita? –pregunta juguetón, pero se le borra su sonrisa al ver que Eiren le dedica una mirada de "no me hables o te quemo los huevos".

- ¿Esta celosa? –Kanda frunce el seño, mirando de reojo a Eiren, de hecho también se le hace extraña su actitud reciente.

- ¿Y a esta que le pasa? Debería estar feliz y juguetona como siempre, más al ver que nuestro plan va saliendo de maravilla, solo falta que ella haga el último movimiento. –Lavi alza ambas cejas extrañado para después encogerse de hombros, aunque su amiga sea la única mujer que mejor entiende hay veces en la que no la entiende, mas cuando anda en sus días. –Mujeres. –un profundo suspiro sale de sus labios y toma su bandeja para irse de ahí, a cualquiera se le quita el apetito con esas auras.

- Pareces deprimido Allen. –comenta Eiren, mirando con aburrimiento a Allen, después de que hayan pasado unos minutos en que Lavi se fue. – ¿Paso algo? –pregunta sin mostrar interés alguno por saberlo.

Allen mira de reojo a la pelinegra y suspira con pesadez, por muy loca que sea es su amiga y ahora necesita alguien que lo escuche, tal vez Eiren sepa la razón por la que sus otras dos amigas están enojadas con él.

- Lenalee y Kailan están enojadas conmigo y no se la razón, también está el hecho de que… —el albino se detuvo al decir lo último. – ¿Por qué habría de molestarme que Lavi y Lenalee salgan? Después de todo ambos son mis amigos… seguro solo me molesta porque se lo coqueto que es Lavi y no quiero que juegue con ella, pero se mostro amigable y no pervertido… ellos dos se conocen desde niños, seguro Lavi no será capaz de jugar con Lenalee. –Allen chasquea la lengua. –Y bueno me pone mal no saber el motivo del enojo de Lenalee y Kailan. Ambas son mis amigas y si hice algo que las ofendió me gustaría disculparme y remediarlo. –dice con sinceridad.

- ¡Cosita! –chilla enternecida Eiren. –Cuando hablas así me dan ganas de… —Allen se sonroja avergonzado y Yuu bufa. –de vomitar. —termina su frase mostrándose asqueada haciendo que Allen la mira ofendido y Kanda muestre mofa hacia el albino.

- En eso estoy de acuerdo con la loca. También me dan ganas de vomitar cuando el moyashi habla así… de hecho me dan ganas de vomitar siempre que lo veo. –Kanda sonríe entre dientes.

Allen esta por responderle para defenderse del insulto, pero las palabras se le quedan atoradas en la garganta cuando un par de entradas para el parque de diversiones son puestas frente a su rostro.

- No solo a Lavi le regalaron entradas para ese parque de diversiones, a mí también… Tengamos una cita Allen y démosle uso a estas entradas. –sugiera sonriéndole amigable al quitar las entradas de su cara.

Yuu dejo de comer mas no alzo la mirada. En cuanto el albino se sonrojo.

- ¿Una cita? ¿Con Eiren? –Allen mira a la pelinegra, sonrojándose más al verla sonreír de esa forma. – admito que ella es muy hermosa y cuando sonríe así se ve muy linda, cualquiera daría media vida por una oportunidad con ella o eso he oído… pero es sobrina de sensei y es casi tan desgraciada como él y ese tal Edrick… pero es muy bonita, divertida, graciosa, dejando de lado su egoísmo, sadismo y todos sus defectos en personalidad es la chica del sueño de muchos… además iríamos al mismo parque de diversiones que esos dos y podría vigilar que Lavi no se pase de listo con Lenalee. –eso ultimo lo hizo decidirse. – ¡Acepto! –exclama ignorando como todo fan de Eiren lo mira con ganas de matarlo.

- Bien. Pasa a recogerme mañana a mi habitación. –Eiren amplía su sonrisa amigable.

- ¡Okey! –exclama enérgico el albino, tomando su bandeja vacía y poniéndose de pie. – ¡Te veo mañana! –sin más el albino se aleja ignorando como todo fan de Eiren que estuvo presente lo intenta matar con la mirada.

- ¿Moyashi? ¿Enserio?

Eiren mira a Kanda notando como este la mira con frialdad, mostrándose déspota hacia ella, cosa que le hizo sentir extraña.

- Tus gustos van de mal en peor. –Kanda toma su bandeja y se pone de pie, yéndose de ahí.

Eiren lo mira hasta que se pierde de vista, la pelinegra chasquea la lengua y sigue jugueteando con su comida, desde hace rato que se le quito el apetito.

- Todo está saliendo de acuerdo a lo planeado, entonces… entonces ¿por qué me siento insatisfecha?


Yuu nada mas salió del comedor y se recarga en la pared del pasillo, haciéndose con una mano el cabello hacia atrás viéndose exasperado mientras suelta un profundo suspiro.

- Estúpido sentimiento que me hace decir idioteces y comportarme como un idiota. –Kanda lleva una mano a su pecho, apretando su ropa en un puño mientras su expresión se torna sombría.

Continuará

ese lavi y eiren solo hacen sufrir a sus amigos y sus amados jajajajajaja

veamos como termina sta cita

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss