Insegura

Se ve a Kanda a los doce años, vistiendo el uniforme que se suele usar para practicar kendo. Esta sentado en el suelo de madera de dojo de su casa, descansando después de una extensa práctica, su espada está a su lado y sostiene en sus manos una carta con el sello de "Black order". Su sonrisa arrogante adorna su rostro como cada vez que lee la carta, sabía que pronto le llegaría.

- ¡Yuu-kun! ¡Yuu-kun!

El peli-azul dobla la carta y alza la mirada hacia la entrada. Corriendo entra al dojo una niña de no más de diez años, de cabello castaño, tan claro que casi parece rubio. Sus ojos son grandes y expresivos, de color marrones, luciendo más sus facciones angelicales. Viste un infantil kimono color rosa, su cabello es corto, apenas le llega a los hombros, pero es muy lacio y una diadema rosa adorna su cabello. Es una niña muy bonita, aunque se le ve algo pálida y delgada para su edad.

- ¡Oji-san se lo dijo a oka-san y ella me lo dijo! –exclama emocionada, dejándose caer hincada frente a él.

- Kazuki no deberías estar corriendo, sobre esfuerzas tu cuerpo. –le dice mirándola serio.

- ¡Es que quería felicitarte! –la chica sonrojada lo abraza. – ¡Felicidades por entrar a "Black order"!

Kanda no se sorprende por la muestra afectiva, ella siempre ha sido así y ya está acostumbrado. Ciertamente nunca le ha gustado el contacto físico, mucho menos que invadan su espacio personal, pero ya está acostumbrado con ella y se lo permite.

- ¡Sabía que lo conseguirías, Yuu-kun es muy fuerte! –la chica se separa, nada ofendida porque él no responda el abrazo, lo conoce, él es así.

- ¿Por qué lloras? –Kanda alza una de sus cejas.

- Estoy feliz por Yuu-kun, pero estoy triste porque ya no podre ver a Yuu-kun todos los días, ya no lo veré practicar kendo, mucho menos ver como practica su magia. –la chica le intenta sonreír pero su sonrisa se ve forzada.

- Tonta. –Kanda se ve inexpresivo, pero en forma de consuelo le revuelve el cabello, ella es tan llorona, siempre lo ha sido.

- Si mi cuerpo no fuera tan débil seguro en dos años más yo podría haber ido también a "Black order" y ser una maga tan fuerte como Yuu-kun. –la chica le sonríe mostrando tristeza y Kanda solo le mantiene la mirada sin saber que decirle.

Kanda abre los ojos, despertándose y lo primero que vio fue el techo de su habitación.

- Seguro sigue siendo una llorona. –Kanda sonríe levemente mostrando algo de diversión.

Pero su sonrisa se borra, el cuero se le eriza como gato y un leve sonrojo apareció en sus mejillas al sentir un cuerpo restregarse a su lado, voltea viendo a Eiren dormida a su lado, abrazándolo con piernas y brazos, restregándose con él, haciéndole sentir sus pechos en el costado, y la desgraciada solo trae puestas unas bragas y una blusa de tirantes de lo más ceñida.

No entiende que mierdas hace esa loca ahí, dormida a su lado semi desnuda y mucho menos sabe cómo consiguió meterse a su cama sin que él lo notara siendo que no tiene el sueño pesado.

Y cuando ella dormida movió su rodilla rosándole su erección se sonrojo más y se puso tieso como una tabla… ¡es hombre joder! Es normal despertar con erección y no ayuda en nada lo que tiene dormido a su lado.

Como sabe que con ella no sirve el inhalar y exhalar, se tapó y le jalo una mejilla con fuerza, despertándola.

- ¡Auch! –exclama sobresaltada, sentándose de golpe y Kanda desvía la mirada, esa jodida descarada no trae sostén, y esa blusa es muy ceñida y clara, se nota con facilidad que no lo trae. – ¡buenos días Yuu-yuu! –exclama después de bostezar, aun sobándose su enrojecida mejilla.

- ¿Qué mierda haces aquí? –pregunta cortante.

- Es que Lavi anoche comió frijones… ¿sabes cómo huelen sus pedos cuando los come? –pregunta asqueada y a Kanda se le sombreo la frente de negro. –así que si no quería morir intoxicada mejor no dormir en mi habitación y como sabía que Allen no está porque se fue de misión supe que tenías cama libre y me vine aquí. –Eiren sonríe de oreja a oreja, como mocosa que tuvo la idea más inteligente del mundo.

- Primero: la enana también tiene cama libre. –le dice entre dientes, después de todo Lenalee fue a la misma misión que Allen.

- ¿Dormir en la cama de Lenalee? –pregunta indignada y haciendo cara de asco. –y no me gusta dormir en la misma habitación de Kai-chan, habla dormida y si se enoja en el sueño se surte dormida al baboso que tiene cerca. –Eiren asintió dándose la razón a sí misma, aún recuerda como una vez permitió que Kailan se meta a su cama cuando niñas porque tuvo una pesadilla, lamento eso, aun a pesar que Kailan solo tenía cinco años, y un cuerpo pequeño, casi la deja invertebrada entre sueños.

- Segundo: estas durmiendo en mi cama no en la de moyashi. –remarca sonando más molesto.

- Pero es tu cama se veía más cómoda y calientita. –le dice melosa, abrazándolo del cuello y restregándose con él.

Kanda le recorrió un escalofrió por toda la columna.

- ¡Aléjate loca! –Kanda forcejea para quitársela de encima pero es como un chicle que no se le despega, si sigue así la desgraciada sentirá esa cosa dura que tiene abajo y se burlara de él junto con Lavi.

- ¡Kanda-senpai!

Como si fuera su habitación Kailan abrió la puerta y se queda congelada al ver a su hermana ahí, en la cama de Kanda y se ve que ambos acaban de despertar, sin contar que su hermana casi anda en cueros y Kanda por lo que deja ver la sabana también—no se ve que debajo de la sabana usa bóxer—

Kanda deja de forcejear y voltea hacia Kailan, mirándola sombrío, amenazante.

- Am… Kamui los manda a llamar a ambos. –fue todo lo que dijo antes de cerrar la puerta.

Kailan se recarga en la puerta teniendo los ojos muy abiertos y mostrándose incrédula, no sabe ni cómo ni cuándo esos dos avanzaron en la relación que tienen.


Frente al escritorio de Kamui están de pie Lavi, Eiren, Kanda y Kailan, la última no deja de mirar de reojo a su hermana y a Kanda, y el peli-azul siente su mirada, pero la ignora, sabe lo que seguro se está imaginando por como los descubrió hace un rato, pero le vale, nada paso y él no tiene por qué aclararle nada a nadie.

- Hay otra llave en Japón y la familia guardián de ella tiene motivos para sospechar que el conde ya sabe de ella. Así que nos han pedido ayuda para protegerla. Y como ustedes dos… —comenta mirando a Lavi y Eiren. –ya han tenido más encuentros con los noah son los elegidos para proteger dicha llave, y no pueden regresar hasta que dicha llave este completamente a salvo.

A Kamui le da un tic nervioso en la ceja derecha al ver que Eiren se mira las uñas aburrida y Lavi se saca una inexistente basura del oído, no poniéndole atención.

- ¡Esto es importante desgraciados, presten atención! –les grita enojado, pero se enoja más al ver que siguen sin pelarlo, por lo que saca del cajón de su escritorio una motosierra eléctrica.

- Am… ¿y nosotros que? –pregunta Kailan interrumpiendo el intento de asesinato de Kamui, si, es que si él se les echa encima a esos dos con la motosierra, algo le dice que esos dos tendrán el pretexto perfecto para matarlo, si lo han estado esperando desde que regresaron a la normalidad.

- ¿Ustedes? –Kamui apaga la motosierra y mira al par de peli-azules. –ustedes vigilaran que esos dos hagan su trabajo. Ósea que serán las niñeras de esos dos a su vez que ellos serán las niñeras de las llaves. –Kamui sonríe feliz por su buena idea, si el dúo demoniaco vigila a esos dos, no harán de las suyas y si lo hacen el dúo demoniaco los molerán a golpes.

Un aura sombría rodea a Kailan y a Kanda que miran a Kamui con ganas de matarlo, y eso es lo que harán, razón por la que se le echaron encima a Kamui que no alcanzo a prender su motosierra. Y ahora si Eiren y Lavi ponen atención, disfrutando ver como esos dos muelen a golpes a Kamui que chilla como nena.


Ya que los pusieron de niñeras de esos dos, tienen que comenzar la misión y eso que aún no se van. Se supone se reunirían hace dos horas, pero esos desgraciados aun no llegan al lugar acordado. Así que ahí tenemos al par de peli-azules haciéndole honor a su apodo del dúo demoniaco; tienen aura sombría, expresión de psicópatas y solo les faltan los cuernos para parecer verdaderos demonios.

- ¡Hijos de puta más vale que no hayan huido! –exclama Kailan dando una patada a todo estilo karateka a la puerta, derribándola.

- ¿Qué pasa Kai-chan? –pregunta de lo más tranquilo Lavi quien está terminando de hacer su maleta.

Kanda y Kailan se quedan estáticos en la puerta al ver cómo están vestidos esos dos. Eiren va peinada, pintada y vestida como geisha, incluso el kimono que trae puesto trae un provocativo escote, cayendo coqueto el kimono sobre los hombros. Lavi por otro lado esta vestido como samurái antiguo, con espada de madera y toda la cosa, incluso se puso una peluca con un peinado al estilo Kanda.

- ¿Ya es la hora de la reunión? –pregunta curiosa Eiren. –no nos dimos cuenta… vestirse como japoneses es complicado que nos llevó mucho tiempo. –Eiren asintió dándose la razón a sí misma, según Wikipedia así se visten las japonesas y ellos quieren ir de acuerdo a la moda en ese país.

- Venga Yuu-pon, ahora tenemos el mismo look… no te sientas si a mí se me ve mejor, simplemente a mi todo se me ve mejor, que eso te consuele. –Lavi la alza un pulgar y le guiña el ojo.

Kanda se volteo, dándoles la espalda y comenzó a alejarse, si, no quiere que nadie note el derrame nasal que le provoco ver a Eiren así.

Kailan al verlo huir así lo comprende, esos dos dan pena ajena.

- Imoto tengo otro kimono y más pintura por si tú quieres…

- No, gracias… apúrense que luego no alcanzamos el avión. –Kailan suspira resignada, que esos dos se vayan disfrazados como quieran, eso es lo de menos mientras cumplían su trabajo.

- Kai-chan vistiendo como Eiren. –Lavi mira a su amiga y luego a Kailan, para después sonreír bobalicón, con sangre saliéndole de la nariz, la cual segundos después sangra a propulsión gracias a la patada voladora que le dio Kailan.

Eiren solo se alejó para que no le alcance el chorro de sangre, batallo para pintarse así, no dejara que sangre con mocos de Lavi lo arruine.

- Pervertido, imbécil. –murmura indignada, saliendo de ahí.


Caminando por el aeropuerto se ven a los cuatro magos. Kailan se cohíbe, la gente no deja de mirarlos raro y es normal por como ese par de idiotas van vestidos.

- Siempre recibo miradas de admiración, pero ahora se han excedido… soy irresistible. –Lavi mueve su coleta como comercial de champú y le guiña el ojo a un grupo de chicas que están ahí, estas solo desviaron al mirada como cuando un loco las tuerce viéndolo. –tan tímidas. –Lavi sonríe a todo estilo pasta dental.

- No creo que sean miradas de admiración. –comenta Kailan teniendo la frente sombreada de negro, sintiendo pena ajena.

- ¿No? ¿Y qué otra clase de miradas nos dirigirían a nosotros, imoto? –pregunta divertida Eiren, como si recibir miradas de admiración fuera una ley de la vida.

- No sé, a mí me parece que los miran como si estuviera locos o fueran unos frikis. –comenta sarcástica y ambos sueltan la carcajada, como si lo que dijo Kailan fuera absurdo.

Kanda chasquea la lengua, ponle que en ese país no se sepa bien de que va vestida Eiren, pero en su país…

- Cámbiate. –ordena mirando a Eiren.

- ¿Ah?... ¿Por qué? –Eiren lo mira confusa.

- Es verdad, mejor cámbiense, ya me está dando pena ajena a mí, no quiero viajar con ustedes así. –comenta Kailan mostrándose cansada, la misión aun ni empieza y ella ya está cansada.

- ¿Pena ajena porque? Nos vemos geniales. –Lavi asintió dándose la razón a sí mismo. –además tienes que vestirte como se visten en el lugar donde vas para no llamar la atención demasiado, llamarla por ser hermoso es otro pedo, nací con este físico, culpen a la naturaleza.

- Que sea Japón no significa que ya todos se vistan así. –les dice ya harto Kanda. –y tu estas vistiendo como viste una puta en mi país. –dice apuntando a Eiren, y sin más acelera su paso.

Kailan ensancha los ojos, Kanda se pasó de desgraciado. Por lo que mira a su hermana esperando verla enojada o deprimida por cómo es ese desgraciado con ella después de haber dormido juntos.

- ¿Oíste? Ando vestida como se visten las de la profesión más antigua. –Eiren le codea las costillas a Lavi y Kailan cae estilo anime.

- Lo oí… solo te faltan tetas para que ya parezcas una en todos los sentidos. –Lavi le sonríe burlón.

- ¡Que grosero! –exclama indignada, dándole un codazo en el estómago, haciéndolo doblar del dolor.

- No sé porque me sorprendo… nee-san no fue, no es y no será normal jamás. –Kailan se pone de pie y camina encorvada, enserio que esos dos la cansan.


Ya que el avión despego se encuentran los cuatro en sus respectivos lugares.

- ¿Kamui les dijo quién es la que posee la llave? –pregunta curiosa Kailan.

- Se supone que viene todo en esta carpeta. –comenta Lavi sacando la carpeta de entre su aori y mostrándosela.

- ¿La leyeron? –sabe que es una pregunta idiota, pero con ellos…

- No. –responden con simpleza ambos, provocándole un tic nervioso en la ceja derecha a Kailan.

Kanda le arrebata la carpeta a Lavi y la abre.

- Oye eso se pide además es clasificación privada, no puedes leerlo… solo lo pueden leer quienes tienen la misión. –le dice con arrogancia pero el codo de Kailan se entierra en su cara. – ¿eso porque? –pregunta ofendido, sobándose su carita.

- Por recordarme que solo soy tu niñera. –le dice sombría y Lavi cambio lugares con Eiren, rápidamente, Kailan da miedo.

Kanda nada más abrió la carpeta y enancho los ojos al ver la fotografía de la poseedora de la llave. Ahí se muestra a una joven muy hermosa de cabello castaño y ojos grandes, expresivos de color marrones.

- Kazuki. –Kanda no se lo puede creer, él no sabía que ella era poseedora de la llave, aunque de hecho no sabía de las llaves hasta que tuvieron esa misión.

- ¿Qué pasa Yuu-yuu? –pregunta Eiren asomándose para ver la carpeta, viendo la foto de la chica. – ¿la conoces?

- Fue mi vecina. –Kanda cierra la carpeta y se la entrega a Eiren, y ahora es Lavi quien se la arrebata a ella para verla curioso y Kailan se asoma para también ver a la par que Eiren.

- Es muy bonita. –comenta Kailan y Eiren frunce el ceño.

- Lo es… ¿no me digas que tuvieron algún romance Yuu-pon? –pregunta Lavi insinuante y Eiren frunce más el ceño.

Kanda solo cerró sus ojos y se cruzó de brazos, ignorándolos.

- ¡Yuu-yuu! ¡Dinos, cuéntanos! –le insiste de forma infantil Eiren jalándolo de la manga, pero este lo ignoro.

- El silencio otorga. –Lavi sonríe juguetón. –es una belleza, no te culpo por caer ante sus encantos, yo lo haría… muestra inocencia que a uno tenta corromper. –Lavi sonríe pervertido y ahora es Kailan quien frunce el ceño.

Lavi, Eiren y Kailan se sorprenden cuando Kanda se inclinó y tomo de las solapas a Lavi, y lo acerca a su rostro de forma intimidante.

- Más te vale que no te pases de listo con ella conejo idiota, fáltale al respeto, o veo un mínimo de malas intenciones hacia ella, una sola mirada pervertida y te despellejo vivo. –sin más lo suelta con brusquedad, dejando a Lavi muy sorprendido, igual que a las femeninas.

Eiren inclina la cabeza hacia abajo, haciendo que su cabello le tape la mirada, viéndose sombría. Kailan se muestra indignada, se acostó con su hermana y defiende así a otra mujer, además pensó que Kanda sentía algo serio por su hermana.

- ¡Woo! Solo jugaba, pero al parecer esa chica si es especial para Yuu-pon. –le susurra Lavi a Eiren solo para que ella lo oiga y esta no levanto su rostro.


Los cuatro se encuentran de pie frente a un gran templo estilo oriental.

- Si esta es la casa de la vecina de Yuu-pon, significa que…

Los cuatro voltean hacia atrás viendo una casa oriental un poco más grande de lo normal, que tiene un letrero que dice "Dojo Kanda"

- Que decepción, pensé que como tu vecina eras millonario. –comenta Lavi haciendo un puchero.

Kanda roda los ojos, es un templo es obvio que sea grande, pero no significa que sean millonarios, más bien son bien acomodados.

- Yuu-yuu ¿no quieres ir a darle los saludos a tu familia? –pregunta Eiren curiosa, no quiere que él se encuentre con esa mujer. –estúpido Kamui, no debiste mandar a Yuu a esta misión, con Lavi y conmigo era suficiente.

Kailan y Yuu la miran como si le hubieran salido dos cabezas, a esa le vale si van o no a saludar a su familia, para empezar ni ella saluda a la de ella misma, más le vale que los demás saluden a la suya. En cuanto Lavi se muestra divertido.

- Estoy aquí por trabajo no por placer. –le dice indiferente tocando la campanilla del timbre.

- Técnicamente tu trabajo es cuidarnos a Lavi y a mí. –dice con expresión de sabionda y Kanda voltea a verla sombrío mientras Lavi ríe entre dientes pero se calla cuando Kailan lo voltea a ver amenazante.

- Si, así que tengo que vigilar que hagas bien tu trabajo y protejas a Kazuki. –le dice sombrío y Eiren borro su sonrisa.

- Entonces no me pierdas de vista o no será mi culpa si me largo de aquí. –le dice cortante, volteando su rostro a lado contrario.

- Huye si quieres, sino haces tu trabajo tú, lo haré yo. –le dice cortante.

- Incomodo. –le susurra Kailan a Lavi y este asintió dándole la razón.

Eiren aprieta con fuerza los puños, y le han dado unas terribles ganas de matar su misión.

La puerta se abre dejando ver a una mujer que pasa de los treinta años, tiene gran parecido con la chica de la fotografía, solo que la mujer tiene facciones más finas y marcadas, además unas ligeras arrugas en las orillas de sus ojos. Encima del vestido sencillo color crema trae puesto un delantal blanco con el cual se limpia las manos. Y su larga cabellera castaña la tiene trenzada.

- Black order está aquí, puedes avisarle a tus patrones que seguro nos esperan. –le dice Lavi, sonriéndole coqueto a la castaña que mira a ese chico como si fuera un friki de los que hacen cosplay, junto con la chica que va de geisha.

Kanda le da un zape en la nuca, haciendo que la mujer pose su mirada en él, sorprendiéndose al reconocer. El peli-azul está por hacer una leve inclinación en forma de saludo, pero la mujer lo abraza.

- ¡Yuu-chan! –exclama feliz por verlo, haciéndolo sonrojar al ser llamado así.

- ¿Yuu-chan?... ¡puajajaja! –Lavi soltó la carcajada y Kailan se tapa la boca para no soltar la carcajada.

Kanda sombrío al oír la carcajada los fulmina con la mirada, pero se extraña al no ver a Eiren uniéndosele a Lavi, ella ni lo está mirando.

Y Eiren está molesta, mucho, no solo su misión hace que Yuu sea diferente sino que esta mujer le permite abrazarle cuando a ella siempre la intenta alejar, se siente muy furiosa e indignada.

- ¡Mira cómo has crecido Yuu-chan! –exclama realmente feliz la mujer al separarse de él. –y me sorprende que especialmente te haya mandado a ti la orden…

- Técnicamente nos mandaron a nosotros dos. –Lavi abraza a Eiren por los hombros y le sonríe galante a la mujer haciendo que Kailan lo mire con ojos entrecerrados. –los otros dos son nuestros escl…

- Dilo y estas muerto. –Kailan lo toma de las solapas y lo mira amenazante.

La mujer parpadea viendo a esos tres, para después reír con diversión, haciendo que Lavi y Kailan la mire, la segunda se sonroja por hacer el ridículo gracias a Lavi.

- Tus amigos son divertidos Yuu-chan. –comenta la mujer y Kanda frunce el ceño.

- Qué asco, doy la impresión de que ellos son mis amigos. –es enserio, quiere vomitar.

- ¿Y vienen de alguna clase de convención? –La mujer mira curiosa a Lavi y Eiren. –tu seguro te disfrazaste de un samurái, y eres uno muy guapo.

- Lo sé, señora tiene buen gusto. –Lavi sonríe encantador y Kailan entrecierra más los ojos.

- Y tú eres la geisha más bonita y sexy que he visto. –comenta mirando a Eiren que solo ladeo su rostro a un lado, ignorándola.

Kanda frunce el ceño ante lo grosera que está siendo Eiren, aunque es mejor eso que salga con sus loqueras. A Kailan le extraño que no salga con un comentario como el de Lavi…

- ¡Nee-san no seas grosera! –la reprime indignada. – ¡nee-san! –exclama indignada porque incluso a ella la está ignorando, su hermana está muy rara. – ¿será por cómo se está comportando Yuu? –discúlpela, creo que no tiene modales. –Kailan le sonríe apenada a la señora.

- No te preocupes, estoy acostumbrada a los enojones. –dice divertida mirando a Kanda que desvía la mirada haciéndose el desatendido.

- Es que nee-san no es así, aunque parece mejor a que ande como siempre, así solo controlamos a Lavi, uno es mejor que dos. –Kailan suspira con pesadez.

- Con que hermanas… debo admitir que no lo parecen, pero las dos son muy bonitas. –halaga emocionada y Kailan le sonríe apenada. –que grosera, no me he presentado… Yamada Kazumi, mucho gusto y por favor cuiden de nosotros. –la mujer hace una respetuosa inclinación.

- ¡Kailan Cross! –exclama haciendo una exagerada inclinación, avergonzada al estar frente a alguien muy educado, es que ha convivido con puros maleducados últimamente.

- ¡¿Cross?! –exclama sorprendida la mujer, no pensó que mandaran a alguien de tan noble y antigua familia y Kailan se rasca la nuca apenada, no sabe cómo sentirse que conozca su apellido, su padre y tío le dan mala fama, incluso su hermana se lo da.

- Seguro también conoce mi apellido. –dice arrogante Lavi. –Bookman Lavi.

- Lo siento, no. –le dice apenada y Lavi siente que una roca le cae encima, aplastando su orgullo.

- Nee-san preséntate. –le ordena Kailan, pero al ver que sigue ignorándolos suspira con pesadez. –y ella es mi hermana mayor, Eiren Cross. –le dice mirando apenada a la mujer ante los malos modales de su hermana.

- Realmente estoy halagada de que hayan mandado a dos Cross a proteger a mi hija… nosotros no somos magos muy poderosos como los Cross. –les dice apenada la mujer y Kailan se siente halagada, gracias a Dios esa mujer no conoce la mala reputación de los Cross. –pero pasen, les ofreceré algo de té y acabo de preparar unas galletas para acompañarlo.

La mujer comienza a caminar guiándolos, pasando la puerta hay unas enormes escaleras que con solo verlas a Lavi le dio flojera. Kanda está por seguirlos pero siente un agarre en su manga, voltea viendo a Eiren mirándolo seria.

- No entres. –le ordena seria.

- ¿Qué te pasa? –pregunta serio, realmente confundido, se ha portado muy rara desde que desbordaron el avión.

- No entres, no te necesito para esta misión. –Eiren le mantiene la mirada y Kanda frunce el ceño, molesto, así que se suelta con brusquedad del agarre y sigue su camino.

Eiren teniendo el ceño fruncido mira la espalda de Kanda alejándose, siente que si entra ahí se lo arrebataran y no quiere eso, no ha conseguido siquiera que la desee y ahora lo ve menos probable.


En el salón principal se encuentran todos. Lavi se remueve incomodo, hinchado sobre ese cojín no es muy cómodo. Eiren es la única que está de pie mirando hacia afuera.

- Cross-sama venga y siéntese, le gustara el té y las galletas. –le pide amigable la mujer, pero Eiren se mantuvo con la vista afuera.

- Discúlpela, no sé qué le pasa. –Kailan sonríe nerviosa.

- No te preocupes, es muy parecida a Yuu-chan, siempre al margen de todo. –comenta divertida.

- ¿Parecida a Yuu-pon? –Lavi se quiere carcajear ante la idea y Kailan le resbala una gota de sudor en la nuca, esos dos son tan diferentes como polos opuestos, aunque su hermana hoy se está portando como un Kanda, es normal que piensen eso.

- Ella no se parece nada a mí. –dice molesto por la idea Kanda, él no está loco, es normal que le ofenda eso.

Eiren apretó con tal fuerza los puños que se enterró los uñas.

- Mi padre anda purificando algunas casas, no debe demorar. –comenta la señora. –estará encantado de conocerlos.

- ¿Purificando? –Kailan la mira curiosa.

- Es monje. –responde como respuesta aun así Kailan y Lavi siguen sin entender del todo.

- Y mi hija no debe tardar, fue a caminar un poco junto con Atsushi–sensei… tu no lo conociste Yuu-chan, pero es el nuevo maestro particular de Kazuki, lleva con nosotros cinco años.

- Ella no debe esforzarse mucho. –le dice serio Kanda, llamando la atención de sus compañeros, Kanda se preocupa por alguien, eso sí sorprende hasta a un Dios.

- No te preocupes, el doctor le dijo que puede caminar por lo menos un poco diario y ella contenta. –la mujer le sonríe amigable.

- ¿Es de salud delicada? –pregunta sería Kailan.

- Lamentablemente sí, siempre lo ha sido. –para nadie fue desapercibida la tristeza de la mujer ante eso. –Kazu-chan se pondrá feliz por verte Yuu-chan, te ha extrañado mucho. –Lavi lo mira insinuante y Kailan mira de reojo a su hermana, no es su imaginación, se ve muy sombría.

- ¿Por qué no sabía que Kazuki es la guardián de una llave? –Kanda mantiene su mirada seria en kazumi.

- Lo siento Yuu-chan, eso se debía mantener en absoluto secreto y no porque no confiemos en ti, sino porque el saberlo te pondría en peligro para quienes la quieren, y Kazuki es lo que menos querría, ponerte en peligro. –Kanda frunce más el ceño. –además Kazuki no quería que te preocuparas por ella… ya sabes cómo es, no le gusta que los demás se preocupen de mas, menos tú. –comenta divertida.

- Con que si son muy cercanos. –Lavi mira de reojo a Kanda mientras come una galleta y Kailan sonríe nerviosa al ver que su hermana ya desprende un aura sombría.

- Kamui comento que sospechan que noah los han estado rodando. –comenta Kailan para cambiar de tema, su hermana le está dando miedo, jamás la ha visto enojada de verdad.

- A pesar que mi familia ha sido guardián de la llave, nunca hemos sido una familia de magos poderosos, nunca sobresalimos mucho y eso ha ayudado a mantenernos al margen del enemigo, para que no sospechen de nosotros ya que se dice que los guardianes son familias de renombre y poderosas, pero mi padre ha detectado últimamente rodando cerca seres con magia oscura, muy cerca para detectarlos, alejados como para verlos… mi padre siempre ha tenido un gran sentido para detectar presencias… mi padre y yo no podemos proteger solos a Kazuki, no si ya saben que ella tiene la llave, por eso pedimos ayuda y no saben lo agradecida que estoy porque hayan mandado magos poderosos como Cross y que te hayan mandado a ti Yuu-chan, sé que tu protegerás a Kazuki. –la mujer mira agradecida a Kanda.

- Ignorado… con que así se siente. –Lavi mira como príncipe triste y solitario hacia el horizonte.

- ¡Estamos en casa! –se oye una voz femenina llena de entusiasmo haciendo que todos miren hacia la entrada al oír unos pasos acercándose. – ¿tenemos visita? –pregunta entrando al salón.

Ahí está, la chica de la fotografía, tal cual como la vieron en ella. Solo que en persona se ve más hermosa, tiene curvas marcadas y una pequeña cintura, aunque se le ve más delgada que en la fotografía y mas pálida, resaltando mas el sonrojo en las mejillas al verse agitada.

La chica mira curiosa a los desconocidos pero cuando su mirada se topó con la de Kanda mostro sorpresa.

- Kazu-chan te he dicho que no corras. –dice un hombre llegando atrás de ella.

Es un hombre muy apuesto, de cabello azabache e intensos ojos dorados levemente rasgados. Tiene piel cllara y su cabello es lacio, llegándole debajo de la nuca, cortado en pequeñas capas que se alzan de forma alborotada. No aparenta tener más de treinta años pero tampoco menos de veinte. Es alto, con cuerpo marcado pero sin verse exagerado, rasgos muy apuestos y marcados.

- ¡Yuu-kun! –exclama echándosele a los brazos a Kanda a la vez que este se puso de pie, abrazándolo por el cuello, llorando ante lo feliz que esta de verlo.

Lavi silba mirando a Eiren que parece que en cualquier momento explotara, no es para más, ahí está la mujer que hace a Kanda ser especial con ella, y ella lo abrazo, lo que es peor, él no hace nada para quitársela de encima, no intenta empujarla como a ella, no hace mueca de desagrado como se la hace a ella, no se tensa como si le asqueara como cuando ella lo abraza.

- ¡Yuu-kun! –exclama como si no se lo creyera, separándose de él y se sonroja al ver lo cerca que están, al notar lo mucho que ha crecido y lo guapo que se ha puesto, apenada se aleja estando muy roja, ya no es lo mismo que cuando niños, lo sabe, ahora ambos ya son adultos y él siempre ha sido muy guapo, ahora lo es más.

- ¡Kazu-chan, Yuu-chan y sus amigos vinieron aquí para protegerte! –le dice feliz su madre.

Lavi está por decir algo pero Kailan le calla la boca dándole un manazo en ella, dejándosela roja e hinchada, por lo que llora amargamente, están siendo injustos con él, esa misión huele a que no le va a gustar.

Kazuki se sorprende, no pensó que mandaran a Kanda, pero está feliz, pasara tiempo con él, lo extraño tanto.

- Vaya… ya eres todo un mago, Yuu-kun, estoy orgullosa de ti. –la chica le sonríe con sinceridad.

- ¿Qué esperabas? –responde con arrogancia, divirtiéndola al ver que no ha cambiado.

Eiren se siente asqueada, solo les falta un aura rosa y con flores para llenar el marco.

- Y mandaron a dos Cross, ¿no es genial Kazu-chan? Siempre quisiste conocer a la familia Cross, siempre hablas de los geniales que son. –comenta emocionada la mujer.

- ¿No estará confundiendo mi familia con una que tiene un apellido parecido? –Kailan se rasca la nuca confusa.

- Y un Bookman. –Lavi alza la mano, enserio es deprimente que no lo peleen.

- ¿Enserio? ¿Eres amigo de la familia Cross? –Kazuki mira emocionada a Kanda.

- No me ofendas. –le dice fulminándola con la mirada.

- Sí, es nuestro amigo. –Kailan sonríe burlona y Kanda la fulmina con la mirada. –Kailan Cross, un gusto. –la peli-azul le extiende la mano y Kazuki la toma.

- Sabía que había dos mujeres Cross, leí que Edrick-sama tiene dos hijas, seguro eres una de ellas. –dice emocionada y Kailan asintió, es genial que te admiren, será su sangre Cross que le gusta ser idolatrada. – ¡es un placer conocer a una de ellas! –chilla emocionada y Kanda la mira como si estuviera mal del cerebro, seguro solo lo dice porque no las conoce en verdad, solo por el apellido que tiene, eso debe ser.

- Conoces a las dos, ella es mi hermana mayor. –comenta divertida Kailan apuntando a Eiren y Kazuki la mira emocionada, pero le resbala una gota de sudor en la nuca al ver como esta vestida.

- Yo soy Lavi Bookman. –dice alzando su mano cuando la chica emocionada se va hacia Eiren, quiere tener el gusto de haber tomado la mano de dos magos de la familia Cross. –comienzo a odiar Japón. –enserio, quiere llorar.

- ¡Mucho gusto en conocerla, es un honor estar al cuidado tuyo! –exclama admirada extendiendo su mano hacia Eiren, oyó que los Cross son magos muy arrogantes y poco amables pero Kailan le demostró lo contrario.

- Porque es un honor que estés a mi cuidado. –Eiren la mira como si fuera basura, cohibiéndola, la pelinegra da media vuelta y sale de ahí, dejándola con la mano alzada.

- ¡Nee-san! –exclama Kailan molesta, pero Eiren siguió su camino, ante la mirada de todos.

- Ya que nadie me quiere aquí. –Lavi está dispuesto a seguir a su comadre y buscar a alguien que lo idolatre, lo necesita.

- ¿A dónde? –Kailan lo toma del cuello del aori. –tú no te escapas, nee-san solo porque me agarro de sorpresa. –le dice amenazante y Lavi ahora si llora como magdalena. –disculpa a nee-san, no anda de humor desde que llegamos a Japón… imagino el cambio de aires. –Kailan le sonríe apenada a Kazuki.

- No hay porque disculparse, después de todo es una Cross. –dice como si quienes tuvieran ese apellido fueran una clase de Dioses.

- La nee-san que conozco debería estar aprovechándose de esa idolatracion no portándose así. –Kailan sonríe nerviosa.

Kanda mira hacia donde Eiren se fue, está muy rara, él la hacía jaqueándose de Kazuki por idolatrarla.

- Bueno… yo soy Atsushi, maestro particular de Kazu-chan, un gusto. –el azabache ya está frente Kailan, tomándole la mano y dejando un galante beso en ella y Lavi mira como le besa la mano a Kailan con ojos analítico y cuando la vio sonrojarse por el gesto y sonrisa de galán de ese idiota frunció el ceño. –es un placer conocer a tan hermosa dama. –y eso remato sonrojando más a Kailan y ahora si enfureciendo a Lavi.

- Ya odio esta misión. –piensa mirando con frialdad a ese idiota que no deja de sonreírle a Kailan.

Kazuki y Kazumi se sonrojan, Atsushi siempre ha sido muy galante, el sueño de muchas femeninas, por eso no se sorprenden que tengan a todas sus conocidas vueltas locas y con deseos de verlo, de hecho siempre las visitan solo por él y cuando él no esta se nota mucho la decepción de las femeninas.


Eiren está en un parque, frente a una fuente de rodillas, se ha quitado ese pesado peinado de geisha y ahora se está enjuagando la cara, quitándose el maquillaje con brusquedad. Termina de quitarse el maquillaje y apoya sus manos en la fuente, metiendo de lleno su cabeza en el agua. El borde de la fuente donde esta agarrada comienza a ponerse roja, como fierro fundiéndose.


Tarareando una canción y lamiendo una paleta de hielo se ve a un hombre de unos cuarenta años. De cuerpo cuadrado y marcado, piel algo acanelada y su corto cabello alborotado es de castaño oscuro. Es alto y robusto, sus facciones marcadas y algo salvajes. Viste un kimono café, algo desalineado y unas sandalias de madera. Con su mano derecha sostiene la paleta de hielo y con la izquierda una bolsa blanca de plástico.

Al oír rocas quebrarse voltea viendo como se ha alzado una cortina de humo que al dispersarse deja ver a una mujer de pie con el cabello mojado y a sus pies el agua y las partes de la fuente.

Al verla sus ojos se muestran como si haya visto un fantasma, pero después brillaron con emoción y perversión.

- ¡Mi amada Elaide has venido desde el mundo de los muertos para cumplir mi fantasía de verte en kimono! –exclama emocionado y meloso, abrazando por detrás a la chica y colocando misteriosamente sus manos en sus senos, restregando su cara en el mojado pelo de la chica. – ¿are? Las tienes más chicas, te recordaba más dotada. –dice confundido, pero recibe un cabezazo en la mera nariz que lo hizo caer de pompas al suelo con sangre escurriéndole de la nariz, no exagera, pero siente que se la ha roto. –tan delicada como siempre. –dice sarcástico, haciendo su cabeza hacia atrás en un intento de que le deje de sangrar la nariz.

Eiren voltea viendo sombría a ese desconocido, no está de humor para aguantar a vejetes pervertidos que caen ante sus encantos.

El hombre parpadea, viéndose confuso.

- Elaide ¿cuándo uno muere vuelve a su etapa de adolecente?, porque te vez como cuando éramos adolecentes. –comenta confundido.

- ¿Elaide? –Eiren alza ambas cejas. – ¿tu conociste a mi madre?

El hombre pone expresión de haberse dado cuenta de algo a la vez que golpea su mano derecha con su puño izquierdo.

- ¡Eres la hija de Elaide! –exclama triunfante. –ya veo porque te pareces tanto… me hace feliz que te parezcas a tu madre y no al bastardo de Edrick. –al decir el nombre su expresión se tornó sombría y resentida.

- No me digas; el viejo te bajo a mi madre. –comenta sin mucho interés, es algo que no le sorprendería en nada.

- Algo así. –el hombre se rasca la nuca. –tu madre y yo éramos novios, pero descubrió que me eche una canita al aire y tu padre aprovecho… estúpido aprovechado. –lo último lo dice indignado.

- Que suerte la de mi madre sale de un desgraciado para irse con otro peor. –Eiren suspira con resignación.

- ¡Oye! –exclama ofendido a la vez que se pone de pie. –tienes el físico de tu madre pero ni un poco de su carácter. –el hombre la mira con ojos entrecerrados. –ella era lista, linda, tierna, amable, enojona, noble…

- Si, si, si. –Eiren agita una mano restándole importancia y da media vuelta, no le interesa conocer al ex de su madre.

- Eiren… —la pelinegra se sorprende porque sepa su nombre, ella no se lo dijo. –…eres tan hermosa como tu madre. –el hombre sonríe con sinceridad y sus ojos muestran melancolía. –estoy feliz de verte, me has recordad a ella. –Eiren detiene su paso, ese hombre suena como si en verdad hubiera amado a su madre. –Kanda Akihikiko, ese es mi nombre, vivo aquí cerca si necesitas algo, lo que sea puedes pedírmelo, te ayudare con gusto.

Eiren casi se disloca el cuello al voltear a verlo.

- ¿Qué eres de Yuu Kanda? –pregunta incrédula, enserio no se la cree.

- ¿Conoces a mi hijo? –pregunta sorprendido, aunque debería esperárselo si son más o menos de la edad deben de haberse topado en la orden.

- De hecho vine con él a esta misión. –comenta incrédula, pocas cosas le sorprenden, esta es una de ellas.

- Que pequeño es el mundo. –el hombre se muestra muy divertido.

- ¡No me jodas, mi madre fue novia del padre de Yuu!—Eiren está que no se la cree, comienza a pensar que le miente. –no te pareces nada a Yuu-yuu. –le dice entrecerrando más los ojos, de físico no se parecen en nada en carácter menos.

- Se parece completamente a su madre. –Akihiko asintió dándose la razón y Eiren casi suelta la carcajada al imaginarse a Kanda versión mujer.

- Oye viejo, no tengo donde quedarme y tu dijiste…

- ¡No se diga más puedes quedarte en mi casa y llame oto-chan! –el hombre alza el pulgar y le sonríe estilo pasta dental.

- Claro oto-chan. –Eiren le sonríe de forma encantadora.

- ¡Al fin mi sueño de tener una hija se hizo realidad y se parece a mi amada Elaide! –chilla meloso con lágrimas saliendo de sus ojos. –toma. –el hombre le extiende una paleta de hielo que saco de la bolsa de plástico. –la cena estará en un rato, pero por mientras puedes comer una golosina, oto-chan te da permiso.

Eiren toma la paleta y la abre, metiéndosela a la boca a la vez que sin vergüenza alguna tira la envoltura.

- No, no, no hijita, la basura se tira en la basura… no contaminemos más el ambiente. –le dice como todo padre dándole una lección a una niña de cinco años a la vez que recoge la envoltura y le enseña donde tirarla. –si aquel viejo que dio el esperma no te educo como se debe yo lo intentare.

- Inténtalo como él, mientras me mimes no me quejo. –Eiren se encoge de hombros restándole importancia.

- Vamos a casa, seguro ya tienes hambre. –el hombre le extiende la mano para que la tome, como si fuera una niña y Eiren la tomo, así empezaron a caminar. –al fin mi sueño de tener una nena que mimar se ha cumplido y se parece a Elaide. –el hombre llora dramáticamente mientras se muerde una mano para no chillar como fan.


A Lavi esto no le gusta, no solo nadie le tome el interés que debe tomarle ahí, sino que ahora incluso Kailan lo ignora y solo le presta atención a ese idiota con cara bonita con el que no ha dejado de platicar.

Todos se encuentran en el comedor, listos para cenar.

- ¡El mejor banquete para los héroes que vienen a cuidar a mi nieta! –exclama emocionado el anciano calvo y vestido como monje, estando a la cabecera de la mesa. –Yuu-kun y Cross-sama se merecen los mejores de los banquetes.

- ¿Y yo que? –Lavi tiene un tic nervioso en la ceja derecha, siente como si fuera un fantasma.

- Ya le he dicho que solo me digan Kailan. –comenta avergonzada.

- ¡Eso jamás, sería una falta de respeto a tan distinguida maga! –exclama el anciano como si llamarla por su nombre fuera un sacrilegio haciendo que a Kailan le resbale una gota de sudor en la nuca. –¡brindemos por nuestros distinguidos y poderosos invitados: Kailan Cross-sama y Yuu-kun!

- ¡Kanpai!—exclaman alzando sus copas el anciano, Atsushi, Kazumi y Kazuki.

- Kanpai—Lavi solo bebe de su copa viéndose realmente indignado.

Kailan algo apenada bebe de su copa, comienza a ser incomodo que la idolatren así, no entiende como su tío, padre y hermana lo disfrutan. Kanda simplemente bebió, acostumbrado a que en esa familia sean muy animados.

- Y dime Kailan-sama, ¿usted puede invocar? –pregunta con interés Atsushi.

- Sí, pero apenas estoy aprendiendo y no puedo invocar magos tan poderosos como mi padre, tío y hermana. –responde apenada, rascándose la nuca.

- ¿Enserio puedes invocar? –Kazuki la mira con interés y admiración. – ¡me gustaría verlo! –dice emocionada, sonrojando más a Kailan.

- No soy tan buena aun, me falta practica y experiencia.

- Yo podría ayudarte. –Atsushi le sonríe amigable.

- ¿Sabes de magia de invocación? –Kailan lo mira sorprendida.

- Atsushi-sensei sabe muchas cosas, ha viajado por el mundo y ha conocido muchos tipos de magias. Él me enseña a usar la mía. –dice admirada Kazuki.

- Bueno… se lo teórico, con eso podría ayudarte, e incluso a practicar. Usando la magia no soy bueno, solo soy un traga libros. –le dice rascándose la nuca apenado.

- Cualquier ayuda la agradeceré, quiero mejorar. –Kailan lo mira realmente admirada y Atsushi le sonríe de forma encantadora.

- ¡Hacen una linda pareja ustedes dos! –exclama Kazuki mirándolos emocionada, haciendo sonrojar a Kailan.

Kanda mira de reojo a Lavi cuando ve que unos palillos se rompen, viéndolo con los palillos de madera roto en sus manos.

- Ya te odio jodida moribunda. –Lavi inclina su cabeza hacia abajo haciendo que su flequillo le tape los ojos.

- ¿Enserio? –Atsushi se rasca la nuca apenado y Kailan se sonroja más porque haya preguntado eso.

- ¡Si, se ven muy bien juntos! –exclama Kazumi y su padre alza el pulgar en son de aprobación.

- Odio esta familia. –Lavi se ve muy sombrío y extrañamente Kanda se le ve que ha comenzado a disfrutar la cena mientras tiene su vista en Lavi.

- Harán que me avergüence. –Atsushi sigue rascándose la nuca viéndose apenado y Kailan mira hacia abajo muy avergonzada, es la primera vez que un chico tan guapo muestra un interés así de directo con ella. –yo estoy realmente encantado de conocerte Kailan-san y también a ti Yuu-san, Kazu-chan no ha dejado de hablar de ti. –Atsushi le sonríe amigable a Kanda que simplemente lo ignora, disfruta más ver como Lavi se le retuerce el hígado.

- Atsushi-sensei! –Kazuki le golpea el brazo viéndose avergonzada.

- Quiero vomitar. –Lavi quiere enserio vomitarle en la cara a ese desgraciado antes de matarlo por osar a sacarle esas reacciones a Kailan hasta por una sonrisa, ni que sonriera tan bonito, él sonríe mejor y está más guapo, según él, claro está.


- ¿Enserio? –exclama sorprendida y admirada Kailan mirando a Atsushi.

Ella junto con Atsushi, Yuu y Kazuki se encuentran en el pasillo que conecta el patio trasero donde hay un lindo estanque con algunas esculturas antiguas. Los tres comen del postre y los mayores se fueron dejando a los jóvenes conversar. Las dos chicas y el azabache están sentados, Kanda está de pie recargado en la pared de madera, atrás de ellos, solo está ahí para vigilar a Kazuki.

- Si… es muy interesante la magia que usan en ese país, un día deberías visitarlo. –le comenta amigable.

- La magia de curación que mencionas me parece realmente sorprendente. –comenta sorprendida Kailan.

- Y verla en acción lo es aún más.

- Sensei usa algunos remedios caseros que ha aprendido en sus viajes conmigo y son muy efectivos. –Kazuki sonríe levemente y Kailan mira con más admiración a Atsushi, no solo es guapo, es inteligente, culto y amable.

- Kazu-chan le gusta darme muchos créditos, yo solo le doy esos remedios, ella es la que es fuerte y sobresalte. –Atsushi se rasca la nuca apenado.

- Solo es modesto. –Kazuki hace como que se los susurra a Kailan, mostrándose divertida y divirtiendo a Kailan. –yo ya tengo mucho sueño, me iré a dormir, pero ustedes continúen platicando, la noche es joven. –Kazuki se pone de pie y les guiña un ojo haciéndolos sonrojar. –descansen.

- Vamos. –Kanda comienza a caminar.

- ¡Mou! Yuu-kun no tienes que acompañarme, ya no soy una niña. –le dice indignada, alejándose junto con Kanda.

- Me quedare fuera de tu habitación.

- Pero…

- No protestes.

Kazuki camino atrás de él teniendo un adorable sonrojo en las mejillas. Kailan y Atsushi los miraron hasta que se perdieron de vista.

- Me gusta la pareja que hacen. –Atsushi le sonríe a Kailan y ella no opino, no le cae mal Kazuki pero pues la sangre llama y esta de lado de su hermana. –ella es muy obvia, pero Yuu-san es difícil de leer, no sé si es correspondida. –Atsushi se soba la barbilla pensativo. –tu que lo conoces más ¿qué dices?

- No sabría decirte. –Kailan se rasca la nuca apenada, de hecho no sabe que decirle, hace unos días juraría que Kanda siente algo hacia su hermana pero ahora al ver como es con Kazuki no sabe ni que pedo. –Kanda-senpai es complicado y muy reservado.

- Entiendo. –el azabache suspira con pesadez. –es solo que ella es como una hermana para mí y no me gustaría verla sufrir. –le dice sincero.

- Comprendo… solo puedo decir que su gusto es pésimo, Kanda-senpai es un amargado complicado. –comenta divertida.

- ¿Así que no lo imagine? –pregunta juguetón, haciéndola reír. –oye ¿y tu amigo? El pelirrojo –pregunta mirando a todos lados haciendo que Kailan mire también.

- No sé, seguro se escapó de sus obligaciones como siempre. –a Kailan le da un tic nervioso en la ceja derecha, se distrae un poco y el desgraciado se va.


- Me separe de ti hace dos horas Kai-chan y apenas lo notas, y solo porque ese estúpido niño explorador te lo comento. –Lavi tiene un tic nervioso en la ceja derecha.

El pelirrojo se encuentra de pie en la rama de un árbol del jardín trasero, teniendo perfecta vista de donde están esos dos, pero estando estratégicamente donde ellos no pueden verlo, las ramas lo cubren de ellos. Tiene sus brazos cruzados y los observa con ojo de águila, no dejara a Kailan sola con ese loco, y no sabe que cojones hacer para llamar su atención, habla y no lo pela, se fue esperando que empiece a buscarlo pero no, ni cuenta se da que desapareció y cuando se da le termina valiendo y se queda ahí platicando con el chico explorador. Lavi se está cabreando y mucho, es la primera vez que le pasa algo así, que Kailan lo trata así, o más bien que no lo toma en cuenta así.

- Y la otra niñata todavía haciendo comentarios babosos o dejándolos a solas. –nunca lee ha degradado una mujer, pero ahora ya hay una que le desagrada. – ¿piensas quedarte ahí?... por si no lo viste Yuu-pon la acompaño a su habitación, seguro la muy zorra deja la cara de niña buena y se le insinuara. –Lavi mira hacia la rama de abajo donde está sentada Eiren con sus anteojos puestos, apoyada en la rama y mirando hacia la misma dirección que él, siendo oculta por las ramas.

- ¿Tengo opción? –Eiren muestra fastidio. –si los sigo terminare matándola y Yuu me va a odiar. –dice con desagrado y Lavi suspira con pesadez, quiere acabar con esa misión ya.

- ¿Qué hacemos?

- Nada. –responde cortante.

- ¿Nada?... yo quiero terminar con esto ya. –dice fastidiado.

- Y yo solo quiero que tomen su llave, no me importa si usaran a Yuu para eso, que solo la tomen y muera, yo no moveré las manos por ella. –Eiren se quita los anteojos y se los pone como diadema, si ya no está ahí Kanda y Kazuki ya no tiene nada que ver.

- Que cruel. –comenta con falsa impresión.

- Mueve las manos tú si quieres.

- No me agrada, que se las arregle sola. –Lavi se encoge de hombros restándole importancia. – pero no puedo perderla de vista, Kai-chan puede meter las manos y salir lastimada, no puedo dejar que eso pase.

- Dije que no meteré las manos por la guardián de la llave, no que no la metería por Kailan o Yuu. –Lavi asintió dándole la razón.

- ¿Lo notaste?

- Es obvio, han estado jugando con el viejo, solo querían que pidieran ayuda a la orden, esperando que venga Yuu, sabían que solo él puede tomar la llave…

- No sé si tienen suerte o sabían que terminaría viniendo Yuu-pon. –Lavi se soba la barbilla pensativo. –pero dudo que haya sido coincidencia.

- Tal vez esperaban que llamaran a Yuu-yuu… como sea, el caso es que las cosas salieron como querían, que se lleven la jodida llave y el alma, no me importa. –Eiren agita una mano restándole importancia.

- Ni a mí. –Lavi se deja caer sentado y sin perder de vista a Kailan, odia como ese imbécil la hace sonrojar, hace que le preste atención así y la hace sonreír, está tomando lo que le pertenece. –venga, que ese maestrito puede morir defendiendo a su alumna o intentándolo. –Lavi sonríe como si se le hubiera ocurrido algo.

Continuará


Por cierto, de parte de mi imouto me encargo decirles que no actualizara sus fic en unos dias debido a que no esta en casa estas fechas, pero que les avise que actualizo hace dias sus dos fic, aqui estan los enlaces, solo unan espacios ;)

www . fanfiction s / 8059739 / 1 / Beloved

www . fanfiction s / 6862021 / 1/ Quiero - estar - a - tu - lado


ya era hora de que esos dos tengan dolores de cabeza y le sufran siempre son kanda y kailan los que le sufren por pretendientes jajajajajaj

spero les haya gustado el cap

muchas gracias por sus reviews

cuidense

besos

kriss