EXTRA
Todo estaba en calma y armonía. La noche abrazaba con dulzura todo el lugar. Tranquilidad y paz era lo que había en esa casa. Pero, en ello, un grito de miedo inundó totalmente cada habitación en la que llegó a oírse. Los pasos de aquella persona, quien se denotaba totalmente asustada, no se hicieron esperar. Ella corrió un corto trayecto (aunque en la mente le pareció kilómetros) y, al abrir la puerta, sus ojos vieron con dolor a su pequeña hija aterrorizada. Ella estaba en posición fetal, tapándose los oídos con sus manos, en un rincón de la habitación. Balbuceaban palabras mientras de sus ojos unas lágrimas brotaban y se resbalaban sobre su rostro. Un Chao trataba de animarla, pero era inútil. Ella temblaba como si de una noche fría de invierno se tratara.
- Cariño, ¿Has tenido alguna pesadilla? – Le preguntó Vanilla a su pequeña hija, quien no dejaba de balbucear. Sin embargo, ella no la escuchó. Vanilla acercó a su mano y, suavemente, la comenzó a acariciar. Ella salió del Shock y vio a su madre. Sin hacerse esperar, corrió a abrazarla con mucha fuerza pero no dejaba de llorar.
- Fue horrible. – Decía ella entre sollozos y titubeos.
- Ya cariño. Mami está aquí para protegerte. – Le dijo Vanilla a su hija, quien no dejaba de temblar. – Ven y duerme conmigo hoy. – Le dijo a su hija que asintió ante la petición de su madre. Ella dos, junto con el chao, se dirigieron a la habitación principal. Allí se acomodaron en la cama y se arroparon las dos, ya que Cheese miraba por la ventada con preocupación. Vanilla notó que Cream aun temblaba de miedo.
- ¿Qué fue lo que soñaste? – Le preguntó, mostrándole una sonrisa para darle confianza.
- Nada. – Le respondió con temor en su voz.
- ¿Nada? – Preguntó confusa Vanilla por la respuesta de su hija.
- Sí, nada. No había nada; y, en el fondo de todo eso, se escuchaba una risa horrible. Se reía una y otra; y otra vez. – Le decía ella a su madre, con un tono de melancolía y dolor.
- Tranquila. Veras que mañana ya no recordaras eso. – Le dijo con ánimo para calmarla.
- Mami, eso no fue lo peor. – Refutó ella, quien no dejaba de sollozar.
- Y, ¿Qué fue? – Preguntó seriamente, ya que estaba comenzando a asustarse.
- Escuchaba la voz de alguien, gritando. Decía palabras que me hacía sentir dolor. – Le contestó.
- ¿Qué gritaba? – Preguntó temerosa Vanilla.
- Él gritaba: "¡No! ¡Aléjate de ellas! ¡No te atrevas a tocarlas! ¡No te atrevas a tocar a mi pequeña Cream! ¡No te lo permitiré!" – Dijo entre sollozos Cream. – Solo fue una pesadilla, ¿Verdad? – Preguntó inocentemente la conejita. Sin embargo, ahora era Vanilla quien temblaba de miedo. Su mete recordaba nítidamente esa palabra dichas. Palabras que creyó que jamás volvería a escuchar.
- "No puede ser. Eso no es posible." – Eran los pensamientos que yacían dentro de la mente de Vanilla. Para ella, esas palabras significaban (en aquel entonces) que Milton vio una ilusión en dónde Loeb las capturaba a ella, y a Cream, y la torturaban. Pero ahora… ya no sabía que estaba pasando.
- Mami…– Decía la suave voz de Cream que la sacaba de sus trance.
- Sí. Todo es solo una pesadilla. Cuando nos despertemos se olvidará. – Decía ella un poco nerviosa, mientras comenzaba a besar a su pequeña hija. – Buenas noches. – Dijo, cerrando sus parpados.
- Buenas noches, mami. – le contestó, también cerrando sus parpados.
Amabas se abrazaban con fuerza. Ahora ambas tenían miedo. No sabía lo que acababa de pasar y que consecuencias pasarían después de esta noche. Solo les quedaba por esperar un mejor mañana. Al mismo tiempo, Cheese miraba por la ventana. Aunque no había nadie afuera, sentía la presencia de algo. Algo que muy pronto llegaría.
"Una sombra de maldad pura se acerca. Dolor y agonía traerá a su paso. Los héroes ganaran o todos ellos caerán. Puede que ni el tiempo mismo pueda predecirlo"
Esta historia Continuará y terminará en STH & DW: El Terror de Sonic Exe (La cual ya pueden leer en mi perfil)
Bueno, aquí está el primer mini relato. Me disculpo si ya se están aburriendo de tanta publicidad a mi primer Fanfic. Bueno, para no molestarlos más… a leer el siguiente. PD: La siguiente historia se la dedico a Sonatika. Fue gracias a ella, y a su review, que esas ideas comenzaron a tener un poco de prioridad en mi mente.
Recompensa Negada
Dolor y agonía sufría su cuerpo. Todo lo que hizo lo llevó hasta donde estaba. A él no le importaba esto. Su cuerpo podría destrozarse mil millones de veces, si era necesario, y a su mente seguía sin impórtale. "¿Por qué no le importaba?" Una pregunta difícil, si se pensaba en donde estaba, con una respuesta sencilla. Hubo algo peor que lo mantenía en shock de todas las torturas a las que era sometido.
- Hey, presta atención. – Se escuchó decir una voz femenina. Él alzó la mirada y la vio. Una tigresa antropomórfica, de no más de 12 años, con aspecto demacrado y oscuro. – ¿Recuerdas quién soy y lo que me hiciste? – Le preguntó al conejo, aunque él la reconoció al instante.
- Sí. Te recuerdo. Recuerdo lo que te hice. – Le respondió Milton sin ánimo. – Cuando yo tenía doce años te viole en un callejón y luego me fui, dejándote herida. – Terminó de decir.
- Exacto. Estaba tan destrozada que no me di cuenta, cuando pasaba la calle, del auto que me atropelló… matándome. – Decía ella, mientras apuñalaba a Milton en sus genitales. Su rostro esbozaba gestos de dolor, que rápidamente desaparecían.
- Supongo que también me recuerdas, ¿Verdad? – Se escuchó decir entre la oscuridad. Milton vio hacia allí y notó como un humano (de no más de 16 años) hacía apto de presencia.
- Yo a ti te disparé tres veces, ya que te confundí con el líder de otra pandilla. – Le respondió sin ánimo
- Correct! Y lo mejor fue que yo aún seguía vivo y tú me dejaste morir. ¡Gracias! – Dijo con sarcasmo, mientras cogía una pistola y le disparaba tres veces en el pecho. Gestos de dolor volvieron a ser acto de presencia en el rostro de Milton pero, de nuevo, rápidamente desaparecían.
- ¿Qué pasa? ¿Las torturas no te hacen efecto alguno? – Preguntó de manera burlona la tigresa, que comenzaba a apuñalarle el pecho y le extirpaba su corazón. Milton veía como su corazón, a pesar de ya no estar dentro de su cuerpo, seguía latiendo.
- Esto no es nada. – Dijo sin ánimo. Mientras la tigresa devoraba parte de su corazón, él humano se acercaba a él y lo miraba fijamente.
- ¿A qué te refieres? – Preguntó seriamente.
- Lo peor que te puedan hacer no es que torturen físicamente o mentalmente por todos tus pecados y actos crueles cometidos. Lo peor que te pueden hacer es mostrarte, con todo y detalle, el sufrimiento de las personas que amas con toda el alma. Esa es "The Ultimate Torture". La Tortura Definitiva. – Dijo, mientras sus ojos se ponían llorosos.
- Eso suena totalmente terrible donde quiera que a veas. – Se escuchó decir por parte del humano.
- O… parece parte del argumento de una mala película, según la crítica, de Nicolas Cage. – Refutó la tigresa, mientras unas llamas comenzaban a rodearla.
- ¿Quién? – Preguntó confuso Milton.
- Oh, lo siento. Esa persona, que es actor, no existe en tu universo. – Le respondió una felina lavanda demacrada que salía de entre las llamas.
- A mí me gustó. – Dijo el humano, mientras su cuerpo se pudría y, dentro de carne que caía al suelo, brotaba una Pegaso igual de demacrada que la felina. En eso, Milton comenzó a reírse. Las dos chicas comenzaron a verse confusas por la actitud del conejo. En eso, él dejó de reírse y las vio seriamente.
- Sé que le he hecho daño a muchas chicas, pero no recuerdo a dos lindas mujeres como ustedes; y eso que aquí en el infierno lo recuerdas TODO. – Dijo Milton firmemente.
- Nos gustan estas apariencias. Pero ese no es el punto. – Decía la Pegaso. – El punto es que nos digas que es lo que viste. ¿Qué puede ser tan terrible para que no te importe tu dolor? – Preguntó con una sonrisa.
- Vi a las mi hija, junto con la mujer que amo, siendo torturada y destrozada lentamente, mientras yo moría. Ella gritaba y gritaba y "él" no se detenía. Las vi morir miles de veces y de distintas maneras. No sé cómo es posible eso. Lo único que podía hacer era gritarle. Gritarle con toda el alma. – Dijo Milton con lágrimas brotando de sus ojos. En eso, la felina levanta el rostro del conejo y lo mira fijamente.
- Mira mi mano. – Dijo. Milton obedeció sin dudarlo. Vio que en su mano había una especie de moneda. – Este es tu tiempo. Dime, ¿Qué pasa si empuño mi mano? – Le preguntó suavemente.
- Mi vista sobre la moneda se pierde por tus dedos. – Respondió sagazmente.
- Exacto. Cuando estabas al borde de la muerte, por esa maldita droga que te inyectaste, tú alma dejó de estar ligada a cualquier línea temporal. Tú veías lo que podría ser en tu futuro. – Dijo, mientras comenzaba a darle unos puñetazos en el rostro. Al terminar, Milton comenzó a escupir sangre. Él la vio, mientras ella solo sonreía.
- No entendí la anécdota. – Dijo Milton, mientras una sonrisa era esbozada por su rostro.
- Lo supuse. – Dijo la Pegaso, que se acercaba a él. – Lo que mi esposa… Heh… esposo… Heh… ya ni me acuerdo quien era quien. Bah, olvídalo. Lo que ella quiso decir era que la visión de tu futuro está siendo distorsionada. Diferentes hechos están alterándolas. Miles de futuros posibles están ocurriendo al mismo tiempo. Tú vistes eso. Lo que podría ser. – Terminó de decir. Milton la vio sorprendido.
- ¿Eso quiere decir que lo que vi no pasará? – Preguntó con un poco de miedo.
- No. Hay muchos mundos. En muchos de ellos si pasó lo que vistes. Pero, en el tuyo, el futuro aún se sigue forjando. La línea temporal de tu mundo está tan retorcida que, como el puño de la felina, no puedes ver el resultado final. – Le explicó con detalle al conejo, quien prestaba total atención a sus palabras.
- Ahora entiendo. Así que ya pueden seguir torturándome. – Dijo Milton, mientras cerraba sus parpados. En ello, se escuchó las risas de las mujeres. Milton abrió los ojos y notó que su cuerpo estaba completo (de nuevo). El las vio confuso. Hace un segundo lo tenían amarrado y era torturado y ahora estaba libre.
- Milton, cuando viste a Vanilla la primera vez, ¿Cuál fue la primera cosa que se te pasó por la mente? – Le preguntó la felina lavanda.
- "La quería en mi cama". Fue lo primero que pensé al verla. – Contestó rápidamente. El sintió vergüenza por comentar eso. – Quería llevármela a mi guarida y abusar de ella. – Siguió diciendo.
- Y, ¿Por qué no lo hiciste? – Preguntó la Pegaso.
- Cada noche, en la que estuve listo para secuestrarla, yo me arrepentí. No sé por qué, pero siempre desistía al final. Después de eso, la seguí a su casa. Más tarde, hablamos de frente y una cosa llevo a la otra, hasta…– Se detuvo, mientras una sonrisa comenzaba a esbozarse en su rostro. – Hasta que me di cuenta que la amaba. No era un simple capricho o deseo. "Yo la amaba. Me enamoré de ella desde la primera vez que mis ojos la vieron". – Terminó de decir con una gran sonrisa.
- "Un mal hombre se enamoró de su opuesto". – Dijo en manera burlona la Pegaso.
- Una chica que, con su amor y cariño, te hizo darte cuenta de todos tus errores, ¿o me equivoco? – Preguntó la felina.
- No. Su amor y cariño me demostró que mis actos eran los peores. Todo lo que alguna vez me gustó, ya me resultaba repugnante. Así que traté de salirme de todo eso. Traté de abandonar ese mundo de drogas. – Decía Milton un poco alegre.
- Pero, no todo salió cómo esperabas. La persona que amabas salió brutalmente lastimada. Cayó en un abismo enorme. – Refutó la felina con tristeza.
- Ella murió cuando yo no pude salvarla. Al llegar a rescatarla, ya estaba destrozada. Lo qué le hizo Irons fue inenarrable. Busqué a sus padres y solo encontré pedazos de carne en el congelador. Yo casi…– Se detuvo, mientras se tapaba la boca. Narrar lo que vio era tan horrible que le hacía revolver el estómago.
- No necesitas decirnos. Lo sabemos. – Le comentó la Pegaso con dolor en sus palabras.
- Bueno, lo siguiente fue verla volverse loca. Adicta a la droga y al sexo. Todo para dejar de sentir dolor. Yo estaba devastado. "Todo era mi culpa". – Se detuvo por un segundo. – La vi morir y pensé que lo había perdido todo. Luego, ella vuelve a la vida. En sus ojos denoté que la chica a la que amaba había vuelto. De allí, todo parecía ir mejor poco a poco. Ella tuvo a nuestra hermosa hija. Yo quería estar siempre al lado de ella y de nuestra hija. Pero…– En eso, comienza a reírse. – Parece que el universo no quería que estuviera a su lado. – Terminó de decir.
- ¿Qué hiciste? – Preguntó la felina con una sonrisa.
- Tú lo puedes ver todo, ¿verdad? Así que ya sabes lo que yo hice. – Le respondió con una pequeña sonrisa. – Ahora, ¿Qué? – Preguntó el conejo seriamente.
- Milton, tú has hecho muchas cosas malas; y uno años de redención no te exoneran de eso. Mereces quedarte aquí de por vida. Pero, tu arrepentimiento es grande. Te has dado cuenta de todos tus pecados y día tras día pedias perdón. Creo… que te has ganado el indulto. – Terminó de decir La Pegaso quien, junto con la felina, caminaban a la oscuridad.
- Es hora de que seas libre. – Dijeron las dos al mismo tiempo. En eso, una puerta apareció de la nada. La puerta se abrió y un brillo inundó parte del lugar en el que se encontraban. Milton no podía creer lo que sus ojos veían. Al otro lado de la puerta se encontraba el cielo. Un paraíso sin igual. Pero eso no era lo más sorprendente. Del otro lado se encontraba la persona que él jamás creyó ver de nuevo. El rápidamente entró por la puerta y la abrazó.
- ¡Mamá! – Gritó Milton llorando, mientras abrazaba a la mujer que lo recogió y lo adoptó como su propio hijo. En eso, él la vio seriamente.
- Se lo que planeas. No pienso detenerte. Solo recuerda… yo te esperaré siempre. – Dijo ella con una gran sonrisa.
- Gracias. – Fue lo único que dijo Milton. En eso, comenzó a retroceder, volviendo a su infierno personal. Ya afuera, vio a su madre con una gran sonrisa, sin dejar de llorar. – Te quiero. – Fue lo último que dijo, antes de cerrarla. Inmediatamente, las puertas se comenzaron a quemar y desaparecieron en el acto. – Como he dicho: "Pueden seguir torturándome". – Terminó de decir.
- Lo sentimos, esa ya no es nuestra área. – Comentó la Pegaso. – Ahora ya no eres parte de nuestra jurisdicción. –
- ¿A qué te refieres? – Preguntó extrañado.
- Hay muchos infiernos. Se te tortura en algunos y te dejan en otros para que vivas. En tú caso… se te dio el indulto y tú lo negaste. No sé si eres idiota o muy noble. Pero, al hacerlo, parte de tu alma se ha redimido y por ello los llevaremos a ustedes a la zona V.I.P. – Explicó la felina lavanda demacrada.
- ¿"Los llevaremos a ustedes"? ¿Quiénes más vendrán? – Preguntó confuso Milton.
- A tú familia. Ellos también hicieron lo mismo. – Refutó la Pegaso.
- Es verdad. No podíamos dejarte solo. Tú siempre cometes locuras. – Dijo una voz femenina. Milton giró un poco su cabeza y la vio a ella, junto con su amigo.
- ¿Dagmar? ¿Dekker? – Dijo sorprendido.
- ¿Quienes más van ser? – Dijo Dagmar de manera sarcástica. – Solo te puedo decir que Dunkel no está con nosotros… ya que él sobrevivió. – Dijo ella, mostrando una sonrisa.
- Bueno, no se queden allí, en marcha. – Dijo la Pegaso. Todos ellos la obedecieron y comenzaron a caminar en medio de la oscuridad. Mientras caminaban vieron a otros prisioneros siendo torturados.
- ¡Basta! ¡Ya no más! – Gritaba un loro antropomórfico, mientras era remojado con ácido por todo el cuerpo.
- No te quejes, Desdemon. Esto no es nada comparado con lo que vendrá luego. – Dijo de manera burlona un coala. Luego, vieron a un murciélago que era empalado por muchas varillas de metal por varias chicas.
- ¡Detengan esto! – Gritaba el murciélago, mientras su sangre caía al suelo.
- ¿Qué pasa, Strauss? Te gusta empalar a las chicas con tu miembro pero, ¿No te gusta que te empalen? – Preguntó sarcásticamente una de las chicas mientras todas las demás se reían. Ellos siguieron caminando y pasaron al lado de alguien a quien Milton odiaba con toda su alma. El veía cómo parte de su cuerpo estaba completamente destrozado y mutilado. A su lado se encontraba unas personas dándole de comer… su propia carne. Vio como le sacaban los órganos internos y lo obligaban a devorárselos.
- Déjalo Milton. Él ya está pagando por sus pecados. De aquí no podrá salir nunca. – Mencionó La felina lavanda. Él suspiró muchas veces y continuó adelante. Sea a donde fuese que los quisieran llevar, su mente ya no tenía de que preocuparse por lo que le hicieran a Irons. Al llegar a un punto, todos se detuvieron. Allí, en el suelo, unos símbolos brillaban.
- Entren en al círculo. – Pidió la Pegaso. Milton, Dagmar y Dekker obedecieron. En eso, unas llamas lo comenzaron a inundar. Las llamas duraron unos segundos antes de desaparecer. Cuando todos abrieron los ojos se sorprendieron de lo que veía. Había montañas sin fin todas desiertas y llenas de lava y fuego. Los gritos se escuchaban a todo pulmón. En el centro de todo eso había una especie de prisión.
- Bienvenidos al infierno V.I.P. Este es el infierno del que hablan mucho en el mundo terrenal. "Lava, fuego y dolor". – Decía la felina lavanda. – En esa prisión hay una puerta que los puede llevar al mundo terrenal de nuevo. Miles tratan de entrar y casi nadie logra su cometido. Pero, quienes lo logren, serán perseguidos por el contador. Un demonio de alto nivel que los arrastrará y los obligará a sufrir torturas peores de las que les hacíamos y…– Explicaba pero fue interrumpida.
- ¿Seguro que no estamos hablando de la película de Nicolas Cage? – Preguntó la Pegaso.
- ¡Da igual! – Gritó la felina molesta. – Milton. No sé cuándo se les volverá a abrir las puertas del paraíso. Pero no te preocupes, tarde o temprano disfrutaras de la eternidad… junto a tu familia. – Dijo con una sonrisa. En eso, ella chasqueó los dedos. Unas tres motos clásicas aparecieron frente a ellos, junto con armas de buen calibre. – Milton, haz lo correcto y trata de no enloquecer aquí. – Terminó de decir.
- Hasta en el infierno hay compasión. – Refutó Milton. En eso, la Pegaso se rió. Milton, y los demás, la vio confuso.
- Eres la segunda persona, que yo conozco, que ha dicho eso. – Comentó la Pegaso sin dejar de reír.
- Bueno, nos vamos. Disfruta del infierno. – Les dijo la felina lavanda, mientras un aura de fuero la rodeaba, junto con la Pegaso, y desaparecía.
- Ahora, ¿Qué? – Preguntó Dekker, mientras cogía las armas de la moto que tenía enfrente.
- Vamos a la prisión. – Les dijo a ellos dos, quienes se quedaron sorprendidos.
- ¿Quieres volver? – Preguntó extrañada.
- No. Quiero impedir que otros escapen. – Les dijo, mientras una sonrisa era esbozada en su rostro. – No podemos permitir que los malos huyan de su castigo. – Les terminó de decir, mientras se subía a la moto.
- Pues… en marcha. – Dijo Dagmar alegremente, mientras ella también cogía las armas y se subía a la moto que le tocaba.
- ¡Andando! – Gritó Milton, acelerando rápidamente. Todos ellos iban en dirección a la prisión. Todos ellos tenían claro cuál sería su objetivo por los siguientes días, meses, años, décadas o siglos que les tocaba esperar. "Hacer buenas acciones… en el infierno" – Vanilla, espero con ansias el día que te vuelva a ver. – Se dijo a sí mismo Milton, mientras veía al cielo en llamas.
Bueno, espero que les haya gustado el mini capítulo. Si vanilla tuvo a sus dos ángeles guardianes, ¿Por qué Milton no puede tener a sus dos demonios guardianes?
Sin más que decir, aquí les dejo datos de interés.
Ideas Rechazadas:
* Milton no terminaría violando a Vanilla. pero Vanilla al ver el acto de bondad que hizo le pediría que pasaran juntos esa noche (Inicio del capítulo 03). Me pareció absurda esa idea a los pocos minutos, ya que no había emoción alguna. Parece casi sacada de un Hentai (Creo… que no debí mencionar eso. ¿Pero qué se puede hacer? Me interesa más el argumento que las escenas).
* La idea de que Vanilla hiciera una pasantía en otro país/Nación aun no la tenía clara como seria expuesta (Capítulo 03). Pensaba en que (como pasó en la fiesta) seria dicha por una de sus amigas cuando Milton la iba a recoger; o que ella hablara personalmente con todos reunidos en su casa.
* La idea del secuestro de Vanilla (Capítulo 04) tenía varias versiones, pero la que más fuerza tenía (Después de la que publique) era esta: "Ella estaría en Soleana, después de volver a su pasantía, y seria llamada por su padre, ya que su madre había desaparecido. Ella vendría y se reuniría con él y en ese momento pasarían el resto de los hechos narrados". La deseché ya que me pareció un poco forzada. ¿Por qué esperar a que se fuera de nuevo para atraerla? No tiene sentido, ¿Verdad?
- Vaya… pensé que tenía más ideas rechazadas. – Se dijo a sí mismo Malorum55, mientras se sobaba la cabeza.
- Puede que las tuvieras. Pero, si no las anotaste de una vez, creas que son ideas nuevas y no las mencionas. – Dijo cortésmente Vanilla, tomando por sorpresa al felino.
- Es bueno verte aquí, aunque te dije que no era necesario que hoy vinieras. – Le dijo el felino a la coneja.
- Solo quería volver a darte las gracias por escogerme para tu fanfic. – Le dijo dulcemente.
- No me des las gracias. La idea me llegó y no podía desaprovecharla. – Le refutó con una sonrisa.
- Aun así, gracias. – Le dijo Vanilla, mientras le daba un fuerte abrazo. – Nos vemos. Adiós. – Se despidió dándole un beso en un una mejilla, haciendo sonrojar al felino.
- Heh… Adiós. – Se despidió Malorum55 con una gran sonrisa esbozada en su rostro.
Notas de Autor:
* Carcer City es el nombre de una ciudad que aparece en la saga de videojuegos (sangrientos) de Manhunt. Está inspirada en la ciudad de Detroid.
* "Ha llegado el Final" Es una frase dicha por el Doctor (09) en Doctor Who 01x13 La Despedida.
* "No debes decir mentiras" están inspiradas en unas frases dichas por "Nombre" de Harry Potter y la Orden del Fénix.
* La parte en la que le dije a Vanilla que comió parte de la carne de su familia lo basé de la película "Hannibal: El Origen del Mal".
* Las frases dichas por Irons a Milton (antes de morir) las basé en las dichas por el Guasón en Batman: The Dark Knight Returns Parte 2.
* "Las drogas… Las drogas son el paraíso." La basé de las dichas por "Nombre" de Infamous Second Son.
* Las palabras dichas por Vanilla cuando trató de suicidarse las basé de las dichas por Owen Harper en la Serie Torchwood 02x13 Heridas abiertas. Curiosamente, Owen grita porque va a morir (de nuevo. Aunque ya estaba muerto en ese momento) y eso no es lo que desea.
* Cuando Milton trata de evitar que le hagan la autopsia a Vanilla la inspire en la escena en la que Diego trata de evitar que le hagan lo mismo a su novia Adriana de la Telenovela "En Otra Piel".
* Cuando Vanilla camina sobre el universo lo inspiré en el tiempo de carga de Assassin's Creed IV. Me gustó esa parte en la que pareciera que estuvieras flotando en el universo (Aunque también podría ser parecido al purgatorio).
* Las imágenes flotando puede que las inspiré de otras series que vi, pero la que más recuerdo es del episodio final de Smallville. Cuando Clark Kent ve todas las imágenes de su vida pasar rápidamente.
* La parte en la que Vanilla es detenida por Flames y Sapphire, las inspiré en algo que dijo me mi mami. A ella la operaron y ella dice que sintió que le decían eso cuando estaba anestesiada. Después, los médicos le dijeron que estaba muy mal durante la operación. Que por poco la pudieron perder.
* "Todo comienzo tiene un final. Todo final tiene un comienzo." Las saque de un episodio de la serie Chaotix (Dada por la cadena Jetix, en aquel entonces).
* Harvey West está inspirado en Harvey Dent, alias Dos Caras (Enemigo de Batman). Aquí también lo dejé con medio rostro destrozado, solo que no cayó en el lado criminal.
* La frase "Ha sido divertido. Supongo que es el final…" junto con las siguientes dichas por Dagmar las basé de las dichas por el Capitan Jack Harnekss en Doctor Who 01x13 La Despedida.
* Boddy Valastro está inspirado en Buddy Valastro de Cake Boss.
* Cuando Vanilla menciona "Sus caras, al igual que la de Milton, solo yacen en mi mente, donde se borran lentamente con el paso de los años" supongo que la basé en una frase dicha en Titanic (1991).
* Bob Lennon Es una canción perteneciente al manga 20th Century Boy, hecho por Naoki Urasawa. Para quienes no han leído el Manga… No pierdan el tiempo. Consígalo y léanlo. Es un Manga Fantástico y sumamente realista. Se los recomiendo muchísimo. Y sus películas Live Action son… decentes y muy buenas (Imagínense tener que adaptar 24 tomos (200 paginas cada una) en tres películas de 2 horas y media.
* La película que referencian los demonios Es: "Infierno al Volante (Drive Angry)". Curiosamente, de allí saqué el nombre del protagonista.
* Desdemon y Strauss son personajes que aparecieron en Diary of Flames y Sesión con la encantadora Ladrona, Rouge.
Bueno, espero que les haya gustado el capítulo EXTRA. También espero que haya sido de su agrado los datos adicionales. Siempre es bueno mencionar de donde se inspiró o basó uno en sus escritos.
Sin más que decir… LES DESEO A TODOS UN FANTÁSTICO DÍA Y QUE TODOS SUS SUEÑOS O METAS SE VUELVAN REALIDAD.
