Porque lo que siento es más fuerte

En la habitación de Kailan se encuentra está sentada en su cama, sosteniendo varios álbumes de fotografías. En la cama de enfrente está sentada Lavi que mira a todos lados en una forma de entretenerse. Y Kanda está de pie alado de la ventana mirando hacia afuera.

- Kai-chan, ¿para que querías que viniera? –pregunta Lavi, lleva ahí buen rato y solo le dijeron que espere.

- A eso voy. –Kailan suspira con pesadez. –joder nee-san, ya hace rato que te hable y te dije que vinieras aquí inmediatamente, de eso hace media hora. –primero que nada… ¿siempre has sido chica, Lavi-kun? –Kailan lo mira con ojos entrecerrados y Lavi ríe divertido.

- Claro que sí. –responde con diversión. –lo sabes, hemos sido vecinos por años cuando éramos niñas.

A Kailan le da un tic nervioso, Komui tenía razón.

- Estúpida Eiren, siempre me mete en sus problemas… ¿Por qué no puedo mandarla a la mierda? –a Kanda se le ha hinchado una vena en la frente, quiere salir de ahí y que esa loca se las arregle sola pero no puede y eso le enoja más.

- Oye. –Lavi se inclina, susurrándole muy cerca del rostro, y Kailan se sonrojo, es mujer ahora pero su mirada no ha cambiado, aun con ese físico sigue viendo al Lavi que ama en su mirada. – ¿Qué hace Yuu-pon aquí?... se nota que está aquí por obligación, dime porque lo has obligado, ¿le harás una jugarreta? –pregunta emocionada, si es así quiere participar.

- ¡Tú solo espera Lavi-kun! –exclama empujándola sin ser tosca, solo conseguir alejarla de ella.

- Lavi, solo Lavi, ya te lo he dicho. –le dice con cansancio, como si llevara años diciéndole eso cuando es la primera vez. –si le pones el chan no me enojo, suena más mono que el kun.

Kailan quiere llorar, ese no es su Lavi, y le dan más ganas de llorar por extrañar al travieso y pervertido pelirrojo.

La puerta se abre haciendo al par de femeninas voltear y que Kanda mire de reojo, viendo a Eiren que tiene la ropa desacomodada y esta despeinado, además marcas de lápiz labial en la camisa blanca.

- Nee-san, ¿que estabas haciendo? –a Kailan le regresa un tic nervioso y a Kanda se le hincha una vena en la frente, no se tiene que ser un genio para saberlo.

- Nii-chan, nii-chan… llevo toda la vida repitiéndotelo. –le dice exasperado e indignado, como si siempre se lo dijera.

- Es obvio lo que estaba haciendo, ese solo vive para coger… ojala se le caiga el pito. –Lavi mira despectivo a Eiren.

- Mira quien tenemos aquí… ¿ya te diste cuenta que me amas tanto y solo te dan celos que le dé a las demás lo que no has querido tomar? –pregunta en un tono coqueto y burlón, mirando a Lavi.

- ¡Ja! Ya quisieras, bastardo… soy mucha mujer para un bastardo como tú. Ya te he dicho: que lo que tienes de guapo lo tienes de estúpido, y yo no me fijo en estúpidos.

- Repítelo hasta que te lo creas. –Eiren no borra su sonrisa socarrona y Lavi lo fulmina con la mirada.

- ¿Qué cojones…? –Kanda y Kailan miran a esos dos incrédulos, pero la segunda decidió pasar por alto esto, lo que importa es conseguir que recuerden lo que en verdad son.

- Ne… nii-chan, ven aquí. –Kailan palmea a su lado para que se siente y Eiren curiosa lo hace.

- Si este idiota se va a quedar me voy… odio respirar su mismo aire. –Lavi se pone de pie dispuesto a irse.

- Admítelo muñequita tuerta, te mueres no solo por respirar mí mismo aire sino también por compartir saliva conmigo. –Eiren le sonríe de forma socarrona y Lavi afila más su mirada viéndose indignada.

- ¡Te odio!

- Me amas.

- ¡No es verdad, me das asco!

- Me deseas.

- ¡Eres insoportable!

- Me odias tanto porque me deseas como todas las demás… si me lo pides amablemente te haré el favor y podrás presumir que te lo hice. –Eiren muestra más burla, viéndose déspota y divertido.

- ¡Es más fácil hacerle entender a un mono que a t…!

A Kanda se le ha hinchado más la vena en su frente, no sabe de qué va la cosa, pero oírlos discutir le da más jaquecas que viéndolos de acuerdo, aunque sospecha que lo segundo es peor que lo primero. Enserio, se quiere largar de ahí.

- ¡Ya basta! –grita Kailan furiosa, no entiende de que va la cosa, se siente en otra dimensión, y no sabe cómo esos dos pasaron de ser los mejores amigos a ser enemigos solo con el cambio de sexos, y no le importa, solo quiere que regresen a la normalidad. – ¡Lavi siéntate! –la pelirroja obediente lo hace. – ¡y deja de molestarla! –ordena mirando al pelinegro que estaba por comentar algo. –los cite a ambos aquí porque quiero enseñarles algo. –ambos muestran interés.

Kailan abre uno de los álbumes mostrando una fotografía donde salen los tres juntos cuando son niños.

- ¡Que monada! –chilla emocionada Lavi, tomando el álbum de fotografías, viendo a esos tres niños, se ven tan adorables.

- ¿No recuerdas a ese niño pelirrojo? –pregunta Kailan curiosa, mirándolo con interés.

- ¿Debería? –Lavi alza la mirada hacia ella y Kailan suspira con pesadez.

- ¿Y la niña de cabello azul?

- Eres tu Kai-chan, jamás olvidaría la monada de niña que fuiste. –Lavi le sonríe amigable y Kailan se sonroja.

- Coflesvianacof. –Eiren simula toser y muestra burla mientras ambas lo fulminan con la mirada. –lo decía por la pelirroja, imouto, no por ti. –Eiren amplía su sonrisa socarrona y Kailan suspira exasperada en cuanto Lavi no quita su mirada fulminante.

- ¿Y la niña de pelo negro? ¿La reconoces?

Lavi la mira curioso.

- No, pero se parece al moco que tienes alado. Y ahora que me fijo bien el niño se parece a mí. –Lavi frunce el ceño.

- ¿Quieres ver la fotografía, nee… nii-chan? –Kailan mira al pelinegro que no muestra interés por eso, pero ver que Lavi ya les vio parecido es un avance, quiere conseguir lo mismo con su hermana.

- No. –responde con simpleza y más aburrido.

- ¡Mírala! –Kailan saca otra fotografía de la caja que tiene ahí y se la entrega.

Eiren suspira exasperada y la toma, mientras Kanda no la pierde de vista.

- El pelirrojo tiene cara de idiota, tú tan mona como siempre imoto, y la pelinegra… —Eiren frunce el ceño, no la conoce, está seguro, aun así se le hace terriblemente familiar.

Kailan y Kanda los miran de forma más penetrante, seguros que lo están consiguiendo.

- ¿Son amigos tuyos, Kai-chan? Me gustaría conocerlos. –comenta Lavi, quitando su mirada de la fotografía, por más que la mira no los reconoce, pero no entiende porque se le hacen tan familiares esos dos.

- Oye, lesbiana… ¿de niña te vestías de niño para aprovecharte de mocosas? –Eiren mira curiosa a Lavi.

- Que no soy lesbiana enfermo, que sea una de las pocas mujeres que no se sienten atraídas a ti no significa que sea lesbiana, más bien inteligente. –le dice entre dientes. –y no, no me vestía de niño, lo sabes, desgraciadamente fui tu vecina. –Eiren se encoge de hombros restándole importancia.

Kanda exasperado se acerca a Kailan y le arrebata la caja con fotografías.

- ¡Oye! –exclama indignada, pero Kanda la ignora y rebusca entre las fotografías.

- Mira esta. –ordena extendiéndole una fotografía a Eiren que mira la fotografía con asco.

- La has tocado. –le responde como si eso explicara todo.

- Narcista. –Lavi roda los ojos.

A Kanda se le hincha más su vena en la frente y a Kailan le da un tic nervioso en la ceja derecha, ahora su hermana tiene el síndrome de su padre y tío.

El peli-azul se inclina dejando su rostro amenazante cerca del de Eiren que hace mueca de desagrado, pero no aleja el suyo, retándolo, un milímetro más y le arrancara la cabeza por osar a invadir su espacio personal.

- Tómala. –le dice amenazante haciendo chocar su aliento en el rostro.

Eiren se sintió embriagada por su aroma, eso no debería pasar, debería estar vomitando, o más bien matando a ese idiota. No entendiendo lo que le pasa, le arrebata la fotografía y Kanda satisfecho se endereza. Lavi alza una de sus cejas.

Eiren mira la fotografía y ensancha los ojos, ahí salen los mismos tres de la fotografía pasada, solo que más grande, es reciente, Kailan se ve igual y viste el uniforme de la orden como los otros dos que ahora se le hacen más familiares.

- La pelinegra… —Kailan y Kanda la miran con interés. –es hermosa, quiero conocerla, he decidido hacerla madre de mi primer hijo. –dice triunfante y el par de peli-azules caen estilo anime.

- Deja veo la desafortunada. –Lavi le arrebata la fotografía y ensancha los ojos al ver la fotografía. – ¡¿Tengo un hermano gemelo y no sabía?! –exclama alterada haciendo que los otros dos que se estaban poniendo de pie vuelvan a caer estilo anime.

- Imouto, busca a esa pelinegra, quiero ya ponerle un hijo en el vientre. –Eiren se pone de pie de lo más tranquilo. –mientras regreso con el par de tías que deje en mi habitación, apenas y les di una ronda, les prometí tres más antes de que me llamaras. –dice con simpleza, saliendo de la habitación.

- ¡Esa es mi habitación también, te he dicho que dejes de hacer eso asqueroso promiscuo! –Lavi furioso la sigue, dispuesto a sacar a ese enfermo y sus conquistas de turno. – ¡Kai-chan, termino de impedir que sigan profanando mi habitación y me explicas porque tú conoces a mi hermano gemelo y yo no, en si me cuentas todo lo que sabes!

- ¡Joder! Es como si algo dentro de ambos se negara a ver lo obvio. –Kailan se muestra frustrada, intentando buscar otra forma de hacerlos recordar, ya vio que la de las fotografías es inútil, solo complico más las cosas. –Cuando nee-san regrese a la normalidad y sepa que ha tenido sexo con chicas se va a querer matar… al menos Lavi-kun hasta ahorita se ve que es una chica normal, dentro de lo que cabe, lo que importa es que no es una promiscua, y yo que pensé que la versión femenina de Lavi sería como es nee-san siendo mujer, pero es todo lo contrario, y nee-san…. Bueno, ella es un Cross más, y yo que pensé que con dos Cross varones era suficiente en el mundo. –Kailan se siente cansada mentalmente pero al sentir un aura sombría muy cerca de ella voltea y casi grita del susto al ver a Kanda, solo le faltan los cuernos para parecer un verdadero demonio.

- Le odio, primero con hombres y ahora con mujeres… quédate como estas maldita enferma, como hombre es más posible que olvide cualquier sentimiento que tenga hacia ti y me libre de esta jodida maldición por fin. –Kanda sale de la habitación hecho furia, ya no le ayudara, a él le favorece que se quede como hombre, está seguro que de esa forma le será más fácil deshacerse de esos sentimientos hacia ella, algo que desde hace tiempo se ha querido desprender y no había podido conseguirlo.

- ¡Espera Kanda, tenemos que idear un plan mejor! –se pone de pie y lo sigue corriendo, para alcanzarlo.

- ¡Arréglatela sola, por mi mejor que se quede así!

- ¡No sabes lo que dices, hombre siendo Cross y sin hijas estas condenando al mundo a otro Marian! –Kailan al fin lo alcanza y lo toma del brazo, pero Kanda se zafa del agarre con brusquedad y voltea hacia ella.

- ¡Me vale mierda el mundo, si hay dos Marian me importa menos que la mierda!… por mí que Lavi y Eiren se queden así por siempre o que se conviertan en sapos, no me importa, no es mi jodido problema –le dice entre dientes y le da la espalda dispuesto a seguir su camino.

- ¡Lo es, tu sientes algo por nee-san!—le grita frustrada y Kanda se detuvo solo unos segundos, tenso, pero siguió con su camino. – ¡bien, no me ayudes, yo sola lo conseguiré! –le grita enojada e indignada, dando media vuelta y yéndose por el camino contrario.


Lavi sale enfurecido de la habitación mientras se sacude las manos entre sí. Con esos solo usando la violencia.

- ¡Kai-chan! –exclama corriendo hacia ella cuando la ve caminar de lado contrario.

- Lavi-k… Lavi, quiero hablar contigo. –dice mirándola seria. – ¿Podemos ir a un lugar más tranquilo?

- ¡Claro, vamos! –Lavi le sonríe amigable.


Eiren sin camisa, mostrando su perfecto torso está sentado en el suelo, sobándose la nuca, mira aburrido a sus dos conquistas noqueadas.

- Esa Lavi, dejando a mis amadas así no puedo hacer nada… no le hago nada solo porque es mujer. –un suspiro exasperado sale de sus labios. –solo tengo que ir a buscar más mujeres para divertirme. –encogiéndose de hombros se pone de pie y va a buscar otra camisa que ponerse, pero al abrir su ropero solo ve ropa de mujer. –seguro Lavi metió su ropa en mi ropero… ¿Por qué cojones me tienen que dar la misma habitación que ese lesbiana?... el gran Eiren Cross-sama merece una habitación para él solo, y me encargare de tenerla.

Decidido sale de la habitación, agarrando la playera arrugada que dejo por ahí tirada, no importa, él con cualquier cosa que se ponga se ve bien. Si no se va desnudo es porque no quiere matar de un paro cardiaco a las mujeres que luego se queda sin ninguna para follar.


Lavi y Kailan está en uno de los jardines, sentadas una alado de la otra. Kailan juguetea con sus manos, no sabiendo cómo empezar.

- Lavi, esas fotos… el muchacho que piensas que es tu hermano gemelo… —Lavi la mira con atención. –en verdad eres tu…

- Eso es imposible…

- ¡Déjame terminar! –exclama desesperada, necesita hacerlo entender. –eres tú, siempre has sido hombre, ahora no lo recuerdas porque eres víctima de una poción que uso Kamui. –Lavi frunce el ceño. –por favor intenta recordarlo, tu eres chico y Eiren es chica, ambos han sido muy amigos, ambos han hecho sus travesuras juntos, ambos han entrenado juntos y ambos me han protegido cuando era niña.

- Kai-chan creo que la que bebió esa pócima has sido tú, es imposible que Eiren y yo seamos de sexos contrarios, en especial que nos llevemos bien. –Lavi la mira preocupado porque ande alucinando esas cosas.

- ¡Entonces ¿porque tengo esas fotos?! –le grita sonando desesperada, no le gusta que Lavi no recuerde, que muestre algo que no es y teme que se quede así.

- Bueno… —la ahora pelirroja no sabe cómo responder eso.

- Eres hombre Lavi-kun, recuérdalo. –Kailan lo toma de una de sus manos.

Lavi se le queda viendo, esa mirada tan suplicante y desesperada, quedo atrapada en ella, quiere besarla y decirle que es verdad, que ella es hombre…

- ¿Desde cuándo siento esto por Kai-chan? ¿Seré lesbiana como Eiren dice? –Lavi ladea su rostro a un lado. –yo… lo siento Kai-chan, por más que desee ser hombre y hacerte feliz no lo soy, nunca lo he sido. –dice con tristeza, volteando a lado contrario.

- ¡Pero es que siempre lo has sido, joder! –exclama frustrada, sus ojos se llenan de lágrimas de lo desesperada que se siente, es que no haya como hacerlo entender. – ¡lo eres, siempre lo has sido, tienes que recordarlo porque si no lo haces serás por siempre lo que eres ahora y yo no quiero a este Lavi!

Ese "yo no quiero a este Lavi" eso que el corazón de la pelirroja se oprimirá, por lo que se lleva su mano libre a este, apretando su ropa en un puño, ella quiere ser lo que le pide, pero no puede…

- ¡Yo quiero al Lavi travieso y pervertido no a este! Recuerda lo que eres, por favor hazlo antes de que no haya vuelta atrás. –Kailan lo mira seria.

Lavi frunce el ceño, intentando recordar algo imposible, pero es que la forma en que ella se lo pide, en la forma que lo dice suena como si en verdad tuviera razón, que le hace dudar de lo que ella cree ahora.

- No sé qué más hacer para que recuerdes. –frustrada se pone de pie, ella ya no lo mira y no dice nada, seguro piensa que está loca. –enserio quiero ayudarte pero no sé cómo hacerlo. –Kailan le suelta la mano y Lavi sintió un sentimiento de abandono que le apretó más el pecho.

¿Qué pasa si es verdad lo que ella dice? Si en verdad fuera hombre, si es así entonces lo que siente no sería imposible, si es verdad quiere recordarlo, siempre deseo ser hombre para tener una posibilidad… y ahora una puerta se abre, pero… ¿sino lo recuerda? ¿Si ella sigue como está ahora? Kailan se cansara, y pasara lo que siempre ha temido: se enamorada de otro y la abandonara. Se imaginó viéndola en su boda con otro y ella siendo la jodida dama de honor.

- ¡No! –grita agarrándose la cabeza, está forzando su cerebro y le está doliendo horrores la cabeza.

Kailan se sobresaltó al oírla gritar.

- ¡Lavi-kun! ¡¿Qué te pasa?! –exclama preocupada arrodillándose a su lado, pasándole un brazo por los hombros.

- ¡No te vayas! –grita de forma agonizante.

- ¡No me iré, aquí estoy! ¡Vamos a la enfermería! –exclama preocupada, pero él no se mueve.

Lavi siente como le retumba la cabeza, como algo le impide llegar a donde quiere, pero siempre ha sido cabezona, siempre ha conseguido lo que quiere menos a ella porque son del mismo sexo, pero aquí está peleando contra su propia mente, y no le va a ganar, tiene que llegar al fondo de esto, tiene que hacerlo, si hay una posibilidad de que en verdad ella sea hombre y pueda tenerla lo lograra.

Un grito desgarrador sale de sus labios asustando a Kailan. A Lavi le retumbo la cabeza, sintió como si todo llegara de golpea a su cabeza, doliéndole más. Otro grito más aterrador sale de sus labios y el poder de su magia se desprendió de su cuerpo empujando a Kailan, lanzándola varios metros lejos de él, y se las ingenió para maniobrar, cayendo en cuclillas al suelo y derrapando hacia atrás, alza la mirada viendo como su propia magia envuelve a Lavi no dejándola acercarse.

Lavi cae inconsciente a la vez que toda su aura desaparece, permitiendo que Kailan se acerque.

- ¡Lavi-kun! –grita preocupada.


Allen y Lenalee van entrando a la cafetería, pero nada más lo hicieron y oyeron el grito de femeninas, viéndolas ahí rodeando a alguien y gritándole como si fuera un artista de cine. En cuanto a los chicos se ve mirar con profundo odio a quien está teniendo la atención de las mujeres.

- Ese Lavi. –comenta resignado el albino a la vez que suspira con pesadez a la par que Lenalee. – ¡espera! –exclama reaccionando a la par que su novia.

- ¡¿No se supone ahora Lavi es chica?! –exclaman ambos a la vez.

- Tal vez ya rompió el hechizo y se vino directo acá para celebrar. –Allen se rasca la nuca, es la única explicación que le haya.

Lenalee le hallo lógica a esa explicación.

- ¡Oh Eiren-sama que agradecimos estamos de que pose su interés en estas simples mortales! –exclaman algunas orgásmicas y como si le hablaran a un Dios.

- ¿Eiren? –ambos se miran incrédulos.

- ¡Soy muy benevolente!

Esa voz de macho machote no es la de Lavi, es la de Eiren hombre, pero se supone que ella no le van las chicas, de hecho estaba huyendo de ellas… ¿no?

- ¿Qué trama? –Lenalee entrecierra los ojos y acercándose a la bola, tiene que pararle sus pedos antes que los involucre a Allen y a ella como la otra vez, casi le violan a su Allen.

- Yo iré por comida. –Allen se aleja yendo a donde está la comida, vale que la comida es su más grande amor, pero también se aleja porque desde que se vio involucrado en una jauría de mujeres excitadas ya no es el mismo.

- ¡Eiren! –le grita firme Lenalee cuando consiguió estar frente de ella y le resbala una gota de sudor en la nuca al verla sentada como si fuera un rey, incluso su asiento es un trono de oro, que jura vale más que el colegio, no quiere saber de dónde cojones lo saco, pero ahí hay varias mujeres dándole de comer en la boca, haciéndole piojito, echándole aire con un abanico de plumas, otras limándole las uñas. – ¡ya deja de aprovecharte de tu físico! –le ordena firme, como sino la conociera y supiera que ordenarle a ella es imposible, y por hacerlo o la mata o la ignora, depende del humor que ande.

Eiren se pone de pie y se acerca a Lenalee, que sonríe nerviosa, no tuvo suerte y seguro la querrá matar, no sabe que se fumó para ordenarle algo.

El pelinegro se inclina acercando su rostro al de la peli-verde que alejo el suyo temerosa. Eiren la toma de la barbilla y le ladea el rostro de un lado a otro mientras se lo analiza, provocando miradas celosas de las demás locas.

- Viéndote bien, no estás tan fea. –comenta colocándole el rostro frente al de él, sonriéndole de forma encantadora.

Si no supiera que es Eiren, Lenalee hubiera quedado embobada… bueno, y si no la hubiera ofendido, esa desgraciada le dijo fea, razón por la que la fulmina con la mirada.

- ¡Tú, hija de pu…!

Lenalee no termina su reclamo ya que Eiren unió sus labios con los de ella haciendo que las demás mujeres comiencen a llorar, querían ser ellas. En cuanto Lenalee se queda en estado de shock, sudando frio y con la frente sombreada de azul.

Se oye caer una bandeja haciendo que Eiren se separe al sentir un aura asesina atrás de Lenalee, alza la mirada viendo a un demoniaco Allen, hasta cuernos le han salido a los pies del albino esta su amada comida. Eiren sonríe con burla y mofa.


- ¡Lavi-kun! –exclama aliviada Kailan cuando este abrió los ojos.

La pelirroja esta acostada en una cama de la enfermería y Kailan está a su lado. Según la enfermera no tiene nada, no sabe porque se desmayó, aun así Kailan no estará tranquila hasta que se despertara.

- Kai-chan. –Lavi la mira y le sonríe amigable.

- ¿Estás bien?

- Si Kai-chan, gracias por preocuparte.

Kailan muestra tristeza, sigue igual.

- ¿No has recordado nada, verdad? –idiota si, mantenía la esperanza.

- Ya te dije que nací siendo chica. –Lavi niega divertida y Kailan baja la cabeza derrotada. – ¿te pone triste que no sea chico? –pregunta acongojada y Kailan no le respondió. – ¡oh Kai-chan! –exclama abrazándola, haciendo que su cara quede en sus pechos, sobresaltándola, pero no la quito de ahí, es chica, no le importa eso, no saldrá con guarradas como… un escalofrió le recorre la columna y se sonroja cuando siente como restriega la cara en sus senos. – ¡que gustito! –exclama melosa.

- ¡Tu! –exclama sombra, dándole un fuerte coscorrón, sacándole un gran chichón.

- Lo siento, lo siento, quería fingir más tiempo pero no pude teniendo esos tentadores pechos en mi cara. –le dice con lamento. –ya hasta había planeado bañarnos juntas, dormir juntas, tener juegos cachondos juntas. –sangre comienza a salirle de la nariz y sonríe como pervertido mientras se lo imagina.

El aura sombría de Kailan aumenta y su frente se ha llenado de venas hinchadas.

- Sabía que pensando que pienso como chica me dejarías hacer de todo… ¡jejejejej…! –hasta baba ya le sale donde se lo está imaginando.

- ¡Hijo de puta! –Kailan lo toma de las solapas, sacándolo de su fantasía y está por matarlo a golpes.

Lavi al ver lo enojada que esta se da cuenta que hablo de más, ya se prepara para morir, al menos tuvo una buena vida… pero el golpe no llego, abre el ojo viendo que está a milímetros de su cara, alza la mirada viendo a Kailan en estado de shock.

- ¿Lo recuerdas?

- Que nací siendo machito, sí. –dice heroico.

- ¿Cómo? –Kailan no se lo cree.

- No se… forcé mucho mi mente y mi propia magia rompió el hechizo, eso creo. –Lavi se soba la barbilla pensativo.

- ¿Cómo puedo estar tan segura que tú lo recuerdas? –Kailan lo mira con sospecha.

- Eiren como es ahora… es el hermano que siempre desee, como hombre necesito un compañero para estas cosas. –comenta con heroísmo y Kailan se sorprende.

- ¡Le diré a nee-san como le haga para romper el hechizo, al menos el mental! –exclama emocionada saliendo de ahí.

- ¡Espera Kailan! –Lavi suspira con pesadez mientras se pone de pie. –no funciona si Eiren no quiere intentarlo como yo… si ella sigue empeñada en que es hombre y no ve la posibilidad de que no lo es, no servirá de nada decirle. –Lavi se pone los zapatos para intentar alcanzar a la peli-azul.


De lo más tranquilo esta Kamui sentado tras el escritorio en el laboratorio donde lo encerraron. Esta bebiendo café de esa taza rosa con el dibujo de conejo que tiene.

- Tengo la sensación de que debería estar haciendo algo pero no recuerdo que. –comenta pensativo, pero se encoge de hombros restándole importancia y sigue bebiendo de su humeante café.


Kailan va corriendo buscando a su hermana, cuando oye explosiones viniendo del comedor, conociendo a su hermana ahí debe de estar. Y cuando entra al comedor ve a varios moribundos, por su general hombres, el comedor hecho escombros y en medio de esta está Allen con expresión asesina, queriendo matar con su brazo de metal a Eiren quien lo esquiva mostrándose de lo más burlón, lanzando pequeñas esferas de fuego hacia Allen, quemándole la ropa, ya el pobre albino de su pantalón le queda en forma de taparrabos y de la playera le queda en forma de sostén.

Si, Eiren se está divirtiendo a costa de Allen, quien sabe que hizo para enfurecerlo si Allen es bien tranquilo.

- ¡Kailan! –exclama Lenalee corriendo hacia ella. –ayúdame a detenerlos, por más que les grito que se detengan y Allen-kun me hace caso, Eiren lo vuelve a provocar. –dice acongojada.

- ¿Y que hizo para provocar a Allen? ¿Le comió su comida? ¿Le dijo moyashi? –Kailan la mira curiosa, si Allen tiene paciencia de un santo.

- Me… —Lenalee se sonroja y ladea su rostro a un lado, abrazándose a sí misma como virgen recién violada. –me ha besado, y lo sigue haciendo cada que controlo a Allen-kun. –dice acongojada, sintiéndose ultrajada, vale que Eiren ahora es chico pero ella sabe que es chica en esencia.

Kailan se sorprende y luego silba.

- No pensé que Allen fuera celoso. –comenta sorprendida. –cuando nee-san regrese a la normalidad y recuerde que beso a Lenalee quien sabe cuántas veces se querrá volar los seso. –una gota de sudor resbala por su nuca.

- ¡Ese no es el punto! ¡Eiren no deja de besarme, me ha mancillado! ¡Y no puedo detener la pelea, a este paso Allen-kun saldrá herido, solo mira como Eiren juega con él! –grita alterada apuntándolos y Kailan voltea viendo que Eiren ya le encendió el pelo al albino que corre de un lado a otro agitando las manos mientras el pelinegro se retuerce de la risa.

- Primero que nada. –Kailan la mira seria. – comprendo que el primer beso te haya tomado desprevenida, ¿pero los demás? –Kailan entrecierra los ojos, para ella que Lenalee es una guarra y comenzaron a gustarle.

- ¡Es muy rápida! –exclama alterada y sonrojada, haciendo que Kailan entrecierre más la mirada. –solo detenlos por favor. –derrotada baja la cabeza, no conviene andar discutiendo por eso, luego solo quedara carbón de su Allen.

Lenalee se tapa la boca para no hacer una exclamación de horror, pero sus ojos muestran indignación. Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca. Ahí está Allen tirado en el suelo, con los ojos en forma de espiral, del pelo solo le quedo uno que está en medio de la cabeza, alzado con una llamita encendido dela punta tal cual velita.

- Es muy relajante destruir basura masculina sin tener que tocarla. –comenta Eiren alado de Allen, sonriendo altanero y sacudiéndose las manos entre sí. –Venga, he ganado… ya te está permitido correr a mis brazos. –el pelinegro abre sus brazos mirando a Lenalee que se escondió atrás de Kailan.

- ¡Ni loca, has humillado a mi novio! –grita enojada, asomándose por el hombro de Kailan que le resbalo una gota de sudor en la nuca.

- Ne… nii-chan ya párale… necesito hablar contigo. –le dice seria Kailan y Eiren alza una de sus cejas mostrándose curioso.


De pie en la azotea de uno de los edificios están Kailan y Eiren, de frente, con expresión de seriedad y manteniéndose la mirada.

De pronto Eiren suelta la carcajada provocando que a Kailan se le hinche una vena, le dijo lo que paso con Lavi y ella solo se ríe.

- Imoto creo que has tenido un largo sueño y lo confundes con la realidad. –comenta al dejar de reír. –yo siempre he sido chico. –el pelinegro agita una mano restándole importancia.

- ¡Tienes que creerme nee-san! –le grita comenzando a desesperarse.

- Nii-chan.

- ¡Es nee-san! –Kailan enserio se está planteando hacerla creerle por la fuerza, unos cuantos putazos en el cerebro y seguro le cree porque le cree.

- Kai-chan con hechizo o no, es más cabezona que yo, solo pierdes el tiempo.

Ambas voltean viendo a Lavi-mujer en pose chula, recargado en el marco de la puerta, con brazos cruzados y sonriéndoles de forma torcida.

- Déjamelo a mí, yo me encargo. –coqueto le guiña un ojo haciéndola sonrojar, aun así no haciéndola confiarse del todo.

- No sé si deba dejarte esto a ti. –Kailan entrecierra más sus ojos.

Kailan sabe que Lavi ama joder a Eiren y viceversa, así que ninguno de los dos son de confianza… aunque admite que siempre entre ellos mismos han salido de los problemas que se meten… aunque también recordó que huye de ellos, pero está desesperada y como bien dicen "medidas desesperadas soluciones aún más desesperadas". Pero si lo que sea que Lavi hará no funciona ella recurrirá a su método de golpear a Eiren hasta hacerla recordar lo que en verdad es.

- ¡Que cruel, yo soy de mucha confianza! –exclama ofendido.

Eiren se mira con aburrimiento las uñas, si esos dos hablan como si ella no estuviera ahí, él hará como que ellos no están ahí, simple y sencillo.

- Cagala más y te mato. –le dice amenazante.

- Confía en mí. –Lavi le sonríe angelical y eso hizo desconfiar más a Kailan.

- Mmm… iré a ver si Kamui ya tiene el antídoto. –sabe que si no lo apura bajo amenaza ese loco trabajara cuando le dé su regalada gana.

Lavi no borra su sonrisa hasta que Kailan se pierde de vista y después voltea hacia Eiren que sigue mirándose las uñas con aburrimiento.

- Tengo que admitir que siempre pensé que si hubieras sido hombre las cosas entre nosotros serían más divertidas. Ya sabes, seriamos como una clase de dúo fantástico. –Lavi se ve soñador imaginándose a ellos dos cogiéndose a toda femenina del mundo a su vez rompiéndoles el corazón.

Eiren si lo escucha no lo parece, ni atención le está poniendo, su vista esta puesta en el cielo, como si buscara algo entre las nubes.

- Pero pensándolo mejor no es buena idea. Venga que al final de cuentas eres Cross… serias una competencia muy fuerte para mí, ya sabes que al macho siempre le gusta ser alfa y ambos querríamos serlo, al final no nos hubiéramos llevado bien así que dicho dúo no existiría nunca, incluso sospecho que nos intentaríamos matar para liquidar la competencia. –comenta divertido.

- Si me apuro tal vez llegue al pueblo antes de que comience a llover… tengo ganas de ir a unas de esas orgias clandestinas. –Eiren sonríe pervertido imaginándose a él solo con muchas mujeres desnudas agasajándolo.

- Así que creo que solo seriamos los amigos que somos si somos de sexo contrario. Aunque ya comprendí que no es eso, porque lo seguimos siendo pero en esta loquera que se nos metió no nos llevábamos. –Lavi se soba la barbilla pensativo. –tal vez solo somos compadres si yo soy chico y tu chica.

- Esperen chicas, ya voy para allá. –sin borrar su sonrisa llena de superioridad y arrogancia Eiren camina hacia el barandal de la azotea para brincar desde ahí al piso de abajo, le da flojera bajar escaleras, es más fácil y rápido si de ahí salta a un árbol y luego al suelo, enserio nunca ha entendido como ni él mismo se cansa de ser tan genial.

Eiren coloca sus manos en la baranda haciendo fuerza para impulsarse cuando siente un ligero peso sobre sus hombros haciéndola voltear y topándose de cara a cara con Lavi que le sonríe juguetón.

- ¿Qué pasa? ¿Se te quito lo lesbiana y quieres que te haga mujer? –pregunta realmente curioso, esa loca detesta que este cerca medio metro de ella, y ahora ella le pasa el brazo por los hombros y le sonríe así, pocas cosas le sorprenden y esta es sin duda una de ellas.

- Eso jamás se me quitara, ni siendo hombre o mujer me dejaran de gustar las mujeres, hoy me he dado cuenta de eso. –su sonrisa pervertida se muestra y Eiren alzo una de sus cejas, algo le pasa a esa loca, no solo lo ha tocado sino que ahora admite abiertamente que le van las viejas. –y si a mí no me han dejado de gustar las mujeres… significa que a ti tampoco los hombres. –le susurra provocativo en el oído, pero al siguiente segundo tiene mueca de dolor.

Eiren lo ha tomado con una mano del cuello y lo ha alzado, mirándolo amenazante.

- Te he pasado muchas mujer, pero eso no te lo volveré a pasar. Ya estas advertida. –le dice más amenazante, apretando un poco más el agarre del cuello pero sin llegar a ahorcarla. –que tú seas lesbiana no significa que yo sea marica.

- ¿Has oído que si te cala es porque es verdad? –Lavi amplía su sonrisa y Eiren aprieta más el agarre, ahora si haciendo que se le dificulte respirar y que mecánicamente lleve sus manos a la mano de Eiren, intentando hacerla que afloje el agarre. –mierda, como mujer mi fuerza física es mucho menor a la que tenía como hombre, mis manos son pequeñas… en cambio Eiren ahora tiene más fuerza física, es más alta que yo y sus manos son más grandes. –Venga… siempre he pensado que ser pervertidos es nuestro mayor atractivo. –le dice con algo de dificultad y sin borrar su sonrisa juguetona.

- Una cosa es ser pervertido, otra ser un marica… y yo no lo soy. –remarca sonando más amenazante.

- ¡Ya! Vale, lo capto… así que deja de lastimar a esta pobre chica. –Lavi pone su mejor carita de inocencia.

Eiren frunce el ceño, no sabe porque reacciono así por lo general le vale mierda lo que los demás piensen o digan de él, y menos le toma importancia a pendejadas como las que ella dijo, porque no son verdad, porque él es muy macho, porque a él le gustan las mujeres… siempre le han gustado y han asqueado a los hombres, le dan asco que lo toquen, que se le acerquen, que respiren su mismo aire, si por el fuera desaparecería la población masculina… por eso siempre lo ha odiado a él, no sabe que lo hace diferente.

Entonces le enoja porque sabe que no le molesta el comentario de esa mujer, no, le molesta que ese comentario le haya hecho pensar en esa estupidez solo porque él es diferente. Con brusquedad la suelta y le da la espalda, dispuesto a irse, necesita apurarse ya va a comenzar a llover y él quiere ir a ser mimado por mujeres.

Lavi se soba su adolorida garganta, y su cuello tiene marcado en rojo los dedos del pelinegro.

- ¡Conozco tu secreto~!—comenta de forma cantarina y juguetona, cruzando sus manos tras su espalda.

Vio como el cuerpo del pelinegro se tensa, mas no volteo, solo se dispuso a saltar, colocándose en cuclillas sobre la baranda.

- Ya sabes, sobre Yuu-pon. –le susurra juguetón en el oído, para después soplarle.

No se sabe si Eiren se sonrojo por el soplido en el oído o por lo que dijo la pelirroja.

- ¿Qué mierda…? –Eiren voltea sombrío hacia Lavi que salto hacia atrás estando cerca de lla puerta.

- ¡Dormimos en la misma habitación, recuerdo que una noche te oí gemir su nombre mientras te la jalabas! –comenta con burla, si, mintió, pero sabe que en ese paralelo mundo que creo su mente es muy probable que Eiren haya hecho algo así, conoce a su amiga, siendo hombre o mujer esa parte de ella no cambiara, como en él no cambio.

Eiren está muy rojo, pero Lavi sospecha que es de la furia, sospecha porque le molesta eso, seguro su orgullo de macho no permite que nadie sepa que tiene esa debilidad hacia un ser que comúnmente a los Cross les dan asco… ¡joder! Si él se sintiera así por un chico probablemente estaría igual, la ventaja es que Eiren en verdad es mujer, aunque ella piense que no gracias a esa fumada de realidad que crearon sus mentes gracias a la poción de Kamui.

- Tengo que admitir que Kamui es una riata para estas pendejadas… lástima que las use para idioteces y las haga sin intención de que hagan lo que provocan. –una gran gota de sudor resbala por su nuca, pero al ver como Eiren es rodeado por fuego, comenzó a correr, es muy hermoso para ser carbonizado por un enfurecido macho al cual le han descubierto y echado en cara su más oscuro secreto.


- ¿Qué mierda te pasa?

Pregunta furioso Kanda después de haber sido estampado en la pared del baño por Eiren-hombre. Ambos se mantienen la mirada, fría y gélida.

- Eso me gustaría saber. –sin más Eiren estampa sus labios con los de él en un beso brusco.

Kanda ensancha los ojos mostrando sorpresa e intenta empujarlo, forcejea con él, aun así no deja de besarlo. El pelinegro entre el forcejeo metió su pierna derecha en medio de las piernas del peli-azul y con la rodilla le froto su entrepierna, sacándole un jadeo que el pelinegro aprovecho para adentrar su lengua, haciendo más apasionado el beso, saboreando su sabor, no pensó que besar a Kanda fuera tan delicioso, mucho menos pensó que someter a alguien tan frio y fuerte como Kanda fuera tan excitante, se ha puesto duro solo con ese beso y forcejeo... ¿Qué es hombre? Dejo de importar, solo se lo quiere coger.

La falta de aire hace romper el beso, ambos respiran agitados y su mirada vidriosa se topa con la del otro, los ojos azules de él mostrando furia e instintos asesinos y los rojos de Eiren muestran deseo, verle esa mirada es jodidamente excitante.

- Suéltame bastardo… te matare. –le dice sombrío Kanda.

Eiren sonríe de forma socarrona y acerca su rostro al oído de él.

- Te voy a coger. –le dice con sensualidad en el oído.

Kanda es rodeado por un aura sombría, furioso por lo que ese imbécil le ha dicho, pero se le escapa un jadeo de placer cuando el lóbulo de su oreja es mordido.

- ¡Imbécil, saca tu mano! –ordena furioso y forcejeando con él de nuevo, pero como siempre ese imbécil hace y consigue lo que quiere y ya tiene su mano dentro de sus pantalones y ha tomado su flácido pene.

- Te seré sincero… es la primera vez que deseo devorar un pene con mi boca. Tranquilo sé que te va a gustar. –le susurra en el oído, él ha dejado de forcejear, se ha dejado dominar por el placer que siente al ser su pene masturbado por la mano de Eiren.

- Te matare. –le dice con algo de dificultad, el jodido placer lo ha debilitado.

- Te va a gustar. –Eiren se separa sonriéndole coqueto a la vez que se agacha haciendo que su cara quede a la altura del erecto pene del peli-azul, con solo verlo se le hizo agua la boca, lo quiere devorar, ahora no importa si es un hombre, mucho menos que nunca antes ha sentido deseo por mamar un pene, solo quiere devorar ese pene hasta dejarlo seco. – ¡itadakimasu! –Eiren se relame los labios, abre su boca…

Eiren abre los ojos de golpe los cuales muestran susto y se asusta más al ver la cara de Lavi-mujer muy cerca de la de él, por reflejo se alzó haciendo que su cabeza choque con la de Lavi que cae de sentón al suelo.

- ¡Eres una bruta! –se queja adolorido, sobándose la frente que esta tan roja como la de Eiren por el golpe.

- Deja de usar lo femenino al referirte a mí. –dice entre dientes Eiren, sobándose la nuca, no recuerda que Lavi fuera tan desesperante, de hecho era al revés, él solía desesperar a Lavi.

- ¿Soñando con Yuu? –Lavi sonríe travieso, ignorando su comentario y Eiren le muestra una gélida mirada. – Venga yo solo lo digo por eso. –Lavi se tapa con una mano su sonrisa burlona y con la otra le apunta la erección que forma una carpa en la sabana. –y porque te oí gruñir un Yuu.

- Lavi. –Eiren pone una mano en su frente. –nunca he levantado una mano hacia una mujer, en mi vida se me ha cruzado matar a una… ambas cosas, te las estas ganando. –le dice con advertencia.

- ¡Venga compadre! –la pelirroja se pone de pie dejando ver la infantil pijama felpuda blanca con dibujo de nubes—Kailan se la presto—solo quiero ayudarte. –Lavi se sienta en la esquina de la cama, quedando de costado a Eiren y se cruza de piernas.

- ¿Desde cuando quieres ayudarme? –pregunta alzando una de sus cejas.

- Así soy de benevolente. –responde heroico y Eiren bosteza, el sueño regreso, apenas son las dos de la mañana. –si tu problema es Yuu, deshazte de él… eres fuerte, seguro lo conseguirás. –Lavi alza su pulgar en son de aprobación.

- Tengo que admitir… que tienes razón. –comenta Eiren sonriendo de forma torcida. –además le hago un favor a la humanidad, un hombre menos.

- Si, si, es lo que yo digo, en este mundo deben haber más mujeres. –Lavi suspira soñador.

- Lavi… ahora que has salido del closet me caes mejor. –la sonrisa de Eiren se amplia.

- Lo sé. –Lavi mueve su cabello como comercial de champú. –ahora compadre ve y elimina a esa basura masculina que te hace tener deseos impropios.

- Entre más rápido acabe con esa basura masculina, mejor. –Eiren sonríe tétrica, ya se cansó de esos raros sueños que según él ha tenido desde hace meses, siendo que es la primera vez que los tiene siendo chico.


En uno de los patios está entrenando Kanda, no puede dormir, simplemente no puede y necesita algo para distraerse. Se la ha pasado entrenando todo el día, por eso está cansado y sudado, pero sino se distraer pensara idioteces.

- Tks… cuarenta horas, solo quedan cuarenta horas y si ese imbécil no encuentra la solución a lo que causo se quedara así para siempre. –un gruñido sale de su garganta. –que así se quede… de esa forma me será más fácil quitarme estos estúpidos e inservibles sentimientos… maldigo ser humano.

Kanda está por dar un sablazo con su arma, pero su instinto lo alerta, por lo que gira en su propio eje y empleándole magia a su espada consiguió partir por la mitad la llamarada de fuego que se dirige a él. Y su ceño se frunce al ver a Eiren con puños envueltos en fuego caminar hacia él teniendo una sonrisa burlona adornando su rostro. Atrás de ella va caminando Lavi que come algunos panecillos y en su mirada se le nota diversión.

Eiren se detiene frente a Kanda, y pone mueca de desagrado porque al verlo así, sudado y enojado se le antojo violarlo.

Kanda al ver como lo mira se enfureció más, le odia, odia que sea hombre, como mujer al menos jamás lo desprecio y ahora lo mira como si fuera menos que mierda, y no tiene derecho a hacerlo.

- Lárgate… no lo diré dos veces. –le ordena apuntándolo con la espada.

- Me iré… después que termine con una espina en el culo que me ha estado molestando. –Eiren se muestra amenazante y hace chocar entre ellos sus puños envueltos por fuego, haciendo saltar chispas.

- Y si no lo eliminas, seguro en verdad meterá su espina en tu culo. –comenta burlón Lavi, pero se agacha cuando un pequeño proyectil de fuego se disparó hacia él.

- Explícate basura. –Kanda mira sombrío a Eiren que ha regresado su amenazante mirada hacia él.

- Enserio… los hombres son tan estúpidos. –Eiren niega con decepción.

- ¡Oye! –exclama indignado, aunque tenga cuerpo de tía es un macho machote en todo el sentido de la palabra.

Eiren se lanza hacia Kanda, quien esquivo el puñetazo de fuego, y se agacho esquivando esa patada también envuelta en fuego.

- Eso sí lo entiendo. –Kanda sonríe espeluznante, y todo su cuerpo es envuelto por rayos eléctricos. –quieres pelear, bien… deseo borrarte esa jodida expresión de la cara. Y ahora que eres tío no me será problema eliminarte, también has sido una espina en el culo para mí. –le dice sombrío, lanzando los rayos hacia Eiren quien a su vez lanzo una llamarada de fuego haciéndola chocar con los rayos, creando una fuerte explosión que hizo a ambos saltar hacia atrás para esquivar las ondas provocadas por el choque.

Lavi silba mostrando falsa impresión mientras su ropa y cabello es ondeado a causa de la explosión.


- ¡Mierda! Solo quedan treinta y ocho horas… ese estúpido de Kamui aún no tiene nada. –Kailan está en el laboratorio de Kamui, sentada en el suelo y a su alrededor hay muchos libros, si deja solo a ese bastardo seguirá sin hacer nada, necesita meterle presión.

- Toy cansadito. –Kamui que está sentado frente a ella bosteza, el azabache esta todo vendado, parece momia, y es que Kailan se lo surtió por andar flojeando.

- ¡Ponte a trabajar, nos quedan solo treinta y nueve horas! –ordena Kailan de lo más espartana aventándole un libro y dándole en la mera cara.

Con chichón en la frente Kamui llora dramáticamente, en ese lugar lo explotan.


Kanda cae al suelo, su ropa quemada, el pantalón con suerte se salvó. La nuca le sangra y tiene varias quemaduras graves en el cuerpo. Eiren está de pie frente a él, abrazándose el costado de donde le sangra en vientre por una herida grave de espada, tiene varios cortes en la ropa y cuerpo, uno ligero en el cuello, donde tiene la yugular.

Eiren está agitada, sabía que Kanda es fuerte, pero no pensó que haya mejorado tanto. Su mano se va inconscientemente a la herida en la yugular, recordando como él fácilmente pudo haberlo matado con ese corte, pero él se contuvo e hizo lo posible porque no fuera de gravedad, de hecho la única herida de gravedad que le hizo fue la del vientre y pudo ver como él mismo se sorprendió por hacerla e incluso vio arrepentimiento en sus ojos, y eso le enoja, eso le molesta, él no debería haberlo lamentado, no debería haberse mostrado como si se haya dejado llevar por el calor de la batalla y no haya querido lastimarlo.

- Todo el jodido tiempo se contuvo para lastimarme lo menos posible… ¿Qué soy? ¿Una mujer? –Eiren está furioso, se acerca a donde está el cuerpo inconsciente del peli-azul y lo toma de las solapas, alzándolo, no importándole el dolor de la herida en su estómago, pero lo que más le molesta de que él se haya contenido, es que cada golpe que le dio a él, cada ataque que lo hirió de gravedad y él no pudo esquivar le dolieron.

Lavi de lo más tranquilo se acerca y toma la espada de Kanda.

- Toma compadre, mátalo y lo enterramos por ahí. –Lavi le sonríe amigable extendiéndole la espada.

Eiren sin mirarlo toma la espada, tiene que matar a esa basura, tiene que deshacerse del problema de raíz. Su puño apretó con fuerza el mango de la espada y su mirada está en el rostro inconsciente de Kanda.

No puede, simplemente no puede hacerlo, solo es una basura, solo es un hombre, debe valerle mierda, matarlo debe ser algo fácil, pero no puede. Derrotado dejo caer la espada y se dejó caer de rodillas, sin soltar a Kanda.

- No puedes. –Lavi no pregunto, lo afirmo y se puso en cuclillas a su lado, viendo a su amiga con el rostro inclinado hacia abajo. –mira que lo desees no es malo, ósea cada quien sus gustos, y tú tienes unos muy raros… no lo digo porque seas hombre lo digo porque Yuu aparte de parecer nena con ese pelazo es de lo más sádico y enojón.

- ¡Eso es! –exclama Eiren.

- ¡Si, eso es! Yo sé que así es él… pero ¿no te gustaría ser chica para conseguir que te desee de la misma forma? –pregunta amigable.

- ¡No tengo que matarlo, solo tengo que cogérmelo, de esa forma el deseo se terminara como se termina con cualquier tía que me tiro! –exclama triunfante.

- ¿Ah? –Lavi la mira incrédulo.

- Joder, así como esta no me lo puedo coger… además también estoy herido. –Eiren se pone de pie y se echa a Kanda al hombro como costal de papas, sacando un gemido de dolor. –iré a que nos curen, me lo cojo y problema resulto. –sin más Eiren comienza a caminar.

- Idiota. –Lavi la mira alejarse teniendo una gran gota de sudor resbalando por su nuca.


Lavi apenas está agarrando el sueño, como vio que con Eiren es imposible ayudarla cuando no quiere ver las cosas, decidió darse por vencido, haya ella… igual sabe que él único que puede ayudarla es Yuu, a ver si lo consigue.

- ¡Lavi-kun!

La puerta se abre de golpe, sobresaltándolo, viendo a una emocionada Kailan en la entrada.

- ¡Ese loco lo consiguió! ¡Ya está haciendo la formula!

- ¡¿Y lo dejaste solo haciéndola?! –pregunta alterado. – ¡no lo dejes solo, seguro le echara algo raro para jodernos! –exclama poniéndose de pie como si traerá un cohete en el culo.

- ¡Es verdad! –Kailan emprende carrera para regresar de donde vino y Lavi le sigue los talones.


Cuando Kanda despertó estaba en la enfermería. El cuerpo le arde, seguro por las quemaduras, sabe que con magia se las curaron para que no quede la cicatriz peor de lo que debería pero aun así arden. Y está muy enojado, no pudo herirla de gravedad, no importa si es chico, no se atrevió a lastimarla, y cuando le hizo una verdadera herida grave casi se quiso matar él mismo por provocársela, no pudo pelear enserio con ella y eso le emputa, y le enferma saber que ella sigue teniendo más poder que él, no debe ser así, él debe ser más fuerte que ella… aunque no peleo enserio sabe que aún hay diferencia de poder.

- ¡Yuu!

Kanda sombrío voltea hacia la puerta cuando esta se abrió viendo a Eiren sin camisa, con el torso cubierto por vendas y el pantalón manchado de sangre. Y odia que sienta ese vuelco en el estómago y corazón porque él la haya echo sangrar así.

- Siento que tu cabello de nena me confunde, esa es la única explicación de que quiera cogerte… así que te lo cortas o te atienes a ser cogido por mí. –le dice firme, pero se agacha esquivando el florero que se quebró en la puerta. – ¿Qué te pasa? –pregunta indignado.

- ¡Eso debería preguntarte yo, tarada! –le grita furioso.

- Solo te quiero coger, deberías sentirte honrado. –le dice de lo más tranquilo y a Kanda se le hincha una vena en la cabeza

- Mira imbécil ya me cansaste… como mujer eras una jodida pervertida promiscua pero como hombre estas peor.

- Tú también. –Eiren roda los ojos. –nunca he sido mujer.

- ¡Siempre has sido mujer tarada, solo llevas dos días siendo hombre gracias a las pendejadas de Komui!

- ¿Kailan te conto la misma historia?... no te creía tan idiota como para creértela. –Eiren niega con decepción.

- ¡Es la jodida verdad! –le grita más enojado. –lárgate, solo verte me enferma. –Eiren frunce el ceño, no entiende porque eso le dolió. – si piensas quedarte como hombre no te quiero volver a ver, me asqueas más como hombre.

- Siempre he sido hombre, no digas com…

- ¡No! ¡Eras mujer… ¡

- ¿Entonces no vas a acceder a que te coja? –pregunta brusca y sombría.

- ¡No me metas en tus jodidas perversiones o bromas! –le grita más enojado, enserio como hombre ella le saca más dolores de cabeza.

- ¿No lo harás porque soy hombre? –Eiren no le grita pero si suena frio y sombrío.

- ¡Exacto imbécil, no soy un enfermo! –exclama ya harto, sino fuera porque está débil se pone de pie y ahora si lo mata. –así que deja de molestarme con esta jodida broma y lárgate… ¡Que tenga el pelo largo no me hace marica, ya me canse de repetírselos!

¿Por qué cojones desea ser mujer y tener una posibilidad de que él lo desee? ¿Y porque él también le dice que fue mujer? Lavi sigue hablándole como si fuera mujer algunas veces… si él en verdad fuera mujer sería más fácil desearlo, las cosas serían más fáciles, y él tendría libertad de mostrar su deseo, y tal vez sería más fácil que él lo acepte, sería más fácil estar cerca de él, sería más fácil…

A Eiren comenzó a dolerle la cabeza a tal grado que la hizo caer de rodillas al suelo, sosteniéndose la cabeza. Él no desea cambiar por nadie, le gusta como es, entonces ¿por qué ahora es tan grande su deseo por ser algo que no es? ¿Por qué le importa tanto la jodida opinión de él?

- ¡Hey! –Kanda se pone de pie y se coloca alado de ella, en cuclillas. – ¿Qué te pasa? –pregunta poniéndole una mano en el hombro.

Su tacto debería darle asco, y no entiende porque su tacto le gusta, porque desea que él lo toque con esas manos, sentir su calor, sabor y calor.

- No lo entiendo. –le dice antes de perder la conciencia, mas no cae al suelo ya que Kanda lo retuvo.


- Lavi-kun ¿estás bien? –fue lo primero que oyó nada más recupero la conciencia.

Se tomó la jodida poción y cayo desmayado, azotándose en el suelo, por eso le duele la cabeza, ya se encargara de vengarse de Kamui.

Cuando abrió su ojo se topó con la mirada preocupada de Kailan.

- ¿Soy chico? –pregunta emocionado, notando que su voz regreso a ser ronca y varonil, emocionándolo.

Kailan rio divertida, como si le hubieran contado un chiste.

- ¿Por qué no lo ves tú? –Kailan saca un espejo de maquillaje y se lo pone frente a su cara.

- ¡Soy un chico! –exclama emocionado, sentándose en la cama, deleitándose con su rostro masculino en el espejo.

- Si, que felicidad. –comenta sin mucho interés y entusiasmo Kamui, bebiendo de lo más tranquilo café.

- ¡Ya no lo soporto más! –Kailan suelta la carcajada y Lavi la mira sin entender, ella lo apunta mientras se ríe, baja la mirada viendo que trae puesta ese pijama infantil que ahora apenas le queda, de hecho los botones están por explotar.

- Burlándote de mi pequeña bribona. –le dice ofendido y Kailan no para de reír, se ve tan gracioso. –te daré algo para que rías. –Lavi la toma de la cintura, sacándole un jadeo de sorpresa cuando la acostó quedando él encima de ella y comenzó a hacerle cosquillas.

- ¡No, por favor, para! –exclama entre carcajadas y Lavi sonriendo divertido no deja de hacerle cosquillas. –por favor para!

- Ya que suplicas así. –Lavi deja de hacerle cosquillas. –gracias Kai-chan, sin ti no hubiera regresado a la normalidad. –Lavi le sonríe sincero, y es tan grande su sonrisa que le cierra el ojo.

Kailan se sonrojo, y no pudo evitar mirarlo embobada, se ve tan guapo cuando sonríe así, pero reacciono.

- ¡Debo darle la poción a nee-san! –exclama poniéndose de pie de golpe dándole con la cabeza en la barbilla a Lavi.

- ¡Auch! –exclaman ambos sobándose la zona afectada.

- Idiotas. –Kamui le da otro sorbo a su café y ambos lo fulminan con la mirada, tensándolo.


- ¡Jodida loca, despierta!

Eiren abre los ojos sobresaltada sintiendo como le jalan la mejilla, topándose con la mirada enojada de Kanda, al fin la hizo recuperar la conciencia.

- ¡Yuu-pon! –exclama de forma infantil y abrazándolo.

- ¡Suéltame! –exclama molesto.

- ¡Quiero vomitar, bese a Lenalee y folle con mujeres, me doy asco! –Eiren llora como mocosa, con mocos incluidos.

Kanda deja de intentar empujarla, sus ojos muestran sorpresa.

- ¿Recuerdas lo que en verdad eres?

- ¡Si!¡ Buaaa…! ¡Pero hubiera preferido no hacerlo, me doy asco, me he mancilladlo mi cuerpito y labios! –Eiren se le pesca como si fuera koala.

- Idiota. –Kanda no pudo evitar sonreír levemente, ella ya recuerda lo que en verdad es, solo falta que aquel pendejo le regrese el cuerpo a la normalidad.

- ¿No me digas que Yuu-yuu acepto que te lo folles? –pregunta Lavi nada más abrió la puerta y los vio abrazaditos, o más bien Eiren abrazándolo pero Kanda se deja.

Kanda sombrío se pone de pie teniendo a Eiren colgada a él como llavero, no lo quiere soltar, pero Kanda se lo quitó de encima haciéndolo caer de pompas al suelo y que marque más su puchero. Amenazante Kanda voltea viendo a Lavi que le sonríe burlón y a Kailan que los mira insinuante, eso lo enojo más, está por matarlos a ambos pero noto que Lavi ya no es mujer…

- ¿Quieres probar sexo masculino antes de darle a Eiren el antídoto? –pregunta burlón.

Kanda busca su espada pero no la tiene, no la necesita para matar a una basura como Lavi. Hizo que su cuerpo comience a desprender rayos…

- ¡Tengo la poción! –Lavi la saca de su bolsillo del chaleco—sí, antes de ir con Eiren se cambió, colocándose uno de sus uniformes.

Kanda afila su mirada y solo pasa en medio de ambos, empujándoles en el proceso los hombros.

- ¡Nee-san ya podrás regresar a la normalidad! –exclama emocionada Kailan.

- No sé si quiera. Mejor mátenme, no solo cogí con mujeres sino que bese a Lenalee, lo segundo me da aún más asco. –dice mártir, con aura sombría y deprimente rodeándola.

- ¡¿Ya recuerdas que eres chica?! –pregunta sorprendida.

- Solo mátenme. –les pide más mártir.

- Nada, eso te ganas por cabezona. –Lavi le tapa la nariz haciéndola abrir la boca y la hace beber la fórmula de golpe.

- ¿No pudiste ser más amable? –pregunta Kailan mirándolo con ojos entrecerrados cuando Lavi le destapo la nariz al terminar de darle la formula, mientras Eiren tose ahogándose.

- ¿Con esta changa? Nombre. –responde burlón volteando hacia Kailan que entrecierra más los ojos, pero ambos miran hacia Eiren cuando oyen algo golpearse, viendo a Eiren en el suelo, desmayada y con los ojos en forma de espiral.

- ¡Nee-san! –Kailan corre a auxiliarla

- Sí que se dio un porrazo. –Lavi sonríe burlón, el golpe sonó fuerte.

Continuará

jajajajjaj al fin el duo de pervertidos regresaron a la normalidad

despues de una eternidad al fin traigo la conti

espero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss